SCC no es de mi propiedad, pertenece a las maravillosas CLAMP, solo utilizo los personajes con fines de diversion y no de lucro.


* Dedicado a Neko en el dia de su no cumpleaños, esperamos sigas siendo parte de esta locura que es seguir a Dios, cada una desde su pais y su Iglesia, pero el amor es universal.

* Dedicado a mis lectoras que tienen mi FB personal y me apoyan en estos momentos dificiles de mi vida. Gracias.


Desconocido: Los misterios del corazón.

Capítulo 4

Shaoran

¿Dónde estoy? Todo a mi alrededor me es desconocido, la calle está llena de árboles de cerezo, pero no hay ninguna persona, una rara angustia se acumula en mi corazón pero no sé el motivo o razón, sigo caminando tratando de encontrar algo que o alguien que me indique en qué lugar me encuentro, y ahí es donde la vi, hermosa como nunca en la vida y con una radiante sonrisa, los pétalos volaban a su alrededor dándole un toque de fantasía, como si ella fuera un hada o algo mucho más hermoso.

— Sakura— la llamo pero al parecer no me escucho—Sakura— vuelvo a intentarlo pero tampoco me hizo caso, asi que decido acercarme pero de pronto ella comenzó a correr—. Princesa…—la llame como tenia acostumbrado pero aun asi no se detuvo.

Corrí con más fuerzas para logra alcanzarla, en estos momentos es cuando agradezco de sobremanera el tener un buen físico, cuando estuve a unos cuantos metros de distancia de ella, de pronto se detiene y dirige su mirada hacia el cielo donde se aprecia un hermoso tono color celeste, decidí no distraerme y preguntarle en donde estábamos.

— Sakura— llame con suavidad mientras me acercaba un poco más.

Vi como su cuerpo reaccionaba al escuchar mi voz, y como si eso no fuera suficiente dirigió su mirada hacia mí, Dios, nunca me cansaría de ver esos ojos color verde jade.

— ¿Tu? —al parecer estaba alucinando ¿verdad? Ella no había dicho eso, no puede haberlo dicho— ¿Qué haces aquí? —me dijo poniéndose seria y cruzándose de brazos.

— Pero… ¿Qué te pasa mi amor?

— No me llames asi, tú y yo no somos nada.

— ¿De qué hablas?

— Acaso no te quedo claro que no quiero volver a saber de ti nunca más en mi vida.

— Pero… no entiendo que es lo que pasa—en serio, no entiendo su actitud y mucho menos porque dice esas palabras.

— ¿Que no entiendes que me pasa? —ella parece muy enojada, pero yo sigo sin entender.

Un momento acaso ella quería decir que sabía la verdad, absolutamente toda la verdad. No, eso no es cierto y tampoco puede ser posible, ella no puede haber descubierto la verdad, claro que no, esto de aquí es toda una broma, una muy bien elaborada, sí, eso era.

— Sakura, si esto es una broma, está bien me doy por vencido tu ganas— al decir esto vi como en sus ojos se reflejaba ira, tristeza y enojo, entonces entendí lo que mi mente y corazón se negaban a creer y a como dé lugar trataban de negar, ella sabía toda la verdad.

— Lo mismo dije yo cuando descubrí la verdad, pensé que me estaban jugando una broma, una muy cruel, pero no.

— Escúchame princesa…

— No me llames asi, tú y yo no somos nada.

— ¿Cómo que nada? ¡Tenemos una hija!... —sé que estaba perdiendo el control pero no podía perderla a ella, eso nunca— estamos casados y…

— No, ya no soy más un miembro del clan Li. Tú y yo no volveremos a tener algún tipo de contacto.

— No voy a permitir esto.

— No me interesa, tú ya no puedes impedirme nada—su voz sonaba dura e inflexible, ¿Dónde había quedado la Sakura amable?

— Yo te amo—le dije para tratar de convencerla.

— Mientes—dijo con verdadero odio en la voz.

— Es verdad, sé que mentí en el pasado pero nunca mentir cuando decía que te amaba.

— Es imposible que pueda creerte ahora, después de tantas mentiras, me alejaste de mi familia y amigos, nada puede justificar tu actitud. Nada.

— Sakura por favor—pido acercándome a ella.

— No, no quiero volver a verte nunca más—ella retrocede dos pasos.

— Sa…

— Sakura—llama una voz a lo lejos, una voz que reconocí.

— Es momento de irme…—me dice dándome una última mirada de desprecio y girándose sobre sus pies.

— No—trato de avanzar hacia ella para detenerla pero mis piernas no me responden, es como si mis pies estuvieran pegados al suelo.

— Sakura—volvió a llamar esa voz, y al parecer estaba más cerca esta vez.

— Adiós… Li— me dijo de espaldas.

