Descubriendo el Amor
Chaptter 4. Corazón roto.
Por cuatro días siguió siendo lo mismo, Garu continuando con su plan y este ya estaba comenzando a desesperarse ya que la niña era insistente, Pucca cada vez que lo veía corría hacía él pero siempre pasaba lo mismo, él la ignoraba y solo la miraba de una manera más fría que él hielo, ella se daba la vuelta y se iba, algo que motivaba a Garu a seguir, pero a Pucca mientras su mente le decía "Renuncia", la esperanza le susurraba "un intento más".
Ese día, era una tarde muy fría, ya se estaba acercando el invierno y habían días soleados y días muy fríos, ese día habían muchas nubes, parecía que iba a llover, Pucca estaba en su habitación pensando, "hoy le preguntaré a Garu si le pasa algo, o le hice algo, porque ha estado lejano conmigo y esta siendo mucho más frío de lo normal, y eso no me gusta, ¿pero que me responderá?'". Pensaba angustiada. Se asomó por su ventana y vio a Abyo y Garu acercándose hacia el restaurante. Bajo corriendo y fue afuera y ellos están a punto de entrar, Garu en cuanto la vio dio un paso atrás pero después se quedó parado mirándola fijamente.
Ella sacó su pizarra y la tiza y escribió. –Garu, ¿Puedo hablar contigo un momento?-. Miro a Abyo y escribió. –A solas-. Le entrego la pizarra, Garu la leyó y escribió.
-Será en otro momento, Invite a Abyo a comer y nos estamos muriendo de hambre así que si me permites, hablamos luego-. Le dijo poniendo la cara más indiferente que tenía, luego le entrego la pizarra y la tiza y estaba a punto de irse pero Pucca lo detuvo.
-Sí, te comprendo, pero solo será un momento, por favor-. Le dijo poniendo una cara muy tierna, a la cual no se resistió, miro a Abyo y este le dijo.
-A sí, no se preocupen yo estaré esperando dentro del restaurante, me voy-. Les dijo y entró dentro del restaurante.
-¿Qué es lo que quieres?-. Le escribió Garu en el pizarrón a Pucca, quería ir directo al punto.
-Bueno yo quería saber si es que te pasa algo o si te hice algo, ya que de unos días para acá notó que me miras de una manera muy fría, bueno más de lo normal y además estas un poco extraño-. Le contesto Pucca en la pizarra.
Garu solo se le quedó mirando unos segundos como pensando en lo que iba escribir ya que esa preguntaba lo tenía del todo desprevenido y después de unos segundos comenzó a escribir.
-No, no me pasa nada, es solo que hago eso para ver si así dejas de molestarme-. Estaba molesto, no pensaba en nada en ese momento, solo quería que ella no le molestará más. Le entrego la pizarra.
-¿Molestarte?-. Le escribió ella confundida e inocente, girando la cabeza hacia un lado en señal de duda.
-Claro molestarme, siempre haces eso, lo único que yo quiero es entrenar para ser un buen ninja y recuperar mi honor, pero tú nunca me dejas, ya que siempre estas molestándome, a pesar de ser siempre indiferente contigo y rechazarte, te tomabas el atrevimiento de robarme un beso, sin mi consentimiento y eso me es muy molesto -. Le dio el pizarrón, estaba furioso al recordar que siempre que estaba tranquilo llegaba a molestarle.
-No sabía que te molestaba tanto-. Le escribió esperando a que fuera como un cuento de hadas y el contestará algo romántico, pero ese no era un cuento de hadas, él no era un príncipe y ella no era una princesa, sus ojos se estaban cristalizando y esto Garu lo notó, había una batalla en su cabeza entre Ira y Piedad, por la primera parte sabía que si seguía así la heriría mucho y no quería eso, pero por otra parte tal vez si seguía así dejaría de molestarlo, se acordó de todas la veces que lo molesto y que lo había interrumpido en un inoportuno momento, y si definitivamente la Ira ganó y continuó.
