My lady D'arbanville
Prefacio
Han transcurrido ya 2 años desde que Yui, Mio, Ritsu y Mugi se graduaron, la pequeña Azuza por fortuna quedó en la misma universidad que sus sempai, comparten el mismo bloque de dormitorios, ¿qué cosas irán a suceder de ahora en adelante?
-Ritsu, despierta Ritsu, las clases ya van a comenzar, despierta- la morena movía a su amada una y otra vez tratando de despertarla, la castaña se levantó con pereza, bostezó, se estiró y restregó sus ojos, aún algo despistada –Mio, ¿qué hora es?- la morena suspiró –son las 07:00 despierta- la castaña se lanzó a los brazos de su amada –las clases comienzan a las ocho y media Mio, aún queda tiempo, mucho tiempo- Mio trató de zafarse de la castaña pero no pudo –tienes que levantarte, lavarte la cara, desayunar, vestirte y alistarte para las clases- Ritsu se pegó más a la ojigris –eso se puede hacer en una hora, pero de momento- le dio una mirada lasciva a la morena quien se sonrojó –aún tenemos tiempo para jugar un poco ¿no crees?- desabrochó la blusa que llevaba Mio dejándola solo con el brasier puesto –eres hermosa Mio- la morena esta roja como un tomate pero no se resistió, la castaña le besó el cuello lentamente, luego mordió la oreja de Mio, la cual emitió un gemido -Ritsu, para, es muy temprano para hacer esto- la castaña no contestó, de hecho se había detenido -¿Ritsu?- la morena se sacó a Ritsu de encima -¡ZzzzZZzzzzzZZZZzz!- Mio se enfureció y la golpeó en la cabeza con fuerza – baja cuando estés lista- se puso de pie y se abrochó la blusa, cerró la puerta de un tirón, dejando a la castaña sola, esta se sentó en la cama y se acarició el chichón que le habían dejado en su cabeza, se rió de lo que había sucedido –bueno, así estará lista para lo noche- rió maliciosamente, se puso de pie, tomó su toalla de mano, su cepillo y su pasta dental, volvió del baño, totalmente despierta, buscó entre su montón de ropa algunas prendas que estuvieran limpias, saco unos jeans azules y una camiseta naranja, salió del dormitorio que compartía con Mio, al pasar por la puerta del dormitrio de Yui escuchó una voz que denotaba cierta vergüenza y excitación –Basta Yui-sempai, no toques ahí- se rió con ganas y bajó hasta la cafetería donde en una mesa la esperaba Mio, se sentó al lado de la ojigris se abrazó a su brazo –Buenos días Mio- la morena que aún estaba molesta no le dirigió la palabra, la ojimiel se le acercó al oído –Si quieres, esta noche continuamos donde nos quedamos, hoy es viernes y podemos quedarnos hasta tarde "jugando"- esto último lo dijo con más picardía, Mio se sonrojó al máximo, mas no dijo palabra alguna y continuó bebiendo su café, llegó Mugi con una sonrisa de oreja a oreja y algodón en una de sus fosas nasales -¿Te quedaste escuchando a Yui y Azuza cierto?- le preguntó la castaña, la rubia asintió, Ritsu y Mio suspiraron al unísono, en eso bajó Akira, aun bostezando y con unas ojeras enormes –Buenos días chicas- las 3 chicas respondieron al saludo -¿dormiste mal?- le preguntó Mio, la aludida asintió y suspiró –desde que llegó Azuza a la habitación de Yui no he podido dormir bien, cada noche hacen demasiado ruido, pero por el lado positivo, ya no tengo que despertarla todas las mañanas, por suerte su novia es una chica responsable- rieron ante el comentario y continuaron con el desayuno, en eso aparecieron Ayame y Sachi, seguidas por Yui y Azuza, se tomaron desayuno y cada chica se fue a su respectivo salón, en día transcurrió con normalidad, las clases de Ritsu terminaban antes que las de las demás los viernes, se fue al cuarto que compartía con Mio, observó el desorden que tenía hecho –bueno, sorprenderé a Mio, voy a ordenar todo- tomó toda la ropa sucia y la metió en una cesta, la llevó hasta las lavadoras de los dormitorios, la programó para lavado, enjuague y centrifugado, en lo que la ropa estaba lista Ritsu ordenó lo demás, dejó un montón de revistas viejas en la basura, ordenó todos sus pares de baquetas, la rotas, las fisuradas y las nuevas, encontró al menos 6 juegos de llaves que había perdido y dinero que no se acordaba, lo guardó de inmediato en un frasco que tenía una etiqueta que decía "fondos para la motocicleta" Ritsu estaba decidida a comprar una motocicleta, solo le faltaba un poco más y podría comprarla, aunque en realidad ya tenía suficiente para una barata y usada, Mio le había prohibido que comprara cualquier cosa, y la obligó a comprar una buena, de calidad, nueva y todas las protecciones pertinentes.