Luchaba por hacer que mis piernas reaccionaran y salir corriendo detrás de ella, pero cualquier esfuerzo que realizara era inútil, mientras ella se alejaba de mí, un inmenso dolor crecía en mi pecho, algo que me hundía en el peor temor del ser humano, el olvido.

— ¡NO! —grite con todas mis fuerzas, no podía rendirme, había dado todo de mi al decidir estar junto a ella, me esforcé un poco más y por fin logre dar un paso y otro y otro más, ahora me encontraba corriendo en busca de Sakura, pero cuando la encontré ella ya no estaba sola, alguien la tenía entre sus brazos, alguien que yo conocía muy bien, alguien que alguna vez había tenido mi aprecio, pero ahora solo podía darle mi desprecio y odio.

— Suéltala—exigí con fuerza en mi voz, note que se dieron cuenta de mi presencia pero sin embargo, decidieron ignorarme, y seguir en lo suyo, me dispuse a acercarme pero entonces escuche su conversación.

— Ahora si podremos ser felices, como siempre debió ser—dijo él.

— Si, ahora estaremos juntos hasta la muerte—respondió ella.

— ¡No! —proteste.

Ellos comenzaron a alejarse lentamente de donde yo estaba, esto no estaba bien asi no era como debía pasar, debía de hacer algo para impedir que me la quitaran, Sakura me pertenecía, pero otra vez mis piernas no reaccionaban, luche con todas mis fuerzas pero ellos se alejaban cada vez más y yo seguía aquí luchando por liberarme y correr detrás de ellos.

— No…—cerré mis ojos con fuerza para evitar que las lágrimas salieran— ¡NO! —volví a gritar, para cuando abrí mis ojos estaba sentado en mi gran cama, dentro de mi habitación, completamente solo, mire el reloj que había en la mesita de noche y me di cuenta que eran las cinco de la mañana, lo que quería decir que aún era muy temprano para ir a la oficina a trabajar.

Salí de mi cama y me puse una bata, ya ha pasado un mes desde que Sakura dejo la casa junto a Asura y por más que he querido saber su paradero, ni Wei ni ningún otro investigador ha logrado darme el paradero fijo de donde están las dos, si tan solo lo supiera no dudaría en tomar un vuelo y reunirme con ellas, y para complicar las cosas no pude hacer menos que aceptar una cita con Eriol, obviamente nos encontraremos en mi oficina, pero ese sueño de hace un momento no me deja tranquilo.

Sin darme cuenta he caminado hasta la cocina de la mansión, bueno ya que estoy aquí aprovechare en tomarme un vaso de agua para poder calmar mis pensamientos, sí, eso me ayudara. Entro a la cocina y me doy cuenta que no soy el único que no puede dormir, ahí está Meiling, y por Dios, como esta.

— ¿Meiling? —digo tratando de que no se note en mi voz mi nerviosismo.

— ¿Eh? —ella se gira a verme y la vista no es nada desagradable, la verdad— Xiao Lang— me dice con una sonrisa en sus labios— ¿tú tampoco has podido dormir bien?

— La verdad he tenido una pesadilla—digo recostándome en el mesón de la cocina y tratando de no recorrer con la mirada toda la piel que ella está exponiendo.

— ¿Un poco de agua? —me ofrece.

— Si, por favor—pido.

El ambiente poco a poco se ha comenzado a calentar, Meiling está concentrada en servir dos vasos de agua, y yo me sorprendo al descubrirme recorriendo su figura con la mirada, y como no hacerlo si con lo único que se cubre es con un top de seda y un short del mismo material, que a duras penas logra cubrir lo suficiente, reamente el ambiente se está calentando demasiado.

— Listo—me dice ella acercándose con los vasos de agua.

No entiendo porque comienzo a sentirme nervioso, Meiling es mi prima, lejana, pero igual termina siendo mi prima y no puedo pensar en ese tipo de cosas, no ahora, tengo una esposa y una hija. Pero la verdad es que no he tenido intimidad desde hace un mes y al parecer mi cuerpo está reaccionando ante la sexy figura y presencia de Meiling.

Sigo observando a Meiling pero de pronto ella tropieza y de no ser por mis buenos reflejos, ella se hubiera dado una buena tanda en la cabeza, pero ahora estamos extremadamente cerca, y nuestros cuerpos están empapados a causa del agua que se ha derramados, los vasos están rotos en el piso, pero lo peor de todo es que yo no puedo, ni deseo, quitar mis brazos de su cuerpo.

— Xiao Lang—me dice ella con una voz tan suave y sexy.

Mierda, no sé porque, no puedo controlar mi cuerpo, todo se resume a que la tengo entre mis brazos, puedo sentir como se estremece a causa de que el agua estaba helada, pero aun asi no quiero soltarla, todo lo contrario quiero acariciar su cuerpo y quiero saber que sensación se tiene al besar sus labios, poco a poco me acerco a su rostro, me siento hipnotizado por sus ojos, y al final termino besando sus labios.

