Cuidado con quien hablas

Capítulo 2

Una rubia se encontraba camino a la escuela, caminaba distraídamente pensando en que tonto estuviera haciéndole ese tipo de bromas, se encontraba molesta, iba tan sumida en sus pensamiento que no se dio cuenta que alguien la llamaba.

—serena! —grito Rei que venía corriendo tratando de alcanzarla—serena espera!—volvió a gritar—ah! Hasta que al fin te alcanzo, corres rápido, amiga—dijo tocando su hombro. Esto hizo que la rubia saltara por el susto.

—hay! —grito

—sere que te pasa? —pregunto extrañada Rei

—hay lo siento Rei, es que me asustaste—dijo regalándole una sonrisa

—Oh está bien—y así se fueron hablando todo el camino, sin percatarse de que alguien las seguía desde lejos.

—pronto serás mía, muñequita—dijo este extraño que sonrió con una gran maldad.

—y cuéntame! Que hablaste ayer con ese chico tan guapo—dijo una Rei soñadora. Cuando se encontraban en la entrada de la escuela.

—es cierto! Rei no sabes lo que me dijo ese idiota! —dijo molesta

—qué? Que te dijo? —dijo entusiasmada

—me dijo que…—se detuvo ya que sonó su celular—espera un segundo—vio que era un mensaje de texto, así que sin esperar más lo abrió y sus ojos casi se salen al leer el mensaje.

Calladita se ve más bonita mi muñequita

No se atreva a hablarle de mi a su amiguita,

Podría ponerla en peligro, te estoy observando

Mi amor.

—sere? —pregunto Rei, al ver a sere como hipnotizada mirando se celular—sere! —grito lo que logro llamar la atención de serena.

—lo siento Rei otro día te cuento que hable con el chico—dijo mirando para todos lados mas no veía a nadie raro solo habían alumnos por todas partes.

—esta…bien, pero que te pasa—pregunto extrañada

—a mí? Nada… porque lo dices? —dijo mirando a su amiga

—Por qué te pusiste rara luego de ver tú teléfono—dijo—quien te hablo para que te pusieras tan rara. —pregunto con una ceja enarcada

—No sé de qué hablas Rei—dijo algo nerviosa

—bueno…—dijo Rei ya que noto el nerviosismo de su amiga—mejor vamos si? O llegaremos tarde a clases—dijo jalándola

A la hora de salida, serena salió como alma que lleva el diablo del salón, Rei al verla salir rápidamente tomo sus cosas lo más rápido que pudo y fue tras su amiga.

La rubia iba tan nerviosa y asustada que lo único que quería era llegar a su casa y encerrarse y no salir más, en clases solo llegaban mensajes obscenos a su teléfono y miraba por todo el salón más nadie daba señal de quien era su acosador y lo peor de todo no podía decir nada por miedo a que le hicieran algo, tenía miedo de un día desaparecer y no ver nunca más a su madre, hermano y a Rei, y sobre todo a Darién.

—serena! —grito Rei—espérame!

—que sucede Rei? —pregunto deteniéndose

—quería preguntarte si quieres ir a mi casa hoy? Estará mi hermano—dijo regalándole una sonrisa

—No lo sé…—dijo dudosa, mirando para todas partes

—oh! vamos, sé que quieres—dijo dándole un codazo

—mmm…—dijo moviéndose coqueta—bueno está bien vamos! —dijo feliz y tomando la mano de su amiga

—yo sabía que querías ir! —dijo Rei abrazándola

Caminaron felices y hablando de cosas sin importancias, cuando llegaron a casa de Rei, Darién estaba viendo futbol, Rei dijo que bajaba en una hora que moría por darse un baño, así que de un momento a otro ya no estaba junto a serena, esta se quedó pensativa un momento, no quería hablarle a Darién tenía miedo, a un que estaba emocionada por verlo hace un rato, ahora se arrepentía, sin decir nada, ni mirar a Darién, salió por el gran ventanal que daba al patio trasero y se sentó en sillón tipo columpio que tenían los chiba, comenzó a mecerse un poco y saco su celular, leyó los mensajes que le habían llegado ese día, su mente trataba una y otra vez de averiguar quién era la persona que le estaba haciendo ese tipo de bromas.

—Cuanto por tus pensamientos? —pregunto una voz a sus espaldas, cosa que la hizo sobre saltarse.

—hola… Darién—dijo guardando de inmediato su teléfono

—que haces aquí pequeña? Creí que te quedarías hablando conmigo mientras Rei bajaba—hablo este sentándose a su lado

—lo… lo siento Darién, es que quería estar sola un momento—dijo apartándose un poco, Darién noto eso y se dio cuenta que estaba algo extraña, ella no acostumbraba portarse así con él, siempre lo saludaba con una gran sonrisa y un apretado beso en la mejilla a veces le daba abrazos, esta vez estaba distante con él.