Flashback
La pareja estaba en una automotora, en la sección de vehículos usados-Mio mira, tengo todo el dinero para comprar esta motocicleta- dijo la castaña, señalando una motocicleta oxidada, con el medidor de gasolina roto y el tanque lleno de abolladuras –Ni hablar, no ter permitiré comprar una cosa tan insegura, accedí a que te compraras una motocicleta, pero esta porquería no te la vas a comprar, si lo haces vamos a terminar- era una amenaza hueca y ambas lo sabían –Vamos Mio, está en excelente estado, solo se ve un poco mal- golpeó el asiento suavemente, y al instante se cayó al suelo, Mio se cruzó de brazos y miró a Ritsu con el entrecejo fruncido –no quiero que te pase algo Ritsu, si te llegara a pasar algo, yo…- fue interrumpida por Ritsu quien la estaba abrasando –está bien, no compraré esta motocicleta, tú elige el modelo y yo el diseño, salieron del sector de vehículos usados y pasaron a los 0 kilómetro, Mio corrió hacia una motocicleta scooter para ciudad -¡esta!- Ritsu estaba algo insegura, era una motocicleta tan, poco motocicleta, no era como ella se lo había imaginado, Mio insistía con comprar esa moto –está bien, está bien, pero es muy cara, no podré comprarla con el dinero que tengo- Mio sacó su billetera –tampoco tengo mucho, pero si es por ti, podremos trabajar juntas para comprarla- Ritsu saltó de felicidad y abrazó a Mio –gracias, gracias, gracias, por eso te amo tanto Mio- la besó una y otra vez.
FinFlashBack
Continuó ordenando por otra media hora, y dejó todo reluciente, fue por la ropa que estaba lista, la metió en la cesta y la llevó hasta la habitación para plancharla, Mio le había enseñado, pero aún le costaba, tras muchas quemaduras, terminó, guardó todo ordenadamente en sus cajones que estaban prácticamente nuevos, ya que prenda que se ponía terminaba en el suelo, aún quedaban unos 30 minutos para que las clases de su amada terminaran, de repente se acordó que debía anotar cuánto dinero tenía para la motocicleta, fue al cuadernillo que estaba al lado del frasco, sumó el dinero que había encontrado y el que tenía dentro del frasco, cuando terminó la suma quedó atónita, no podía creerlo, había conseguido todo el dinero necesario para su motocicleta, saltó por toda la habitación dando gritos de alegría, decidió sorprender a su amada, abrió su billetera, sacó su tarjeta del banco y corrió hasta el cajero más próximo, aún le quedaba dinero del que sus padres le depositaron para su cumpleaños y año nuevo, sacó todo el dinero que le quedaba y lo guardó muy bien en su billetera, corrió a un supermercado, compró un montón de bocadillos, jugos, gaseosas y una botella de champagne, volvió a la habitación y reparó todo, se sentó en la cama para esperar a que llegara su amada, aún le quedaban unos 5 minutos de clases.
