Lo prometido es deuda, lectores. Aquí estoy con el nuevo capítulo, recién salido del horno para ustedes, XD. Espero les guste y que si quieren dejar un review para decirme su opinión, lo apreciaría mucho.
En este capítulo, Asuka se dará cuenta de una gran verdad.
Necesidad.
Asuka tomó la mano de Kotori, en ese momento, la pared se abrió ante sus ojos y pudo ver la luz de la Luna y que ahora el clima estaba más tranquilo. Había mejorado en poco tiempo o eso creía ella, en verdad ya había pasado mucho tiempo para tratarse de un sueño, había sido demasiado pero ella no estaba tan cansada pero sí sedienta y hambrienta, eso era raro, no había hablado tanto como para estar así, pero nuevamente, ella no tenía idea de cuánto tiempo había estado en el Templo del Silencio.
Las dos salieron tomadas de la mano, parecían hermanas gemelas. Asuka tomó la nieve del piso y se la tragó. Kotori la dejó ahí y caminó un poco más para encontrarse, entre la nieve, unas bayas. Las tomó y fue con Asuka.
—Ten, debes de estar hambrienta. Pasaste mucho tiempo ahí.
—No entiendo porque tengo tanta hambre, no estuve tanto tiempo, creo que fueron unas horas.
—Créeme, fue mucho más que eso.
La Alemana no podía creer en eso, si hubiera sido tanto tiempo, ella habría tomado una siesta o varias, pero no durmió ni un poco aunque sí estaba cansada. Kotori le dijo que no podían perder más tiempo, no le dijo la razón, pero la jaló con ella y corrieron hacia el segundo templo. Asuka sintió las piernas entumecidas, lo que causó que tropezara y se cayera, se golpeó la cabeza contra el suelo de piedra. Se levantó enojada contra su copia.
—Maldición, ¿¡por qué diablos tienes tanta prisa?! ¡Pude haberme caído!—. De la frente de Asuka bajó sangre y ella se la limpió pero seguía saliendo más. Kotori agachó la cabeza.
—Lo siento. Pero lo hago por la misma razón por la cual te caíste. El plug suit te está haciendo mucho daño, ¿no lo sientes? Cada vez estás más cansada, ya no puedes correr, te sientes más pesada, ¿verdad?
—Sí. No entiendo la razón.
—Te construiste una gran barrera, por eso nunca podía hablarte, por eso no escuchabas a nadie y por eso también no sabías que tenías esta barrera—. Asuka abrió un poco más los ojos. En cierta forma, ella aceptó un poco lo que dijo Kotori, se estaba haciendo daño ella misma al tener puesto esa cosa, ya no se trataba del plug suit.
— ¿Sabes qué es esta cosa que tengo puesta?
—Es tu barrera personal, es como una máscara, si sabes a lo que me refiero. Nunca te dabas cuenta, porque era invisible, pero ahora está aquí y la puedes ver. Entre más tiempo la tengas puesta, más daño te hará.
—Si tú eres yo, ¿por qué no la tienes?
—Porque no la necesito. Soy libre.
—No lo entiendo. Yo no necesito esto.
Kotori y Asuka caminaron en silencio hasta el siguiente templo. Al llegar, se encontraron con una puerta de oro, Asuka lo notó por lo bien que brillaba, no era de madera como la anterior. El templo era enorme, no podía creer que fuera tan grande. Aun así, caminó hacia él con decisión, ya estaba cansada de no saber lo que estaba pasando y no quería seguir pensando en ello, solo quería ser libre.
Al acercarse lo suficiente a la puerta encontró otro grabado en ella: "El conocimiento será la única luz que te ilumine".
—Esto será sencillo, tengo estudios universitarios, si me va a preguntar, podré responder fácilmente—. Asuka abrió la puerta con una sonrisa orgullosa, se borró inmediatamente al ver la oscuridad frente suyo. — ¿Y ahora qué?
—Debe haber una pregunta por ahí—. Kotori se acercó a una leve luz y con una seña le dijo a Asuka que viniera con ella. Asuka leyó el grabado en la pared: "¿Has confundido la necesidad con el amor?"
—Supongo que tengo que responder eso
—Exacto.
—Pues no lo he hecho.
