Notas de la autora: Gracias a todos los que leen este fanfic con paciencia!!! xD, espero les guste el capítulo 4. Respondiendo a las preguntas que me hicieron algunos acerca de que si va haber un Kaoru x Brick, la respuesta es sí. Solamente para darle celos a Butch, pero hay que recordar que esta no es la pareja definitiva. La unica legal en este fanfic son los dos verdecitos. Bien, cualquier duda no duden en preguntarme. ^^
Disclaimer: Las chicas superpoderosas Z, no me pertenecen. Lo único que es de mi propiedad son las maniáticas y sádicas ideas que pongo en este fanfic.
Advertencias: Lenguaje inapropiado, OoC (algo indispensable, al menos en mis fanfics xD), Suspenso (Solo un poco... xD), Lime, Lemmon, Pedofilia.
Butch (22 años)
Kaoru (16 años)
๋• Pasante ๋•
๋• By_PerFecTHeLL๋•
* _________________Sin Cordura
:.
Habían pasado unas horas desde que sus hermanos habían llegado, su madre, se encontraba duchando. Dai leía un periódico en la sala, mientras Shou jugaba videojuegos. Ella estaba encerrada en su habitación pensando en lo sucedido, quizás debía dejar de leer el libro o acabaría traumada de por vida. Se recostó en su cama y cerró sus ojos, se hundió muy pronto en un pequeño sueño.
"Mmm…" fue lo único que pudo pronunciar la chica al notar que estaba en el gimnasio de su escuela.
"¿Por qué estoy aquí?" miro a su alrededor, no había nadie. Sintió un leve escalofrió recorrer su espalda, volteo… pero... no había nadie. Empezó a caminar…
"Aaah…" escucho un quejido dentro de los baños. Ella no lo pensó dos veces y fue a ver que ocurría, alguien podría estar lesionado. Abrió la puerta con cuidado y…
—Hermana… te llama Momoko— informo su hermano Dai, tocando la puerta. Despertándola.
Kaoru froto sus ojos. Todo era un sueño, un muy raro sueño.
—Sí, gracias… ahorita contesto— agradeció ella a su hermano.
Kaoru bajo las escaleras rápidamente y contesto el teléfono que estaba ubicado en la cocina.
—Bueno…—
—Kaoru ¿Eres tú? — pregunto incrédula Momoko.
—Sí, ¿Qué pasa? —
—Quería recordarte que el miércoles es cumpleaños de Miyako—
—Ah… cierto, ¿A dónde la vamos a llevar? —
—No lo sé, estaba pensando… que tal si pedimos permiso en su taller para festejarle su cumpleaños… quiero decir es taller de cocina, seria genial llevarle un pastel… hecho por nosotras—
—Hmp… es una genial idea Momoko, pero… hay un pequeño problema—
— ¿Cuál? — pregunto incrédula.
— ¡Que nosotras no sabemos cómo preparar un pastel! —
—Aah… eso es cierto, pero… hay otra opción—
— ¿Cuál? —
—Que le pidamos de favor al aprendiz de cocina que si puede preparar un rico pastel…—
—Hmp… bien, se lo pediremos… supongo que no se negara. O al menos eso espero, pero quien le dirá…—
—Mmm… que tal tú…—
—Yo… ni lo…—
—Gracias por ofrecerte, nos vemos el lunes en la escuela. Hasta luego—
—Momo…— Bip, bip, bip. Le había colgado. Su amiga había hablado tan rápido que ni tiempo le había dado de decirle, que ella no podía pedírselo.
Suspiro cansadamente y mejor decidió irse a acostar otro momento. Llegando se acostó en su cama, boca arriba, con los brazos y piernas extendidos a lo largo y ancho de la cama. Su vista estaba dirigida hacia el techo. Qué raro sueño había tenido, mira que soñar con estar en la escuela era muy extraño para ella.
Se recargo sobre una almohada y encendió la televisión. Cambio de canal, esta vez no vería deportes. Al estarle cambiando de canal, pudo apreciar los ciertos programas que había: documentales, caricaturas, programas de música, etc.
