CAPITULO 4: HABÍA ESPACIO PARA JACK EN LA PUERTA

Desde los inicios del tiempo, las criaturas sean cuales hayan sido primero, tenían necesidades como alimentarse o protegerse, algunos excéntricos se especializaron en buscar nuevos territorios donde vivir y hasta que vestir, pero todos tenían algo en común: La reproducción.

Ese bello acto de encontrar una persona para cortejarla, enamorarla, seducirla y finalmente, llegar al acto sexual solo con los propósitos de mantener la especie. Pero con los años esta idea se transformó junto con la industria de los regalos y la el refresco de cola. Estas perversas corporaciones crearon un cuento mágico llamado amor. Si, el amor es esa idea en la que para llegar al acto de preservar la raza humana, tienes que encontrar a otra persona la cual estará a tu lado para siempre y todo será mágico, bello, especial.

Pero como saben en este mundo hay todo tipo de personas y algunos se pierden en el objetivo final, idealizando solo la parte de encontrar ese alguien que nos hará sentir cosquillas, y un ejemplo de estos seres poco racionales es God—Serena. El peculiar protagonista de esta aventura ha sido flechado y ahora ha perdido todo sentido común haciéndolo suspirar cada vez que recuerda a su vecina nueva. Si antes ya tenía una cara de tonto, ahora esa sonrisa enfermiza lo hace ver peor. Acnologia está harto de la situación, incluso compró desinfectantes al escucharlo decir que el amor estaba en el aire.

— Oye viejo, piensas seguir pegado a la puerta todo el día. — Acnologia habla con la boca llena de nieve, mientras sostiene un contenedor tamaño familiar y una cuchara sopera. Se encuentra sentado en la sala viendo como God—Serena esta con un oído en la puerta por si llega su vecina de cabello verde pistache. –Sabes, esta nieve se está acabando y yo no puedo ir a comprarla. Bueno, en realidad no quiero hacerlo. —

Pero sus palabras son sordas ante el enamorado Serena que solo le hace señas para que baje la vos. Acnologia solo lo mira con desaprobación y continúa escarbando en el fondo de bote de nieve y continúa mirando la televisión.

Pasan un par de horas y Serena no ha movido un solo dedo, las piernas ya comienzan a temblarle ante la incómoda posición que tiene, pero su determinación es más grande y su anhelo por volver a ver a su vecina le acelera el corazón.

Algo pasa afuera, un ruido lo hace concentrarse cual león asechando a su presa, unos pasos se acercan y siendo solo su departamento y el de ella al final del pasillo, no hay duda de que si sale en este momento la encontrara cuando llegue. Prepara su cuerpo para saltar en el momento indicado y para su sorpresa tocan a la puerta. Sin dudar abre con una gran sonrisa en su rostro.

— ¡Vecina!— Grita eufórico, pero un par de segundos después la gran sonrisa se evapora de la cara.

— Señor, le gustaría comprar galletas para las niñas exploradoras de América. — Una jovencita de cabello largo y tierna mirada le pone en el rostro una caja que al agitarla hacen que Acnologia se haga presente en la puerta también. Mientras God—Serena hace gestos, su compañero le saca dinero del bolsillo para dárselo discretamente a la joven exploradora y se pueda retirar en paz y lo hace justo a tiempo antes de que el hombre de coletas cierre la puerta de un golpe.

La pequeña niña se retira saltando mientras a la lejanía se escuchan balbuceos, pero cuando nadie la ve deja de saltar y rápidamente saca un teléfono y con una mirada seria hace una llamada.

— Blancos localizados, procedan a la siguiente fase del plan. — Tras esta extraña afirmación, la joven se desprende de su uniforme de exploradora de un solo movimiento y ahora viste ropa normal para salir del edificio sin llamar la atención.

De regreso en el apartamento, Serena aun no ha perdido la esperanza y respira varias veces para retomar la calma, se acerca al espejo que está cerca de la entrada y se asegura que aun es perfecto. Bueno, ante sus ojos el siempre va a ser perfecto pero que le vamos a hacer.