Se estaba quedando dormida cuando la puerta de su habitación se abrió –ya llegué- la castaña reconoció la voz, se puso de pie y se abalanzó sobre su amada –Bienvenida Mio, te extrañé mucho- la besó una y otra vez en los labios- Mio sorprendida por el recibimiento la miró un tanto extrañada, pero no mucho, su amada siempre había sido así, aunque ese día en específico estaba especialmente cariñosa -¿qué pasó Ritsu?- la ojimiel sonrió, tomó a Mio de la mano y la hizo pasa –Mira- la morena se quedó sorprendida, la habitación estaba sorprendentemente limpia, toda la habitación estaba sumamente ordenada, su mirada se quedó clavada en la mesita en el centro del dormitorio, donde estaban todos los bocadillos, jugos, gaseosas y 5 copas, se acercó y tomó la botella de champagne -¿y esto? ¿qué estamos festejando Ritsu?- la ojimiel tomó el cuaderno en el que estaban anotados los ahorros y se lo dio a Mio, la morena sonrió tiernamente aunque la felicidad no le alcanzó los ojos, se sentía feliz porque su amada podría cumplir uno de sus sueños, pero por otro lado no le gustaban las motos, eran tan poco seguras, en caso de un accidente el 57% de las veces el motociclista o perdía alguna capacidad motora o simplemente fallecía, pero no se lo comentó a su novia, no quería opacar su felicidad, en eso la castaña llamó a las otras tres integrantes del club de música ligera, que llegaron casi en el acto, la primera en llegar fue Yui, que al oír hablar de los bocadillos corrió hasta la habitación de Ritsu y Mio, abrieron la botella de champagne, la cual al saltar el corcho hizo un gran estallido debido a la presión, bebieron una copa cada una y comieron los bocadillos que la castaña había comprado, cuando se terminaron los alimentos, o más bien, Yui los devoró, cada chica volvió a su habitación, Ritsu y Mio limpiaron la mesa, tomaron unas toallas y se fueron a bañar.
Cuando volvieron ambas tenían puestos sus pijamas, se acostaron y Ritsu abrazó a Mio, se le acercó al oído y le susurró –es hora de continuar la función de la mañana, ¿no crees Mio-chan?- la morena se sonrojó, pero solo se dejó llevar por la castaña, después de todo, ella también lo deseaba, sintió como las hábiles manos de Ritsu le desabotonaban el pijama y el brasier, dejándola con el pecho descubierto, Ritsu, sin perder su manera traviesa de "jugar" con su amada le hizo cosquillas en la pancita, la morena se reía sin parar, hasta que golpeó a su novia en la cabeza –T-t-tomate esto en serio- Ritsu le sonrió, se quitó la parte de arriba del pijama y el brasier, abrazó a su amada, se sentía en el séptimo cielo, era un placer inigualable, sus labios recorrieron el cuerpo de la morena hasta que se encontraron con los labios de esta y se mezclaron en un beso apasionado, de esta manera se quedaron dormidas, con sus torsos desnudos tomadas de las manos y sus labios semi unidos por la proximidad.
Al día siguiente la castaña despertó primero que Mio, al verla tan inocente, indefensa y vulnerable, era una imagen de lo tierna que podía ser Mio, pero, no pudo resistirse a gastarle una pequeña broma, se sentó lentamente en la cama, para no despertar a su amada, le sacó las mantas para ver que aún estaba con su torso desnudo y con los dedos pulgar e índice de cada mano apretó suavemente los pezones de Mio, la morena no reaccionaba, la castaña decidió arriesgarse un poco y los apretó con más fuerza, la ojigris abrió los ojos de golpe, vio a Ritsu y donde esta tenía colocadas su manos, la castaña perdió todos los colores del rostro, el golpe que le esperaba sería el más fuerte de todas las veces que le habían golpeado, cuando trató de quitar las manos y pedir perdón Mio la detuvo -¿eh, Mio?- la morena estaba mirando hacia otro lado muy sonrojada –S-s-si es Richan n-n-no importa, a-a-además se siente bien- esto último lo dijo en un susurro casi inaudible, la castaña que también estaba sonrojada por la situación decidió dejar de apretar –e-esto es mu vergonzoso hacerlo de día, q-q-quizás a la noche- se rascó la nuca y reía aún nerviosa.
Mio se abrochó la pijama avergonzada, tomó su toalla de mano y fue al baño para lavarse la cara, Ritsu la imitó, ambas chicas se vistieron, la castaña se calzó unos tenis blancos y se colocó su diadema –Mio, vamos a comprar mi motocicleta hoy ¿sí?- la morena suspiró, pero accedió, no quería torturar más a su amada –está bien, pero yo llevaré el dinero- tomó el frasco y lo guardó en un pequeño bolso –deberíamos depositarlo en un banco, comprar una motocicleta de esta forma- Ritsu hizo pucheros –vamos, vamos, al menos con billetes grandes Mio-chan, quiero pagarla completa hoy- Mio suspiró, bueno era el dinero de Ritsu y podría decidir cómo usarlo.
