Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen.
Capitulo III
Mi héroe.
Me importa poco si me hacen juicio marcial, no me iré de aquí... Cuidare a esas personas, no dejare que sigan sufriendo en manos de ellos. Calvera ayudara, estoy seguro de ello... Ella es mi aliada, odia a los otros.
El enemigo de mi enemigo es mi amigo. Y Calvera es mi socia en esta locura.
Había enviado los pequeños drones investigadores a recorrer el lugar que los sobrevivientes del pueblo mexicano había señalado como el punto de escondrijo de esos asesinos. Su corazón ardía, pero de furia.
Aun recordaba a los dos niños, los dos hermanitos que había cruzado en ese edificio... Les vio aun tomados de la mano, incluso hasta el final de sus cortas vidas la pequeña había sostenido la mano de su hermano.
No podía quitar la imagen de su mente.
Escribió un mensaje para Milo, activo la conexión satelital... Pero a ultimo momento lo eliminó. No enviaría el mensaje. Lo que si hizo fue escribir uno nuevo y mandarlo a los jefes. También lo borro y opto por hacer algo mas jugado.
Puente, navío Poseidón. Varios minutos después.
-Alpha-18 escorpio, que gusto verle. -Kardia estaba en la pantalla principal, se había contactado directamente con el portaaviones insignia del Proyecto Assasin.- ¿Ah sucedido algo?
-Necesito ayuda de ustedes, mas precisamente de los satélites. -Milo entro y fue atajado por Sísifo a mitad de camino. Este le indico que aguardara en silencio y lejos de donde podría ser visto por su hermano. Observo a Asmita, había sido el pase de este el que dio acceso a Milo al puente. El rubio había traído al joven a ese área restringida.
-¿Que necesita exactamente con los satélites?
-Encontré a un conjunto pacifico de civiles -Las voces no tardaron en recorrer el lugar. -Hay un grupo de esos seres que los ha atacado de manera regular desde hace un año aproximadamente. Necesito una imagen térmica y otra visiual de su escondite.
-¿Piensa atacarlos usted solo?
-Todo depende de lo que esas imágenes me muestren. -Replico Kardia.
-¿Y si no lo hago? Dado que es demasiado peligrosa cualquier maniobra en solitario.
-Lo hare de todas maneras y cuando regrese asesinare al general de la facción rebelde -Sage apretó los dientes al escuchar las palabras- ¿Quien cree que salga peor parado? -Se notaba molesto- Ya es claro que no me molesta ir a juicio marcial.
-Enviar las coordenadas.
-Gracias, comandante.
Milo aguardo en silencio todo el tiempo, su hermano había sonado frio y distante todo momento. Su voz tenia una carencia total de emociones, junto a las coordenadas luego llegaría un informe de Kardia. Muchos comprendieron, Sage y Milo incluidos, por que a Kardia le urgía tener esos datos.
En algún lugar de México. 8 horas después.
Kardia estaba echado en el suelo, el rifle de mira estaba oculto entre la maleza. A mas de 500metros de su objetivo mas cercano. Dejo salir un suspiró y jalo lentamente el gatillo. Observo la mancha carmesí en la pared, dos mas se aceraron corriendo a saber que había pasado con su camarada...
Se puso el rifle al hombro y comenzó a arrastrarse por el suelo.
Porta aviones Poseidón.
Los satélites seguían fijos en el lugar, solo que ahora no transmiten una imagen térmica. Milo era uno de los tantos sentados en esa sala, Kardia había sido entrenado por las fuerzas especiales. Y según se había comentado, su excelente desempeño en ese área le había adjudicado el ser el piloto de Scar. Milo se sentía miserable, el solo había sido seleccionado por que compartían ADN idéntico.
Jamás llegaría al nivel de su hermano. Kardia a los 21 años era miembro de las fuerzas especiales... Por eso era el capitán del escuadrón Alpha-18. Eran uno de los mejores y se había posicionado ahí por esfuerzo propio.
Milo observa a su hermano y lo admira, como nunca antes había sido capaz de hacerlo. Su hermano se esta jugando la vida por un montón de desconocidos, no esta dispuesto a quedarse de brazos cruzados o seguir su camino. Su hermano, su héroe desde que era niño, es literalmente el héroe de muchos.
Siente que su corazón se hincha de orgullo al ser hermano de un hombre tan grandioso. Su hermano tiene un corazón de fuego, el corazón de un héroe. Sus padres estarían orgullosos de ver la clase de hombre que tienen como hijo mayor.
A diferencia de los demás, él no llamo a sus padres. Sabia que si lo hacía, metería la pata y diría lo que no debería. Pero ahora, le gustaría decirles el excelente primogénito que poseen. El hombre de bien que es él hijo que mas problemas solía darles.
Uno de sus camaradas le mira de reojo, lo que está por hacer Kardia es interesante... Pero no es su deber ver a Kardia. La orden que recibió del mismísimo comandante del navío era vigilar que Milo no se saliera de su cause. Suspiro y de reojo observo también a Camus, si tuviera que elegir a cual de sus amigos vigilar seria Camus... Pero la orden decía Milo y eso haría.
Escondite del enemigo, México.
Kardia avanza como se le enseñó en su momento, pone una rodilla en tierra y aprieta el gatillo. Los casquillos caen al suelo, el ser cae al piso y comienza a ser rodeado de sangré. Se pone contra una pared, escucha pasos acercársele, desenfunda la 9 mm que lleva en la cintura y jala el gatillo apenas el ser sale por el pasillo.
Son seres humanos al igual qué él, hace una mueca de asco mientras enfunda el arma mas pequeña. Ingresa al lugar, por suerte hay suficiente luz para que pueda circular sin miedo a meter la pata.
