-¡Peter, la comida está casi lista, lávate las manos!-gritó Loki desde la cocina.

-¡Sí, papá!-respondió el pequeño Peter de diez años, Loki se giró para seguir sirviendo la comida en los platos cuando un par de brazos fuertes se cerraron alrededor de su cintura, una sonrisa se coló en su rostro pero no se volteó.

-¿Necesitas algo?-preguntó con voz falsamente aburrida.

-Eso depende-respondió el hombre con voz profunda.

-¿Mmm? ¿Y de qué?-el hombre depositó un beso en su cuello.

-De lo que estés ofreciendo-Loki soltó una risita y se giró a mirarlo, sonriéndole al hombre de los ojos negros y dándole una palmadita en el brazo.

-Después te enseñaré lo que ofrezco-le susurró seductoramente, sus ojos brillando divertidos-ahora ayúdame a llevar la comida a la mesa.

-Tus deseos son órdenes-Loki soltó una risa y ambos fueron hacia el comedor.


Tony llegó relativamente temprano a la oficina de James Barnes, el hombre era alto, iba bien vestido en un traje oscuro, su cabello castaño estaba peinado hacia atrás y sus ojos azules eran serios y firmes; Tony recordaba haberlo visto en el servicio hablando con los Odinson, un hombre rubio de ojos azules estaba a su lado, acompañándolo en todo momento. James lo guió hacia un cuarto privado dónde se encontró con Frigga, Thor, su esposa y Peter. Thor se tensó cómo cuerda de violín cuando lo vio y solo la mano de su esposa sobre su brazo lo detuvo de levantarse de su silla.

-¿Tienes todo el descaro de presentarte aquí?-rugió en voz baja, sus ojos entrecerrados.

-El señor Stark ha sido mencionado en el testamento, Thor y sabes que no podíamos proceder a menos que estuviera presente-dijo James, sentándose detrás de su escritorio. Peter no volteó a mirarlo cuando entró, su mirada estaba fija en un punto en la pared y Tony sintió una pequeña bola de tensión en su estómago, todavía no se acostumbraba a la idea de que tenía un hijo pero, el simple hecho de saberlo, hacía que varios sentimientos intentaran abrumarlo, como esa preocupación de saber si estaba bien ahora o si estaba sufriendo en silencio por lo que había pasado. Peter odiaba a Tony, eso era bastante obvio, el castaño no estaba seguro de cómo acercarse a él, para intentar conocerlo, disculparse por no haber estado ahí-¿Estamos completos?

-No-respondió Peter instantáneamente, James escaneó el cuarto y asintió. Se quedaron unos minutos más en un silencio incómodo cuando unos pequeños golpes sonaron en la puerta, James la abrió y el mismo hombre que Tony vio sentado con la familia el día de ayer, entró en la oficina, vestido con pantalones negros y camisa azul suelta, su cabello era negro y rebelde, peinado ligeramente hacia atrás, su cuerpo era musculoso y su rostro atractivo. Peter se levantó a saludarlo con un abrazo, Frigga lo saludó con calidez al igual que Thor; el hombre se sentó y sus ojos negros se fijaron penetrantemente en Tony, el castaño le devolvió la mirada con firmeza, sin amedrentarse, había conocido a personas con miradas más fuertes que la suya y no iba a dejarse caer frente a este extraño.

-Muy bien, ahora que están todos los mencionados, procederé a leer el testamento-dijo James, sacando los papeles de un sobre azulado luego procedió a leer su contenido.

"Yo, Loki Odinson, hijo de Odín y Frigga, hermano de Thor y Balder, padre de Peter, esposo de Anthony, escribo este testamento en pleno uso de mis facultades mentales y dejo declarado las cosas que sucederán en caso de mi muerte. A mi madre le dejo la parte de la herencia que me dejó mi padre, para que su futuro quede siempre asegurado. A mi hermano, le dejo esa maravillosa motocicleta que siempre adoró en secreto pero nunca se compró, espero que le guste mi sorpresa"-los ojos de Thor se ensancharon y lágrimas se formaron en su rostro, mientras una sonrisa débil se mostraba-". A mi cuñada, la mujer más maravillosa del mundo, le dejo la herencia de Balder para que pueda financiar sus proyectos, yo sé que será brillante, mucho más que todos-"Jane se tapó la boca, sorprendida. Thor apretó su mano con cariño y la apoyó en su hombro, dejando que llorara ahí.

