No me pertenece KHR
Después de haber corrido como alma que lleva el diablo Tsuna se sentía tan cansado su vida sus últimos días tuvo muchos cambios fue un giro completo, jadeando él se echó en la hierba recién cortada debajo de un gran árbol que daba una agradable sombra; Tsuna suspiro al salir corriendo olvido a sus nuevos amigos en el club de drama pero como no salir huyendo cuando ese chico de peinado frutal siempre dice cosas raras cada vez que se encuentran. Tsuna sonrió ahora que lo piensa su vida es verdad que esta al revés pero se ha vuelto divertida.
Un chico que es completamente devoto a él, no se enoja cuando es constantemente golpeado tenazmente sigue insistiendo en quedarse a su lado, el chico alegre que siempre le está regalando sushi Yamamoto es tan agradable un poco cabeza hueca pero de ahí radica lo especial que es, el capitán del club de boxeo que lo ha perseguido todo el día tercamente para que se una a su club. Su profesor de matemática que siempre le agrede tirándole tizas Tsuna maldice la puntería perfecta que tiene Reborn, su rubio director que siempre lo está llamando a su oficina, Alaude que lo sigue como halcón Tsuna se siente como ratoncito que es vigilado por el rey de los cielos y por ultimo Mukuro el chico egocéntrico.
El suspiro sonriendo el moreno se preguntó cuántas personas raras, no la palabra correcta es especiales le faltan por encontrase, con en ese pensamiento el castaño fue visitado por Morfeo fue acuna por sus brazos y él se quedó completamente dormido con la calidad sensación de la brisa y el olor a hierba recién cortada.
En otro lado Yamamoto se dio por vencido en tratar de apagar el fuego, volvió a ver alrededor el moreno no estaba, el deportista vio a Mukuro feliz comiéndose una barra de chocolate lo más seguro que Mukuro salió otra vez con uno de sus monólogos asustando al moreno y el chico salió huyendo; Yamamoto se rasco la parte posterior del cuello-Hey Gokudera Tsuna ya se fue-dijo viendo como Gokudera giraba la cabeza como muñeca de cuerda olvidándose la disputa que tenía sus ojos verdes escanearon el lugar, su rostro se formó una mueca como si estuviera oliendo algo desagradable. Yamamoto rio entre dientes por el comportamiento de su amigo ¿Por qué es su amigo? Si es de Tsuna es de él ¿no? así de simple es el razonamiento de Yamamoto.
Gokudera dejó caer de rodillas su fleco cubrió sus ojos gimiendo el hablo-No merezco ser amigo de Tsuna me he olvidado de mi salvador-dijo dramáticamente con sus ojos acuosos.
Yamamoto rio con gracias-Vamos a buscarlo seguro está cerca-el azabache alentó al chico de cabeza plateada.
-Voy a ir solo-Gokudera se levantó con ese brillo aterrador en sus ojos, apuntando con su dedo a Yamamoto el añadió-No hay necesidad que usted venga-salió corriendo del lugar. Yamamoto sonrió negó con la cabeza él dijo un adiós y salió del lugar también.
El chico de cabellera plateada corría desesperadamente por los pasillo buscando frenéticamente con sus ojos donde miraba la mata castaña dueño de su devoción, no muy lejos le seguía un azabache riendo como si fuera lo más divertido del mundo lo que estaba haciendo-¡Bastardo te dije que no me siguieras!-Gokudera grito mirando sobre su hombro al chico que venía detrás de él.
-¿Eh?, pero yo también quiero jugar-Yamamoto dijo apretando el paso ya que Gokudera le había puesto más velocidad a su maratón.
El tiempo era tan agradable para tomar una siesta al aire libre Tsuna lo estaba aprovechando pero algo está siendo presionado contra sus labios, Tsuna muy perezoso no quería abrir sus ojos, pero la sensación de que algo estaba tocando sus labios era molesto, el abrió un poco su boca, y lo que estaba presionando sus labios entro Tsuna sintió que era algo blando, esponjoso y dulce el mastico cree que saber que era ¿era un malvavisco?, una risita se dejó escuchar y el moreno abrió sus grandes ojos; ojos color caramelos se encontraron con ojos color lila.
