Capitulo 3: Buen humor

Jueves

Sesión 3: 'Asuka Langley'

Cuando Asuka entró se dio cuenta que de nuevo algo había cambiado en esa oficina. Esta vez eran las paredes. Aquel tipo las había pintado del color que ella había sugerido.

- Hola Asuka. ¿Cómo estás?

- Bien.

- Qué bueno. ¿Cómo está Shinji?

- Con la misma cara de idiota que siempre.

- ¿Eso es bueno o es malo?

- ¡¿Podríamos dejar de hablar de Shinji?!

- ¿Estás dispuesta a hablar de ti?

- Está bien. – respondió Asuka con cara de desgano.

- ¿Te gusta pilotar el EVA?

- ¡Por supuesto! – el semblante de Asuka cambio a tal punto que parecía brillar. – ¡Es la última pieza de la tecnología, es hermoso y puedo hacerlo mejor que nadie!

- Si no pilotaras el EVA ¿Qué te gustaría hacer?

- Umm, no sé. Tal vez sería modelo o tal vez estudiaría ciencias. Pero eso no pasara por lo pronto.

Las respuestas de la chica tenían un tanto desconcertado a Keitaro. Para ella ser piloto era la razón de su vida. ¿Pero por qué? Bueno, por el momento era mejor no pensar en eso, sino en cómo hacer para que la chica sacara a flote sus problemas.

- Asuka, ¿te agradan Shinji y Rei? – la cara de la segunda cambio nuevamente a una expresión de disgusto.

- No.

- ¿Por qué?

- No quiero hablar de eso.

Se produjo un silencio.

- ¿Quieres jugar un juego?

- Ya no soy una niña… ¿o es que quieres hacer algo raro sucio pervertido? – dijo mientras cerraba el puño a modo de amenaza.

- Nada de eso… sígueme.

Salieron de la oficina.

- ¿A dónde vamos?

- A conocer a las personas que permiten que tu EVA funcione.

- Ya los conozco, los veo siempre en el cuarto de control.

- Apuesto que a estos no.

- Siguieron avanzando por los pasillos de Nerv, hasta encontrarse con alguien.

- ¿Están perdidos? – pregunto el hombre.

- Estamos buscando el área de logística.

- Necesito ver sus identificaciones.

Keitaro y Azuka las entregaron.

- Keitaro Inoue y Asuka Lan… - la cara del hombre mostro asombro. – señorita Asuka, no la había reconocido. Es un gusto tenerla por acá. Síganme. – dijo animadamente el hombre.

- ¿Cuál es su nombre? – pregunto Keitaro mientras lo seguía.

- Oh, ciertamente no me he presentado. Soy Nobu Sano.

- Muchas gracias Sano-san.

Llegaron a una habitación bastante grande, con estantes distribuidos por todas partes, sillas y muchas personas.

- Esta es la sección de logística. Esta gente es la responsable de que tu EVA pueda ser transportado, son los encargados del cable umbilical, entre otras tantas cosas.

- Ya veo, ellos limpian nuestros desastres. – dijo la niña, recordando aquella vez que quedo enterrada, con mucha vergüenza, porque no había agradecido a quienes la habían rescatado.

- Así es. Aquí comienza el juego Azuka. – le paso un lápiz y un papel. – Anota el nombre de cada persona con la que hables y tres características que te hayan llamado la atención. Quien anote más personas gana. Si gano, responderás a mis preguntas sinceramente. Si pierdo te invito a comer un helado.

- No lo creo justo, tendrás que darme algo más.

- Mmmmmm. – Keitaro tenía cara reflexiva. – Ya sé, te dejare conducir mi auto.

- Trato hecho.

Ambos se separaron y comenzaron a conversar con los demás. Keitaro puso atención en como la joven se desenvolvía en ese ambiente. Era bastante segura de sí misma a pesar de encontrarse en un ambiente extraño, con personas desconocidas. Se rio cuando se dio cuenta que uno de los técnicos la tomo de las manos y no quería dejarla ir, mientras que otros tantos los rodeaban y se reían.

