¡Hola! A que no se la esperaban xD
Bueno, he tenido un largo fin de semana, donde pude leerme dos libros (El niño de la pijama de rallas, se los recomiendo, es un libro hermoso y muy triste) y me dio un ataque de inspiración, después de encontrar un Ost de canciones de doramas koreanos xD joder esa música me impulsa. Por no mencionar que no he tenido nada que hacer, a veces uno tiene que forzarse a hacer algo para no morir de aburrimiento.
Y me he dado la oportunidad de actualizar los Fanfics que tocan, que en este caso es Balas de Sangre y Detrás de la ventana, son poco conocidos (los dos) pero me gusta mucho escribir acerca de ellos, bueno, cada Fanfic hace que desahogue un malestar diferente. Ayuda mucho.
Creo que es todo lo que puedo decir, debo dar el aviso sobre Unbreakable acerca del reto de si recibo no sé cuantos comentarios que pidan lemon lo pondré (claro, cumple un año más y ya se siente que puede escribir lemon xD).
Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, y... este Fanfic fue hecho sin fines de lucro lol
BALAS DE SANGRE
CAPITULO IV
Asesinato con Rapidez
Durante el tiempo que Sakura y Tenten pasaron el Suna, en espera de que llegara el día uno del mes, que era la fecha en la que llegaban los soldados a reclutar —o eso habían oído— estuvieron refugiadas en varios callejones, en cajas desde el tamaño de un ropero hasta dormir sin nada que les cubriese. Fueron tiempos muy duros ya que en una ocasión Sakura había pescado una fiebre que le impidió moverse libremente. Esa noche, donde por pura suerte habían conseguido una caja tan grande donde cabían con facilidad y hasta sobraba, Tenten había ofrecido a Sakura dormir en sus piernas, o al menos eso era lo que decía Tenten porque Sakura años después contaría que su amiga le obligo poner la cabeza ahí. Tenten había conseguido la caja durante la mañana, así que durante todo el día Tenten hizo algo a lo que ya estaba acostumbrado, robar. Se acercó a la primera tienda de medicamentos para distraer a los vendedores y poner sus manos en las cajas, después fue hasta un lago y con una cubeta rota consiguió un poco de agua limpia. Lo demás fue suerte, Sakura no sabía cómo pudo sobrevivir a ese día con aquella fiebre, pero Tenten le dijo que lo superaría, porque iba a ser un soldado muy fuerte, disciplinado y comprometido, y lo hizo.
Y ahí estaba esa noche de nuevo, una noche donde Sakura respiraba aceleradamente y Tenten le procuraba cambiar el pedazo de su falda rasgada húmeda que tenía en su frente. Se escuchaba el silencio de la ciudad, y Tenten estuvo hablándole a Sakura durante varias horas mientras ella seguía respirando de manera acelerada, aunque ella le escuchaba, era la primera vez que Tenten hablaba y no callaba la boca. No era molesto como cuando Ino lo hacía en clase, era reconfortante la voz de Tenten en aquel callejón silencioso. Le contó cómo eran las calles, no estaban tan derrumbadas por las guerras, porque Konoha a diferencia de Suna, estaba ubicado en el centro de la batalla, era el lugar donde se celebraban las riñas. Suna era algo así como el lugar donde llevaban a los heridos, porque al pasar por un hospital, una enorme camioneta con el símbolo de Konoha traía gente en camillas. Los mercados eran enormes y la gente no dejaba de hablar diciendo que compraran sus productos. Le contó lo mucho que le gustaba el lago, era un lugar igual de silencioso que ese callejón, pero era más seguro y tranquilizador, además de limpio y brillante, estaba segura de que incluso a esas horas de la noche el agua brillaría por el reflejo de la luna.
—Parece que sabes mucho acerca de animar a los enfermos —murmuró Sakura de pronto, interrumpiendo a Tenten—, ¿ya lo has hecho antes?
Tenten se quedo callada un momento, Sakura temió haber tocado un tema muy sensible, porque de hecho, Sakura no conocía la vida de Tenten, y Tenten no conocía la vida de Sakura. Obviamente ya no tenían padres al encontrarse en aquel orfanato, pero no sabían si tenían hermanos, si tenía alguien especial aparte que había muerto, un mejor amigo, un amor, esa parte que te complementa sin ser de sangre.
—Sí, cuando mis hermanos enfermaban comúnmente los cuidaba —susurró Tenten, con un sonido de dulzura y a la vez enojo—, y tenía una amigo, pero en ese entonces era muy egoísta, y yo quería que fuera algo más que mi amigo.
