Hola chicos! ¿Que tal? Lo se, me tarde en actualizar u.u pero he estado muy ocupada con mi examen de la universidad. Es por eso que la historia va a tener una larga pausa, como necesito enfocarme a estudiar, no podre escribir. Cuando menos se lo esperen actualizare n.n
Ya dejando lo triste atrás. Quiero agradecer a las personas que se tomaron su tiempo en leer esta historia, y mas a los que dejaron su pequeño comentario :3
Vitaly Aless: yo tambien casi doy un gritillo de emoción, me encanto mucho tu comentario, me hizo el día :3
FCDA: es un honor para mi que usted me escriba, he leído varias de sus historia, y me encantan mucho :3
Bueno chicos los dejo leer!
El viaje a casa fue silencioso. Al momento de llegar el padre de Kumiko abrió la puerta de su casa rápidamente, dejando pasar primero a su hija y entrando el después.
-Kumiko, haz el favor de cambiarte- dijo su padre al momento de cerrar la puerta. -cuando termines…- empezó a quitarse sus zapatos -…ven a la sala- dicho esto se fue a la sala de estar perdiéndose así de vista.
La chica se quedo parada en el umbral observando el lugar por donde anteriormente había desaparecido su padre. Ella no sabia lo que su padre le tenía que decir. Pero de algo si estaba segura, que era lo suficientemente importante para que fuera por ella a la escuela y, por alguna razón sentía que era malo, pero… ¿Qué podría ser mas malo que irse a vivir al extranjero cuando termira su curso? No lo había o eso era lo que ella creía…
Los cuatro integrantes de la familia Oumae se encontraban sentados en el comedor de la casa, esperando lo que tenia que decir el dueño de la casa. Las hermanas estaban sentadas juntas de un lado, mientras en el otro estaban los padres.
-Kumiko- por fin comenzó su padre -lo que estamos a punto decirte ya lo sabe tu hermana- tomo un sorbo de su café que anteriormente le había preparado su mujer. -Se que dijimos que nos iríamos cuando terminara tu segundo curso de preparatoria, pero lamentablemente no podrá ser así.- Kumiko abrió los ojos de sorpresa y temor -nos iremos dentro de dos semanas- termino su padre de hablar ajustándose los lentes.
-¿Qué?...- pregunto en voz baja la chica menor.
-Así es querida- ahora era su madre la que hablaba -como ha dicho tu padre, nos iremos dentro de dos semanas, debido a que el trabajo de tu padre no puede esperar tanto tiempo- tomo la mano de su hija menor -por favor Kumiko, tienes que entender, si fuera por nosotros nos iríamos cuando terminaras tu preparatoria. Pero no es posible.- miro a su esposo y este asintió, volvió a mirar a su hija – tu hermana hablo con tu padre para saber si te podías quedar con ella…-
-Así es- prosiguió su padre -Pero hay que recordar que ella vive en Tokio, por lo cual tendrías que cambiar de escuela a una de por allá, sin embargo las matriculas de esa zona son un poco costosas. Nosotros le podríamos enviar dinero pero... ¿que pasara en caso de una emergencia?…las llamadas de aquí a Inglaterra soy muy caras…es por eso que…- toco la mano de su esposa que estaba encima de la de Kumiko -no quiero que su madre se preocupe de cosas que podamos evitar.-
Kumiko agacho su cabeza en forma de derrota. Su hermana que esta a lado de ella puso su mano en su hombro de manera comprensiva.
Hubo un silencio un poco largo entre la familia.
Hasta que Kumiko alzo la mirada enfrentando a la de sus padres. -Mejor que sean tres…- su mirada mostraba seguridad y determinación -Quiero que sean mejor tres semanas-
Todo la familia miro a Kumiko con sorpresa del cambio abrupto de la chica. Mamiko sonrió con orgullo, mientras que sus padres se miraron entre si.
-¿Por qué tres semanas?- pregunto el padre a su hija mirándola directamente a sus ojos.
-Porque…-Kumiko comenzó a dudar pero aun así no aparto la mirada de la de su padre -porque me gustaría participar en las nacionales de orquestas sinfónicas…- ya había aceptado la idea de irse al extranjero pero no quería irse antes de la competición, en esta ocasión seria su ultima oportunidad de ganar el oro.