—Hey, pequeña… que sucede porque te alejas? Yo no te are nada—dijo entre risas y acariciando su mejilla

—No…no me pasa nada—dijo parándose de inmediato y caminando hasta el ventanal para entrar a la casa pero Darién fue más rápido que ella y la tomo del brazo—Darién suéltame por favor—rogo temblando.

—que te sucede serena? Tú no eres así, pequeña…sea lo que sea puedes confiar en mi—dijo acercándose a ella y acunando su cara entre sus manos, serena no supo en que momento comenzó a llorar, Darién paso sus pulgares por sus mejillas limpiando las pequeñas lagrimas que caían —puedes contarme lo que sea, princesa—dijo abrazándola

—yo…yo, es que…—en ese momento sonó su celular, anunciando un nuevo mensaje, serena sabiendo quien era, se alejó bruscamente de Darién y salió corriendo de la casa de los chiba, sin mirar a ningún lado, Darién salió tras ella mas no la alcanzo, cuando volvió a casa Rei venia bajando las escaleras.

—y serena? —pregunto esta extrañada

—Se marchó—dijo Darién sentándose en el sillón pensativo.

—qué? Pero ¿Por qué? Ella venia entusiasmada—dijo esta

—no lo sé… solo cruzamos unas palabras y de momento a otro salió corriendo—dijo sin entender que sucedía—sabes si tiene problemas en su casa? —pregunto este a su hermana

—No… si ellas los tuviera, estoy segura de que me los contaría, jamás me ocultaría algo y no creo que comience ahora—dijo preocupada Rei

—Esto es raro, sere está actuando muy extraño hermana, no logro entender por qué actuó así—dijo Darién angustiado por su rubia. —Sea lo que sea Rei, voy averiguarlo—hablo en un tono bastante serio

—te gusta verdad? —dijo Rei, que más bien no era una pregunta

—qué? —dijo asiéndose el desentendido

—no te hagas, sabes a que me refiero—se sentó junto a su hermano y tomo su mano—te gusta sere, no me lo niegues, Darién esbozo una sonrisa y contento.

—Me trae loco desde hace 3 años, enana—dijo abrazándola, Rei se puso muy feliz cuando sere se entere se pondrá muy contenta, pero de momento lo pensó mejor y creyó que es mejor que su hermano se lo confiese.

—y cuando piensas decírselo?

—no lo sé, a veces pienso que lo mejor es callármelo, no creo que sere sienta lo mismo que yo.

—y como lo sabrás si no lo intentas Darién.

—no lo sé, quizás algún día me atreva hacerlo

—Ten cuidado hermano…—dijo separándose y levantándose de su lugar—quizás cuando llegue ese día ya puede ser demasiado tarde—dijo antes de marcharse y dejar a un Darién bastante pensativo.

Cuando serena llego a su casa, entro como alma que lleva el diablo, no saludo a su madre ni nada, subió las escaleras corriendo y casi choca con su hermano quien venía por el pasillo, entro a su cuarto y cerró la puerta con llave, tiro la mochila lejos, corrió a las ventanas de su habitación y cerro las cortinas dejando así, su pieza a oscuras.

Se sentó en el suelo apoyando su espalda en la orilla de su cama, en todo el trayecto a su casa, sintió que alguien la venia siguiendo, paraba en ocasiones para mirar hacia tras pero no veía a nadie, esto ya no eran simples bromas, ya no era un juego como ella creía, era cierto, alguien de verdad la estaba acosando, las sensaciones de que alguien la perseguía mas no eran imaginación suya, era real, ahí fue cuando su corazón comenzó a llenarse de miedo y pánico, ya no quería salir de su casa.

Hay en medio de la oscuridad, comenzó a llorar, no podía estar pasándole esto a ella, lo peor de todo es que no podía hablar, el la observaba donde sea que fuera el sabia donde se encontraba, tenía miedo de ese demente que se encontraba hay afuera esperando en cualquier momento actuar y sepárala de su familia y amiga.

Su madre golpeaba su puerta mas no quiso abrir, solo escuchaba sus ruegos tras la puerta, pero no quería moverse estaba choqueada, solo en su cabeza circulaban algunas preguntas.

¿Qué pasara ahora conmigo?

¿Viviré el resto de mi vida escondiéndome?

¿Qué debo hacer?

¿Hablar o callar?

Oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo oooooooooooo

Bueno amigas aquí un nuevo capítulo espero les guste besos!. Ya saben cualquier pregunta, duda, lo que sea solo pregúntenme, chau.