Cáp. 4: "Amarte… duele"

Scorpius permanecía en silencio… la enfermera no estaba, solo el aprendiz, por lo que el ayudante le dio una pócima para reparar los huesos fracturados que tardaría horas en hacer efecto… ya se la había tomado… y estaba sentado a la orilla de la cama…

Tara… lloraba a su lado… estaba horrorizada… impactada… le dolía lo que le estaban haciendo a Scorpius, parecía que la hostilidad aumentaba conforme se acercaba el final del curso…

-Sabes que te quiero mucho… eres el hermano que nunca tuve – decía Tara gimiendo – he pasado vacaciones maravillosas con tu familia… tu padre es amable, tu madre me da consejos… como no tengo padres… los tuyos son los míos…

Scorpius le dirigió una mirada angustiosa…

-Por eso… no entiendo… no soporto la idea de que estés enamorado de ella… por favor Scorpius… date cuenta… ella no vale la pena… ¡Mira lo que te hizo hoy! No jugarás el partido y sin ti… estarán perdidos, aunque no quieran aceptarlo.

Pero el chico siguió sin decir una sola palabra…

Demasiado dolido se sentía…

Si había otra cosa más fría que un trozo de hielo… era Rose…

En los pasillos de Hogwarts…

-¡Vaya! – Decían unas chicas sly quejosas - ¡Esa Weasley! ¿Rose? ¡Esa rosa es demasiado espinosa! ¡Acaba de fregarnos el partido!

-¡JA! La princesa de hielo si pudiera se desharía de nosotros… ¡todo por culpa de Malfoy! ¡En mala hora sus padres tuvieron descendencia!

-Y Tara… ¡La eterna novia!

-¡Si Scorpius no fuera un Malfoy, con gusto se lo quitaba!

-¡Es demasiado asfixiante!

-¡Espera!

-¿Qué?

-¿Oyes eso?

-¿Qué cosa?

-Gemidos… llanto…

-Es el baño de Myrtle… ¿Quieres entrar a ver?

-¡Vámonos antes que se atreva a asomarse! Ya sabes cómo es…

Las chicas se alejaron y si hubieran entrado, hubiesen encontrado a Rose, pegada a la puerta, oyendo sus comentarios y no pudiendo evitar esos sollozos… sus ojos verdosos estaban hinchados en llanto… y sabía que estaba llorando mucho últimamente…

Ella no había sabido de lágrimas ni de dolor, hasta que se había dado cuenta de sus sentimientos… y esa tarde… había hecho la cosa más horrible del mundo… su acción era reprobable… vil y baja… por desquitarse de ella, él había salido lastimado…

-Te quiero mucho… mucho… muchísimo… ¿Cómo crees que querría hacerte daño? Perdóname Scorpius… perdón…

Cuando Tara termino de gimotear junto al chico, éste sonrió con ternura y acaricio su cabello, el también la quería como la hermana que nunca tuvo… su cariño era incondicional… aunque a veces le asfixiaba su presencia… Tara sabia todo de el y conocía sus profundos sentimientos para con la princesa del hielo.

-¿Por qué no te fijaste en otra chica? ¡Por ejemplo, en Parkinson! O en la chica Zabini…

-Tara… necesitas descansar… vete a la sala común, el auxiliar dice que debo quedarme hasta que mis huesos estén mejor.

-Pero…

-No habrá nadie… pronto será el juego…

-Scorpi…

-Te lo suplico…

Tara le obedeció, salió de la enfermería y la soledad inundó el ambiente, Scorpius recordaba todo lo que su padre le había dicho… lo que debía saber y lo que enfrentaría… pero nadie lo había preparado para enfrentar a una diosa cruel de cabello rojizo y ojos verdosos con un halo castaño…

Ya ni siquiera lloraba… pero su corazón sangraba… en cualquier momento se rompería… en cualquier momento… gritaría de dolor… y lo peor… se volvería como ella…

-Por favor Merlín – rezó en silencio – Arráncame este amor… por favor… por favor… duele mas que las heridas que tengo…

Finalmente…

Slytherin perdió el partido…

Por primera vez, Rose tampoco fue al partido… y su grupo de lamebotas la extrañó, pero con eso de que habían escuchado que estaba de pésimo humor, ni la buscaron…

Scorpius pasó toda la noche en la enfermería y al día siguiente aun con un vendaje en el brazo, salió mejorado, solo con un par de indicaciones, aunque no fue recibido con vítores en la sala, sobre todo después de la derrota…

Aunque él no tuviera la culpa…

-¡Perdimos! – chilló una chica mirándolo con reproche

-¡Si Scorpius! ¿Qué diablos pasa contigo?

