Estoy algo cansada. Creo que por los horarios en que voy a la escuela he descuidado un poco mi alimentación. Debería tener más cuidado, supongo.

En fin, sin grandes advertencias hoy. Pues….está algo cursi, pero me gustó. Tenía ganas de escribir algo así para variar. Mis malas experiencias amorosas solo se acumulan, cada vez más.

En fin, no los mareo con mis rollos. Los invito a leer :)

Handle (me) with care

Capítulo cuatro: Las dudas de Bunny

Tooth escuchó atentamente el relato de Sandy sobre lo que había sentido mientras sobrevolaba la Tierra, y tuvo que confirmar que en efecto, ella había sentido cosas similares recientemente. Quería pensar que nada de eso era culpa de ellos, pero igualmente le preocupaba.

Se pusieron de acuerdo para seguir monitoreando los cambios entre los dos y si era necesario buscar a Mo para preguntarle su opinión. Eso si ella no comenzaba a buscarlos a ellos primero.

La ayuda de cualquiera de los demás también podría ser de gran utilidad, aunque Bunny se la pasaba recluido en la madriguera casi todo el año, North en su taller y Jack tendía a permanecer moviéndose de un lado a otro sin prestar realmente atención a su entorno a menos que algo lo llamara poderosamente.

Sandy le insistió a Tooth y salieron a dar una vuelta juntos. No notaron más cambios de los que ya había antes.

-Quizás Bunny tenga una idea mejor- comentó Tooth mientras se dirigían de nuevo a su Palacio- después de todo, esta es su estación.

Sandy se encogió de hombros y finalmente asintió. En realidad, ninguno de los dos había visto a Bunny en un par de semanas. Supusieron que debido a la época del año quizás ya estaba ocupado con los preparativos de la siguiente Pascua. Además, según tenían entendido, debía seguir ayudando a Jack con lo de sus poderes.

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Jack suspiró, un poco avergonzado, al ver su imagen reflejada en el lago en Burgess. Volteó a los lados asegurándose de estar solo, y cuando lo hizo, se quitó su hoodie y tocó los lugares donde su piel había quedado con pequeñas marcas rojas. Descubrió que la idea de lo que había estado a punto de suceder lo atemorizaba y lo llenaba de emoción a partes iguales, pero llevaba al menos una semana pensando en todo lo que había pasado (pensando en él mismo, pensando en Bunny) y no conseguía tomar ninguna decisión coherente o que lo satisficiera del todo.

Jack nunca se había enfrentado a algo así. Más bien, nunca había experimentado tener sentimientos como aquellos. Quizás alguna vez, cuando era niño (humano) se había enamorado de alguna niña, pero nunca llegó a la edad donde pudiera tener algún tipo de intimidad, ni siquiera un beso inocente.

Y de pronto todos estos sentimientos se agolpaban dentro de él, arrinconándolo y asfixiándolo. Pero de una manera que nunca pensó que fuera capaz de disfrutar.

Porque por primera vez en muchísimo tiempo, Jack pensó que tenía la oportunidad de tener de nuevo, completamente, la más grande sensación de vida que podía experimentar después de haber muerto, o al menos eso creía.

No estaba seguro de que Bunny sintiera lo mismo por él, pero quería creer que si había tenido esas reacciones mientras estaban juntos (que hubiera aceptado sus besos, que lo tocara de ese modo, que incluso lo dejara permanecer a su lado después de situaciones tan incómodas), era porque había algo ahí, algo que no era amistad sencillamente y que ninguno de los dos había sabido controlar hasta que casi se les salía de las manos.

Jack quería creer que Bunny sentía algo por él, pero no estaba seguro. Necesitaba consejo.

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Bunny simplemente no encontraba la manera de concentrarse. Habían pasado algunos días y prácticamente contaba los minutos para que se cumplieran las dos semanas que Jack le había pedido. Quería verlo y quería escuchar lo que tuviera que decirle, fuera lo que fuera.

Sin embargo se detuvo un momento a pensar. Aún si se cumplían esas dos semanas, ¿qué iba a pasar? ¿qué le iba a decir a Jack, o qué esperaba que Jack le dijera?

Si iban a comenzar una relación, en un sentido más formal de la palabra…sería tan raro. Sería extraño, casi antinatural.

¿Él y Jack? ¿En qué estaba pensando cuando se había metido en eso?

Pero ya que estaba allí, supuso que no era momento de echarse para atrás. Ahora todo estaba en lo que Jack tuviera que decirle, aunque al pensarlo, se dio cuenta de que no tenía nada que contestar ya fuera que Jack le pidiera terminar con esto antes de que evolucionara, o que le pidiera seguir. No, no tenía idea de qué contestarle.

Y quería (tenía que) enfrentarlo solo, después de todo, era asunto sólo de ellos dos. Sólo que necesitaba algo de guía, una segunda opinión.

Decidió que podía dejar la madriguera por un rato.

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Jack cerró los ojos y se concentró. Tenía que manejar la situación, no iba a ser nada del otro mundo. Sólo iba a pedirle consejo a una amiga, era todo lo que iba a hacer.

Como era de esperarse, las pequeñas haditas se arremolinaron a su alrededor con solo verlo. Jack reía mientras lo rodeaban y lo miraban pero el asunto se puso bastante incómodo. Algunas pequeñas incluso se desmayaron, y hubiera seguido así de no ser porque Tooth apareció y comenzó a pedirles que se calmaran y se retiraran.

-Abran paso, señoritas, ¿dónde está su educación? a los invitados no se les acosa- las riñó con severidad pero aún con cierta dulzura, y ellas se alejaron poco a poco de Jack- discúlpalas, les gustas mucho.

