¡Hola! Aquí traigo nuevamente la continuación. Intenté dar un giro a la historia y espero poder hacerl s feliz con ellos. Espero que les guste.
Les agradezco por darle apoyo a esta historia, con sus reviews, favs y follows, me hacen muy feliz.
Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Kishimoto-sama. Escribo esta historia con el único fin de entretener.
¡Disfrútenlo!
.
Capítulo 4: "Dama en Apuros"
.
Según su horario y como le habían explicado algunas compañeras de la clase anterior, su salón estaba en el piso de abajo, ahora se encontraba en los pasillos intentado recordar dónde estaban las escaleras de aquel edificio.
Una vez se encaminó a ellas se sorprendió al ver a su futuro cuñado en el descanso de las escaleras, con claras intenciones de continuar subiendo. Sus miradas se encontraron y por unos segundos las mantuvieron; Hinata aún tenía la incertidumbre sobre qué actitud tomar con el Uchiha, sería de mala educación ignorarle y no quería hacerlo tampoco, mordió sus labios y su mano comenzó a levantarse para al menos saludarle con ella por si las palabras le ofenderían al contrario, estaba dispuesta a sonreírle, pero se detuvo en seco al notar que Sasuke desviaba la mirada con total desinterés y comenzaba a subir aquellas escaleras que se interponían entre ambos.
Por un momento llegó a pensar que tal vez él estaba reduciendo distancias entre ambos, tal vez le diría algo al llegar hasta ella. "Hinata tonta, sabes que eso no pasará…" sabía que estaba haciendo el ridículo mirándole esperando cualquier acto de parte de él, ella también se dispuso a bajar las escaleras, grave error.
Por alguna razón, sus pies fallaron en calcular la distancia del siguiente escalón por lo que su cuerpo se inclinó por completo hacia adelante. Sasuke rápidamente acortó la distancia entre ambos atrapándola en el aire; sin embargo, la posición de ambos era desfavorable, fue imposible para él detener aquella caída, más que amortiguarla.
Hinata abrió los ojos segundos después de sentir el golpe, el cual no fue tan duro como pensaba e incluso parecía haber omitido rodar escaleras abajo. Observó el torso masculino bajo ella, levantó la vista y pudo observar el rostro adolorido de Sasuke, inmediatamente deshizo el abrazo que el chico mantenía con su cuerpo y se quitó de encima del contrario. Toda vergüenza que pudo sentir en cualquier otro momento se vio omitida por la preocupación.
- ¡Sasuke-san! ¿Se encuentra bien? – una pregunta que ahora pensaba que era estúpida, era obvio que la peor parte se la había llevado el Uchiha.
El siquiera contestó, se limitó a intentar incorporarse; por inercia se llevó una mano a la cabeza la cual daba vueltas y dolía junto con su espalda.
- En el campus hay enfermería ¿no? – Hinata se colocó de cuclillas.- ¿Prefiere ir a un hospital?
- Sólo cállate.- murmuró con fastidio, forzándose a ponerse de pie apoyándose en el barandal comprobando que realmente estaba aturdido.
- Buscaré ayuda…- parecía que nadie se había percatado del accidente debido al diseño de esa parte del edificio. Los pasos de Hinata se vieron detenidos por la mano que ahora aprensaba su muñeca con firmeza.
- No vayas… - susurró sin mirarla, su vista se mantenía en el barandal como si intentase enfocar bien aquel objeto.- La enfermería está en el pasillo de abajo, no hagas mayor escándalo, Hyuga.
Sin pensarlo dos veces sus manos rodearon el brazo del Uchiha esperando poder ayudarle a caminar.
- ¿Puedo ayudarles? – preguntó la doctora encargada de la enfermería, al observar a ambos morenos entrar.
- Creo que se ha golpeado la cabeza.- dijo Hinata mientras ayudaba a Sasuke a llegar a una de las camillas.
- Sólo necesito recostarme un momento.- se subió al objeto en cuestión y recargó nuevamente su cabeza en su mano.
- ¿Cómo pasó? – la doctora se acercó con rapidez para comenzar a examinar a Sasuke.
