Luchaba por que su chacra llegara e hiciera su trabajo, pero era imposible, ningún instrumento ni palma sanadora había sido capas de atravesar aquel chacra que rodeaba su corazón y mantenía inflados sus pulmones. Pero esa misma fuerza estaba corroyendo lo que sustentaba. los fallidos intentos de los médicos no habían podido nada, ni siquiera sanar la herida mas visible del torso y las de las manos, menos las internas, el violento chacra del kyuubi los estaba resguardando de todo mal... y de todo bien.
"no es posible... maldito zorro... ¿Como puedes forzar tu chacra fuera del sello...?"
La rubia godaime no registró que dijo lo último en voz baja, pero audible,
"¿fuera?"
la pregunta de la eterna compañera de Tsunade bastó para hacerle ver su error a la quinta.
"¿no había Naruto-kun liberado el sello del kyuubi, Tsunade-sama?"
se puso increíblemente nerviosa, pero lo disimuló y Tsunade no necesitó desviar el tema, fue la propia mirada de su discípula, la cual se enfocó en el cuerpo sobre la camilla, conectado a infinidad de aparatos y rodeado de personal, salvó a Tsunade de dar... o negar, una explicación,
"no está sanando ni por sus propios medios ni por los del kyuubi..."-declaró la quinta, ganando de nuevo la atención de la morena-"su corazón y pulmones no están funcionando por si mismos... el chacra del zorro forma una capa al rededor que mantiene bombeando la sangre y dentro del pulmón perforado el aire... su diafragma y corazón, los órganos mas automáticos no funcionan por si mismos... no solo está inconsciente... está..."
Shizune no supo que era peor, lo que escuchaba, el tono profesional fingido de su maestra, lo que dejó volando y que ella sabía muy bien que era... o lo que le tenía que informar a continuación.
"los... análisis están listos"- dijo la morena-"una parte al menos..."
La rubia mujer tardó en reunir el valor suficiente para tomar los papeles de manos de su asistente...
No era tonta la quinta, sabía lo que leería. Todo lo que diagnostico era un preludio de lo que venía.
"compuesto 1010..."-susurró la quinta, y Shizune bajó la mirada-"¿como es posible, Shizune?"-interrogó la quinta-"ni siquiera Sakura sabe de esto, solo tu y yo... no me digas..."
"Hikari kuroka... es... era, una enfermera de mis mas allegadas, mi mano derecha se podría decir"- Shizune exhaló y aspiró profundamente, como reuniendo fuerza para seguir-"nunca hubo necesidad de ocultar nada de ella, pues respetaba lo privado... todo lo relacionado al compuesto 1010 estaba bajo llave y encriptado para que solo yo pudiera leerlo... pero creo que mi asistente me conocía demasiado bien..."
La voz de Shizune ya temblaba desde hace algunas palabras, su propio cuerpo estaba perdiendo la calma.
"Esto es... es mi..."
No pudo terminar, su maestra la había tomado en brazos para confortarla.
"no, Shizune"-interrumpió la quinta-" si está vivo, si tenemos la oportunidad de salvarlo, es gracias a ti"- consoló la quinta-"aun puedo sentir esa impotencia que me embargó cuando lo vi en ese charco de su propia sangre... incluso Sakura e Ino se desmallaron, si no fuera por ti, tal vez él no lo hubiera logrado hasta ahora"
Y por fin, desde que vio a ese joven que apreciaba tal como a un hermano, tirado bajo los escombros de aquella puerta y revolcado en sangre, Shizune lloró. Era increíble, pero fue la única de los cuatro médicos que actuó conforme al protocolo y de inmediato movió mar y tierra para llevar al rubio a este lugar, preparado por ella y su maestra hace tiempo. No comprendió entonces, inclusive ni ahora que ocupaban el lugar, para que lo necesitaban ¿para que perder valioso tiempo si el hospital estaba mas cerca y mas equipado? lo único que Shizune sabía, es que el propio Naruto tenía que ver con este lugar.
"el compuesto 1010, lo hicimos para ayudarle, y solo lo a puesto al borde de la muerte y sin dejarnos ayudarle"
La quinta compartió con pesar la sentencia de su alumna... sería mejor nunca haber inventado ese compuesto.
Las dos amigas estaban ajenas por el momento a el resto del personal... no tardaría eso en cambiar, pues aunque la asistente que contemplaba a sus superiores dudaba de interrumpir, la información que debía entregar era tan grave que no podía esperar, al igual que el joven Hokage al que atendían.
"Tsunade-sama"
La quita volteó ante el llamado.
"¿algún cambio?"- preguntó la quinta.
"no... no empeora ni mejora... pero él..."
Tsunade no estaba para pérdidas de tiempo, y su paciencia o mejor dicho, la falta de ella, salieron a relucir.
"HABLA DE UNA VEZ"- dijo al borde del grito. La mujer sudó frio, pues si la quinta reaccionaba así ahora no sabía como lo haría cuando supiera... y que ahora también su sempai Shizune le diera toda su atención no mejoró las cosas. Sin embargo, cada médico y enfermera lidia en algún momento con esto, con dar malas noticias.
"en los nuevos análisis..."- titubeó, pero al ver que Tsunade la reprendería de nuevo siguió con rapidez-"hemos encontrado rastros de un potente afrodisiaco"
La quinta y su ayudante no creían lo que escuchaban
"¿que has dicho?"-la mezcla de dolor y rabia hacía la voz de la quinta casi extraña.
La aterrada y acongojada informante no repetiría, seguiría con su mensaje, pues de sobra sabía que la habían escuchado bien y que pese a la pregunta, escuchar de nuevo era lo último que querían sus superiores.
"y desgraciadamente, en la limpieza de Hokage-sama hemos..."