— Deberías relajarte un poco hombre, esa mujer aparecerá antes de que lo esperes. — Acnologia tardo más en levantarse por las galletas en lo que las devoró. Ahora se prepara aparentemente para salir de ahí. — O tal vez te vio y se asusto para siempre y huyó a otro país. —

El rostro de Serena palidece al contemplar esa idea, pareciera como si estuviera a punto de quebrar en llanto.

— Ok, tal vez exageré un poco, podría ser que ella si tiene un trabajo, no como nosotros. —

— Tienes razón, es horario en el que la gente hace cosas productivas, nosotros deberíamos hacer lo mismo. —

— Lo siento God, tantos bocadillos me han dado hambre, buscare a Steve el vagabundo, acaba de twittear que recibió un cargamento de carne de venado recién atropellado y ya sabes que disfruto mucho mi comida si sufrió antes de morir. —

Antes de salir, la puerta suena de nuevo y Serena empuja a su compañero para ser el primero en saludar. Pero la suerte de nuestro protagonista no ha mejorado y es el mecánico que le trae la cuenta de la reparación del camión de alimentos que lanzaron al lago del parque. God Serena vuelve a caer en un trance por el coraje y de nuevo Acnologia aprovecha esta oportunidad para tomar la cuenta y guardarla discretamente en su saco y sale del departamento para alejarse junto con el hombre de ceño fruncido y bigote espeso.

— Amigo mecánico mexicano, no hace falta que este hombre estresado no necesita más preocupaciones, yo me encargare de la cuenta del camión. — Acnologia hace una mala imitación de un acento norteño de México pero al mecánico no le importa eso, el solo tiene odio hacia Serena y solo balbucea algo que termina en "uto". –Sí, pobre Serena, él me conto esa vez que le dio escorbuto, no sé que sea eso pero debió doler. —

Así ambos se alejan por el pasillo mientras Serena se queda contemplando su existencia, el ser que en realidad, lo que está haciendo con su vida y a donde se dirige este mundo. Tal vez no es más que una pequeña partícula en el universo, o tal vez el es el centro de todo lo que existe y su mera existencia define la de las demás. Tal vez hasta el hecho de que alguien lea esto solo es el resultado de múltiples casualidades en el tiempo y el espacio que llevaron a la verdadera pregunta, ¿qué es el amor?

Pero el gran God Serena no se dará por vencido, hoy mismo se sobrepondrá y saldrá adelanto de esta. También saldrá a la calle y tomara el control de la ciudad, o mejor aún, del mundo entero. No hay fuerza que lo detenga, es el contra la existencia misma y esta decidió a ganar. Con esta actitud, este valiente hombre sale de su apartamento decidido y lo primero que ve es a Brandish su vecina que acaba de llegar.

La fuerza abandono su cuerpo y de pronto siente como si fuera de gelatina, la temperatura aumenta en el lugar y su corazón trabaja como si ahora él fuera la presa ante las fauces de un león.

— Ah, hola, eres el chico de enfrente que no puede hablar, me presento de nuevo, me llamo Brandish. Bran, dish. ¿Puedes repetirlo conmigo? Bran, dish. — La ingenua mujer de cabello corto cree que God Serena es una persona con capacidades especiales. Y todos sabemos que si lo es, pero no como ella creé.

Por primera vez en muchos años, el motor dentro del cerebro de Serena recibe un chispazo y reinicia el sistema. Ese viejo armatoste que parece trabajar con Windows 95® busca entre sus archivos las funciones básicas de la comunicación verbal y en el camino a la boca tiene un programa gigantesco que tiene por nombre ego. La suma de esta operación da como resultado que God Serena se ponga en posición firme, logrando gesticular palabras por primera vez.

— Hola Brandish, me llamo Serena, God Serena. — Nuestro galán hace una voz grave y los gestos en su rostro indican que quiere verse mejor ante la dama.

— Oh, si puedes hablar, discúlpame. — Ella se ve apenada de una manera linda a pesar de ser una mujer que impone respeto por donde pasa. Ahora en lugar de usar ropa casual, lleva un atuendo de vestir al estilo de una oficina muy importante.

