Summary: Edward fue a Volterra, como otros vampiros, para ayudar a los Vulturis en la guerra contra los Rumanos. Lo que él no esperaba era encontrar a el amor de su existencia allí.

Declaimer: Los personajes no me pertenecen. Son de la maravillosa Stephanie Meyer. Solo la trama es mía.

No permito su reproducción o adaptación en su totalidad.

Las frases entre paréntesis () y en negrita son traducciones.

Las frases entre comillas "" y en negrita; son pensamientos.

Giss.


*Entre Vulturis*

by

Gissbella Salvatore


Capítulo IV


—Lo siento. No debo…— rompiendo el beso, alejó sus manos de ella, avergonzado.

—¿Por qué siempre te disculpas?— sonaría como una recriminación si su tono no fuera dulce.

—Porque me educaron para ser un caballero—

—Y a mí para ser una dama.— contraatacó pensativamente —Pero, ¿no quieres olvidarte de eso por un momento?—

—Sí— contestó sin aliento, antes de volver a juntar sus labios.

Edward trataba de controlar sus manos y solo acariciaba las partes de su piel que estaban expuestas; como sus pómulos, su cuello, sus brazos, pero nunca bajaban más allá de la cintura. Si lo hacía dudaba en poder detenerse.

Bella estaba un poco frustrada porque sabía que era lo que él estaba tratando de no hacer, aunque también le gustaba que sea un verdadero caballero.

El beso pasó de ser pasional a ser más… dulce. Muy dulce.

Perdieron el sentido del tiempo.

—Eres hermosa.— ella se tensó. "Él no es como ellos" se obligó a pensar así misma. "Sé que no es como ellos"

—No te dejes guiar por el exterior, Edward.— le advirtió

—Nunca lo hago.— y era verdad.

—Eso espero.—

—Quiero saber de ti.— masculló de pronto. —Quiero conocerte—

—Ya me conoces, Edward.—

—Quiero saberlo TODO— remarcó la última palabra, mirándola con ojos hipnóticos. —Quiero saber lo que te gusta, lo que no te gusta, lo que quieres, lo que no, lo que piensas…—

—En especial lo que pienso— sonrió socarrona.

—Quiero saber quién eres— continuó, acomodando un mechón del glorioso cabello de la vampira detrás de su oreja —Como eres. Todo.—

—Entonces quiero lo mismo— exclamó ella.

—Está bien. Pero…— Edward estaba tratando de encontrar algo a su favor. —Teniendo en cuenta nuestra última conversación, y que, prácticamente, solamente yo fui quien hablé; creo que te toca contestar— ambos estaban en la misma posición que antes, y parecían no querer moverse. Estaban muy a gusto.

—Solo porque besas bien— él sonrió, agradeciendo a todos los ángeles.

—Muy bien. Empecemos. ¿De dónde eres Bella?—

—Nací en Italia. Específicamente en Milán.—

—¿Cuándo?—

—Hace tiempo.—

—¿No vas a decirme?— hizo un atractivo puchero

Bella puso mala cara.

—No hagas eso! No se vale!— lo acusó

—Dime—

—Eres un maleducado—

—Hace un rato no te importó—

—Ganas por cansancio— ella sonreía

—De alguna forma tengo que hacerlo.—

Ambos estallaron en risas; parecían dos niños pequeños.

—Está bien, me rindo.— consiguió decir ella, entre risas. Respiró profundamente para calmarse y lo miró con una sonrisa —Nací casi a mediados del siglo cinco Después de Cristo. En el año 439, para ser exactos.— (N/A: V d.c)

Él no mostró ningún sentimiento en su bello rostro.

—Es impresionante.— dijo con verdadero asombro —Jamás conocí a alguien tan grande, aparte de algunos de los Vulturis— remarcó la palabra "tan"

—¿No te educaron para no burlarte de la edad de una dama?— lo increpó burlonamente —Si no lo hicieron, te dieron muy mala educación—

—Lo siento, no debí…— la musical risa de Bella resonó.

—Deja de disculparte por todo Edward! Estaba bromeando—

—¿Cuándo te convirtieron?— preguntó con tacto

—A los dieciséis años— apretó los labios.

—¿Sabes quién…?—

—Fue Aro—dijo cortante.