Es como si que no pudiera estar satisfecho, con cara roce de nuestros cuerpos el ambiente parece ponerse un poco más caliente, pero lo peor de todo es que mi cerebro me dice que no está bien, que no debería estar haciendo esto, que yo tengo una esposa y una hija que no se merecen este tipo de engaño, pero no puedo detenerme. Comienzo a recorrer con mis manos su cuerpo, su piel se siente suave y cálida al contacto, tiene un suave aroma a rosas, que poco a poco me está haciendo perder la razón, realmente quiero hacer algo más que besarla y acariciarla y estoy dispuesto a seguir adelante, pero de pronto un sonido hace que nos separemos.

Ahora yo estoy mirándola a ella que me mira con los ojos llenos de sorpresa y deseo, mierda, la suelto lentamente y ella se escabulle a un costado de mí, el teléfono de la cocina está sonando, y no puedo ni imaginar quién demonios está llamando a estas horas de la mañana, sea quien sea conocerá mi enojo después, pero, ¿Qué diablos estoy pensando? Me siento enojado porque me han ayudado a no cometer un error que me podría costar mi matrimonio, Dios, realmente necesito a Sakura, bien el teléfono no se va a contestar solo, asi que me acerco y tomo el auricular.

— Ho… hola—logro decir mientras Meiling desaparece de la cocina.

Señor, lo estoy llamando para decirle que el día de hoy no se olvide de llegar un poco más temprano, tiene muchas cosas en la agenda

Gracias Yumiko, me has salvado— digo mentalmente—. Si, gracias Yumiko.

Bien, eso debía ser considerado como una conspiración del universo para que yo no cometa la estupidez más grande de mi vida, y al parecer nadie probaría me enojo. Ahora debía de concentrarme en mi trabajo y en pensar en donde mierda estaba metida mi esposa, y que le diría a mi primo el día de hoy, si es que se le ocurría preguntarme por ella, porque definitivamente yo no perdería ante Eriol, no lo pienso hacer.

Meiling

Mierda, estaba cerca, tan cerca de poder dar un gran paso en mi plan y el estúpido teléfono suena, pero logre escuchar quien era la que había realizado esa llamada y esa chica no durara más en esta empresa, como mínimo debía de botarla este fin de semana.

— Bien, es hora de ir a la oficina—me puse de pie y decidí que ropa debería de usar el día de hoy.

Cuando salí de la mansión evite cruzarme con Xiao Lang, puedo ser atrevida pero también me avergüenzo, él me ha gustado desde que tengo uso de razón, e incluso llegamos a estar comprometidos pero todo eso se arruino gracias a la aparición de esa chiquilla japonesa, de no ser por esa estúpida, Xiao Lang y yo ya estuviéramos casados y felices.

Cuando llegue a la oficina al parecer Xiao Lang ya estaba ahí, por lo que no había necesidad de estarme ocultando o de sentirme avergonzada, en realidad lo que había pasado en la cocina era algo que ninguno de los dos podía haber evitado, está bien, debo admitir que yo ayude un poco al fingir que me tropezaba y con la ropa de dormir que tenía, pero vamos que era inevitable el negar toda la atracción que nos rodeaba además de la tensión sexual.

Ingrese a mi oficina y había un sobre, bien esas eran buenas noticias para comenzar bien la mañana, abrí el sobre y descubrí la información que necesitaba, al parecer Yue ya no estaba en Hong Kong, bueno era un cobarde hecho y derecho, asi que no me sorprendía que saliera corriendo en cuanto se enterara que yo había sido la causante del atentado contra su trabajo en Dior, además de que esa estúpida de su asistente no me agradaba para nada, al sacar otra foto me di cuenta de algo muy interesante, él estaba trabajando con Sakura en estos momentos.

— Parece que el destino está jugando a mi favor—dije.

Escuche que alguien tocaba mi puerta, guarde el sobre en un cajón de mi escritorio, nadie revisaba mis cosas asi que no había problema con dejarlo, encendí la computadora y fingí que trabajaba mientras decía un tranquilo adelante, para que la persona de al otro lado de puerta pudiera ingresar.

— Muy buenos días—dijo una voz varonil, una voz que me resultaba perturbadoramente familiar.

— Buenos…—me quede a la mitad del saludo cuando descubrí quien era el dueño de esa voz—. Eriol, que bueno verte por aquí—dije con tranquilidad.

— Gracias por recibirme—me dijo mientras cerraba la puerta y se sentaba en una silla en frente de mi escritorio.

— La verdad no esperaba que vinieras a visitarme—dije.

— Vine a hablar con Shaoran, ya sabes asuntos de familia—me dijo con un brillo malicioso en su mirada.

— Ya veo—dije tratando de fingir que no sabía nada.