Hasta que por fin paro en uno. Estaban entrevistando a su autor favorito… al mismo que escribió el libro que ella poseía. Dumah Djim. Esos eran sus nombres, sus apellidos, jamás los había dado. Según decía que no quería avergonzarse de sus padres. Esto era algo que la chica reprendía pero su forma de escribir del tipo, era única. En el libro que ella poseía, se ponía en forma de mujer, una mujer bastante obsesionada con los espectros o como la gente normal los conoce "Locura". Escucho algo que le llamo la atención.
—Y díganos… ¿Cuál será su próximo éxito? —
—"Fornicando con el diablo"… — su voz de ese tipo, era tan aterradora y a la vez tan varonil.
— ¿Perdón? —
—Acaso no escucháis… mi libro, que aseguro que será un éxito más. Será de como una mujer es seducida por un demonio. Este será publicado el próximo mes. — concluyo él. Siempre era tan directo con lo que decía, no le importaba hablar de forma grosera o vulgar… el simplemente contestaba con un… "Que mierdas me críticas, si tú hablas peor que yo". Eso era algo por lo cual Kaoru no respetaba mucho a los mediocres profesores de su escuela. Solamente a quien se lo merecía.
—Hay alguna fecha exacta…—
—Sí, el 6 de Febrero…—
Ese era un dato curioso en él. Todos sus libros eran publicados el 6. No había libro alguno, en el cual se hubiera publicado otro día.
Kaoru tomo su agenda y anoto el día. Definitivamente compraría el libro, era algo exótico el título, pero el autor siempre decía "Nunca pondré que no se permiten a menores de edad, mis libros es para los que quieran leerlos y comprenderlos. No solo para las gentes ingenuas y calenturientas que solo quieran masturbarse con ellos."
Es por eso que a Kaoru no le preocupaba ese hecho. Suspiro una vez que hubo acabado la entrevista, apago la televisión y cerro sus ojos de nuevo. Esperando descubrir el significado del sueño. Lamentablemente no soñó nada.
Abrió sus ojos y miro su reloj. 8:00 p.m. sí que había dormido. Decidió salir a comprar a la tienda, alguna chuchería le caería bien. Se puso un suéter de algodón color verde, debido a que el clima afuera no era el más apropiado. Solo tenía que caminar unas cuantas cuadras, no era mucho. Su hermano Dai, se había ofrecido a acompañarla, pero ella se había negado diciéndole a este que no tardaría. Iba caminando, cuando escucho unas leves risas detrás suyo, volteo y vio a unos chicos de su escuela caminando detrás de ella. Por lo que noto, iban demasiado ebrios. No les tomo importancia y siguió su camino. Las risas se escucharon más cerca de ella, cuando sintió que una mano toco su hombro, volteo rápidamente y desaparto la mano de un manotazo.
—Vaya… que hace una princesa como tú, tan solita— le murmuro un chico de cabello y ojos negros. Al parecer ese la había tocado.
—Deberías tener compañía, preciosa— le dijo un tipo de tez morena y cabello café oscuro.
—Ustedes no son la compañía perfecta, malditos cerdos— les dijo la chica poniendo su pie izquierdo adelante y el otro posicionándolo hacia atrás, tomando una postura firme.
—Oye Atsumori, que ella no es esa chica, la tal Matsubara…— le comento un chico pelirrojo al chico de cabello negro.
—Aaahh… si, si… ya recuerdo… la estúpida machorra—
Los chicos empezaron a carcajearse, mientras Kaoru arqueaba una ceja.
—Ciertamente, me han dicho cosas peores… pero porque dejarme insultar por el bastardo de una puta— dijo Kaoru cruelmente. Y tenía razón en sus palabras, el chico pelinegro había sido abandonado por una mujer de esa profesión. El chico la miro con desprecio y le soltó un puñetazo, pero Kaoru solo movió su cuerpo hacia un lado esquivando el golpe.
— ¡Maldita perra! ¡Vas a pagar por esto! — le dijo el chico, mientras sus dos amigos le impedían el paso a Kaoru. Ella no había movido la posición de sus pies y piernas para nada.
