Primero que todo, los personajes de esta historia son propiedad de Naoko Takeuchi, los utilizo sin fines de lucro y solo para entretener.
Capitulo Tres
El Riesgo
Mina me miraba desde el marco de la puerta del baño, quería decirme algo y yo lo sabía, pero por la cara que tenía, definitivamente no sabía como decirlo.
-Mina puedes decirme lo que quieras, lo sabes, eres mi amiga- le dije tratando de darlo un poco de valor, mi amiga miró hacia abajo como si sus pies fueras extremadamente interesantes- Mina, ¿qué pasa?-
-Serena, ¿amas a Seiya?- me preguntó todavía mirando sus pies. No me esperaba esa pregunta, quede helada sin saber que decirle.
-¿Por qué me preguntas eso? Sabes que si- le respondí rápidamente, pero por alguna razón, sentí como si estuviera tratando de convencerme a mi misma más que a ella. Y se que Mina se dio cuenta de eso.
-¿Qué pasa con Darien Chiba? Serena, es peligroso que te confundas con él, no me digas que me equivoco, te conozco mejor que tu misma- me dijo pero antes de que pudiera decirle algo, agregó -Se que a él le pasa algo parecido, es como si tuvieran una extraña conexión, no deja de mirarte, me preguntó que será, pero no deja de ser Darien Chiba, ¿lo tienes claro o no?-
-Claro que si Mina, ¿cómo podría pensar que algo podría salir de esto? No soy tonta, pero aún así, siento como si estuviera equivocada, quiero estarlo, pero no te preocupes, no creo que él intente llegar más lejos tampoco- le respondí, pero me sorprendió lo desilusionada que sonó mi voz.
Teníamos que encontrarnos con Darien en cuarenta minutos en el Parc Monceau, que estaba ubicado relativamente cerca al hotel, por lo que no estábamos apuradas. Era un parque con mucha historia y un diseño increíble, por lo que habíamos fijado ese lugar para poder pasear un poco antes de la "sorpresa" que nos tenía Darien. El había estado de acuerdo y se ofreció a acompañarnos.
Parc Monceau era realmente increíble, había muchísima vegetación, estatuas de mármol y un estanque rodeado de columnas que le daban un aire griego antiguo al lugar. Darien nos acompañó todo el camino y de vez en cuando nos contaba alguna anécdota histórica ocurrida en el parque. Me impresionó lo mucho que sabía, sobre todo de historia francesa, se notaba que le encantaba París, me preguntaba si tenía algún defecto, para mi ese hombre era completamente perfecto.
Después de estar dando vueltas por el parque por más de una hora, Darien miró su reloj y nos dijo que nos estaban esperando. La "sorpresa" quedaba bastante cerca del parque, pero lo que me llamó la atención, es que la sorpresa no era para las dos, si no, solo para Mina.
Mi amiga no sabía como reaccionar cuando vio la guitarra y el estudio de grabación al frente de ella. Miraba con la emoción contenida en los ojos, supe de inmediato que no sabía si gritar, llorar o reír, o quizás todo al mismo tiempo.
-No lo puedo creer- fue todo lo que pudo decir casi en un susurro -no lo puedo creer-.
-El estudio es todo tuyo Mina- le dijo Darien sonriendo ampliamente -me dijiste que componías canciones, también que tenias suficientes para hacer un CD, y eso haremos, la productora es mía, así es que si necesitas algo, solo se lo pides a Yaten, él te ayudará en lo que quieras.
-¡Gracias!- le gritó Mina, y sin pensarlo se lanzó a sus brazos y lo abrazó casi ahogándolo. Yo solo me reí y vi que Darien me miraba fijamente por encima del abrazo de Mina, le modulé un "gracias" para que Mina no escuchara, él asintió regalándome una de esas sonrisas que tanto me gustaban, sin saber por qué, sentí como la sangre iba se iba a mi cabeza y miré hacia el estudio para que Darien no se diera cuenta de lo roja que estaba.
Mi amiga corrió al estudio de grabación y se sentó en un banquillo al centro de ésta con la guitarra que estaba apoyada en este. Comenzó a tocar y se concentró en algo que le decía Yaten.