El escribió muy rápido y le entrego el pizarrón a Pucca. –Claro que me molesta, ¿que no veías las caras que hacía?, ¿o que pensabas?, ¿Qué me gustaban tus acosos? eso es muy inmaduro, tú eres una niña, tienes muchas cualidades como fuerza, destreza, nobleza, inteligencia y amabilidad y pude haberme enamorado fácilmente de ti, pero esto lo arruino, o ¿acaso no lo entiendes?-. Le escribió y fue algo que hirió mucho a Pucca, solo escucho un ruido dentro de ella, era el sonido de su corazón rompiéndose en mil pedazos.
A Pucca se le empezaron a salir las lágrimas, y le contesto. –Lo siento, perdona por ser tan torpe y no darme cuenta de que te molestaba, la culpa no es tuya, es solo mía por pensar que alguna vez podrías corresponderme, tenía la esperanza, pero nunca me atreví a preguntártelo, tienes razón soy muy inmadura pero ahora que lo sé, no tiene caso que siga persiguiéndote, perdona por haberte molestado tanto tiempo, pero no volveré a hacerlo y aunque se me haga muy difícil, tendré que hacerlo, Lo prometo-. Tardó un poco en escribir esto último, pero después de que termino de escribirlo, se la entregó y se fue caminando lentamente llorando.
Garu termino de leerlo y se dio cuenta de que lo que había hecho, algo que se dijo que no iba a hacer, pero ya lo había hecho, soltó el pizarrón al piso y miró a Pucca que ya se encontraba como a dos metros de él, Garu frunció el ceño, "Estoy muy confundido, es como una agonía verla llorar, me duele, me duele más que cualquier golpe que en mí vida me hayan dado, y siempre que ella llora me pasa lo mismo, y si lo sé, ¿Porque lo hice?, ¿Porque la he echo llorar?, Soy un patán".
Pucca escucho que se tiró el pizarrón y volteo a verlo, tenía el ceño fruncido lo que lo hacía parecer enojada pero no lo estaba, se cruzaron sus miradas, y ella al creer que él estaba enojado y creer que lo había dicho de verdad se fue corriendo.
Garu se quedó ahí parado sin saber qué hacer y pensó "¿Qué he hecho?, no debí hacerle dicho nada, soy tan idiota, me...me...me arrepiento de lo que dije". Se quedó ahí por unos segundos pero creyó que era mejor dejarla sola por un tiempo, entró todavía confundido y se sentó junto a Abyo en una de las mesas de la esquina.
Pucca tenía el corazón hecho pedazos, estuvo corriendo hasta que llegó un poco lejos y se cayó y ahí se quedó tirada ya que sus piernas no le respondían y se quedó ahí llorando "¿Cómo es posible que viviera de una ilusión por tantos años sin darme cuenta?, la estupidez no tiene límites, soy tan estúpida, me siento patética, lo único que quería era que te enamoraras de mí, pero no lo hiciste, nadie quiere pasar su vida con alguien como yo, no puedo estar enfadada porque siempre fue mi culpa, pero pudo ser menos cruel, pero tal vez simplemente, no era para mí, pero no se puede renunciar tan fácilmente a él, a quien no dejo de pensar ni un solo segundo, quiero dormir por miles de años, o no existir, o algo por él estilo, pero a nadie le importa si yo estoy sola, ¡vaya capricho de querer lo imposible!". No paraba de llorar y se sentía muy mal, solo quería que se la tragara la tierra en ese instante, siguió llorando y comenzó a llover, y a ella eso no le importo, y ya estaba anocheciendo pero se quedó así, su dolor era tan fuerte que no tenía ganas de nada.
Mientras tanto Garu y Abyo seguían en el restaurante, no sabían muy bien porque, pero al parecer Garu estaba esperando a Pucca y Abyo solo estaba ahí porque su amigo estaba ahí, pero no se atrevía a preguntarle.
Pronto cerrarían el restaurante y Pucca no llegaba, los clientes se fueron retirando poco a poco, hasta que solo quedaron solamente ellos solos, los tíos de Pucca se estaban preocupando porque Pucca no llegaba y se acercaron a ellos.
-Garu, ¿No has visto a Pucca?, nos tiene muy preocupados porque no ha llegado y esta lloviendo y ya es tarde-. Le dijo el tío Linguini.
-La vimos hace rato, por cierto Garu ¿Qué te dijo?, al parecer era importante ¿no?, espera… Garu ¿no le habrás dicho algo para que se fuera? Porque Pucca siempre llega temprano a casa-. Le pregunto Abyo mirándolo a lo ojos.