Un chico se le lanzo por atrás, Kaoru dio un gancho rápido hacia él. El chico cayó al suelo adolorido. El otro se le lanzo a puñetazos, solo se puso en posición rápidamente y tomo las muñecas de este, desviando golpe. Pronto empezó a dar varios jabs seguidos, en la cara del tipo, dejándolo inconsciente al poco tiempo. Solo quedaba el último, que era el que más coraje tenia hacia ella. Se le fue encima pero Kaoru agarro su nuca y lo golpeo agresivamente contra su rodilla provocándole una hemorragia nasal rápidamente. El chico cayó en el suelo y se levantó enseguida, toco su nariz, manchando su mano de sangre, Atsumori frunció el ceño y de nuevo ataco a Kaoru. Esta se puso en posición de ataque de nuevo y soltó un golpe directo en la cara del chico, provocándole un desmayo. Ella acabo e hizo el saludo Bào Quan Li. Su mano izquierda estaba abierta, mientras la derecha se unía a esta en forma de puño.
—Oye idiota quieres dejar de ver ese estúpido video… tú ya te sabes toda la maldita comida que existe…— Butch miraba con aburrimiento la T.V., mientras hacia un gesto de fastidio.
—Cierra la boca, yo quiero aprender más, en cambio tú te la pasas echado todo el día como un vil cerdo— contesto el rubio fastidiado por la actitud de su hermano.
—Briiickkk dile a tu estúpido hermano que me deje ver la televisión— se quejó Butch con el pelirrojo, en cuanto vio que este entraba a la sala. Brick lo miro arqueando una ceja, aún tenía la duda de… porque su hermano se había enojado tanto, cuando menciono a esa chica.
— ¡¿Qué?! — pregunto Butch, al sentirse observado por su hermano mayor.
—…… nada— le contesto desinteresadamente. Aun lo seguía observando y Butch ya se estaba desesperando.
— ¡¿Quéééé?! — pregunto de nuevo, algo paranoico.
El chico poseedor de ojos rojos suspiro. Y se paró yéndose a su habitación, pensó en la posibilidad de que tal vez a su hermano le gustaba esa alumna, pero no lo creía… a su hermano le gustaban las mujeres con un letrero de zorra en su frente y esa chica no tenía nada de eso. Él la había encontrado demasiado inteligente a su parecer. Además eso… no podía ser… ella tenía quince años ¡Por dios! Si le gustaba a su hermano era un enfermo, la llevaba por siete años. Ella era una niña a comparación de él, si es que hablaban en edad, ya que si hablaban en actitud la chica era mucho más madura que su idiota hermano. A lo mejor, simplemente… la chica le caía mal. Si eso era algo más convincente, se acostó en su cama y empezó a quedarse dormido.
El sol brillaba tan radiante al siguiente día. Kaoru se levantó de muy buen humor, hoy iba a ir a entrenar con su profesor. Se levantó y se puso un pantalón deportivo, salió cautelosamente de su casa, debido a que su hermano Dai había llegado muy tarde el día de ayer y se ponía de muy mal humor si era despertado. La chica sonrió ante estos pensamientos ya que, ciertamente su hermano se parecía a su padre. Iba caminando algo soñolienta, cerró los ojos fuertemente para tratar de quitarse el sueño; sintió que choco con alguien y los abrió.
—Lo lamento yo…— callo al notar que era una de sus mejores amigas… Miyako.
— ¿Miyako? Pero… ¿Qué haces aquí? ¿Y a esta hora?— pregunto la chica Matsubara.
—Je, je… ¡buenos días Kaoru! Es que… me dieron ganas de salir a caminar un rato… a parte esta mañana está muy fresca— contesto la rubia con su típica sonrisa.
—Aaahh… ya veo… je, je… perdón, Buenos días…— se disipo la chica al darse cuenta que no había respondido el saludo.
—Y dime… ¿Tú qué haces aquí? —
—Pues… iba camino al gimnasio, debido al enfrentamiento del lunes el entrenador decidió reforzar mis defensas—
—… entonces, es enserio que vas a pelear contra él— dijo Miyako algo preocupada.
—Sí, no pienso retractarme… además te aseguro que le pateare el trasero— le dijo Kaoru con un tono burlón.