No me di cuenta que Darien estaba parado al lado mío cuando me giré para decirle algo. La cercanía me asusto y di un pequeño salto llevando mi mano a la garganta. Se rió de mi reacción y tomó la mano que tenía en mi garganta.
-Creo que Mina va a estar ocupada por un buen rato, ¿quieres ir a dar un paseo?- me dijo todavía tomándome la mano.
-Claro- fue todo lo que pude responderle, mirando atontada sus ojos azules fijos en mi.
Cuando salimos del estudio, me di cuenta que nuestras manos seguían tomadas, no quería soltar su mano pero tenía que hacerlo, yo tenía novio y le debía respeto, traté de separarlas despacio para que no lo sintiera como un rechazo, pero claramente al sacar mi mano de entre la suya me miró con cara de duda. Fue entonces cuando decidí decirle la verdad.
-No se si haya alguna razón por la que te tenga que contar esto, pero a veces siento que si. Tengo un novio en Chile, ya van a ser cuatro años los que llevamos juntos. Pero no se por qué, todo esto me resulta extraño- le dije sin poder mirarlo a los ojos, me sentía una tonta, que le iba a importar a él si yo tenía o no novio, el no estaba interesado en mi.
Cuando terminé de hablar, el se detuvo de golpe haciendo que yo me diera vuelta, lo miré y pero el no me miró a mi, apretaba los puños con tanta fuerza que sus nudillos se estaban poniendo blancos.
-¿Pasa algo?- le pregunté, pero en el fondo sabía la respuesta, le había molestado mi confesión, quizás él sentía lo mismo que yo y no quería que yo tenía novio, y para ser sincera, en ese minuto, yo tampoco lo quería.
-Sabía, no se en que estaba pensando, ¿cómo no lo ibas a tener?- dijo sin mirarme. Me sentí realmente culpable, pero feliz a la vez. Estaba interesado en mi, el mismo lo había dicho, tenía que hacer algo, o decir algo quizás.
-Pero...- traté de decir algo pero no salió nada de mi boca -no se que esta pasando aquí, esto no debería suceder-.
Estaba hablando para mi misma, tratando de convencerme que todo esto era un sueño, me sentía muy mal conmigo misma, de cierta forma estaba engañando a Seiya, el estaba en Chile esperándome mientras yo paseaba de la mano con un actor de cine famoso en París. Yo no era así, ¿qué estaba pasando entre nosotros?
-Serena, yo tampoco entiendo, pero es como si tuviéramos una conexión muy extraña, siento como si tuviéramos que estar juntos, como si fuera lógico, como si estuviéramos..- hizo una pausa buscando las palabras que yo ya sabía.
-Como si estuviéramos destinados a encontrarnos- respondí tan bajo que pensé que no me había escuchando, pero me equivoqué. Me miró mientras se acercaba a mi.
-Si, como si estuviéramos destinados a encontrarnos, y estar juntos Serena- tomó mi mano y agregó- no puedo evitar las ganas de mirarte o tomar tu mano-.
-Tengo novio Darien, por favor, no me hagas esto más difícil- le dije obligándome a soltar su mano, que fue más difícil de lo que esperaba.
-Perdóname Serena, no quería ser insistente- miró al suelo y se dijo a si mismo en voz baja, pero lo escuché igual -contrólate Darien, no eres un niño por Dios-.
Su auto reproche hizo que me riera, en verdad parecía un niño castigándose a si mismo en ese minuto, por lo que tuve que taparme la boca con la mano para que no saliera mi risa a carcajadas. Al darse cuenta de mi cambio de humor, me miró sorprendido y después me sonrió.
-No volverá a pasar Serena, lo prometo ¿amigos?- me dijo estirando su mano en señal de paz.
-Amigos- le respondí, dándole la mano, la corriente que se producía con el contacto de nuestra piel no disminuía, pero preferí ignorarlo, o tendría que hacer algo al respecto, y desde París no podría decirle nada a Seiya, por lo menos no de la manera correcta.
-¿Quieres ir a tomar algo? Yo invito, es lo menos que puedo hacer- me dijo mientras me señalaba el camino.
