Lentamente, el youkay se giró mirándola a la cara, abriendo esos ojos dorado oscuro, que la miraban con ternura.

Unas palabras sin sentido salieron de sus labios.

-papa- pronuncio-

La sorpresa fue grande para todos, ya que sei y shota abrieron los ojos impresionados y a la vez felices.

El youkay izo esfuerzos para levantarse, mas tuvo que ser ayudado por kagome ya que por si mismo no podía.

- después de tanto tiempo por fin te tengo en mis brazos- dijo el youikay abrazándola con las pocas fuerzas que le quedaban-

De repente, como por arte de magia kagome y el youkay empezaron a brillar con una gran luz cegadora, todos se taparon a cara algo asustados, parecía como si los únicos a quienes no les afectara la luz fuera a kagome y a satoru.

Unas pequeñas luces salieron del cuerpo del youkay y empezaron a flotar alrededor de ellos, intentaban entrar en el cuerpo de kagome, más no podían, rebotaban.

Rápidamente después de intentarlo, volvieron al cuerpo del youkay, demo, aún así el no dejaba de brillar.

- no pueden entrar!, Porque!- pregunto shota frustrado-

- debe ser porque aún tiene las de esa sacerdotisa. Dijo sei- kikyo.

- Y como lo aremos para que entren?- pregunto shota-

- Seshomaru tendrá que hacerlo- dijo observando al youkai que miraba con una cara de seriedad hacia kagome

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-como se encuentran?.- preguntaron sei y shota a la vez-

- están descansando- informo una youkay de rojos ojos-

- entiendo. Cuando tardara más o menos en despertar- pregunto shota-

- no lo se, lo mas probable sea en cuando salga la luna

- para eso aún falta mucho…..

- si, pero el shok emocional que kagome- sama a tenido a sido muy fuerte para su poca memoria, y el señor satoru, a gastado mucha energía haciendo esa acción.

Seshomaru se encontraba a unos pasos de shota y sei escuchando lo que había dicho la youkay, que ahora que se fijaba se parecía bastante a…..

" kagura"

Una ráfaga anunció su nombre, nunca la olvidaría, esa mujer había sido muy importante para el, pero, no la había querido como un amante, sino como a una amiga, una hermana.

Admiraba la valentía de esa mujer siempre queriendo ser libre, arriesgando su vida para que el pudiera saber el paradero de naraku.

Borro esos pensamientos de su cabeza, y camino unos pasos hasta posarse delante de la youkay, la miro descaradamente, encontrando algún signo de similitud, aparte de la apariencia con kagura, mas no lo encontró, así que dirigió su mirada hacia la puerta, y pronunció.

-abre.

- pero lord seshomaru- dijo la criada con algo de miedo por la mirada del youkai, su error fue mirar a los ojos al youkai, la rabia que había en ellos, y la lustración, hicieron que la criada, con manos temblorosas abriera la puerta-

seshomaru entro, con aire majestuoso, mientras que la criada cerraba la puerta tras el.

Sus ojos se abrieron al verla, estaba en una gran cama, a su lado estaba su padre, abrazándola protectora mente, mientras que ella tenia sus dos manos en el pecho de el.

Por alguna razón, le invadió un sentimiento de rabia incontenible, porque tenía que estar abrazándola?

Avanzo furioso hacia la cama, y, con mucho cuidado, separo a kagome de los brazos de su padre, la estola que siempre llevaba se desprendió de su hombro, y, muy delicadamente a kagome con ella, la elevo, y la acomodo en su pecho, de alguna manera se las arreglo para que ella permaneciera en su pecho sin caerse.

Se convirtió rápidamente en una bola de luz, atravesando la puerta, haciendo, con ese acto que sei y shota se quedaran con la palabra en la boca.

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En el cielo, una esfera de luz se podía divisar, iba muy rápida, pero, de pronto, como si hubiera se hubiera topado con una pared, freno de golpe, y cayo en picado hacia abajo.

Pero antes de tocar el suelo, freno rápidamente, dando forma a la esfera, mostrando a un youkay de larga melena plateada, que, llevaba en brazos a una "preciosa humana".

Los ojos antes cerrados del youkay se abrieron lentamente, unos ojos fríos y calculadores, pero con un color precioso, dorados, cualquier chica, de la raza que fuera, se derretiría con esa mirada.

Bajo su mirada, para encontrarse a un demonio, algo pequeño, de color verde oscuro, con unos grandes y expresivos ojos amarillos, tenía cierta similitud a un sapo.