Aquí venía el golpe mas duro, el nudo que se le hizo en la garganta a las tres era insoportable
"hemos encontrado semen y fluidos vaginales"
No había otra forma de decirlo que con esa crudeza, era la única forma que conocía de expresar sin decir directamente lo que se implicaba. De algún modo era mejor que usar la palabra violación.
"kami-sama...no"- fue lo único que pudo decir Shizune antes de que se rompiera por completo.
La senju sintió su ira subir por las nubes, no sabía si superaba su dolor o ella misma se aferró a esa ira para escapar de el... los cazadores anbu ya habían salido tras la criminal... ya podía verse la quinta con sus manos al cuello de la mujer... apretando tan fuerte que su cabeza se separaría de su cuerpo tal como un panadero separa una bolilla de masa.
/
Ser un shinobi de alto rango implicaba muchas cosas, una de ellas es la falta de misiones, ya que por estadísticas las misiones de alto rango son poco frecuentes. sin embargo tambien implicaba tener un papel mas... mundano, por así decirlo.
Pero no tenía nada de mundano lo que Sakura estaba haciendo, o mejor dicho, sintiendo. Y todo por culpa de esa ridícula revista que Ino le había prestado ¡dios! era una mujer adulta ¿como podía la rubia leer cosas para adolecentes? así debía estar de aburrida Sakura para leerla, mas aun cuando llegó a ese tonto artículo.
"si un chico gusta de ti, tu sola cercanía lo afectará. Se pondrá nervioso, se le acelerará el pulso, respirará agitado... o se excitará"
No podía ser que les vendieran esta basura a las jovencitas... si ino había probado estas cosas con algún pobre hombre, casi sentía pena por él… en ese momento la peli rosa no pudo pensar nada mas lejos del concepto de que el mundo, es muy, muy pequeño.
Además de que esto era una mentira. Pues su estetoscopio sobre el torso desnudo de su paciente dejaba oír un firme y sereno palpitar y una calma respiración... la afectada, nerviosa, de pulso acelerado y... excitada era ella. No tenía por qué, era una revisión de rutina, protocolo médico shinobi, que exige una revisión cada seis meses. El problema era el paciente... Naruto uzumaki.
Esto debía estar mal en varios niveles, primero el profesional pues estaba mal gozarse en un paciente. Dios bendiga la ingenuidad del rubio, que no lo dejaba notar que para escuchar su corazón sakura no necesitaba tener ambas manos sobre sus pectorales... y pasearlas por ellos de vez en cuando, aunque muy disimuladamente.
"¿hay algún problema, Sakura chan?"
Sakura se sintió como una niña a la que descubren con la mano en el tarro de las galletas, carraspeó para que su voz no saliera rara, pero su sonrojo era difícil de disimular.
"no, claro que no ¿por qué lo dices?¿sientes alguna molestia?"
"no... pero como tardaste mucho revisándome, pues..."
Ni tan ingenuo...
Le jaló duro la oreja, tal vez para que no viera que se sonrojaba más.
"¡baka! ¿Tu que sabes de medicina?"
"¡itatatatatatatai!"- lloraba el rubio-"Sakura chan, siempre que me curas me lastimas mas"-se quejaba el rubio, ante lo que Sakura le soltó-"es que shizune-neechan no tarda tanto en sus palpos..."
"cada médico tiene sus métodos... ahora... quítate tus pantalones"
"siempre te hará caso, o por lo menos, fingirá hacerlo"
Bueno, con eso probaría también el punto anterior... alguna reacción le debería causar estar casi desnudo frente a ella. Pero pareciera que ese día nada iría como lo esperado, pues el rubio ni se inmutó cuando se levantó de la cama y comenzó a desabrochar su cinturón. la profesionalidad de Sakura le ayudó un poco a disimular su nerviosismo.
"querrá parecer inocente ante cualquier acusación tuya o dicha en tu presencia"
"shizune-sempai siempre me comentó que eras muy penoso... me pregunto si todas esas... admiradoras, te han quitado algo mas que el pudor"
El rubio solo rio mientras sus pantalones caían al piso.
"no es eso... es que a neechan nunca la e visto... con poca ropa, como a ti"-dijo traqnuilamente-"la verdad es que hasta me siento en deuda"
Sakura estaba que echaba vapor por las orejas, mitad vergüenza mitad ira. Pero no estaba enojada por lo que dijo, sino por que lo dijo, y habían jurado nuca hablar de ello.
Le dio un manotazo en la espalda, que con la fuerza de Sakura quedó pintado en rojo vivo.
"ME JURASTE QUE NUNCA HABLARIAS DE ESO"- gritó la avergonzada chica.
Naruto por su parte quería alcanzar el área afectada con ambas manos, pero era imposible, el mismo estiramiento hacía que le doliera. Se quejó como un chiquillo una vez más.
"te juré que nunca hablaría de eso CON ALGUIEN MÁS, no sabía que entre nosotros tampoco se podía-ttebayo"-lloraba el uzumaki-"¿o lo que me dijiste esa vez eran mentiras?
Sakura se sonrojó mas, pues quien lo escuchara de seguro malentendería las cosas.
"claro que no, pero no por eso vas a andar por ahí diciendo que me viste en ropa interior..."-exclamó indignada, aunque fingía
"coqueteará contigo a cada oportunidad"
"...sabes que eso no fue todo lo que pasó... Sakura-chan..."
Bueno, al menos eso si lo hacía...
Afuera del consultorio, solo se podían oír gritos, unos de dolor, otros de rabia... quienes los oían, no tuvieron el valor para averiguar de que se trataba.
"te perdonará tus tonterías"
Varios minutos después, Naruto había pasado de revisión de rutina a paciente de urgencia.
"espero que no seas así con todos tus pacientes... un día vas a meterte en problemas si es así"-acusó el convaleciente rubio.