— Claro que puedo hablar, solo era un pequeño chascarrillo para romper el hielo. — La voz de Serena es mas falsa que comunismo levantando la economía de un país. – Entonces eres nueva en esta ciudad. —

— Ah, ok. Así es, fui transferida por mi trabajo, soy empleada en. – El cerebro de Serena no puede hacer milagros y menos ante la primera mujer que le mueve el piso de esta manera, por lo que deja de escuchar mientras se pierde en sus rojos labios. No sabe cuánto tiempo paso en lo que se dio cuenta que ella le estaba formulando una pregunta. – ¿Ah que te dedicas?—

— Eh, yo, soy un visionario. Estoy buscando la fama por aquí y por allá, viendo a quien ayudare cada día. —

— Así que, ¿desempleado verdad?— Brandish no es una mujer tonta y las tácticas de este hombre frente a ella no la toman por sorpresa. – No te preocupes, todos pasamos por esta etapa. Bueno si me disculpas tengo que entrar para preparar algunos detalles. —

Parecía una misión exitosa pero Serena es un hombre que no desaprovecha ninguna oportunidad por lo que decide avanzar antes de que otra cosa pueda interponerse entre ellos.

— De hecho me preguntaba, ya que eres nueva en la ciudad, tal vez te gustaría que yo te invite a conocerla, algo así como una cita. —

— Eeeeh, bueno como te conté hace poco, realmente no estoy muy interesada en algo así como una cita por ahora, pero podemos ser buenos amigos. — Brandish sonríe amablemente y se entra a su departamento despidiéndose de Serena, pero el solo actuó de manera automáticamente. No se dio cuenta pero le contesto que no había ningún problema y también sonrió mientras agitaba su mano. Todo esto fue de manera automáticamente ya que dentro de él, la maquinaria había colapsado cuando escucho la palabra "amigos".

¿Qué significaba esto? Todas las ilusiones que se había hecho en un lapso menor a 24 horas se habían desmoronado, más que eso, una fotografía estaba en llamas, esta imagen que había creado dentro de su mente donde se veía él junto a ella y varios niños a su alrededor, caía a un vacio que parecía infinito, mientras se consumía lentamente.

El semblante de Serena se oscureció y con una pesadez en su andar, caminó a la calle. No tenia rumbo fijo, solo era él contra el mundo, uno que parecía burlarse de la situación con una lluvia que daba el paisaje perfecto para un corazón roto. No había una sola alma en las calles, solo él que avanzaba entre el concreto y los fierros viejos, esos que hacían sonido con la lluvia, como risas que apuntaban en su dirección. Solo se daba cuenta que no estaba solo cuando los autos pasaban cerca y lo mojaban de pies a cabeza, aumentando su miserable existencia. Así, sin darse cuenta God Serena llego a uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad, el puente de Brooklyn.

La brisa lo abofeteo en el rostro para sacarlo de su trance y darse cuenta donde estaba, tras admirar el paisaje, se da cuenta que es el lugar indicado para terminar con este sufrimiento, hoy, Serena se volverá uno con los dioses. Se prepara mentalmente y se pone en la orilla del puente mirando el agua debajo de todo.

— Oye idiota, hasta donde sé, no sabes nadar. — Acnologia se acerca a él de manera tranquila para evitar asustarlo.

— Largo de aquí, este mundo no me merece. —

— ¿Qué pasó con ese ánimo que tenías hace rato?— Acnologia está confundido y a la ve preocupado por su compañero.

— Se fue. — Le grita Serena desde el fondo de su corazón. — Todo lo bueno de este mundo se fue. ¿Sabes qué? Por fin pude hablar con ella y fue lo mejor que me ha pasado. Pero todo acabo muy pronto, la invite a salir y ella me dijo que no le interesaba, prefería tener un amigo más.

— No soy experto en amor, creo que represento todo lo contrario a eso, pero creo que no deberías actuar de esa manera solo por una mujer. — La elocuencia del rey de los dragones se muestra de vez en cuando en forma de un buen consejo.

