Bueno, antes de empezar el nuevo capítulo voy a resolver unos asuntillos:
Pregunta: ¿Hinata se va a quedar así? Bueno realmente no sé porque estoy apenas pensando, pero sin duda su cambio de actitud es lo que ayuda a que Sai la note y se enamore de ella, no por su aspecto sino porque la va a conocer tal y como es.
Nota: Si quieres que Hina regrese a como antes coméntalo para ver la manera de ponerlo en la historia.
Asuntillo 1: Si se están preocupando porque Hina le rompa el corazón a Kakashi o a Sai no se angustien que eso no pasará (Yo lo comprendo porque cuando leo una historia que tiene triángulo amoroso estoy con el pendiente de por quién voy a llorar XD) lean el fic y descubrirán como.
Asuntillo 2: Con los links; esos no me los acepta FanFiction así que ni modo pero busquen a Stocking Anarchy por si no tienen una idea de su cambio de imagen o no se lo imaginan. (Es que no sé si me expliqué bien)
Asuntillo 3: Estoy pensando en hacer un One Shot de SaiHina, SasoHina o MinaHina cualquiera de los tres está bien, de todos modos voy a hacer un MinaHina pero es que este es de un tema que tengo muchísimas ganas de hacer y no me puedo decidir entre ellos, además de que me interesa el público. n_n
Asuntillo 4: Ya sé que no les gusta mucho que haga los capítulos tan cortos pero es para seguir la continuidad de la historia y que no se pierdan o aburran.
Empezamos:
Capítulo 4: Recuerdo de la fotografía.
"No me digas que me amas hasta que realmente lo hagas, porque haré algo loco como creerlo" .
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Si a Sai le hubieran preguntado si se imaginó ver a Hinata de un modo tan distinto, seguro respondería que ni en sus sueños más enloquecidos (De esos en los que sueñas con un burro zombi mutante y fosforescente de ocho patas XD) pero debía admitir que le agradaba, se veía más segura y confiada, como si fuera otra, bueno no tanto así, seguía con su estilo adorable pero éste se había vuelto completamente arrebatador.
Desde que posó su mirada sobre ese cuerpo curvilíneo perfectamente formado sintió cierta atracción, como si algo lo incitara a acercarse a la princesa Hyuuga porque a veces actuaba a impulsos, bueno, conocía muy poco de los sentimientos y no los reconocía para nada.
Se auto impuso el acto de seguirla a escondidas y se percató de que era bastante inteligente, tímida aunque un poco inocente, esas cualidades eran raras de ver en una persona de esa edad, porque cuando uno menos se da cuenta se le dispara la hormona y termina diciendo vulgaridades a diestra y siniestra, al menos así le pasaba a él. (XD)
Sintió el deseo de conocerla, más en persona, que ella le contestara cuando se le ocurría algo que quería preguntarle, no podía evitarlo, a veces era curioso a su estilo.
Esa misma tarde compró un montón de libros sobre las mujeres, para saber qué hacer en esa situación porque de cierto nunca se había acercado lo suficientemente a una, leyó uno o al menos intentó porque quedó trabado en la parte que decía: "Lo mejor para tener suerte es ir directamente al grano" No entendía a qué se refería eso.
A la mañana siguiente el sol brillaba más que de costumbre por lo que hacía muchísimo calor, la gente se refugiaba en la sombra para evitar achicharrarse por completo pero él buscaba a Hinata.
Si le pregunto quizás seamos amigos pensó el pelinegro agitadamente en su búsqueda, realmente la aldea era grande, buscó por todo lugar en que pudiera estar un Hyuuga pero recordó que en el escaso día que la había espiado ella había ido a un bello campo de flores de majestuosos colores a recoger flores y se había tomado su tiempo.
El campo de flores estaba en las afueras de la ciudad, muy cerca del bosque, las flores crecían realmente hermosas por ahí y era gracias a un río que corría junto a éste.
Efectivamente había signos de que Hinata había estado ahí, un montoncito de flores silvestres de varios colores que en conjunto formaban el arcoíris incluso un pequeño bolso de mano pero ella no estaba en el amplio lugar, estaba vacío y silencioso.
Repentinamente pudo escuchar el sonido de agua chapoteando como si alguien estuviera nadando.
Cuando se acercó al rio que corría audiblemente se sorprendió en serio, Hinata estaba…
Con Kakashi…
Había muchas cosas que le fastidiaban hacer, una de esas cosas era tener que dejar la comodidad de leer sus libros Icha Icha para arreglar su habitación pero de cierta manera debía hacerlo para tener orden.
Quería hacerlo para por lo menos dejara de pensar en Hinata. No es que no le gustara sino que deseaba poder concentrarse en otra cosa, últimamente no podía dejar de hacerlo, el haberla conocido era especial.
Realmente no ordenaba sino que cambiaba el desorden a otro lugar XD Hasta que revolviendo en una repisa con álbumes de fotos sin querer tiró uno y éste cayó abierto.
En el centro de la página que se había abierto estaba una foto de su antigua amiga Rin, la fallecida. Bueno no eso, la asesinada… Por él.