"¡ya te dije que lo siento!"- chilló de nuevo la pelirosa, pero al ver como su compañero se tensaba y luego se hacía bola por el miedo la hizo sentirse mal... poniendo su mano sobre el hombro del chico, lo mas suavemente que pudo, repitió-"de verdad lo siento, Naruto... es que no se... no se por qué solo hago esto contigo..."
Naruto ya se había relajado con solo su toque, pero ahora se preocupó por su tono triste y dolido... maldita ingenuidad, que no le dejaba ver al joven que cuando una persona tiene ese poder sobre los ánimos de otra, es por que no es cualquiera.
"solo bromeaba, Sakura-chan... sabes que me gusta tal y como eres..."
Lo dijo tan naturalmente, que solo cuando la chica lo miró sorprendida cayó en cuenta de sus palabras... pero Sakura no pudo ver nerviosismo ni otra emoción negativa en el rostro abigotado. tal vez fuera la privacidad del lugar, tal vez fuera que aún ella se encontraba con un ánimo vulnerable, tal vez fuera que la fuerza que siempre luchaba por salir del fondo del corazón de Sakura se había liberado por ese instante... pero solo pudo callar... y sonreír.
"siempre intentará hacerte sonreír"
El resto del examen pasó en silencio, y ya para darle la orden de vestirse al joven, sakura sonrió maliciosamente sin que él la viera.
"bien, Naruto, haz sido un niño muy, muy bueno"
Aún sentado al borde de la cama, era obvio que Naruto se extrañó ante las palabras.
"y los niños buenos siempre merecen un premio..."
Se paseó por el pequeño consultorio hasta que estuvo a sus espaldas, Naruto solo podía oir que la peli rosa revolvía cosas y frascos, pero antes de que él decidiera voltear, pareció de nuevo frente a él.
"bien... cierra los ojos..."
Estaba demasiado cerca... casi invadiendo su espacio personal, pero el rubio aún demostraba esa inusual serenidad, aunque un claro interés también.
"¿no me vas a inyectar, verdad?"
Sakura ya no confiaba en su voz, y solo negó mientras seguía sonriendo.
Mirándola casi de reojo el rubio esperó unos segundos antes de cerrar sus ojos, casi el mismo tiempo que Sakura esperó para proceder. se notaba la expectación del rubio, cosa que Sakura celebró. Pareciera que justo antes de que el rubio dijera algo la peli rosa le tocó la mejilla... y lentamente le pasó los dedos hasta los labios... luego a la barbilla. casi podía leer los pensamientos del rubio a través de sus expresiones... puso un poco de fuerza sobre la barbilla y su boca se abrió... y llenaron la boca del rubio las sensaciones que solo puede provocar... una paleta...
al fin la peli rosa pudo liberar las carcajadas que contenía. La cara de Naruto era un poema, incluso sacó la paleta de su boca para verla y solo así terminó por convencerse de que aquello no era un beso.
"¡sakura-chaaaaaaaan!"
la joven salió apresuradamente, casi tropezando por la falta de fuerza que le provocaba la risa. mas aún cuando pensó que Naruto no la podría seguir por que estaba semidesnudo... no le importó nada, ni siquiera los cuchicheos de las enfermeras mayores le pudieron borrar la sonrisa del rostro.
"y si mucho o todo lo anterior falla... finge que vas a besarlo, y al último, no lo hagas... si le interesas, las ganas no lo dejarán en paz hasta que consiga uno"
de sobra está decir, que los pacientes de la haruno disfrutaron mucho de la alegría de su doctora... por varios días. Aunque después de ellos, Sakura entristeció un poco… esa paleta solo era por si él abría sus ojos antes de… bueno, ya habrá otra ocasión. Por lo pronto aún podía escucharlo gritar su nombre… hasya que la última vez, sonó aterrado.
Abría sus ojos, un tanto resecos por el tiempo que duraron cerrados. no reconocía el lugar donde estaba ni recordaba nada por el momento... hasta que...
"NARUTO"
Su súbito levantamiento le hizo dar vueltas la cabeza por unos segundos, pero se sobrepuso a esto y se levantó de lo que reconocía como una camilla. Las paredes, si se le puede llamar así a algo hecho de tela, eran blancas y ondulaban suavemente... era algo con lo que se hizo muy familiar en la guerra... una tienda médica. Por las cortinas que servían de puerta se colaba un poco de luz y bastante ruido, pasos, murmullos, ruidos de instrumental... sonaba a cuarto de cirugía.
Cada paso que daba le iba confirmado que lo que empezaba a recordar no había sido un horrible sueño. Ya casi a punto de asomarse por las cortinas reconoció una voz.
"cual... ¿cual es su estado?"
Solo eso bastó para que Sakura parara; la verdad no sería endulzada para ella si no sabían que escuchaba... pero sería muy, muy cruda.
"Tsunade-sama y Shizune -sempai lo están revisando... solo sé que no está sanando y que... tiene una herida de kuna en su pecho... ¡Dios, shika... había tanta sangre!"
El tono de Ino era de puro y simple sufrimiento, ni siquiera estar en los brazos de su compañero de equipo parecía estar ayudando en algo.
"no te preocupes, Tsunade lo está atendiendo... "
Apenas mencionó esas palabras, la rubia lo apartó de golpe, cubriendo su rostro inmediatamente por unos segundos, intentando reprimir sus sollozos.
"¿Por qué? ¿Por qué cuando se trata de él no se puede preocupar alguien un poco?"
Ya sea el nara frente a Ino, o la peli-rosa oculta, pudieron notar que Ino misma se incluía en la acusación.
"¿por qué asumes que todo estará bien en lugar de preguntar que puedes hacer para ayudar? ¿por qué shikamaru?"
Ino mediante ojos llorosos vio el dolor que causó en su compañero, pero no eran solo las palabras de su amiga lo que habían lastimado al genio.
