¿Cómo están? Espero que les guste ese capítulo, juro que hasta yo me pongo nerviosa y emocionada con lo que me viene a la mente jajaja.

Al final daré mi opinión personal acerca de BOTW para LordFalconX c:


Victoria para Hyrule

-Capítulo IV: Lucha interna-


La princesa lo observo de pies a cabeza y luego bajo la mirada.

-¿Qué pretendías? – pregunto la joven sin tartamudear a diferencia de Link.

-Yo – el muchacho se quedó tieso y luego observo a otro lado – Estaba… ¡Revisaba si de verdad te encontrabas…!

-¡Mientes! – Grito con fuerza la princesa – No revisabas mi rostro… estabas a punto de…

La joven no completo pues Link tapo su boca con un dedo.

-No lo digas… Zelda – Dijo él seriamente.

-¡Entonces! Entonces… tú estás enamorado de Mipha, ¿no es así?

-¿¡Mipha!? ¡Eso no es verdad! – Contesto frenético, en ese momento sintió un pinchazo sobre su brazo y Zelda preocupadamente lo observo.

-Tu brazo – la joven le toco un poco y este se quejó.

-No es nada – dijo con una expresión que decía todo lo contrario. Tomó su brazo y comenzó a avanzar hacia la salida.

La chica lo detuvo con su mano sobre su hombro. De repente lo abrazo con fuerza y le dijo.

-Cúrate esa herida, ve con Mipha y…

Este se soltó de su agarre bruscamente –Ha sido demasiado depender de ella cuando me lastimo… dejare que está herida se cure sola – Al escucharle decir eso Zelda se quedó quieta y miro a Link.

La joven rubia observaba el rostro del muchacho, el cual aún estaba un poco decaído, y se pregunta si de verdad estaba haciendo bien al decirle todo tan rápido ¿Debía confesarle su amor? Si no era Mipha a quien quería Link ¿Entonces quién? ¿Ella?

-¡No seas obstinado! Las heridas como esa no se curan solas de la noche a la mañana y podría afectarte por siempre – contesto molesta.

-Mi lady – beso la mano de la chica – Yo, bueno, te preocupas demasiado por mí, no deberías, sólo soy un simple guardia personal y – en ese mismo instante la joven se atrevió a atraerlo hacia ella.

Con cuidado poso sus manos alrededor del cuello del muchacho y luego lo atrajo hacia ella.

-Para mí eres más que un "simple guardia." Link… ¿puedo terminar lo que iba a decir en el balcón?

El joven asintió muy tímido y colorado mientras que la muchacha lo observaba bastante calmada.

-Iba a decirte que… Bueno – Zelda trago saliva mientras se acercaba al muchacho y ponía su frente contra la suya.

Esto provocó una serie sin fin de emociones dentro del joven. Incluso un pequeño marero que lo dejo un poco atontado. Y vaya, de verdad que los ojos de Zelda eran hermosos, pensó, sus cejas pronunciadas lindas, seguía pensando y sus mejillas regordetas, llenas de un tono claro de rosa, preciosas y no paraba de pensar cosas acerca de la muchacha.

-No es nada fácil lo que quiero decirte, ni siquiera sé si puedo – Comento apenada, cosa que Link noto.

Pronto la confianza de la joven bajaba, a medida que Link la observaba más y más atento y lentamente postraba sus manos sobre su cintura. Y sin darse cuenta o tiempo a responder ya la tenía presa. El joven sólo actuaba a costa de ella. Zelda, apenadamente se retiró de su agarre. Muy lenta y tranquila… no, nada de eso.

Con un arrebato se zafo de aquellos brazos fornidos y luego dio unos diez pasos hacia atrás. Tenía el corazón acelerado y no podía ni siquiera hablar.

Miro al joven, toco la pared y – ¡gracias a las diosas!– pensó en ese instante, que su armario estaba justo tras de ella. Abrió la puerta de aquel enorme mobiliario de madera y se metió dentro.

