Ese día todos los chicos se dedicaron a la práctica de bateo ya que pronto tendrían otros juegos antes de ir al Senbatsu en marzo por lo que no tenían mucho tiempo, aunque estaba en puerta la concentración de diciembre. Sawamura aun pensando en sus altibajos se detuvo al escuchar los fuertes golpes de Maezono, mirando con atención su práctica en especial las caras de samurái que solía poner.

-¡Hahaha! Zono-senpai si no le da a bola por lo menos la asusta.

-¡Wamura! No deberías ser grosera-le llamo la atención Kanemaru.

-¡Puf! ¡Hahahaha!-riendo Toujou

-No te rías.

-Lo siento Shinji, es que Sawamura es muy graciosa.

-Lo ves soy graciosa-la chica mostrándole la lengua.

Al terminar la practica ayudo a recolectar el equipo de entrenamiento y para asegurar que no faltara nada recorrió el lugar topándose con Furuya en el campo donde veía con atención un neumático.

-¿Qué haces?

-Siempre me dicen que necesito tener más resistencia física y solo correr no me ayuda, pensaba en...

-¿Arrastrar un neumático? Excelente idea.

-Entonces lo hare-recogió uno y al ver que se peleaba con la cuerda decidió ayudarlo, le ato a la cintura rodeándolo con los brazos.

-Miyuki me dijo que no solías jugar mucho en la secundaria, tal vez por eso te falta tanta resistencia...

Ella levanto la vista que Furuya le veía con sumo cuidado logrando que Sawamura se alejara un poco apenada, no solía ser amistosa con él desde que discutió su dorsal a inicios del torneo de otoño pues ella estaba segura que debería llevarlo Nori. El pitcher le dedico una suave sonrisa sorprendiéndola pues no solía hacer esa clase de gestos.

-¿Qué pasa?

-Sonreíste.

-Creo que sí.

-¡Hahaha! Creí que no tenía esa faceta.

En ese mismo momento en el campo techado Kuramochi se topó con Miyuki quien se había quedado dormido sobre una banca, cuando sintió la sombre abrió los ojos.

-Me dormí.

-No tienes vergüenza mira que quedarte dormido ahí.

-Me aburro mucho sin poder practicar.

-Ve a tu cuarto, será mejor para que te repongas rápido y regreses al campo.

-¿Suena a que me extrañas? ¿Muy pesado el cargo?

-Claro que no, pero el equipo te necesita.

-Solo el equipo, eh.

El short stop se sentó a su lado mirando cómo se había puesto algo deprimido, lo rodeo con el brazo sonriéndole y revolviendo su cabello.

-Tonto, no solo el equipo, no me gusta admitirlo y solo lo diré una vez. Eres mejor capitán que yo además eso de lidiar con revoltosos. Te extraño.

Esas palabras hicieron sonrojar a Miyuki, Kuramochi se le quedo mirando pues nunca pensó verlo así claro que el cátcher de inmediato se levantó huyendo para que no lo viera en ese estado.

-¡Hahaha! Sabía que la carga era mucha para ti.

-¿Qué dijiste?-el short stop se levantó de golpe dándole una leve patada.

Ambos salieron de lugar para ir a tomar un baño e ir a cenar cuando escucharon los gritos de Sawamura, curioso por la chica Kuramochi , encontrándola animando a Furuya que ya estaba dando la vuelta numero 20 arrastrando el neumático.

-¡Vamos necesitas más estamina!

El pitcher se detuvo frente a ella sosteniéndose de sus rodillas sudando, se limpió el sudor con el dorso del brazo a lo que Sawamura le presto su pañuelo, lo miro pero no quería ensuciarlo.

-Tómalo.

-Bien-por fin lo recogió y se limpió el rostro llenándolo de siento, voy a lavarlo.

-Está bien, descuida-le sonrió, un impulso hizo al pitcher levantar la mano y tocar su cabello, Sawamura se quedó quieta mirando esos ojos obscuros, ruborizándose un poco.