— Y apuesto a que tú también tienes muchas cosas que decirnos a todos en la familia…

Mierda, se estaba metiendo en un terreno peligroso y al parecer a él no le interesaba poner en riesgo su integridad física, yo no estoy dispuesta a revelar aun las cosas que han pasado en mi vida, no pienso arriesgarme a perder la oportunidad de estar junto a Xiao Lang.

— Te equivocas, no tengo nada que decir.

— Que raro… apostaría mi mansión a que cierta persona me dijo que te habías casado con alguien que yo conozco muy bien.

— ¿Qué cosas estas diciendo? —a estas alturas todo me vale mierda, pero como es eso de que me case con alguien que él conoce muy bien, ¿acaso él sabía algo?

— Si, yo fui… como decirlo ¿amigo? o creo que la palabra más acorde seria, conocido.

— Sabes que a mí siempre me han gustado las cosas claras, asi que escupe de una maldita vez que es lo que quieres decir.

—Simple, Yue Tsukishiro era un muy buen amigo de Sakura, y porque no decirlo mi enemigo de amores.

Por la santa mierda, esto era demasiada información para procesar, si yo pensaba que el destino estaba jugando a mi favor pues definitivamente me había equivocado y en grandes cantidades, nunca me imaginé que Yue pudiera ser allegado de alguna manera a Eriol o la estúpida esa de Sakura, pero ahora que lo sabía, tenía que medir las cosas que hacía, además que no quería perder la posibilidad de estar con mi hija.

— Eso es algo que no sabía—dije con tranquilidad, aunque por dentro me sintiera más que perdida.

— Bueno, te voy dando la información, y más te vale cuidar las cosas que haces en contra de él, pues, él no está solo y no solo tiene mi apoyo si no el de muchas personas más.

— Pensé que era tu enemigo en amores…

— Eso fue hace mucho… estoy seguro que ahora está más que feliz junto a su hija y disfrutando de este trabajo que le toco realizar. Aunque supongo que eso ya lo sabes.

— Lárgate de aquí—dije sin poder controlar el gran enojo que sentía.

Él no era nadie para restregarme en la cara que no había sido capaz de mantener a mi hija a mi lado, y mucho menos el amenazarme en no tomar represalias contra él. Con un carajo, como es que había llegado a dejar que el me acorralara en la conversación, a tal extremo de que le tengo que pedir que se largue.

— Me voy… tengo que hablar con nuestro querido primo.

— Ojala y no dures más de diez minutos—le dije con desprecio.

— Al parecer al fin has demostrado quien eres en verdad—me dijo poniéndose de pie y caminando hacia la salida— pero que te quede claro Meiling, no permitiré que hagas daño a Sakura.

—Que lamentable que no puedas estar a su lado para cuidarla.

— No es necesario que este a su lado—se detuvo en frente de la puerta— si es que se llega a saber toda la verdad, no creo que a ninguno de los mayores de la familia Li, les agrade saber que entre sus integrantes hay dos personas que son capaces de las más bajas artimañas para lograr sus objetivos.

— ¿Es eso una amenaza?

— No, es solo una predicción de lo que puede pasar si se llega a descubrir lo que hizo Shaoran, y lo que hiciste tu para que tu matrimonio terminara.

— ¡Lárgate!

— Me voy, pero no olvides que siempre estoy cerca dos pasos delante de ustedes…

Eriol abrió la puerta y salió de mi oficina, yo que había pensado que mi día sería perfecto pero me doy con esta realidad en la cara, jamás podré librarme del fantasma de Yue y mientras no tenga a mi hija a lado mío no puedo hacer que desaparezca de la faz de la tierra, y ahora aparece Eriol para advertirme de lo que me podría pasar.

— ¡MIERDA!

No puedo controlar mi enojo, todo lo que había avanzado ahora me resulta no tener nada de valor, mierda, debo mover mis piezas mas rápido, en un mes de ausencia de esa escuálida y solo he logrado que me bese, al menos he descubierto que si se siente atraído por mí, bien, es hora de que yo haga el resto de trabajo, cosa que me será muy placentera.

o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o

Sakura

Todo en este viaje ha sido demasiado para mi pobre corazón, primero logro comunicarme con Eriol, y converso con el todos los días y si no fuera por mi trabajo lo llamaría completamente las veinticuatro horas del día, además de comunicarme con mi hija y luego llamar a mi casa para hablar con Ieran, quien me dice que todo está calmado y al parecer Shaoran está a punto de sufrir un ataque de histeria si no tiene noticias de mí. Bueno no estoy dispuesta a calmar un poco su sufrimiento, sé que estoy siendo cruel, pero el prefirió a su prima antes que a su hija y a mí, asi que estas son las consecuencias.

Gracias a Eriol he logrado contactar con algunos especialistas, pero uno de ellos me parece más cercano y de más confianza, y resulta ser nada más y nada menos que Yukito Tsukishiro, el mejor amigo de mi hermano y esposo de mi colega Nakuru, pero el problema está en que él vive en Tomoeda, y conociendo a Shaoran estoy segura de que como tantas otras veces se negara a ir hacia allá, pero encontrare la forma, sí que lo hare.