Bajaron a desayunar, y sorprendentemente Yui y Azuza estaban en la mesa, las chicas se sentaron y bromearon por el hecho de que Yui estuviera en pie tan temprano –Azu-nyan no me dejó hacer nada divertido anoche y me dormí temprano- la pequeña estaba completamente sonrojada –Yui sempai no diga cosas tan vergonzosas en público- las 4 chicas rieron con ganas, en ese instante bajó Mugi con una sonrisa de oreja a oreja, -Vaya, parece que alguien tuvo una buena noche-, la rubia de ojos azules asintió –anoche vino a visitarme Sawa-chan- su nariz comenzó a sangrar al recordar la noche anterior, las chicas tomaron unos pañuelos y le pararon la hemorragia nasal –perdónenme chicas- rieron con más ganas, el día había comenzad bien, Ritsu tomó la mano de Mio –bueno chicas, Mio y yo iremos a comprar mi motocicleta- se fueron dejando a las otras tres chicas en la mesa, Yui sonrió –esas dos, se ven tan bonitas juntas, ojala sean felices para siempre, igual que Azu-nyan y yo- se abalanzó sobre la pequeña pelinegra.
Mio y Ritsu fueron tomadas de las manos hasta la parada de buses, tomaron uno que las dejaba cerca de un banco, donde pasarían a cambiar el dinero. Al entrar al banco, Ritsu sacó del bolso que llevaba Mio el frasco y lo dejó frente al empleado que atendía la caja –Quiero cambiar todo este dinero por los billetes más grandes que tenga- el cajero la miró perplejo –señorita, es mucho dinero el que lleva en ese frasco, me tomaría mucho tiempo contarlo- Ritsu, precavida, sacó el cuaderno de notas y se lo dio al cajero –esta es la suma que hay en el frasco, si no me cree cuéntelo usted mismo- el cajero, quizás por miedo a la gran determinación de la chica, o porque era un día sábado y él estaba sentado en esa silla, con un traje incomodo, en vez de estar disfrutando de un hermoso día con su familia, accedió a la petición de la castaña.
Ya con el fajo de billetes en el bolso se dispusieron a caminar hasta la automotora, no quedaba tan lejos, Mio preguntaba cada 5 minutos a la castaña -¿trajiste todos los documentos? ¿Tu carnet de identidad? ¿Tú licencia de conducir?- la castaña revisaba cada vez que Mio le preguntaba –Están todos aquí Mio, relájate- Mio aún estaba insegura -¿tus antecedentes?- la castaña infló las mejillas –Que mala eres Mio, sabes que no he tenido problemas con la policía, que me dejen antecedentes- esto último no se lo dijo a Mio, si no, más bien a ella misma, llegaron hasta la automotora, compraron la motocicleta, aunque tardaron 2 horas en hacer el trámite, al fin la tenían, Ritsu tomó su motocicleta nueva, y salió lentamente a la calle, se colocó el casco que había comprado en la misma automotora y le tendió uno a Mio –ven, sube Mio, daremos una vuelta inaugural- la morena se negó –preferiría volver a los dormitorios en bus Ritsu, perdóname, pero sabes que me dan miedo las motocicletas, cuídate y maneja con cuidado ¿sí? No corras, solo una vuelta y vuelves, ¿entendido?- la castaña bajó la visera de su casco –está bien, me cuidare- dicho esto partió a una velocidad moderada de 50 km/h.