-El accidente no fue mi culpa – dijo Scorpius cansado de discusiones ¿Acaso no podría tener un momento de paz? – Pero renuncio al equipo… no vaya siendo que Rose Weasley vuelva a hacerme daño y les quede mal…

-¡Pero…!

-No volveré y es mi última palabra y por lo que más quieren ¡Déjenme en paz!

Fin, se acabó… adiós al Quidditch…

Rose le había jodido la vida…

De nueva cuenta, los Weasley le habían pisoteado… como a su padre… solo que en esta ocasión, el no tenía la culpa de los pecados que él había cometido… y su único error, era posar los ojos en la hija de las personas más queridas del mundo mágico…

Pero esa tarde… él caminaba por un solitario pasillo, cuando el "Alerta de princesa" se activo al verla… Rose Weasley, caminando hacia él, era como si el maldito destino se empeñara… pero Scorpius estaba tan dolido que al verla tuvo ganas de…

Se detuvo y respiró tranquilamente, Rose se detuvo a unos metros, iba sola también… milagro… pero estaba como siempre, increíblemente hermosa, tanto, que solo un idiota pudiera encontrarle un defecto…

-¿Qué? ¿Me atacarás? – Dijo Rose enfrentándose y mirándolo de mal modo… como siempre… mostrando su actitud fría y calculadora, así por lo menos, no demostraría sus reales sentimientos.

-Jamás…

-¡Ah! Que caballeroso… al menos sabes que el accidente…

-No fue accidente, fue a propósito… querías lastimarnos y lo conseguiste, debes estar satisfecha…

Ella sonrió irónicamente y eso hizo que Scorpius hiciera una mueca de dolor… y de odio… Era una muñeca malvada y egocéntrica, vanidosa y con esos aires de superioridad...

-Gracias… - Dijo Rose sonriendo

Y de repente…

Surgido de las entrañas…

Scorpius le tomo el rostro a Rose y le proporciono un beso… no fue un beso cualquiera… era un beso real… intenso y salvaje, lleno de furia y odio… la había tomado de sorpresa… era su venganza… el que los labios impuros de un maldito Malfoy profanaran a la hija perfecta y única de los Weasley…

Rose no pudo evitar abrir los labios un poco mas y Scorpius aprovecho para chupar bien esos labios generosos, para acariciar el interior de su boca con su lengua, para chocar sus dientes perfectos y hacer que perdiera el suelo…

Le soltó los labios con brusquedad sin dejar de sostener su rostro, metió sin querer sus dedos entre la suavidad de su frondoso cabello, era sedoso y suave… su brazo aun le dolía pero no le importaba… tenía ganas de arrancarle esa belleza a mordidas…

-Ódiame – le dijo entre dientes – Ódiame tanto… como yo te odio – Susurró Scorpius y sus ojos inyectados en sangre, no eran tan amables como solían ser, no eran cálidos… en ese momento, estaban cargados de rencor y aborrecimiento para con ella.

Ella no pudo decir nada, él la soltó al fin… le miro y se alejo de ella, esperaba que para siempre… aunque aun tenía la sensación de sus cabellos en sus manos, la sensación del beso en sus labios… el perfume que usaba…

Había sido un beso robado, el primero y el último…

Rose se llevo las manos a sus labios y aun temblaban… supo de inmediato, en su entendimiento, que ese beso era como una venganza en contra de ella, porque creía que lo odiaba… y sin embargo… para ella era tocar el cielo… los labios de Scorpius eran la gloria… lo había probado, pero sabía que no se repetiría jamás…


Ahhhh! Cómo me encantó esa parte!

Le pubicaré vuestros reviews a Sax, ok?

Espero que a ustedes también les haya gustado.

(: