CAPÍTULO 4: El testamento de Hiashi Hyuga.

Notas de la autora: Perdón la demora… lo que pasa es que las clases me cayeron fuerte esta semana… pero al menos ya no tengo más evaluaciones por una semana y creo que podré escribir en este tiempo libre… espero que les agrade. Ah… y gracias por los lindos fics que me han enviado, espero no decepcionarles.

"Esto debe tratarse de una broma… ¿yo? ¿Vivir contigo?"

"Esto está mal… esto está mal… lo odio… cuanto lo odio… ¿Y por que demonios está sonriendo? Como me gustaría darle un golpe en esa maldit sonrisa que tiene. Y para colmo me pregunta todo sarcástico si estoy enojada… solté un bufido y me giré un poco. Por desgracia no puedo darle la espalda por que estoy montada en la parte de atrás del carro. Mi tía está conduciendo, en el asiento del acompañante va el baka de Naruto y en la parte trasera vamos mi prima Layane y yo. Lo peor es que el idiota ese de vez en cuando me dirige una mirada por el retrovisor. Osh… cuanto lo odio… si fuera por mí ya me estaría lanzando desde el auto en marcha, pero debo ir a saber el testamento de mi padre… no quería ir, ir a leer su testamento es una prueba más de que está muerto… ¡No quiero ir!"

-Hina-Chan… ¿estás bien? – preguntó mi prima en un susurro.

Me di cuenta que era por que una lágrima se había escapado de mis ojos. Le sonreí asintiendo. Y luego me di cuenta de que de nuevo Naruto me miraba volví a cruzarme de brazos y volví mi cara para no verlo. ¡¡¡Era tan insoportable!!!

……………………………….

Era divertido que me mirara con esos ojos, es que se los juro si las miradas mataran yo estaría diez metros bajo tierra… pero me importa un bledo, por suerte las miradas no matan, y estos pensamientos eran los que precisamente me hacían sonreírle y preguntarle si estaba enojada (aunque ya supiera la respuesta) pero por el simple hecho de verle volver el rostro luego de hacer algo muy parecido a un puchero era divertido mencionarle… ¿Por qué me odiará tanto? Desde que lo recuerdo a sido así:

"La primera vez que nos vimos. Admito que en esos momentos me encontraba de mal humor, no me agradaba la idea de que mi madre se casara con un sujeto que conoció un día mientras trabajaba… (mi madre era camarera en un restaurante) y pasábamos por un estado crítico, y nunca fuimos muy ricos que se dijera, es más siempre terminaba pagando las facturas cuando ya era el último aviso, pero aún así, éramos felices, nunca nos hizo falta nada… nada… pero entonces apareció él… Hiashi Hyuga… al principio no me caía bien… le veía arrogante, contando con todos esos millones. Un ricachón. Y fue casi en un abrir y cerrar de ojos cuando mi madre ya estaba saliendo con él…

Él nos sacaba a pasear (a ambos) y hacía todo lo posible por agradarme… me comenzaba a caer bien eso era hasta que me dijeran que iríamos a conocer a su hija en Inglaterra… ¿tenía una hija?... había mencionado algunas veces a una tal Hinata en mi presencia pero no le había prestado la más mínima atención a este detalle… así que tenía una hija… y menor que yo, lo peor del caso… lo primero que pensé era que yo no iba a estar cuidando a una mocosa y que no me dijeran que fuera amable con ella…

Ese fue mi pensamiento… llegué a Inglaterra con mi madre y con Hiashi. Me quedé tras de mi madre que me hizo de vez en cuando señas para que me acercara a ella… pero no lo hice hasta que tuve la visión de la que sería llamada mi hermanastra dentro de poco… me recordaba que Hiashi había dicho que era una niña muy linda, y me había entrado la curiosidad de saber como era…

Pero… mi primera impresión sobre ella fue: "Enana con cara de tonta…" y aunque su expresión era bastante angelical (Como la de persona que no rompe un plato) pensé que no era la gran cosa había visto niñas mas lindas que esa beba.