A todo estos acontecimientos de este mes fabuloso, le sumamos que volví a encontrarme con otro de mis grandes amigos de mi querida Tomoeda, nada más y nada menos que Yue, él es el fotógrafo encargado de esta sesión para la que fui contratada, es muy agradable trabajar con él además de que su hija es hermosa, ella se llama Kokoro y es una nena de cuatro años encantadora, tiene el cabello negro y los ojos color cielo como su padre, su asistente también es genial, cada noche me quedo conversando con ella sobre sus anécdotas con Yue, y al parecer, y si mi intuición no me falla puedo arriesgarme a decir que ella está enamorada de él.

— Sakura—me llaman a lo lejos.

— Hola Yue—saludo a mi amigo.

— ¿Estas lista para la sesión?

— Sí.

Después de terminar esta sesión llamare a Eriol, es muy agradable conversar con él, además de que siento que mi corazón late como un loco con solo escuchar su voz, hemos concretado que tan solo con que yo regrese a Hong Kong tendremos un encuentro para recordar los viejos tiempos, también hablo con Yue y al parecer los dos están haciendo todo lo posible por llevarse bien, según como me conto Eriol ellos no fueron tan buenos amigos antes, Yue siempre fue mi mejor amigo, pero cuando el apareció fue odio a primera vista.

Yue

Realmente nunca pensé que mi vida podría dar un giro tan descomunal, hace un mes atrás la observaba a unas cuantas mesas de distancia de mí y ahora solo la tenía a la distancia de decir su nombre y toda su atención seria puesta sobre mí, sabía que no podía intentar nada con ella, pues ya tengo una hija además de que estoy comenzando a sentir cosas raras cuando estoy junto a Neko.

Cuando me llamaron de Dior para darme el nombre de quien había sido la modelo elegida para la sesión de fotos, no pude hacer nada más que enojarme y odiar con todas mis fuerzas a Meiling y su estúpido sentido de venganza, pero el universo se encargó de confabular en mi favor y ahora la tengo en frente mío con una radiante sonrisa posando para mi cámara.

— Terminamos—digo.

— Gracias—me dice ella.

— Yue—por Dios, es Neko, ¿ahora qué hago? No puedo estar cerca de ella sin actuar de manera rara e idiota.

— Si…—respondo, rogando porque no notara algo raro en mi voz.

— ¿Te encuentras bien? —gracias a Dios ella no puede verme ya que estoy de espaldas y Sakura me mira de manera comprensiva.

— Si—le respondo— dentro de unos minutos te daré alcance.

— Está bien.

— Ya se fue—me dice Sakura con una gran sonrisa.

— Gracias—digo soltando un suspiro.

— ¿Cuándo piensas decírselo?

— La verdad, no sé.

— Deberías darte prisa, no eres el único interesado—me dice mirando a nuestro alrededor al resto del equipo de fotografía.

— Ya lo sé, solo que cada vez que ella está cerca de mí, no sé, pierdo el centro de mi cuerpo y me comporto como un tremendo idiota, parezco un adolescente.

— Cuando nos enamoramos nos comportamos como adolescentes.

— Pero en mi caso es una exageración.

— Sé que podrás lograrlo…

— Eso espero, cambiando de tema, no tienes planeado ir a visitar Tomoeda.

— La verdad es que he pensado en ir cuando Asura termine sus clases, además que necesito hablar con Yukito.

— ¿Con Yukito?

— Si, según Eriol, es uno de los más famosos terapeutas, además que utiliza la hipnosis como un buen método.

— ¿Hipnosis? —eso suena raro.

— Cierto, había olvidado contarte que Eriol me ayudara a buscar un buen terapeuta para poder recuperar la memoria, me es muy agobiante el tener sueños y despertar con la sensación de que yo debería estar en otro lugar y no junto a mi esposo e hija.

Un momento, Sakura me estaba diciendo que quiere recuperar la memoria, bueno ahora no sé qué decirle, el doctor nos dijo bien claro que no debíamos forzarla y que todo se daría en su momento, pero ya han pasado siete años y ella ni cuenta de que recuerde algo de su pasado, pero el problema ahora reside en que si Li, permitirá que ella realice eso.

— ¿Tu esposo está de acuerdo? —pregunto.

— Aun no se lo he dicho, pero no me importa si me dice que no.

Esa es la Sakura que yo amaba, la que no se dejaba controlar por nada ni nadie y seguía sus sueños sin importar que esos estuvieran al otro lado del continente, y si ella quiere recuperar la memoria, pues no me queda más que darle mi apoyo como buen mejor amigo que soy, además de que Hiraguizawa me ha puesto al día de lo que estaría planeando Meiling, y no puedo permitir que ella lastime a Sakura, eso no.