Al lado de ese pequeño demonio, había una niña, de cabellos castaños, y ojos cafés.

La pequeña lo miraba fascinada, bueno, siempre lo miraba de esa manera, para ella el era su señor y su protector.

Al ver esa mirada, al youkay rió interiormente, siempre con esa sonrisa, le encantaba que ella lo mirara así, demostraba que lo quería, y que nunca lo traicionaría, pero, estaba claro que eso a ella no se lo diría nunca, nunca se lo diría a la pequeña, Rin.

Con cuidado, hizo que su estola se moviera, y rodeara con suma delicadeza, el cuerpo de la humana para, por fin sentarse en la sombra de un árbol cerca, al pequeño grupo de sus acompañantes, y ponerse a la "humana" en su regazo, rodeándola suavemente con su estola, para así darle calor.

Se acomodo bien en el árbol, para estar cómodo, y se dispuso a cerrar los ojos, más una voz muy conocida para el, hizo que los volviera a abrir fastidiado.

- esto… señor seshomaru…- intento decir su sirviente- que hace esa hum…- no acabo la frase ya que su "amo bonito" le dio una patada haciendo que cayera inconsciente-

La pequeña niña, no vio lo ocurrido ya que ella, solamente al volverlo a ver se quedo tranquila, acomodándose en aun, el dragón de dos cabezas, y se quedo profundamente dormida.

Fastidiado, seshomaru volvió a cerrar los ojos, intentando por fin dormir, odiaba a ese pesado de yaken, ya que muchas veces metía la pata, o era inoportuno en muchos casos, pero aun a si era leal, por muy patoso que fuera, lo necesitaba a su lado.

Pensando en tonterías, como se dijo el, poco a poco cerro los ojos, y por fin, desde hacía mucho tiempo, pudo dormir tranquilo, aunque como siempre, estaba alerta, por cualquier tipo de peligro.

Poco a Poco la luz del sol, la empezó a iluminar, la luz le molestaba en los ojos, así que intento ponerse en una posición mas placentera para que no le diera la luz, pero cuando intento hacer un solo movimiento, se encontró con la sorpresa de que no estaba en una cama, sino que se encontraba en el regazo de alguien, con cuidado, empezó a abrir los ojos, y, lo primero que vio fue un hakama blanco, pero algo abierto, dejando ver, que el cuerpo que la estaba abrazando, tan dulcemente, se trataba de un hombre, y que hombre!, tenia unos pectorales duros como las mismas rocas, pero aún así, cómodos como un cojín de las mas cara plumas.

Subió mas su mirada y sus ojos se abrieron de par a par, al principio quiso separarse, pero, después, al ver que estaba completamente dormido, se relajo.

Había visto el youkay más atracito de todos, con la tenue luz que en ese momento había, le daba un toque místico; las facciones eran agraciadas, masculinas, pero aún así, hermosas, sus labios tenían un cierto imán que la hacia querer besarlos, y, sus cabellos, eran los mas finos, y hermosos que había visto nunca, además de lo bien cuidados que los tenia.

Ante esos pensamientos, se puso extremadamente roja, estaba reconociendo que le gustaba físicamente seshomaru!.

Se quito esas tontas ideas de la cabeza, e intento analizar la situación, vale, estaba en su regazo, con la estola de el alrededor de su cintura y de su pecho, básicamente no se podía mover, si no era que el se despertara, además de que tenia los brazos completamente inmovilizados¡no sabia que hacer!

Poco a poco el empezó a abrir los ojos, percatándose el movimiento de la humana, los abrió completamente, y la miró sin expresión alguna.

Ante esa mirada, a kagome se le cayeron los ojos al suelo, madre mía, ese youkay imponía, y mucho!, pero, por una extraña razón tenia la sensación de que no le haría ningún daño.

Poco a poco, y para la sorpresa de kagome, fue levantada por la estola que la estaba sujetando, y, extrañamente, no sintió ni dolor, ni incomodidad en ese acto.

Con mucho cuidado la poso en el suelo, de pie, quitándole la estola del cuerpo, y levantándose el se quedo a un solo paso de ella, mirándola fijamente.

Pero la escena fue cortada, otra vez como el día anterior, por el molesto sirviente, jaken.

