El Gordo y el Flaco
Jasón aguanto la respiración. Bajo la capa invisible sentía que cada movimiento o sonido que hacia era multiplicado por mil y no quería ser encontrado. Las personas que estaban en la puerta eran personajes que Roxanne y sus hermanos conocían, pero ¿Y si no era así? Y si se trataba de algo relacionado con él. Su cuerpo tembló al pensarlo ¿Qué pasaría si los Thestrals regresaban para terminar su trabajo? En la cabeza de Jasón pasaban cientos de teorías acerca de lo que había ocurrido pero en ese momento estaba enfrascado en la situación que se presentaba, ya que fuera lo que fuera él ahora se estaba involucrado.
Se trataban de dos hombres: Uno era bajo y gordo, tenía un rostro como de perro lastimero arrugado lo que le daba un aire frívolo y unos ojos caídos que parecían las de un muerto y reafirmaban la idea de que se trataba de una mala persona. Tenía un cabello color miel que se encontraba muy bien cuidado para una persona con la apariencia de aquel hombre y que estaba ridículamente peinado con un rizo grande que le caía en el medio de la frente. Parecía tener mucho dinero por que su sonrisa era de complacencia combinada con el estilo que maneja una persona que se piensa superior a los demás por lo que posee en los bolsillos, y además lucia unas túnicas opulentas.
El segundo hombre era en cambio alto y delgado. Usaba una túnica de Auror (Jasón reconoció la vestimenta por algún libro que había leído hacia tiempo) y en adición a eso llevaba un sombrero negro que le daba la apariencia de un caza recompensas o algo así. Jasón no dudo de que se tratara de una persona así. Tenía un rostro alargado y curtido, con una barba de tres días y ojos saltones pero perspicaces, el cabello lo llevaba largo y le caía hacia todos los lados consiguiendo que el pelo y el sombrero cubrieran parte de su rostro.
Los dos hombres intentaron pasar pero Roxanne de inmediato les cerró el paso, desde donde estaba Jasón no podía ver el rostro de aquella mujer pero supuso que estaba furiosa.
Deberías cuidar tus modales – dijo el hombre gordo y bajo – después de todo soy tu casero.
No tienes que recordármelo, Gilbert – le escupió fríamente Roxanne.
En el fondo Anuel apretaba los puños con fuerza por el odio que a simple vista les profesaba a esos dos hombres, en cuanto que Ariel se hizo en una esquina e intento pasar desapercibida pero un ruido en el piso superior llamo su atención por que de inmediato se precipito hacia las escaleras y desapareció.
¿Qué esta haciendo él aquí? – dijo aguantando la ira Anuel refiriéndose al hombre vestido de Auror.
El Sr. Foster es mi colega, mi socio – respondió el hombre que respondía al nombre de Gilbert - , mi guardaespaldas personal, así que debe estar presente en todas mis transacciones económicas.
Foster miro de manera provocadora a Anuel como incitándolo a que lo atacara pero al tiempo desvainaba su varita guardada en uno de sus bolsillos.
Deberías cuidar tu vocabulario niño – Foster enfatizo en la palabra niño y se rio socarronamente – Debes recordar que estas hablando con la autoridad.
Aquellos dos personajes era sin duda las peores personas que Jasón había conocido jamás y ahora comprendía por que el motivo en el cambio de actitud de Roxanne, comprendía que aquella mujer era como una felina: profesaba todo el amor a los que se hallaban bajo su cuidado, pero atacaba con toda su ira cuando sus crías se veían amenazadas.
¡Autoridad! – dijo Roxanne – me haces reír – aunque la mujer no se rio – no he visto jamás en mi vida a nadie mas perezoso, corrupto y que hace la vista ciega a todos los crímenes y que solo juzga a su conveniencia.
Al parecer manejamos dos significados distintos de la ley y la justicia – dijo Foster sin inmutarse ni intentar defenderse de tales acusaciones.
Jasón empezaba a comprender la situación y de cierta forma se sentía aliviado de ser un espectador de todo aquel show. De cierta manera esto lo distraía de sus problemas, de sus dolores, era como si estuviera observando una obra de teatro donde el solo era participe en sus sueños. Ver la vida de otra persona lo tranquilizaba por algún motivo.
Si pudieras ser muy…
¡Silencio! – dijo Foster y levanto la varita en dirección a Anuel.
No Sr. Foster, no hay razón para volvernos agresivos – Gilbert sonreía por todo lo que acontecía – No usemos la fuerza si no es necesario – y lo ultimo lo dijo para que sonara como una amenaza.
¿Qué es lo que desean? – soltó entonces Roxanne enojada.
Dos motivos – dijo Foster.
Ya sabes uno estos motivos – puntualizo Gilbert – vengo a cobrar lo que me pertenece. Exijo que paguen la renta de este horrible lugar.