Edward no cabía en su asombro.

—Me imagino que… fue accidentalmente…—

—No, no lo fue y me gustaría que dejáramos el tema así como está, por ahora. Pasó hace mucho tiempo Edward, pero todavía duele.— la mirada que le dirigió a Edward fue dulce… y dolorosa.

Para ese entonces, Edward estaba sentado en el suelo del bosque; apoyado en la roca. Bella también estaba sentada en el suelo, pero su espalda estaba apoyada en el duro pecho de él. Se sentía tan bien…

Ella suspiró de placer.

Por un momento, se perdieron en sus pensamientos.

Edward no podía concebir la idea de que le hayan hecho algo a Bella, aunque sea en su pasado. Se preguntó que iba pasar dentro de unas horas, cuando partan a su destino: una guerra.

Viendo su tenso rostro, ella decidió hacer las preguntas.

—¿Recuerdas algo de tu vida, Edward?—

—¿Decías?— salió de su ensimismamiento.

—Pregunté si recuerdas algo de tu vida—

—Bueno, como te dije, Carlisle me encontró en 1918. Yo vivía en Chicago y él ejercía de médico ya.— la miró con una sonrisita —Como sabrás en ese tiempo atacó la gripe española; el primero en morir fue mi padre, luego mi madre. Por lo que vi en la mente de Carlisle, era como si ella supiera lo que él era porque lo último que le dijo fue sálvelo.— estaba a miles de kilómetros de allí —Carlisle llevaba tiempo solo y había estado considerando la idea de crear a un compañero pero a la vez pensaba que no era justo arruinar una vida por eso. Ese día me llevó a su casa, igual no iban a notar que yo faltaba, en esos días no habían hospitales suficientes para atender a todos. Y me transformó. Fui el primer miembro de los Cullen. Luego Carlisle encontró a Esme. Ella se cayó por un acantilado y la llevaron inmediatamente a la morgue, aunque su corazón aun latía. La convirtió y siguen juntos hasta ahora.

—Me alegra que Carlisle haya encontrado a su compañera.— sonrió ella

—La siguiente en llegar fue Rosalie, a ella también la encontró Carlisle una madrugada en la calle, muy mal golpeada casi muriéndose. La convirtió, también.— volteó a mirarla con una diminuta sonrisa —¿Sabes? Nunca imaginé que Carlisle la hubiera convertido, también, porque quería que ella sea para mí, lo que Esme era para él.— soltó una risa suave. Cuando se movió debido a la risita notó que Bella estaba rígida, mirándolo.

—¿Y lo es?— su expresión era fría. Ella no podía concebir esa idea. Su voz salió forzada desde su garganta. No podría soportar la idea de que él ya tuviera dueña.

La horrorizaba.

—¿Qué? No!— ahí se dio cuenta de lo que ella pensaba. La rodeó con sus brazos—Solo es mi hermana. Una molesta hermana, a veces. Dos años después, ella encontró a Emmet. Él y sus amigos estaban cazando en las montañas de Tennessee cuando los atacó un oso. Mató a todos sus amigos y habría acabado con él también si Rosalie no hubiera acabado con el oso antes. Lo llevó con Carlisle para que lo convierta, ya que no confiaba en su autocontrol.—

—Asique esa es la familia Cullen.—

—Faltan— le advirtió —Un día, estoy hablando del año 1950, Emmet y yo nos habíamos alejado para cazar cuando se nos aparecieron dos vampiros. Nos llevamos un susto al ver al macho, quien estaba cubierto por cicatrices de combate, y detrás de él había una vampira menuda, nos venían buscando porque sabían de Carlisle, y nuestra dieta.—

—¿Se quedaron con ustedes?—

—Sí. Son parte fundamental de los Cullen. Creo que nunca, ninguno de nosotros, ha imaginado una vida sin los otros. Tienen a sus parejas, pero somos una familia, ¿sabes?.—

—Mmm. No. En verdad, no. Nunca tuve una?— de la forma en la que lo dijo era como si, ahora que él le contaba su historia, cayera en la cuenta de lo que le faltaba.

Era como si, con el tiempo, se hubiera olvidado de ese concepto.

Edward la apretó más contra él, pensando que quizás, se hubiera olvidado de su vida humana. Era algo que era muy común cuando te cnvertías.

