Hola nuevamente mis hermosas almas y hermosas ladies, al fin les traigo la 4ta entrega de Un Sueño, Un Deseo, Una Eternidad… Créanme que no ha sido nada fácil… mis infernales musas ya me han traído al infierno después de que se esfumaron, y me torturan dándome poca inspiración… Bueno ¿Qué le vamos a hacer, no?... No les aburro más y espero que disfruten el cap de hoy…


Cap 4: Los 10 días.

Las horas habían pasado, Sebastián se mostraba más relajado incluso sonreía ante sus hermanos, presento a Ciel como su esposo, les conto toda la historia de cómo se dio su amor tan único. Los 3 demonios le contaron su vida a Sebastián y Ciel.

El primero en empezar fue Shadow, el se encargada de un hospital muy famoso entre planos, atendían a cualquier ser. Sariel por su parte había servido a la armada demoniaca, fue casado una vez, tenía una hija llamada Alexa, azulina como él la cual era su completa adoración junto con su esposa Amanda. Alexander por su parte trabajaba en el infierno como uno de los médicos reales.

Los días en esa mansión empezaron a pasar, Adrian Y Grell, iban a su trabajo y aprovecharon la oferta de Liani de cuidar a los gemelos. Así trabajarían un tanto más relajados ya que sabían que con Sebastián y ahora con su madre siempre estaban seguros.

Durante esos días, Liani junto con sus hijos estuvieron analizando y examinando a Ciel, ciertamente era un caso complicado, sus 3 naturalezas estaban muy unidas, pero no sería imposible el dormir dos.

Bien Ciel, Mis hijos y Yo ya ideamos el método a utilizar contigo… No te preocupes es algo batalloso, para nosotros que haremos las pócimas, tú solo tienes que beberlas… y en el aproximado de unos 10 días… serás demonio puro… Y al fin podrán hacer el intento de concebir un pequeño demonio. ¿Alguna duda Ciel… Sebastián?- Les preguntaba la demonio de mirar plata a sus pequeños demonios.

Solo una pregunta madre… Si Sebastián y yo logramos concebir un bebe, ¿Cuánto tiempo durara el embarazo?, ¿Es igual al de un humano?... ¿Necesito algún cuidado especial?- Preguntaba el joven demonio azulino expectante… Puesto que tenía esa duda desde hace mucho.

Pues… durara igual 9 meses, eso sí… si fueras más joven sería muy riesgoso que estuvieras en ese estado, pero ya que eres adulto, además de que has aprendido a usar tus poderes muy bien, que aún me tienes sorprendida, para que solo tengas 10 años como demonio tienes talento natural.- Le regalo una sonrisa sutil y amable la dueña de ese mirar plata.

Bueno madre. ¿Entonces cuando empieza Ciel a tomar las pócimas?- Preguntaba intrigado el de mirar rubí. A lo que su madre le regalo una sonrisa cálida, entre sus manos invoco una botella grande y se la dio a Sebastián, era una pócima azul.

Esta hijos míos, es la primera que deberá tomar, es para terminar de suprimir su naturaleza humana, que es la más débil, deberá tomarla entera en 2 días. Es la más fácil de tomar, sabe exageradamente dulce, inclusive para los demonios. ¿Entendido?-

Entendido madre…- Decían al unisonó azabache y azulino, al par que el mayor tomaba entre sus manos esa botella y le serbia un vaso a Ciel. El menor veía intrigado esa pócima, la tomo entre sus manos, la olio un momento y percibió un olor dulce… Sumamente dulce, así que procedió a beberla, sintió un dulzor único, al terminar le entrego el vaso a Sebastián.

Es verdad… Incluso es más dulce que lo que haya probado como humano o demonio… - Se oía la intriga en voz del azulino, quien en cuestión de unos minutos comenzó a sentirse con un extraño mareo además de mucho sueño. Sebastián lo llevo con cierto cuidado hasta la habitación, lo recostó y Ciel cayo completamente dormido sin más.

Los dos días pasaron Ciel dormía mucho por efecto de esa pócima, La madre de Sebastián les digo que era el efecto correcto. Era media tarde y se encontraban una vez más en una de las salas de la mansión, pero esta vez quien les hablaba era uno de los hermanos de Sebastián. Era el del medio… Sariel.

Bien hermano, cuñado… Ya que he revisado a Ciel, y lo que he encontrado ha sido satisfactorio, todo rastro de tu energía y esencia humana ha quedado mas que dormida, ¿Ciel como te sientes?...- Ponía una sutil sonrisa el azulino de largo cabello.

–Realmente me siento bien Sariel, dime ¿Qué sigue ahora por hacer o tomar?- Preguntaba un tanto impaciente el demonio menor a su cuñado. Sariel le sonrió y miro también a Sebastián.

Pues la siguiente pócima… Esta es por 4 días… Esta es para separar y dormir su parte shinigami… Esta pócima es una tanto amarga… Espero no te incomode… es solo una toma al día así que sin más aquí tienen, y nos vemos en 4 días…- Sariel les entrego una botella con una pócima verde, y se fue desapareciendo del lugar en un portal zafiro.