- a...amo- intento, decir jaken, aún con la marca de la patada, que seshomaru le dejo- l.. La humana…..- volvió a repetir, sabia que se la estaba buscando, pero no entendía porque su amo dejaba que esa humana se quedara con ellos, era la humana que acompañaba a inuyaha!-

- cállate.- sentenció seshomaru- ella es la princesa de el este.- dijo el con una mirada asesina- es que ya no te acuerdas de ella?- dijo esta vez mirándolo con una expresión de odio mezclada de melancolía-

- e? p...pero... ella era una youkai- intento decir jaken, que, de pronto, fue catapultado hacia un árbol, estampándose el, y quedándose otra vez inconsciente-

A consecuencia de ese pequeño incidente, la pequeña niña se despertó, frotándose inocentemente los ojos.

- hum..? señor jaken?- pregunto la pequeña niña al no encontrarlo a su lado- a, señor seshomaru, quien es la señorita que lo acompaña?- pregunto alegre la niña-

- ………- simplemente, no sabia que decirle a la pequeña.- lo sabrás muy pronto- dijo, el youkai alegrando a la pequeña-

Pero había algo que no encajaba, había mucho silenció, así que seshomaru volvió a posar si mirada en la chocolate de ella.

Pudo leer en ella la confusión.

Simplemente no dijo nada solo, la volvió a envolver en su estola, y la atrajo hacia su cuerpo, rodeándola con su único brazo.

- vuelvo en la noche- dijo despidiéndose de la pequeña-

Sintió que el cuerpo de la chica se ponía tenso, en cuando la sujeto por la cintura, pero aún así se trago las palabras, se convirtió en una bola de luz y desapareció.

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Unas sombras se movían rápidamente entre las espesura del bosque, n grupo extraño encabezado por un hanyu, acompañado de un mononoke un pequeño kitsune y dos humanos, simplemente era el grupo, en esos tiempos, mas raro que se había visto nunca.

Se movían dirigidos por el olfato del hanyu, buscaban a alguien desesperadamente, y no parían hasta encontrarla

El pequeño kitsune habló, subido en el hombro del monje.

- inuyasha, estamos cerca?- hablo el pequeño, empezando a sentir un extraño olor-

Simplemente el nombrado no le hizo caso, y, de repente, paró en seco, y dirigió su mirada al cielo.

Ante ese gesto, sus compañeros se detuvieron a unos centímetros de el, casi atropellándolo.

- pero que haces!- gritó la exterminadora-

- cállate, mira arriba- dijo serio, saliendo corriendo en sentido contrario a donde se dirigían-

la exterminadora le hizo caso, levanto la mirada hacia el cielo, y a duras penas pudo ver una, ahora pequeña, esfera de luz, no entendió que era pero si el hanyu la estaba siguiendo significaba que tenia algo que ver con kagome.

No dijo nada más, y con una pequeña indicación con su mano, hizo que kirara siguiera a inuyasha.

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un resplandor se vio al lado de una pequeña aldea, a unos pocos kilómetros de ella, se encontraban dos figuras, delante de un gran árbol.

U youkay de gran porte majestuoso, y una humana, de belleza incalculable.

- donde estamos- dijo la mujer-

- en la tumba de kikyo- pronunció seriamente el youkay, fijándose que en la parte inferior del árbol había un pequeña tumba-

seshomar miró al cielo, aún era de dia pero, por alguna extraña razón, su mente recordó algo.

FLASH BAK

Era de noche, y dos figuras se encontraban cerca de un gran árbol, las estrellar inundaban el cielo, era una noche hermosa, una noche romántica para cualquier pareja.

- seshomaru…- llamo dulcemente, una de las figuras- tu que crees que son las estrellas?- pregunto con una voz serena y dulce-

- yo no creo en esas cosas- dijo la otra figura, esta tenía unos largos cabellos plateados, y unos ojos preciosos como el sol-

- huy… jeje, tu siempre tan gruñón- dijo la otra figura, esta una mujer, de incalculable belleza, también youkai, sus ojos eran de un azul oscuro precioso, que en cuando la luz del sol le tocaba el rostro, se convertían en dorado oscuro. Su cabello era un poco mas largo que el del youkai, de color negro azabache, con dos mechones plateados que le caían por la parte posterior- pero yo creo que las estrellas son almas-

- almas?- pregunto incrédulo-

- si, creo que cuando una persona fallece, su alba va al cielo, y desde allí nos cuidan y velan por nosotros-

- eso es una tontería- dijo seshomaru, a la vez que con su mano izquierda le daba un pequeño golpecito en la cabeza de la muchacha.-

- hacia falta que me pegaras- pregunto con voz de reclamo, mirándolo con ojos de cordero degollado- jeje…

Las risas de ella, se le contagiaron a el, y en unos minutos, se convirtieron en carcajadas limpias.