-Sí, me doy cuenta- admitió Jack con nerviosismo.

-Así que… ¿qué se te ofrece, querido?

Jack observó a algunas de las haditas que seguían revoloteando por ahí. Lugo se volvió a dirigir a Tooth.

-Necesito decirte algo….podríamos… ¿Podríamos ir a un lugar privado?

Las haditas comenzaron a reír traviesamente, lo que no le gustó a Jack, pero al final Tooth asintió.

-Vamos, acompáñame.

Ambos se dirigieron a una pequeña cámara que hacía las veces de "salón del trono" de Tooth. Ella se sentó en una silla bellamente adornada y le indicó a Jack que podía sentarse donde mejor le pareciera. Jack observó a su alrededor y eligió un pequeño sillón, próximo al de Tooth.

-Hace mucho que no tengo visitas- le comentó ella entonces, mientras servía el té que le llevaban algunas de las haditas- siempre estoy tan ocupada que mi único contacto con el exterior son las veces que me veo con ustedes. Pero en fin, ¿a qué debo tu visita, Jack? Me mencionaste que querías hablar de algo, me parece.

Le extendió entonces una taza de té que Jack aceptó dándole las gracias en voz baja.

-Hay algo que me gustaría hablar- confirmó- pero temo que es un asunto algo…incómodo.

Tooth levantó una ceja mientras le daba un sorbo a su té, mirando a Jack por encima de la taza como si lo interrogara con los ojos. Jack trató de esquivar su mirada y comenzó a beber de su taza también.

-¿Qué podría ser tan incómodo?- preguntó ahora Tooth, sonriente. Un tono azul profundo tiñó las mejillas de Jack. Comenzó a tartamudear.

-Es…tiene que ver con…creo que me…creo que me enamoré de alguien…

Tooth bajó su taza y la dejó en una mesita que había a lado de ella. Por un momento no supo a dónde mirar. Luego fijó sus ojos en el suelo y juntó sus manos sobre sus rodillas. Sí, el asunto era algo incómodo.

-Y…-carraspeó- ¿puedo saber de quién se trata...?

-Esa es la parte complicada.

Tooth sonrió para sí misma, compadeciéndose de Jack. Era tan joven y probablemente nunca en su vida había tenido que pasar por algo como aquello. Por cínico y listo que pudiera ser la mayor parte del tiempo, era de lo más natural que ahora se sintiera así. Tooth decidió que lo mejor que podía hacer era tratar de aligerarle la carga, ser amable con él… y que pasara lo que tuviera que pasar.

-No veo porqué tendría que ser complicado- comentó, ahora con una sonrisa que pretendía transmitirle seguridad. Jack no ignoró el gesto, pero no consiguió tranquilizarlo lo suficiente.

-Es que…no sé, no se puede. Es… es alguien mayor que yo.

-Oh…bueno, si estamos hablando de alguien en nuestro mundo Jack, la gran mayoría de quienes conoces son mayores que tú. En todo caso… no creo que sea problema porque te quedan varios siglos por delante, créeme.

Jack soltó un suspiro.

-Eso no es todo. Es que es demasiado diferente a mí. Nuestros poderes son distintos. Siempre se rige por reglas y plazos, siempre tiene que trabajar y se lo toma muy en serio…es….es increíble.

Esto último hizo que Jack sonriera con sus propias palabras. Sin querer, Tooth también sonrió, sin saber por qué comenzaba a experimentar una sensación de felicidad y calidez expandirse por todo su pecho. ¿Acaso Jack hablaba de…?

-No creo que eso sea un verdadero problema- comentó entonces, acercándose inconscientemente a donde estaba Jack. Él la miró a los ojos.

-Sí pero…sería tan extraño todo lo demás… después de todo, también es Guardián. Tenemos que trabajar juntos y eso me aterra a veces.

-Pero, ¿qué podría salir mal?- preguntó Tooth, mucho más animada que antes y tomando las manos de Jack- ¿No los haría trabajar mejor, y con más ánimos? ¿No los haría más felices estar juntos?

Jack miró al suelo y apretó suavemente las manos de Tooth entre las suyas.

-Eso me gusta pensar. Pero es que él… él parece tener dudas todo el tiempo.

-¿¡Él?!- Tooth soltó las manos de Jack de golpe y se puso de pie tan abruptamente que Jack se echó para atrás en su silla por instinto- ¿E…estamos hablando de un "él"?

-Este… ¿sí?…- Jack no entendía la repentina turbación de Tooth- ¿Tiene algo de malo?

-¡¿Quién es?!- preguntó ella de golpe, sin contestar la anterior pregunta de Jack- ¡No me digas que…!

Tooth se cubrió la boca con las manos y miró a Jack con los ojos muy abiertos, porque cualquiera de las tres opciones que tenía en la cabeza era terrible.

Jack no pudo evitar que su rostro adoptara un gesto con el ceño fruncido, aunque no sabía si era porque estaba confundido o porque la reacción de Tooth lo estaba haciendo enojar.

-¿De quién creíste que estaba hablando?

Tooth sacudió la cabeza, casi desesperadamente.

-¡Eso no importa! ¡Exijo que me digas quién es, ahora mismo!

Jack se puso de pie, enfrentándola.

-¡No puedes exigirme así! ¿Quién te crees?

Cuando Jack dijo esto, Tooth se quedó callada y respiró profundamente, una, dos, hasta tres veces, hasta que se convenció a sí misma de que podía regular su propia voz y no sonar tan afectada como antes.