Uhnm… Bueno, Sigamos con esto Sebastián…- Ciel suspiro mirando esa pócima, aun no le gustaban las cosas amargas… Pero tenía que hacerlo, debía hacerlo. Sebastián le sirvió una copa a Ciel y se la ofreció, quien la tomo sin decir nada más. La cara de Ciel sin duda alguna fue de cierta repulsión, esa pócima era demasiado amarga para él tanto que casi quería vomitarla, pero no podía.

Nuevamente esa pócima tuvo un efecto sobre Ciel, quien se encontraba mayormente ido, pensativo, pero claro eso no afectaba demasiado la relación con Sebastián, Ciertamente estos días se estaban volviendo una rara odisea, El demonio ojirojo ciertamente estaba intrigado por todo el proceso a llevar.

Una vez más los días designados pasaron y así llegaron al final del 4 día… Ciel seguía un tanto pues serio… ese era el efecto que le había dejado la pócima al menor…

En este instante se encontraban en la biblioteca. –Uhnm… Sebastián ¿Sabes quién va a venir hoy para la siguiente pócima?- Preguntaba seriamente el menor, a lo que el azabache bajo el libro que se encontraba leyendo.

–Según recuerdo veremos a madre hoy… Estuvo arreglando unas cosas en él infierno junto con Lucifer… mi padre… ¿Estas ansioso a que esto termine verdad?...- El mayor mostraba su rostro con una sutil interrogante mientras se levantaba del sillón.

Honestamente… Si… Ya quiero que tan odisea acabe… Para ya tener la oportunidad de tener un bebe…- Ante estas últimas palabras, el azulino se permitió sonreír como no hacía en hace unos días.

–Ciertamente Ciel… Somos dos… Ya quiero que esto termine…- El demonio mayor soltó un suspiro un poco cansando… y en eso se oyó que alguien tocaba la puerta de la biblioteca, por lo que el azabache sin más se levanto para abrir y recibir, justamente a su madre.

–Buenos días hijos míos… Sebastián, Ciel ¿Cómo han estado?... -Preguntaba la azabache mientras entraba tranquilamente a la biblioteca, donde Ciel se levanto en signo de educación y le beso la mano a su suegra.

Nos encontramos bien madre, solamente un poco ansiosos por que termine este periodo… Realmente no vemos el día en el que esto acabe… Es sin duda algo muy tedioso… y ya queremos tener un bebé…- Fluidamente se expresaba el azulino para con la ojiplata.

Bien… bueno… he traído la ultima pócima que te tomaras Ciel…- La Demoniaca saco de entre sus ropas una pequeña botella no mayor a un puño, la cual contenía un liquido rojo. –Ciel… esta es toma única… esta pócima roja es un poco pesada y espesa… te la vas a tomar completa te podrá saber un poco cúprica… Pero es normal... ¿Listo?-

Si, estoy listo madre… ¿Algo más que deba saber?...- Pregunto mientras le era entregada la pócima, la cual al tenerla en su poder la destapo y estaba por beber.

Solo una… después de esta pasaras los siguientes tres días en cama… te sentirás cansado, te puede llegar a doler el cuerpo… Pero al final tú naturaleza demoniaca habrá despertado al cien sobre las demás que ya se han dormido…- Musito tranquilamente la ojiplata hacia el esposo de su hijo.

Entiendo… Bueno entonces creo que adelante… Sebastián, cuídame como siempre lo haces amor…- Musito sin más y de un solo trago se paso completa la pócima, una vez que acabo tomo asiento ya que instantáneamente se mareo y cerró los ojos.

Sebastián veía intrigado a su esposo y el efecto que le estaba provocando la ultima pócima, cuando este paso un poco se acerco a Ciel.

Amor… ¿Cómo te sientes ahorita?...- Pregunto el demoniaco mayor mientras estudiaba si era prudente acercarse a su azulino.

–Me siento cansado… Quiero dormir… Sé que ya no es propio porque soy un adulto… pero ¿Sebastián… Me podrías cargar en tus brazos?... Siento que si me levanto me caeré…- Acto seguido el azulino bostezo aun acomodado en dicho sillón.

Ciel… Claro que te puedo cargar, de eso no te preocupes… ya verás que terminando estos días… Todo estará mejor… Muchas gracias por hacer todo esto, todo para poder formar una familia…- Después de estas palabras el azabache tomo entre sus brazos para cargar a Ciel, como hace mucho no hacían y así lo llevo hasta su habitación.

Después de ese día siguieron los subsecuentes tres en los cuales Ciel si se quejo de dolor, de cansancio, Prácticamente había dormido esos 3 días. Tal y como lo había advertido Liani, En esos tres días, los hermanos menos de Sebastián, iba a vigilar y a revisar a Ciel, Shadow fue el primero, le siguió Sariel y por ultimo Alexander… Al terminar los diez días Ciel se encontraba mejor. Su naturaleza era ya solo una…


Buenos mis lindas Almas y hermosas ladies, esto es todo por el momento, espero lo hayan disfrutado, muchas gracias por leer, Se aceptan reviews, son gratis XD Un infernal beso y tengan dulces pesadillas.

HimeDiamont, 2015 ©