Faltaban dos días para navidad y yo seguía sin tener idea de que regalarle a Sherlock. Había llegado a conocerlo bien durante los últimos dos meses, pero eso no ayudo cuando intente imaginar lo que podría gustarle. Quería algo que fuera especial, algo que probablemente solo yo pudiera darle, algo que él valorara. ¿Pero qué? No podía permitirme algo caro. El dinero no sobraba.
Yo aun estaba preocupado sobre eso cuando él llamo. Estaba solo en el dormitorio. El silencio era abrumador. Así que la llamada fue más esperada de lo usual. Hablamos durante un par de horas y cuando colgué, tenía un nudo en mi garganta. Todo lo que hacíamos era hablar, incluso, aunque fuera poco me hacia sentir tan feliz, tan vivo.
Lo necesitaba en mi vida, no había dudas acerca de eso. Y parecía agradarle lo suficiente como para buscar mi compañía. Aun así, no era suficiente. Algunas veces de verdad dolía pensar que nunca podría hacerle sentir algo más, algo como la cruda necesidad y el loco deseo que yo sentía por él.
Con el fin de auto preservarme y nada más, debí haber intentado alejarme de él. Pero no pude. Me di cuenta de que ya ni siquiera coqueteaba. Simplemente no estaba interesado. Sentía como si Sherlock hubiese entrado en mi vida y la lleno hasta que fue lo único que podía ver y pensar.
Éramos amigos desde hace dos meses, pero seguía sin saber nada de su vida personal. No supe que tenía un hermano hasta que lo menciono el otro día. Sabía que no estaba en una relación, y supuse que había estado solo desde hace un tiempo, no parecía que quisiera estar con alguien, pero ¿Él estaba interesado en los hombres? No tenia ni idea. No es como si en cualquier caso eso me hubiera ayudado, porque él seguiría sin interesarse en mí.
Noche buena llego y se fue en silencio. Había pasado el día sintiéndome más solo que nunca. La única cosa que me impedía sentirme totalmente deprimido era el pensamiento de que iría a ver a Sherlock al día siguiente. Esto no es una cita. Me decía a mi mismo.
Pero no obstante estaba emocionado y pase una excesiva cantidad de tiempo pensando sobre mi ropa y mi apariencia para el día siguiente. Me sentía un poco tonto. Si él no había sentido nada por mí hasta ahora, y no lo sentía no iba a empezar a hacerlo ahora, sin importar lo que hiciera.
Le había dicho que me esperara sobre las once. Estuve ahí 10 minutos antes. Me pare frente a la puerta del 221B de Baker Street, con su regalo bajo el brazo sintiéndome muy nervioso. Respire profundamente e intente calmarme. Cuando estaba a punto de tocar, abrió la puerta.
"¿Cuánto tiempo planeabas quedarte ahí?" Dijo con una risa.
No había nada que pudiera decir sin dejarme llevar. Solo sonreí tímidamente y lo seguí dentro del apartamento. Era exactamente como esperaba que fuera. Elegante y de buen gusto, Desordenado y caótico. En cada centímetro se reflejaba la imagen del hombre que ahí vivía.
"¿Y bien?" Pregunto.
"Es un reflejo de ti. Encantador." Dije, y me di cuenta un poco tarde de lo que implicaba esa oración. ¿Hay alguna posibilidad de que no lo notara?
El solo me miro por un segundo y sonrió. Señalo el paquete que llevaba en mano y dijo "¿Qué es eso?".
"Es tu regalo" Dije sonriéndole de vuelta, aliviado por ese rápido cambio de tema. Él se dio cuenta. Pero no lo comento ¿Por qué?
"¿Me trajiste un regalo?"
"Es navidad. Por supuesto que te traje un regalo. Toma" dije y lo extendí hacia él.
Él lo tomo y lo sostuvo, lo miro y lo sacudió, y…
"No tienes que averiguar lo que es. No es un rompecabezas. Es un regalo. Se supone que lo abras". Le dije sonriendo.
