Capítulo 4
La semana acabo con rapidez. Los dos adultos se despidieron de los niños, aquella misma mañana. Tsunade y Jiraiya tenían que realizar un viaje algo largo fuera de Japón por lo que no los verían en tres o cuatro meses.
-Hable con Orochimaru y os ha cambiado los apellidos como pedisteis, a partir de ahora seréis, Hinata Hyuga, Neji Hyuga, Naruto Uzumaki, Sasuke Uchiha, Shikamaru Nara, Ino Yamanaka, Gaara Senju, Sakura Haruno y Tenten Ama –nombro Jiraiya.
-Gaara mantendrá nuestro apellido, mientras Tenten tendrá el apellido de Jiraiya, el año pasado fue exactamente igual, así que espero que no haya problemas con los nombres –hablo la mujer, todos desayunaban juntos por última vez.
-Tenéis los coches en el garaje, también podéis llamar al chofer
-Estaremos bien Jiraiya –dijo Neji como siempre el más responsable.
-¿Haremos video-llamadas? –pregunto Hinata y Tsunade asintió.
-Una vez por semana, lo intentaremos –dijo sonriendo.
Terminaron el desayuno y todos vistieron sus uniformes escolares: pantalón negro, falda en el caso de las chicas, una camisa blanca con corbata roja, jersey o chaqueta con el escudo del colegio en el lado izquierdo.
Una vez todos vestidos cada uno le añadió algo a su estilo.
Ino llevaba la falda más corta de lo normal y su camiseta atada a la altura de su cintura dejando ver su abdomen. Gaara tenía unas cadenas plateadas colgando de su pantalón, y un collar con pinchos. Neji utilizaba una pequeña cinta tapando su frente. El resto llevaba el uniforme correctamente.
Se despidieron de sus padres en la entrada justo antes de partir hacia el instituto.
Neji, Hinata, Ino y Shikamaru subieron a un coche que conduciría el primero. Sasuke, Naruto y Sakura irían en otro. Gaara y Tenten en cambio irían en la moto del pelirrojo.
Cuando llegaron al instituto, llegaron como cualquier alumno. Nadie sabía que todos ellos eran hermanos, excepto el director que era amigo de Tsunade y Jiraiya.
Cada uno se fue con sus amigos.
Gaara se fue con sus amigos, los chicos con los que más había conectado, ambos eran de un curso mayor, 19 años, pero eso no impedía su amistad.
Un azabache y un pelirrojo lo saludaron, estos estaban fumando y tenían la misma apariencia desaliñada de Gaara, ninguno de los dos llevaba corbata roja y se notaba que el pelirrojo no se había peinado.
-¡Cuánto tiempo Senju! –grito un chico al que Gaara no había visto, Kisame, también del grupo pero no tan cercano al pelirrojo menor.
-Itachi, Sasori, Kisame –saludo a los tres con poca emoción a diferencia del peliazul.
-¿Qué tal el verano? –pregunto Itachi dándole el cigarrillo, Gaara lo acepto y dio una calada antes de contestar.
-Nada interesante –Solo miles de discusiones con mis hermanos, encuentros bastante incomodos con mis hermanas casi desnudas, peleas por los baños, apuestas estúpidas con Naruto- Todo tranquilo
A otro lado del patio se encontraba Hinata, la joven solía juntarse con Lee, Chouji, Shino y Sai, este último un enamorado del arte, al igual que la Hyuga. Eran un grupo pequeño y diferente. La mayoría no eran aceptados por otros. Lee era un hiperactivo que idolatraba a Gai, un profesor, Shino un apasionado de los insectos, Chouji un gordito que se pasaba todo el día comiendo, y Sai un chico casi sin sentimientos.
Hinata los había unido y ahora eran amigos, aunque eso no significara que estos no tuvieran otros amigos.
-Hola chicos…
-Hyuga-san estas muy hermosa –dijo Lee levantando su pulgar, Hinata se sonrojo y sonrió.
-Gracias Lee-san
-Tiene razón –Chouji sonrió mientras devoraba unos donuts. Le tendió uno a Hinata.