Por eso fue que cuando ella me miró volví mi rostro con rapidez, le ví de reojo y sonreí, la niña había hecho una expresión bastante graciosa parecía que estuviera en shok o algo cuando Hiashi mencionó que sería mi hermanastra… luego cuando me volvió a mirar me dirigió la mirada más fría que tenía.

¡Esa mirada!... me… me paralizó… me… me sorprendió… me… me ¿Asustó?

Si… me asustó. Estuve apunto de esconderme tras de mi madre, pero un hombre nunca haría algo tan vergonzoso ¿Cómo era posible que una niña… una beba como esa tuviera unos ojos tan fríos y llenos de odio? Huy… que miedo daba.

Cuando fuimos juntos en la parte trasera del carro, me tocó ir a su lado, se había cruzado de brazos y miraba por la ventana, simplemente me divirtió este acto tan infantil y reí entre dientes… solo salí de mis pensamientos cuando la tía de ella habló diciendo que ella se había sonrojado…

¿Sonrojado? Volví para mirarle esta vez con curiosidad… era verdad tenía las mejillas algo sonrojadas pero aún así miraba a su tía totalmente sorprendida y con cara de miedo. Mirándole bien… y desde un cierto punto, esta beba se veía… ¿linda?

Pero de nuevo me miró y duramos unos segundos así, tenía unos ojos extraños, parecidos a los de Hiashi, dándome una extraña sensación de saber lo que uno piensa, que vieran dentro de su alma… y una nariz pequeña… y unos labios pequeños, carnosos y rosados entreabiertos… mientras su cabello azul caía sobre su rostro blanco como la nieve.

Y sin darme cuenta yo también me había sonrojado ante tan angelical rostro… cosa que hizo notar la señora Hyuga y me hizo poner más nervioso… volví mi rostro una vez más y así me quedé hasta que Hiashi nos llevó a comer helado…"

…Y de nuevo estábamos en el carro una vez más… después de cuatro años, pero esta vez cuando nos detuviéramos no sería para comprar helado, sino para saber del testamento de Hiashi-sama Hyuga. Ya yo tenía una cierta idea de que era lo que decía el dichoso testamento, ya Iruka-Kun me lo había hecho saber, al menos la parte que se trataba de nosotros y la cual le pedí que no dijera aún… ya que ella misma debía tomar esa decisión.

Me percaté de que ahora era ella la que me miraba a través del espejo retrovisor, y luego cuando le miré ella volvió su vista de inmediato a la ventana, ¿sería mi imaginación o Hinata se había sonrojado?

No tuve tiempo para detallar su rostro ya que el auto se detuvo y la voz de la señora Hyuga me sacó de los pensamientos:

-Bien… ya llegamos, es aquí ¿no Naruto?

Miré por la ventana una gran reja se alzaba frente a mi. Muy parecida a la de la mansión Hyuga. Solo que con otro apellido escrito en la reja…

"Familia Haruno"

-Si… es aquí – dije abriendo al momento la puerta del carro…

……………………………………

Hinata bajó casi al mismo momento que Naruto y dio una mirada rápida a la casa… fijándose luego en la placa con el apellido de la familia…

-Haruno… Haruno… ¿Por qué se me hace familiar? – susurró para si misma…

-¿Qué no recuerdas? – dijo la voz de Naruto extrañado. Hinata levantó la mirada orgullosa y le dio la espalda.

-No te estoy pidiendo que me digas nada así que no te entrometas…

"Que carácter" pensó Naruto frunciendo el ceño "bueno… era de esperarse que me contestara así, de todos modos aún está brava con lo que pasó en el baño" sonrió recordando.

Layane también se acercó al lado de su prima.

-¡¡¡Ya se Hina-chan…!!!! - dijo como si recordara algo muy importante.

Al menos hay alguien más inteligente que Hinata… pensó Naruto… Layane si recordaba que Haruno era…

-Lo vimos en noticias de la tv hace algunas semanas… ¿recuerdas? – dijo entendiendo - Haruno Iyukai el abogado famoso… ¿es a él a quién venimos a ver Naruto-Kun? – preguntó dirigiéndose al rubio que estaba con una gota en la frente.