—Te ofrezco la mía— dijo sin pensarlo.

Bella sonrió ante su sinceridad.

—Eres muy caballero.— le besó la mandíbula —Lo pensaré— su tono era bromista.

Algo que lo hirió en el fondo. Él había hablado en serio: quería que ella se fuera con él cuando acabara todo.

"Cuando acabe todo" pensó

—¿Sucede algo?— había notado su expresión adolorida. Era imposible que le duela algo, pensaba Bella. Claro, ella solo pudo pensar en lo físico.

—Nada. Solo pensaba.— le sonrió

—¿Tienes algún hobbie, Edward?—

—Mmm. Me gusta tocar el piano y componer canciones.—

—¿En serio? A mí también. Aunque prefiero la guitarra. Es más manuable.— le dio una gran sonrisa a la que él se la devolvió. Tenían algo en común. —¿Qué mas?—

—Colecciono autos—

—¿En serio?—

—Sí. ¿Tú?—

—Como dije; me gusta tocar el piano, la guitarra, componer, aunque también me gusta la decoración, la moda… aunque, ¿sabes? Antes no me gustaba, pero he estado tanto tiempo en esta existencia que tuve que explorar otras áreas.— se rió suavemente y él la acompañó.

—Le caerás muy bien a Esme y a Alice.—

Ella solo sonrió.

—Me imagino.—

Observó el cielo, oscurecido ya.

—Hay que volver—

Edward suspiró. Se levantó y le ofreció una mano a ella para ayudarla.

Juntos volvieron hacia el castillo, aunque no tan rápidamente como cuando salieron.

Llegaron al patio donde se veía a la vista que solo habían nómadas y algún que otro miembro de la guardia.

—Vamos dentro— susurró ella.

Se encaminaron hacia dentro del castillo. A pesar de ser lúgubre por fuera, tenía todo el aspecto habitable por dentro, contando con algunos lujos.

—Bella— se escuchó una voz suave.

Edward se volvió para ver a un vampiro de unos dieciséis años de cabello marrón, ojos color borgoña, rostro encantador y traje negro. "Qué raro" ironizó Edward, al mirar su vestimenta.

—Alec— respondió ella. Se tomaron de las manos y intercambiaron besos en las mejillas. Edward apretó las manos en puños.—¿Alguna novedad?—

—Partiremos al amanecer— puntualizó con el rostro tan serio como siempre, aunque Edward puedo ver en su mente la familiaridad con que la trataba.

Como si se conocieran de toda la vida.

—Perfecto.— miró hacia sus ropas —Iré a cambiarme y vuelvo—

—Aquí te esperaremos.— comunicó otra voz, esta vez femenina—Aro quiere instruirnos en algo, asique mandamos a algunos a buscar a los demás y, por supuesto, te esperaremos a ti— aclaró Jane.

Edward se sorprendió, ya que ella no parecía querer sacarle los ojos a bella. Curiosamente, estaba apacible, y no la miraba con resentimiento. Aunque su mirada estaba desprovista de todo sentimiento.

—Gracias— le sonrió Bella. Soltó las manos de Alec y se volvió hacia él. —Nos vemos luego— y con eso partió a correr hacia su casa.

En el camino se auto-obligó a no pensar en él. Le preocupaba levarse por delante un árbol, claro, le preocupaba el árbol.

Llegó a Milán luego de unos minutos para encaminarse hacia su casa.

Cuando llegó, saltó el gran paredón que la protegía y escaló por la fachada de atrás; para meterse por una ventana y luego cruzar la habitación para prender las luces.

Se rió de sí misma.

Sus ojos buscaron por la habitación hasta de tenerse en dos puertas enormes, para luego acercarse y abrirlas. Se adentró en ellas y luego de unos segundos salió vestida con unos jeans negros con bolsillos a delante, una blusa camisera de color negro, con manga corta de farolillo, escote de pico, y una converse negras. (N/A: Ropa en mi perfil)

Frunció el seño y volvió a meterse dentro de las grandes puertas. Unos segundos después volvió a salir.