Mio caminó hasta la parada de buses más próxima, esperó a que pasara uno que la dejara cerca de los dormitorios, al entrar se topó con Yui, que al verla corrió hacia la morena –Mio-chan Mio-chan- estaba pálida, su rostro denotaba terror –¿Richan está contigo?- la morena, algo asustada negó -¿qué sucede?- la voz de Azuza voz sonó atrás de Yui denotaba angustia y pesar –acaba de haber un accidente vehicular, una motocicleta nueva y un camión, todo indica que el responsable fue el conductor del camión, al menos eso informaron los noticieros- el rostro de Mio perdió todos los colores, estaba pálida y casi se desmaya –e-e-el conductor dela motocicleta,¿ e-e-es h-h-hombre o m-mu-mujer- Azuza, con los ojos aguados –mujer, está en el hospital de la ciudad- Mio salió corriendo hasta el hospital, quedaba relativamente cerca de los dormitorios, entró a la recepción y preguntó a gritos a la primera enfermera que pasó –una chica tuvo un accidente automovilístico, ¿dónde está ahora?- la enfermera asustada contestó débilmente –está en la habitación 345- Mio la dejó y salió corriendo por los pasillos, sin escuchar a la enfermera que le gritaba –no puede recibir visitas- Mio continuó corriendo, y no notó que la seguía el personal de seguridad del hospital, corrió sin parar a una velocidad que no tenía nada que envidiar a los corredores olímpicos, encontró la habitación, abrió la puerta y la imagen que vio la dejó petrificada, era Ritsu, su Ritsu, estaba en la camilla inconsciente, conectada a suero y otros tantos cables, no podía creer lo que sus ojos veían, su cerebro no quería procesar esa información, sus ojos se aguaron y su voz se quebró -¡RITSUUUUU!- lloraba a mares, desconsolada, en ese instante llegaron los guardias de seguridad y el doctor, vieron la escena y decidieron sacarla de la habitación, Mio lloraba en el suelo del pasillo amargamente, cuando una imagen corpulenta se quedó parada a su lado -¿Es usted amiga de la señorita?- la morena asintió –esto, cómo decirlo, soy el conductor del camión- Mio sintió una furia incontenible en su interior, su corazón se detuvo por un segundo y comenzó a latir con renovada fuerza, sus ojos se cegaron por la ira y el repudio, se puso de pie de un salto y comenzó a golpear al camionero, gritándole entre llantos -¡MALDITO BASTARDO, TE MATARÉ, TE MATARÉ!- el camionero se cubría con sus brazos de los golpes de la morena, nunca devolvió un golpe, solo se defendió, cuando Mio se cansó de golpearlo rompió a llorar nuevamente –Ritsu, Ritsu, Ritsu- decía una y otra vez, el camionero se quedó al lado de la morena -¿por qué lo hiciste?- preguntó Mio llorando –no fue a propósito, fue un accidente, estaba distraído, y no vi a la chica- Mio subió su tono de voz -¡PUES DEBISTE HABER ESTADO MÁS ATENTO A LA VÍA, AHORA RITSU PODRÍA, PODRÍA MORIR POR TÚ CULPA!- el camionero, compungido no sabía cómo disculparse, en eso aparecieron 2 personas que vestían uniformes policiales, tomaron al camionero y le colocaron esposas, este no se resistió, se lo llevaron y Mio clavó sus ojos llenos de repudio y odio en la espalda del sujeto, una voz sonó a sus espaldas –Un accidente le sucede a cualquiera, es increíble, la mayoría de los conductores se habrían dado a la fuga, ese sujeto se bajó de su camión, llamó a la policía y a la ambulancia, es un buen sujeto- Mio se quedó sin palabras –menos mal que alcanzó a maniobrar, aunque no pudo evitar el impacto pudo haber sido peor- Mio se dio vuelta y en la puerta de la habitación estaba el docto que atendía a Ritsu, era un adulto d unos 60 años -¿cómo esta Ritsu, se recuperará?- el doctor le dedicó una sonrisa afectuosa –está bien, por suerte solo tuvo unos hematomas y unos cuantos rasmillones, el impacto la dejó inconsciente, eso es todo, es un verdadero milagro, en un impacto entre una motocicleta y un camión, por suave que sea, el motociclista podría morir fácilmente- Mio cayó de rodillas debido al alivio, su amada estaba bien, no había sido nada grave y estaba a salvo, las lágrimas de felicidad comenzaron a brotar de sus ojos, el doctor se colocó a la misma altura de la morena –estás muy unida a tu amiga cierto- Mio asintió, el doctor se fijó en el cuello de la morena –Ya veo- dijo acercando su mano a una gargantilla con un corazón de plata que Mio llevaba desde el día en que Ritsu se la regaló –generalmente no dejamos que entren visitantes cuando un paciente está recién ingresado, pero podemos hacer una excepción- ayudó a Mio a ponerse de pie y la llevó hasta la habitación de la castaña Mio tomó una silla y se sentó al lado de su amada, le tomó la mano la besó y no la soltó, quedó tan ensimismada n su amada inconsciente que no se percató que el doctor no estaba.