"tokubetsu jounin, shikamaru nara... te ordeno que dejes esta oficina y no te presentes a menos que se te llame... vete a observar tus preciosas nubes..."
Casi podía jurar que era Naruto quien le decía aquello en tiempo real... a todos los amigos de Naruto, se les recordaría algo que shinobis y kunoichis no deberían olvidar... el mañana no está comprado.
"solo... solo pude gritar y desmallarme..."
Era de nuevo Ino hablando
"estaba ahí, frente a mi, muriendo y yo... solo pude gritar... y desmallarme"
shikamaru volvió a abrazar a su amiga.
La peli-rosa oculta e in-detectada aún, tardó un poco en asimilar lo que escuchó. Las palabras de auto-reproche de la yamanaka bien podían ser para ella misma.
Levantó sus manos a su rostro y notó que estaban limpias... alguien se las había lavado cuando inconsciente, pero podía sentir esa sensación húmeda y pegajosa que solo la sangre deja cuando se comienza a secar sobre la piel... no lo pensó a conciencia, pero muy dentro de ella, sabía que si no veía otra vez la sonrisa de Naruto y sus ojos azules mirándola con alegría... esa sangre nunca se iría.
"shika yo... necesito aire"-dijo la rubia, separándose de su amigo.
Pasaron unos momentos de silencio desde que Ino salió, a punto estuvo Sakura de salir de la pieza donde estaba, pero pronto una voz, conocida, pero cuyo emisor estaba oculto, se escuchó.
"shikamaru... esto va mas lejos de lo que Ino sabe..."
Era kiba... sin saberlo, buscando desahogo como estaba haciendo, no percibió a la persona oculta... su olor no fluctuó mucho por que estaba desde hace rato en la pieza contigua... y kiba había suprimido su olfato desde... que lo encontraron.
"¿de que hablas kiba? ¿Tiene mas heridas acaso?"
Sakura no veía al aludido, pero imaginó que este negó de manera inaudible.
"esa mujer... sé que era una mujer..."-comenzó kiba
"¿que, kiba? habla de una vez"
shikamaru estaba pasando por algo muy raro en él... perdía la paciencia, no le gustaba proceder cuando no conocía toda la información, y ya sin Ino como razón para mantenerse calmo junto con la renuencia de kiba a hablar no era nada alentadora.
"cuando Sakura tiró esa puerta, fue como si me golpeara contra una pared... su sangre era el principal olor, pero podía percibir tanto mas... conmoción, adrenalina, miedo... y de ella... placer, euforia... lujuria."
"¿¡De qué estás hablando kiba!?"-exclamó, casi como lo haría alguien a quien le dicen la mas vil de las calumnias. Con Ino fuera, shikamaru nunca pidió a kiba bajar su voz o acercarse y hablarle al oído, no se daban cuenta de que no eran los únicos.
"abusó de él, shikamaru... no se como lo logró... pero lo hizo"
Y por una vez, el magnifico cerebro de la hoja no pudo procesar la información que recibía... tardó mucho en reaccionar, y vio como kiba apretaba sus puños en impotencia y dolor... tal como lo hacía él inconscientemente. Pero se sobrepuso, no vez morir a tu maestro y charlas con tu padre segundos antes de que este muera sin lograr sobreponerte en algún punto.
"escúchame, kiba... no quiero que digas esto a nadie mas... se lo haré saber a Tsunade-sama... si es que no lo han descubierto ya... y lo mas importante"- aquí pausó un momento, sin darse cuenta que ya era tarde en parte, para su intención-"esto no lo pueden saber Ino y Sakura... viste como reaccionaron con verle...herido, ellas no deben saber..."
"¿Qué no puedo saber, shikamaru?"
Esa voz... esa voz que salió tras las cortinas apenas instantes antes de que la dueña saliera también, asustaron al genio... pero no tanto como la seriedad que denotaba.
Ambos observaron como Sakura les pasó de largo, y fue directo a un manojo de papeles que estaban regados encima de una mesa del cuarto.
"estos papeles no dicen nada..."-dijo luego de unos segundos.
No sonaba alterada, ni triste, nada; era como si fuera un día de rutina en el hospital, con cualquier otro paciente en su haber. Algo andaba muy, muy mal.
"escucha, Sakura... no quería que lo supieras tan de golpe..."-comentó el moreno-"pero no quiero que se lo digas a Ino por el momento..."
Ella no contestó inmediatamente, siguió ojeando los papeles unos segundos antes de hablar.
"¿Ino? yo diría que debería saberlo"-cualquier cosa que shikamaru fuera a reclamar, murió cuando la peli-rosa continuó-"así me ayudará a darle a ese baka pervertido una buena lección cuando se recupere"
Ya no se necesitaba ser un genio para saber que algo andaba mal... incluso kiba notó la preocupante reacción de la peli-rosa
"¿lección? Sakura ¿de que demonios estás hablando?"-al parecer shikamaru se había quedado sin habla, pues fue kiba quien interrogó a la joven.
"¿no es obvio? a ese baka le pasó lo que le pasó por andar de pervertido... ya verá lo que le pasa apenas lo cure"
Ahora ambos quedaron mudos, hasta que kiba estalló en ira.
"¿pervertido? ¡SAKURA! ¿ESTÁS LOCA O QUE TE PASA?"- gritó el inuzuka-"ÉL FUE VIOL-"
"¡CÁLLATE! ¡CÁLLATE!"
Esta era la reacción que se esperaba desde el principio, ella tirando los papeles al piso, luego volteando la mesa, tapándose los oídos y jalando sus cabellos mientras negaba con su cabeza.
Los dos varones la vieron temblar, quizás contenido las lágrimas. Luego comenzó a andar por donde minutos antes había salido Ino.
"estos papeles no me dicen nada... buscaré a Tsunade-sama"
Salió, y el silencio imperó unos instantes.