En sus manos había una prenda negra doblada. Cuando la desdobló para examinarla se pudo ver una capa de lana, larga y gruesa. La volvió a doblar en dos y la colocó sobre la cama, volviéndose hacia un tocador. (N/A: Es como las que tienen los Vulturis)

Se sentó en el banco que había el frente, y empezó a cepillarse el cabello mientras pensaba en el único ser que había estado ocupando sus pensamientos en los últimos días.

Edward.

Suspiró.

"¿Es eso?" se preguntó a sí misma "¿Es eso estar enamorada?"

Volvió a suspirar.

Estaba claro que él era especial. Tenía esa facilidad que hacía que ella quisiera tenderse en sus brazos y perderse en ellos el resto de su existencia. Recordó cómo se sentía estar así, con él.

"Aunque es raro" pensó. Por descontado que no era el primer hombre con el que se cruzaba, ni con el que se besaba. Pero era el primero que la hacía querer más.

Dejó de pensar en él y dejó el cepillo en donde estaba, para empezar a trenzarse el largo cabello caoba. Cuando terminó, su rostro estaba libre de cualquier estorbo de cabello, salvo por algunos mechones cortos que escapaban del agarre.

Caminó hacia la cama, donde agarró la capa y se la colocó sobre los hombros. Luego se la ató.

Apagó las luces y volvió sobre sus pasos hacia el castillo.

—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—

Bella se había ido con la rapidez del rayo.

—Presta atención cuando mi amo convoque la reunión, por favor— aconsejó Jane, quien apretó los labios al decir por favor

Así como había aparecido, su fue.

"Buena suerte" le deseó Alec, quien dando otro último vistazo a por donde se había ido Bella, se fue, también.

—Edward—

—Eleazar— devolvió el saludo —¿Ya has ido de caza?—

—Sí, mi amigo. Tendremos que esperar hasta que venga Aro—

—Tendremos que esperar— concordó Edward.

Luego de un rato se fueron reuniendo más vampiros, hasta que prácticamente estaban todos.

Desde otras grandes puertas revestidas de oro salió toda la guardia. Aro, Cayo y Marco fueron los últimos.

El primero tomó la palabra.

—Amigos míos— empezó —Ya es hora de detener a esos vampiros, vergüenza de nuestra raza.— Se levantaron murmullos de aprobaciones. —Hemos mandado a nuestros más leales caballeros y sabemos su ubicación, además, claro está, de que Demetri nos llevará a ellos. Hemos estado alertas por cualquier situación que se escuchara, y los humanos de esa zona están atemorizados. No podemos permitir que nos descubran! Las muertes que provocaron no fueron ni siquiera disimuladas. Hay que detenerlos.— se detuvo y miró hacia Felix. El cual tomó la palabra.

—Hemos decidido que combatiremos en parejas de dos. Es mejor para nuestra seguridad. Cada uno cubrirá las espaldas del otro—

Todos empezaron a formar grupos, y obviamente los vampiros que tenían a sus compañeros allí iban a pelear con ellos. Los nómadas empezaron a formar grupos también.

Edward pudo escuchar como Eleazar y Garret quedaban de acuerdo.

—Me encantaría cuidar tus espaldas— se escuchó una sensual voz femenina detrás de él. Solo que no era la que él esperaba.

Edward se volteó con una amable sonrisa para despachar a Heidi, quien se encontraba vestida con una capa negra, pero alguien lo interrumpió.

—Eres muy amable, Heidi.— ésa era la voz que él quería escuchar, dándole énfasis a la palabra "muy". Dio un paso de lado, así podía deleitarse con su belleza. —Pero el muchacho ya tiene quien le cuide las espaldas— Bella, curiosamente, estaba vestida de la misma forma que Heidi, con la diferencia que su melena, se dejaba ver trenzada hacia el lado izquierdo, y que el color de su capa era como el de Jane y Alec. Solo ellos tres tenían las más oscuras.

—Creo que él debería elegir— apretó los labios. Vio en su mente que siempre supo que no se podía competir contra la belleza de Isabella. Y nunca le gustó la idea.

—Que modales los míos— exclamó inocentemente —Edward, tú decides, claro.—

Ni siquiera tuvo que pensarlo mucho.

—Heidi, aprecio tu preocupación, pero creo que voy a estar bien con Isabella—

Ella solo cabeceó en señal de entendimiento y se dio media vuelta para irse.