El solamente se quedó callado con mirada de preocupación.
-Garu, ¿es eso cierto?- Le pregunto el tío Dumpling.
Garu seguía sin decir nada, solo los miraba y Abyo le dijo enojado –¿No te das cuenta de la gravedad de las cosas? Garu es tú obligación ir a buscarla, ya que si le pasa algo será solamente tú culpa-. Le dijo para que se sintiera mal.
Garu se paró con mirada de preocupación y asintió con la cabeza, a decir verdad estaba esperando que le dijeran eso para salir a buscarla, camino a pasó apresurado y antes de llegar a la puerta Ho le dijo: -Por favor Garu encuéntrala, y no seas duro con ella-. Le dijo en forma de súplica.
Garu volteo a verlo y asintió con la cabeza y así, de inmediato partió en búsqueda de Pucca, en cuanto salió se preocupó aún más, puesto que estaba lloviendo muy fuerte y era ya de noche.
Pucca seguía tirada en el piso, lloraba y lloraba, estaba boca abajo y se dio la vuelta quedando boca arriba, toda el agua le caía en la cara pero aún así no cerro, los ojos, miro las nubes, se veía ya muy oscuro el cielo y llenó de nubes, se paró de ahí y se soltó el cabello dejando ahí tirados los dos moños rojos con los que traía amarrados los dos moñitos y camino y camino hasta que se encontró con un río, se sentó en la orilla con los pies dentro, no le importaba si se caía, no le importaba nada en ese momento. Ya que estaba sola, decidió que nadaría un poco en fin ya estaba empapada, se quitó solo sus mallas, y como el vestido le quedaba un poco largo, lograba taparla un poco, se introdujo en el agua y se puso de espaldas. La corriente estaba muy fuerte pero ella no estaba en la parte honda.
Garu la seguía buscando, no lograba encontrarla, se hacía cada vez más de noche y no lograba encontrarla. Hasta que para su suerte, encontró sus dos moños en el piso, los recogió y los agarro con la mano, los vio y sí, efectivamente eran los de Pucca, sonrío un poco ya que ahora tenía una pequeña pista de Pucca y siguió caminando.
Estaba yendo la corriente tan rápido, pero a Pucca no le importó, siguió ahí dentro llorando, de repente llovía más fuerte y el río fue más rápido y Pucca no hizo caso, pero la corriente la jaló y cayó en la parte honda, iba muy rápido Pucca se asustó y con sus habilidades ninja saltó para salir, pero de pronto su vestido se atoro con una rama impidiéndole salir, se asustó pues el agua le llegaba hasta el cuello y cada vez subía un poco más, solo pudo hacer sonidos para que alguien la escuchara ya que no podía hablar por su voto de silencio. Se sujetó de una rama con todas las fuerzas que le quedaban, estaba muy asustada.
Garu siguió caminando y escucho un sonido extraño, miro a su alrededor, y no vio nada, fue corriendo para donde escucho el sonido y se asustó mucho, era Pucca, fue corriendo y se metió al río, nado hasta ella la cual se asustó al sentirlo y luego se acordó de lo que pasó y se puso a llorar, Garu la vio y se sintió confundido, la tomo de la cintura y la jalo hacia arriba, pero se dio cuenta de que estaba atorada y rompió un poco de su vestido, Pucca lo miró y se sonrojo y dejo de llorar, Garu se sumergió en el agua y vio que su vestido estaba atorado con la rama, la desatoro y la agarro nuevamente de la cintura, se agarró de la rama y saltó junto con ella, salieron y Pucca seguía muy asustada, miro a Garu y siguió llorando, Garu la miro bien por fin y vio que no traía sus mallas de siempre y el vestido le quedaba extremadamente corto, la miró y sonrojo mucho y volteo a ver a otro lado.
Bueno, esperen el siguiente capitulo, ¿Les ha gustado?, Dejen sus comentarios y sugerencias, son muy amables al leer mi historia, ¿Que creen que pase?, Descubran lo en él siguiente capitulo: Silencio Destruido, ¿¡Porque lo has hecho!?.
Lindo día.