"Hu… esta niña si que es astuta… yo pensé que solo iba a decir sobre la hija de Iyukai que es a la que ellas conocen"

-Ha… hai… es él – al momento Naruto se acercó al comunicador y dijo a este… - Eh… ¿Buenos días…? Deseamos hablar con Iyukai-sama…

-¿Tienen cita? – preguntó una voz tras el comunicador.

-Si… la familia Hyuga… soy Naruto Uzumaki.

-O por supuesto…

Las puertas al momento se abrieron y ellos se hicieron paso al interior del lugar… las puertas se cerraron mecánicamente tras de ellos. Llegaron hasta la casa y al momento alguien abrió la puerta… era un hombre de unos 50 años… cabello negro y ojos marrones que les miraba con una sonrisa.

-¡¡¡Hola Alfred!!! – saludó Naruto.

-Naruto-sama… - el susodicho inclinó un poco su cabeza y Hinata se dio cuenta que era la misma voz que había escuchado en el comunicador… además que se extrañó que hubiera alguien que tratara a Naruto con tanta cordialidad y respeto… "¿Desde cuando se le incluía el "sama" a Naruto?" el rubio se veía más que feliz por esa cordialidad y se rascaba la cabeza… - pasen por aquí por favor… - pidió el mayordomo mientras le guiaba dentro de la casa… que era bastante amplia a decir verdad… y con bellos objetos de adornos. Los guió al segundo piso y se detuvo en unas puertas dobles – Iyukai-sama los estaba esperando – tocó la puerta.

-Adelante – dijo una vos dentro de la oficina… abrió la puerta y los dejó pasar…

El lugar era bastante amplio con una ventana bastante grande con vista al patio… y el suelo alfombrado… las paredes llenas de libros, objetos de colección tal vez en estantes, muebles de cuero negro al otro lado del lugar frente a una chimenea apagada… y en el centro del lugar una gran mesa rectangular donde un hombre veía unos papeles y subía su vista a los recién llegados. A Hinata le pareció conocido… era cierto, él había estado en el entierro. Al momento el hombre se levantó.

-Naruto-kun – habló con toda confianza saludó luego fijó su vista en los otros que entraban y se fijó en kurenai – ¡¡Kurenai!! – dijo sobresaltándose y corriendo esta vez a donde estaba la mujer abrazándole quién también correspondió al abrazo del hombre…

-Iyukai… no has cambiado en todo este tiempo…

Layane y Hinata se miraron extrañados. Se hablaban como si fueran amigos de toda la vida.

-Ah… chicas… él es Iyukai Haruno – presentó Kurenai volviéndose a su hija y a su sobrina – uno de mis mejores amigos de la infancia…

Ah… así que eso era todo… se trataban como si fueran amigos de toda la vida por que en verdad eran amigos de toda la vida. Se miraron comprensivas a la vez que extrañadas, pero luego de presentarse cada uno tomaron asiento frente al escritorio del hombre… luego Kurenai y Iyukai comenzaron a hablar… y reír… y hablar… y sonreír… y hablar de nuevo…

Hinata y Layane ya estaban comenzando a cabecear... y Naruto ya se encontraba casi roncando.

La menor Hyuga se encontraba casi que dormida cuando sintió como algo caía sobre su hombro, al ver que era se dio cuenta de que se trataba de un Naruto dormido el cual se había caído de medio lado e ido a reposar su cabeza en el hombro de ella… Hinata le miró con el ceño fruncido aunque luego una sonrisa maligna se le dibujó en su rostro… y con mala intención se levantó de de repente de forma brusca dejando a Naruto caer al suelo con un golpe duro al mismo tiempo que volteaba su silla y la silla donde segundos antes hacía estado Hinata, esto hizo sobresaltar a los presentes que de inmediato fijaron sus miradas en él…