"shikamaru... ¿que...?"- dijo kiba.
shikamaru solo negó, sacó un cigarrillo y su encendedor, e hizo lo esperado con ambos. Apenas hubo exhalado el humo de la primera bocanada cuando habló.
"todos tienen su forma de afrontar las cosas, kiba... Sakura a caído en la manera mas larga... está en negación"-dijo para luego tomar otra bocanada de humo-"para ella es mas fácil, menos doloroso, pensar que primero Naruto... quiso, y luego esa mujer lo hirió... pero esto hará que la verdad sea mas dolorosa cuando la acepte por fin... pobre Sakura... esto es de lo que quería protegerlas a ella e Ino..."
kiba no supo que hacer, nunca nadie vio venir esto, y simplemente estaban abrumados.
"es una suerte que hinata esté de misión... no se como se lo diría, menos como lo tomaría ella..."
shikamaru solo asintió ante las palabras del inuzuka, de hecho muchos de los antiguos novatos estaban de misión... pero él no pudo asegurar si quienes quedaban eran los mas fuertes o los mas susceptibles... lo pasado con Sakura era prueba de ello.
"vamos, kiba, hay que ir a la tienda donde tienen a Naruto, quizá haya mejoras"
Pese a la esperanza que se suponía debían transmitir esas palabras, el ánimo no mejoró mucho. Habían pasado horas desde que trajeron a naruto a este campo médico, y no había habido noticias. Aún para shikamaru, que había sido llamado por tsunade las cosas se veían mal, muy mal, pues aún ni siquiera había visto a la quinta hokage.
"padre... asuma-sensei... ayúdennos..."
/
Era obvio que alguien tenía que haber visto el traslado, no importaba cuantos habían sido, en una villa como konoha, donde todos se conocían al menos de vista, la gravísima noticia cundió como reguero de pólvora. era de esperarse que la noticia fuera alterada al pasar de boca en boca, algunas versiones yendo tan lejos como decir que el Hokage había sido asesinado y otras que solo había sido herido levemente, y que él mismo estaba en persecución de su agresor... tal vez fuera por intervención divina, pero la parte mas horrible no se había filtrado a la población aún, al menos no en la parte civil, pues en la unidad de investigación anbu, que ya había acordonado el área, había miembros del clan inuzuka y hyuuga... al menos los anbu los sabrían ya, y por ende... raíz.
Uno de esos anbu ya bajaba a los subterráneos cuarteles de raíz, era información crucial la que debía entregar y a la mayor brevedad. de seguro el líder tomaría el control mientras se decidía el destino del imprudente Hokage, que para empezar nunca había querido una escolta anbu para él. Era un gran guerrero en el campo de batalla, pero ahí radicaba su debilidad, pues un guerrero lo debe ser a toda hora para no acabar como acabó el uzumaki. Ya estaba frente a su líder casi sin notar el camino.
"Sai-sama... el Hokage a sufrido un atentado"
El pincel paró de hacer trazos sobre los documentos al instante.
"la quinta lo a llevado a unas tiendas médicas a las afueras de konoha... no se sabe nada mas por el momento, solo que es de extrema gravedad su condición"
La cara de su comandante no se inmutó en lo mas mínimo, y es que como en él mismo, el entrenamiento de raíz los prepara para no alterarse por nada, sin embargo también los prepara para no dejar nada a las apariencias, justo lo que Sai estaba haciendo.
"que cada ambu de raíz patrulle las afueras de konoha en un día a paso shinobi de distancia..."- fueron las ordenes del comandante, quien obviamente se disponía a salir pues tomaba su capa y mascara.
"pero señor... la aldea no tiene un líder, el sexto está herido tal vez de muerte y la quinta no a dejado su lado... usted debe..."
Aún bajó esa cara sin expresiones, el anbu pudo notar la severidad de su comandante.
"¿y en que afecta eso a la orden que te acabo de dar?"
"pero señor... es ahora cuando-"
"es ahora cuando debes seguir ordenes"-cortó Sai-"raíz está para proteger la hoja, y eso incumbe la orden que te acabo de dar... retírate"
Aún con dudas el anbu se retiró. aún después de tanto tiempo era difícil borrar las enseñanzas de danzo, es natural que raíz pensara y todos pensaran de ella, que sin un hokage era inminente un golpe de estado... precisamente por eso Sai había tomado el cargo, y precisamente por ser él, Naruto lo permitió. ahora Sai procedía conforme un plan conocido solo por unas cuantas personas... ahora debía ir a ver a su amigo y ver en que podía serle útil... su rostro aún sin su mascara, no mostraba preocupación... pero por dentro, otra cosa era.
Cuando entró en la instalación por la mañana el sol aún no había salido, ahora que salía ya se había ocultado... así operaba raíz, casi sin ver el sol, ahora Sai se preguntaba si konoha se quedaría sin ver salir el sol de nuevo.
todavía no alcanzaba las murallas cuando un temblor muy fuerte sacudió todo...
"es imposible... acabo de enterarme yo... no pueden haberse enterado aún... menos estar atacando... ¿como?"-musitó el anbu.
de pronto un vendaval sopló, desconcertando aún mas al anbu, por instinto shinobi miró al cielo, para ver como una enorme sombra eclipsaba la luna y parte del cielo, luego otra sombra y otra mas, cada una acompañada de esos vientos...
Siguió su camino y al llegar a las murallas las subió sin aminorar el paso, ya encima pudo ver que ninguna alarma luminosa o sónica había sido emitida. Enfocó un poco a la distancia y parecía que una montaña estuviera moviéndose, supo entonces, al ver a sus espaldas nuevamente y por sobre las murallas, que otras sombras sobresalian un poco por sobre ellas. Particularmente reconoció la identidad de la sombra más cercana, pues una pequeña luz, como una braza, brilló junto a ella...