"Es una pintura enmarcada o una fotografía…"
"Cerca, muy cerca. Pero por mucho que lo intentes nunca sabrás lo que es exactamente hasta que lo abras".
"Bien. Bien." Dijo mientras lo abría. Me quede aguantando la respiración. Era un regalo muy personal. Seria realmente horrible si no le gustaba.
Miro lo que era y parecía aturdido. Permaneció muy quieto mientras yo sentía los principios de un ataque de pánico en el fondo de mi mente.
Entonces levanto su mirada y "Tú dibujaste esto. Tu hiciste un dibujo de… mí".
Asentí.
"Es hermoso, John. Es exquisito. ¿Dónde aprendiste a dibujar así?"
"Yo no aprendí, es decir" Tartamudee, aliviado de que le gustara. "Es algo que siempre he hecho".
Se sentó y continúo mirándolo. "¿Por qué me dibujaste tocando el violín?"
"Porque es mi imagen favorita de ti" Eso. Sigue así y sabrá exactamente lo que sientes por él, y muy pronto. De hecho ese dibujo podría decirle todo.
Me miro, escrutando, buscando. Lo mire de vuelta, con una agradable sonrisa firme en mi rostro.
"Gracias. Es un regalo muy especial. También tengo algo para ti" Añadió vacilante "Sin embargo no es tan bueno como el tuyo".
"No importa. Solo dámelo" No pude evitar reírme de él. Lucia como un niño, tímido e inseguro de sí mismo.
Camino hacia su habitación y regreso con un paquete. Lo abrí de inmediato. No tenía ninguna pista de lo que podría ser. Era una camisa, de un profundo color rojo, obviamente era una cara camisa de seda. Era esplendida y lo más caro que había tenido nunca. Me compro una camisa. También es un regalo muy personal. En realidad no es la clase de regalo que le das a un amigo. ¿Eso significa que…?
Honestamente no sabia que decir. Levante mi mirada y ahí estábamos mirándonos el uno al otro con una repentina tensión en la habitación, cargada de palabras no dichas y sentimientos reprimidos.
"Sherlock, es maravilloso. Gracias, es… me encanta… no me lo esperaba".
Se quedo mirándome con una intensidad que no creí poder soportar. Sentía como si quisiera entrar en mi cabeza y ver realmente mis pensamientos. Miro dentro de mis ojos y entonces fijo los suyos en mis labios, fue una mirada breve. Aparto los ojos de inmediato. ¿Eso significa lo que creo que significa? ¿Eso es verdaderamente posible?
Alguien llamo a la puerta. Sherlock parecía aliviado cuando fue a abrir. Era una dulce viejecita que resulto ser Mrs. Hudson, la casera. Permaneció de pie en la puerta sosteniendo un gran pastel de chocolate.
"¡Feliz navidad, Sherlock!" Dijo mientras caminaba y le entrego el pastel. Entonces se estiro y lo beso firmemente en las mejillas.
Entonces se giro hacia mí. "Tu debes ser John" Dijo.
Debí parecer sorprendido. "Sherlock me dijo que vendrías" Añadió.
"Estoy feliz de que estés aquí. Por lo general Sherlock pasa solo la navidad y odio eso".
Ella parecía más su madre que su casera. Me encontré sintiéndome extrañamente feliz de que él tuviera a alguien así, que se preocupaba por él. Empecé a darme cuenta de lo solo que él estaba y ese no era un pensamiento feliz.
"Bueno, será mejor que me vaya ahora. Mi hermana espera" Nos dijo.
Y entonces, "Diviértanse chicos" mientras bajaba las escaleras.
Cerré la puerta y me gire para encontrar a Sherlock de pie a unos metros de distancia, sosteniendo aun el pastel. Volteo bruscamente y camino hacia la cocina. Guardo el pastel y saco un par de copas. Saco el vino de la nevera y lo sirvió. Entre en la cocina y me senté a la mesa, mirándolo. El silencio empezaba a ser incomodo. Se notaba que ninguno de los dos tenia idea de que decir.