Nos tomamos un café mientras esperábamos a Mina, conversamos de nosotros, de nuestras vidas, pero no tan superficial como nuestro primer café, ahora realmente nos estábamos conociendo. La hora se pasaba volando cuando estaba con él, era como si el mundo a nuestro alrededor desapareciera, me olvidaba de todo lo que nos rodeaba y me enfocaba solo en lo que el me decía y cada uno de sus gestos en su perfecto rostro.
Estaba tan perdida en su mirada mientras me contaba algo de su infancia, que no me di cuenta que miraba su reloj.
-Mina ya debe haber terminado, seguro se debe haber dado cuenta que nos fuimos- dijo mientras se paraba y dejaba el dinero del café en la mesa.
Caminamos de vuelta al estudio y vimos a Mina, quien claramente no se había percatado de nuestra ausencia, ya que estaba hablando muy coquetamente con Yaten. Esta mujer no perdía el tiempo, y Yaten era de todo el gusto de Mina. Este viaje iba a ser toda un acontecimiento, y solo llevábamos tres días en París.
-Serena, ¿qué te parece Yaten?- me preguntó Mina cuando ya estábamos de vuelta en el hotel.
-Guapo, claro, pero no es mi estilo, tu sabes- le respondí sinceramente. Aunque Yaten era indiscutiblemente guapo, sus facciones era muy juveniles, y a mi siempre me habían gustado los hombres con rostros más varoniles, como Darien.
Desde la conversación que tuvimos en la tarde afuera del estudio de grabación, no podía dejar de pensar en él. Me estaba volviendo loca, esto no era normal, por lo menos no en mi. Nunca creí en el amor a primera vista y no iba a empezar ahora a hacerlo, tenía que sacarme de la cabeza a Darien Chiba, el problema es que no sabía como.
El se empeñaba en lograr que nos juntáramos, con Mina grabando el CD y ahora con su flechazo por Yaten, era poco probable poder evitarlo, no podía salir del estudio sola porque no conocía París y perderme no era quizás la mejor idea en estos momentos. No nos veríamos al día siguiente porque tenía que filmación, lo que me daba tiempo para pensar sin interrupciones. Iríamos con Mina a conocer el Arco de Triunfo y después la acompañaría al estudio a seguir con su disco.
No había hablado con Seiya desde que llegué a París, con los últimos acontecimientos no había podido meterme a un computador para mandarle un mail o algo por el estilo, pero este minuto lo último que quería era que quería era que supiera mis actividades diarias. Que se suponía que le iba a poner.
"Seiya mi amor, te cuento que he pasado los días con un actor famoso llamado Darien Chiba, creo que me gusta y creo yo a él también, lo siento mucho, hablamos cuando llegue a Chile"
NO, definitivamente tendría que esperar a que se solucionara todo para poder hablar con él, me conocía lo suficiente para saber que algo no estaba bien.
Me senté a ver como Mina practicaba una de sus canciones en el estudio, una canción que hizo para mi hace años, inspirada en uno de mis tantos amores fallidos.
Me miró con una sonrisa cuando supo que reconocí la melodía después de tanto tiempo, e hizo un gesto burlón mientras tocaba y cantaba. Cante con ella ya que me sabía la letra de memoria, cuando una voz a mis espaldas hizo que me callara de golpe.
-Nunca dijiste que también cantabas Serena, lo haces bien- Darien, no podía ser, ¡qué vergüenza! Me puse roja como un tomate y miré hacia abajo tratando que no notara el color de mi rostro. Tomó mi mentón para levantar mirarme a los ojos.
-Lo dije en serio, creo que cantas muy bien, parece que te sabes bien esta canción, ¿las otras no?- me dijo muy serio tratando de convencerme de que hablaba en serio.
-Nunca me ha dado vergüenza cantar con otras personas, pero Seiya siempre me dice que lo hago mal y se ríe de mi, nunca había pensado que quizás cantaba mal, solo lo hacía- me reí al recordar las innumerables veces que mi novio me pedía por favor que dejara de intentarlo, él cantaba realmente bien y quizás tenía razón respecto a mi voz. Me quedé callada un momento y después recordé su otra pregunta, era demasiado observador, por lo que decidí contarle la verdad, después de todo ¿por qué iba a ocultárselo? –la canción que Mina esta tocando ahora la hizo para mi hace unos años.