En la orilla del campo, Kuramochi apretaba los puños porque alguien estaba adelantándose con la chica.

-¡Tsk! Ese Furuya se ganó esta vez-musito.

-Debes admitir que los serios son más atrevidos.

-¡Cállate!

-¡Hahaha!-riendo Miyuki, fijando su mirada en ese par de primero.

Furuya se disculpó con un gesto por el atrevimiento.

-Está más largo.

-¿Eh? Si, cuando llegue en abril estaba más corto.

-Me gusta así.

-Gracias, supongo que olvide ir a recortarlo. Creo que mejor lo dejo así, además Miyuki tiene la manía de sujetarlo siempre con una cinta, la verdad no sé de donde las saca.

-¿Te gustan?

-¿Qué cosa?

-Las cintas.

-Bueno, si aunque no suelo usarlas mucho. Son lindas-mostrando esa hermosa sonría de la cual se caracterizaba y Furuya estaba encantado, pues fue el primer día que la vio cuando se quedó impresionado con ella.

Flash Back…

El equipo de béisbol iba a tener un juego ese día, los de primer año apenas llevaban un mes entrenando y pronto se llevaría acabo el partido de mayores donde tenían la oportunidad de darse a notar, para Furuya Satoru era todo así que deseaba que llegara el día para poder hacer batería con ese cátcher que estaba seguro no rechazaría sus lanzamientos, sin embargo no podía ver a otro en el montículo. Así que se quedó aunque no sabía que hacer mientras los demás estaban fuera, estaba solo y sin ánimos de otra cosa más que lanzar.

Paseando por el campo escucho los gritos de alguien y al mirar se trataba de una chica que jugaba con guante y pelota, lanzándose a ella misma, se quedó mirando hasta que ella noto su presencia.

-¿Ah? Esto, yo.

-¿No fuiste con los demás?

-No, estaba en el baño y se olvidaron de mí, supongo.

Justo en el camino hacia el partido, Haruno veía por la ventana como si olvidara algo hasta que lo recordó.

-¡Sawamura!

-Haruno, no me digas que olvidaste decirle que ya nos íbamos.

-¡Senpai lo siento!-la chica al punto de lagrima.

-Tendrás que disculparte con ella cuando regresemos.

Sawamura oculto el guante y la pelota tras su espalda avergonzada de que la vieran haciendo todo un escándalo.

-Espera, tu tampoco fuiste.

-No quise ir, no me gustaría ver a otra persona lanzando.

-¡Hehehe! Debes ser pitcher ¿Cierto? El orgullo de los pitcher es algo notorio, eso dicen-dijo pero la mirada de Furuya le dijo todo a Sawamura, ella pronto mostro el guante-¿Te gustaría lanzar la pelota un poco?

-No sé si sea bueno. Podría lastimarte.

-¿Ah? Déjame decirte que fui pitcher en la secundaria, solo porque soy mujer no puedo jugar en la preparatoria pero da igual, no soy débil, vamos juega-molesta le lanzo la pelota, Furuya la atrapo y fue por un guante para jugar-.Lánzala.

El joven respiro hondo y la lanzo pero se le fue la mano ya que cuando ella intento atraparla su guante salió expulsado, doliéndose de la mano. Corrió preocupado por lo que había pasado.

-Lo siento ¿Estas bien?

-¡Duele! Pero que brazo, eso fue impresionante. Debiste ser muy bueno en tu equipo.

Para Furuya no fue así, rechazado por su talento y alejado por sus compañeros con la excusa de que nadie podría atrapar para él, por eso cuando vio un reportaje de Miyuki en una revista nombrándolo un genio quería probar que fuera el quien podría al fin llevarlo al montículo.

-Mejor dejémoslo.

-Claro que no, vamos lánzala de nuevo.

-No puedo.

-Si puedes, no desistas.

-¿Por qué?