El muchacho sólo se quedó viendo la escena un tanto desconcertado. Estaba tan confundido que comenzó a sudar en la nuca y luego la rasco confuso de su reacción. Y bueno, luego de pensarlo un momento el muchacho también creyó que si fuese la princesa habría hecho exactamente lo mismo. Pese a ser una "adulta" actuaba como una niña y eso le causaba un poco de gracia a Link.

Link se quedó sentado sobre la cama de la joven, esperando a que saliera de su armario. Luego de unos momentos Zelda salió de aquel lugar y Link sólo se quedó ahí observándola. Una sonrisa le ofreció a la princesa, cosa que la hizo sonrojar de sobremanera.

Zelda seguía parándose del suelo, ya que se había hincado en el mismo armario. El muchacho le ofreció la mano y está un tanto desconfiada la acepto.

Una vez arriba se topó con esos fieros, encantadores y salvajes ojos azules como el cielo nocturno. No puso evitar sonrojarse al menos un poco, mirando aquella varonil figura, aún más ahora con ese corte de cabello que le quedaba tan bien.

De la misma forma, Link no podía dejar de ver aquellas relucientes y hermosas esmeraldas que lo dejaban como tonto. Ojos claros pero hermosos como el cristal, verdes como el césped en la mañana y resplandeciente como el roció que quedaba sobre el mismo.

-Sus ojos son hermosos – dijo Link de repente, sincero como siempre, al menos con ella.

Ella pasmada con sus cumplidos sólo bajo la mirada y agradeció con un gesto.

-De nada – contesto Link sonriéndole.

Una parte de Zelda le decía continuar con aquel momento, decirle una cosa… tan sólo decirle un poquito de lo que siente. Por eso mismo tomó valor de alguna parte y luego observo decididamente a su compañero.

-Link… ¿Puedo preguntarte una cosa? – Asintió tranquilamente – ¿Qué harías si alguien estuviera enamorada de ti? – Bajo la mirada y luego con más valor la dirigió hacia el joven – Dime…

Curioso de la pregunta respondió – Pues… nunca he sabido que alguien este enamorada de mi - sonrió un poco – o enamorado – Su cara se tornó un poco confusa con lo último, un escalofrío recorría su cuerpo, como si algo así le hubiera pasada en alguna de sus vidas anteriores.

-Y bueno – volvió a hablar Zelda, sacando del trance a Link – ¿Qué piensas?

-Que las lenguas largas dan miedo – algunas ojeras se dibujaron en su rostro y luego sacudió la cabeza – Bueno, supongo que depende de la chica que me lo diga.

-Y… sí fuera alguien como… no sé ¿Una matriarca Gerudo? – dijo ella penosa de preguntar "yo"

-Eso es imposible, la matriarca Gerudo actual es Urbosa – comento – Así que no lo veo posible.

-¿Y Mipha?

-Bueno, debo admitir que hubo un tiempo en el que me sentía algo… nervioso cuando me encontraba a solas con ella. Pero nada más.

-¿Y yo? – Salió de su boca repentinamente.

Con un poco de impacto se sentó sobre un pequeño sillón – Pues – respiro hondo y luego hablo – Supongo que si eso fuera cierto nuestro "matrimonio" no sería ninguna mentira.

-¿Crees que será una mentira? – Zelda se quedó un poco impactada por las palabas de Link.

El muchacho se quedó mudo. Esa pregunta no sería respondida ni siquiera al día siguiente…


A la primera hora de la mañana-

El joven campeón hylian se encontraba entrenando, como era costumbre, mientras las doncellas del lugar lo observaban, cuchicheaban entre ellas lo guapo que lucía ahora con ese corte el joven Hylian, era la novedad del castillo, además de su título de sir. Eso las volvía todavía más locas.