— Bueno, entonces no se diga más.

— ¿Eh?

— Cuando tú regreses a Tomoeda yo le pediré a Neko que sea mi esposa.

— Yue, eso no es ir demasiado de prisa.

— No, ella conoce cada detalle de mi vida… no entiendo como no se lo pedí antes.

Si, realmente no entiendo como no se lo pedí antes, ella ha estado a mi lado desde que yo me fui a estudiar a Francia con el objetivo de olvidarme de Sakura y su reciente matrimonio, termine convirtiendo a Neko en mi asistente y desde ese día ella no ha dejado de estar a mi lado, sin importar si nieve o truene, mierda, estoy enamorado hasta con la última de mis células, ahora entiendo porque a Meiling nunca le agrado.

— Bien, es un trato—me dice Sakura sacándome de mis pensamientos y extendiéndome la mano.

— Un trato—le respondo estrechando su mano, mientras una sonrisa se forma en mis labios.

— Bueno me iré a llamar a Eriol, aunque creo que aún es temprano.

— No lo creo, además que siendo tú, no creo que dude en contestarte.

— Bien, entonces regreso en unos minutos.

— Bien—vi como comenzaba a alejarse.

— Yue—dijo girándose a verme.

— ¿Si? —pregunte.

— Bueno… recordé que mi celular se quedó sin batería y no encuentro el cargador, no sé, si tu podrías…

— Claro—le respondo con una sonrisa— toma.

— Gracias—me dice con una radiante sonrisa—nos vemos luego.

Sakura se alejó caminando tranquilamente hacia su habitación en el hotel, me sorprende que aún no logre recobrar aunque sea un mínimo de su memoria o una parte donde se pueda descubrir su relación con Eriol, pero no, el universo siempre tiene algo mejor que hacer antes de darnos lo que queremos, me encojo de hombros, mientras internamente pido porque al menos esta vez, en esta segunda oportunidad todos podamos encontrar nuestra felicidad, porque esta es una segunda oportunidad ¿verdad?

o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o

Eriol

Salir de la oficina de Meiling fue un gran alivio para mi alma, esa mujer realmente era peligrosa por no decir que la palabra perfecta para calificarla era siniestra, ahora solo me tocaba enfrentar al otro monstruo más grande, mi primo.

— Buenos días señorita.

— Buenos días Señor.

— Tengo una cita con el señor Li.

— ¿Su apellido?

— Hiraguizawa.

— Un momento por favor.

Vi como marcaba los números y hablaba por teléfono, no había muchos trabajadores en este piso por lo que mis dudas eran reales, Meiling realmente era un monstruo y al parecer ninguno de los trabajadores de aquí logro soportarla, ahora me preguntaba cuanto lograría durar la chica que tenía en frente.

— Lo está esperando pase por favor.

— Gracias.

Camine hacia la oficina viendo mi reloj, era raro que Sakura no me llamara aun, pero de seguro conociendo a Yue no la soltaría hasta que tuviera las fotos que él quería, sí, todo había sido como un plan bien maquinado para que personas que alguna vez compartieron algo especial en sus vidas se volvieran a reencontrar, gracias a Sakura, mis modales con Yue habían mejorado y había logrado que me dijera que se había casado con Meiling, aunque eso obviamente ya lo sabía, yo por mi parte le informe de lo que ella estaba planeando y al parecer no tomo nada bien la noticia.

Bien—me dije mentalmente antes de ingresar a la oficina— es momento de enfrentar la realidad—para cuando ingrese Shaoran estaba de pie mirando el paisaje que se extendía en frente de su ventana.

— Toma asiento, si deseas—me dijo, supongo yo, a modo de saludo.

— Gracias—respondí, me senté en la silla que estaba en frente de su escritorio.

El ambiente estaba muy tenso y en completo silencio, como era normal en mi me tome las cosas con tranquilidad y espere a que Shaoran pudiera estar dispuesto a conversar conmigo, aunque si él no tenía prisa, yo tampoco.

— Durante estos siete años me he recalentado el cerebro pensando en que podría decirte si es que algún día te presentabas en mi oficina y me pedias hablar, pero ahora que te tengo justamente ahí en frente mío a espera de que diga algo, debo admitir que no me sirvieron de nada todas esas noches de desvelo.

— ¿Y qué piensas decirme?

— Nada que no sepas, ella es mi esposa.

— Y no digo lo contrario—conteste.

— Y no quiero que te le acerques—el seguía de espaldas, pero podía notar que estaba nervioso.

— Eso es algo que no puedo cumplir, ella es una gran amiga de infancia—hice mucho énfasis al pronunciar la palabra, amiga, para que se diera cuenta que iba en serio— además de que solo ella puede decidir que quiere hacer con su vida…

— Ya han pasado siete años, y durante todo ese tiempo no has hecho nada ni dado señal de vida, porque ahora es que se te ocurre aparecer en nuestras vidas otra vez, ¿Por qué?