Abrió los ojos mostrando la sorpresa que había en ellos, se sentó a mi lado en el sillón donde me encontraba yo.
-Pero la letra es muy triste, ¿se puede saber por qué? ¿O es un tema complicado?- me dijo inseguro de su pregunta. Negué con la cabeza y me reí ante su preocupación, era todo menos complicado.
-Claro que no- reí otra vez -eso fue hace mucho tiempo, siete años aproximadamente, ya ni lo recuerdo, creí que sentía cosas por él, pero no era así, no me duró más de dos semanas el "enamoramiento"- le dije haciendo un gesto de comillas con las manos -la canción la hizo Mina durante esas dos semanas, nuestra amiga Reí se interesó en él, fueron novios durante mucho tiempo, al principio fue difícil para mi, me sentía traicionada por mi amiga, entonces Mina se inspiró en eso, es bastante buena la canción, todos nuestros amigos se la saben, la cantan con frecuencia, pero nadie sabe en que esta inspirada, solo yo, claro-.
Me miró durante un momento, y después giró el rostro hacia donde estaba Mina, Yaten estaba atrás de ella, con una especie de abrazo, ayudándole con unos acordes de la guitarra.
-Hacen bonita pareja ¿no crees?- me preguntó riéndose de la situación, pero me no pasó desapercibido un suspiro que soltó después, como si estuviera triste por alguna razón. Sin preguntar al respecto, me reí con él ya que al girarme a ver, me había dado cuenta de la cara de Mina fascinada por las atenciones que estaba recibiendo por parte de Yaten.
-Él es de todo el gusto de Mina, y al parecer a él también le gusta mi amiga- comenté con un tono triste, suspiré al darme cuenta de que estaba celosa de mi amiga, Darien se dio cuenta por lo que se giró con una rapidez que me sobresalto y posó sus ojos en mi como si tratara de descifrar algo.
-Parece que tienes razón- comentó después de un rato. Ese fue el final de la conversación, porque al sentir sus ojos en mi, me giré también y me perdí completamente en su mirada. Nos miramos mutuamente, no se exactamente cuanto tiempo estuvimos así, hasta que una voz me sacó de mis pensamientos.
-Disculpen, no quiero interrumpir- dijo la voz ocultando la risa -Mina va a empezar a grabar la primera canción, por si quieren escuchar, quiere que esta sea el nombre de su disco.
Que mi canción fuera la más importante de su disco me emocionó profundamente, a pesar de que fuera inspirada en una relación muy antigua y sin importancia, Mina había escrito esa canción exclusivamente para mi e inspirada en mi. Le sonreí para mostrarle mi agradecimiento y ella se beso la palma de la mano para después lanzarme el beso con un soplido. Me reí ante el gesto de cariño de mi amiga y me recosté en el sillón para mirar cómodamente como Mina trabajaba. Darien me despeinó con su mano riéndose y después se recostó imitándome.
Abrí los ojos lentamente y sentí que estaba apoyada en un pecho duro pero increíblemente cómodo. Un poco desorientada me acomodé mejor en mi posición cuando me di cuenta que me había quedado dormida durante la grabación de Mina, me había apoyado en Darien y lo había abrazado mientras dormía y tenía su brazo rodeándome los hombros, en un abrazo de lo más cariñoso. ¡Qué estaba haciendo! No me quería levantar de ahí, se sentía realmente bien, como si fuera natural. Me froté el rostro tratando de hacer desaparecer cualquier rastro de sueño antes de enderezarme. Darien al sentir que me había despertado, se acomodó para darme espacio y poder salir sin problemas de se abrazo. Me costó más que lo que quise salir de ahí, pero lo logré lo más dignamente que pude.
-Perdón- no sabía que más decirle, estaba realmente avergonzada y sentí como mi rostro se calentaba delatándome.