Pensándolo mejor había razones. La primera era su atractivo físico, la segunda su humildad y galantería, la tercera su educación y disciplina. Siempre al entrenar con su padre, antes de convertirse en el guardia personal de la princesa había entrenado duro, bastante duro y con su pasión hacia el esgrima mejoro mucho dese entonces.

El joven daba tajos al aire. Su brazo estaba completamente mejor después de que Zelda le pidió a Mipha que curara a Link.

-Bueno, Zelda tenía razón, de no ser por Mipha estaría doliendo mi brazo – el joven comenzó por recordar el día anterior.

Ayer por la noche había sufrido una regañina, tanto por su padre al ver su necedad como por la princesa.

-Dejando al lado eso, mejor vamos a que Mipha se ocupe de ti.

-Pero… ya dije que – el joven fue callado por la mano de la doncella.

-¿Qué harás si tu brazo jamás vuelve a ser el de antes? Se ve hinchado y un poco morado. Tal vez no puedas volver a defenderme.

-No pude hacerlo, ¿sabes?– dijo cabizbajo.

-Link, fue una emboscada, si no hubiera llegado Urbosa estoy segura de que hubieras ganado.

Una vez escucho esto asintió para ir a ver a Mipha, después de todo de algo estaba ella. Siempre que estuviera en problemas podía contar con ella.

-Justo cuando creí que jamás volvería a moverlo he podido continuar con mi entrenamiento. Es gracias a Mipha…

Otro recuerdo volvió a su mente. Era verdad, había prometido volver a verla en cuanto esto terminara. Sin embargo ahora que Zelda estaba "comprometida" con él ¿Debían ir los dos? –No – Ella había dicho explícitamente que quería verlo a él… como en los viejos tiempos de su infancia, pero…

El muchacho fue sacado de sus pensamientos cuando una jovencita se le tiro encima.

-¡Eres un pillín! – Dijo la jovencita y comenzó a frotarle la cabeza con su puño – ¿¡Futuro rey de Hyrule!? ¿¡Es una broma del reino!?

La joven tenía al menos unos quince años. Su cabello era negro profundo, un color un tanto peculiar entre los Sheikah, era largo y de corte recto, así que lo amarraba en una coleta. Mantenía un flequillo recto con dos salientes patillas, igual rectas. Sus ojos eran rojo carmín y su tez sumamente pálida. Tenía una complexión parecida a la de Zelda, sólo que más fornida debido a sus entrenamientos y menos desarrollada debido a su juventud. Su ropa era parecida a la de cualquier otro Sheikah que se viera.

Sobre su rostro tenía un lunar cerca de su boca, de lado inferior izquierdo. Sus labios eran rosados y con una forma bastante agraciada, parecida a un corazón.

-Tabita, ¡suéltame! – Dijo este soltándose del agarre de la joven.

-¡Dime, dime! ¿Es verdad que te vas a casar con Zelda? – dijo ella, normalmente.

-Sí, pero ten más respeto y dile princesa – este le miro algo furtivo.

-Ya, pero sabes que hay confianza con ella. Aún no me lo creo, después de tanto amor no correspondido – esta suspira y luego se tira al césped haciendo un "ángel de nieve"

-¿Amor no correspondido? – Este le pregunta observándola. Se sienta sobre el suelo para observar y… de paso, escuchar sus locuras.

-Sí, bueno. Todos hablan de lo perdida que esta Zelda por ti – comenta ella con una sonrisa picarona – Ha estado en esa zona fea para un enamorado llamada "amistad" que siempre le has dado.

Al escuchar eso le mira un poco molesto ¿Eran mentiras? Link no podía fiarse de Tabita, era como una mini Prunia, diciendo bromas como si fuera joven, sólo que Tabita si era más joven que Link.

-Deja de inventar cosas – comento el muchacho – La princesa Zelda jamás estaría enamorada de mí.

-¿Y tú de ella? – Le miro inquisitiva, casi limando sus uñas contra su ropa y soplándoles.

-Tal vez – contestó sonrojado.