—Bien, te estaremos apoyando… Momoko y yo, ahí estaremos— dice ella sonriéndole, mientras Kaoru le corresponde a la sonrisa y le da un leve "Gracias" de su parte. Ambas se despiden y continúan con su camino, cada una por su lado. Kaoru de verdad agradecía tener amigas como ellas, las quería mucho y lo que más le gustaba era que eran sinceras; si podían ser femeninas y todo eso, pero… eran sus amigas y así las aceptaba. Muy pronto llego al gimnasio, abrió la puerta y casi le da un infarto al ver a su entrenador hablar tan amenamente con la estúpida copia barata de profesor y con el chico pelirrojo de ayer.
Los tres al escuchar la puerta abrirse, por inercia voltearon su vista hacia la entrada. Ahí estaba la chica parada con una expresión de sorpresa en su rostro.
— ¡Buenos días Kaoru! — saludo el profesor.
—Buenos días—contesto el saludo sin mucho ánimo.
—Buenos días alumna— saludo Butch burlonamente.
— ¡Argh! Cierra la bo…—
—Buenos días Kaoru— la interrumpió el pelirrojo, la chica sonrió y le contesto el saludo.
—Buenos días profesor Brick—
Butch hizo una mueca de fastidio, como era posible que el idiota de su hermano mayor, haya conseguido domar a la fierecilla por unas cuantas horas. No sabía si le había enojado el hecho de que su hermano la haya saludo tan amistosamente o que ella le haya contestado el saludo. Era una tontería, era totalmente estúpido e irracional; ella era nada mas una mocosa fastidiosa en su camino, nada más. Él sentía una rabia muy dentro de él al notar a Brick ofreciéndole ayuda en su entrenamiento, ella asintió, aceptando la ayuda del chico pelirrojo.
—Vaya parecen un par de enamorados…— dijo él para fastidiar.
— ¡Cállate idiota! — le dijo Brick, adquiriendo un tono rojizo en sus mejillas. Kaoru se sonrojo muy levemente, pero después se le ocurrió una buena idea para cerrarle la boca a ese idiota pasante.
—Y que si lo fuéramos… al menos haríamos linda pareja— dijo la chica, sin tomar en cuenta las consecuencias. Y vaya que si habría consecuencias ya que el pelinegro, ahora si no podía aguantarse las ganas de partirle la cara a su hermano por robarse algo que era suyo. ¡Wow! Esperen, algo ¿suyo? Claro que no, esa chica no le pertenecía a él; es más ni siquiera podía tener una conversación amable con ella. Pero eso por extraño que parezca le gustaba mucho.
—Si claro, como si él se fuera a fijar en una niña— dijo Butch cruelmente. Mientras la chica hacia una mueca de fastidio; ciertamente ese tipo la hacía rabiar, pero gracias a dios no estaba sola en ese momento.
— ¿Y porque piensas que yo no me podría fijar en ella? Ella es hermosa, inteligente, amable, educada… ella tiene muchas cualidades que a las mujeres les falta… y sobre todo con las que sales tú— defendió Brick a la chica. Mientras esta se sonrojo al máximo por lo dicho por él, pero algo la había desconcertado; acaso había dicho ¿mujeres? Pues con cuantas salía ese tipo. A ella no le importaba, pero sentía que si le había incomodado un poco ese hecho.
—Son unas putas, Brick… que esperas que tengan modales— dijo el pelinegro arqueando una ceja.