El tiempo había avanzado incomprensiblemente rápido, cuando miró a través de las ventanas de la habitación se traslucía un cielo estrellado, Mio se fue quedando lentamente dormida, no supo hasta que hora durmió, pero cuando despertó estaba tapada con una manta, y una mano le acariciaba el rostro, abrió los ojos lentamente y vio la cara sonriente de su amada, su felicidad no le cabía en el pecho, se abalanzó sobre Ritsu y la abrazó, la besó repetidas veces llorando –tonta, tonta, tonta- repetía con cada beso que le daba a su amada –me tenías preocupada, no vuelvas a hacerme esto- Ritsu le acarició la espalda –tranquila Mio, no fue nada grave, el conductor de ese camión, se podría decir que me salvó la vida- Mio estaba avergonzada por cómo había tratado al chofer, pero la euforia y la pasión que nació en su corazón cegó la razón de su cerebro, pero en se instante solo podía abrazar a su Ritsu, y dar gracias a todas las divinidades por el hecho de que estuviera viva e ilesa, en ese momento entró el doctor, leyendo unos archivos en una carpeta, su rostro denotaba felicidad –Buenas noticias, señorita Tainaka, usted será dada de alta esta tarde- Ritsu dio unos grititos de alegría al igual que Mio, -ah y por cierto, la policía encontró esto en el lugar del accidente, ¿es suyo?- le dio una pequeña cajita azul, Ritsu asintió frenéticamente –Sí, gracias- el doctor alborotó el cabello de las chicas, como un abuelo cariñoso hacia sus nietas y salió de la habitación –Bueno, las dejo solas, no quiero hacer mal tercio- Mio tenía una expresión de confusión en su rostro, no sabía de qué estaba hablando el doctor, y aún más le intrigaba el contenido de la cajita, Ritsu le sonrió y se rascó la nuca –a decir verdad, venía de comprar esto cuando ocurrió todo, me hubiera gustado que fuera en otro lugar, y no en un hospital, pero- abrió la cajita y dos argollas de plata brillaron, miró a su amada a los ojos –Mio, ¿te gustaría casarte conmigo?- la morena estaba muda, no sabía qué decir, besó a Ritsu con pasión en los labios –sí, sí ,sí, sí quiero-.
El día transcurrió con normalidad, Mio se quedó todo el día con Ritsu, cada cierto tiempo las visitaba el doctor, que se llamaba Ishida, y les llevaba comida o bocadillos, cuando el ocaso comenzó el doctor Ishida llegó con una bolsa, y detrás de él venían Yui, Azuza y Mugi –Ya se puede ir señorita Tainaka, ¿o debería decir señora Tainaka?- Mio y Ritsu se sonrojaron ante el comentario del doctor, que riendo suavemente salió de la habitación -¿Señora Tainaka?- preguntó Yui con una expresión de no comprender lo que sucedía –creí que la madre de Ritsu era la señora Tainaka- una idea cruzó su cerebro –Tal vez Richan no es Richan, sino que es la madre de Richan que absorbió su juventud- la pequeña Azuza suspiró –por favor Yui-sempai, calladita se ve más bonita- Mugi señaló las argollas en las manos de Mio y Ritsu –quizás Ishida-san se refería a eso- Azuza y Yui clavaron sus ojos en las argollas -¿desde cuándo?- preguntó curiosa la pelinegra de coletas, la castaña se sonrojó y comenzó a rascarse la mejilla –Bueno, cuando me chocó el camión venía de vuelta de comprarlo, así que desde hoy- las tres chicas miraron las argollas durante un tiempo –Em chicas, ¿puedo vestirme?- todas salieron de la habitación excepto Mio, quién ayudó a la castaña a vestirse, cuando estuvo lista salieron de la habitación, aunque Ritsu insistía con que podía caminar bien Mio insistió en serle de apoyo, todas tomaron un bus de vuelta a los dormitorios.