-Porque el béisbol es divertido-sonrió, esa sonrisa fue para Furuya un impulso pues en todo ese tiempo no había disfrutado el béisbol, pero más que nada ella quien tenía una increíble energía que parecía llenarte por completo algo movió dentro dejándolo flechado desde entonces.

_ . _

-¡Hola! La tierra llamando a Furuya-pasando la mano frente a él.

-Estaba recordando.

-¿Qué cosa?

-Cuando nos conocimos.

-¡Hahaha! Es cierto, me dolió la mano por una semana.

-Lo siento.

-¡Hahaha! Deja de decirlo, sabes tal vez pueda ayudar. Las enseñanzas de Chris-senpai me deben de servir para hacerte un menú de entrenamiento especial ¿Haces pesas?-pregunto a lo que Furuya asentó.

-Voy a ayudarte.

-Gracias, eres muy amable-contesto el joven con una leve sonrisa, Sawamura se sonrojo un poco.

-¿Cómo cuanto levantas?

-Mph, no lo sé-dijo luego se le quedo mirando.

Del otro lado de la malla Kuramochi ya no podía ver más, se dio la vuelta para regresar a los dormitorios por su parte Miyuki se quedó un instante más para ver como Furuya levantaba a Eijun como si fuese una doncella.

-¡Ha! ¿Qué haces?

-¿Cuánto pesas?

-¡Bájame! No pienso decirte eso.

-¿Por qué?

-No se le debe preguntar eso a una chica ¿Qué nunca te enseñaron nada?-le reclamo con los brazos cruzados mientras la seguían cargando, Furuya comenzó a bajarla aunque parecía que la tiraría así que Sawamura lo abrazo por el cuello.

-¡Noh!-grito. Miyuki no pudo evitar sentir el ir a ayudarla pero cuando Furuya al fin la bajo delicadamente y ambos se quedaron abrazados mirándose directo a los ojos, se detuvo «Creo que no será necesario…»pensó el mayor.

Furuya sostenía la cintura de Sawamura y ella parecía estar más sonrojada por la posición tan pronto pudo le solto del cuello aunque el pitcher aprovecho y beso su mejilla.

-No quise asustarte.

-¿Qué? ¿Qué? Furuya.

-Creo que se hace tarde, debes ir a casa ¿No?

-Sí, mejor me voy.

El acto del pitcher la dejo un poco inquieta, nunca pensó que fuese tan tierno aun cuando se ve la mayor parte del tiempo como alguien nada emocional. De regreso en los dormitorios Furuya pensó ese pequeño beso sonriendo ante ello.

-Por lo menos esta vez no te dio un golpe-comento Miyuki quien parecía esperarlo junto a la máquina de sodas.

-Miyuki-senpai.

-Sí, los vi. Es cierto lo que dicen.

-¿Qué dicen?

-Cuídense de los callados. Supongo que te gusta mucho Sawamura.

-Mucho-se apresuró a contestar, dejando impresionado a Miyuki, luego con gesto se despidió del cátcher quien se le quedo mirando hasta que se perdió de vista.

Esa noche mientras cenaban Kanemaru noto que Furuya no estaba presente así que curioso le pregunto por a Haruichi.

-Pidió permiso para salir a la tienda.

-Ya veo ¿Qué habrá ido a comprar? Pudo pedirlo a las managers.

-Quien sabe-alzo los hombros el peli rosa.

Pero en la mesa de segundo año Kuramochi se le quedo mirando a Miyuki quien comenzaba a sentirse un poco cohibido con eso.

-Dime de una vez ¿Qué quieres?

-¿Qué le gusta a Sawamura?

-¿Por qué me preguntas eso?

-Porque quiero regalarle algo, dime ¿Eres su amigo?

-Sí, lo soy. Aunque no te ayudare.

-¿Qué? ¡Maldito! ¿La quieres para ti o qué?