-Gracias he desayunado Chouji-san –este asintió y siguió comiendo- ¿Qué tal el verano?
-He tenido muchísima inspiración –dijo Sai- La verdad es que estar unos días en la playa vino bien para dibujar paisajes
-No te has puesto moreno –dijo Lee mirando la pálida piel de su compañero.
-No hizo buen tiempo, fui a las playas del norte
-Allí siempre llueve –dijo Shino.
-Lo sé –contesto Sai sonriendo. Hinata a veces no le comprendía- ¿Qué tal tu verano?
-Hinata ayúdame por favor –la joven peliazul asintió y salió corriendo hacia el salón, allí su hermana Sakura sujetaba a un Sasuke muy borracho. Los otros chicos habían subido ya con ayuda de Tenten e Ino. Ellos habían salido a beber, todos habían cumplido ya los dieciocho y por eso habían salido a celebrar. En cambio las chicas habían tenido un plan más tranquilo ya que sabían que era muy probable que sus hermanos no llegaran en buenas condiciones a casa- Voy a limpiar el desastre de la entrada, llévalo a s cuarto.
Hinata asintió y con Sasuke apoyado en su cuerpo subieron a la primera planta, caminaron por el pasillo con lentitud, el azabache decía incoherencias que la joven prefería no entender.
Cuando por fin llegaron a la puerta que llevaba al cuarto del joven él se detuvo en seco.
-Quiero un beso de buenas noches –dijo arrastrando cada una de las palabras, Hinata negó con una sonrisa.
-Está bien, pero prométeme que llegaras a la cama –él asintió y cuando ella se acercaba para darle un beso en la frente el azabache alzo el rostro haciendo que sus labios se rozaran. Ella huyo a su habitación.
-He estado bien, gracias –sonrió la Hyuga.
No muy lejos otros pocos hermanos, Neji, Shikamaru y Tenten, se había juntado con los hermanos Sabaku No. Dos gemelos no tan parecidos. La chica era Temari una mujer con mucho carácter y una amante de la pelea. Su hermano era moreno y algo engreído y pervertido.
-Hola –saludo Tenten la cual abrazo a Temari. Neji y Shikamaru saludaron con un gesto de cabeza.
-¿Qué tal el verano chicos? –pregunto Temari, ella y su hermano tenían un año más, lo que los hacia repetidores ya que seguían en el segundo curso en vez de haber pasado al tercero.
Todos los hermanos pensaron en su verano.
-¿Neji me ayudas con el Karate? –pidió Tenten sonriendo, el castaño detuvo sus acciones y miro a su hermana, vestía hasta el traje adecuado para entrenar.
-Está bien, dame un segundo –Tenten salió de cuarto. Neji cogió lo necesario y se vistió. Afuera en el pasillo le esperaba Tenten sentada en el suelo, al ayudarla a levantar sus pies tropezaron haciéndolos caer en el suelo. Ella rio por la torpeza, pero Neji tan solo se quedó mirando los labios de su hermana.
Incomodo se levantó con ayuda de la castaña y borro esos pensamientos.
Horas después al terminar su entrenamiento subió a darse una ducha, esta vez se encontró con Hinata la cual tan solo vestía una camiseta larga y sus bragas. No llevaba sujetador y eso Neji lo sabía porque podía ver los pezones de su prima. Hinata se puso roja como un tomate, mas Neji fingió no dejarse y entró a su habitación. Sus calzoncillos tenían un bulto. Primero Tenten y luego Hinata ¿Ahora qué? ¿ Sakura e Ino?
Se imaginó a sus otras dos hermanas completamente desnudas lo que empeoro cierto trabajillo que tuvo que realizar después en su calzoncillos.
-Shikamaru –hablo Sakura, ella estaba asomando la cabeza por la puerta del patio. Shikamaru solo asintió y la miro- ¿Jugamos un ajedrez?
-Nunca te rindes…
-Esta vez te ganaré –dijo sonriente.
Ambos sacaron el tablero de ajedrez al porche que salía al jardín, los dos se sentaron sobre unos cojines y comenzaron la partida. No pasaron más de veinte minutos cuando Sakura perdió la partida.