Sherlock me tendió la copa de vino y se sentó. Me miro y desvió la mirada de nuevo. Me pregunte que pasaría si me acercaba y lo besaba. Podría acabar con la tensión o llevarlo a un nuevo nivel.
"Entonces ¿Manejas otras técnicas de dibujo o siempre trabajas con lápiz?" Pregunto.
"Manejo otras también, carboncillo, pastel, acuarelas, pero prefiero el lápiz sobre lo todo. Encuentro el no añadir color liberador de algún modo."
"¿Qué te hizo querer dibujarme?"
"Dibujo gente todo el tiempo. Me gusta hacer retratos."
"Entonces ese no es el único que has hecho de mi."
Yo había hecho unos cuarenta dibujos de él por aquel entonces, pero no lo admitiría. Tampoco podía negarlo, así que me limite a asentir y el silencio incomodo se instalo entre nosotros nuevamente. No sabíamos lo que el otro estaba pensando. Lo encontré difícil de creer, pero todas las señales estaban ahí. Parecía que él me quería tanto como yo lo quería. Pero ninguno quería dar el primer paso, temerosos de haber malinterpretado las señales…
Una copa de vino se convirtió en dos y en tres, el silencio se prolongo. Sherlock miro el reloj. Eran la una en punto.
"Hora de almorzar, creo". Dijo, se levanto, luciendo tranquilo por tener una buena razón para salir de su piso.
"¿A dónde vamos?" Pregunte mientras tomaba mi abrigo y lo seguía afuera.
"Angelo's. Está solo a un par de cuadras de aquí."
Angelo's resulto ser un lugar acogedor y cálido, italiano obviamente, el lugar perfecto para un almuerzo navideño.
Nos situaron en una mesa junto a la ventana. Le echaba un vistazo al menú cuando Angelo se acercó a saludar a Sherlock.
"Cualquier cosa para ti Sherlock, la casa invita, para ti y tu cita." ¿Cita?
Ninguno de nosotros negó esa suposición. "Conseguiré una vela para su mesa. Es mucho más romántico." Dijo Angelo mientras salía corriendo. No rechazamos la vela, a pesar de que hizo las cosas más incomoda entre nosotros.
Tuvimos varios intentos de conversación, ordenamos la comida. ¿Por qué no solo le dices algo? No puedo hacer ningún movimiento. Es mi maestro. Se me ocurrió que probablemente Sherlock tenía el mismo problema. De hecho, probamente era más difícil decir o hacer algo precisamente por ser mi profesor. No quería que yo estuviera de acuerdo con la situación, porque podría asustarme o preocuparme por las posibles consecuencias.
Así que era por mi, eso fue un pensamiento aterrador. Sabia lo que quería decir, pero las palabras no venían. Era frustrante. Terminamos de comer en silencio y salimos. De regreso a Baker Street, reuní todo mi coraje levante mi mano y tome la suya. Se puso rígido, pero no me miro ni dijo nada, tan solo tomo mi mano y me acerco más.
Mi corazón se agitaba en mi pecho mientras subíamos las escaleras hacia su apartamento. Abrió la puerta y lo seguí dentro. Nos mantuvimos mirándonos el uno al otro durante algunos largos momentos. Entonces camino hacia mi, puso sus manos en mi rostro y… solo me miro. Y me di cuenta. Está pidiendo permiso. Sonreí, me estire y presione mis labios con los suyos.
¡Listo! Gracias por seguir leyendo. Tengo cuatro días libres así que aprovechare para traducir más capítulos.
Quiero agradecer a Alpaca (que no tiene cuenta) por comentar cada capitulo, estoy feliz de que te guste la historia. Y en general agradezco quienes han dejado review, dan follow o ponen la historia como favorito. Si pueden no dejen de visitar la historia original.
Si encuentran alguna falta de coherencia o de ortografía, o si les gusto el capitulo ¡Comenten! No sean timidas o timidos.
¡Besos!
