Hello!! Acá me tienen de nuevo lista y dispuesta para subir otro capítuloo
Gracias por los postss!! Me alegran muuucho como ya se los había dicho antes, y por esa misma alegría que me causan es que quisiera que me siguieran dejando :)
Disculpen los anteriores errores de tipeo en cuanto a signos de exclamación, y si en este capítulo también hay les pido que me aguanten un poquito porque aún no me acostumbro bien a esto de publicar en Fanfiction... y como la página pone todo junto si yo no lo separo.. bueno no sé, me estoy acostumbrando :P
Y bueno... creo que nada más!! Ojalá disfruten de este capi y perdonen si es poco... pero en la Web donde solía (y suelo) publicar este fic, un capítulo de 4 o 5 páginas está más que bien... acá en Fanfiction, por el formato de la página y todo, esas mismas 4 o 5 páginas se hacen NADA :S y ya no puedo modificar tanto la historia para alargarlo porque se vuelve denso.. así que me perdonan :) Y aahh!... algo que no había dicho antes y que creo necesario:
Disclaimer: La mayor parte de los personajes de este fanfiction no me pertenecen (salvo cierto rubio...) sino que fueron obra maestra de la señora Rowling. Idolaaa
Antes...
Aparté mi cabello rizado con una mano, dejándolo caer todo por mi hombro derecho con el fin de aplicar un poco de bronceador en mi espalda, cuando una voz varonil y profunda llegó a mis oídos como una cautivadora melodía.
- ¿Necesitas ayuda?
------------------------------------------------------
4. Primeros contactos
De nuevo aquel escalofrío. ¡Dios, qué molesto! Pero no lo entiendo¿cómo no lo sentí venir?. ¿Cómo no sentí su aroma? Ese mismo olor a menta y vainilla que satura molestosamente todos mis sentidos en este momento y hace que me recrimine el haber sido tan poco disimulada al mirarlo. ¡Y más encima, yo, mirarlo a él! El mundo está patas arriba.
Levanté lentamente mi cabeza y mis ojos se posaron en el seductor hurón, quien se encontraba encorvado, recargando su peso en sus rodillas valiéndose de ambas manos. En su cara contemplé la sonrisa más perfecta que he visto en mi vida, la cuál se acentuó aún más al ver mi estado de estupefacción.
Por supuesto, me mantuve imperturbable- Ehm… yo… bueno… la verdad… no es… ehm…- está bien, INTENTÉ mantenerme imperturbable… ¡Encarcélenme! Con ese monumento en frente era imposible salir airosa.
- ¿Fue eso un sí? - preguntó el muy… tonto, sonriendo triunfante- Si me permites…- me quitó el bronceador de las manos y se sentó a horcajadas detrás de mí, tomándose la consideración de dejar un espacio ínfimo entre nuestros casi desnudos cuerpos.
Para mi muda impresión, comenzó a esparcir la loción lentamente, partiendo por mis hombros y bajando por mi espalda, en un delicioso masaje que me enloquecía. ¿Era yo o de pronto hacía mucho calor ahí? Sentía mi piel arder en los sitios en que él me tocaba; su contacto me estremecía. ¡Merlín, ayúdame a sobrevivir a esta tortura! (N/A¡Ya quisiera yo que me torturaran así! )
Sus dedos estimulaban mejor que el trago más fuerte cada célula de mi cuerpo y había tal contraposición de delicadeza e imponencia en sus caricias que lo único que hacían era aturdirme aún más. Me sentía realmente estúpida, y probablemente la mujer más necesitada del planeta, porque con esos simples roces "inocentes" mi imaginación volaba más de lo que creí alguna vez posible. Pero cuando estaba a punto de despegar los labios para decirle alguna que otra pesadez o para, lisa y llanamente, alejarlo de mí, entonces era cuando sentía el énfasis de su masaje en mi cuello u hombros, sus manos recorriéndome tortuosamente lento... y simplemente me enmudecía. Lo quisiera o no.