-Te reto a algo –Shikamaru dejo de bostezar y prestó atención- Si te gano esta partida… Me dejaras hacer contigo lo que yo quiera. Si tú me ganas viceversa.
Shikamaru no se lo pensó mucho, podría hacerle alguna trastada a su hermana o hacer que cubriera su turno de lavar los platos o hacer la comida. Sonrió. Tenía la partida ganada.
-Hecho –ambos estrecharon sus manos. Shikamaru quedo asombrado según pasaba el tiempo, Sakura jugaba realmente bien. ¿Había estado fingiendo todo el tiempo? – Me has ganado, adelante haz lo que quieras.
Sakura sonrió y aparto el tablero hacia un lado dejando un pequeño espacio entre su hermano y ella. Shikamaru esperaba su petición cuando la pelirrosa se acercó a él gateando y agarro su rostro para plantarle un beso apasionado en los labios. Al principio pensó en apartarla pero sus manos ya agarraban la cintura de la pelirrosa y la habían montado sobre su regazo.
El beso se hizo largo e intenso. Abrían sus bocas para poder coger aire de forma agitada y volver a unir sus bocas. Sus lenguas se acariciaban y recorrían la boca del contrario de forma experta.
El cuerpo de Shikamaru cayó de espaldas dejando a la chica sobre él. Con sus manos en el cuello de su hermana la acerco más a él, si era posible.
El beso termino y la saliva fue un manjar para ambos. Sakura se separó de su rostro y quedo sentada sobre su cuerpo, con el dorso de su mano se limpió la saliva que había por su barbilla. Verla desde abajo totalmente sonrojada hizo que Shikamaru se encendiera. Sakura no tardo en notarlo y se levantó.
Camino hacia la puerta que llevaba al interior.
-Ya jugaremos otro día… Al ajedrez.
-Ha sido un verano intenso –hablaron los tres a la vez haciendo que los dos Sabaku No rieran.
En último grupo era el de Sasuke, Naruto, Sakura, Ino y Kiba, los cinco juntos eran bastante conocidos algo así como los populares.
Kiba era un chico muy simpático y abierto, era muy parecido a Naruto en muchos aspectos.
-¿Cómo os ha ido el verano? –pregunto Ino, más bien le preguntaba a Kiba el cual sonrió coquetamente.
-He estado en la playa con mi familia, en un albergue súper chulo, tal vez podemos ir algún día –explicó el Inuzuka- ¿Vosotros?
-Esto es incómodo… -murmuro Gaara mirando a Ino, la rubia no se había percatado de la presencia de su hermano, así que al escucharlo hablar pego un bote del susto. Ella apenas estaba en sujetador y con una mini falda negra.
-¿Qué necesitas? –dijo lo más tranquila posible.
-La radio vuelve a fallar –dijo el pelirrojo mirando a otro lado. Ino salió de su habitación seguido de su hermano, entro en el cuarto de Gaara y se acercó al reproductor de música que estaba en una estantería sobre la cama. La rubia se puso de rodillas y comenzó a quitar unos cables y colocarlos de nuevo.
Gaara no prestaba atención a lo que decía o hacia su hermana, solo aprovechaba la oportunidad para ver sus bragas rosas. Una corriente paso por su cuerpo directa a los calzoncillos. Nervioso estiro del brazo de su hermana y la hizo girar bruscamente.
-¡Sal de mi habitación! –grito el pelirrojo totalmente enfadado. Ino asustada asintió y cuando él soltó el agarre de su brazo salió del cuarto.
Cuando salió corrió a su habitación una vez allí miro su brazo con una marca de los dedos de su hermano. Intento tranquilizarse y se dio una pomada para que el hinchazón bajase.
Naruto y Sasuke veían perfectamente desde el salón el cómo sus hermanas peleaban en el agua de la piscina. Las cuatro usaban pequeños bikinis que hacían flotar su imaginación.
Naruto incomodo decidió ir a su habitación a echar una siesta. Cuando despertó sintió un cuerpo húmedo a su lado, al bajar la mirada descubrió a Ino con solo el bikini, tenía el cabello húmedo y estaba dormida.