Su pregunta denota que él tiene miedo, y eso no hace que mi enojo se apacigüe, al contrario, quiero que el sienta lo que es que te quiten algo que tanto amas, ahora el entenderá en lo que consistió mi vida en estos siete años, fingir que todo estaba en orden, estar con mujeres tratando de llenar un vacío que yo sabía claramente que solo una persona podría llenar, ahora él entendería lo que es sufrir por algo que amas.

— Dime Eriol, que es lo que planeas obtener regresando a nuestras vidas.

Shaoran ha dejado de ver el paisaje a través de su ventana y ahora me mira directamente a los ojos, al parecer estar lejos de Sakura por un mes le ha hecho bastante daño, o se deberá al estrés que ha estado siendo sometido, bueno, yo no le voy a aliviar la carga, estoy dispuesto a recuperar lo que fue mío, y que él sin ningún reparo decidió quitarme y hacer desde ese día mi vida un suplicio.

— A ella… y a mi hija—sí, iba a recuperarlas a las dos.

Vi como su rostro se tensaba y a continuación todo su cuerpo, de no saber que era una persona paciente, estoy seguro que solo al escuchar mis palabras habría saltado encima de mí intentando darme una paliza, repito, intentando.

— Ella no es tu hija—me respondió.

— Si eso es lo que tú quieres creer, pues que siga siendo asi. Pero no olvides que hoy en día existen las pruebas de paternidad.

— No me amenaces.

— Pero si no es una amenaza, simplemente te lo estoy recordando.

Había logrado resquebrajar su imagen de pasividad y sabía que no iba a poder aguantar más, yo en cambio estaba disfrutando de esta situación, sé que suena perverso, pero gracias a él había sufrido siete largos años y yo quería disfrutar de estos pocos momentos de enojo de él.

— No permitiré que te acerques a Asura…

— Pero si no es necesario contar con tu aprobación, Sakura ya se ha encargado de ponerme al día de todo.

— ¿Sakura? —vi en su rostro la conmoción de saber que yo había logrado entablar contacto con ella.

— Si, nos comunicamos el mismo día que ella se iba de viaje por una sesión de fotos y desde ese día hemos estado en contacto, me ha propuesto conocer a Asura en cuanto regrese de su viaje, además de ir a pasar una temporada en Tomoeda.

— Eso no puede ser posible, ella no puede regresar a ese lugar. Es contraproducente para su salud.

— Pues, parece que no te has dado cuenta que ya paso el tiempo suficiente como para que ella pueda resistir toda la verdad… y el primer intento lo hice yo.

Lo que siguió después de esa declaración ya me lo veía venir, con un rápido movimiento había rodeado su escritorio y me había sujetado por el cuello de mi camisa, bien, asi es como es el verdadero Shaoran después de todo.

— Dime de una maldita vez que es lo que le has dicho.

— Nada que ella no quiera saber—dije con tranquilidad.

— Eriol, estoy comenzando a perder la paciencia, asi que más te vale decirme que mierda le has estado diciendo a mi mujer, para que ella de pronto tenga ganas de regresar a ese condenado lugar.

— Ya te respondí, ¿acaso ella no te ha contado? Ha estado teniendo sueños raros, recientemente ha estado sufriendo de migrañas insoportables y que ha tenido que combatirlas con pastillas, pues eso es lo que le está pasando a tu esposa, y por eso he decidido ayudarla, ella quiere recuperar sus recuerdos, y no hay forma de que lo puedas evitar.

— No, ella no puede querer eso—dijo sin aligerar la presión en su agarre.

— Pues sí, esa es la verdad, es lo que querías saber, ¿no?

De pronto mi celular comenzó a sonar, no sabía quién era y no me imaginaba otra persona que pudiera llamar a esa hora, ya que le deje bien claro a mi asistente que no dejara pasar ninguna llamada al número que utilizo para negocios.

— ¿Me dejarías contestar? —pregunte.

— Si—dijo soltándome de mala gana.

Saque el celular de mi bolsillo y grande fue mi sorpresa al ver que era el celular para asuntos personales el que estaba sonando, pero lo complicado de todo es que el número que llamaba no era un número que estuviera en mis contactos, estaba en duda de si contestar o no.

— ¿No piensas contestar? —me pregunto mi primo, al parecer el sonido lo estaba poniendo de mal humor.

— Si—me puse de pie y presione el botón de contestar— ¿Hola?

Eriol—dijo una voz que yo conocía al otro lado de la línea.

— ¿Sakura? —pregunte—. ¿Está todo bien? ¿Paso algo? —fue lo primero que se me ocurrió decir, ya que ella normalmente me llamaba con su número.

Si—me dijo soltando una risita— todo está bien, solo que mi celular se ha quedado sin batería y he tenido que pedir prestado el de Yue.