Cuando entraron a la habitación de las chicas, estaban los padres de Ritsu y los de Mio, los cuales las abrazaron, Ritsu estaba feliz, aunque no lo demostrara, quería mucho a sus padres -¿cómo estás hijita, te duele alguna parte sientes algo raro?- le preguntó su madre, Ritsu le sonrió ampliamente –estoy bien, si no lo estuviera aún estaría en el hospital, ¿no creen?- los señores Akiyama también la abrazaron -¿hay algo que podamos hacer por ti Richan?- le preguntó la madre de Mio –de veras, estoy bien no fue nada grave, todo lo que me duele es mi motocicleta, lo que logro recordar es que se hizo añicos- Mugi sonrió y dijo –yo no estaría tan segura de eso Richan- dio un par de palmadas y dos hombres corpulentos entraron con la moto como nueva y además con un diseño negro y con llamas azules, la castaña abrazó a la rubia y corrió hacia su motocicleta –esta hermosa, gracias Mugi, eres la mejor en estas cosas- los dos hombres se llevaron la moto al estacionamiento y se fueron.
Las chicas celebraron y agradecieron que Ritsu salvo casi ilesa del accidente, todo estaba recuperado, cuando ya dieron las una de la madrugada los familiares de la castaña y la morena tomaron un tren de regreso a sus hogares, puesto que el día siguiente era lunes y debían trabajar, Yui y Azuza se fueron a su habitación y Mugi a la suya, cuando la castaña y la morena quedaron solas se abrasaron con felicidad, habían pasado tantas cosas en tan poco tiempo que parecía mentira, en solo tres días Ritsu había cumplido su sueño de tener una motocicleta, había comprado las argollas de compromiso, había tenido un accidente vehicular, y había logrado que Mio aceptara su propuesta de matrimonio, estaban felices y con razón, se acostaron con ropa puesta, aunque Ritsu se encargó de que quedaran prácticamente desnudas, a día siguiente se saltaron las clases y lo disfrutaron visitando todo tipo de lugares típicos de parejas, el centro comercial, el zoológico, cafés y cines, desde ese día nada las separaría, ni sufrirían tristeza alguna
FIN
Epílogo
El chofer salió del hospital, custodiado por los dos policías, lo llevaron hasta la comisaría, donde lo recibió el capitán –vamos a ver, Señor Makoto, debido a que la muchacha no tiene mayores lesiones será puesto bajo prisión con libertad bajo fianza, muchachos, llévenlo al calabozo-.
Al segundo día un cabo lo llamó, -señor Makoto, han pagado su fianza, puede salir- el chofer no podía creer lo, tendría que agradecer a la persona que pagó la fianza, cuando salió de la comisaria solo encontró al capitán, no había nadie más, aunque por la esquina de la calle vio una chica de cabello marrón corto tomada de la mano de una chica de una larga cabellera negra azabache –Makoto-san han dejado esto para usted- el capitán le dio una hoja de cuaderno doblada, el camionero lo abrió y en el rezaba "perdone mi descortesía en el pasillo, espero poder compensarlo con esto A.M" el chofer sonrió y volvió a su hogar.
NOTA DEL AUTOR: HOLA CHICOS, PERDONENME LA DEMORA DEL CAPÍTULO, DIGAMOS QUE TUVE CIERTOS PROBLEMAS DE SALUD Y SENTIMNTALES (mala combinación) PERO LES TRAIGO ESTE ÚLTIMO CAPÍTULO DE "Can this be love?" PERDONENME SI EL PREFACIO NO ES DEMASIADO CLARO, PERO, FUE LO QUE HICE, ESERO LES GUSTE, LES RECOMIENDO QUE CUANDO LO LEAN ESCUCHEN LA CANCI´N DE Cat Stevens "Lady D'Arbanville" MIENTRAS LO LEEN, PUESTO QUE, AL ESCUCHAR CIERTA MÚSICA LA MANERA QUE LLEGA EL MENSAJE ES DISTINTA, Y CÓMO LO ESCRIBÍ ESCUCHANDO ESA CANCIÓN ESPERO QUE A USTEDES, LOS POTENCIALES LECTORES, LES LLEGUE DE LA MISMA FORMA, LOS QUIERO MUCHO, DEJEN REVIEW ;) MATTA NE! HASTA EL PRÓXIMO FIC 3 33