-¿De que estas hablando idiota? No te ayudare porque debes buscarlo tú mismo, me parece mal que en todo este tiempo no te hayas fijado lo suficiente en ella para saber sus gustos.

-Eso no importa. Es diferente, ella es una chica, por ejemplo tú sé que no te gustan los dulces y prefieres el café amargo. Eres bueno cocinando y en las labores de limpieza.

-Para, para, que me da un poco de miedo-dijo el cátcher, solo que realmente le agrada que supiera tanto de él.

-Idiota, se de ti porque paso tiempo contigo pero con ella no, solo tú lo haces o más bien es a quien siempre deja acercarse tanto. O hasta hoy-con molestia debido a su acercamiento con Furuya.

Miyuki pensó en todas esas veces que la chica pasa a su lado, hasta cuando se molestaron al discutir por el asunto de que Chris se iba temprano del entrenamiento, sonrió pues era divertido estar con ella aun cuando se enojaba.

-Pero cuando por fin se decida será distinto.

-¿Eh?

-Sí, ella pasara más tiempo con su novio, así que vete acostumbrando.

. . .

El despertador no dejaba de sonar, hasta que por fin la chica de cabellos castaños brinco de la cama pues se le había hecho tarde.

-¡Maldición!-corrió descalza hasta su armario donde saco su uniforme después bajo las escaleras donde su tía tenia listo el almuerzo, Sawamura se quejó un poco de dolor de estómago.

-¿Todo bien?

-Sí, creo que no debí comer esa ramen tan tarde. Ya me voy.

-Que te vaya bien.

Al llegar al instituto se topó con Furuya en la puerta, este parecía esperar a alguien.

-Buenos días Furuya-kun-saludaban las chicas que pasaban frente a él, pero al mirar a Sawamura se puso firme.

-Buenos días-saludo.

-¡Uff! Creí que no llegaría, buen día ¿Qué haces aquí?

-Estaba esperándote.

-¿En serio? ¿Por qué?

-Esto-saco de su chaqueta un listón color rosado con pequeñas pelotas de béisbol. La chica se le quedo mirando, extendió la mano ante ella y lo sostuvo.

-Es un listón muy bonito.

-Es para tu cabello.

Ya caminando a clases, los dos conversaban al respecto hasta que Miyuki los vio de lejos intento saludar pero estaban muy entrenados con el listón del cual Sawamura estaba encantada que no lo vieron. Sin embargo noto algo así que les dio alcance.

-¿Crees que deba usarlo ahora?

-Te verás linda.

-Gracias-se sonrojo ante su cumplido.

-Sawamura, es una gran vista.

-¿Qué?-le miro ella, Miyuki señalo su falda que se había atorado con su bolso dejando ver sus piernas, Furuya le miro y de inmediato desvió la mirada.

-¡Hahaha! ¿Eres una exhibicionista?

-¡Miyuki! Debiste decirlo antes.

-Pero estabas coqueteando.

-¡Cállate tonto! ¡No estaba coqueteando!

La discusión llamo la atención de todos a su alrededor, el cátcher no paraba de reir señalándola, ella estaba muy apenada pues no sabía desde donde había estado mostrando sus piernas así.

-Ya, ya, no es tan malo-lo empujo ara huir, Kuramochi llego en ese momento y la vio irse molesta.

-¿Qué paso?

-Nada-borro la sonrisa y miro a Furuya, quien aún lucia algo sonrojado por lo sucedido.

Cuando termino el segundo periodo sentía su estómago mal así que fue al baño, solo para darse cuenta que no era eso, sabía desde la mañana que no se sentía nada bien, se levantado adolorida «Mi periodo, no puede ser me duele, mejor iré a enfermería por algo para esto…»pensaba Sawamura saliendo del baño pasando la mano sobre su vientre. Su cabeza de por si daba vueltas con tantas cosas, Miyuki portándose como un tonto avergonzándola frente a Furuya y el resto de la escuela, aunado lo de su periodo definitivamente no era su día. Camino hasta las escaleras donde el cátcher que entraba a su clase de inglés vio a la chica bajar con un rostro de malestar y tomando las escaleras al lado este, sabía que debía disculparse por lo que hizo de lo cual no entendía la razón.