Kotori negó con la cabeza, no hubo ni un pequeño rayo de luz para iluminar el camino a seguir. Esa no era la respuesta correcta. Asuka se sentó frente a la pared del grabado brillante, Kotori hizo lo mismo.
"¿Has confundido la necesidad con el amor?"
¿El amor? Lo había sentido hace mucho tiempo, cuando su madre aún vivía… sintió un apretón en el corazón cuando pensó en su madre, sacudió la cabeza para dejar de pensar en eso. ¿Y ahora? Ahora estaba sola, era lo que quería, pero ahora ya no estaba segura de eso, ella quería tener a alguien.
Pensó en Kaji, ella había dicho que le amaba, que solo lo quería él para abrazarlo, besarlo y lo que le seguía. ¿Era verdad? ¿O solo un deseo infantil?
—Asuka, eres una niña.
— ¡No es cierto! ¡Ya no soy una niña, mírame!
Asuka agachó la cabeza con el ceño fruncido. Odiaba que la trataran como una niña, a pesar de que aún lo era. Asuka había tomado medidas desesperadas para que Kaji le mirará, pero no logró nada. Ella quería ser vista por él porque le tenía confianza, pero no le amaba, solo necesitaba que él le amara a ella.
Nunca lo amó de verdad, solo le necesitó. Pero para Kaji, Asuka era una niña solamente, no le iba a hacer caso aunque le rogara.
—"Nunca te amé de verdad, Kaji. Yo solo estaba… jugando a ser tu novia. Si te hubiera amado de verdad, lo hubiera dejado de intentar y me hubiera sentido realmente triste… cuando no me hacías caso, pero no lo estaba, solo me enojaba y lo dejaba pasar"—. Asuka dejó caer su cabeza frente a la pared, su herida volvió a abrirse y sangre cayó al piso, además de que bajó por su cara. —Creí que estaba enamorada… pero me engañé a mí misma. En realidad… no sé lo que es el amor.
Un rayo de luz apareció en lo alto del templo y se filtró a través de una ventana, señalando un punto más avanzado en la habitación. Asuka se sentía cansadísima, no quería moverse, quería seguir ahí.
—Solamente vivo con mentiras.
—No puedes quedarte ahí. Tenemos que seguir, ¡mira! Iluminaste el camino, podemos seguir—. Kotori la jaló del brazo pero apenas pudo mover a Asuka. Ella seguía sentada, con la planta de los pies de color morado. —No puedes rendirte.
— ¿Para qué seguir? Esto solo me hace sentir mal, quiero descansar… de todo esto. Ya estoy cansada.
—No puedes hacerlo, tienes que seguir.
— ¡Cállate!—. Kotori casi pegó un brinco y la miró con miedo. Asuka estaba más enojada que nunca. —No puedo seguir, ¿de acuerdo? Este maldito templo me ganó. ¿No lo entiendes? ¡No puedo hacer nada! ¡Nadie me necesita! Por eso estoy aquí, por eso estoy sola, ¡porque no valgo nada!—. Asuka se dejó caer en el piso. Kotori se acercó a su rostro ensangrentado. —Déjame sola. Déjame ya.
—No puedo hacer eso. Soy tú.
—No puedes ser yo… tú sonríes… y sonríes en serio. No estás mintiendo, no como yo… yo no puedo sonreír en serio. Soy una farsa.
—Bueno… si eso es lo que crees, entonces será verdad. Nunca has confiado en ti misma, pero no es muy tarde para empezar a hacerlo. Yo creo en ti y si… así lo quieres, me quedaré aquí contigo, hasta que decidas levantarte.
Asuka se cubrió los ojos con su brazo y apretó los dientes, nuevas lágrimas volvieron a salir de sus ojos azules. Con voz quebrada, ella dijo:
—Déjame aquí, tú eres libre. No tienes por qué estar aquí… conmigo.
—Ya te dije que no puedo dejarte.
—Pero… ¿y si pudieras? Sé que te irías… mi madre también me abandonó… no soy necesaria—. Asuka paró de llorar cuando Kotori le agarró la mano.
—De nuevo te equivocas. No podría dejarte, aun teniendo la oportunidad, ni siquiera puedo pensar en algo así.
— ¿¡Por qué no?! ¡Solo dices eso para hacerme sentir mejor!