FIN DEL FLASBAK

Suspiró al recordar eso, la añoraba tanto, y dentro de muy poco volvería a ser suya, a estar con ella.

Miro ahora a la humana, y con un gesto le indico que se pusiera delante de la tumba.

Arrugó el ceño al sentir el apestoso olor de su hermano, pero ahora eso no es lo que importaba, ella tenia que despertar.

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inuyasha había llegado hasta donde el olor de seshomaru le había indicado, y, se sorprendió tanto de que se parara delante de la tumba de kikyo, que en cuanto lo vio le entraron unas ganas enormes de lanzarse encima de el y separarlo de ese, lugar sagrado para el.

Pero sango lo cogió fuertemente del hombro y lo hizo sentarse.

- estate quieto- le dijo en voz baja- veamos que hacen

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seshomaru se acerco lentamente a kagome, poso su brazo derecho en la cintura de ella y la atrajo hacía el, kagome temblaba de nerviosismo, pero por otra parte no podía casi no hablar, las palabras no le salían de la boca.

Vio como se acerco a ella, su rostro estaba a unos pocos centímetros de ella, se asusto, que es lo que querría hacer?, parpadeo nerviosamente, y, justo cuando abrió los ojos, se encontró con que el, ahora, le había capturado los labios, se quedo impresionada, la estaba besando!!

De repente no supo ni como ni porque, pero cerro los ojos, y una extraña sensación de bienestar la recorrió por dentro.

Unas luces empezaron a salir de su cuerpo, y a internarse en la tumba de kykio, el cuerpo de kagome se ilumino, palpitando dos veces seguidas.

Era como si estuviera llamando algo, como si su cuerpo reaccionara a algún tipo de cosa, de repente en el cielo se divisaron unas luces muy brillantes que se internaron en su cuerpo, haciendo que este dejara de latir.

Su cuerpo tuvo una transformación, su cabello creció hasta las rodillas, con dos mechones plateados, su vestimenta cambio, a una muy parecida a la de seshomaru, con la única diferencia de que era completamente azul y sin las armaduras, su hombro derecho empezó a brillar, y poco a poco el resplandor iba subiendo hasta posarse en la frente de ella, donde apareció un símbolo, una estrella de 8 puntas rodeada de una redonda, y en medio de la estrella una luna llena.

Poco a poco se separaron mirándose a los ojos.

Los ojos de seshomaru resplandecían, tenían un brillo, tierno, hermoso, la miraba a ella como si fuera la cosa mas bella del mundo.

Y ella no era para menos, su mirada tenia un brillo indescriptible, en ella se podía ver muchas cosas, pero sobre todo amor.

De repente seshomaru empezó a brillar, y de su hombro izquierdo, empezó a brotar un brazo.

Impresionado, seshomaru se miro el brazo que le había salido de nuevo, sentía, que era mucho mas poderoso que antes.

En cambio ella solo sonrió con dulzura.

Seshomaru la atrajo mas hacia el, y poco a poco, en un acto muy tierno, junto, su frente con la de ella, haciendo que los símbolos de los dos brillaran al mismo tiempo.

El bajo la cabeza muy lentamente, repartiendo besos por su cara hasta llegar al cuello, el la parte donde se junta la clavícula y el cuello, y así, justo en ese sitio, la mordió, haciendo que ella dejara escapar un pequeño gruñido.

Delineándose con su sangre, seshomaru, la lamió asta que no quedo ninguna gota de sangre, beso el lugar en donde la había mordido, y en el apareció su símbolo, la luna menguante, pero solo por unos segundos, levanto la mirada hacia ella para verla a los ojos.

Kagome, hizo exactamente lo mismo, bajo su cabeza lentamente, y le mordió justo en el mismo sitió en donde el la había mordido, bebiendo su sangre, y por ultimo, besándole justo en donde lo había mordido. Después de eso, a el también le apareció el símbolo de ella, la estrella de 8 puntas, rodeada de un circulo, y con una luna llena en medio de la estrella.

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inuyasha no podía creer lo que había visto, ese, era un juramento para toda la vida! Un sello que no se podría romper nunca, normalmente era el "hombre" quien la marcaba, siendo así para el, y que nadie mas la podía tocar, pero que la "mujer" lo marcara, eso significaba que el no podría marcar a ninguna mujer mas, que tendría que estar con ella para toda la eternidad, y en el caso de que se separaran, no podría volver a tocar a ninguna otra mujer, sexualmente.