-Lo lamento- repuso después de unos instantes-, no debí reaccionar así, lo reconozco, pero tienes que admitir que es una situación muy fuerte. Lo último que esperaba era que tú fueras…

-Es Bunny- afirmó Jack retadoramente, mirando a Tooth a los ojos. Ella sintió que nunca lo había visto así, parecía decidido y firme. Y esto la hizo sentir extrañamente mal.

Tooth se dejó caer de regreso en su silla, y aunque le costó trabajo, decidió que el daño ya estaba hecho, y lo que fuera a decirle a Jack ahora tenía que estar regido por sus buenos deseos hacia él, y no por sus sentimientos, cuales quiera que éstos fueran.

¿Pero qué tan fiel podía serle a esta idea?

-Jack, está mal y lo sabes.

Jack también se sentó en donde estaba antes y miró al suelo. Esa era la reacción que menos esperaba que su amiga le diera. Casi prefería que explotara como hacía un rato.

-Sí, lo sé. Pero eso no cambiará lo que siento, ¿sabes?, no es como si yo lo hubiera elegido, simplemente pasó.

-¿Pero cómo?- preguntó Tooth, y ahora parecía que su enojo se había transformado en una tristeza desesperada que no tenía ningún alivio. Jack no entendió por qué.

-¿Yo qué sé?...simplemente nos fuimos acercando y….y Bunny siempre fue tan severo conmigo que hacernos amigos de pronto fue fantástico. Cuando entreno con él siento que nuestros poderes se conectan de algún modo aunque sean tan diferentes, y me da tanto miedo decepcionarlo…- negó con la cabeza, y luego miró a Tooth- y un día simplemente me di cuenta de que me importaba todo sobre él, como trabaja, cómo entrena, lo que pueda pensar de mí. Y luego quise saber… lo que se sentiría besarlo, y simplemente pasó y yo…

-¡¿Besaste a Bunny?! ¡Ustedes se besaron!

Jack se rascó la cabeza. Tenía que dejarlo hasta allí o Tooth explotaría si le contaba todo lo demás.

-Sí…pero fue cosa mía. Yo fui quien lo besó. Y Bunny….Bunny al principio se resistió pero después parecía que sí le gustaba, y yo quiero creer que es así pero….pero no sé. Por eso vine a hablar contigo.

Tooth se repuso de la impresión –o al menos lo intentó- y se quedó un momento pensando. Todo aquello era demasiado para procesar, ¿Jack enamorado de Bunny? Y no solo era el hecho de que estuviera enamorado, sino que ya habían avanzado más de lo que ella hubiera podido esperar. Todo era tan repentino, tan extraño… ¿cómo había ocurrido algo así?

Se frotó ambas sienes con las puntas de los dedos y miró a Jack.

-Está mal- recalcó-, no puede haber algo así entre ustedes, no se puede.

-Pero antes, cuando mencioné las diferencias, y que ambos éramos Guardianes, tú dijiste que no tenía por qué ser tan malo…

-¡Sí, pero eso fue antes de que me dijeras que estabas hablando de Bunny!- Tooth notó la confusión en los ojos de Jack, así que decidió que tenía que llevar esa conversación por otro rumbo-. Jack, te voy a ser sincera, no creo que sea buena idea que abrigues esperanzas con él. Bunny es… bueno, no creo que Bunny esté hecho para una relación así.

Jack sintió una ligera pero dolorosa opresión en el pecho. Aun así, miró a Tooth y la interrogó tanto con sus palabras como con su expresión.

-¿Por qué crees eso?

-Bien, los de su especie son…o bueno, fueron una sociedad bastante tradicionalista. Y tenían significados muy profundos cuando se trataba del amor y de las parejas. Cuando se comprometían con alguien era para siempre, y tenía que ser alguien con quien compartieran muchas cosas, alguien que los complementara. No sé si Bunny llegó a tener una pareja cuando su gente aún existía, y no sé si actualmente puede aún elegir a alguien pero te estoy siendo completamente franca, Jack. No creo que esté interesado en tener una relación, y si la tendrá….no creo que tú seas su primera opción.

Tooth cerró los ojos al escucharse a sí misma decir estas palabras, pero se convenció de que la piedra estaba lanzada, así que esperó la reacción de Jack. Él solo se quedó quieto y en silencio, como procesando lo que Tooth le acababa de decir.

Finalmente habló.

-¿Por eso es que tiene tantas dudas? Quiere decir que él no quiere…no quiere tener algo conmigo porque sabe que no duraría, él no me elegiría para siempre. Y si cede… ¿sólo sería por un rato, no? Casi como un juego.

Tooth sintió el pesar en su voz, pero no desistió de la idea que se había formado antes.

-Exactamente. Y aún si él sintiera algo por ti…. ¿cómo estás seguro de lo que tú sientes? ¿Qué tal si no lo amas suficiente para estar con él…para ser su compañero por la eternidad? Entonces serías tú quien estaría jugando con él-, afirmó, y esperó a lo siguiente que Jack tuviera que decir. En lugar de decir nada, Jack se puso de pie y se despidió.

-Espera, ¿a dónde vas?

Jack se encogió de hombros.

-A donde pueda estar solo. Necesito pensar.

No dejó que las haditas lo guiaran y tampoco le dijo nada más a Tooth. Ni siquiera sonrió por cortesía cuando las haditas quisieron despedirse de él. Baby Tooth lo siguió, pero él la rechazó y le pidió que se quedara con Toothiana.

Cuando se quedó sola, ella se sentó de nuevo, escondiendo el rostro en sus manos, a punto de llorar pero sin hacerlo.

-¿Qué fue lo que hice?- se preguntó una y otra vez, y trató de racionalizar que lo había hecho por el bien de Jack, pero aunque trató de justificarse y pensar que estaba bien, ella sabía perfectamente lo que había hecho, y no consiguió convencerse a sí misma de lo contrario.