— ¡Argh! Olvídalo, no se puede tener una conversación decente contigo— dijo el mayor fastidiado. Se fue a cambiar excusándose con la chica que en un momento volvía. La chica había acabado su entrenamiento con el profesor, Butch estaba impresionado por los golpes tan precisos que ella daba. La siguió esperando no ser insultado por ella, pero se detuvo al notar que esta entraba a los vestidores. Él formo una sonrisa torcida en su rostro, volteo a ver al entrenador y este se encontraba platicando amenamente con su estúpido hermano mayor. Volteo de nuevo hacia la entrada de los vestidores y se introdujo en ellos. Kaoru sintió su vestimenta pegarse a su cuerpo debido al sudor, se deshizo de su sudadera… sin pensar que alguien la estaba observando. El chico sonrió torcidamente, pero su mueca burlesca se cambió por una de asombro cuando vio a la chica sacarse su blusa, sus pechos rebotaron levemente ante la caída que habían tenido. El chico se sonrojo completamente, cuando noto a la chica deshacerse de su pantalón, solamente quedando en ropa interior. Su cuerpo era como una hermosa escultura tallada en hielo. Y eso era… era una hermosa chica con una actitud más fría que el mismo invierno. La chica llevo sus manos al broche del sujetador, el chico se sonrojo por completo y decidió salir de ahí, antes de que decidiera violar a la chica dentro de unos vestidores. Salió rápidamente y se encontró con su hermano Brick viéndolo sospechosamente…
— ¿Te pasa algo, hermanito? — le pregunta Brick, cruzado de brazos.
—Hmp… no me pasa nada, vámonos de aquí… quieres— sugirió Butch, todavía con el color rojo adornando sus blancas mejillas.
—Sí, pero debo despedirme de Kaoru— dijo él, no creyéndole nada por supuesto a su hermano.
Tardo quince minutos la chica en salir de las duchas, ya venía cambiada con un pantalón negro y una playera holgada de color verde. Se venía acomodando el cabello con su mano, Butch la miro de reojo y se sonrojo. Era por eso que no se notaba el verdadero cuerpo de la chica, por la ropa holgada que ella usaba. ¡Demonios! Verla semidesnuda realmente le había causado una gran excitación. Realmente quería salir de ahí, no iba a poder aguantarse por mucho tiempo, verla pero… no poder tocarla era algo que le molestaba al chico. Enserio necesitaba tenerla lejos, sino era capaz de secuestrarla en ese preciso momento.
—Nos vemos mañana, bobo— se despidió la chica sonriendo y saliendo por la puerta. El chico estaba idiotizado, su hermano lo examinaba con la mirada… tal vez si le gustaba esa chica a su hermano, no tenía otro remedio más que hablar seriamente con él.
Subieron al BMW rojo, perteneciente a Brick. El entrenador aún no se explicaba porque esos chicos querían trabajar como maestros si… tenían el suficiente dinero para comprarse ese tipo de lujos.
— ¿Te paso algo? — pregunto nuevamente el pelirrojo.
—Ya te dije que no…— dijo seriamente Butch, algo enojado por la repetitiva pregunta de su hermano.
—Estas muy callado, a mí no me vengas con eso de que…—
— ¡Ya te dije que no me paso nada! — se exaspero el chico.
— ¡Maldita sea Butch! A mí no me vengas con esas mierdas de que no te ha pasado nada, te conozco muy bien…— mascullo Brick, definitivamente con Butch se tenía que hablar con malas palabras, él no era Boomer… él no era razonable.
—No me jodas la vida Brick, ya te dije que no me paso nada— se detuvo el pelirrojo al notar el semáforo en rojo. Unas mujerzuelas en la esquina empezaron a zorrear frente a los chicos. Butch las miro con desagrado, a una de esas chicas se le veía a leguas que sus pechos eran solamente un conjunto de montones de cirugías. La otra estaba peor aún, su trasero parecía el de un mandril. Brick suspiro al notar a su hermano.
—Pensé que ibas a dejar de salir con prostitutas…— Butch lo volteo a ver desinteresadamente.
—Creo… que esta vez te equivocaste hermano. Si voy a dejar de salir con ellas, creo que ya tengo otra nueva meta— dijo sonriendo, mientras la imagen de la chica en los vestidores aparecía en su mente.
—Ah sí… ¿Qué meta? — pregunto Brick.
—Tratar de ser el mejor profesor que haya en este mugroso mundo— mintió a su hermano. Respuesta que a Brick se le había hecho demasiado extraña.