"gamabunta... esto es peor de lo que pensé... naruto..."
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Cuando Ino salió de aquella tienda, pensó que la noche le daría privacidad para hacer lo que nadie quería hacer frente a otros... llorar. Pero no pudo... no quiso, pues decidió no ser lo que alguna vez Sakura le compartió, lo que mas odiaba, una niña llorona. Sin embargo reconoció que en su estado alterado, poco o nada podía hacer por Naruto. Respiró profundamente el aire de la noche, frio y con olor a hierba mojada, todo a causa de la lluvia de mas temprano. su piel se erizó por el frio... y si alguna vez soñó con que los brazos de Naruto se enredaran sobre ella, hoy lo deseaba a conciencia plena... no pudo mas que abrazarse a si misma y morder su labio en impotencia, sin poder expulsar el pensamiento de que tal vez nunca conocería esa sensación, nunca podría saber lo que imaginaba, si sería tierno, cálido, fuerte y protector, o fiero, ardiente, rudo y posesivo... y se odió a si misma por estar pensando en lo que ella perdería y no en que Naruto perdería su vida. Le dolió que ese sentimiento, que creía tan distinto a ese que alguna vez tuvo por sasuke, se manchara de egoísmo. Lo que Ino no sabía, es que el miedo y el amor lo exageran todo… y aunque tuviera sus dudas, aunque uno de esos sentimientos estuviera aún en pañales y el otro lo conociera muy bien por su profesión… estaba siendo presa de ambos por igual.
Ahora las lágrimas salieron sin que la fuerza con la que mantenía cerrados los párpados pudiera contenerlas.
"kami-sama… ayúdalo… no importa que nunca se fije en mi… no importa si tengo que verlo con Sakura el resto de mi vida… solo quiero poder verle… lo que me a tocado de él, ya es bastante"
Una de sus manos viajó a sus labios, y poco tenía que ver lo lastimados que estuvieran, para causar que sus dedos los acariciaran, un gesto que desde hacía un tiempo era común, pero inconsciente en ella. Sin saber por qué, este gesto la calmó un poco e Ino pasó inmóvil unos momentos mas... tenía que reunir fuerzas para enterarse de las nuevas, si es que las había... fueran cuales fueran.
No supo exactamente cuanto tiempo pasó así, pero volvió a ser consiente cuando escuchó una conocida voz alzarse desde la tienda misma donde ella había estado. eran los gritos de Sakura, quien solo momentos después salía de la tienda... Ino no estaba preparada para decirle a su amiga... casi colapsa cuando se lo dijo a shikamaru, y tal vez solo por el consuelo que le ofreció su amigo pudo lograrlo... pero con Sakura, no sabía.
Miró a la peli-rosa ir de tienda en tienda, obviamente buscando donde tenían a Naruto... Sakura siempre fue muy lista, pero en estos momentos, incluso a ella le fallaba la lógica. Era de suponer que la tienda donde atedian al Hokage era la central, y también la resguardada. Por fin la rosada dio con ella y ahora Ino la miró discutir con los guardias ambu, quienes obviamente le negaban el paso, Ino ya se había decidido, y conforme se acercaba podía escuchar mejor los reclamos de su amiga.
"¿Como que no puedo pasar? ¡Soy la asistente de la godaime!"
Ino intuyó, que la única razón por la que Sakura no gritaba era por no distraer o molestar a quienes estuvieran dentro y haciendo algo delicado.
"sabemos quien eres, pero son ordenes de la godaime, nadie entra si no lo autoriza ella directamente... en especial tu... y tu"
Ino no pudo ver, pero supuso, la cara de confusión que su amiga tenía, pues el anbu seguramente se refería a la rubia, quien ya estaba a metros del alboroto. Al fin Sakura giró el rostro y miró a Ino, su duda se aclaró enseguida.
"ambas somos ninjas médico ¿por qué no podemos pasar?"-preguntó Ino, parando su andar justo al lado de su amiga.
El anbu no decía nada, y esa máscara les impedía a las kunoichi descifrar sus intenciones, pero no fueron los anbu quienes les respondieron.
"por qué ustedes están ligadas emocionalmente con Naruto-chan... por eso no importa si son médico o no"
La voz venía a espaldas de las kunoichis, las cuales al mirar atrás no vieron nada.
"los sentimientos son una fuerza poderosa, pero sin control son solo un lastre..."
Con las nuevas palabras las jóvenes pudieron triangular el foco del sonido, y bajaron sus miradas para ver por fin a quien les hablaba, una pequeña rana de pelo y labios púrpura.
"shima-sama..."-musitó Sakura, revelando la identidad de una de los sabios de myoboku.
Nadie dijo mas, pues en ese momento el suelo tembló, repetidas veces, alarmando desde los guardias a las kunoichi, pero la vieja rana solo sonreía.
"no se asusten... solo son amigos"
Y tras decir esto, shima hizo una secuencia de sellos que fueron reconocidas con facilidad
"kuchiyose no jutsu"
Tras golpear su mano contra el suelo y la nube de humo blanco se disipara, apareció otra figura, de la talla de shima, fukasaku.
"gracias, ka-chan, luego de invocar a todos los grandes guerreros apenas y puedo estar de pie"- rio el pequeño anfibio.
"otra seña de que ya estás viejo"-respondió la esposa del sennin.
fukasaku sonrió pero pronto su vista se enfocó en la tienda tras las personas...
"Así que está aquí... ma, dime que estoy viejo y por eso no puedo sentir..."
El sabio había parado su sentencia cuando su esposa le tomó la mano, señalando con la cabeza a las jóvenes frente a ellos, fukasaku entendió en seguida.
"calma, tou-chan, lo mas seguro es que el chacra del nueve colas lo esté eclipsando... sabes que no puede haber uno sin el otro"-dijo shima.
