Capitulo 4 - La prueba del Diamante

Los Freedom Hunters estaban navegando, llevaban un buen tiempo en alta mar mirando para divisar la isla, pero sin una brújula o un mapa no tendrían tanta suerte Shun suspiraba recargado al borde del pequeño bote, tenía muchas ganas de desembarcar ya, no podía esperar a ver aquel navío del que últimamente su capitán y el espadachín hablaban todo el tiempo. Algo a la lejanía le hizo fijar la vista, era un punto bastante lejos de ellos, pero con la fruta de su capitán seguro llegaban en un santiamén. Con la voz llena de emoción y ojos brillantes del romance de la aventura exclamó con bastante entusiasmo.

- ¡Por ahí! ¡Por ahí capitán! ¡Isla Diamante a la vista! -

- ¡Estupendo! ¡Vamos allá! - Seth usó el viento con todas sus fuerzas, cada vez iban ganando más velocidad, hasta el punto de ver la isla a unos pocos kilómetros.

Zenko, más sensato que sus dos compañeros, vio que estaban demasiado cerca del muelle - Relájate Seth, si nos acercamos mas nos... -

Seth había usado su poder impulsando la barca y estrellándola contra el muelle, sacándolos a volar por los aires, Seth aterrizó con toda la naturalidad del mundo y comenzó a correr como si nada. Mientras, sus compañeros estaban recuperándose del impacto tan repentino, se levantaron del suelo de piedra y miraron su barca mayormente destrozada.

- Será mejor que el barco del siglo exista, por que esto no nos llevará a ningún lado - Dijo Zenko algo molesto

- ¡Vamos chicos! ¡Por aquí! – Les gritaba su capitán mientras corría perdiéndose entre las calles

- ¡Seth espera! No vayas solo. - Fue algo tarde para Zenko, pues ya no alcanzaba a ver a su capitán

- Capitán, espera… -

- Shun… ¿Él siempre es así de...? -

- Pues... Un poco, parece que no piensa mucho en lo que hace... -

- Vamos tras él, si tenemos problemas, será imposible salir de aquí. -

Encontraron a Seth corriendo más adelante, era seguido a una gran distancia por Shun y Zenko. Al torcer una esquina se tropezaron con alguien, cuando se dan cuenta ven a una chica de unos dieciocho años, con un lindo cabello castaño hasta los hombros, piel ligeramente tostada y unos ojos exóticos plateados. Vestía unos shorts vaqueros azul marino por encima de los muslos, una tela roja colgaba del lado izquierdo como si cubriera la pierna, una camiseta verde/azul y botas altas con cordones marrones. Tenía una cicatriz a lo largo del antebrazo derecho, un cinturón y en él seis pistolas con un cinturón extra en la pierna y al hombro llevaba una mochila. Zenko se levantó rápido y un poco avergonzado le tendió la mano.

- Lo siento señorita, permítame ayudarla. -

- Jeje, gracias. ¿No sois marines? -

- No, somos pi... -

Zenko hizo bajar la cabeza de Shun y dijo nervioso.

- Pioneros, viajeros que buscan lugares nuevos. -

-"¿Por qué mierda me puse tan nervioso?" — Se preguntó en sus pensamientos, jamás le había pasado

- ¿Pioneros? Mmh, no lo parecéis. –

- Nos lo dicen seguido. Por cierto ¿Ah visto a un chico de esta altura, piel blanca, ojos azules y pelo negro? –

- ¿Ojos azules y pelo negro? Ah si, casi me tropiezo con él, pero lo hice con vosotros. –

- ¿Por donde se fue? –

- En esa dirección - La chica señaló detrás de ella - Pero debería calmarse, por allí hay soldados de la Armada. –

-Tsk, menudo capitán tenemos - Masculló Shun - Muchas gracias señorita. Vamos Señor Date. -

Corrieron un poco pero Zenko se detuvo y dijo.

- Espera, señorita ¿cual es su... ? -

La chica ya no estaba, se había esfumado. Shun le gritó al ver su retraso

- ¡Señor Date, vamos! –

- Ya voy Shun - Fue hacia su amigo mirando ligeramente detrás de él - ¿A donde fue…?-

Mientras tanto, Seth ya estaba llegando a un grupo de soldados, cuando Shun y Zenko lo agarran a tiempo.