-¡¡¡HAAAAY!!!!! – gritó un Naruto sorprendido que reaccionó cuando se dio de golpe en el suelo - ¿pero que mierd…? – dijo mirando a todos lados buscando al causante de todo eso… por que no se pudo caer por cuenta propia…

-¡¡¡Ups!!! ¿estabas dormido? – dijo Hinata viéndole como si se hubiera tratado de un accidente - ¡¡Lo siento!! En verdad no fue mi intención que te golpearas con el suelo… - su voz hubiera sido convincente si no tuviera una sonrisa de oreja a oreja en su rostro que no podía ser presenciado por Kurenai y Iyukai ya que Hinata se encontraba dándole la espalda a estos…

"ni ella misma se cree que fue un accidente… solo un idiota creería en sus palabras…" pensó Layane mirándole como si no tuviera remedio…

-¡¡Oh… que chica tan educada!! – exclamó el señor Haruno sonriendo. Layane casi se cae de su puesto… "¿En verdad es uno de los mejores abogados de Japón?" se preguntó.

-¡¡¿Educada?!!! ¡¡¡Pero si me acaba de tumbar a propósito del puesto!!! ¡¡¡¿¿Lo ve??!!!... ¡¡¡Su sonrisa dice que lo hizo a propósito!!!... – gritó señalándole con un dedo amenazador.

La muchacha puso su expresión más inocente…

-Es muy triste de tu parte que pienses eso Naruto-Kun… - dijo en un susurro bajando su mirada y sonrojándose un poco al hablar… pareciera que iba a llorar de un momento a otro.

"Es buena actuando" pensó Layane negando lentamente con su cabeza como si no tuviera remedio, Kurenai también conocía la actuación de su sobrina así que no se extrañó el único que parecía encantado era el señor Haruno.

-Debería darte vergüenza Naruto… pensar que una chica tan educada como ella haría algo así… - pero cuando Jirukai comenzó a darle las largas charlas de cómo debe comportarse un hombre mientras se acercaba a un Naruto bastante impresionado, Hinata sonrió y le sacó la lengua por encima del hombro del señor.

Naruto pareció en shock al ver este acto… "¿Estaba solo actuando?" se preguntó mentalmente impresionado mientras ignoraba la charla del abogado.

Layane se levantó dirigiéndose a su madre.

-Madre quiero ir al tocador… - dijo en un susurro cansándose de la conversación que tenían…

-Eh… si… está… lado derecho cruzando el pasillo – dijo sorprendiendo a layane… así que su mamá conocía aquella casa también.

Salió del lugar cuando un Naruto le contestaba de mala gana al señor Haruno y cerró la puerta siguiendo el pasillo que le había indicado su madre.

"Hinata, siempre hacía ese tipo de actuación con las profesoras y la directora de nuestro colegio… (Suspiró)… ¿Por qué no habrán leído aún el testamento?"

Recordó que el señor Haruno dijo a un principio que faltaban algunas personas para poder leer el testamente… todos se habían quedado sorprendidos ante esto… ¿Algunas personas? ¿Quiénes?, aún seguía sumida en sus pensamientos cuando volvía a la oficina del abogado… "Esto es realmente ridículo… Hinata y Naruto deberían llevarse bien… igual… se parecen mucho…"

Cuando pasaba por al lado de las escaleras que iban al primer piso y por ende a la puerta de entrada se detuvo un momento... Alfred se encontraba abriendo la puerta… habían llegado algunas personas y estaban conversando…

-¿Ya llegaron? – preguntó una voz masculina y desconocida…

Layane se quedó observando a las dos personas que habían entrado, un hombre que le hizo sorprenderse al verlo hasta quedarse sin habla… ¿pero como…? ¿Cómo era posible…? Luego fijó sus ojos en el acompañante… un chico de unos 19 años de edad, que le hizo abrir la boca, se acordaba de él, claro que se acordaba de ellos… él era… ellos eran…

…………………….

-¡¡¡Pero lee de una maldita vez el documento!!! – gritó Naruto ya con varias venas latiendo en su frente.