Kaoru caminaba hacia su casa, cuando noto a lo lejos a los chicos de la noche anterior. Todos iban con moretones y ninguno sabía que les había pasado, debido a la borrachez de la noche anterior. Kaoru suspiro y rio un poco. Los chicos a su edad eran realmente estúpidos, no era que ella no se sintiera atraída por ellos, al contrario había algunos que le simpatizaban pero nada más. Amigos, esa era la relación más lejana que había llegado con un chico. Todos los chicos a su edad solo buscaban tener su primera experiencia sexual con la primera chica que cayera en la estúpida frase con la que usaban para llevárselas a la cama: "Te amo", si esa maldita frase que una vez, hizo que ella también estuviera a punto de caer. Pero gracias a que ella no era como las demás, se dio cuenta rápidamente y pudo dejar estéril al tipo.
Eso era otro de los motivos, por los cuales ella había decidido elegir el camino de los deportes. En especial el de las peleas. Llego a su casa y noto a su hermano mayor dormido plácidamente sobre el sofá. Su hermano pequeño estaba en su habitación viendo un programa de acción, al parecer. Su mamá, estaba en la cocina preparando un rico guisado. Llego a su habitación y se acostó en su cama, estaba cansada… había entrenado muy duro con el profesor. Cerro sus ojos con pesadez y los volvió abrir lentamente, recordó las palabras que le había dicho Brick a la estúpida copia barata, clasificación de ella.
"Ella tiene muchas cosas que a las mujeres les falta… y sobre todo con las que sales tú"
—Es un estúpido mujeriego…— dijo la chica con cierta tristeza. Sentimiento que no sabía si estaba bien sentirlo. El chico era un idiota, engreído, machista… ella lo sabía, era todo lo que ella no quisiera en un hombre. Sin embargo, aún no podía hallar una explicación de porqué le atraía tanto ese tipo.
Se metió a dar una ducha refrescante, la necesitaba. Quería despejar su mente de otra cosa que no fuera él.
Llegaron a su casa y enseguida Butch bajo del auto. Se encerró en su habitación esperando no ser molestado por ninguno de sus estúpidos hermanos o por algún sirviente que habían contratado.
— ¡Mendiga suerte mía! — aventó con brutalidad un pequeño jarrón, haciéndolo pedazos. Se aventó a su cama y cerró los ojos, malditas imágenes en su mente. Aun no desaparecían. El pelinegro estaba demasiado confundido, estaba demasiado excitado. Esa chica solo con mostrarle parte de su cuerpo, había encendido el calor en él. Se empezó a cuestionar, preguntándose: ¿Qué hubiera pasado si se hubiera quedado un poco más? Maldita sea, tal vez la hubiera violado en ese momento, la hubiera hecho gemir su nombre y… él hubiera llegado al orgasmo. Se suponía que un hombre llegaba al orgasmo más fácil que una mujer… pero él, no podía. Ya estaba demasiado aburrido de hacerlo con prostitutas o chicas "decentes" con dotes de putas. Le aburría demasiado y creo que a su amiguito también. Se metió a dar una ducha helada, la necesitaba.
La chica se vistió con ropas holgadas y recostó su espalda sobre su almohada. Tomo su libro y empezó a leer:
"El espectro había vuelto. Yo tenía mucho miedo, sentí mis piernas temblar y mis labios tiritar como si estuviera haciendo mucho frio. Ese día que había subido por las escaleras, ese mismo día… ese espectro había abusado de mí. Solloce un poco ante este recuerdo. No porque fuera doloroso, sino porque me había gustado. Tal vez si estaba loca después de todo, pero que podía hacerle, la locura nos vuelve humanos, el sadismo caníbales y lo peor de todo, es que el sexo… nos vuelve adictos. Mi novio me hacia el amor cada vez que estaba conmigo, que más podía pedir… pero, una parte de mi proclamaba eso que llamaban amor. Ese espectro, jugaba conmigo… todavía no me mostraba su rostro. No quería hacerlo, cada vez que se lo pedía él se negaba rotundamente. Yo ya no lo exigía, pero al menos quería ver ese rostro que me hacía llegar al orgasmo. Tal vez era mi imaginación pero… la triste verdad es que no podía imaginarme ningún rostro. Ni siquiera el de mi novio."
La chica suspiro, cerro su libro en cuanto escucho a su mama llamarle para que bajara a comer. Se levantó con pesar de su cama y fue a convivir un poco con su familia.
Reviews?
Trabajando en el capítulo 5.