- Hombre chicos, ¿Donde estabais? -

- Tropezamos con una chica, con la que Date-san hablo. -

- Te dije que dejaras de llamarme por mi apellido. -

- Es que das miedo por tener un ojo. -

- Tengo los dos, pero esta ciego el ojo izquierdo. -

- Vamos chicos soltadme. Shun ¿Como era esa chica? -

- Muy guapa, ojos plateados y pelo castaño corto. Date-san no paraba de mirarla. -

- ¡YA VALE SHUN! -

Shun se escondió detrás de Seth, este dijo señalando a un tejado.

- ¿Es esa chica? -

Los otros dos miran y ven que es la misma chica, yendo de tejado en tejado con una gran agilidad

- Apenas escucho sus pasos, parece un ave. -

- Vamos a conocerla Shun. - Habló Seth con una gran sonrisa y volando con su poder hacia el tejado

- Seth, espéranos. Vamos Da... Quiero decir, Zenko-san. -

- ¿Ves? No es difícil, al menos progresaste. Vamos, a por nuestro capitán. -

Le revolvió el pelo a Shun con una sonrisa de lado y fueron tras Seth. Este estaba siguiendo a la chica hasta una pared de roca cerca del edificio, donde ella estaba en el tejado. Saco una libreta de su mochila, alternando miradas en ella y el camino

- Creo que es por aquí... ¿Y ahora como subo? –

- Hola. -

La chica se asusto, sacó una pistola de su cinturón y apuntó a Seth a la cabeza

- ¿Quién eres? -

- Mi nombre es Seth, capitán de los Freedom Hunters. -

- ¿Freedom Hunters? ¿Eres pirata? -

- Si. -

- ¡Seth!. – Zenko y Shun llegaron, un tanto molestos. -

- ¿Eh? Ah, hola chicos. –

-¿Podrías dejar de correr y esperarnos? Eres como un niño. - Se quejó el espadachín

-Peor. Un niño hiperactivo con poderes. - Siguió Shun

- Oh, vosotros otra vez, supongo que puedo estar tranquila. – Interrumpió la chica castaña guardando su arma- Es un poco..."audaz", casi le meto una bala. –

- Perdónale, así es nuestro capitán. – Dijo Zenko

- No deberíais mentirme, no soy partidaria de la Marina ni del Gobierno Central. Los odio con todo mi ser. –

- ¡Oh! Me cae bien esta chica. ¿Como te llamas? – Le preguntó Seth sonriente.

- Rose Farron, detective e historiadora. - Se presentó levantando la mano y estrechándola con Seth.

- Seth ¡El capitán! -

- Yo soy Kugetsu Shun, primer oficial y samurái. – Dijo dando un paso adelante.

- Mi nombre es Date Zenko. Espadachín. – Siguió Zenko imitando a Shun.

- Un gusto – Asintió Rose.

- ¿Y qué haces aquí? - Le preguntó Zenko.

- Vine aquí para descubrir si la historia del navío adelantado a nuestro tiempo es verdad. Por desgracia, los soldados me impiden seguir y cada vez que me ven intentan capturarme o matarme. El líder es un hombre que solo piensa en encontrar esa nave y/o usarla contra las buenas gentes. Si esa nave es real tengo que descubrirlo y advertir a la gente. –

- Eres muy noble Rose-san, capitán ¿Que hacemos? - Cuestionó Shun casi sabiendo la respuesta

- ¿Que clase de pregunta es esa? Vamos a buscar esa nave para nosotros, así no será usado con fines malvados. –

-¿Se supone que les voy a creer? Sois piratas. - Reclamó Rose sonriendo desafiante.

-¿Y? - Seth no veía el problema.

- Los piratas no son mejores que la Marina o el gobierno. -

-Te propongo algo. - Habló Zenko recargándose en la enorme pared de piedra, ganándose la atención de Rose. - Conseguimos el navío juntos y te unes a la tripulación para asegurarte de que no haremos nada malo con él ¿De acuerdo?. -

A Seth se le iluminaron los ojos de emoción, ¡Esa era una gran idea! Aunque a juzgar por la risa burlona de Rose se podría decir que no le agradaba…

- Claro que si…, quítense del medio, tengo que escalar esta pared. - Dijo Rose empezando a acercarse a la pared, pero una hoja de katana bastante afilada no le permitió seguir.

- El caso es… - Comenzó a decir Zenko con un toque de sadismo en la voz, la chica era bastante guapa, es una lástima… - Que no nos quedaremos de brazos cruzados, nosotros queremos ese navío.

- Sobre de mi cadáver. - Le retó sacando su pistola del cinturón, sólo para propinarle un disparo que Zenko esquivó fácilmente.

