DISCLAIMER: Los personajes no me pertenecen, son de Hajime Isayama.
ADVERTENCIAS: AU, OoC, ArminxEren, es decir, Armin Top/Seme/Activo y Eren Bottom/Uke/Pasivo, just sex.
Título: Juego de Niños
Pareja Principal: ArminxEren
Summary: donde Eren y Armin tienen su primera experiencia sexual entre ellos.
Desde que eran pequeños y tenían memoria, Armin y Eren fueron siempre los mejores amigos en toda la vecindad donde vivían. Por supuesto, Mikasa se coló entre ellos cuando llegó a vivir al lugar, pero esa era una historia distinta, además de que era una chica, y había ciertas cosas que ambos no podían decirle a ella porque, aparte de ser tan sobreprotectora con ellos, nunca los iba a entender por completo.
Como cuando ambos tenían trece años y Eren despertó con una dolorosa erección producto de un sueño húmedo. Eren siempre era considerado como un chico valiente y atrevido, pero cuando se trataba de inteligencia… bueno, no era el que más solía destacar. Total, absolutamente avergonzado, en lugar de decirle a su mamá o papá, le contó a Armin lo que había ocurrido con él esa mañana, y su amigo, con una paciencia infinita que no sabía de dónde sacaba, le explicó lo que estaba pasando porque a él ya le había pasado.
De esa forma, era notoria la clara confianza que cada uno tenía con el otro, que fue afianzándose con el pasar de los años, pero por sobre todo, hizo que no dudaran nunca de su amigo.
Así, una noche los papás de Eren salieron a una fiesta de trabajo, y por qué no, salir también un rato a divertirse entre ellos. Después de todo, desde que Eren nació, la pareja no tenía un poco de privacidad. Esto no tenía por qué saberlo su hijo, así que sólo le dijeron que volverían al día siguiente, y si quería, podía invitar a Armin a dormir con él. Eren no lo dudó un segundo: tenía quince años, era un chico activo, y pasar un rato en la noche con su mejor amigo, sin la constante presencia hostigadora de Mikasa, era una completa bendición para él.
Por lo que a eso de las nueve de la noche sus padres se marcharon, dejándole todas las típicas advertencias a Eren de que debía cuidar muy bien la casa y no hacer, por supuesto, ninguna fiesta. Media hora después, Armin llegó llevando unos aperitivos, y se pusieron a jugar en la consola para pasar el rato.
Luego de que, por décima vez Armin perdiera el tonto –según el rubio– juego de zombis de Eren, el más alto tuvo una idea que durante mucho tiempo le estuvo rondando en la cabeza, pero que nunca pudo poner en práctica porque la ocasión no se le había dado.
Pero ahora estaba solo, con Armin, que miraba a su personaje muerto enfurruñado, sin poder creer que hubiera perdido una vez más.
—Oye, Armin —le dijo Eren de pronto, mordiendo su labio inferior.
—¿Qué ocurre? —el rubio lo miró con sus expresivos ojos azules, curioso al notar el claro nerviosismo en Eren.
—Sé que podemos hacer, pero…
—¿Pero…?
—No tienes que burlarte de mí —pidió Eren mirándolo ahora directamente.
—¿Cuándo me he reído yo de ti? —se burló Armin con una pequeña sonrisa.
—¡Oye! —Eren lo empujó ligeramente, riéndose también—. Bueno, es que… ¿No quieres ver una película porno?
Armin escupió la bebida que estaba bebiendo, incrédulo, observando al más alto sin poder creérselo un poco.
Luego, entrecerró sus ojos en actitud sospechosa.
—¿Estás hablando en serio? —le preguntó sin dejar de observarlo.
—Claro que sí —Eren asintió con la cabeza—. Es sólo que… nunca he visto una película porno y me da curiosidad.
Armin enarcó una ceja, observando los ojos un poco ansiosos de Eren, para luego suspirar, poniendo una expresión pensativa.
—Está bien —cedió asintiendo.
Eren le devolvió la débil sonrisa, encendiendo entonces su portátil e ingresando rápidamente a Pornhub. Si bien el porno no le era algo desconocido, y se había masturbado un par de veces, lo hacía más por estar aburrido que por sentir algún deseo, normalmente haciéndolo sólo con fotos, no con vídeos.