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Bunny miró las puertas de Santoff Clausen por un largo rato antes de decidirse a entrar, pero finalmente, cuando pudo convencerse de que no podía retrasarlo más, lo hizo. En cuanto vio a uno de los yetis le preguntó dónde estaba North. El yeti le señaló con el dedo la dirección que debía tomar y Bunny siguió buscando. Encontró a North finalmente, mostrándole a otro grupo de yetis y a unos pocos duendes el diseño de un juguete nuevo y cómo fabricarlo. Bunny esperó a que terminara de hablarles y sólo se hizo notar cuando North estuvo desocupado.

-¡Oh, Bunny, qué sorpresa!- le dijo con una sonrisa y lo tomó de un brazo- justo iba a comer algo, ¿quieres acompañarme?

-No. Gracias, pero no tengo tiempo. Necesito que hablemos de algo.

North se detuvo en medio de la estancia y puso los brazos en jarras sin dejar de sonreír.

-Bien, hablemos entonces. Pero que sea rápido, realmente me ha dado hambre – y acto seguido dejó salir una estrepitosa carcajada, pero Bunny no estaba de ánimos para reír con él (y aunque lo estuviera, no lo hubiera hecho).

-Esto es serio, amigo. Preferiría que fuera en privado.

La sola mención de esta palabra fue suficiente para que todos los yetis y duendes presentes en un radio de veinte metros voltearan a verlos. Bunny frunció el ceño y al menos mentalmente se dio una palmada en la frente.

-North, no quiero yetis ni duendes alrededor. Necesito que hablemos en privado-, repitió, molesto.

-Está bien, está bien. Subamos a mi taller.

Bunny siguió a North mientras los demás parecían olvidarlo todo y enfocarse en otros asuntos. Bunny sabía que estaban fingiendo.

Una vez que entraron al taller, North se empeñó en mostrarle todos los nuevos juguetes que estaba haciendo y cómo funcionaban pero Bunny realmente no podía concentrarse en ello ni siquiera para tratar de ser amable con su amigo.

-¡Ya, North, escúchame!

North se quedó algo sorprendido de que Bunny lo interrumpiera con semejante brusquedad. Simplemente no se lo esperaba.

-Está bien…toma asiento.

Ambos se sentaron uno frente al otro, y Bunny no dudó. Había pensado perfectamente en lo que tenía que decirle a North. Sabía que se podía meter en problemas si le contaba toda la verdad y después de todo, no era que a él le incumbiera el asunto de todas formas. Sólo quería algo de guía, una segunda opinión, eso era todo lo que necesitaba, por lo tanto la información que dejaría salir sería perfectamente dosificada.

-¿De qué quieres hablar?

-Es sobre Jack.

-Ah, supongo que siguió causándote problemas, ¿No? Quizás sería buena opción que le dieras un escarmiento, oblígalo a que te ayude con la Pascua o algo por el estilo.

Bunny negó con la cabeza pesadamente.

-Nah, mate*. De hecho…al contrario. Se ha portado bien y creo-dudó un poco-, creo que le he tomado bastante cariño.

-Pues mejor aún- sonrió North-. ¿Cuál es el problema entonces?

-Precisamente eso.

North seguía sin comprender a qué se refería exactamente Bunny, y por la mirada que le dio, éste no tuvo problemas en saber que tenía que ser más específico.

-Creo…creo que hay algo entre yo y Jack, y no sé cómo manejarlo.

North no le dio la importancia que Bunny hubiera esperado, pues solo se removió en su asiento y se rascó la barbilla como pensándolo profundamente.

-Bueno, supongo que es natural que haya surgido algo, después de todo últimamente han pasado bastante tiempo juntos. Creo que está bien, tu amistad le dará más seguridad, estará feliz.

Bunny sacudió la cabeza. North no había entendido lo que había querido decir, y él se sentía cada vez más nervioso y ansioso, y no sabía cómo poner el asunto sin que su amigo perdiera la cabeza. Después de todo, para él Jack era como un hijo.

-Tampoco me refiero a eso, North. Quiero decir… hay muchos sentimientos involucrados que no sé…

-¿Siguen peleándose por cualquier cosa?

-No, es que…

-Entonces fue porque congeló tus orejas al piso…

-¡No, Nick, pon atención maldita sea!

-¡Es que no entiendo a qué quieres lle…!

-¡Nos besamos! ¿Oíste bien? ¡Jack y yo nos besamos!

El rostro de North adoptó una expresión casi indescriptible. Sus ojos se abrieron de par en par igual que su boca. Bunny tomó mucho aire y se preparó para cualquier cosa, pero la reacción posterior de su compañero no se la esperaba.

-¡¿Cómo pudiste!?- gritó North, blandiendo una espada y lanzando una tajada al aire que Bunny apenas pudo esquivar lanzándose hacia atrás en una maniobra de supervivencia que nunca pensó que tendría que usar a causa de North.

-¡North, cálmate!

-¡No me voy a calmar!- gritaba mientras seguía tratando de cortarlo en dos. Bunny usaba sus largas extremidades para montarse en los muebles de la habitación, huyendo de él, pero el ataque se estaba volviendo tan caótico que por un momento temió verdaderamente por su vida- ¡Tú eres mayor! ¡Eres de otra especie! ¡Y se supone que eres demasiado inteligente para esto!

-¡North, escúchame!

-¡Te voy a matar, bastardo!

Bunny se hartó. Esquivó una nueva tajada y consiguió tomar a North de los brazos, y luego le hizo una llave con la que logró inmovilizarlo, boca abajo, contra el piso. Luego hizo algo de presión y con esto North tuvo que soltar la espada. Bunny la pateó para quitarla de su alcance, y esperó a que su respiración se normalizara un poco.