Todo el intercambio había pasado desapercibido a casi todos los ojos, excepto a los de Eleazar y Garret, quienes trataban de ocultar las sonrisas.

—Isabella— exclamó feliz Aro —Pensé que no vendrías con nosotros.—

—Me extraña que pensaras así, Aro— le sonrió gentilmente.

—Siempre me gustó como te sienta esa capa!— exclamó. Luego miró a Edward —No ha podido conseguir mejor compañera, señor Cullen.—

—Estoy seguro— contestó el aludido, serio, mirándola.

"Toda una Vulturi" pensó

—Bueno, sin más nada que decir, los invito a seguirnos.—

Bella le sonrió y se colocó la capucha, que hacía que solo un vampiro pudiera ver su adorable rostro.

Edward, sin poder contenerse, la tomó de la mano. Y así, partieron, junto al resto, hacia una matanza asegurada.


Hola mis lectoras! ¿Como están?

Ya sé, ya sé! No actualicé muy rápido, pero si me dicen quien inventó la secundara, prometo matarlo y actualizar más rápido!

Lo siento! pero tuve un bloqueo provocado por mis "queridos" profesores!

Espero que el capítulo de hoy les haya gustado! Tenian que conversar algun día verdad? :D

Deathxrevenge: Holaa! Creo que ya te aclaré la duda, verdad? 1572 años no vienen solos, verdad? jaja Y si, Bells no es taan insegura aqui, pero aun asi lo es! Recuerda que es su esencia! Espero tu comentario! Y perdona mis errores de ortografía, gramática, etc! Besos. Espero tu opinion! Bye

aniithacullen: Nueva lectora, asi que Bienvenida! A vos tambien te aclaré la edad, no? jajaj Espero tu opinion! Saludos desde aqui! Bye!

Inkdestiny: No te puedes quejar; mantengo mi promesa y los estoy haciendo largos a los caps! :D Y sí, ahora tiene mucho que perder nuestro Ed! Mira, como dije, no creia que sea largo el fic, porque es corta la historia y lo que a mi me importa es que tenga una buena trama que uds, chicas, disfruten tanto leerla como yo haciendola! Pero nadie quita que a mi loka cabecita se le ocurra algo y patapun! Se haga la luz (o en este caso se alargue el fic) :D Espero que no te decepciones, pero en este momento asi son las cosas para mi :D Espero tu opinion! Besos!

Paolita93: Bienvenida a ti tambien! Espero que te siga gustando como hasta ahora! Es un honor para mi! Saludos!

.angel: 100000000 gracias! Lectoras como vos me motivan a seguir y salir de mis bloqueos! Te mando un beso y un abrazo! Espero tu review! Muuua!

Sweet Dream'S fairy Cullen: Chica! Si que tenias un alto contenido de chocolate esa madrugada! jajaj :D Pero no me importa! me encanta charlar! jaja Síí, claro que vi el trailer de AMANECER (como todas, creo, aca) y tambien quede I-D-I-O-T-I-Z-A-D-A y no hagas sufrir a Damon que mis amigas y yo te esperamos a la salida del colegio, eh! jajajam:D espero, como siempre tu opinion, consejo, ideas, ya lo sabes! Un abrazo enoooorme!

maelilautner96: Como ya lo he dicho: alguna son últimas, pero no menos importantes, sis! Y a te acepte! Y espero ansiosa a que me expliques lo de tu hamaca! jajaj :D como siempre espero tu review, y haber cuando actualizas, eh! :D Un beso enorme! Ciao!

Queria comentarles que estoy planificando un nuevo fic, pero este es compartido con mi amiga NinieN (ambas lo estamos escribiendo) y ella lo tendra en su cuenta (Aun no lo hemos subido) pero que pueden apostar, estara BUENISIMO! Asi que tengan un ojo abierto que subiremos en poco tiempo!

Y gracias también a las lectoras anónimas, aunque no dejen comentarios, aprecio que ocupen un poco de su tiempo para esta historia.

Como siempre acepto críticas, felicitaciones, tomatazos, y ¿por qué no? ideas! Sientanse libres en expresarse! Toda escritora las NECESITA!

Las leo cuando me lean!

Besazos enormes para todas!

Ciao, Giss!

¿REVIEW?