Después de cuarenta y cinco minutos se reunieron de nuevo.

- ¿y bien? –pregunto Asuka, segura de que sería la victoriosa.

- Veintiún personas.

Rayos – pensó la pelirroja. Solo tenía veinte, aunque… comenzó a anotar algo.

- Veintiún también. – sonrió.

- Entonces es un empate ¿qué hacemos?

- Me dejaras conducir el auto y te responderé algunas preguntas. Solo algunas. – aclaro la pelirroja.

- Ven. – le indico el psicólogo. Se despidieron de todos alzando las manos. - ¿Qué te parecieron?

- Son buenas personas – respondió Azuka, luego de un suspiro.

Cuando llegaron al estacionamiento Azuka se sorprendió. No pensó que el auto de su psicólogo sería un descapotable, de un color verde metálico. Se dispuso a subir al asiento del piloto, pero Keitaro la detuvo.

- Pero me prometiste…

- Sí, pero no soy tan irresponsable como para permitir que un menor de edad conduzca en plena ciudad. Iremos a otra parte. Ahí conducirás.

- Está bien. – respondio la chica algo desanimada.

- Mientras tanto leeremos lo que escribimos. Empecemos con el tuyo.

- La primera persona que anote fue a Nobu-san. Me pareció alto, responsable y un poco animado.

- Jaja, parece que tienes admiradores.

- Por supuesto. Soy Azuka Langley Soryu, piloto del EVA 02. Es normal para mí. Después tenemos a Taku-san. Es moreno, fuerte y muy serio. – Asuka calló un momento, pensando que Keitaro diría algo, pero al verlo callado pregunto - ¿También hablaste con él? ¿Cierto?

- Sí, él es uno de los jefes de la sección de logística.

- Mmmmm, bueno, Aika-san era muy simpática y bonita.

- ¿Y la otra cualidad?

- Esa da lo mismo, porque era tan bonita que vale por dos.

Keitaro rió. Estaba seguro que la chica si había anotado tres cualidades para cada persona, pero por ahora mejor le seguía el juego.

- Espera. – dijo Asuka. – la tercera cualidad también es importante. Esta soltera.

Keitaro no mostro reacción.

- Tal vez podrías pedirle que sea tu novia… - sugirió la pelirroja, que desde que vio a Aika había planeado esa broma. Era su forma de devolverle la mano, por las incomodidades que le había hecho pasar.

- ¿Tú crees? – al oír eso Asuka no pudo evitar pensar que Keitaro era como Shinji. Siempre preguntándole que pensaba acerca de esto o aquello.

- Pues claro. ¿No te pareció bonita acaso?

- Sí, pero te vi tan animada hablando con ella que por un momento creí que querías que fuera TU novia.

- Asuka se sonrojo. Pero de inmediato se recupero y le dio al psicólogo tremendo golpe, por la sugerencia que acababa de hacer. Menos mal Keitaro mantuvo el volante firme, sino a la mañana siguiente hubiese sido reportado que un vehículo con sus dos ocupantes se habían volcado en la carretera de Tokio-3.

- Era solo una broma. – bufo Keitaro.

- Idiota. – le respondió Asuka.

Así pasaron el resto del viaje. Comentando acerca de las personas con las que Asuka había conversado.

- Ahora toca ver las personas con las que tú conversaste. – dijo Asuka. Había nombrado a veinte. No iba a hablar del veintiunavo, de momento. Pero Keitaro detuvo el auto.

- Bah, yo pensé que querías conducir.

Asuka se olvido de todo lo demás y comenzó a empujar al psicólogo para que saliera del vehículo y le dejara el asiento del conductor. Keitaro apenas tuvo tiempo de abrir la puerta y salir cuando la chica ya había encendido el motor.

- ¡Espera! ¡Deja que me suba!

Pero la pelirroja no esperaba a nadie. El vehículo partió, pero dio media vuelta y volvió.

- Sube. - dijo autoritariamente la pelirroja, ahora dueña del vehículo.

- Diablos, creí que me dejabas en medio de la nada. – dijo Keitaro sonriendo.