-¡No puedo creer que fueras tan insensato, Bunnymund-, continuaba North, consciente de que había sido vencido, pero igual de furioso que antes -¡Suéltame para que te dé tu merecido!

- No te pienso soltar hasta que te calmes y me escuches. Y no hables como si hubiera matado a alguien, Jack está bien y no le hice nada.

North resopló, reacio a escucharlo, pero finalmente, con el paso de algunos segundos, quizás un par de minutos, se calmó suficiente para que lo soltara.

North se puso de pie con bastante dificultad, adolorido de la espalda y los brazos.

-Eres un salvaje.

-Fue necesario. Ahora escúchame. No fue mi intención, ¿sabes? simplemente pasó. Y fue inevitable.

-No me salgas con eso ahora, pudiste haberlo evitado.

-El punto es que…North, por favor, te lo pido como amigo, escúchame. Estoy confundido. Creo que…creo que realmente estoy sintiendo algo por Jack. Y él también siente algo por mí…

North gruñó y se llevó ambas manos a la cara, completamente estresado por las cosas que Bunny le estaba confiando.

-¿Y qué quieres que te diga, Bunny?

-¡Ayúdame a saber si es lo correcto!

-¡Sabes que te diré que no!

-¡Pero no hables como si fueras su maldito padre! Habla objetivamente.

North hizo un nuevo y supremo esfuerzo por calmarse y pensar objetivamente antes de dar una respuesta. Estuvo por un buen rato meditándolo y Bunny esperó con paciencia. Finalmente, North lo miró.

-Creo que el punto no es si es correcto o no, Bunny. El punto es que no creo que Jack esté listo para algo así, ni tú tampoco.

Bunny no dejó de ver a su compañero, pero sus palabras eran justo lo que él más había temido.

-Jack pasó demasiado tiempo sólo. Ahora que nos tiene a nosotros y a los niños era de esperarse que se encariñara mucho, y rápidamente. Y ya que ha pasado bastante tiempo contigo, y me imagino que sus interacciones son bastante movidas debido al entrenamiento, es hasta cierto punto natural que sienta algún tipo de atracción por ti. Pero eso no lo convierte en amor.

Bunny asintió.

-Y en cuanto a ti….has pasado siglos sin tener a alguien a tu lado, y siempre te ha sido muy difícil dejar a alguien entrar en tu vida del modo en que lo hiciste con Jack. Supongo que ahora que lo has encontrado te fue fácil comenzar a sentir algo por él. Pero no creo que sea amor.

-¿Entonces tú crees que Jack y yo…?

-Creo que lo más apropiado sería que Jack encontrara algún espíritu joven que tenga algo en común con él, y que le genere un tipo de atracción más sano que lo que sea que tenga contigo. Será cuestión de tiempo, y de que decida acercarse a otros de su especie, ¿No crees? Y en cuanto a ti… mejor pregúntatelo a ti mismo. ¿De qué te serviría una relación así con Jack?

Bunny sabía que las palabras de North estaban más guiadas por su instinto de protección que por que realmente creyera algo así, sin embargo, no pudo evitar que Bunny se quedara pensando en ello. Lo que decía tenía bastante más sentido de lo que él quería admitir.

Salió de Santoff Clausen sin despedirse de nadie, ni siquiera de North, al que sólo le hizo una seña con la mano, indicándole que ya se iba.

En lugar de irse de una vez a la madriguera, Bunny estuvo caminando entre la nieve, entre los árboles, sólo pensando y tratando al mismo tiempo de no pensar. Todo lo que había allí le recordaba a Jack, la noche, la nieve, los árboles, el frío. ¿Desde cuándo pensaba en él de ese modo? ¿Desde cuándo lo que fuera a pasar entre ellos le parecía tan importante? Unos días atrás estaba dispuesto a hacerse su amigo y entrenarlo, y ahora estaba pensando en cómo sería el futuro con él, y también en cómo sería sin él. ¿Cómo había terminado así?

Sus pasos lo llevaron a un acantilado. Se sentó en el borde y miró a lo lejos, los bancos de nieve, el mar con el agua helada, la luna sonriente reflejándose en el hielo. Le pareció ver a Man in the Moon ahí, pero sabía que era algo imposible verlo desde donde estaba sentado. Además, casi la única forma de comunicación que tenían con él estaba en Santoff Claussen. No quería volver ahí.

Pero por un momento pensó que si necesitaba respuestas Manny era quien podía dárselas. Pero ese maldito sólo se aparecía cuando le convenía, ¿y se dignaba a reportarse con alguna regularidad? Tampoco. Siempre era en el momento más inesperado y con mensajes en clave que después eran un dolor de cabeza para descifrar.

Y a veces se quedaba sin contestar y podía dejar a alguien a la deriva por trescientos años, como había hecho con Jack.

En este punto, Bunny miró al cielo otra vez, a la Luna. Otra vez pensó que Manny estaba allí, en alguna parte. Y de pronto, sintió una gran furia. De pronto le gritó a Manny con la fuerza con la que deseaba haberle gritado a North unos minutos antes.

-¿Te divierte todo esto, eh? ¡¿Para qué demonios mandaste a Jack aquí?! ¿Sólo fue por lo de Pitch? ¡Admítelo, con un demonio, sabías que algo más iba a pasar…!- Se puso de pie. Se sentía idiota hablando sólo, pero esto no lo detuvo-, ¿Por qué tenías que hacerme Guardián? ¡Si algo de esto no te gusta, por favor di algo!