Antes de hablar, la Hyuga bajó su rostro mientras mordía su labio inferior, sentía tanta vergüenza por ser ella misma, se sentía sobre todo culpable por el estado actual de su cuñado. Sin más, dejó salir un suspiro y comenzó con la historia.
Pasaron aproximadamente 15 minutos, ella no dejaba de ver el reloj. Era extraño, Sasuke no acostumbraba a faltar a clases y estaba segura haberlo visto esa mañana.
- Sakura-chan ¿qué sucede? – preguntó el rubio junto a ella.
- Es extraño, Sasuke-kun ya está bastante retrasado para la clase.- comentó la pelirrosa sin mirar al contrario.
- Probablemente haya tenido un inconveniente con la empresa.- a él también le parecía extraño la ausencia del moreno; sin embargo, no dejaba de molestarle la exagerada atención que le proporcionaba la Haruno.
- Sabes que a Itachi-san no le gusta involucrarlo en esos asuntos.- insistía la chica.
Naruto desvió la mirada hacia la ventana, no era justo, en su ausencia Sasuke continuaba en la cabeza de Sakura; pensaba que sería otro día para estar a solas con ella en el almuerzo al no coincidir mucho con sus clases.
- Intentemos dar con él al finalizar la clase ¿te parece?
La chica le miró con esa dulce sonrisa que tanto le encantaba y asintió entusiasmada mientras él respondía a ese gesto con una sonrisa forzada que casi llegaba a ser triste, afortunadamente la pelirrosa pareció no reparar en aquello. Como siempre, terminaba sacrificando sus planes para contentar a la chica de sus sueños.
La clase de Inglés terminó, una vez salieron del salón Sakura no perdió más el tiempo y marcó el número del Uchiha. Naruto le miraba, rogándole a Kami que no contestara el móvil.
Parecía que sus peticiones estaban siendo escuchadas, era la tercera llamada y aún no había respuesta.
- Deberíamos rendirnos, Sakura-chan. Debe estar ocupado.- igualmente conocía a Sasuke muy bien, era del tipo que normalmente no contestaba las llamadas por puro placer. Pero no quería lastimar a su amada de esa forma; sin embargo, estaba seguro de que ella también debería ser consiente de aquel detalle. Insistía en simplemente no echar sal a la herida.
Al final de todo, la chica también decidió darse por vencida, esperaba enterarse qué habría pasado con el Uchiha al final del día; ahora su estómago comenzaba a doler y ella no tardó en ceder y buscar su almuerzo junto a Naruto.
- Sabes que no es necesario hacer esto.- comentó con seriedad sabiendo que la Hyuga continuaba a su espalda.
Hinata apretó sus manos entre ellas frente a su pecho, sabía que él se molestaría con todo aquello.
- L-La doctora me pidió vigilarlo… y eso es lo que haré…- dijo con determinación, intentando no sonar insolente.
- ¿No te parece que ya hiciste mucho? – soltó sin pensarlo mucho, detuvo sus pasos al repasar esas palabras en su cabeza.
En aquel momento, luego de sentir el intenso dolor en la cabeza, la ira lo invadió al pensar en su imprudencia y falta de equilibrio. Una vez fue consiente de la situación, no pudo más que sentir preocupación por Hinata, se alivió al confirmar que se encontraba perfectamente bien; al menos pudo cumplir su objetivo, protegerla en ese momento.
Estaba seguro que la chica se sentía miserable con lo que acababa de pasar y él venía a empeorarlo. No tenía las intenciones de herirla, pero le resultaba tan fácil hacerlo…
La doctora le obligó reposo por ese día y una constante vigilancia por si los síntomas volvían o empeoraban, determinó que aparentemente estaba bien. Juugo le dijo que llegaría en una hora aproximadamente, después de todo, él también tenía deberes que cumplir. En otra ocasión se iría caminando a casa muy a regañadientes de Itachi pero sabía que no sería lo más prudente, sobre todo con el calor que sentía.