La señora Oumae le dirigió una mirada rápida a su esposo.
-Quiero participar en la competencia…-Kumiko aun miraba a su padre a los ojos -se que…no voy bien en algunas materias, principalmente en matemáticas, pero…enserio me gustaría participar en esa competencia, por favor esta va a ser mi ultima oportunidad. No quiero arrepentirme de no haberlo intentado. Yo…juro que estudiare y sacaré mejor calificación pero por favor déjeme participar en las nacionales padre, solo pido eso…-
El padre de Kumiko se quedo observando a su hija por varios segundos, nunca había visto tal determinación por parte de ella.
-Yo le ayudare a estudiar- espeto Mamiko, Kumiko se sorprendió -Por favor…déjenla participar en las nacionales…-finalizo Mamiko mirando fijamente los ojos de su padre de igual manera que Kumiko.
El padre se sorprendió ante tal declaración de parte de su hija mayor. Hubo otros segundos de silencio hasta que el decidió hablar. -Esta bien- sonrió -¿Cuándo es la competencia?-
Tanto Kumiko y Mamiko abrieron los ojos de asombro, ambas pensaban que iba a ser mas difícil de convencer a su padre. Kumiko sonrió y le dirigió la mirada a su hermana, el cual esta se la devolvió asintiendo y sonriendo de igual manera. Volvió a mirar a su padre -Es el sábado 28 de octubre…-
El hombre se quedo en silencio por unos instantes -Muy bien, nos iremos el 28 de octubre justo después de que den resultados. Tomaremos el vuelo de la noche hacia Londres- dicho esto el hombre se levanto haciéndole una señal a su esposa para que hiciera lo mismo. -nosotros nos marchamos- dijo al momento de que su esposa se levantara
-Eh?- dijo Kumiko -¿A dónde van tan tarde…?-
-Nosotros aun tenemos asuntos que resolver sobre el viaje cariño -respondió su madre con una sonrisa dulce agarrando su bolsa -¿mañana te toca ensayo en la banda, verdad?- Kumiko asintió -mañana no vas a ir- Kumiko hizo una cara de tristeza y preocupación, antes de que la chica pudiera reclamar algo, agrego -no te preocupes hija, solo será por esta ocasión, además nosotros hablaremos con tu maestro de música, no pasara nada. Debemos de hablar nuevamente con el director para aclarar algunas cosas sobre tus calificaciones, lo mas posible es que tendrás que hacer exámenes para poder conseguir tus calificaciones finales de segundo año antes. Regresamos hasta el lunes.- dicho esto se despidió y salió con su esposo de la casa.
Las hermanas se quedaron en silencio por un buen rato sin saber que decirse o que hacer, después de todo ya llevaban tiempo sin verse. Y la ultima vez que se vieron se habían confesado su amor entre ellas. (De hermanas eeh! No piensen mal, no va a haber incesto, solo yuri xD)
Mamiko fue la primera en romper el silencio -¿te parece si caliento la comida?- levantándose yendo hacia la cocina
-¿No la preparaste tu, verdad?- respondió Kumiko de manera burlona.
-Ja ja, que graciosa- se detuvo haciendo un puchero -no te preocupes nuestra madre la hizo antes de que llegaras- dicho esto se fue a la cocina a preparar todo lo necesario para la cena.
Kumiko río -Lo siento hermana- aunque claramente no lo sentía.
Cuando terminaron la cena, lavaron los trastes y recogieron todo. Eran alrededor de las nueve de la noche, para ellas aun era un poco temprano para irse a dormir así que decidieron ver la tele un rato juntas.
-Hermana…gracias- dijo de repente Kumiko -Siento que gracias a ti, nuestro padre tomo en cuenta lo que le pedí…- sonrió -de no haber sido por ti, ahorita estaría llorando por no poder ir a las nacionales- la chica se río de ella misma.
Mamiko apago la tele -No tienes nada que agradecer…- se acerco a su hermana -creo que aunque no hubiera dicho algo, aun así, el te habría dejado participar en las nacionales…- empezó a acariciar la cabeza de su hermana.
-Eh? ¿Por qué lo crees?- dijo Kumiko devolviéndole la mirada.