El espadachín sonrió y sólo le bastó con sacar una katana para hacerle frente a la chica. Miles de disparos fueron enviados, pero ninguno logró hacerle un verdadero daño, solo ligeros cortes, Seth y Shun miraban la pelea con ojos desorbitados. La batalla era obviamente liderada por Zenko, quien mantenía a Rose a raya con su katana, terminaron de pelear cuando el espadachín acorraló a la historiadora contra la pared y el filo de su arma en la garganta.

- Bien bien, tranquilo tigre. - Rose bajó su arma y la guardó, Zenko sólo quitó un poco de presión en su cuello. - Escúchenme, no planeo unirme a su banda, pero podré ayudarles a conseguir su navío y viajar con ustedes por un tiempo. ¿A dónde se dirigen? -

Seth, advirtiéndole con la mirada a Zenko que dejara en paz a la chica, le respondió mientras el espadachín bajaba su katana. - Vamos de camino a Grand Line, Paraíso, reunimos nakamas en el proceso. -

-Perfecto, yo tengo asuntos pendientes en una Isla del Paraíso. Para cuando lleguemos ya sabré vuestras verdaderas intenciones. - Dijo mirando la pared de piedra, luego miró a los Freedom Hunters. - ¿Eso esta bien para ustedes? -

Los chicos se miraron entre sí, sólo para que todos terminaran con su mirada en Seth

- Mmm… me parece bien, ya querrás quedarte después. - Dijo el pelinegro sólo para soltar una ligera carcajada después.

- Como digas… -

- ¿Y bien? ¿Cómo llegamos al navío? - Preguntó Shun al ver que todo estaba solucionado.

- Según mis notas, la nave esta en una zona en las montañas, pero no puedo seguir más. La pared me lo impide. – Respondió la castaña mirando su cuaderno.

- Pues vamos, solo tenéis que agarraros a mi. - Dijo Seth mirando la cima de la pared como si fuera un reto.

Lo hicieron, los chicos lo agarraron por los brazos. Rose no sabia que hacer, a lo que Zenko la agarró con fuerza de la cintura con su otro brazo, causando un sonrojo ligero en ambos.

- ¿Q-que hará? - Preguntó la chica preocupada.

- Algo…loco. -

- ¡Wind ascenssion!-

Bajo las piernas de Seth se formó un gran viento que los impulsó a las alturas, Shun miraba con algo de temor hacia abajo, donde las casas ya parecían como de juguete, Zenko tenía la mandíbula apretada con rabia ante la falta de sentido común del que carecía su capitán y Rose sólo pudo soltar un grito de horror al ver tanta altura

- Ya estamos hasta arriba del todo. - Anunció Seth.

- Capitán ¿C-como bajamos? - Preguntó Shun aún temeroso.

- Ya aterrizaremos. -

Eso dejo de piedra a los tres. El "aterrizaje" fue brusco, por no decir mortal. Zenko tuvo que proteger a Rose con su cuerpo de la caída, aunque Shun no tuvo la suerte de contar con algún escudo humano.

- ¿A que fue divertido? - Les sonrió Seth tontamente cayendo de pie.

- ¿¡Divertido!? Te vas enterar capitán, conocerás a los muertos. - Amenazó Zenko comenzando a perseguirlo.

- ¡Shun! ¡Ayúdame! - Pidió el capitán miserablemente.

- Espere un momento Zenko-san, yo lo mato primero... -

Los dos siguieron a Seth, haciendo reír a Rose, los chicos de pronto oyeron su risa y viendo la situación tan ridícula que se habían montado empezaron a reírse con ella. Zenko sólo soltó un pequeño bufido acompañado de una ligera carcajada

- Sois únicos chicos, llevaba tiempo sin reírme así. - Limpio una lagrimita mientras sacaba su cuaderno. - Bueno, veamos mis notas. Según esto debería haber una cueva por algún lado. –

- Yo vi una cueva mientras estábamos en el aire. Estaba en la base de la montaña. - Participo Shun levantando la mano.

- ¿Como puede entrar un barco en la montaña? – Dudó Zenko dubitativo.

- Podria ser... –

- ¿Que pasa Rose? –Seth ladeó la cabeza curioso

- Es una suposición, pero... Es posible que metieran el navío, por el mar. - Dijo poniendo una mano en su mentón.

