4. Haciendo el amor
Harry quedo impactado ante la respuesta de Ginny, pues nunca espero que ella también quisiera, pero como todo un hombre (N/A: y aunque no me gusta este refrán, ni modo, es cierto) "a quien le dan pan que llore" y mas aun si es con ella, la mujer de la que siempre ha estado enamorado, se calmó un poco y reacciono.
-Estas segura? Preguntó Harry pues no quería que se arrepintiera de último momento.
-Si Harry, estoy segura- lo tomo de la mano y le sonrió- me muero por estar contigo, ser tuya, sentirme como cuando estábamos en el colegio, de nuevo adolescente haciendo algo prohibido, no sientes la adrenalina corriendo por tus venas?
-Si, la verdad es que si es algo muy emocionante, pero creo que yo estaba mas acostumbrado a romper las reglas que tú- y vio que Ginny se molestaba un poco- pero tu eras muy intrépida y valiente y…graciosa y…traviesa y…- la vio nuevamente y esta vez se estaba poniendo tan roja, que ya no había diferencia entre su cabello y su piel pecosa- y …yo creo que mejor me callo porque aun me cuesta entablar una buena conversación cuando me pongo nervioso.
-Ay¿estas nervioso?- y su cara de enojo se convirtió en una de total ternura, le tomo la cara y lo acerco hacia ella, le dio un beso- no te preocupes, todo va a salir bien. Ahora dime ¿Cómo nos vamos? Por red fue o…
-Tomaremos un taxi- interrumpió el chico.
-Un taxi? Ese transporte de muggles. No creo que sea buena idea.
-Mejor que la red flu, obvio, de que chimenea nos vamos a aparecer en tu departamento? De San Mungo o del ministerio, y que todos nos vean, no gracias.
-Ay Harry Potter! Siempre tan…tan…
-Tan…que? Ginevra Weasley.
-Eres imposible! Esta bien, vamonos en taxi, tienes razón, no lo pensé.
-Gracias a Merlín, yo si.
-Ja, ja, ja.
Harry le paso el brazo por el hombro de la chica y le sonrió, ella devolvió el gesto abrazándolo por la cintura.
Salieron del lugar y afuera había estacionados varios taxis, así que cogieron el primero que estaba y Ginny le explicó al taxista por donde tenia que ir. En el transcurso del camino, ellos iban haciéndose mimos y caricias, no podían ocultar la pasión y el amor que sentían y que tanto tiempo tuvieron guardados.
Llegaron al departamento, Harry pagó al taxista, le dio la mano a Ginny para que saliera del auto y ella lo condujo hasta la puerta, pero antes de abrirla se giró y quedo frente a él.
-Esto es muy importante para mi, y quiero que sepas que…es la primera vez que lo hago, en mi vida había hecho algo…así, pero de verdad me encanta que…si voy a ser…infiel sea contigo. No quiero que me juzgues y sí algo no te parece me lo digas con toda confianza, creo que sí estamos aquí es por algo.
-Ey Ginny, yo nunca te juzgaría- y le acariciaba la cara, quitándole mechones del cabello que caían en sus mejillas- yo se que debes ser una esposa ejemplar, y al igual que tú, si estoy aquí es por algo, y también se que es la primera vez que lo haces, se nota porque estas muy nerviosa.
Ginny salto hacía él y abrazándolo con las piernas, lo empezó a besar con tanta pasión, no sabía si era porque tenía mucho tiempo sin sexo o por el hecho de ser Harry, pero ella simplemente se dejó llevar. Con una mano tomo su varita de la gabardina y abrió la puerta, Harry que la besaba con la misma pasión, entro en el apartamento y la poso en el sofá que era el lugar más cercano, se quitaron los abrigos al mismo tiempo que seguían con el beso, por algún motivo no querían separarse, no querían dejar de sentirse, se recostaron en el sofá nuevamente, él encima de ella. Ella le acariciaba la espalda y de vez en cuando sus manos "sin querer" bajaban hasta el trasero, él por su parte le besaba el cuello, le acariciaba los pechos y recorría con sus manos toda la silueta de la chica hasta los muslos. Ginny se dio cuenta que había mucha ropa de por medio todavía, así que empezó a liberar a Harry de tanto peso, le empezó a quitar el suéter (N/A: se me olvidó decir que estaban en invierno en Londres) y él coopero alzando los brazos, después siguió a desabrochar los botones de la camisa, la quitó, y por ultimo retiro la camiseta de algodón, dejando al descubierto toda la parte superior de su cuerpo, la chica, empezó a besarlo, su pecho, sus brazos, su abdomen, por lo que tuvieron que invertir posiciones, ella quedó encima de él, y ahora Harry la imito en todos sus movimientos, le quito la blusa, le quito los jeans y no pudo evitar suspirar, al verla con esa ropa interior tan sexy.
-Te gusto Harry? Dijo viéndolo directamente a los ojos.
-Me encantas, no se como pude vivir sin ti todo este tiempo- y la jalo nuevamente para seguir besándola, le acariciaba la espalda, y pudo por fin quitarle el sostén, le quito el bikini e invirtió posiciones nuevamente para contemplarla totalmente desnuda, y sonrió al pensar que era como la imaginaba.
Ginny por su parte hizo lo mismo y termino de quitar el pantalón del chico, y por ultimo los boxers (que por cierto eran de esos que son pegaditos, pegaditos y eran negros¿Por qué tanta precisión en la ropa interior de Harry, es que nada más de imaginármelo con eso puesto, "suspiro" WOWWW) y también se admiró del cuerpo que tenía, abdomen súper marcado, brazos muy fuertes y un trasero de ensueño. Y cabe recalcar que todo estaba muy bien proporcionado.
La pelirroja sugirió ir a su alcoba, a lo que Harry se negó rotundamente, y ella acepto.
Después de otra sesión de caricias y besos, por fin el pudo penetrarla, mientras Ginny gemía y casi gritaba de tanto placer que la hacía sentir, Harry entraba y salía de ella, sintiendo como ella lo apretaba y no podía evitar sentirse tan extasiado, como hacía tanto tiempo que no se sentía.
Llegaron al climax, y terminaron, pero siguieron besándose y acariciándose, Ginny se recostó en el pecho de Harry y el acariciaba su pelo.
-Tenía tanto tiempo que no me sentía así- dijo suspirando la chica.
-Si, yo también, no puedo creer que te tengo entre mis brazos.
-Yo tampoco puedo creer que estoy así, contigo.
Siguieron hablando de todo y de nada, ya era muy tarde, por lo que Harry se levanto y se empezó a vestir.
-Pero¿Por qué te vas?- pregunto Ginny con cierta tristeza, no quería quedarse de nuevo sola.
-Porque tengo que irme Ginny, no puedo quedarme aquí, ya es demasiado que me haya atrevido a entrar en tu casa.
-Pero si él no esta.
-Aun así, tengo que irme.
-Es por tu esposa verdad?
-No, no es por ella, mira se que esto no esta bien, pero ¿que te parece si nos vemos mañana, en donde nos encontramos hoy
--Si, me encantaría.
-Bien, entonces nos vemos mañana- se terminó de poner los zapatos, se paso una mano por el cabello para aplacarlo, aunque fue en vano, y se acerco a la puerta, tomo la chapa de la puerta y la giro. Ginny se acerco corriendo, con una bata puesta, le dio un beso y salio por la puerta.
-Adiós Harry- dijo la chica, pero él ya no la escucho.