—Estabas enamorada de él.
—No lo sé. Verás…
Tenten comenzó a contarlo por primera vez su vida, Sakura estaba convencida de que terminando ella de contarle todo, ella le contaría su historia. Ella vivía en Konoha, pero vivía en una zona muy alejada de donde vivía Sakura, por lo que era obvio que nunca se conocieron. Su madre era modista y su padre era un herrero, en su casa eran más seis hijos incluyéndola a ella, y todos usaban ropa hecha por su madre, vestidos, ya que todas eran niñas, excepto uno, el más pequeño. Tenten era la mayor de todos ellos, los demás eran unos niños de dos a siete años, y ella tuvo que asumir el papel de segunda madre al ser tantos en la familia. Ella los bañaba, los alimentaba y muchas veces dormía con todos ellos —Tenten, con una sonrisa que Sakura no vio por la oscuridad, le contó que siempre tiraban todas las sabanas al suelo y ahí dormían, como una madre acurrucada con sus cachorros—. Sus padres eran personas ocupadas, su padre porque todo el tiempo estaba recibiendo pedidos, y su madre porque iba de casa en casa midiendo y haciendo ropa de distintas tallas. Al ser muchos en la familia, los padres se esforzaban al doble para darles lo que se merecían, una vida feliz.
Una vez Tenten conoció a un chico, un chico que nunca le dijo su nombre completo pero sabía que se llamaba Neji. Era un niño hermoso, aseguraba ella, y este siempre estaba en un lago parecido al que le había contado hace rato, ella solía mirarlo en secreto muchas veces, porque al igual que un venado, sentía miedo de que con el mínimo ruido este saliera corriendo, aparte, era más feliz mirándolo. Pero un día ellos dos se conocieron, y desde ese momento ella ya no se escondía entre los arbustos —Tenten se ruborizó, porque dijo que nunca le comentó al chico haberlo espiado—. Él hablaba mucho de la guerra, hablaba sobre lo débil que se estaba volviendo Konoha con cada ataque que mandaba, Tenten siempre escuchaba, nunca hablaba, pero decía que le hubiera encantado haberlo hecho alguna vez. Cuando Tenten se dio cuenta, ese niño se había convertido en su primer amor.
Cada vez pasaba menos tiempo en casa, se sentía culpable por ya no jugar como antes con sus hermanos, pero aún así los seguía alimentando y dormía con ellos todavía, quería conservar aún un poco de esos viejos tiempos con sus hermanos. Pero ahora le encantaba más estar con Neji, una vez ella intentó luchar con él —porque según ella, Neji alegaba ser un gran conocedor de los combates cuerpo a cuerpo, y tenía razón— pero fue vencida en un instante, en el momento que ella intento dar el golpe con su puño Neji le hizo caer al suelo en un segundo. Ese día, donde Tenten quedo llena de tierra y polvo, vio por primera vez reír a Neji, y le gusto mucho verlo reír.
Muchas veces pensaba en como conquistarlo, pensó en uno de los vestidos que hacía su madre, pero sabía que a Neji no le interesaría, porque una vez se pinto los labios de un rojo tenue y él no se había dado cuenta, o una vez que ella le preparo el almuerzo, pero se dio cuenta en ese momento de que Neji comía muy poco, porque solo logro comerse la mitad de su almuerzo, no estaba muy convencida de que actuar con mucha feminidad le ayudaría a conquistarlo. Pero un día, tuvieron una extraña charla.
—Voy a reclutarme —dijo de la nada, mientras sentados miraban la corriente del río—, voluntariamente.
— ¿Qué? —Tenten articuló, aunque ya hablaba más con Neji, todavía estaban esos días donde ella solo decía monosílabos—, ¿Por qué?
—Porque mi padre así lo quiere —Neji miró al cielo tranquilamente. Tenten no entendía como podía estar tranquilo después de tremenda noticia.
— ¿No puedes decirlo que no quieres? —Preguntó con un tono de voz extraño para Neji, porque él nunca había escuchado a Tenten así de preocupada—, ¿qué tú no estás de acuerdo?
—Sí, sí puedo —dijo él sin siquiera mirarlo, su cara seguía igual, sin preocuparse, sin alegrarse, sin entristecerse. Lo decía como si fuera algo normal.
— ¡Entonces dile!
—Pero no quiero.