Cuando sus hábiles y curiosos dedos llegaron a mi baja espalda, arqueé mi columna de manera involuntaria por nervios a que aquellas manos provenientes de infierno y paraíso al mismo tiempo osaran a bajar aún más, donde ya la espalda pierde el nombre… Lástima que mi intento de opacar un poco su contacto terminó perjudicándome aún más, puesto que al encorvarme, la zona de mis hombros y omóplatos chocó de lleno contra algo que se asemejaba a una dura pared de concreto. ¿Es que sus músculos tenían que ser tan desarrollados? Un hondo jadeo abandonó mi garganta en aquel preciso instante, en el que su cercanía provocó que aquella jodidamente deliciosa fragancia ingresara a mi nariz y se propagara rápidamente por todo mi sistema.
Gracias a Dios que no podía ver mi cara, pues sentía cómo ésta iba tomando un coloreado rojizo para nada discreto.
- ¿Disfrutaste viéndome, Granger? - cortó el silencio mientras seguía dejando correr sus dedos por mi piel.
- ¿Qué? - interrogué estúpidamente y sentí cómo él sonreía.
- Que si fue agradable para tu vista verme nadar y salir de esa piscina…- ¿así que se dio cuenta?. ¡Rayos!
- Nadie te estaba viendo a ti, Malfoy.
- ¿A no¿Y entonces a quién mirabas tan hipnotizada?
- Pues a… a… a un chico castaño muy atractivo que estaba junto a ti.- no hace falta recalcar lo mal que miento¿no?.
- ¿En serio? Pues yo no veo a nadie…- se echó hacia delante y lo vi asomar su cabeza por sobre mi hombro derecho, rozando su mejilla contra la mía. ¡Su piel era como la de un bebé recién nacido! Apuntó con su dedo índice a la piscina, donde lo único que se observaba era a un par de señoras gordas chapotear y, por supuesto, a mis dos mejores amigos enfrascados en una guerra de agua que ya tenía a las mujeres un poco molestas.
- Ehm… se habrá ido ya…
- Claro… claro…- afirmó para nada convencido- ¿Te habían dicho que no sabes mentir?
- Y qué sugieres¿qué te miraba a ti?. ¡Por favor!- lo ataqué entonces, comprendiendo que no tenía nada con qué defenderme de sus inequívocas acusaciones.
- Yo sólo digo lo que vi, y créeme que tu cara te delataba…- giró su cabeza para mirarme directamente a los ojos, con los suyos brillando tan encandiladoramente que me paralizaron por un segundo. Su rostro estaba cerca, MUY cerca del mío y contrario a lo que sucedió con Ron, en este caso no me molestaba en lo absoluto- Pero no te preocupes, no te culpo… Sé que soy irresistible.- ¡el muy pretencioso! Se echó para atrás y continuó con sus enloquecedores roces.
- ¡Definitivamente no has cambiado en nada!. ¡Hurón arrogante! - solté molesta, girándome para enfrentarlo.
- La ocasión hace al ladrón, y yo sólo actúo como las circunstancias me obligan a hacerlo… Nadie puede negar que soy atractivo y deseable para muchas… Y menos puedes hacerlo tú.- abrí la boca incrédula. ¿Hasta cuánto podía crecer el ego de una persona? Seguro Malfoy se llevaba el premio…
- Cómo no… Malfoyrmado…- murmuré.
- ¿Cómo me llamaste? - preguntó ceñudo.
- Olvídalo…- entorné los ojos y me levanté.
- ¿A dónde vas?
Arqueé una ceja- ¿Te importa? … Me ahogas así tan pegote…- él rió.
- No parecía ahogarte hace unos instantes.
- Bueno pues ahora sí. Tu enorme ego me molesta y será mejor que me aleje antes de que se me pegue la estupidez.- no digan nada, eso puede haber sonado un poco borde, pero este rubio hacía que me pusiera a la defensiva. Su presencia me intimidaba un poco, sólo un poco…
- Uyy… andamos de malas hoy…
- Tú me pones de malas…- me dejé caer pesadamente en la reposera que antes ocupó Ginny y me recosté, demostrando así mi ofuscamiento. Ok… no me alejé TANTO del chico pero¿qué podía hacer? - Mira que venir a estropearme las vacaciones… ¿no te basta con eso que además te encargas de molestarme personalmente?