-Miyuki-kun ya es hora-le llamo una de sus compañeras, este entro cuando Kuramochi se sentó a su lado.

-Hey, no debiste molestar así en la mañana.

-Solo se me ocurrió.

-"Se me ocurrió" Mas bien parecías celoso.

-¡Estás loco! ¿Celoso yo?

-Puede que no te hayas dado cuenta de eso aun. Aunque déjame decirte que si decides entrar en la disputa no pienso ser fácil de vencer.

-Que tonterías dices.

-Hablo en serio Miyuki. Además no pienses que ella siempre estará a tu lado, no es como si fuera de tu propiedad.

Sawamura toco antes de entrar a la enfermera la recibió con una enorme sonrisa, se trataba de una mujer mayor pero muy dulce que le gustaba darles paletas de sabores a los alumnos después de sentirse mejor.

-Ei-chan ¿Cómo estás?

-Mal Mai-san, tengo cólicos.

-Oh no, bueno te daré algo para eso-dijo la mujer busco en el estante y saco un par de píldoras para dárselas con un cono de agua-¿Quieres recostarte un rato querida?

-¿Puedo? En serio me siento mal, en la mañana camine descalza en casa y creo que me afecto un poco el piso frio.

-Claro que sí, descansa un poco y te dejare la paleta aquí mientras voy a dejarle unos documentos a la asistente del director.

-Gracias Mai-san.

Fue a una de las camas y se recostó, doliéndose aun de su vientre pasando la mano para calmarse un poco, sin sentirlo cayo dormida, tal vez la calidez del sol que pasaba por la ventana y aire que corría a través de ella.

-Sawamura, Sawamura ¡Sawamura!-una voz la llamaba en la lejanía, al abrir los ojos se trataba de Miyuki sintiendo su aliento sobre ella pues estaba demasiado cerca, este se alejó te quedaste dormida.

-Sí, lo siento, yo…-de pronto se acordó de su grosería y puso esa mirada gatuna.

-Ya, ya no me veas así, sé que metí la pata.

-¡Metiste la pata! ¡Bakazuya!

-Lo siento, la verdad no fue mi intención avergonzarte y no pensé que te molestara eso.

-Mi falda estaba levantaba, solo debiste ayudarme no señalarme-suspiro, Miyuki vio el listón que enredaba su cola y paso la mano por su cabello.

-Es de bolas de béisbol.

-Sí, Furuya me lo regalo.

-¿Con que para eso pidió permiso anoche?-murmuro él.

-¿Qué?

-Nada ¿Vas a perdonarme?

-No lo sé ¿Debo?-frunció el ceño, Miyuki se le quedo mirando pensando en que ahora lucia diferente de otras veces, la manera que le sonría a Furuya esa mañana.

-¿La pasaste bien con Furuya ayer?

-¿Estabas viendo?

-Sí, no parecías estar a la defensiva como antes.

-Tal vez solo lo juzgue mal, solo quiere jugar y ser parte del equipo como todos.

"No pienses que ella siempre estará a tu lado, no es como si fuera de tu propiedad" recordando las palabras de Kuramochi, el cátcher se levantó mirándole.

-Supongo que ya estamos bien.

-Sabes que no puedo enojarme mucho contigo tonto, solo no vuelves hacer algo como eso.

-Duerme un poco más para que te sientas mejor.

-Gracias.

Aun somnolienta se dirigió a clases, tallo sus ojos y dejo la enfermería no sin antes tomar su paleta. Faltaban las dos últimas materias y una de ellas era Algebra de la cual era pésima, tenía que pedir la ayuda de Kanemaru para poder hacer los exámenes. Llego al aula y se sentó recargándose por completo en la mesa.