Tsuna rodo sobre su cuerpo asustado, allí junto él estaba un chico de cabello blanco con un tatuaje en su pómulo que lo miraba con una sonrisa de zorro. El chico sonrió llevándose a la boca dos malvaviscos.
-Se rumorea que usted no puede estar junto a un hombre sin vomitar-dijo con la cara igual de risueña.
Y ahora que lo piensa Tsuna, ya ha pasado una semana en que puede estar juntos sus compañeros sin vomitar también el acercamiento de Gokudera y Yamamoto no ha sido tan malo de hecho la distancia de dos metros se ha disminuido a un metro eso se puede llamar progreso ¿no?, aunque la violencia no ha sido superada de eso puede dar testimonio Gokudera y su padre los dos hombres siempre tienen su ración de amor del día.
Otra cosa que noto es que ya puede hablar con los chicos sin entrar en pánico esa angustia que jugaba en su estómago antes casi está desapareciendo, la siente cuando se encuentra con hombres desconocidos nada más. Con Mukuro la siente a veces, el chico de cabello frutal es especial él pone los nervios de punta a cualquiera.
Tsuna entonces la realización llego a su cerebro dando un golpecito con su puño derecho a la palma de la mano izquierda el celebro su descubrimiento-¡Tienes razón!-su sonrisa se extendió mostrando su dentadura perfecta sus mejillas un poco sonrojadas, y el brillo que caía sobre sus ojos lo hacía ver lindo, el corazón de Byakuran se agito.
-Usted es muy lindo-dijo sin rodeos, comentario que ruborizo al moreno no le gusta que le digan lindo, es verdad que no es alto como Yamamoto o Mukuro, ni fuerte como Hibari que espera no cruzárselo nunca, ni musculoso como su padre la genética se rio del pobre moreno dándole todos los genes su madre para que se mire como ella; hizo un mohín indignado algo que no debería hacer porque lo hace más adorable más de lo que lo es.
Byakuran sonrió él se presentó-Soy Byakuran, el presidente de club de ajedrez.
-Lo sé-contesto el moreno, al de cabeza roseada por la nieve, Byakuran hizo con la boca un "O" era un honor que sea tan conocido-Lo sé porque tengo que unirme a un club -volvió a ver a otro lado avergonzado hablo casi en un susurro-por causa del incidente que paso unos días atrás.
El chico adicto a los malvavisco se emocionó el chico podía ser miembro del club de hecho solo había siete miembros nada mas-Si es así entonces vamos te mostrare el lugar-Byakuran se levantó del césped alisando su chaqueta. El moreno abrió sus ojos el club de ajedrez estaba descartado el ni sabe cómo se llaman la piezas.
Byakuran le dijo al moreno que no importaba le enseñaría el nombre de las piezas y algunos movimientos dándose por vencido el moreno camino junto al chico mayor por supuesto guardando la distancia prudente, Tsuna está poco a poco aceptando su entorno, pero ningún camino es corto para llegar al triunfo.
Los dos chicos llegaron al salón donde se reunían los miembros habían siete meses con cada una un tablero sobre ellas, unas de las tres tenían un reloj, había una mesa llena de comida chatarra grandes bolsas de malvavisco tipo familiar, papas fritas, refrescos gaseosos entre otras cosas Tsuna se preguntó si esos chicos no sufrirán de alguna enfermedad de comer tantas golosinas.
Después de un rato que el chico mayor le explico a Tsuna que el Afil se mueve en cualquier casilla de una forma diagonal, que la torre se mueve a lo largo de la de las filas, que la Dama se mueve a cualquier casilla y sobre todo que tiene que proteger su Rey para que no quede en jaque. El moreno asintió a todo pero lo más seguro era que no había entendido la explicación.