- Alto ahí…- se sentó en el costado de la reposera en la que estaba, clavándome sus ojos de hierro- Primero, no tienes derecho a decir que te estropeo las vacaciones¡ni que lo hubiera planeado! Créeme que a mí también me molestó encontrarte a ti y a tu grupito de amigos aquí--
- No parecía molestarte hace unos instantes- lo interrumpí, esforzándome en imitar su comentario anterior lo mejor posible.
Sonrió antes de continuar- En su momento me molestó… Pero qué puedo decir, lo sobrellevo como puedo…- se recostó cómodamente y cruzó ambos brazos detrás de su nuca, en una pose tan sensual que se me secó la boca- Y segundo, mi intención jamás fue perturbar tu tranquilidad… todo lo contrario, tan solo vine a ayudarte con el bronceador…- clavó sus penetrantes ojos grises en mí y se humedeció los labios.
- ¿No fuiste tú el que dijo que cada uno se fuera por su lado?
- Así es… y éste lado me agrada bastante…
- Hablo en serio, niño talco.
- Niño talc…-- rió divertido- ¿Por qué tan a la defensiva, eh?. ¿Te he ofendido acaso?
- Si recuerdas 7 años de escolaridad en el pasado, sí, puedo decir que me has ofendido.
- No te hagas la lista, Granger… sabes a lo que me refiero. Por lo demás, tú también me molestabas.
- Pues no, no me has ofendido, pero tu presencia me pone algo nerviosa…
- ¿Nerviosa, dices? - no sé cómo lo hizo, pero en un abrir y cerrar de ojos estaba sentado en mi reposera, inclinado sobre mi cuerpo con ambos brazos a mis costados, manteniendo una distancia prudente y sin tocarme un pelo- ¿Qué tan nerviosa?
- Ehm… lo suficiente…- tragué saliva- ¿Quieres salir, por favor? - intenté imprimir firmeza en mi voz, pero ésta salió tan débil que con suerte yo la escuche.
- No…
- Malfoy, no estoy jugando, sal ahora.- en aquella ocasión me resultó, y hablé con semblante serio- ¿Eres sordo o qué?. ¡Sal!
Al tiempo que decía estas palabras, intenté empujarlo con mis manos, y ahí mismo comprendí que había sido un gran error.
El contacto que mis manos tuvieron (nuevamente) con su duro pecho me hizo temblar levemente bajo su cuerpo, cerrando los ojos inconscientemente en una obvia muestra de placer. Mis manos no querían abandonar la tibieza de su piel desnuda, y aunque lo hubiera deseado, tampoco habría podido. Mi cerebro, extraordinariamente, simplemente no funcionaba en aquel momento. Y aun con los ojos cerrados, sentí cómo sonreía.
Sabía que él sabía en el estado que me tenía, sabía que con mis reacciones no hacía más que agrandar el tamaño de su ya exageradamente enorme ego, sabía que a cada segundo que pasaba se sentía más confiado y seguro de sí mismo, sabía que era una tonta por dejarme llevar tan fácil, sabía que era una ilusa por caer en aquel juego nuevamente.
Lo sabía. Y a pesar de todo, no podía evitarlo.
Aquel simple e inocente contacto me dejó en estado catatónico... ¡Sí que debo haber aumentado su prepotencia!
Sin embargo, un potente grito que me remeció hasta el alma me sacó abruptamente de aquel mundo mágico y me trajo de improvisto a la realidad. Una que no quería afrontar.
- ¡Hermione!. ¿¡Qué carajo haces!?
-------------------------------------------------
Cha cha cha chaaaannnn... qué pasará?? Quién fue el que los interrumpó?? Cómo reaccionará Hermione al saberse descubierta??... y cómo reaccionará Draco al verse interrumpido..??
Mucho más en el siguiente episodio de tu fanfic favorito.
Mientras más posts dejes, más oportunidades tienes de leer!!