A ambas kunoichi les molestó que se hablaran a medias cuando es evidente que estaban hablando de Naruto.
Nadie mas pudo decir nada, por que una explosión dentro de la tienda los sorprendió a todos. Tanto que ninguno notó el bulto que salió disparado por la entrada de la tienda, la cual estaría destruida de no haber impactado aquel objeto en dicho lugar.
Cuando la conmoción pasó, a unas decenas de metros de ahí, y luego de haber rebotado como una piedra plana sobre el agua, una figura luchaba por incorporarse.
La pequeña conmoción fue aprovechada por las dos jóvenes para entrar a la tienda, pues los ojos mas entrenados de los anbu vieron de quien se trataba aquella persona. pero fue esa misma conmoción la que les hizo olvidarse a las jóvenes de la preparación mental y emocional que venían guardando desde que decidieron venir aquí... lo que vieron, era como ver llover para arriba, simplemente era algo antinatural.
Ciertamente no era ni cerca tan traumática la visión como cuando lo encontraron en aquella casa, no estaba vendado como una momia, de hecho para la sangre que vieron cuando lo encontraron podían considerarse pocas las vendas que solo cubrían sus manos, pecho y pequeños parches en sus brazos. Pero la sangre que manchaba aquellas vendas era tan roja como rocíen brotada, algo poco alentador, y verlo conectado a un respirador, con intravenosas y con bastantes electrodos fue una visión desgarradora... más aún con Shizune y algunos médicos moviéndose a su alrededor.
"Naruto..."
Lo dijeron al mismo tiempo, con la misma intensidad y velocidad, que parecía que solo una había susurrado.
Los médicos levantaban algunos de los aparatos y mesas, por suerte el respirador era uno de los pocos de pie y no había sufrido daños por esa explosión, fuera del origen que fuera.
uno de ellos, al ver a las kunoichis, las cuales no llevaban para nada una vestimenta sanitaria, se acercó para reprenderles y hacerlas salir.
"no pueden estar aquí sin la indumentaria... tampoco sus animales de invocación."
El hombre miraba con cierto desagrado por debajo y detrás de las chicas, las cuales apenas habían registrado las palabras del médico. para shima y fukasaku, que también habían entrado, era obvio que se referían a ellos.
"¡ten mas respeto a los maestros del hokage!"
la potente voz venía de mas atrás que las ranas, y atemorizó al instante al médico, era la godaime que a duras penas y ayudada por los anbus regresaba a la tienda. esa presencia si clamó atención de las jóvenes, pues era quien podía darles respuestas, pero se desconcertaron al ver el aspecto maltrecho de la sannin, así como los dedos de su mano derecha, que estaban retorcidos en posturas innaturales y todavía humeando... ¿que demonios había pasado?
Era precisamente lo que shikamaru nara se preguntó, pues venía detrás de la quinta, pero ni siquiera él pudo mantener la cabeza, fría, pues a todos los recién llegados por igual les afectó el estado del joven hokage.
"fukasaku-sama... yo..." era la voz de Tsunade de nuevo. a la quinta parecía no importarle su herida tanto como la explicación que debía dar a los grandes sabios... la similitud de esta situación y la de jiraiya años atrás eran demasiado para Tsunade, así como la sola presencia de los ermitaños y los jóvenes... era fácil de deducir... había llegado el momento de revelar la verdad... toda ella.
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el silencio sería completo de no ser por el eco de las gotas que caían del techo. hay cuentos de que algunas culturas usaban las gotas de agua como tortita física y psicológica, algunos partiendo desde que una gota cayendo sobre tu rostro una y otra vez acabaría con tu paciencia y luego con tu cordura, simplemente por el hecho de no poder evitarlo al estar inmovilizado; otras siendo un poco mas macabras, asegurando que con el suficiente tiempo, el goteo perforaría tu cráneo... parece tonto, hasta que recuerdas que con el suficiente tiempo, el agua talla y perfora la roca. Pero no era ese el caso del prisionero... no, el tenía otra cosa que lo destruía desde que lo pusieron aquí... odio, ese odio que el mismo segundo hokage aseguraba era intrínseco a su sangre. Pero algo había de nuevo, pues a diferencia de antaño, otra fuerza se oponía al odio de su corazón.
era lógico que él estuviera aquí, no importaba que, en acciones, fuera casi tan héroe de la gran guerra como el dobe. la alianza lo había usado a su beneficio y cuando ya no le necesitó lo guardó a oscuras y bajo llave, justo como a cualquier arma. solo quedaba un año... un año mas de este encierro y un año mas de lucha entre ese odio y la fuerza que se oponía a él.
las visitas de sus antiguos compañeros eran poco frecuentes, pero muchas si las comparaba con otros presos. Sorprendentemente quien más lo visitaba no era Sakura, ni Naruto, sino kakashi. Tal vez el jounin aún se sintiera en deuda con su clan por lo ocurrido con obito. y sinceramente las visitas del rubio eran las que mas le molestaban... siempre era así con naruto, el buen amigo que creía entenderlo a la perfección, cuando sasuke le había dicho infinidad de veces que solo sufriendo lo que él lo podría entender... pero el rubio nunca tuvo una familia para morir delante de sus ojos, ni un hermano al que matar con sus propias manos... ni un sharingan que la alianza decidiera sellarle, y claro, la oficina del hokage no es precisamente una prisión.
claro que él merecía estar aquí y naruto no, pero lo que enfurecía a sasuke era su condescendencia, su compasión. Ya quedaba un año, solo un año, entonces decidiría, si konoha fue purificada por su amigo o lo sería por el fuego que el mismo encendería.
Todo tembló fuerte y varias veces... y sonrió... quizás no faltara un año después de todo...