Hubo un silencio en donde Tenten procesaba sus palabras. Ella tenía ocho años, y él también, la edad obligatoria para entrar a la guerra en los chicos era a los doce, y Tenten estaba segura de que si un niño decía de la nada "quiero unirme a la guerra" ellos no lo rechazarían. Sería aún joven, pero sabía que esa gente solo quería a niños para ponerlos como leña al fuego, como carnada para los tigres, un sacrificio muy inútil que los adultos podrían resolver hablando. Pero no, querían destruir la inocencia de los niños, impedirles que jugaran a las escondidas, que montaran su bicicleta y jugaran con sus resortes, los soldados quería que los niños se escondieran para asesinar o ser asesinados, montarse en camionetas llenas de armas, jugar con pistolas mucho más pesadas que ellos mismos. Eso era lo que querían, destruirlo todo.
—Al final… el niño se fue a la guerra, ¿verdad? —pronunció Sakura con otro susurró, Tenten le respondió de la misma manera, pero Sakura sintió que ella quería llorar.
—Sí.
Tal como lo había dicho Sakura, Neji había desaparecido del lago para cambiar a un escenario más seco y frío como el campo de batalla. Tenten nunca más lo volvió a ver, así que volvió a su vida ordinaria con su familia. Fueron las dos últimas semanas que pasó con su familia y en cierta forma Tenten estaba un poco agradecida de que Neji se fuera, porque le otorgó tiempo para despedirse con lindos recuerdos con sus hermano su familia de dos semanas, porque un día, después de llegar de la escuela —Tenten iba a una escuela diferente que Sakura, por lo que esta no fue atacada— encontró su casa ardiendo en llamas. Resulto al final que los presos de Konoha habían sido liberados por soldados de Konoha para que los ayudara, pero estos causaron terror y destrucción en la zona contrario de donde Sakura vivía. Sus padres murieron con sus hermanos, y Tenten quedó sola.
—Después de eso, fue llevaba a varios lugares donde se encargan de niños huérfanos, pero al no tener espacio para mí en uno de esos lugares, me enviaron al orfanato como última alternativa.
Sakura no sabía que decir. No quería decir algo por varias razones, la primera es que Sakura no sabía cómo consolar a la gente, así que fácil ella podría hacerla sentir peor con alguno de sus comentarios. Y otro, porque no era la única que había perdido todo, ella había perdido a su familia, y había perdido a su amigo, a Sakura le había pasado exactamente igual. Se sintieron un poco más unidas ese día, no solo por los sacrificios de Tenten al cuidarla y tratarla con la fiebre toda la noche, sino porque después de hablar tanto, después de Sakura le contara su historia a Tenten, las dos lloraron como nunca. Sakura estaba llorando por la muerte de sus padres, algo que no había hecho ninguna vez en la casa de Kushina porque tenía que mantener la imagen con los demás, porque siendo sinceros, muchos de ellos lloraban en las noches, muchos de los cuales eran hombres. Tenten no lloraba tanto desde que Neji se había ido, porque cuando sus padres murieron su voz se había ido, se había ido para supuestamente no volver jamás. Pero de pronto Sakura había aparecido, quien padecía lo mismo que ella, era relajante, era como estar con esa persona que no puedes ser tú misma porque no te entiende. Las dos lloraron tanto que el callejón dejo de ser silencioso para convertirse en un callejón lleno de sollozos.
A la mañana siguiente, Sakura pudo tener la capacidad de moverse, no se sentía cien por ciento bien, pero estaba segura de que era mejor poner manos a la obra, porque ese día llegaba el camión de reclutamiento. Hubo un problema que les preocupo un poco, convencer a la gente de que Sakura parecía un chico, porque Sakura no podía evitar tener esas facciones delicadas dignas de una chica, pero su cabello le ayudaba un poco, su cabello le llegaba hasta la barbilla, por lo que podría decirse que era un niño muy afeminado. Sakura aún tenía puesto un vestido, y tuvo que hacer falta ir a una zona de niños huérfanos para pedir unas prendas de hombre. Aunque no hayan querido dárselas lo consiguieron, porque mientras Tenten los trataba de convencer Sakura se escabullo para tomar la ropa de su talla. Consiguió todo, menos zapatos, pero no hubo problemas, porque sus zapatos negros del orfanato no eran precisamente las más femeninas y perfectas para una damas.
— ¿Cómo me veo?
Tenten la miró de pies a cabeza, tenía puesta una camisa larga rayada, abotonada hasta arriba que le impedía ver su blanco pecho, sabía decir que era algo bueno o malo el decirlo que su pecho era tan pequeño que no se notaba. Tenía unos shorts color café con tirantes hasta los hombros, y por si no fuera poco también robo una boina. Tenía que aceptar que si convencía, aún con la cara afeminada. Comieron pan quemado, que un panadero había tirado en la parte trasera de su tienda donde había muchos más. No sabía muy bien, pero era mejor que no comer nada. Fueron a pasar un rato en el lago, e lago que Tenten le había contado y donde había conseguido agua para bajar la fiebre. Se quedaron casi hasta mediodía. Y después los escucharon.