-Nunca te habíamos visto tan convencida de algo. Es por eso que creo que aun así te hubiera dejado…- se alejo un poco y con una sonrisa agrego -¿Por qué crees que fue tan fácil de convencer?-
-Mhn…¿Tu crees?-
-Claro! Hasta yo me sorprendí!- se levanto -bueno será mejor que vayamos a dormir-
-Eh?...¿tan temprano?- pregunto Kumiko igual poniéndose de pie.
-Si, recuerda que te tengo que ayudar a estudiar, y como mañana no vas a ir a la escuela…hay que aprovechar el tiempo- puso su dedo en su mentón como si estuviera pensando en algo y guiñándole un ojo agrego -es por eso que mañana te levantare temprano para estudiar juntas, buenas noches hermanita.- dicho esto se fue a su antigua habitación cerrando detrás de si la puerta.
Kumiko se quedo parada intentando procesar lo que anteriormente había dicho su hermana -Eh?...¡¿EH?!- grito al momento de darse cuenta que mañana se tenia que levantar temprano aunque fuera domingo.
Decidió de que ya era momento de volver a su habitación después de darse cuenta que había estado mucho tiempo parada pensando en la inmortalidad de un cangrejo.
Ya dentro de su habitación estaba acostada con una mano en su frente con los ojos cerrados. -Al menos tengo aun la oportunidad de ganar el oro en las nacionales, pero…eso implica que me vaya antes…- se levanto de un brinco de la cama. Tomo su mochila que estaba tirada en el suelo junto con su mesita y de ella saco un cuadernillo. Lo abrió mostrando la primera página y leyendo el titulo de la partitura. Resuena! Bombardino. Sonrió con tristeza al recordar el momento cuando Asuka le había entregado su cuadernillo, el cual había sido un regalo de su padre. Paso las paginas y se percato que la mayoría de las canciones que mostraban ahí ya se las había aprendido. -Lastima que en esta ocasión no se unió ningún eupho a la banda…- dejo el cuadernillo a un lado y de la mochila, saco su celular. Se percato que en este tenia por lo menos 5 llamadas perdidas y muchos mensajes por parte de Reina.
-Kumiko, ¿Qué esta sucediendo?-
-Kumiko, ¿todo bien?-
-¿Por qué no contestas mis mensajes o llamadas?-
-Kumiko contesta por favor, me estas preocupando…-
Y entre otros mensajes con mensajes parecidos.
Kumiko suspiro. Observo el reloj que estaba colgado en su cuarto, se dio cuenta que ya era bastante tarde para hablarle a Reina y decirle que todo estaba bien. Suspiro nuevamente. Bostezo, decidió que lo mejor era ya irse al dormir y mas, si su hermana estaba diciendo la verdad de que le iba a levantar temprano. Ya mañana le diría a Reina que todo esta bien (aunque fuese mentira) apago las luces, se acostó y se obligo a dormir o sus pensamientos jugarían con ella.
Al día siguiente como había prometido su hermana, la levanto temprano, desayunaron y terminando se pusieron a estudiar matemáticas.
Lo bueno es que Mamiko es muy buena en matemáticas, lo malo es que no tenia paciencia para enseñar.
-Te lo he dicho ya tres veces, tienes que utilizar la formula de aquí para que puedas después utilizar la formula de aquí…-
-Ahh!- Kumiko hizo una mueca -pero en la escuela lo habían explicado diferente…-
-¡Pero es lo mismo!- respondía una Mamiko desesperada -el orden de los factores no altera el producto, la forma que te estoy diciendo es mas fácil. Hay trucos en matemáticas para hacer los problemas mas rápido y fácil, y el resultado sigue siendo el mismo que haciéndolo de la forma mas larga-
-¡Esta bien!, ¡Esta bien! Ya entendí- Kumiko volvió su vista a su cuaderno y libro, intentando resolverlos como le enseñaba su hermana.
Pasaron los minutos y los minutos se convirtieron en horas. De vez en cuando tomaban un pequeño descanso donde comían un aperitivo.
Eran alrededor de las 14:00 hrs cuando el timbre de la puerta sonó. Kumiko se detuvo en lo que estaba haciendo al igual que su hermana.