Pero tal como le había pasado a Jack muchas veces antes, Bunny no recibió respuesta. No había modo de saber con qué ojos veía Manny todo ese enredo, si le gustaba la idea, si le disgustaba tanto como a North.

Bien, no iba a averiguarlo de todas formas. Aún tenía mucho en qué pensar, pero Bunny sabía, o por lo menos presentía, que dentro de su mente ya había una respuesta.

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Jack pasó otros varios días vagando por ahí. Una vez instalado el invierno en el sur no había mucho que pudiera hacer, y era su momento de divertirse un poco si le placía. Pero Jack no estaba en condiciones para divertirse; faltaba sólo un día para volver a verse con Bunny y estaba ansioso por hablar con él, no podía aguantar más. Aunque en realidad, pasados esos días y con la intervención de Tooth, Jack aún no tenía en mente lo que iba a decirle a Bunny. Lo único de lo que estaba completamente seguro era que no quería lastimarlo, y tampoco quería ser lastimado.

Quizás la mejor opción era dejarlo todo por la paz y continuar con su vida. Pero esa no era la opción que Jack deseaba.

Jack levantó la vista. Sandy recorría el cielo, manejando la arena que llevaría sueños a los niños, y Jack decidió que un poco de eso le vendría bien. No había dormido apropiadamente por lo menos los últimos cinco días.

No iba a hacerle venir hasta el, pero cuando Sandy lo vio se acercó por su cuenta al árbol en que estaba posado y lo saludó efusivamente, cosa que Jack agradeció. En cierto modo lo hacía feliz. Sandy era un gran amigo.

Al pequeño no le fue difícil darse cuenta de que Jack lo estaba pasando mal, y no dudó en preguntarle de qué se trataba.

Jack dudó bastante, pero supo que podía confiar en él. Quizás hasta le ayudaría a aclarar en su mente lo que Tooth solo había conseguido revolver más.

-Bien, te contaré. ¿Prometes no decirle a North? Tooth ya lo sabe, pero me aterra como pueda reaccionar él.

Sandy asintió y lo miró fijamente, como prestándole toda su atención. Jack se relajó. Sabía que cumpliría.

-Bien. Te lo diré sin rodeos porque hablarlo con Tooth me dejó exhausto, ¿ok?- Sandy volvió a asentir-. Estoy enamorado de Bunny. Lo besé y quiero tener algo con él pero no estoy seguro de que él quiera. ¿Alguna duda?

A pesar de la sorpresa que esto le provocó, Sandy negó en seguida, y de pronto, contrario a lo ocurrido con Tooth, una sonrisa se instaló en su rostro y levantó sus pulgares en señal de aprobación. Jack estaba impresionado.

-Espera, ¿tú no crees que esté mal?- Sandy negó con la cabeza- ¿Entonces…?

Sandy le mostró a Jack dos figuras de arena, una a cada lado de su cabeza. Una era claramente la silueta de Jack, y la otra, la de Bunny. Sandy las acercó y mezcló la arena de ambas para hacer un corazón, y volvió a levantar los pulgares y a sonreír.

Esto hizo sonreír a Jack, y se sintió tan bien, que por un momento sintió ganas de llorar de felicidad. Alguien más creía en ese amor, y eso era maravilloso para él.

Sandy le hizo unas pocas señas, y luego un signo de interrogación apareció en su cabeza.

-¿Preguntas porqué reaccioné así? Bueno, es que no he tenido un buen pronóstico desde ningún punto de vista, ¿sabes?

Sandy lo señaló con el dedo. Luego se señaló el corazón y otro signo de interrogación apareció. Jack comenzó a tratar de descifrar lo que quería decir.

-¿Yo? Corazón…tu corazón… ¿Mi corazón? – Sandy negó con la cabeza, luego asintió y finalmente hizo un gesto de "más o menos" con la mano. Jack lo pensó un poco más- ¿Cómo me siento?

Finalmente, Sandy asintió.

-Pues algo confundido…y triste. Pero no dejo de pensar que si estoy con Bunny estaré feliz. Que si cuando termine esto puedo quedarme con Bunny seremos felices. Es todo lo que puedo pensar. Y… ¿Y qué importa lo que Tooth opine, no? Es mi corazón, yo sé cómo me siento, ella no puede negar que esto sea amor. Es amor- miró al suelo, y sonrió-, al menos de mi parte, lo es.

Sandy sonrió al escuchar esto, y lo volvió a señalar. Luego hizo una mímica como si estuviera durmiendo, y apareció figuras de conejos sobre su cabeza.

-Sueño con él todo el tiempo- confirmó Jack con una sonrisa.

Sandy apareció un par de orejas en su cabeza, volvió a hacer mímica de dormir pero en lugar de conejos, apareció figuras parecidas a la silueta de Jack que había hecho antes. Jack abrió los ojos, sorprendido.

-¿Bunny también sueña conmigo? ¿Cómo lo sabes?

Sandy levantó una ceja en un gesto de enojo, y Jack sacudió la cabeza y comenzó a reír.

-¡Lo lamento! Es que no te imaginas cómo me sentía hace un rato, Sandy. ¿Tú crees que funcione?

Sandy asintió, y Jack pudo respirar profundamente de nuevo, y sentirse feliz.

Sandy lo ayudó a dormir, y procuró que no soñara nada o por lo menos que sus sueños fueran buenos. Él quería mantenerse positivo respecto a esa posible unión, pero aun así, una nube de duda se posó sobre su cabeza. Esperó que lo que le había dicho a Jack no fuera a resultar contraproducente en un futuro próximo.

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Al día siguiente Bunny encontró a Jack poco después del anochecer en el lago, en Burgess. Estaba sentado en una orilla, mirando el agua. Caminó hacia él y tosió para hacer notoria su presencia.