- ¿Una cueva submarina quizás? –

- Exacto Zenko, creo que metieron el barco por el mar e hicieron una especie de galería artificial en la montaña. Supongo que no pensaban volver a por el navío. –

- Bien vamos a por el. – De pronto Seth, cuando parecía que apenas iba a caminar, paró, miró con ojos curiosos a Rose y preguntó lo que había olvidado preguntarte abajo. - ¡Claro! Sabía que algo olvidaba ¿Cual es tu sueño? –

- ¿Eh? ¿Mi-mi sueño? Pues es... Es... Bueno… - Dudó en decirlo, muchos se reían de su sueño, pero bueno, ya les metería un buen balazo si escuchaba un risa. - Resolver la leyenda del Rey del Mar. –

- ¿Rey del Mar? –

- Se dice que antes del Rey de los Piratas, antes de Monkey D. Luffy y Gold D. Roger. Antes de la Marina y el Gobierno mundial, existió un Rey del mar, no se sabe quien es, o que hacía, pero actuaba como ellos, sólo que sin corrupción, era justo y sabio. Estuvo durante años, hasta que apareció la Marina y el Gobierno Mundial. Intentaron encontrarle pero al llegar a su lugar solo encontraron dicho lugar vacío, sin nadie. Ni siquiera sus aliados estaban allí. Quiero resolver esa leyenda, pero siempre estoy moviéndome y perseguida por la marina. –

- Pues quédate en mi banda, eres lista y muy hábil con esas pistolas. Serás de gran ayuda. -

- Me las se arreglar sola, sólo estaré un rato con ustedes. - La chica se cruzó de brazos y comenzó a caminar hacía la cueva.

Lo chicos se miraron entre ellos y la siguieron con resignación, estaba oscuro y parecía no tener fin…

- Uno que vaya adelante y otro detrás. - Dijo Rose sacando un par de linternas y dándole una a Seth. - Yo iré delante. Vamos. –

- Es... Bastante... Valiente. ¿No Zenko-san? - Le susurró de pronto Shun al espadachín, quien sin darse cuenta, se quedó mirando a la chica por un buen rato.

- Si...¿Pero que...? Shun hijo de… -

- Jajajaja, a Zenko le gu... -

- Cierra el pico o no tendrás lengua. - Amenazó jalando lo por el cuello de la camisa-

- V-vale, vale. -

- Cierra tu la fila Zenko. - Les pidió Seth ajeno a las tonterías que hacían.

Caminaron a la luz de las linternas, no sabían por cuanto caminaron, pero sintieron que el camino bajaba. Cuando se empezaban a cansar oyeron el sonido de las olas.

- ¿El mar? – Se cuestionó Seth frunciendo el entrecejo

- Mi suposición fue correcta. Debemos estar cerca. –

- Vamos. -

Corrieron hasta divisar una luz, pero al llegar Rose piso el filo de un pequeño acantilado y casi se cae, de no ser por Zenko que la agarró por la cintura a tiempo

- ¿Estas bien? -

- Si, estoy bien gracias Zenko. -

- N-no hay de que. – Tartamudeó al darse cuenta de cómo la tenía agarrada, la soltó a tiempo antes de que Shun volteara.

- Mirad esto. - Les dijo bastante emocionado.

Cuando mirando la cueva una gran maravilla se mostraba ante sus ojos. Era una gran cueva al nivel del mar, la luz natural entraba y no hacia falta las linternas pero lo que de verdad les sorprendió fue el enorme navío que había. Un gran galeón, mas grande que los habituales de madera negra cual cielo nocturno, velas blancas como la espuma de mar. Tenía tres mástiles y en ellos grandes hélices que parecían tener la función de guardarse, había otro par en la parte de atrás. Parecía de verdad adelantado a su época y en letras doradas cerca del ancla (Que tenía forma de dos espadas unidos y una estrella de mar en el medio) estaba escrito: "Épée Ocean". Bajaron por una escalinata, hasta poder ir a cubierta.

- ¡QUE CHULADA! ¡Ya tenemos nuestro barco! Ahora solo tenemos que ponernos en marcha. - Exclamó Seth correteando por toda la cubierta como el niño hiperactivo que era.

- Yo creo que deberíamos sacar el barco de la cueva primero. - Opinó Shun con más sensatez que su capitán.

- Eso me encargo yo. –

- ¿Como lo harás Rose? –

- Solo tengo que disparar a esas rocas. - Señaló las rocas de donde entraba la luz, eran grandes y puntiagudas. - Mirad, parecen los dientes de un monstruo. Solo tengo que darle a la base y listo, libres. –

- Suena bien, adelante. -

Rose se perdió entre las habitaciones y bodegas del barco, sólo para que poco después los chicos la vieran en la sala de cañones, disparando con uno de ellos en la base y en la unión de las rocas de abajo. Justo ahí entro más agua de mar y el barco salió solo por el impulso de esta. Cuando estaban a punto de escapar, escucharon como desde la cueva les gritaban unos soldados de la marina.