-Yo estoy de acuerdo… quiero leer el testamento de mi padre ¡y quiero leerlo ya! - apoyó Hinata sin siquiera mirar a Naruto.

-Faltan presentes…

-Se lo lees después – interrumpió Kurenai – es más importante el saber sobre nosotros…

-Bien… bien… - contestó el hombre caminando hasta su escritorio resignado tomó los papeles que había estado leyendo anteriormente cuando llegaron y comenzó a ponerlos en orden… - leeré la parte que incumbe a Hinata si eso quieren…

-Hai… - dijeron al unísono.

-"A mi querida hija Hinata le dejaré todas mis acciones de la empresa Souke…"

"¿souke?" Hinata le miró impresionada abriendo más sus ojos blancos… "la… la empresa de mi padre"

"parece que se sorprendió…" pensó Naruto mirándole de reojo "ahora es que te vas a impresionar más y estoy seguro que vas a armar un escándalo"

-"Pero todo mi capital en esta empresa será trasladada a mi hija bajo una única condición…"

La puerta del lugar se abrió y por ella entró Layane… bastante sorprendida por lo que había visto… subió su mirada, todos se habían detenido para volver a verla, pero ella tomó en silencio el puesto al lado de Hinata, quién se dio cuenta en seguida que pasaba algo malo.

-¿estás bien Layane? – preguntó en un susurro – te ves algo roja ¿sabías?

La muchacha que parecía acabar de reaccionar levantó su mirada y al darse cuenta que le miraban sonrió un poco…

-Estoy bien… Gomen ne… Pueden continuar por favor… - dijo aunque Hinata le siguió mirando con desconfianza…

"¿le habrá pasado algo?" aún se preguntaba, pero estos pensamientos desaparecieron cuando volvió a escuchar la voz del abogado.

-"Pero todo mi capital en esta empresa será trasladada a mi hija bajo una única condición…"

"¿condición?" pensaron mentalmente Hinata y kurenai a la vez. Layane aún estaba fuera de sí.

-"…mi Hija Hinata Hyuga deberá contraer…"

Pero una vez más la puerta se abrió y por ella entró Alfred…

-Señor… - dijo – los señores Hyuga han llegado ya…

"¿Señores Hyuga?" repitieron Naruto, Hinata y Kurenai mentalmente mientras se volvían de forma casi brusca al escuchar tales palabras. La única que no se movió fue Layane quién permanecía en la misma posición, pero esta vez se sonrojó un poco más bajando su mirada apenada por algo.

Hinata volvió su mirada rápidamente a los recién llegado, primero entró un hombre de cabello marrón oscuro, ojos blancos (como los de Hinata) y vestimenta formal color azul marino, con la expresión seria de un hombre de negocios… Naruto abrió sus ojos al máximo totalmente impresionado con tal visión…

-¿Hi…Hiashi-sama? – jadeó en una voz no tan alta pero que se escuchó perfectamente en el salón. El hombre antes mencionado le miró al escuchar tal expresión pero no respondió amable (como lo haría el verdadero Hiashi) al llamado, al contrario frunció su ceño. No… no podía ser él… Hiashi estaba muerto… vio a Hinata para ver su expresión y parecía un poco sorprendida pero tanto como para tratarse de su padre… no… no era él… sin embargo la boca de la chica se abrió un poco…

-Nii…chan – dijo en un susurro.

-¿nii-chan? – repitió en un susurro inaudible Naruto quién volvió su vista al que acababa de entrar un chico de unos 19 años… cabello largo marrón oscuro y ojos blancos… muy parecido al hombre a su lado… tenía hasta la misma expresión seria que el otro… "¿niichan?" volvió a repetirse mentalmente con expresión de sorpresa…

Notas finales: Bueno… ¡¡¡gracias por leer!!! Espero que les haya agradado el capi. Si… les dejé en suspenso y no dije mucho con respecto a lo que dice el testamento, pero así querrán leer el próximo capi ¿Ne?... jijiji. Perdonen el retraso, tal vez el otro lo saco este fin de semana.