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Ya Tsunade había explicado el estado actual del Hokage, había revelado el nombre de la agresora y también que ya se estaba tras ella. Pero Tsunade no encontraba palabras para decir lo que seguía, y estiró lo que todos creían sería un breve silencio... pero algunos no estaban dispuestos a esperar a la quinta.
Ino pasaba sus manos sobre el inerte cuerpo, sin siquiera sentirse tonta, pues lo que sea que a ella pudiera ocurrírsele o descubrir, sin duda Tsunade y Shizune ya lo habían hecho. Era tal vez mas para ligar al inconsciente Naruto con la realidad. Y ese simple contacto físico lo estaba logrando. Pero de inmediato notó las anomalías que Tsunade aún no les decía a nadie.
fukasaku y shima, sobre la cama, al lado opuesto de Ino, estaban en una leve meditación, intentando sentir los flujos de chacra de su pupilo... y solo hayaron caos, odio, y mas que nada, ira. todo manando del vientre del rubio y recorriendo su cuerpo por completo.
Sakura por su parte, leía los informes redactados, enterándose de una manera menos directa de el estado de su amigo. Nadie sabía, de su fragilidad en este momento, tal vez solo shikamaru y kiba lo sospecharan. Ella no había hecho como Ino, pues sin deseos de presumir, se sabía mejor que la rubia en el campo médico, y no estaba lista para comprobar de primera mano si es que había malas noticias. Deseaba tocarlo y sentirlo vivo, pero temía encontrarse solo una cáscara vacía, y el silencio de su maestra y lo que leía nada le confortaba. Y llegó a una parte crucial...
"estas sustancias... ¿Que son, que hacen, Tsunade?"- preguntó la pelirosa, nadie siquiera se extrañó de que se dirigiera a su maestra de forma tan irrespetuosa. ese respeto iría decayendo aun mas en lo sucesivo.
tsuande por su parte ya no podía evadir esto, tenía que hablar, y enfrentar lo que viniera.
"justo al final de la gran guerra... Naruto había resultado muy herido, pero nada que amenazara su vida"-comentó Tsunade.
"¡eso ya lo se!"-exclamó impacientemente la joven de ojos verdes.
"no, Sakura, no lo sabes"-señaló Tsunade con severidad-"porque uchiha sasuke también acabó muy herido y tu decidiste enfocarte en él"
Era otro ataque a la sanidad mental de Sakura, pero muy cierto, sin embargo notó el reproche de su maestra y luego de todo lo que pasó hoy, no soportaría nada.
"así es, pero eso fue solo después de asegurarme que las heridas de Naruto no eran de gravedad, en cambio sasuke estaba al borde del colapso por utilizar tanto sus ojos y el sello maldito"-justificó la rosada.
"así es, pero si no hubieras estado tan enfocada en sasuke, hubieras notado lo que shizune y yo al tratarle"
shizune por su parte decidió continuar desde aquí, por que percibía la hostilidad entre su maestra y Sakura.
"Naruto-kun se había roto varios huesos durante la batalla-"
"¡si! pero yo lo revisé y ya habían sanado ¿por qué perdemos el tiempo repitiéndolo?"
"porque lo que no notaste es que sus huesos sanaron tan rápido, que no lo hicieron en la posición correcta..."-aclaró shizune.
Tsunade que había reunido un poco de fuerza prosiguió
"esto no te parecerá grave, Sakura, pero lo es, tan así que es una de las causas por las que Naruto está postrado en esta cama mientras hablamos"-acusó la quinta-"en la gran mayoría de los casos, no es grave que un hueso suelde en una mala posición, el mismo sistema óseo lo acaba corrigiendo en unos meses... pero no todos los órganos son iguales"
"el corazón es un órgano muy especial, a diferencia de casi todo el cuerpo, sus células no se dividen, duran para toda la vida, y tras un grave daño, no se pueden regenerar como otros tejidos, tal vez en un hombre muy sano y joven la regeneración ronde el 0.5% anual luego de un infarto, por ejemplo"-siguió shizune, y por fin Sakura e Ino pudieron comprender por donde iba la cosa.
"si Naruto hubiera sido herido en el corazón, y este hubiese sanado de mal modo, le hubiese causado un problema, pues el tejido endurecido de la cicatriz interferiría con el latir, tal vez incluso los bordes de la herida de su corazón cauterizarían sin siquiera unirse y del mismo modo, su factor de sanación interferiría con cualquier operación mayor que requiriera, pues su piel se cerraría casi al mismo tiempo que la abriéramos"
"su regeneración siempre fue rápida, pero no tanto... ¿porqué...?"-se preguntó Sakura.
"ahora tiene al kyuubi completo..."- declaró shikamaru, de quien casi todos se habían olvidado su presencia.
"en parte... pero Naruto es un uzumaki... está entrando en la plenitud de su vida... el kyuubi solo acelera lo que ya es rápido, hay reportes de Naruto sanando heridas que tomarían semanas en solo un par de días... y eso era cuando niño, cuando el sello del cuarto era mucho mas fuerte y casi no había influencia del zorro"
"pero esto no acaba de cuadrar... el propio cuerpo de Naruto y el chacra del kyuubi tratarían cualquier sustancia extraña como un veneno, incluso su metabolismo y ese mismo factor de regeneración harían que cualquier droga o anticoagulante durara muy poco... ¿es eso lo que hacen esas sustancias, que son?"
Tsunade hubiera sentido un poco de orgullo si no fuera esta la situación, ante la respuesta de Ino.
"forman un compuesto ultra secreto, el compuesto 1010, del cual no hallarán referencia alguna en ningún lugar, está hecho de varios compuestos médicos especiales... pero eso no es lo importante... también contiene una gran concentración de..."- pausó… lo que venía era enorme, pero solo era la punta del iceberg-"… restos del dios árbol"
ion de... restos del dios árbol"