— ¿Yue te presto su celular? —dije con sorpresa, aunque no debería sorprenderme.

Sí, he estado hablando con él y me ha dicho que el también quisiera ir a Tomoeda en el mismo tiempo que nosotros.

— Esa es una noticia perfecta—dije sonriendo como un idiota— entonces, cuando llegues planeamos todo sobre el viaje.

— Si, aunque lo mejor sería esperar a que Asura termine la escuela.

— Tienes razón, entonces será para finales del año.

— Si, ya solo faltan dos meses.

— Si…

De pronto me gire y vi en los ojos de Shaoran un odio puro, mierda, me había olvidado que estaba en su oficina, y es que el hablar con Sakura provocaba eso en mí, olvidaba todo lo que me rodeaba y estaba a mi alrededor, bien, ahora tenía a mi primo en frente mío con una mirada de sicópata, y con claras intenciones de matarme.

Eriol… Eriol… ¡Eriol! —grito Sakura.

— ¿Eh?

— ¿Está todo bien?

— Si, solo que me distraje un poco, tengo una reunión con Shaoran en unos minutos.

¿Con Shaoran? —su voz sonó asustada, ¿Qué es lo que había hecho este desgraciado?

— Sí.

Por favor no le digas que mi hija está en Hong Kong—bien, eso no pensaba decírselo, además de que aquella niña también era mi hija, y la ame desde que supe que vendría al mundo.

— No te preocupes, no diré nada.

Gracias, por favor tampoco le digas que estaré de regreso en dos semanas, quiero darle una sorpresa.

— De eso no te preocupes—dije mirándolo con una sonrisa, solo esperaba que quien se llevara una sorpresa no fuera ella.

Creo que será mejor que te llame por la noche.

— Si, de esa manera hablamos con más tranquilidad, le dices a Yue que lo llamare en un par de horas.

No hay problema, cuídate mucho, hasta luego.

— Hasta luego…—espere a que ella colgara, ya que yo no era capaz de hacerlo.

— ¿Qué se supone que hace MI mujer hablando contigo? —me dijo Shaoran mientras se sentaba en su silla.

— ¿Se te olvida que somos amigos?

— ¿Cómo es que lograste obtener su número?

— Pues, el día que ella se fue de viaje de casualidad me encontré con ella en un restaurante, y le deje una nota donde le indicaba mi número de celular y correo, sé que me arriesgue, pero solo ella podía decidir qué hacer con mi vida desde ese instante.

— Desgraciado—me dijo Shaoran cerrando sus puños con fuerza.

— Piensa lo que quieras, solo te advierto, no mediré los medios si es que le llegas a hacer daño…

— Nunca haría eso…

— Eso espero, no confió en ti, y mucho menos en esa mujer que está al otro lado de esta oficina.

— No te refieras a Meiling asi…—me recrimino.

— Olvidaba que los dos son de la misma calaña, pero… ¿Por qué no le preguntas que paso con su esposo?

— Eso no es de mi incumbencia—dijo tratando de fingir indiferencia, pero pude notar un brillo de celos en sus ojos, mierda, tenía que comenzar a vigilar a este par.

— Bueno, creo que mi tiempo se ha acabado—dije, tenía que salir de esa oficina con urgencia, no aguantaba más ese ambiente tan asfixiante— solo te repito, cuidado de en quien confías… hasta luego, querido primo.

No espere respuesta a mi despedida, sabía perfectamente que él había captado el mensaje, y solo esperaba que no fuera tan idiota como para caer en las garras de Meiling, sabia la historia que ese par había tenido, y como Meiling odiaba a Sakura con todas sus fuerzas, ya que ella había sido quien le quito la posibilidad de estar junto a Shaoran, pero aun no entiendo porque es que lo apoyo en su mentira.

A penas estuve fuera del edificio, saque mi celular y llame a la única persona que me podría brindar los nombres de los mejores detectives y si no era asi yo mismo podría hacer el trabajo, espere a que me contestaran pero al parecer ese día no había nadie en casa, bien, era momento de ponerme en acción y vigilar a ese par de primos que tenía.

— No permitiré que te hagan daño, pequeña—dije mientras miraba una foto de Sakura.

Continuara…

Notas de Autora.

Ta Dah! No me maten, este es un capitulo que me ha costado escribir mucho, tengo problemas en mi vida diaria, problemas muy graves por eso les pido que por favor me tengan paciencia, como mínimo tratare de demorarme dos semanas en actualizar, gracias a mis lectoras, las que me leen desde la oscuridad, y a quienes me están apoyando en mis otros proyectos originales.

Ya saben que en mi perfil pueden encontrar mi Facebook, Twitter, y muchas cosas más en las que ando metida, gracias.

PD. Si te gusto el capítulo, no dudes en dejar tu comentario en el pequeño cuadrito, si deseas que te lleguen las notificaciones, puedes darle follow y agregarlo a tus favoritos.