Se volteó para ver a la Hyuga con la cabeza hundida entre sus hombros, era obvio que se sentía avergonzada; sin embargo, se mantenía ahí, intentando enmendar un poco su error.
- ¿Tienes hambre? – preguntó resignado, a lo que la contraria levantó el rostro mirándole con confusión.
El Uchiha tenía en claro que comer en la cafetería sería un fastidio, con todas aquellas miradas acosadoras que le seguían más el hecho de que estaría acompañado, que no eran sus amigos de siempre, sería un suplicio luego.
Decidió que uno de los robles de detrás del edifico en el que se encontraban recién haría una buena sombra, la gente pasaba de un edificio a otro sin reparar en los jardines de la universidad.
El silencio reinó a lo largo de los minutos, pero en ningún momento sintieron la molesta tensión que acostumbraba a acompañarla, simplemente porque ambos aparentaban estar cómodos con aquello. Una vez acabó su almuerzo Hinata decidió decir aquellas palabras que venían rondando en su mente.
- Lo s-siento…- hizo un gran esfuerzo por decirlo en tono normal y no en un susurro, no tenía idea de qué forma iba a reaccionar el moreno, pero debía decirle aquellas palabras de cualquier forma.- Sasuke-san… por mi culpa usted resulto lastimado, m-mis disculpas…
Le dio otra mordida a su pan dulce mientras miraba la nada, siquiera se había dado cuenta de que ella no se había disculpado, hasta en ese momento.
- Un día… esa torpeza acabará matándote.- sus palabras eran duras; sin embargo, para Hinata no sonó de esa forma, le parecía más una broma.
Ella cubrió su sonrisa con su pulgar, de alguna forma había disuelto los nervios que sintió luego de haberse disculpado. El Uchiha igualmente le miró de reojo mientras una pequeña elevación se formaba en la comisura de sus labios.
- Creo que no es la primera persona que me lo dice.- soltó mirando el césped siendo mecido lentamente por el viento.- Neji-niisan acostumbra a salvarme de mi misma. Esta vez usted fue mi… h-héroe.- tanto ella como él decidieron voltear hacia el otro, esta vez, él intentaba ocultar su leve sorpresa con su rostro imperturbable y ella le sonreía con un tenue sonrojo en sus pómulos- Gracias, Sasuke-san…
No sabía qué esperar de esa chica ahora, era simplemente impredecible. Lo más extraño era que comprendía cada uno de sus actos y pensamientos sin cruzarse palabra alguna. No tenía ningún sentido, ambos eran completamente diferentes y parecía que aquel detalles se materializaba cuando sus ojos se encontraban entre sí; no sólo el color, la dulzura en los de ella y la frialdad en los de él. ¿Qué lógica podría haber detrás de todo lo que les pasaba a ambos?
El viento sopló un poco más fuerte de lo normal ese día, sacudiendo ambas cabelleras negras, todo ese tiempo ambos mantuvieron el silencio y la mirada fija en el otro.
- Deberías ser menos formal, Hinata.- dijo nuevamente con su voz neutra.- Ambos tenemos la misma edad.
Para ella no pasó desapercibido la forma en que le había llamado, observándole ahora con una clara sorpresa. Por alguna razón, se sintió muy feliz, quizás su héroe comenzaba a acercarse a ella y no mantenía rencores por las situaciones que le había hecho pasar con anterioridad. Lo sabía, era un desastre, pero ahora que terminaba bien no podía arrepentirse de cada uno de los percances.
Era un cambio notorio desde el "Hyuga" que usaba tan despectivamente hasta "Hinata"; sin embargo, ella podía escalar sólo un peldaño a la vez, probablemente reemplazando el "san" que utilizaba junto al nombre contrario.
- S-Sasuke-kun…- mencionó sonriente apartando la mirada, intensificando el sonrojo en sus mejillas.
.
Continuará...
.
Nuevamente les agradezco leer. Gracias a l s que siguen la historia y sobre todo, a l s que se toman la molestia de dejar un review, muchas gracias.
Recuerden que igualmente pueden dejar sus críticas mientras sean respetuosas.
No vemos luego C:
Shizu-Jyo.
