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El hombre la observo a través de aquella faceta de lobo tan realista que aterraba,
Los ojos tornasol destellaron.
Un escalofrió recorrió su piel y supo enseguida que estaba en problemas.
Milk, Cookies and Cake
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— Te sentirás mejor en un momento. — Le dijo. El hocico de lobo siguió el movimiento del hombre dentro al hablar. Y estuvo segura que aquello era lo que menos podría esperar en ese momento. Su sentido común se lo decía a gritos. Era una niña, pero no era estúpida. — Solo debes recuperar fuerzas. Si, eso te sentara bien. — El lobo comenzó a hablar entre dientes hacia si mismo. Divagando, perdido. Lo vio ponerse de pie y girarse sobre si mismo, deslizo un gran cuadro a la derecha y pudo ver una puerta detrás.
El saco una llave y en cuanto se fue, escucho el sonido que indicaba, de nuevo, que estaba encerrada.
Las piernas le temblaban, la cabeza le dolía y estaba completamente segura que no estaba soñando después de aquel pellizco. — Un malestar mas. — Murmuro.
¿Sus padres la estarían buscando? ¿Sasuke se habrá dado cuenta de que no estaba detrás de el como siempre?. Habia tantas preguntas en su cabeza y a pesar de la situación no tenia miedo del hombre. Quizás era por su clara inocencia, o por que siempre confiaba en aquellos que por un instante se mostraban amables. Ingenua, era la palabra. Sostuvo un peluche con forma de conejo en sus manos, uno muy bonito por cierto. De colores pastel y un gran moño celeste en su cuello a modo de corbatilla, aunque un poco, demasiado suave. Casi escurría entre sus brazos.
Se dejo caer de nuevo en la cama pensando alguna forma de escapar. Pero era demasiado torpe incluso jugando a las escondidas. Quizá lo mejor seria simplemente ganar la confianza del lobo y salir huyendo en cuanto hubiera un descuido. Si ,definitivamente eso podía funcionar.
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El la observo a través del monitor. Pues había preparado una serie de cámaras para vigilar a la pequeña « Algodón de azúcar ». Por un momento se pregunto que era lo que le atraía de una niña. — Hay tantas cosas— Murmuro al aire mientras retiraba la mascara de su cabeza. Su cabello carmín se deslizo rebelde en cuanto se libero de aquello y su mirada miel, tornasolada y brillante por la excitación emocional evidente, brillo con el reflejo de la luz de la pantalla. Dio un sorbo a su cafe y suspiro.
Aquello que habia hecho estaba mal. Pero la mejor solución era tenerla para el un tiempo, necesitaba saber porque le atraía tanto una niña como aquella. Y que mejor solución que estudiarla.
Podría disecarla, incluso utilizarla como una muñeca de compañía. Pero no, la verdad no estaba seguro con aquello. Mas bien era, una clase de atracción romántica, —Probablemente... — Se dijo. Si, quizá aquello no era tan malo como su maqueavelica mente estaba pensando. Habia demasiada información en su cabeza que debía procesar.
Eso. Y que casualmente había cometido un delito ligeramente... grave.
Su mente divago por un momento, perdiendose en la nada un momento antes de voltear hacia su «pequeño» estudio. Quizá simplemente tenia un alto nivel de creatividad al ver a la chiquilla de cabello rosado.
Unas cuantas horas pasaron hasta que decidio ir a verla en persona de nuevo. Llego junto a ella y la encontro dormida, dejo la bandeja que llevaba en manos a un lado y trato de despertarla jalando de su mejilla.
— Sakura. — Repitio unas cuantas veces.
La aludida abrio sus ojos y lo observo curiosa. Aquel «lobo» era bastante extraño.
— He pensado algunas cosas. Pero primero debes comer. — le ofreció la comida. Sakura lo miro con desconfianza — Anda, no le he puesto nada. —
Sakura tomo la comida y comenzó con el primer bocado de manera rápida. El pelirrojo, dentro de la mascara la observaba fascinado. Le ofrecio unas galletas demasiado grandes y ella sonrio. — ¿No me temes? Podria lastimarte. — Le dijo a Sakura.
Ella levanto la mirada hacia el y negó con la galleta aun en su boca antes de darle un mordisco. — Si usted lo hubiese querido, ya me hubiera lastimado. —
— Eres una niña muy lista. — Destaco el. Sakura sonrio.
— Siempre me lo han dicho. —
Sasori pensó por un momento las cosas mientras la veia comer. Una chispa cruzo su mente con nuevos planes he ideas — Digamos que es una fiesta con un ligero retraso. Por tu cumpleaños. — Le dijo de forma curiosamente seria. — Es un secreto. Y nadie debe saberlo. —
Sakura termino de comer y le observo de manera sorprendida. Nadie habia celebrado su cumpleaños. ¿Acaso no queria lastimarla? ¿No era por eso que la tenia encerrada?. — No lo comprendo. —
El la observo de manera extraña a travez de la mascara. Ella no pudo notar aquello. — Digamos que solo quería sorprenderte, pequeña. En cuanto termines te llevare a casa. Y recuerda... — Puso un dedo frente al hocico de la mascara — ... es un secreto.—