-Nos dijeron estabas en enfermería ¿Todo bien?

-Si Haruno, dormí un poco y ya me siento mejor.

-¡Wou! Sawamura ¿Segura que dormiste solamente?-le cuestiono una de sus compañeras señalando su cuello, Haruno se fijó y rápido saco un espejo.

-¿De qué hablas Saeko?-pregunto Sawamura y al mirar su reflejo en el espejo sostenido por Haruno no podía creerlo pues se trataba de una marca roja muy semejante a chupetón.

-¿Esto de dónde salió?

-Parece que no dormías sola.

-Deja de decir eso.

-Sawamura-Kanemaru y Haruichi llegaron a sentarse, la chica se cubrió el cuello arreglándose el suéter, de reojo vio a Haruno con la intensión que no les dijera nada.

Durante la clase trataba de pensar ¿Cómo llego eso ahí? Su mente solo vino la imagen de Miyuki cerca de su rostro cuando despertó y que sintió algo incómodo al hablar con el «No creo que él, digo no tendría porque hacerlo...» pensó.

Cuando terminaron las clases todos se fueron a sus respectivos clubes, Haruno y Sawamura siempre se iban juntas a cambiarse pero se retrasaron ese día, Eijun se sentó en la banca pensando en ello, mientras que Haruno se acomodó a su lado.

-No puedo creer esto.

-¿Tal vez solo te pico un mosquito?-sonrió Haruno.

-Se bien lo que es, digo ¿Crees que no veía los que le deja el novio de Saeko?

-Pero ¿Cómo?

-Es que me quede dormida en enfermería y la única persona que me acompaño un rato fue...

-¿Quién?

-Haruno voy adelantarme-fue directo a la puerta y al despedirse salió corriendo «Solo voy a descartarlo, no creo que el haya hecho esto...»

Arribo al campo donde se topó con Kuramochi.

-Llegas tarde.

-Mochi-senpai ¿Ha visto a Miyuki?

-¿Para qué quieres a ese idiota?

-Solo quiero...preguntarle algo-desvió la mirada y llevando la mano hasta el cuello, el short stop sintió extraña su reacción pero se le veía algo inquieta.

-Creo que aún está en su habitación.

-Ya veo, gracias.

Corrió hasta los dormitorios, Furuya la vio pasar pero parecía estar ocupada así que decidió hablar con ella después. Abrió la puerta de la habitación de Miyuki de golpe, el cátcher se disponía a salir y de sorprendió de verla ahí con falta de aliento.

-Sawamura ¿Estas bien?

-Miyuki, necesito preguntarte algo.

-Dime-contesto dándole la espalda pues recogía su gorra de la mesa del escritorio.

-¡Miyuki!-molesta por haberla ignorado.

-Sí, sí, si-regreso la mirada con ella y le mostro su cuello ante eso se quedó serio y camino hacia ella mirándola con suma atención, hasta que estaba frente a frente, levanto la mano tocando esa zona a lo que Sawamura no necesito que respondiera ya que sus solos actos fueron suficientes, golpeo su mano dando unos pasos hacia atrás.

-¿Por qué Miyuki?

El desvió la mirada llevándose la mano a la nuca, comenzó a reir.

-Creo que se me paso la mano...

Fue una bofetada que torció el rostro del cátcher dejándole la mejilla roja que lo dejo impactado.

-¿Una broma? ¿Qué te hizo pensar que podías hacer esto? Marcaste mi cuello. No creí que hicieras algo así.

-Ni yo.

-¿Que se supone significa eso?

-No lo sé, solo que no quiero que te vayas.

-¿A dónde?

-De mi lado.

Ambos cruzaron miradas, las palabras de Miyuki no tenían sentido para ella.

-Sawamura, creo que Kuramochi tiene razón, estoy celoso.

-Miyuki ¿Qué soy para ti? A ti no te gustan las chicas ¿Qué estás pensando?