-¿Quién será?- pregunto Kumiko. -Papá y mamá van a llegar hasta mañana…-
-Si pero aunque fueran ellos, no tocarían porque ellos traen llaves…-observo el cuaderno de su hermana -el resultado aquí es negativo- señalando la respuesta
-Oh es cierto!- poniendo el signo negativo en la respuesta -Siempre se me olvidan los signos jeje-
-No los olviden en un examen o eso te va a perjudicar toda la respuesta- se levanto -Bueno, voy a ver quien es. No tardo-
Kumiko se quedo sentada, intentando resolver los problemas que aun le faltaban. Todo iba bien hasta que escucho que la puerta de su habitación se abría, era su hermana asomando la cabeza.
-Kumiko, tomate un descanso-
-Eh? ¿Por qué? No tiene mucho que descansamos…-
-Su amiga esta aquí de visita- dicho esto cerro la puerta.
-¿Eh?...-se levanto e inmediatamente salió de su habitación. Se sorprendió bastante al ver a la persona que estaba esperando sentada en la sala. -¡¿R-Reina?!- se acerco a la chica mencionada -¿Qu-qué haces aquí?...-
-No fuiste a la practica del día de hoy…-comenzó Reina poniendo un mechón de cabello detrás de su oreja -no respondías mis llamadas ni mis mensajes…- levantándose del sofá -Tu padre te vino a recoger…el nunca lo había hecho, incluso en la secundaria…- se acerco a Kumiko mirándola a los ojos -¿Qué es lo que esta pasando Kumiko?-
-Etto…- Kumiko desvío la mirada -Maldición olvide hablarle a Reina en la mañana para decirle que todo esta "bien" y tampoco le avise que iba a faltar hoy…¿Cómo salgo de esta?-
-Kumiko- Reina tomo la mejilla de Kumiko para que le viera los ojos -¿esta todo bien?-
Kumiko se quedo observando los penetrantes ojos violetas de Reina, en ellos se podía leer claramente la preocupación que tenia la chica hacia ella. Kumiko trago. El aire se había puesto pesado.
-Etto…yo...yo voy a comprar los ingredientes para la comida, regreso como en una hora chicas…nos vemos- dijo Mamiko huyendo de la tensión del aire. Ella sentía que sobraba en esa casa en ese preciso momento.
Las chicas se quedaron así durante un buen rato. Hasta que Reina se separo. Dándole la espalda a la otra chica -Kumiko, si no me vas a decir…esta bien. Yo no te puedo obligar a decirme algo que no quieres. Pero…- se volteo quedando nuevamente de frente -por favor no me ignores-
Kumiko abrió los ojos de asombro. Sonrió -Reina disculpa por no responder tus mensajes y llamadas. Ayer no tenia mi celular a la mano, cuando los vi, ya era demasiado tarde para responderte o llamarte.- se acerco a la chica -te iba a llamar hoy en la mañana para avisarte que todo estaba bien, que mi padre solo me recogió para pedir la opinión de unos de sus proyectos del trabajo el cual es muy importante, y también para decirte que no iba a ir al ensayo el día de hoy.- hasta Kumiko se sorprendió mentalmente de la excusa que había creado.
Reina se acerco mas al rostro de Kumiko, sus labio estaban a unas pulgada-¿Y por que no lo hiciste?...- pregunto susurrando.
La otra chica respondió igual con un susurro -Lo olvide-
Reina se alejo cerrando los ojos y abriéndolos sonriendo -Te juro que tienes una terrible personalidad-
-Lo se…- Kumiko se detuvo dudando en lo que iba a decir a continuación -…pero así me quieres no?-
Reina se río -Por supuesto, después de todo esto es una confesión de amor- se alejo completamente -Pero prometerme algo Kumiko…-
-¿Si?- respondió la otra chica aliviada de lo que le dijo Reina después de lo que había dicho.
-No vuelvas a preocuparme así…-
Kumiko sonrió. -Esta bien, lo prometo.- se fue a la cocina ofreciéndole algo de tomar a Reina, mientras preparaba todo estaba sumida en sus pensamientos -Lo siento Reina, tal vez no pueda cumplir las dos promesas que te hice…-
Si alguien no recuerda cual fue la otro promesa, les digo. Es cuando Reina le dice que le prometa que no se va a alejar de ella y que si lo hace la va a matar xD
Hasta la otra :3
Panda2501 🐼