Byakuran propuso una partida algo que el moreno estaba rechazando, rechazos que no fueron escuchados después de media hora Tsuna sacrifico a todos su peones, con costo había podido robar un Caballo y eso fue puro milagro o misericordia del chico mayor no duro mucho cuando Byakuran dijo jaque tomando el Rey negro de Tsuna el moreno se sintió tonto, había hecho el ridículo enfrente de un chico de grado superior.
Byakuran a lo contrario del pensamiento negativo del pequeño castaño disfruto la partida era divertido la cara de concentración de Tsuna, era chistosa dudaba el chico tatuado que Tsuna se diera cuenta de las muecas que hacia cuando estaba en meditación, el ceño fruncido, morderse el labio inferior incluso inflar sus mejillas ¿Cómo podía existir alguien tan adorable?
-¡¿Dónde estás Tsuna?!-el de cabeza plateada cayo de rodillas cerca del árbol donde Tsuna tomo su siesta. Yamamoto rio por las payasadas de Gokudera alentando al chico, dijo que siguieran en la búsqueda faltaba de revisar la zona administrativa de la academia.
Tsuna vio el reloj que había en una de las paredes color crema, abrió sus ojos se saltó tres clases en las últimas tres horas después que había terminado la hora libre Tsuna suspiro estaba casi seguro que sería llamado por Giotto.
-Byakuran-san me tengo ir-Tsuna se puso de pie, el de cabello blanco se puso también de pie haciendo mohín él se metido un malvavisco en la boca.
-Oh tan pronto quédate un poco-dijo. Algo que moreno no podía aceptar tenia clases de química digamos que la química no se lleva bien con el moreno.
-No puedo pero gracias por todo la pase muy bien-sonrió-no puedo unir a su club todavía tengo que visitar otros antes de elegir.
-Te estaré esperando-Byakuran dijo alegremente, el moreno dijo en su mente no gracias aunque le cayó bien su superior el ajedrez no es lo suyo.
Tsuna se marchó cantado por la agradable siesta y por la compañía que tuvo se preguntó que estarán haciendo sus dos amigos que desde que los dejo con el grupito de Mukuro no los ha visto. Tan concentrado iba que no se dio cuenta que chocaría con alguien.
El choco con un chico al dar la vuelta en una esquina cayendo sobre su culo el gimió de dolor, parándose él se disculpó-Lo siento estaba distraído-en seguida se calló cuando sintió que estaba siendo perforado el moreno levanto su vista allí estaba ni más ni menos con el menos que se quería encontrar el gemelo de Alaude bueno ellos no lo eran pero era como si fueron cortados con la misma tijera exactamente iguales más con su ganas de moler a la gente.
-Herbívoro ¿No deberías estar en clases?-Hibari gruño tomando pose de combate.
-Lo si-siento yo, yo me quedé dormido-Tsuna tartamudeo la respuesta. La respuesta que dio fue la incorrecta porque Hibari saco a tonfas y se lanzó contra el chico pequeño.
-Te voy a morder hasta la muerte por saltarte las clases-Hibari avanzo como flecha donde el moreno, Tsuna no estaba dispuesto a recibir golpes no muchas gracias así que lo esquivo fácilmente. Hibari se detuvo un momento un poco impresionado pero no lo suficiente para detenerse, arrebato contra el chico menor siendo otra vez esquivado y algo si molestaba a Hibari es que los herbívoros no se dejen morder hasta la muerte.
-¡Quédate quieto!-exclamo el cuervo.
-Y que muelas a golpe no gracias-el moreno abrió sus ojos lo dijo en voz alta, el cuervo sonrió con malicia así que el herbívoro no estaba dispuesto a ser mordido, bien, él no estaba dispuesto dejarlo ir tan fácilmente y la persecución empezó.