¿Horrible? – Roxanne se ofendió por el comentario hacia su casa – Era horrible cuando usted nos lo entrego. Nosotros tres hemos convertido este sitio en un lugar apacible para vivir… ¡Me ofende viniendo a cobrar cuando jamás hizo caso acerca de nuestras múltiples quejas acerca de este lugar, como las cientos de plagas que tenían! Sabia que legalmente esta prohibido rentar una casa cuando se encuentra contaminada… ¡Que me puede decir el Auror acerca de esto!
Una par de ratas no se considera una plaga – dijo Foster sin prestar atención al tema.
¿UN PAR DE RATAS? – Anuel estaba a punto de estallar.
Cálmate Anuel, no les des una excusa para que te arresten – Roxanne continuo con sus reclamos – Usted no es mas que una rata Gilbert, nos metió en esta casa bajo engaños, nos hizo firmar un contrato con tretas y aun así nosotros no dijimos nada, simplemente superamos la situación y seguimos adelante, cumplimos con la cuota mensual cada ultimo día de mes y ahorramos para que finalmente pudiéramos comprar este lugar.
Otra vez con eso – y Gilbert parecía disfrutar de aquella parte – Dígame ¿Cómo podían ahorrar si ninguno de los tres tiene un empleo y su "trabajo" no es remunerado?
Nuestro "Trabajo" es remunerado todos los días – dijo Roxanne y sus ojos brillaron por una causa que Jasón desconocía - ¡Ahorramos! Con nuestro jardín plantamos flores y frutos y los vendimos en la villa, aquella era nuestra manera de sostenernos y cuando creímos tener el dinero suficiente para comprar nuestra casa – Roxanne guardo un momento de silencio para contener la ira – Usted nos dijo que no era suficiente y nos pidió el doble lo cual era mucho mas de lo que valía este sitio. El Sr. Foster no hizo nada como siempre.
Yo…
Aun así nos esforzamos para continuar recolectando dinero y cuando volvimos a hacer una oferta se sorprendió al ver la cantidad de dinero que habíamos recolectado y ahí fue cuando…
¡Cuando ustedes nos robaron en la cara! – grito Anuel y un florero estallo de la nada en la estancia – Con falsedades Gilbert aseguraba que aquel dinero había sido robado y Foster nos lo arrebato de las manos bajo engaños y mentiras. Los ahorros de toda una vida se nos fueron arrebatados de las manos y jamás volvimos a saber de el… Sin pensar en los sentimientos de los demás ustedes arrancaron nuestros sueños y se dividieron el botín. ¡Díganme! ¿Qué hicieron con su parte?
Chico tonto – dijo Gilbert pero su sonrisa de satisfacción quitaba cualquier duda. Aquella historia era tan verídica como el odio que los hermanos profesaban hacia esas dos personas.
Si fuera cierto – dijo Foster confirmándolo aun mas - ¿Qué harías niño?
Déjame mostrarme… - y Anuel saco su varita de su cinturón.
¡Petrificus Totalus! – los brazos y piernas de Anuel se pegaron a su cuerpo y el hombre cayo al piso impotente.
Jasón sorprendido vio como Ariel, desde las escaleras y con un bebe en brazos, inmovilizaba a su hermano mellizo.
¿Ariel? – dijo Roxanne sorprendida.
No podemos meternos en mas problemas – y el momento de determinación de Ariel desapareció al instante y comenzó a llorar – Yo… no… quería que peleara, y pensé que no lo detendrías.
Roxanne se mordió el labio y miro al bebe que Ariel llevaba en brazos. Ariel volvió a la normalidad a su hermano.
¡Ariel! – dijo Foster y sus ojos se centraron en lo que aquel hombre deseaba con desesperación - ¿Dónde te habías metido hermosa? – El hombre hizo el repulsivo acto de pasarse la lengua por los labios.
LARGUENSE DE MI CASA – grito Roxanne y la mujer empuño la varita que había guardado en su bolsillo trasero – Ustedes son escoria. Foster que por ser rechazado por mi hermana maldijo nuestro jardín para que no volviera a dar los frutos como lo hacia antes y Gilbert que es incapaz de pensar en algo diferente al dinero ¿No le importa los niños? ¿No piensa que si nos quita la casa muchos huérfanos se quedaran sin hogar?
No me vas a convencer con eso – dijo Gilbert despiadadamente.
No probaran jamás que maldije su jardín – dijo Foster – desde luego, todo podría mejorar, yo podría convencer a mi socio de que les vendiera la casa y yo mismo pagaría por ella, ya saben cual es mi única condición: Que Ariel se case conmigo, y no hay ningún problema con el pequeño bastardo, yo cuidaría de el pequeño como si fuera mío.
Entregaría a mi hijo antes de permitir que tal escoria cuidara de él – dijo Ariel en un ultimo aliento de valor y calmo a su bebe que empezaba a inquietarse.
Eso lo veremos – susurro el hombre pero aquel comentario sin duda alguna lo había cacheteado muy duro. Su rostro se torno sombrío y cambio de tema – El segundo motivo de nuestra visita es simple, una alfombra voladora impacto con una de las casas de la villa…
Los ojos de Jasón se abrieron de par en par.