-¿Ehhh? – La chica le pico el estómago al escucharlo – Tal vez es ¿sí?

-¡Ah, rayos! Tómalo como te venga en gana – dijo levantándose del suelo – Ahora déjame entrenar a gusto.

-¡Que agua fiestas! Acepta que te gusta la princesa.

-¡Yo no voy a! – Al ver que varias personas le miraban hablo más bajo, no quería que lo mal interpretaran como que sólo quería tener poder en el trono, era lo que menos le importaba – No voy a aceptar tal cosa – susurro.

-Pero si te veías muy feliz esta mañana, mirabas desde el laboratorio, lugar donde sueles dormir, la habitación de la princesa.

-¿A caso estas espiándome? – Volvió a mirarle molesto.

-¡Ha, ha! Di en el blanco – Rio fuertemente – Ya deja de hacerte el "difícil" Sólo déjate llevar por lo que sientes. Ahora, piensa esto. Te casaras con una princesa, no cualquiera, sino la de Hyrule. Una belleza extraña entre la gente, con un cabello tan rubio como el sol y de ojos como gemas preciosas. De un cuerpo bastante precioso. Esbelto y bien formado. Y lo más importante. La chica de corazón más gentil. Es, por excelencia, una persona formidable y grata.

Link se quedó pensativo. Había muchas más razones para apreciar a Zelda.

-Eres la envidia de cualquier caballero, eres un Sir y futuro rey de este país ¿No entiendes? Zelda es un pase automático a la nobleza… pero realmente eso no te importa y lo sé porque te conozco. Tú crees que Zelda es una mujer agradable, dulce y amable. Una verdadera empatía en persona a pesar de sus arranques inmaduros ha logrado crecer gracias a ti. Se necesitan uno al otro – la chica se levantó del suelo y miro al joven – Así que piensa que es lo que realmente sientes por la mujer más bella de este reino, y no, no hablo de mí – Esta sonrió y dejo pensando a Link.

-Nunca pensaría en ti al escuchar belleza – este sonrió un poco, la chica le miro sólo un poquito molesta – Bueno ahora que has tenido tu dosis diaria de "molestar a Link" ve a molestar a otro – dice enfadado, aunque sus palabras tenían cierto tono divertido.

-¡Ah, que malo eres! Pero no vine para esto… Mi mentora de artefactos ancestrales, es decir, Prunia dice que quieren demoler tu casa, ya que no volverás nunca de Hyrule y pues tu padre tampoco… Puedo quedármela, Mmm digamos, ¿algunos meses?

-¿¡Qué!? ¡No pueden demolerla! La casa aun es de mi padre – este le mira molesto – ¿Cuántos para ser exactos? Pensé que vivías en Kakariko.

-Tú lo has dicho, vivía… sólo hasta que termine mis investigaciones. Decidí vivir en Hatelia porque, bueno, es un lugar tranquilo pero cerca de ahí hay un santuario un tanto peculiar, aun queremos descubrir cómo puede acceder el héroe, o sea tú.

-¿Acceder? ¿Aún creen que yo soy el que debo entrar en los santuarios? – El joven pensó un momento – ¿Y cómo que Peculiar?

-Nunca hemos pensado que debe ser alguien más. Las estructuras, al menos unas cuantas en ese idioma afirma que es el héroe el que debe hacerlo.

La joven peli-negra miro hacia el horizonte y luego casi con baba comenzó a pensar en toda clase de tecnologías Sheikah.

-Comenzó a brillar de la nada ¿¡Puedes creerlo!? – La jovencita Sheikah casi daba un salto. Era muy parecida a Prunia en muchos sentidos.

-A… ¿¡A brillar, dices!? – Pregunta nervioso.

-Sí… Ah… Por cierto, le comente esto a Zelda, dijo que quería investigar este fenómeno. Su majestad Roham accedió ya que no tiene que preocuparse tanto por los poderes de Zelda. Aunque seguirás acompañándola a sus expediciones en las fuentes de la diosa y a algunos santuarios, si es que comienzan a brillar.