Kardia sale de nuevo a la luz del sol que se oculta en el horizonte. Observa todo a su alrededor, al asegurarse que todo es seguro hace gesto con su mano derecha tras sacarla del gatillo. Mujeres y niñas tambaleantes salen del interior. El soldado esta cubierto de sangré, cuando las encontró no pudo contener su cólera y a los últimos guerreros enemigos les hizo pagar sus bajezas muy lentamente.
Una parte de él disfruto verles sufrir y de ser honestos lo haría de nuevo.
Las mujeres hablan español, pero entendieron que él estaba ahí para ayudarles. Les indicó un punto y les hizo gesto que corrieran. Estas como mansos corderos corren hacia el punto indicado.
Porta aviones Poseidón.
-¿Civiles? -Sage mira sorprendido el grupo de personas que corre, mientras Kardia (inconfundible con su cabellera azul) cubre su escape. La misión en solitario de Kardia había empezado a las 0837 horas, concluía a las 1923 horas. -No festejen aun, la misión concluye cuando salgan de ese lugar.
Milo observa con orgullo a su hermano, aunque solo nota de él la cabellera azul.
Matadero y Frigorífico. Cuatro horas después.
Ya es noche cerrada cuando Kardia regresa, el mecha resalta con facilidad. Las mujeres, raptadas de ese lugar a lo largo del tiempo, corren hacia los supervivientes escondidos en ese edificio. Buscando con desesperación a aquellos que creyeron no ver nunca mas.
Kardia baja de su mecha y camina hacia Calvera.
-¿Ya esta hecho?
-Supongo que solo una parte. -Kardia le observó- Vamos a tener que aguardar aquí... No podemos irnos y dejarles solos. -Calvera alza la mirada al cielo y luego baja su mirada hacia Kardia.
-No pensaba irme, es obvio que esta gente necesita ayuda.
Porta aviones Poseidón, al mismo tiempo.
-¿Es una mujer? -Mas de uno observa la imagen de Calvera captada por satélite.
-¿El general enemigo es mujer? -Mas de uno está que no lo cree, para Sage es claro una cosa... Kardia le tiró un gran anzuelo y como idiota se lo tragó. Si la general enemigo es mujer, Kardia no le lastimaría… No le creía esa clase de persona.
Aunque cabia la posibilidad que esa mujer no fuera el general enemigo.
-Señor, los satélites detectan una imagen térmica junto al Zodiac Escorpio, pero no hay nada en pantalla. -Informa uno de los operarios del satélite.
-Sargento Aqua, revise ese satélite.
-Nada señor, no hay imagen...solo tenemos una lectura térmica... -Informo Degel, los satélites no veían que estaba junto al mecha de la ONU.
-Comunicarse con Antiko. -Milo observa al comandante, reconoce internamente que hasta él tiene una mala espina ante eso que no se ve en las pantallas.
México
Kardia sube al mecha y observa la pantalla, aprieta un extremo y la imagen informa que solo hay enlace de audio.
-Aquí Alpha-18 Escorpio.
-Los satélites detectan una imagen térmica junto a su mecha, pero las imágenes no demuestran que. Puede que halla un enemigo oculto.
-Ah eso... -Miro hacia donde sabia estaba el mecha negro.
Portaaviones Poseidón.
- Es Quetzal.
-Puede ser más claro, Alpha-18 Escorpio. -Mas de uno se miraba, parecía que Kardia disfrutaba de tomarles el pelo en ese momento.
-Cuando escapamos, nos llevamos el mecha que me atacó. -Los susurros se detuvieron enseguida, Sage se paró de golpe. No podía creer lo que Kardia se había estado guardando todo ese tiempo- Posee un sistema de camuflaje óptico, acordamos de que lo dejará en ese estado para engañar a quien quisiera atacar a la gente mientras no estuviera.
-¿Capturaste el arma desconocida del enemigo?
-Supongo que puede usarse esa palabra...
México.
Observo a Calvera, esta se encogió de hombros. Ambos pensaban lo mismo, mejor no decir que ella había capturado a Kardia.
-Antiko -Sage claramente estaba enloquecido- ¡POR QUE DIABLOS NO DIJO NADA!
-Por qué no soy idiota, supongo que ya conocieron por imagen a la General Calvera. -Replico en tono burlón- Si tienen satélites aquí claramente le vieron cuando observó las estrellas.
-Buenas noches. -Saludo Calvera al costado de la cabina- Un gusto conocer la voz de la persona que dirige todo.
-¿Calvera?
-Se acaba de quedar muda, ya no puede hablar con usted. -El capitán Kardia Antiko sonrió- sabe... Aspros y Defteros me entrenaron bien, y me explicaron bien el proyecto Assasin, así que procuré no volver a tratarme de idiota. -Hizo una pausa- Que tenga buena noche. -Corto la comunicación- ¿Crees que se cabrearan?
-Mucho , seguramente.
-Espero a ver dejado claro mi mensaje.
Porta aviones Poseidón.
Milo miró de reojo a Defteros, este parecía ser el único feliz ante las palabras de Kardia. Por dentro sonrió también, Kardia los tenía en su mano. Tenia consigo a un general enemigo y al mecha más poderoso conocido hasta el momento.
Su héroe, volvía a poner sobre si la meta del comandante.
-¿Cuantas cosas más sabrás? -La voz de Sísifo cortó el silencio del lugar. -No sabíamos que cartas tenia en su mano... Y resultó que tenía las mejores.
-Y aún debe tener muchas más, a fin de cuentas es quien está en el territorio enemigo. -Concluyo Sage- muy bien jugado capitán Antiko. -Felicito a quien no estaba ahí.
Continuará.