- ¡Devuélvanlo! -

- ¡El jefe nos matara! -

- ¡Por favor! -

Seth, molesto por aquella cobardía, les gritó con bastante enojo. - ¡Ustedes decidieron entrar a la marina, ustedes se las arreglan! -

Trataron de encontrarles y detenerles lo más pronto posible, pero los Freedom Hunters ya tenían mucha ventaja de viaje. Ya en el mar, el barco parecía más glorioso. Todos estaban alegres y emocionados por su primer gran crimen juntos.

- Bien ahora escojamos habitaciones. Yo me pido la grande. - Fue lo primero que dijo Seth corriendo por todo el barco buscando la habitación más grande.

- Esto, capitan... - Shun no pudo si quiera hacer que sus palabras llegarán a su capitán…

Inspeccionaron el barco en caso de que hubiera intrusos. El barco poseía como unas quince habitaciones, una gran bodega que estaba repleta de proviciones, cocina enorme con comedor, etc. Tenia todo lo que debe tener un barco, incluso tenía una habitación en el mástil principal con un enorme telescopio integrado que los hacía parecer un observatorio. Seth no paraba de correr por todo el barco hasta que lo detuvieron Shun y Zenko.

- Por fin, un gran navío. Ahora estoy tan emocionado que creo que voy a... -

Todos se alejaron ya que empezó a usar su poder sin darse cuenta, sacando aire por todos lados.

- Parece que el barco estaba a punto de zarpar, creo que llegamos a tiempo. - Dijo Rose con una sonrisa en el rostro que le hizo ver colores a Zenko, Shun alternaba las miradas entre ellos y le sonrió divertido al espadachín, quien sólo se volteó mascullando algo parecido a "Un día de estos te mato…"- Deberíamos averiguar para que son las hélices. –

- Pues para volar supongo. - Contesto Shun encogido de hombros.

- Puede, pero debemos comprobarlo. –

- ¡Aquí esta el timón! - Avisó Seth al frente del todo. El timón estaba en la proa delante de una especie de trono. Y al lado había una palanca muy sospechosa. - Probémonos. - Dijo con simpleza.

- ¡NOOO! -

Tarde, lo accionó y las hélices empezaron a girar a toda velocidad, las velas se movían hasta quedar encima de ellas haciendo como un paracaídas. El barco se empezó a elevar pero Rose llegó a tiempo y movió la palanca a su anterior lugar. Zenko ya tenia agarrado a Seth por el cuello de la camisa.

- ¿Estas loco? Nos escapamos pero aún estamos cerca de una isla. Si nos ven nos arrestaran y confiscaran el barco. Además es mejor tener un carpintero en la banda antes de tocar nada. Hasta el momento que nadie lo use. –

- Owwww~ Que aguafiestas... - Se quejó el pelinegro - Bueno, ya tenemos barco, solo tenemos que poner rumbo a Grand Line. –

- ¿Y sabes donde esta? – Le cuestionó Rose alzando una ceja

- No, eso es cosa del navegante. –

- Que no tenemos. - Completó Zenko

Rose se llevo una mano a la cara, y saco una brújula. - Hace poco supe que en esa dirección hay una isla. Y más allá creo que hay más hasta llegar a Logetwon, ahí deberíamos seguir varias rutas hasta que encontremos un navegante. Además de que necesitamos un doctor, un cocinero y como dijo Zenko, un carpintero. –

- Es verdad Seth, debemos buscar y tener cuidado. – Apoyó Shun.

- Vale, de todas formas podremos navegar ¡Vamos allá! ¡Hacia la siguiente isla! –

Mientras tanto, en Isla Diamante, el capitán de la Marina de ahí regañaba a sus soldados con dureza y sin piedad, por ser tan descuidados (Por que semejante barco no se pierde sólo así). Ese barco iba a ser entregado directo a los Tenruubytos, ahora quien sabe si estupideces harían para recuperarlo…

Y en una isla rodeada por la niebla, alguien camina entre las ruinas de una ciudad y dice para si.

- Oye Zu, ¿Encontrare mi lugar algún día? -

La siguiente guarda un secreto no solo un misterio rodeado de niebla, sino tambien un corazón dolorido y lleno de soledad. Solo la unión podrá llenar ese vacío poco a poco.


En esta ocasion debeis tambien agradecer a Goldeen Neko. Y espero que alguien acepte el desafio. Una cosa Épée Ocean significa Espada del Océano en francés.