Pensó en despertarla pero sus ojos se fijaron en sus pechos y claro en la braga de su bañador. Un color rojo apareció en sus mejillas cuando la rubia se movió un poco dejando que la parte superior de su bikini quedara mal colocada. Naruto sintió como su miembro se activaba.
-Ino –llamo suavemente a su hermana. Ino gimoteo y su mano quedo en el pecho del rubio haciendo que su autocontrol fuera más difícil- Ino -volvió a intentarlo. Esta vez la rubia abrió sus ojos con un ligero sonrojo en sus mejillas.
-Naruto… -hablo ella en casi un ruego- Ayúdame, por favor –Naruto se alarmo un poco- Estoy caliente.
Sasuke no era el típico chico que solía mirar a las mujeres cuando no estaban presentables, pero tenía también hormonas como todo adolescente y si una chica le bailaba enfrente se excitaba. Ese fue el caso cuando salieron a una discoteca todos los hermanos.
La condición era que ellos fueran los que no bebieran tato alcohol y las controlaran a ella. No fue hasta su segunda copa cuando vio a sus hermanas bailando sensualmente con otros hombres desconocidos. Esto no le hizo gracia a ninguno de los hermanos, pero ninguno dijo nada. Ellas se divertían moviendo sus caderas y haciendo que los otros hombres las desearan.
-Si se pasan los mato –hablo Naruto.
No ocurrió nada y ellas volvieron a ir junto ellos. Aquella noche sus hermanas estaban tremendamente sexys y esto no pasaba desapercibida por ningún hermano.
-Nii-san –Tenten apareció colgada en su cuello, se notaba que llevaba litros de alcohol por su aliento. Aliento que a Sasuke le pareció atractivo- Estoy cansada…
En ese momento no había nadie en la mesa, así que los dos se sentaron en el sofá semi-circular de la mesa, la castaña se subió al regazo de su hermano y apoyo su cabeza en su pecho.
-Nii-san…
-¿Qué pasa? –le hablo él al oído.
-Te quiero besar…
Sasuke quedo algo anonadado, así que cuando su hermana lo beso no reacciono. Solo rozo sus labios y dejo caer su cabeza en el hombro del azabache.
Sakura gimió.
Su película preferida había terminado. Para su desgracia era una película muy triste y necesitaba mimos para animarse. Eran las once de la noche. Aun ninguno de sus hermanos estaba durmiendo pero estaban todos en sus habitaciones, excepto Gaara que se encontraba en el mismo sofá que ella medio dormido y Neji que se había ido al baño.
La pelirrosa se arrastró por el sofá hasta llegar a la altura de su hermano, una vez ahí apoyo su cuerpo en el pecho del joven.
Gaara abrió los ojos y se quitó los cascos para dejarlos en su cuello. Sakura estaba tumbada en el sofá, entre sus piernas y apoyada en su pecho. Al principio sintió algo de incomodidad pero después la pelirrosa le sonrió e hizo un puchero.
-La película me ha dejado triste –Gaara se guardó la carcajada por la cara que su hermana había puesto.
-No sé por qué la ves si sabes el final
-Es mi favorita –dijo ella acomodándose en el pecho del pelirrojo. Gaara no tuvo más opción que abrazarla de la cintura y dejarla ahí.
Pasaron unos minutos hasta que escucharon unos pasos, Neji había salido del baño. Sakura no se movió, así que el castaño vio a los dos hermanos acostados juntos.
-Me voy a mi cuarto, buenas noches, Gaara, Sakura –y dicho esto salió del salón y subió las escaleras con calma.
-Nii-san –hablo Sakura, Gaara le miro- Te quiero
-Yo también te quiero –murmuro él y Sakura beso su nariz. Gaara sonrió- Yo también te quiero mucho Sakura…
-Me lo he pasado genial –dijo Naruto llevando sus brazos a su cabeza, Kiba rió- Muchas cosas, ya te contare.
-Tenemos que entrar a ver las listas…
El azabache guió al grupo hasta la entrada del instituto, ahí vio al resto de sus hermanos con sus respectivos grupos, compartieron una discreta mirada.
-Estamos juntos –murmuro Sakura al lado de Sasuke.