- Casi lo hago. – dijo la pelirroja – Pero en el último segundo sentí piedad por tu pobre alma.

- Keitaro rió. Estaban en campo abierto así que Asuka podía hacer las maniobras que quería. Se sorprendió al notar lo buena conductora que era la pelirroja. Después de unos agitados veinte minutos Keitaro pregunto:

- ¿Volvemos?

- ¿Tan pronto? – Asuka no quería separase del volante.

- Puedes conducir de vuelta, mientras vayamos por la carretera… - Asuka sonrió y se dirigió hacia el camino. Keitaro lo había propuesto porque sabía que era una ruta poco transitada, así que no debía de haber problemas.

- Bueno, mientras conduces te comentare acerca de cada persona con la que hablé.

La pelirroja no respondió, ni siquiera trato de prestarle atención, estaba atenta al camino. Demasiado atenta. – pensó Keitaro.

- Asuka, puedo conducir si quieres.

- No, yo quiero hacerlo.

'Entonces cuando tiene libertad puede hacer todo sin problemas, pero cuando hay reglas se complica y estresa, demasiado.' – pensó Keitaro. Entonces reparó en los dos autos negros que los seguían.

- Jo, parece que no confían en mí para nada. – pensó Keitaro en voz alta.

- ¿Te refieres a los que nos siguen? No te preocupes, todos con acceso libre a las instalaciones de Nerv tienen vigilancia. De hecho son solo unos idiotas que no saben hacer su trabajo. – sentencio Asuka.

- ¿Entonces todos los pilotos tienen vigilancia total? – pregunto lo que ya sabía.

- Sí.

- ¿Y los otros dos lo saben?

- Jum, creo que el tonto de Shinji no se ha dado cuenta…

- Bueno, será mejor que me dejes conducir a partir de aquí.

- Pero…

- Sin peros.

Asuka volteo su cara al lado contrario. Pero estaban entrando a la zona urbana, era claro que ya no podría seguir conduciendo.

Se demoraron poco en llegar al departamento de Asuka. Antes de que esta baje del auto Keitaro le acerco los papeles.

- Llévatelos. – dijo.

- Está bien.- respondió la segunda sin darle mayor importancia.

- Asuka…

La chica se volteo con expresión de duda.

- ¿Por qué te esfuerzas tanto?

- ¡Porque tengo que ser la mejor!

- ¿Por qué?

- Si soy la mejor lo tendré todo. – respondió la chica sonriendo.

- 'Así que si no eres la mejor no tendrás nada…' - pensó Keitaro. Tratar con la pelirroja como psicólogo era complicado, pero ese día había hecho un gran avance. La puerta de su oficina estaba a salvo y su auto también, aunque cuando Asuka tomo mal una curva, pensó que tendría que conseguir uno nuevo.

- ¡Ya estoy en casa!

- Hoy si que demoraste Asuka ¿Tenias una cita? – pregunto Misato. Shinji dejo de hacer la tarea para atender a la conversación.

'¿Eso había sido una cita? Para nada. Pero no quiero decirles que estuve hasta ahora con el psicólogo. Además, que diría Misato si se entera que conduje un auto.' – pensó la pelirroja.

- Es un se-cre-to. – dijo juguetona.

Shinji estaba muriendo por dentro. En el buen sentido de la palabra. Un montón de emociones lo invadían cuando la piloto del EVA 02, ponía esa cara y usaba esa voz, pero ¿de verdad había tenido una cita? Era lo más probable. Shinji suspiro.

- ¿Y mi cena? – pregunto la alemana.

- Llegas tarde. Me la comí toda… - respondió Misato divertida.

- ¡¿Eh?! ¿Por qué?

- Pensé que pasarías la noche afuera… - dijo Misato con picardía.

- Asuka se sonrojo al darse cuenta de lo que sugería la Mayor.

- Te preparare algo – dijo Shinji, que quería dejar ese tema de lado - ¿Qué te gustaría comer?