-No lo sé.

-Eres un egoísta.

Fue todo para ella, se dio la vuelta y dejo el dormitorio, Miyuki se quedó ahí pues sentía lo mismo, una total confusión, así que decidió hacerlo, lo que más temía para terminar con esa agonía, salió de la habitación encontrándose con Kuramochi que parecía venir del baño.

-Hey ¿Qué le paso a Sawamura?

-Solo te importa ella ¿Y los sentimientos de los demás?

-¿De qué hablas idiota?

-De mi-lo tomo por el jersey y lo halo para besarlo, el short stop se quedó helado sin moverse.

Flash Back…

Miyuki salió de inglés y miro al pasillo donde se había topado a Sawamura, la había visto dirigirse hacia esa ala este así que se dirigió a la enfermería para ver si ahí estaba, toco la puerta y nadie respondió «No es aquí...» pensó, cuando escucho un ronquido, se encamino hasta las camas, recorrió la cortina, ahí estaba la chica roncando.

-¡Hahaha! Hasta durmiendo eres escandalosa-sonrió Miyuki sentándose a su lado mirándola, un mechón caía sobre su rostro así que lo retiro, en su mano tenía el listo que Furuya le había regalado. El verla ahí tan tranquila, no pudo evitar recordar sus palabras ese día.

"Seria tu cobertura, tú serás un beisbolista profesional y yo tu dulce esposa, me conformaría con que me compres una gran casa y me des de vez en cuando regalos caros"

Era cierto, siempre se sintió solo aislado por su preferencia que guardaba en silencio sino también de pequeño por la muerte de su madre de la cuan solo tenía leves recuerdos. A su padre no le gustaba hablar al respecto por lo que su único escape fue el béisbol que amaba mucho. La actitud franca y algo maliciosa le hacía tener problemas llevándose golpizas, acostumbrando a guarde sus sentimientos hasta ese día que la conoció, compartió sus miedos, sus alegrías y hasta sus amores, el secreto que guardaba ella lo había tomado como un trozo de papel plasmando su sincera sonrisa así como su algarabía.

De pronto la chica movió la cabeza para acomodarse en la almohada, Miyuki vio su cuello expuesto y por alguna extraña razón sintió la necesidad de dejar una huella de esos sentimientos de necesidad de no querer perder lo que tenían porque podría significar estar solo de nuevo.

_ . _

Miyuki separo sus labios de Kuramochi y le miro a los ojos, cuando recibió un golpe tirándolo al suelo.

-¿Cuál es tu maldito problema?

-Tu eres mi maldito problema…

El cátcher se dolió de su lesión pero lo soporto levantándose, el short stop se alejó unos pasos.

-Me besaste ¿Eres gay o algo así?

-Lo soy, y me gustas.

-¿Qué?

-Ahora sabes porque no me puede gustar Sawamura, me gustas tú.

-Esto es ridículo, no te me acerques-le señalo Kuramochi alejándose furioso del lugar, Miyuki se limpió el labio reventado observando su sangre.

-Soy un desastre-musito, un pañuelo estaba frente a él se trataba de Furuya.

-Senpai tome.

-Furuya ¿Tu visto eso?

-Yo no vi nada si no quiere-el pitcher se acercó y ayudo a limpiar la sangre de su labio quejándose un que debemos ir por un poco de hielo.

-Espera-el cátcher bajo la mirada-¿No te doy asco?

-¿Por qué habría de darme asco? Vamos-dijo tomando su mano.

. . .

De camino Takako se topó con Sawamura que se regresaba a los vestidores, la mayor iba a llamar su atención para ir a los entrenamientos pero al ver su rostro no pudo evitar acercarse para ver que le pasaba.

-Sawamura ¿Paso algo?-pregunto, la menor levanto la mirada y comenzó a llorar.

-Senpai, ya no se nada-contesto, está la abrazo consolándola.

-¿Qué cosa?

-Me siento como una tonta engañada.