CAPITULO 4: ENCUENTRO DESTINADO

Casa Kinomoto.

Sakura (bajando la escalera y viendo a su padre en el comedor): Buenos días.

Fujikata (voz amable): Buenos días pequeña Sakura, hoy tú también te levantaste muy temprano.

Sakura: Si es que tengo varias cosas por hacer hoy.

Fujikata (amable): Entiendo hija, ven siéntate a la mesa el desayuno ya esta listo.

Sakura (mientras se sienta a la mesa ella alza la mirada como si recordara algo): Eh y mi hermano ¿a donde fue papa?

Fujikata: Ah, dijo que quería hacer algo de ejercicio y salió muy temprano en su bicicleta.

Sakura (extrañada): Eh.

Fujikata (sonriendo serenamente): Descuida, dijo que regresaría a la hora del desayuno, así que no debe tardar en llegar.

Fujikata (sirviendo el desayuno tanto de Sakura como el suyo propio): Pero mientras lo esperamos, lo mejor es que comamos, ¿qué te parece hija?

Sakura (contenta): Si.

Entre tanto por una de las calles cercanas, Touya comenzaba su camino de regreso a casa.

Touya: Ya me retrasado bastante, seguro que mi papa y ese monstruo ya habrán terminado de desayunar.

Y mientras transitaba tranquilamente de la nada algo pareció llamar mucho su atención.

Touya (alza la mirada y ve a una joven idéntica a la que vi en aquel sueño, de pie junto a un gran árbol de durazno que se encontraba en el camino): Esa chica…no puede ser…es la misma que vi anoche en mi sueño.

Touya pasa de largo sin detenerse mientras la chica no hace movimiento alguno para no llamar su atención y permanece cabizbaja con los ojos cerrados mientras el viento ondea por el lugar haciendo que los pétalos del árbol de durazno vuelen por dondequiera.

En ese momento algo en Touya hace que este se detenga de improviso su andar y desde lejos no deja de mirar a la extraña joven que permanece inmóvil.

De pronto a la escena llegan unos chicos del vecindario que paseaban por ahí en este instante y al ver a la hermosa chica parada en ese sitio, no pudieron evitar acercarse a ella para así llamar su atención.

Chico 1: Oh miren no más lo que tenemos aquí.

Chico 2. Oye nena que haces sola en un lugar como este.

Chico 3: Sabes pensábamos ira a un lugar muy divertido, por que no vienes con nosotros, vamos no te arrepentirás.

En eso la joven respondió con frases cortas y directas.

Jovencita: No gracias.

Chico 2: Oh vamos no seas así, ven con nosotros nos divertiremos mucho ya lo veraz.

Jovencita: Lo siento pero no puedo ir con ustedes.

Chico 1: Y ¿por que no?

Jovencita: Estoy esperando a alguien

Chico 3: Así ¿a quien?

De pronto Touya apareció en escena.

Touya: A mí.

Chico 1: Y ¿quien rayos eres tú?

Touya: Soy ni más ni menos que su novio, así que les pido a ustedes 3 que se marchen ahora.

Jovencita (atónita y sonrojada al máximo tras escuchar lo anterior): Su…novia.

Chico 1: Oh rayos, venga chicos vámonos.

Chico 2: Si vámonos de aquí.

Touya (mirando a la joven): ¿Te encuentras bien?

Jovencita (apenado y nerviosa): Si estoy… bien.

Touya: Espero que me disculpes pero tuvo que decir eso por que sino de otra forma esos chicos no te hubieran dejado en paz.

Jovencita (sonrojada): Si lo entiendo.

Touya: Bueno ya tengo que irme, me dio gusto haber podido ayudarte espero que pronto te reúnas con la persona que esperas, adiós…eh.

En ese momento la joven se abrazo fuertemente a Touya, quien ante lo sorpresivo del acto se vio incapaz de decir palabra alguna por un breve instante.

Pero la joven en cambio si pudo decir lo siguiente.

Jovencita: Espera por favor no te vayas, te necesito.

Ante tales palabras el rostro se Touya cambio radicalmente mostrando un semblante de sorpresa.

Y mientras ambos continuaban abrazados desde las alturas alguien admiraba con sumo placer tan conmovedora escena.

Hombre (viendo con detenimiento la escena): Todo salió mejor de lo que esperaba y en parte se lo debo a ustedes amigas mías.

En la mano de aquel hombre aparecen al instante 2 de las cartas Sakura.

Hombre: Gracias por su ayuda SUEÑO y CREACIÓN.

Continuara...