Armin le señaló uno de los vídeos de la página principal, y apenas hizo click, se empezó a reproducir la película.
Uno al lado del otro observaron las escenas: la trama era bastante básica y torpe, no era más que una chica ordenando una pizza para luego ponerse a follar con el repartidor en forma de pago.
Eren detuvo la película en la mitad, frunciendo el ceño.
—Bueno, esto es…
—Horrible —le respondió Armin suspirando—. Digo… ¿quién gime así? Estoy seguro de que las chicas no suenan de esa forma cuando tienen sexo.
—¿Y cómo podrías saber eso? —bromeó Eren sonriendo—. Pero tienes razón, todos sus gemidos son demasiado exagerados. No es algo muy… excitante.
—¿Y ponerte a follar para pagar? ¡Estúpido! —agregó Armin tomando el portátil—. Veamos qué otra cosa podemos encontrar.
Eren soltó un bufido, poniéndose de pie para ir a buscar más cosas para comer y encontrando una palomitas de maíz. Cuando volvió, se encontró con Armin buscando todavía un vídeo, poniendo–
—¿Porno gay? —preguntó con la boca llena de palomitas.
—Quiero ver algo —comentó Armin reproduciendo un vídeo.
Eren se sentó al lado de su amigo, dejando el plato entremedio de ellos, y el vídeo comenzó con los dos protagonistas besándose de forma apasionada. Fue capaz incluso de ver una lengua, y los sonidos del beso eran excitantes y llenos de deseo, todo lo contrario a lo que había pasado en el vídeo anterior.
Los dos hombres se quitaron la camisa mutuamente junto con los pantalones y la ropa interior, y uno de ellos se arrodilló para hacerle una mamada a su compañero. Eren se encontró a sí mismo observando con atención la escena, sin dejar de comer de las palomitas de maíz, incapaz de despegar sus ojos del vídeo.
Entonces, el chico que estaba arrodillado volvió a ponerse de pie, poniéndose en cuatro sobre el sillón, humedeciendo con su boca los dedos del otro protagonista. Segundos después, los metió en su interior, estirándolo, preparándolo.
De pronto, la entrepierna de Eren comenzó a doler.
Mordió su labio inferior, excitándose con los gemidos que soltaba el pasivo.
Se sobresaltó repentinamente al sentir una mano sobre su pantalón, y levantó la vista, encontrándose con los ojos nublados de Armin.
—¿Te gusta lo que ves, Eren? —le preguntó su amigo en voz baja.
—¿Armin…? —Eren tragó saliva, gimiendo en voz baja cuando Armin comenzó a frotar su mano contra su entrepierna—. ¿Qué estás… haciendo…?
Armin se arrodilló, humedeciendo sus labios, para luego inclinarse un poco, chocando su boca con la de Eren. Al principio, el más alto estaba confundido, pero cuando los labios de su amigo lo acariciaron con suavidad y sintió su lengua contra la boca, todo pensamiento racional pareció desaparecer de su cabeza. Le devolvió el beso, acostándose boca arriba sobre el suelo, en la habitación resonando sólo los ruidos de su beso y los gemidos y jadeos del vídeo porno.
Su amigo le quitó la playera, besándole ahora el cuello en tanto Eren arqueaba su espalda, gimoteando en voz baja. Armin siguió con su propia camisa, echándola a un lado, para luego desabrocharse y desabrocharle los pantalones, quitándoselos, comenzando a frotar ambas entrepiernas mientras volvían a besarse.
El rubio se alejó unos centímetros.
—Quiero ayudarte —le dijo Armin con suavidad—. ¿Confías en mí?
Eren soltó una risotada, pasando un brazo por el cuello de Armin para luego besarlo.
—Claro que sí —contestó separándose un poco.
Armin sonrió, quitándole la ropa interior y tomándolo de la cintura, volteándolo, poniéndolo en cuatro como había ocurrido en el vídeo. Y, así como pasó en la escena porno, Eren lamió los dedos de Armin, sintiendo su cuerpo caliente, sus mejillas ruborizadas, su entrepierna doliendo. Cuando su amigo estimó que era suficiente, acarició su entrada superficialmente, poniendo un dedo en su interior.