… no hubo ningún herido, ni algún daño que pueda ser considerado – continuo Foster – aún así el ministerio esta pasando una ley para prohibir las alfombras voladoras en Gran Bretaña y este incidente tal vez sea el detonante que necesitan para hacer que la ley sea efectiva. Algunos testigo dicen que vieron caer un bulto desde la dirección en la que caía la alfombra y aseguran que cayó cerca a esta zona ¿Han visto algo o alguien sospechoso que cayera por aquí en esta noche? Si es un objeto con él podríamos encontrar a lo culpables de tal incidente y si se trata de una persona seria retenido por la fuerza para que aclarara los hechos.
El corazón de Jasón empezó a bombear mil por minuto. Si Roxanne lo delataba él seria expuesto a las autoridades y a los medios, y así probablemente los sucesos extraños que lo perseguían lo encontrarían y el hallaría un destino como el de sus hermanos o peor… como el de su padre.
¡No hemos visto nada! – y fue Anuel que respondió con tal fuerza.
¿Seguros?
Ya lo escucho – dijo Roxanne fríamente sin voltear a ver donde estaba Jasón – ahora, largo de mi casa.
Sera mejor que nos vallamos – dijo Gilbert – creo que es todo lo que podemos hacer por el día de hoy. Ya sabes Roxanne el acuerdo, si dentro de un mes no me pagas lo que me debes los meteré a los tres en prisión y me desharé de todos los niños.
Lo esta escuchando – Roxanne se dirigió a Foster como ultima opción.
Lo que haces en este lugar es ilegal – dijo Foster – Ninguno esta cualificado para tal trabajo y yo seré el primero en encargarme de desmantelar esta farsa. Adiós.
Y con eso, aquellos dos hombres se alejaron de la puerta y desaparecieron.
¡MALDICION! – grito Anuel.
Calma – dijo Ariel – despertaras a Andrew – haciendo referencia a su hijo.
¡Un mes! – Roxanne parecía devastada - ¿Qué podemos hacer en un mes? Debemos mucho dinero.
¿Y los frutos? – Jasón no sabía por que pero se sentía realmente preocupado por aquella terrible situación.
Los tres hermanos pegaron un pequeño brinco cuando Jasón hablo y se quito la capa invisible.
No sabia donde estabas – rio Roxanne despreocupada, aunque no lo fingió bien.
Ya oíste – dijo Ariel triste – Foster maldijo nuestro jardín, hasta que no cumplamos su demanda solo tendremos con que alimentarnos, no habrá nada que vender.
¡Maldición! – repitió Anuel.
Jasón se quedo allí de pie y hubo un silencio incomodo que tardo un par de minutos. Jasón sentía mucho dolor por lo que le había ocurrido pero al tiempo se sentía identificado con aquella situación a la que se enfrentaba. Pero a diferencia de su arranque inicial, regresaba a ser callado y a no meterse en lo que no le incumbía.
Olvidemos este percance – dijo Roxanne sonriente. Jasón sabia que aun fingía pero esta vez se esforzó mucho mas y casi le hizo creer que lo estaba olvidando – Continuemos con nuestra charla ¿quieren?
Gracias por no delatarme – dijo Jasón – Por un momento pensé que me entregarían… y en este momento… no creo…que sea lo más prudente.
Aquel comentario asusto a Roxanne, Anuel y a Ariel pero no lo expresaron.
Jamás te hubiéramos entregado a esos dos – dijo Anuel – que clase de personas seriamos.
Es parte de nuestro sentimiento de maternidad – dijo Roxanne orgullosa.
¿Maternidad?
Claro – dijo Roxanne – Nosotros nos encargamos de cuidar niños. Este es el "Hogar Peverell para niños abandonados". Peverell por nuestro apellido por supuesto, cuidamos a los niños que quedan huérfanos o que son abandonados. En este momento están arriba durmiendo en camarotes, mañana podrás conocerlos a todos, desde luego si es que deseas quedarte hasta que puedas resolver la situación en la que te encuentras. Nadie te va obligar a quedarte o a exigirte que cuentes por que caías desde una alfombra voladora. Puedes quedarte aquí hasta que tus padres te encuentren si así gustas.
Esta… bien… - Jasón no sabia que mas responder, en aquel momento eso era lo mas inteligente.
¡Maravilloso! – dijo Roxanne – trata de no pensar en lo que paso ahora. Y por favor no les cuentes a los niños. Si necesitas algo de nosotros puedes contar con ello.
¡Bienvenido! – sonrió Ariel – mira Andrew, saluda a nuestro invitado – el bebe simplemente volteo la cabeza hacia el regazo de su madre.
Si vas a quedarte – dijo Anuel – por lo menos deberíamos conocer tu nombre completo.
Ok… - Jasón se sintió un poco mas tranquilo – me llamo Jasón Galeón.
Cuando escucharon su apellido Roxanne abrió los ojos asustada, Anuel tampoco pudo evitar disimular el temor que se formo en su rostro y Ariel en un gesto protector trato de alejar a su hijo lo mas lejos que pudo de Jasón.
¿Qué significaba aquella reacción por su apellido?
Él tiene que irse.
