CAPITULO IV

PRUEBA I

Al llegar al patio de entrenamientos vieron que a su alrededor había un grupo de jóvenes, hombres y mujeres de distinta edad practicando en pequeñas arenas de combate, tanto con las manos, como con las armas que un día ellos mismos fabricarían, pero existía otro grupo esperando a los recién llegados entre ellos se encontraban: Orien, que al verlo Niernath salió a saludarlo y preguntar como estaba y que tal le había ido de regreso a su casa, al girar la mirada el joven recién llegado vio los ojos de la pelirroja que tanto le habían llamado la atención, cosa que no paso desapercibida para algunos que estaban presentes y mucho menos para la pelirroja que correspondió la mirada como nunca antes lo había hecho, parecía que de un momento a otro ambos se tirarían a los brazos del otro, pero no ocurrió, algo, mejor dicho alguien los saco de su ilusión.

-Parece que la pequeña pelirroja ya encontró lo que andaba buscando- dijo Eshard un joven moreno, hijo de un guardián respetado y poderoso, tardo mas en hablar que en lo que ya estaba en suelo por un hechizo lanzado por Tiam, su cara rivalizaba con el color de su cabello, mientras el joven no sabia donde esconderse después del comentario, los demás hasta el maestro Hyperión soltaron en tremenda carcajada. Después de la risa, el maestro pidió que le mostrara sus habilidades sin armas, entonces escogió una pequeña arena para empezar con las pruebas

Los presentes estaban átonitos por la petición del maestro, ya que casi a nadie le había hecho pruebas personalmente, solo algunos sabían que Incar también tenia ese honor.

Al empezar el duelo el joven empezó probando distancia al maestro, solo lanzando golpes al aire, cosa que el maestro trato de aprovechar tratando de desquilibrar al oponente, logro aventarlo pero sin el efecto que pretendía, los presentes seguían con detenimiento el desarrollo del duelo, cuando empezó el ritmo en serio, asombrados por la velocidad y el poder de los golpes, muchos más espectadores acudieron a ver que sucedía, entre ellos Incar, que al ver la clase de nivel de pelea que estaban llevando a cabo sintió una punzada en el pecho, sus ojos brillaron con maldad, no podía ser posible que el joven tuviera esas capacidades, a el le costo bastante tiempo llegar a esos niveles y todavía le faltaba algunos niveles por dominar, la prueba termino cuando en un descuido por ver a la pelirroja, el joven Niernath giro por un momento lo que aprovecho Hyperión para sacarlo fuera de la arena, el muchacho no lo podía creer sabia que pudo ganarle, pero le venció las ganas de ver esos ojos. Sintiéndose derrotado, pensó que las pruebas habían llegado a su fin, hasta que oyó:

-Este has sido uno de los mejores duelos en toda mi vida Niernath, y vieras que ha sido bastante larga, has superado la primer prueba, aséate y come algo, en tres horas será tu siguiente prueba- se quedo pensando en las palabras que le había dicho, parecía que no todo estaba perdido- ahora si mis hijos pudieran acompañarme, Orien, Tiamat, vamos que tengo que hablar con ustedes, Jarven, podrías acompañar al joven a los aposentos de visitas- ella asintió con la cabeza, pero sobretodo con una sonrisa. Mientras Orien por primera vez escucho el nombre de la joven que le había encantado, sin saber que ella pensaba en el, cosa que la confundía en demasía, la joven pelirroja también estaba confundida y molesta, molesta sobretodo con la joven de cabello negro, no quería admitirlo, pero estaba celosa, verdaderamente celosa.

Al avanzar por los pasillos Jarven le comentaba a Niernath que nunca había visto así al maestro, que estaba emocionado por el duelo que habían tenido, terminando de decir eso apareció Incar frente a ellos, con un aura de total agresividad.

-Parece que el joven tiene aptitudes después de todo- dijo en tono de superioridad, Jarven que estaba por terminar el nivel de aprendizaje sabia que si ella con años de entrenamiento no era rival aun para Incar, el joven menos, pero le sorprendió ver como reaccionaba el joven ante el aura del ya guardian, - tus aires de superioridad no funcionan conmigo, hablas mucho y no te he visto hacer nada, por lo menos en Hiperión he visto sus capacidades pero tu?- contestando el joven extranjero, provoco mas ese brillo de maldad en sus ojos, cosa que cuando hizo contacto con los de Niernath, parecían estar echando chispas, de no ser por la aparición de Orien, las cosas se hubieran adelantado.

-Te fui a buscar a las habitaciones de visitas y no te encontraba- menciono el joven castaño.

- lo siento estaba dando un paseo con Jarven y nos encontramos con el señor Incar que fue tan amable en comentarme algunas cosas para la próxima prueba- Jarven estaba sorprendida por el comportamiento del muchacho, Incar solo asintió y salió a su aposentos.