- ¿Puedes hacer unas pastas? – pregunto amablemente la pelirroja. A Shinji se le hizo extraño ese buen humor, normalmente le hubiese exigido en tono autoritario. Pero hoy estaba distinta… y eso le gustaba.

- ¡Oh! ¡Parece que nuestra pequeña Asuka está enamorada! – molesto Misato, que no iba a dejar el tema fácilmente.

- ¡Cállate!

- ¡Asuka se mudara con otro! ¡Oh, Shinji ven a consolarme! Después de todo a partir de ahora volveremos a estar solos…

- Asuka miro con cara de ira. Shinji que escuchaba desde la cocina no pudo evitar sonrojarse, mucho. De hecho su cara hervía. Misato estaba particularmente atrevida con sus bromas ese día.

Aparte de eso fue una velada entretenida, llena de bromas, anécdotas. Misato no recordaba alguna ocasión en que los tres la hubieran pasado tan bien juntos. Se quedaron despiertos conversando hasta pasado las tres de la mañana.

Viernes

Al día siguiente todos despertaron tarde. Como pudieron se vistieron y desayunaron a la velocidad luz. Pero aun así Asuka y Shinji llegaron tarde a clases.

Al verlos llegar tarde Touji no pudo reprimir el decir en voz alta:

- Parece que la pareja de recién casados vivió una noche de pasión…

Todos en la clase rieron. Los dos pilotos se avergonzaron. Y el profesor castigo a Suzuhara por una semana. Por lo demás el resto del día fue normal.

Sesión 4: 'Shinji Ikari'

Shinji entro en el despacho. Estaba cansado así que se tumbo en el sillón sin siquiera saludar.

- Hola Shinji ¿Cómo estás?

- Bien. – dijo, tratando de incorporarse.

- No te sientes, te ves cansado. Recuestate. – Shiji dudo unos segundos.

- Gracias. – dijo finalmente.

Hubo unos minutos de silencio.

- ¿Tienes amigos? – preguntó finalmente el psicólogo.

- Sí.

- ¿Cómo se llaman?

- Kensuke Aida y Touji Suzuhara.

- ¿Pasas mucho tiempo con ellos?

- Sí. – Shinji sonrió al recordar las ultimas tonteras que habían hecho sus amigos (las que no eran bromas dirigidas a él, claro está).

- ¿Cómo se conocieron?

- El primer día que fui a clases Touji me golpeo, porque dañe a su hermana con el EVA.- Shinji le explico los pormenores del incidente incluyendo cuando sus amigos se vieron forzados a subir al EVA durante la lucha con Shamshel.

- Juju. Es una historia complicada.

- ¿Lo es?

- Solo un poco. ¿De qué sueles hablar con tus amigos?

- Kensuke me pregunta todo el día sobre cosas de Nerv y de los EVA y habla un montón de cosas militares que no entiendo bien. En cambio Touji suele decir un montón de bromas y pregunta cualquier cosa…

- ¿y tú no hablas?

- No mucho.

- ¿Por qué?

- No tengo nada que decir.

- Pero ellos te preguntan cosas. ¿Tú les respondes?

El chico quedo en silencio. Por lo general ante las preguntas de sus amigos se quedaba callado. Pensando en lo que le acababan de preguntar, pero respondiendo cosas vagas.

- Si ellos te hacen preguntas es porque están interesados en ti. Quieren conocerte mejor. ¿Tú quieres conocerlos mejor también? ¿No es así?

Shinji asintió.

- Entonces pregúntales tú también, sobre su vida, sus padres, intereses, cualquier cosa.

- Pero ¿si se enojan?

Keitaro sonrió.

- Todos nos enojamos a veces, pero preguntar no es malo, aunque la otra persona no responda. Porque quiere decir que existe un interés. Partiendo de eso se llegaran a conocer mejor.

Shinji pensó en lo que acababa de decir el psicólogo. Tenía sentido.

- Entonces tienes tarea.

- ¿Tarea?

- Les contaras a tus amigos algo sobre ti y les preguntaras algo sobre ellos cada día hasta la próxima sesión, el próximo martes… - dicho eso el psicólogo prácticamente corrió a Shinji de su oficina.