Link le observa al asentir de esa manera tan normal – ¡Genial! – Dice él alegre –Me encanta ir de viaje… era muy divertido antes del cataclismo. Sin embargo ahora…

-¿Y por qué no realizan un viaje de luna de miel? – comenta picara la chica.

-Tabita… ¿Por qué no te vas a casa antes de que me enfade más? – esta sonríe, asiente y luego le abraza.

-Me alegra que no hayas muerto en la batalla… si no ¿A quién hubiera fastidiado?

-Muy graciosa – ríe sarcástico – Ya – Link sonríe un poco – Y deja de molestar a Prunia, espera, eso síguelo haciendo.

A lo lejos ella grito – ¡Si, maestro!

Link suspiro un poco, siguió pensando "¿Estoy… enamorado de Zelda?" Como si nada hubiera pasado comenzó a entrenar nuevamente.

-¡Seguramente hice pensar a ese cabeza de chorlito! – sonrió la joven sobre el techo, observando como los movimientos de Link parecían torpes.

-Disfrutando de la vista, ¿nueva pupila? – Comento una cierta voz conocida para ella.

-Sí, señor de los Orni – dice ella segura – Bueno… no tanto – comento un poco triste.

-Me he dado cuenta de que cada mocosa de este reino está enamorada de ese engreído de Link – dice Revali haciendo una mueca.

-Bueno, soy la única que no lo está, siéntase orgulloso – ríe divertida.

-Entonces, dime ¿Cuál es la razón por la que miras tan nostálgica al mocoso?

-Desde que lo eligieron como campeón… no he entrenado para nada con el arco. Todos mis mentores han sido una decepción – comenta la joven – Así que empecé a manejar las espadas y Edward, el padre de Link, estaba enseñándome, pero… en verdad extraño el arco.

-¿Extrañas el arco o a Link? – pregunta a la joven.

-Ambos… mi mentor siempre fue Link, es como un hermano mayor para mí– dice divertida – Así que desde los nueve años le he causado problemas…

-¿Estas triste porque ahora ya no podrá enseñarte?

-De cierta forma sí… pero… también el hecho de que esté sufriendo por no lograr ser sincero con la princesa.

-Eso es culpa suya – hace un gesto con su brazo.

-Si… lo sé – suspira hondo – Es tan torpe, como siempre. Todo el tiempo enfocándose en ser más fuerte y ni siquiera sabe por qué.

-De igual forma te entrenare yo – comento Revali – Así que tu tranquila… el mocoso no tiene más habilidad que yo.

-Sí, por supuesto – esta se ríe divertidamente – Sólo espero que se dé cuenta pronto de que no puede seguir de esa forma. Si comienza a hablar con torpeza y a lastimar a la princesa… el idiota de Henri se aprovechara – esta hace una mueca – Ese tonto que no sabe ni pelear… sólo papeleos y canciones inútiles... ¡Ehhh! ¡Me fastidia! ¿Cómo podemos ser parientes? ¡Debilucho!

Revali se carcajea mientras ella enojada empuja al ave.

-No dejes que un debilucho te robe a la princesa… Link –Con preocupación coloca una mano sobre su barbilla y codo sobre su hombro, mientras la otra apoyada en el tejado.

-¡Sir Link! ¡Que guapo es usted! – grito una de las sirvientas que hacia el cuarto de la princesa Zelda.

Link se sonrojo nada más por la vergüenza y observo a las jovencitas que le decían aquello. De entre ellas hubo una que llamo su atención. La joven tenía cabello blanco, no era una mucama si no una Sheikah que bien conocía, tu nombre era Alysha, una joven que hacía unos años se le había declarado al muchacho, esta le observaba resentida.