-Es extraño ese hombre- comento el moreno-

- pues es muy orgulloso- comento Orien- tiene el titulo de ser de los primeros en ser entrenados por mi padre, es un guerrero capaz y hábil, no cualquiera aceptaría un duelo con el-

-y tu lo aceptarías Orien?- pregunto el moreno

-no, aun me falta mucho por aprender- contesto el castaño

-parece que nadie me presta atención- menciona Jarven- mejor que Orien te lleve a tu habitación, yo los alcanzo después- dijo la joven cuando emprendió la retirada, Orien se quedo paralizado al ver a Jarven irse, solo la risa de Niernath lo saco de su mundo.

-Hey que te pasa? Por que la risa?- pregunto

-Pues nada, la cara de idiota que tuviste cuando se fue Jarven, es … no hay palabras para describirla- seguía riendo el joven extranjero

-Yo?.. cual cara de idiota, será como la que pusiste después de ver a mi pequeña hermana en las arenas?- pregunto el joven guardián-

La risa se detuvo inmediato, la cara del moreno competía con el color del cabello de la joven Tiam.

El castaño no aguanto la risa y empezó una persecución durante varios pasillos y andadores del complejo de edificios, solo las palabras que se entendían del joven moreno eran: yo… yo….yo… .. tu…..tu hermana?

Después de asearse y tomar un pequeño descanso, estaba recostado en la cama cuando tocaron su puerta, salio todavía adormilado, pero la sorpresa fue que cuando abrió la puerta se encontró frente a los ojos color miel que tanto le impactaron, parecía que también fue sorpresa para la pelirroja ya que al ver nuevamente los ojos cafés del joven quedaron en silencio observándose mutuamente, fue algo que supero al contacto con Jarvendiel, fue más profundo que cualquier otra cosa, esta vez no existía nada ni nadie que los detuviera, se acercaron y por primera vez , que no sería la ultima, se besaron, fue un rose de labios solo eso fue lo que encontraron para mostrar todo lo que sintieron desde que se vieron, cuando se dieron cuanta de que estaba pasando, la joven salio corriendo sin dirección alguna, mientras que el joven se quedo totalmente paralizado, cuando reacciono, una hermosa joven de cabello negro le comento que ya estaban esperándolo en el comedor para recuperar fuerzas y que después de la comida empezaban con la segunda prueba. Mientras avanzaban, empezaron a hablar

-Te puedo preguntar algo?- comento la joven

-Claro, tu puedes preguntarme lo que quieras- contesto el moreno

-Esta bien, por que besaste a Tiamat?- la pregunta lo dejo frio

-Bueno, este… yo.. fue… este… , ya llegamos al comedor?- prefirió preguntar como contestación

-No, y no evadas la pegunta, somos amigos, no?- ataco la joven

-Claro que somos amigos, yo creo que más que amigos, cuando te vi, quede encantado con tus ojos verdes, y la verdad si no hubiera conocido a Tiamat, me hubiera escapado contigo, creo que lo sabes- termino de decir el muchacho.

La joven asintió, nunca antes se había sentido así con alguien de la manera en que estaba con Nernath, - sabes le contesto la joven- siento lo mismo que tu, somos algo mas, pero estoy de acuerdo contigo, de no ser por Orien, ya estaría contigo en una habitación- rieron los jóvenes.

-Así que nos atraen, eh, a ti el hermano y a mi la hermanita?- dijo el moreno

-Parece que si, crees que tengamos oportunidad?-pregunto la joven de ojos verdes

-La verdad no lo se, pero sé, que si no funciona, me puedo escapar contigo- ambos empezaron a reír, cuando llegaron al comedor, la mayoría de los ojos presentes se posaron en ellos, cuando atravesaron a el salón del comedor había demasiados murmullos, cosa que molesto a ambos.

-Que paso amigo, pensé que mi hermana había ido por ti?- pregunto el castaño- y ella no ha llegado?

Las preguntas llegaron como balde de agua a la cabeza del muchacho, después del beso no sabia que era realidad o fantasía cuando iba a contestar, una pelirroja llegaba a la mesa

-Donde estabas Tiam?, pensé que habías ido por nuestro invitado?- volvió a preguntar el castaño ante la mirada atónita de la joven, de no ser por Jarven alguien hubiera atado cabos y encontrar la verdad de las cosas.

-La verdad es que me encontré a Tiamat en el andador y me pidió que fuera por Niernath, que tenia que revisar algo en su dormitorio- menciono Jarven, los dos jóvenes se sintieron aliviados gracias a la intervención de Jarven, cosa que a Orien le encanto y a Tiamat, le pareció ver que podría llegar a ser su amiga después de esta salvada, pero algo que la dejo impactada fue que la contestación de Jarven fue un guiño que la hizo comprender que sabia lo que había pasado.

Durante la comida ninguno de los muchachos cruzo mirada, mientras que Orien trataba de hacerle platica a Jarven.

Cuando Tiam se armo de valor para preguntarle a Jarven sobre lo que sabia, esta solo le dijo: " después de la siguiente prueba".