— ¿Crees tú que eso no es suficiente motivo para estar aquí? El mundo es demasiado cruel, en este momento hay miles de hombres y mujeres en la misma situación. — Al mismo tiempo que Serena habla la lluvia se intensifica y en el cielo comienza a relampaguear. – Es como un pozo sin fondo, lanzas una moneda pidiendo un deseo pero la moneda nunca cae en ningún lado. O peor aún, es como el pequeño que quiere ser abogado o medico pero por más que estudia no pasa de escritor de Wattpad. —

Acnologia se mantiene en silencio bajo la lluvia dejando que God Serena hable.

— Ya veo el futuro, ella llegara con un hombre menos guapo que yo obviamente, pero más afortunado, llevándola de la mano hasta su habitación, cortejándola, besando su delicada piel. Fornicando como animales, es decir, esas no son mis intensiones con ella, pero es un acto puro que solo debe ser consumado entre dos personas que realmente se aman. ¿Y los niños? ¿Has pensado en los niños? No solo los diez o quince que estaba planeando con ella para un futuro. Niños de cachetes rojizos y risos ondulados. —

Acnologia es algo despistado a veces pero incluso el sabe que la imaginación de God Serena es algo que a veces se sale de control y de ninguna manera el tendría hijos como los describe. Pero aun así no interrumpe a su amigo que esta al filo del abismo.

— Pero no puedo pensar solo en mi felicidad, que pasa con todos los niños del mundo sufren hambre, sed, frio y además quieren un cachorro. Y no me hagas hablar de los cachorros porque salto en este mismo momento. — El discurso de Serena solo es interrumpido el ruido de los truenos y la lluvia inunda el lugar.

— Yo seré el rey de los dragones pero tú eres el rey del drama.— Acnologia logra pararse junto a él, pero no trata de ayudarlo, en lugar de eso se pone en la misma posición.— Pero me has abierto los ojos, yo ya no quiero vivir tampoco.—

— Creí que venias a decirme que no saltara. —

— No me importa lo que hagas, yo no quiero pasar por lo mismo, nunca me eh enamorado pero no quiero verme tan miserable como tu cuando me pase. —

— No Acnologia, fue mi idea primero, ve a lanzarte de otro lado. — God Serena siente que le han robado su momento.

—No voy a buscar otro puente, ni siquiera sé como volver a casa, vine aquí porque me perdí. —

Ambos se lanzan golpes con una sola mano para no soltarse del puente y todo podría terminar en un accidente de esos que salen al día siguiente por el periódico donde la gente se consterna por lo sucedido pero a los cinco minutos se olvidan de lo que acaban de leer.

Pero por obra del Deus Ex Machina, una luz que se abre en el cielo los ilumina, de pronto ya no hay más ruido y ambos tratan de ver que es mientras se quitan el exceso de agua en el rostro y entre cierran los ojos para descubrir de donde viene este has angelical.

— ¿Qué pasa estrellitas?, ¿porque pelean?— Es la voz de una mujer que baja del cielo con un vestido digno de un hada madrina, incluso tiene su varita que suelta destellos de colores. Al dejar detrás la luz angelical que la rodeaba, pueden ver su rostro y no es ninguna aparición celestial, es más ni menos que una estrella de pop.

— ¡Es Katty Perry!— Ambo gritan llenos de emoción al verla posarse frente a ellos, flotando en el aire mientras su vestido revolotea mágicamente.

— A sus servicios. — Ella hace un gesto de saludo elegante y espera con una sonrisa una respuesta.

— Señorita Perry, me enamore de una mujer y me quiero quitar la vida, pero mi amigo el envidioso quieres hacer lo mismo. —

— No le haga caso señorita Perry, el me deprimió con un discurso sobre cachorros sin hogar y no quiere compartir el puente de suicidios. — Aun frente a su salvación, Acnologia logra asestar una bofetada a su compañero.