-No te preocupes, estabas cansada, la verdad es que yo también me quedé dormido por un momento- respondió Darien con esa sonrisa que me encantaba, mostrando que estaba siendo sincero. Su sonrisa estaba llena de cariño y... felicidad. Estaba feliz de que me haya apoyado en él. Esto se estaba saliendo de control. Le sonreí de vuelta y miré a Mina que ya no estaba en el estudio.
-¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Dónde esta Mina?- le pregunté nerviosa al darme cuenta de la ausencia de mi amiga.
-No te preocupes, Mina fue a comprar algo de tomar con Yaten, pero por alguna razón, que creo saber, se han demorado más de la cuenta, han estado coqueteando sin parar durante toda la grabación- comentó riéndose antes de mirar su reloj y agregar -son las seis de la tarde.
¡Por Dios! Habían pasado dos horas, ¿cuánto tiempo habré dormido? Pero no iba a preguntar, pero sabía perfectamente que mi cara de asombro me delató. Darien se rió pero no dijo nada. Se levantó y me ofreció su mano para ayudarme a hacerlo yo también. Se la di sin pensarlo dos veces y me paré arreglando el ajustado vestido corto que llevaba puesto. Darien me recorrió con la mirada, y en su rostro se vio el asombro.
No me había fijado que él solo me había visto con ropa más cómoda y suelta. La verdad es que el aspecto sexy siempre se lo había dejado a Mina, yo no me sentía cómoda mostrando más de lo necesario y no tenía necesidad de llamar la atención ¿o si? Mina me había obligado a ponerme ese vestido en la mañana, me dijo que estábamos en París y no quería verme vestida como si estuviera un día domingo en mi casa. Y tenía razón, me iba a preocupar más por mi imagen de ahora en adelante, no tanto como Mina, pero si dedicarle más tiempo al asunto.
Al ver que Darien no dejaba de mirarme y que se había puesto rojo, igual que yo, me dieron unas ganas enormes de saber que estaba pasando por su cabeza. Darme cuenta de su reacción, hizo que me sintiera realmente bien y segura de mi misma.
-¿Vamos a comprar algo para comer? Muero de hambre- comenté para terminar con el momento incómodo. Él asintió con dificultad y salimos del estudio buscando algún lugar donde comer.
Cuando íbamos saliendo del estudio nos topamos con Mina y Yaten que iban entrando abrazados y riendo de algún comentario de Yaten. Los miré con la pregunta en mi rostro, pero mi amiga solo negó con la cabeza haciéndome entender que no era el momento y que me lo iba a explicar después. Les dijimos que íbamos a comer y volvíamos.
Nos sentamos en un restaurante italiano cerca del estudio de grabación. Mientras esperábamos nuestros pedidos, Darien me contó como le había ido en su día de filmación y algunos detalles de la película en la que estaba trabajando, que al parecer iba a ser un gran éxito.
No lo iba a negar, me gustaba Darien, mucho más de lo que yo quería, pero no lo podía controlar, teníamos un conexión innegable, nos llevábamos demasiado bien y teníamos una confianza poco común en dos personas que apenas se conocían. Fue en ese momento cuando tomé una decisión, era lo correcto y no había vuelta atrás. Iba a terminar con esto antes de arrepentirme de algo.
Llegando al hotel tomé el teléfono y marqué el número. Una voz masculina contestó al otro lado de la línea.
-¿Diga?- dijo la voz, con tono despreocupado.
-Seiya, soy Serena- le contesté.
-¡Mi amor! Que bueno que llamas, no sabía nada de ti- dijo contento de escuchar mi voz. Esa felicidad no iba a durar mucho al parecer.
-Seiya, perdóname, ha pasado algo, tenemos que hablar ahora, no puede esperar- le dije seriamente, tomé aire para darme valor antes de decir algo más, ya lo había decidido y no había vuelta atrás -Seiya, tenemos que terminar-.
Espero que les haya gustado este capitulo, es mi primer fic, y no soy lo escritora profesional ni mucho menos, por lo que hay errores de redacción y otros claramente. Si tienen dudas dejes sus reviews y yo se las contesto feliz. También sus criticas y comentarios son siempre bienvenidos. Ya viene el cuarto capitulo.
Mjesus