Tsuna corría por los pasillos el laboratorio de química estaba en el cuarto piso, no podía tirarse por la ventana no es suicida para hacerlo, así que lo mejor es correr si de correr se trata Tsuna está orgulloso por nada llevo a su escuela a las nacionales. Lo que no contaba es que Hibari es como una sanguijuela cada vez estaba más cerca de morderlo llegando al borde de la escalera que dirigía al segundo piso salto cayendo con elegancia no se detuvo para ver si el cuervo lo seguía su único objetivo es salir con vida.
Hibari chasqueo la lengua-Se escapó-una sonrisa misterioso se formó en su rostro-La próxima no te escapas de ser mordido hasta la muerte-dándose la vuelta se fue a ver si encontraba una alma desobediente a la cual castigar.
Tsuna corría en los pasillos hasta que sintió el impacto de chocar con algo o mejor dicho con alguien rezando que no fuera Hibari que se teletransporto o alguien tan peligroso como el de ojos azul metálico. Abrió sus ojos vio a un chico rubio que se estaba en la misma posición en el suelo.
-Lo siento no vi por donde iba-Tsuna se disculpó.
-No te preocupes fue también mi culpa-el rubio sonrió empezando a recoger los libros que estaban regados en el suelo. Tsuna de inmediato también se puso ayudar.
-Soy Tsunayoshi pero dime solo Tsuna-se presentó apilando los libros.
-Sawada-dono-se animó el rubio-Giotto-dono me hablado de usted-Tsuna sonrió pero hizo cara de confusión porque el chico estaba utilizando "dono" cuando están en Italia y sobre todo un sufijo tan anticuado.
-¿Basilicum-kun?-el rubio asintió energéticamente.
-Oregano me ha hablado también de usted, Oregano es mi tía-tomando los libros, el moreno le quito unos cuantos así no pesaría tanto ni obstruirían su visión en el camino.-Gracias.
-Giotto-san me dijo que me tenía que presentar con el encargado de la biblioteca-ellos ya estaban caminando en dirección a la biblioteca-Voy ayudarte en las próximas semanas por favor cuida de mi-el moreno dijo haciendo sonrojar a Basil.
-Cuida de mí también-ellos llegaron a biblioteca habían cuatro filas que en sus repisas esta llenas de libro.
Basil explicó que aunque hay libros de texto educativos también puede encontrar novelas contemporáneas u otras, la biblioteca se llena cuando hay periodos de examen para estudiar en un lugar más tranquilo; la mayoría piden libros para leer en casa así que casi siempre esta vacío el lugar.
Tsuna tomo un libro que esta sobre la mesa del encargado era un libro de Lauren Kate Tsuna no es bueno con los libros pero si sabía quién era, se acuerda que Kyoko y Haru estaban muy emocionadas comentado sobre la historia de Luce y Daniel sobe ángeles caídos y como cada vez que se encontraba se volvían amar pero su amor siempre terminaba cuando Daniel se volvía una bola de fuego muriendo y dejando a su amada con el corazón desgarrado cuántas vidas habían sufrido la misma historia los personajes según las chicas eso era lo emocionante.
Tsuna dio la vuelta del libro y leyó lo que decía:
En cada una de las vidas
Te voy a elegir.
Del mismo modo en que tu
Siempre me has elegido.
Para siempre…
-¿Quieres leer ese libro?-pregunto Basil distraídamente.
-No me acorde de unas amigas que lo leían cuando estaba en Japón-el moreno contesto colocando otra vez el libro sobre la mesa.
En eso la puerta de la biblioteca se abrió de golpe dejando ver a Gokudera jadeando detrás venia un azabache lo más relajado, Gokudera abrió sus ojos iluminados-¡Tsuna por fin te encuentro!-dijo haciendo una carrera donde el moreno. Tsuna se apartó de la trayectoria y Gokudera barrio el piso Tsuna una gota de sudor corrió por su sien.
-Yo! Tsuna-dijo Yamamoto con sus manos detrás de su nuca.
-Hola Yamamoto.-Tsuna dijo.
Gracias por leer ^.^