-"A mi hijo, Peter, mi mayor adoración y orgullo, quiero que sepa que lo amo con toda mi alma, que lo amé desde que supe de su existencia y que sé que será brillante en el futuro, tiene a las mejores mentes en sus genes"-Tony ensanchó sus ojos y Peter colgó la cabeza, sus manos cubriendo su rostro, su respiración agitada pero no lloraba-". Le dejo a Peter todo lo que hay en mi cuenta bancaria y mi apartamento en la ciudad, sé que quiere ir ahí para la universidad y yo sé que logrará todo lo que se proponga. A Logan, mi amigo, mi confidente, mi puerto seguro, mi amante y mi amor"-el castaño se giró bruscamente y vio los ojos del hombre brillar, uno de sus puños apretados y el otro sostenía la mano de Peter-"; quiero que sepas que fuiste todo para mí, me devolviste la vida y la alegría cuando creí que ya no podría volver a sentir de nuevo, fue como un padre para Peter y fuimos una familia feliz, que sepa que tiene todo mi corazón para siempre. James le entregará una carta con unas palabras solo para sus oídos y las llaves del BMW que fue nuestra adoración"-Logan bajó la cabeza, sus ojos brillantes y tristes.


-Es una completa belleza-dijo Loki, admirando el carro.

-Lo mejor para nosotros-sonrió Logan, el moreno se mordió el labio, sus ojos brillando maliciosos.

-Ese no se ve cómo un carro muy seguro para un niño, Logan.

-Por eso tenemos una van, Loki-dijo el hombre fingiendo inocencia.

-¿Y este carro?-Logan se acercó a él, una sonrisa ladeada en su rostro.

-Este carro será nuestro pequeño secreto-susurró y Loki rio entre dientes.

-Yo adoro los secretos-susurró de vuelta, sus ojos verdes brillantes.


-"Por último, a Anthony Stark, mi aún esposo, le dejo las llaves de aquella casa de la laguna que solo él conoce, para que conozca esas memorias que no tendrá y que le sirvan para el futuro."-terminó de leer James. La familia se quedó en silencio, llorando entre ellos sus penas. Anthony se sentía desubicado e incómodo, excluído de su dolor.

-Creo que deberíamos pasar a la casa, a conversar-dijo Frigga en voz baja luego alzó su mirada y la fijó en Tony, sus ojos decían que el castaño no estaba invitado y él no podía culparla, sabía que la mujer tenía todo el derecho de odiarlo por lo que había hecho.

-Sr. Stark ¿unas palabras?-el castaño se giró hacia James y asintió, los demás salieron y Tony observó como Peter se pegaba a Logan, ambos hablando en voz baja. Por un momento, sintió un golpe de envidia, porque ese hombre tenía la confianza de su hijo, lo había visto crecer, lo había visto reír, llorar y él no había tenido nada de eso. Tony apartó esos pensamientos amargos de su mente y volvió a sentarse en su silla, frente a James.

-¿Qué sucede?-el hombre se levantó y le extendió unas llaves, junto a una carta sellada.

-Loki dejó las llaves de la casa, más esta carta con la condición de que solo fuera abierta después de haber visitado la casa ¿cree que pueda hacer eso?-Tony tomó la carta entre sus manos y la examinó, la tinta estaba ligeramente corrida así que no era muy reciente, tampoco pesaba mucho así que solo debía contener papel. Tony se preguntó con curiosidad qué tendría adentro pero asintió hacia James.

-Tiene mi palabra-James asintió, regresando a su escritorio, despidiéndose cortamente y viendo a Tony dejar el lugar, luego suspiró.

-Ay, Loki... las cosas que nos haces pasar...-susurró para sí mismo, su mirada perdida.


Loki le extendió los papeles a James. Los ojos de Loki brillaban con fuerza aunque tenía ojeras y parecía más pálido de lo normal, su cabello estaba opaco y parecía muy cansado, pero su mirada era firme y fuerte como siempre. James tomó los papeles de su mano, los leyó rápidamente y luego alzó la mirada hacia él.

-¿Estás seguro de esto, Loki?

-Lo estoy, Bucky, quiero que guardes esto como mi testamento-replicó el moreno.

-Pero... ¿cuál es el apuro de hacer estos arreglos ahora?-preguntó el castaño, mirándolo fijamente, una sensación de miedo formándose en su estómago-¿Qué es lo que no me estás diciendo, Loki?-el moreno alzó su mirada hacia él y un gesto triste se formó en sus labios mientras volvía a desviar la mirada.

-Hay cosas en la vida que no se pueden detener, Bucky... y más vale estar listo y preparado, que lamentar después lo sucedido-respondió enigmáticamente, ignorando la manera preocupada en que su amigo lo observaba. James supo que algo sucedería pronto y no iba a ser algo simple de sobrevivir.