Cuando Jack lo escuchó, volteó con una sonrisa, pero antes de que se pusiera de pie Bunny comenzó a hablar.

-Jack, antes de que digas cualquier cosa, te pido que me escuches.

Jack volvió a voltear hacia el lago, y se quedó sentado donde estaba. Algo en su interior le dijo que lo que iba a decir Bunny no sería lo que él estuvo esperando esas dos semanas. A Bunny no le importó que le diera la espalda, pues lo hacía mucho más fácil.

-Tengo que pedirte que me perdones por lo que pasó esa noche. Se nos salió de las manos, y yo debí ser prudente, debí detenerme cuando las cosas llegaron tan lejos. Es más, debí detenerte desde la primera vez que me besaste porque esto no puede seguir de ningún modo, ¿de acuerdo?, tú y yo somos diferentes y de nosotros dependen muchas cosas que no podemos descuidar por un capricho, tuyo, mío o de quien haya sido- suspiró-. No voy a negar que siento algo especial por ti y sé que también sientes algo por mí, pero no creo que sea algo verdadero, ni tan fuerte como para poner en riesgo todo lo que está en riesgo.

Jack cerró los ojos y pensó que podría visualizar su corazón rompiéndose en la oscuridad. Sin embargo fue tal el dolor en ese instante, que ni siquiera pudo encontrarlo dentro de su pecho.

-Si hay algo que pueda hacer para remediar lo que hice, dímelo y lo haré. No quiero quedar en deuda contigo, y tampoco quiero que guardes algún sentimiento negativo contra mí. Sobre todas las cosas, eres mi amigo, Jack.

Jack tardó en voltear, y cuando lo hizo, sorprendió a Bunny. Sus ojos brillaban de un modo que no supo descifrar, no con viveza ni travesura, sino con cierta gentileza que nunca había visto en él, y su sonrisa….dios, era la sonrisa más llena de paz que Bunny hubiera visto en toda su vida. El reflejo de la luna, su piel brillante, su presencia etérea. Jack era tan perfecto que Bunny apenas lo podía creer. Apenas podía creer que se fuera a privar a sí mismo de tenerlo en sus brazos.

-¿Quieres hacer algo por mí?- preguntó, poniéndose de pie. Bunny asintió – sigamos entrenando. Ya perdimos varios días, ¿no te parece?

Bunny no cabía en sí de la sorpresa.

-Pero Jack….

-Sólo no lo hagas incómodo, canguro- levantó los hombros- hagamos como que nunca pasó. Quién sabe, algún día podríamos llegar a reírnos de esto.

Estaba tan calmado que Bunny se sintió estúpido. Quizás Jack había decidido desde mucho antes no continuar con lo que había entre ellos, y sólo él se lo había tomado tan en serio que había ensayado el discurso miles de veces mientras salía a buscarlo.

Por un lado, la idea de que hubiera sido tan sencillo lo tranquilizó. Por otro lado, que no significara nada para Jack lo enfureció.

-¿Qué quieres entrenar ahora?- preguntó entre dientes. No se sentía nada bien en ese momento.

-Me estuve preguntando hace unos días si podías enseñarme algo de artes marciales. Tu técnica es impresionante, debo decir, aunque nunca serás tan rápido como yo.

Muy a su pesar, Bunny sonrió. Ese era el Jack que él conocía, pero igual se sentía mal por lo que había sucedido.

-Bien. Te mostraré un par de técnicas para golpear y para defenderte, ¿de acuerdo? Luego las usarás conmigo, me atacarás y luego te defenderás.

Jack asintió.

La noche pasó mientras Bunny le enseñaba cómo pararse correctamente, cómo respirar. La posición de sus piernas y sus brazos, la importancia de que cada movimiento fuera fluido y de que observara el entorno antes de moverse. Pronto descubrieron que el fuerte de Jack era el movimiento fluido y su principal carencia, una fortaleza que nunca sería tan impresionante como la de Bunny. A pesar de que era una sesión bastante fructífera, podía sentirse la tensión y la incomodidad en el ambiente.

Bunny lo hubiera pasado bien si no tuviera en la cabeza la idea de que Jack sólo había jugado con él y lo había dejado en vilo por esas dos malditas semanas en que surgieron tantos sentimientos de duda y de enojo dentro de él.

Estaba enamorado de Jack, maldita sea. ¡¿Y ahora qué?!

Le dio la oportunidad de atacarlo y le mostró cómo defenderse. Sus golpes no le hacían prácticamente ningún daño, pero eso hasta cierto punto tenía lógica. Luego llegó su turno.

Sus ataques comenzaron suaves y Jack no tuvo problema en defenderse. Pero conforme transcurrieron los segundos, fue aumentando su intensidad sin darse cuenta, y aunque siempre calculaba suficientemente bien para no golpearlo, sus patadas y golpes pasaban a milímetros de su cabeza o cualquier parte de su cuerpo, asustándolo y haciéndolo retroceder hasta que tropezó y cayó al piso de espaldas.

Bunny se fue sobre él como un animal salvaje sobre su presa, y por un segundo, pareció que de verdad iba a matarlo.

Jack estaba aterrorizado. Sentía su sangre fluir, y su cuerpo tenso, como listo para atacar o huir. Bunny respiraba con fuerza encima de él pero no sabía si se estaba tranquilizando o si sólo estaba preparándose para darle el último golpe.

Contra cualquier suposición que pudiera hacer Jack, en cuanto pudo calmarse Bunny pegó su frente a la de él y cerró los ojos.

-Jack…dios, Jack, esto está tan mal.