—Es porque te necesito y porque te quiero demasiado. No sé lo que es el amor, pero supongo que es… una razón. Es la razón por la cual no puedo dejarte, por eso no puedo abandonarte. Puedes rogarme de rodillas y gritarme todo lo que quieras. Pero no te dejaré.
Asuka no tuvo palabras para hacer una respuesta, también dejó de llorar. Y luego escuchó una melodía que provenía fuera del templo, pero se oía claramente, conocía esa canción, era Canon in D, del músico Pachelbel.
—"¿Shinji?"—. Pensó en su compañero piloto, sabiendo que solo él escuchaba esa música en su SDAT. Por alguna razón, ella sintió alivio al escuchar eso. Se entretuvo con la canción, hasta que se terminó. Otra empezó, ella no sabía el nombre pero era relajante. Se levantó y se limpió la sangre seca. Ese sonido de guitarra parecía mágico, la canción de Romance (Anónimo) le tranquilizó enormemente.
Asuka dio un paso hacia la luz lejana que recientemente había aparecido, pero se cayó de rodillas porque uno de sus pies tenía esa mancha morada oscura. Asuka maldijo pero hizo un esfuerzo para levantarse y volver a caminar. Kotori observó con detenimiento los esfuerzos de Asuka, ahora ella se estaba esforzando de verdad. Durante la canción, se acordó de su país natal: Alemania. Recordó su clase de Historia, la Segunda Guerra Mundial y se acordó de Hitler. Ella reconocía que había hecho muchas cosas malas, pero se acordó de él por una frase de él que leyó una vez en su libro: "Solo se lucha por lo que se ama".
—"Hace un momento dejé de luchar… porque ya no quería hacer nada. Tú me amas, me necesitas pero… sobre todas las cosas, me amas. Yo no… ni siquiera a mí misma"— ¿Cómo voy a entender el amor si no puedo amarme a mí misma?
—Fácil. Empieza a amarte.
— ¿Y cómo hago eso?
—Ya lo has hecho, cuando te levantaste y decidiste seguir. Así como aprendiste a pilotear el EVA.
—Me tomó mucho tiempo… y ni siquiera soy la mejor—. Dijo al seguir caminando arrastrando su pie con su mano, Kotori le siguió a su lado.
—Por algo hay que empezar, además, eso no importa. Después de todo, el amor no se puede medir.
Asuka lloró en silencio esta vez, sus lágrimas cayeron en sus piernas y algunas otras en el piso. Se había dado cuenta de que nunca se amaba de verdad, solo quería agradarle a la gente siendo una persona que no era, todo para que se fijaran en ella y la respetaran, le admiraran y para que le amaran. Solo así podía sentirse viva y que servía para algo, pero estaba equivocada, no necesitaba que la vieran, ni ser el mejor el piloto de EVA, en realidad solo necesitaba amarse, algo que casi nunca hacía. Se preocupaba por su aspecto, pero internamente era un desastre y ella lo dejaba pasar, dejaba que todo siguiera igual. Nunca intentaba cambiar ese hecho. Ella sonrío levemente, la canción había cambiado, ahora era Cello Suite 1 de Johan Sebastian Bach, ella no necesitaba demostrar que era fuerte, ya lo era, no necesitaba demostrar que era la mejor piloto del EVA, ya lo era solo que se equivocaba por sus problemas internos, no necesitaba demostrar nada, solo tenía que hacer lo que quería. El plug suit de sus piernas comenzó a abrirse conforme seguía caminando, la luz entró de todos lados, era una luz extraña, era una luz de arcoíris.
—Gracias, Kotori.
Kotori asintió con la cabeza y siguió a Asuka quién ya casi salía de la gran habitación para continuar con su camino. El plug suit de sus piernas se había hecho pedazos a medida de que ella seguía, ya no sentía pesadas las piernas y era mucho más fácil moverse.
—"Ya no viviré de acuerdo a lo que los demás piensen de mí. No dejare que nadie ni nada me impida vivir… como yo quiera vivir".
Espero que les haya gustado tanto como a mí, a pesar de que vean a todos los personajes sufrir, aun no han visto suficiente, créanme, los que hayan leído Lúcido saben de lo que hablo.
Espero que les guste lo que está por venir, ya que esta historia será muy corta comparado con su antecesora, pero intentaré lo que sea para que también tenga 10 capítulos.
Saludos y los veo en el siguiente capítulo.