Link recordó a la joven, recordó cuando la rechazó y todas sus lágrimas sobre su pecho y túnica de campeón. También recordó que Zelda estaba ahí en ese momento y la forma en la que la princesa se había comportado también había sido bastante extraña y luego… las palabras que dijo ese día.


Un día lluvioso, como muchos, en Kakariko… Link y la princesa Zelda estaban investigando las reliquias y un extraño objeto, el cual llamaban Orbe.

-¿Puedo verlo? -preguntó Zelda a una joven que se mantenía sobre el suelo, era la segunda hija de Impa, Alysha.

-Sí, princesa – contesto ella de manera alegre – Es, en efecto, un artefacto del que no sabemos nada aún – dijo esta con seguridad.

-Es fascinante ¿No lo crees Link? – Por esas épocas la princesa y Link se llevaban mejor.

-Bastante – comento este, era de cortas palabras.

Alysha le miro una y otra vez, desde jóvenes se conocían ya que el padre de Link era buen amigo de Impa al ser de la corte esta, quien además le había ayudado en lo que más pudo con la enfermedad de su esposa y madre de Link que, desgraciadamente, había fallecido

-Link – le llamo suavemente al joven, este de inmediato la observo – ¿Podemos hablar en la fuente del hada?

Este asintió y miro a la princesa, quien se encontraba fascinada con la requirió.

-Vuelvo en seguida, su majestad – dijo el joven, pero Zelda le ignoro al contemplar la reliquia sin ceso. Este sonrió y al verse ignorado salió sin prisa, Impa se quedó al lado de la princesa.

Una vez llegaron arriba el joven se maravilló, habían algunos animalillos que le agradaban y algunos hongos. Pero cuando vio algo importante, más para él, sonrió de sobre manera y se acercó.

-Alysha, mira, "la princesa de la calma" puede crecer aquí – Alysha sorprendida de esté le observo todavía más, con más intensidad. – En cautiverio es incapaz de crecer, por eso la princesa… cree que debe salvarse sola y tenía razón… y ¿de que querías hablar?

Guardo palabras hasta sentirse cómoda, Link estuvo paciente – Quiero confesarte algo, es que yo…

El joven trago saliva ¿era lo que venía que él pensaba?

-Yo te amo desde que te conocí, eres alegre y divertido, un joven serio cuando se amerita y responsable. Tienes las cualidades de un esposo a quien deseo, quiero estar contigo y…

El muchacho le tomo las manos y la observo pero luego bajo la mirada y le dijo.

-Alysha… no puedo ser eso y no seré el esposo de nadie. No quiero casarme porque quiero ser un caballero y no quiero pasar la situación de mi padre, perder a un ser amado. – Contestó fríamente – Mi deber esta en ser el escolta personal de Zelda, la princesa de Hyrule, y ser quien detenga el cataclismo de una vez por todas ¿Qué pasara si muero? ¿Cómo vas a sentirte si culmino mi tarea pero no regresó? Sufrirás, peor que cualquier persona, incluso que mi padre, porque el amor es todavía más cruel, así que decido estar sólo, y vivir para proteger a la princesa y a mis compañeros campeones.

-¿Es por la princesa?

-Sí, es porque mi tarea es protegerla – dijo Link seguro de sí.

-No… es porque tú la quieres, y la amas desde tiempos ancestrales e inmemoriales, y…

-Eso yo no lo sé – comento el con una sonrisa, interrumpiendo a la joven Sheikah – Y si… así fuera, ¿No sería decisión de la princesa aceptarme? Siempre le has tenido recelo a Mipha y ahora a Zelda…

-¡Eso es porque te amo! ¿¡Por qué la amas a pesar de que en esta época sea un fracaso!? – comento con un jaloneo del brazo de Link.

-¡Ni se te ocurra ofender a la princesa así de nuevo! Tú no entiendes lo que pasa ni lo que sufre, eres una encaprichada y el verdadero fracaso de tu familia – comento de manera fría y cruel arrebatándole su brazo – ¡No eres ni la mitad de lo que es, pero te atreves a hablar así de la princesa! Si tu hermana mayor o Impa te escucharan decir eso… las deshonrarías más aún.

