Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.

Cap.4 AMARGA MIEL

Los relámpagos asustaban un poco al caballo, pero eso no me amedrentó, iba rumbo a mi salvación, iba a los brazos de mi amor. Galopé en medio de la lluvia que empezó a desatar su furia como si también estuviera el cielo furioso con mi huida.

La lluvia arreciaba cada vez más, mientras ya estaba completamente mojada.

Al cabo de casi dos horas de cabalgar, llegué a un rancho donde sabia estaba mi amado Ethan. Bajé del caballo y me dirigí hacia la puerta y entré, sabia que él se pondría feliz de verme. Entre y subí de inmediato las escaleras. No me importó ir mojando todo a mi paso. Ahora era feliz, no podía evitar sonreír al ver la dicha que me esperaba, de la puerta derecha salió su madre, que me quería mucho y al verme abrió la boca con sorpresa, le hice con gestos que guardara silencio mientras ella me veía con ojos suplicantes. Su hija la pequeña también salió y al verme su rostro mostró una gran alegría seguida de una carita triste.

Era lógico si sabían lo que había pasado, pero ahora estaba aquí y seriamos muy felices. Me dirigí a la puerta de mi amado y la abrí despacio sin hacer ruido. No estaba preparada para lo que ví.

En la cama estaba mi amado Ethan durmiendo como roca y junto a él y desnuda estaba una chica rubia muy guapa, me quedé impactada sin saber que hacer, y de pronto un suave contacto me hizo volver a la realidad. Era la pequeña Juliet.

-Vámonos Bella, no veas al tonto de mi hermano-y me jaló suavemente hacia afuera, cerró con cuidado la puerta y bajé como autómata las escaleras. Su madre ya me esperaba llorosa al pie de ellas.

-Hija, comprende por favor-me quedé en blanco.-Él pensó que te había perdido y esta chica lo acosaba desde hace mucho tiempo.

-No es cierto madre, dile la verdad, es lo mejor Bella no se merece una mentira-Juliet lloraba de rabia la ver que su madre disculpaba por todos los medios a su hermano mayor.

-Juliet, cállate, te prohíbo que digas algo.-Su madre le miró con reproche y miedo.

-No, ella tiene que saber. Bella-me dijo con su vocecita triste- mi hermano te engañaba con esa tipa desde hace mucho, y lo que quería era casarse contigo y poder vender tu rancho y dejarte abandonada, lo sé porque los escuché hablar, en la noche cuando no podía dormir y bajé por un poco de agua. Estaban tomando y ambos decían cosas horribles de ti. Pero lo que era cierto era que venderían el rancho tan pronto te casaras con él y se irían a la frontera a vivir la vida, como ellos dijeron-sus lagrimas me conmovieron en grado extremo, le agradecí infinitamente la verdad y miré con reproche a su madre.

-Adiós Juliet, cuídate mucho y sigue siendo así, buena y honesta, verás que encontrarás a un buen hombre-le besé la frente y salí en medio de la tormenta a pesar de que seguía mojada, no me importó, ahora lo único que sentía era dolor, dolor por la traición infligida, volví al caballo y a pesar de las suplicas de su madre de que no me fuera, no había razón para quedarme. Pasó más de una hora.

Empecé a cabalgar sin rumbo dejando que el caballo siguiera cualquier camino, ya todo estaba perdido ¿qué más podía salir mal? Error, pensé de más.

Al ir en una vereda que parecía río, un relámpago hizo arder un árbol cercano haciendo que mi caballo se encabritara tirándome al arroyo.


bueno agradezco a cada una de ustedes que me han dejado comentarioS. Mil gracias de verdad.

besos

Bella Cullen H,