Deseó no haberse puesto a ordenar, le estaba dando un soponcio. Tomó la foto y se la guardó en el bolsillo planeando tirarla al río, aunque fuera la única que tuviera y que la hubiera guardando desde niño.
Salió apresurado de su casa pero luego caminó a paso lento y con la mirada baja, nadie le hizo caso, nadie lo saludó. Todos lo ignoraron pero a él no le importó, de todos modos era así desde que tenía memoria. La depresión tan repentina le había afectado en serio y lo que menos quería era gente fastidiosa a su alrededor. Su semblante estaba muy perturbado, de nada ayudaba el sol, que lo hacía fruncir el ceño como si estuviera enojado, la principal razón era porque no tenía forma de sacárselo de encima, no podía disculparse ni pretender que ella lo hubiera perdonado, tal vez fuera así pero nunca lo sabría, no hasta que muriera.
-¡Kakashi sensei!-Escuchó como Naruto le llamaba pero estaba muy ocupado intentando que no se notara lo alterado que estaba sólo apretó el paso y se encogió de hombros.
-¿Qué le pasará?- Preguntó Sakura con tono de voz preocupada.
-Estará con prisa, dejémoslo en paz.-Finalizó Naruto un poco ofendido. Pero su sensei siempre había sido así.
El rio le recordaba a la tristeza, te podías ahogar fácilmente en ellos.
Llegó a la orilla más lejana a la que se le antojó llegar sacó la imagen de su bolsillo y estuvo a punto de arrugarla de no ser por una cosa: Examinó a Rin un poquito más. Era de cuando apenas se habían vuelto en el equipo 7 y ella miraba a la cámara con una gran sonrisa. Sintió mucha melancolía de pensarlo.
Realmente no podía deshacerse de la foto mucho menos romperla. Era parte de él y de su dolor, uno que no le dejaba vivir consigo mismo.
…-si lo intentas así se verá más hermosa y elaborada- Esa era la voz de Hinata, tan dulce, cantarina y gentil, aparentemente le hablaba a alguien.
-Ah, ya veo, realmente las haces bonitas ¿Cada cuánto las haces?- Esa era de Sai aunque no lo creía porque apenas si se hablaban y conocían, aun así estaba bastante seguro de que provenía del grosero ninja sonriente. Con un poco de curiosidad se dirigió al lugar de donde venían las voces que curiosamente hablaban en tono familiar, como si fueran amigos de toda la vida.
-Hmm, ¿la verdad? No recuerdo, es como algo que me gusta desde que me acuerdo, las flores son delicadas y hermosas… Creo que me llaman mucho la atención, cuando era niña me gustaba pretender que me escuchaban y diario les contaba lo que me pasaba, cuando escuché que cantarles les hacía bien, me pasé el verano entero haciéndolo… tuve dolor de garganta por varios días y ya no se me antojó- Repentinamente la voz de Hinata se transformó a un tono avergonzado, tal vez por contar algo penoso.
-A mí me pasó casi lo mismo pintando- Confesó esa persona en el mismo tono.
Kakashi irrumpió en la escena en silencio, pero le molestó bastante la imagen, el ver a la Hyuuga bastante cerca del que resultó si ser Sai bajo el sol. Ella tenía el cabello mojado y parecía enseñarle como hacer una corona de flores de colores brillantes. Sus mejillas sonrosadas eran preciosas y lo miraba con cariño, él por su parte le devolvía la dulce mirada, seguro era una falsa. Tenía que serlo por su bien, si no quería pintar a tientas.
-Ara Kakashi sensei- Saludó la chica un poco extrañada, aun así no fue descortés en absoluto, su melodiosa voz era tan agradable, como un arrullo a la hora de dormir.
-Yo, Hinata chan- El peli plata asintió con la cabeza mientras una sonrisa se hacía presente bajo su máscara apenas visible, su ropa de civil que tenía puesta estaba algo descolocada pero realmente no le importaba.-No te había visto así, te ves preciosa- Bueno claro que la había visto y muuuucho pero tenía ganas de que una chica, al menos una no lo considerara un pervertido y menos la que le interesaba. Era tan bueno para mentir que le salía muy natural.
-Ah, e-e-etto a-a-arigato sensei, Sai kun se interesó en cómo hago para hacer figuras con las flores así que le estoy enseñando ¿Le gustaría quedarse?- Sí, Hinata podía verse distinta pero siempre sería un amor, no sin cierto disimulo, Sai acarició un mechón de cabello azulado teñido de rosa que había salido de detrás de la oreja de la ahora oji verde y lo acomodó en su lugar, el sonrojo de la kunoichi aumentó furiosamente avergonzándola un poquito pero dando a su cara un estilo completamente arrebatador realzando el verde claro en sus pupilas.
-Claro que sí- De veras que le intrigaba, además de que no se iba a quedar de brazos cruzados al darse cuenta de que alguien se había interesado en la chica que él había visto primero, no era tan generoso. Con ese pensamiento arrugó la foto que no había podido destruir, olvidando un poco su malestar….
Continuará…
Como ven ya se está formando el triángulo amoroso, espero les guste como va y sobre el One Shot MinaHina, SasoHina o SaiHina ¡Voten por el suyoooooo!
Gracias a todos por sus reviews y dejen más que me interesa su opinión. #3# XOXO