Una vez termino su conversación la princesa se encontraba sobre la entrada, había escuchado todo y también la innumerable cantidad de veces que esta gritaba su nombre con gritos y sollozos cuando este avanzaba hacia la salida de ese pequeño bosque.

Link y Zelda se miraron y este tanto serio como un poco enfadado tomó la mano de la princesa y la llevo hacia un espacio cerca del santuario. Sobre ese espacio se podía observar el castillo de Hyrule.

-No eres un fracaso, Zelda, solamente no has tenido éxito a pesar de tus esfuerzos… Un fracaso es, más bien, cuando alguien ni siquiera se empeña en obtener lo que ama o cuando lo obtiene a basé de otros, ese es un verdadero fracaso.

Ella no dijo nada, sólo escondió la cabeza entre sus piernas y brazos. Link tomo su espalda y la acarició con ternura.

-Sé algo – comentó – Sé la presión que tienes bajo tus hombros… que todos esperen tanto de ti es realmente terrible, a veces siento que no doy la talla pero… -Link le sonrió – Cuando te protejo y veo que son capaz de hacerlo… me siento orgulloso de mi, así que verás que cuando el cataclismo suceda tu nos salvaras y podremos matar a Ganon, Zelda.

Zelda lo miro asomando su rostro de entre sus rodillas y algunas lágrimas salieron de este. Cuando soltó en llanto se tiró a los brazos de Link.

Al recordar ese instante, el joven dio media vuelta y se fue hacia otro sitio.

Aun en los techos se encontraban observando al joven que actuaba extraño.

-¿Qué fue eso? – pregunto Revali.

-Una larga historia – comento ella.


Continuara.

Hola de nuevo ¿Por qué demonios Revali esta tan presente? Pues me gusta Revali y creo que si perdiera su orgullo sería un gran amigo y consejero, a pesar de cómo se comporta en el juego.

Pero bueno.

Muchas gracias por sus reviews :,v siento que me pasan muchos errores lo siento, mejorare para que se comprenda mejor la lectura, gracias Goddess Artemiss.

|Nos leemos después|

Ahora sí, mi review acerca de Botw.

Bueno. El juego en si es una joya y pasada.

En aspectos de Gameplay es una belleza majestuosa (perdona las palabras de grandeza) Me encanto. Creo que tiene varias fallas de frames pero como lo tengo en wii u esa es la razón (Por qué mi pobreza no me da para más :,v)

El aspecto gráfico es una belleza, es un estilo que va muy adecuó a los diseños… ese arte a la acuarela queda perfecto, para mi parece una, es brillante y además puedes hacer mucho con ella (suelo practicar esa técnica)

No es perfecto, eso sí, lo que no me gusto fue la historia. Técnicamente es demasiado corta, no porque fuera mala si no porque me dejo con ganas, más incluso que mi favorito (Twilight Princess)

Otra cosa es que los mentados jefes son prácticamente basura. Es decir, no tuve problemas más que con uno, incluyendo a Ganon (que fue sinceramente el más papa :,c) Me dan más lios los Centaleones que Ganon, que sus iras (la ira del rayo si me causo problemas xD pero ame su soundtrack)

Eso mismo para los "templos" Ósea las bestias divina. Fueron sumamente fáciles. ¿Dónde está la dificultad similar a la del Gran Templo de Zelda II? Suponía que el juego sería difícil con los jefes y templos (Los Shrines son fáciles también) pero no fue así, lo que me decepciono.

Esas son mis únicas quejas. Lo demás me parece excelente, yo le daría un 98/100 (Pero a ocarina of time le daría un 80/100 :v la verdad es más fácil que botw y menos divertido que botw)

Espero que haya sido objetivo xD no me mates por odiar el gamplay de ocarina o partes de su historia.