— Nadie tiene porque saltar de ningún lado, ustedes son un par de seres especiales y merecen vivir como todas las bellas criaturas de este mundo. — La sonrisa y las palabras de Katty Perry son suficientes para aliviar la tensión de cualquier persona en este mundo.

— ¿Pero y el amor? ¿Cómo puedo superar esto que siento?— Serena pregunta con ilusión en sus ojos.

— El amor lo debes encontrar primero en ti mismo y luego en los demás, solo así encontraras a la persona adecuada con la cual tendrás muchos hijos. — Con su varita le da un toque de destellos en la nariz.

— ¿Eso también aplica para mí?—

— Claro Acnologia, a pesar de que eres una criatura despreciable y llena de maldad, aun así debes de quererte a ti mismo y tal vez algún día conozcas a la mujer indicada para ti o mejor aún, eso que más anhelas en esta vida, aunque sea acabar con todo lo que exista. — Igual que a su suicida compañero le da un toque en la nariz.

Ambos se ven más tranquilos ahora y se limpian las lagrimas y de paso la nariz y miran con esperanza a la mujer de tan bellos consejos.

— Y bien, ¿aun piensan en saltar del puente?— Les pregunta ella a pesar de conocer la respuesta.

— Ya no señorita Perry. Ahora tengo más confianza en mí mismo y voy a dejar de preocuparme por una mujer que acabo de conocer. — La fanfarria de victoria de Final Fantasy suena al fondo.

—Y yo voy a adoptar un cachorro. — No es un logro excepcional el de Acnologia pero aun así es una victoria al no saltar del puente. Ambos se retiran de la orilla para estar sobre un lugar más seguro.

— Me alegra escuchar eso, ahora si me lo permiten, me retirare a ayudar a alguien más en algún otro lugar, si tienen otro problema no duden en llamarme, hasta la próxima.— Katty Perry hace maniobras con su varita y mientras en el lugar se escucha el tema Firework, se va volando en un cielo que se ha despejado de nubes, dejando una estela de colores a su paso, incluso el sol y los pájaros bailan rebosantes de felicidad, mientras tanto Acnologia y God Serena le dicen adiós con sus manos, con una sonrisa cual niño que salido a la dulcería con las manos llenas.

Así, nuestros héroes regresan a casa y llenos de planes para un futuro mejor, se disponen a entrar a su departamento para preparase y enfrentar al mundo que espera ser conquistado bajo sus pies. En el camino son alcanzados por la única mujer de cabello verde en esta historia, ni más ni menos que Brandish que los saluda al pasar.

— Buenas noches vecinos, me acaba de avisar el casero que mañana hay junta, espero verlos ahí, chao. — Dice rápidamente al entrar a su departamento con un sonido de tacones que avanzan a toda prisa.

— Hey Serena, esa mujer es guapa, porque no la invitas a salir y te olvidas de la otra vecina. — Acnologia no conocía a la mujer que causo confusión en la cabeza de su amigo por lo tanto ha hablado sin pensar.

God Serena no dice nada, como patada de caballo directo en el pecho, recuerda el porqué se sentía tan lastimado el día de hoy y tal hoja de árbol en otoño, toda el avance en su autoestima cae lentamente. Ahora la penumbra en su rostro es acompañada por un par de lagrimas que bajan hacia el abismo de su ser, quien acaba de recordar que es un habitante mas de: "LA FRIENDZONE".

(Reproduzcan el siguiente audio para darle más intensidad).

Así es como nuestros amigos han sobrevivido un día más a los horrores de esta gran ciudad, pero…

¿Acaso podrá God Serena superar a la vecina que lo bateo a la primera oportunidad?

¿En qué trabaja Brandish que siempre tiene tanta prisa?

¿Por qué odia tanto el mecánico mexicano a Serena?

¿Quién es la niña exploradora que se mueve como ninja?

¿El autor tardara menos para sacar el siguiente capítulo?

¿Podrá esta historia tener más de dos lecturas?

Todo esto y más en el siguiente capítulo, donde Acnologia por fin adoptara un cachorro, uno muy peculiar, muajajajaja.

*El tema de la dimensión desconocida suena con mas intensidad.*