Jack podía sentir su respiración caliente y su cuerpo encima del de él. Se atrevió a tomarlo de los brazos, y los acarició suavemente como si estuviera tratando de calmar a una bestia salvaje.

Bunny escondió el rostro en el cuello de Jack y esto lo hizo estremecerse.

-Bunny…- lo llamó, su voz estaba quebrada, rasposa, perdida y lastimada dentro de su garganta, no sabía si por el miedo o por la emoción, pero sí sabía que el efecto sobre Bunny iba a ser irremediable-. Bunny por favor….

Bunny levantó la cabeza y volvió a tocar sus frentes, pero ahora lo miró a los ojos.

-Jack…

-Bésame, Bunny.

-No, Jack. Esto está mal. Está muy mal.

-No me importa- Jack negó con la cabeza- no importa, nunca me ha importado y no tiene porqué importarte a ti tampoco.

-Jack…- Bunny comenzó a acariciar su rostro contra el rostro de Jack, dejando pequeños besos en su frente, en sus párpados y sus mejillas. Jack comenzó a gemir en voz baja, eran movimientos tan inocentes, tan faltos de cualquier tipo de malicia y aun así Jack sentía una revolución dentro de su cuerpo que apenas podía comprender.

-Bunny- volvió a pedir mientras los besos se concentraban en sus mejillas y en su barbilla-, por favor…por favor…

Finalmente, Bunny tomó el labio inferior de Jack entre los suyos y comenzó a succionarlo con suavidad. Jack sintió su estómago encogerse de la emoción, y de la angustia que le provocaba la espera. Bunny tomó su rostro delicadamente y continuó con su labio superior, para luego hacer que abriera sus labios y adentrarse en ellos, con una pasión tierna y dulce que no sabía que era capaz de emplear y que Jack no tenía idea de que pudiera existir.

¿Cómo un beso podía dejarlo tan exhausto? ¿Por qué su corazón latía tan fuerte que lo asustaba? ¿Por qué se había obligado a aprender a respirar mientras lo besaba, sólo para no tener que separarse?

Y cuando lo hicieron, Jack se sentía como si estuviera flotando. Bunny siguió frotándose contra su cuello, besó su sien izquierda y lo abrazó con fuerza. Jack miró al cielo, hacia la luna, y trató de contener sus sentimientos lo mejor que pudiera mientras hablaba.

-Bunny, no me importa lo que vayan a decir los demás. Yo te quiero, pase lo que pase. Pero si te importa más seguir pensando que esto está mal…si de verdad crees que no debemos seguir, tienes que irte ahora. Por favor. No puedo soportar más.

Bunny se quedó quieto, y por un momento, Jack sintió más ganas de llorar que nunca. Pero entonces él levantó la cabeza de nuevo y lo miró. Esta vez Jack no le tuvo que pedir nada. Esta vez Bunny fue quien se atrevió, por su propia cuenta.

Se inclinó sobre Jack de nuevo y lo besó. Lo besó aún con más hambre que antes, con la misma inocencia, pero con una fuerza más grande todavía, con un mayor deseo sobre él. Jack le abrazó el cuello, Bunny lo tomó de la cintura.

Tenía tantas dudas, tenía miedo de lastimarlo, tenía miedo de salir lastimado también.

Pero los labios de Jack habían tenido un efecto sobre el que no podía explicar de ningún modo. De pronto no le importó más lo que fuera a decir North ni nadie. De pronto ya no se sintió un Guardián. Simplemente, sintió que necesitaba a Jack más que nada en el universo. No podía perderlo, no lo iba a perder. Tenía que ser suyo, completamente suyo y de nadie más.

Sintió que podía quedarse ahí y besarlo, simplemente besarlo de ese modo durante horas.

Cuando sus labios no pudieron más, y los de Jack tampoco, lo tomo en brazos y se refugió con él junto a las raíces de un enorme árbol. Su mente estaba nublada, se sentía como si estuviera ebrio o drogado. Jack tampoco daba muestras de demasiada lucidez. Se acurrucaron uno con el otro y durmieron ahí lo que quedaba de la noche. Ninguno de los dos dijo una sola palabra.

Continuará…

No planeo que Tooth sea la "mala" de la historia, ni North tampoco. Simplemente me parece que serían sus reacciones con el asunto, después de todo, al final de la película pareciera que hay algo entre Tooth y Jack, ¿para que de pronto salga con que tiene algo con Bunny? Cualquier mujer reaccionaría mal XD. Y en cuanto a North, pues siempre se muestra protector con Jack y en competencia con Bunny. De acuerdo, tal vez la reacción de North fue exagerada pero me gustó cómo quedó así, ¿qué puedo decir?

Además, en mi fic anterior fueron muy comprensivos con la relación de Jack y Bunny. Esta vez, como se ha podido ver, es completamente distinto.

Y Sandy, tan lindo como siempre. Es natural, no me lo imagino dándoles la contra.

Más adelante volverá a salir Mother Nature y quizás otros espíritus y entidades sobrenaturales. Ella tampoco es la mala de la historia, pero tendrá sus momentos.

En fin, muchas gracias por dejar sus reviews y por poner en favoritos y follows la historia.

Muchos besos!

Aoshika

*Me encanta el slang australiano. El "nah, mate", no sé por qué, me pone loca. Debe ser mi obsesión con Hugh Jackman. No podía pasar un capítulo más sin hacer que Bunny lo usara, al menos una vez. Jajajaja…necesito ayuda ._.

Paloma-san, muchas gracias por la aclaración. He visto que tú y algunos otros usuarios me dejan reviews con cierta regularidad pero no he podido contestar sus mensajes como se debe, espero que no les ofenda mi falta de comunicación :) trataré de hacerlo lo más pronto que pueda. Saludos.