Eren gimió por el leve dolor que recorrió su parte baja. No era tan doloroso, en realidad, pero sí un poco molesto e incómodo. Luego de unos segundos, se acostumbró al movimiento de entrada y salida, y Armin ingresó otro dedo, haciendo ahora movimientos circulares y de tijera. Los jadeos del más alto se volvieron un poco más fuertes, sacudiendo la cadera para tener así una penetración más profunda. Debido a esto, su amigo metió el tercer dedo, y Eren se sobresaltó por la intrusión, soltando un ruido de dolor.
Armin le besó el cuello para que así no fuera tan doloroso, moviendo sus dedos en el ano para así estirarlo, y cuando Eren volvió a menear su cadera en señal de que ya estaba listo, los quitó y se bajó la ropa interior, acomodando su pene contra la entrada del chico.
Antes de que Eren pudiera decirle algo, lo penetró de una estocada, oyendo su grito por el dolor, quedándose quieto.
—Mi… mierda… —jadeó Eren—. Esto… ah… du-duele…
—Si quieres podría... detenerme…
Eren soltó una risotada.
—Ni se te ocurra… dame… dame un momento… —Eren echó su cabeza hacia atrás, besándolo—. La… la próxima vez… tú irás abajo…
—Vas a tener que convencerme para ello —contestó Armin devolviéndole el beso.
Luego de unos minutos, Eren asintió en señal de que ya estaba listo.
Armin comenzó a masturbarlo cuando empezó a embestirlo para que así el dolor se confundiera con el placer, logrando que Eren se volviera un manojo de nervios, gemidos y sudor. Apenas el dolor disminuyó lo suficiente, Armin volteó a Eren, teniéndolo ahora boca arriba para que así besarlo no fuera tan complicado.
—Ahí… —gimió Eren cuando su próstata fue tocada—. ¡Ahí… ahí, Ar-Armin! —el rubio aceleró sus embestidas junto con el movimiento de su mano masturbándolo, sintiendo las uñas de Eren enterrarse en su espalda—. ¡Ah! ¡Sí! ¡Ahí!
En la habitación ya no sonaba el vídeo pues terminó segundos atrás, sin embargo, ahora se llenó de gemidos, jadeos y el sucio chocar de los testículos contra el culo de Eren, además de los chasquidos que se liberaban por los besos morbosos que se daban.
Cuando Armin apretó con una de sus manos el pezón de Eren, sin dejar de penetrarlo y masturbarlo, Eren soltó un gemido más fuerte, arqueando su espalda, liberándose sobre la mano de su amigo y su pecho. Debido a esto, las paredes anales de Eren se apretaron también, logrando que Armin también terminó corriéndose en su interior, jadeando contra la boca del más alto, derrumbándose sobre su pecho.
Eren tomó una bocanada de aire, recuperando un poco la calma.
—Deberíamos… repetirlo… —murmuró revolviéndole el cabello a Armin.
—Ya veremos —respondió Armin sonriendo levemente, dándole un beso corto antes de volver a abrazarlo, sintiendo los latidos del corazón de Eren contra su cabeza mientras la tranquilidad volvía a invadir el cuarto.
Me costó mucho pensar en una situación sexual. Primero se me vino a la mente algo en el mundo de Shingeki, luego de que acabaran con los titanes, con ellos más grandes, pero luego de pensarlo mejor me imaginé la primera vez de ambos entre ellos por la confianza que se tenían. Al mismo tiempo, poner a Armin como activo fue algo así como un reto: creo que todas tenemos ese estereotipo de que los activos, o son grandes (la justificación para el EreRi) o tienen una actitud dura (la justificación para el RiRen). Rompamos un poco los moldes: Armin fue mi reto personal, el sexo se trata de la confianza para con el otro y de lo cómodo que te sientes con tu compañero.
En fin, lamento la tardanza, y ¡wow! Me sorprende a la cantidad de gente que le gusta Eren Uke. ¿No es lindo mi bebé? Ah, se lo merece todo.
El siguiente oneshot es un EruRen, miren que lindo. Si alguien quisiera algo en especial en ese EruRen, puede dejarlo en la caja de comentarios, ¡a ver que sale!
¡Gracias por sus comentarios! Besos~