La primera vez que Sakura había presenciado un reclutamiento había sido en el jardín principal de Konoha, donde no había mucho nadie de gente ese día. Sakura estaba acompañada de su madre, y esta tomaba muy fuerte su mano pareciendo que quería llorar, Sakura siempre pensó que los adultos nunca lloraban, al igual que pensó que los adultos siempre tenían la solución a todo, o que cuando un adulto decía algo era porque era la verdad. Ese día fue la primera vez que dudo de todas aquellas creencias, no solo su madre quería llorar, muchas mujeres mayores querían hacerlo, unas lo hacían muy fuerte y ruidosamente, otras muy silenciosamente, fueron pocas las mujeres que se guardaron las lágrimas como su madre. Hubo unos que le llamaron la atención, dos niños. Uno era mayor, con algo que aprecian dos líneas finas debajo de sus ojos, su cabello era largo, lo que le causo un poco de gracia a Sakura porque ella tenía entendido que solo las mujeres tenían el cabello largo. El otro era más bajito, debía de tener ocho años igual que Sakura en ese momento, tomaba la mano de su hermano mayor mientras juntos subían la camioneta. Sakura no supo si alguna mujer lloraba por ellos dos, pero no vio a ninguna mujer que se pareciera a ellos, o a un hombre que pudieran ser sus padres.
Los recuerdos pasaron por su mente mientras una camioneta con la insignia del sonido de estacionaba en el centro de toda la gente. Sakura le miro raro.
—Son del sonido… —murmuró Sakura ahora sorprendida—, ¡por qué!
—Suna es un país neutro —dijo Tenten con neutralidad, cosa que inquieto a Sakura—, tanto Konoha como el Sonido vienen muy a menudo, eso lo escuche en el mercado ayer por la tarde. Dejan a sus heridos y suelen llevarse a más gente, con el permiso del Kazekage.
— ¿Cómo puede dejar el Kazekage que hagan eso? —pregunto aturdida.
—No lo sé —susurró Tenten, también sin comprender—. Incluso… entregó a su hijo a los del Sonido.
Sakura miró como los uniformados de un verde sucio y un morado venenoso bajaban del camión, y como estos iban armados y bien cubiertos de la cara. Uno de ellos, que parecía ser su líder, bajo al último y se puso en medio de la multitud, sacó un papel y lo desdobló. Empezó a nombrar a varios chicos. Muchos iban en silencio, con la cara llena de miedo y a punto de llorar, Sakura conocía esas miradas, no solo sentían miedo, estaban aterrados, uno de ellos orinó sus pantalones por accidente, pero nadie dijo nada. Nadie tenía el derecho de juzgarlo en su sentencia de muerte. Hubo una mujer que aferro a su hijo a su pecho, gritando que nadie se lo llevaría.
— ¡Aléjense! —Exclamaba llena de furia pero a la vez temor—, ¡les digo que se alejen!
Pero los soldados no hicieron caso y jalaron al niño por la fuerza, quien ya estaba llorando y el moco de su nariz ya estaba escurriendo. La mujer se abalanzo a uno de ellos, y todo paso muy rápido. El otro aventó a un extremo a la mujer y el niño grito por su madre, la gente exclamó, pero no hizo nada. Sakura tampoco hizo nada, no podía moverse. El soldado que había sido derribado se levantó enfadado, y fue hasta a mujer para darle una fuerte patada en el estomago. La mujer sacó todo el aire con un sofoco. Y después sucedió algo que no esperaba nadie, el hombre le apunto con su arma.
—Las mujeres como usted no sirven ni para prostitutas —dijo amenazante, mientras apuntaba a la frente de la mujer, quien no podía ni alejarse por el terror—, lo mejor sería que murieras.
— ¡Mamá! —Gritó el niño, pero el otro soldado lo pateo con los otros niños y otros soldados se aseguraron que no fuera con su madre—, ¡Mamá!
La gente miraba, no hablaba, no actuaba, ni siquiera pensaba, solo miraba. Esperaban poder olvidar este incidente tan penoso si no fuera por algo que sucedió después. El dirigente siguió nombrando a los niños y estos fueron rápidamente hacía él, no querían que sus madres pasaran por lo mismo, por lo que todos se despedían apropiadamente de sus madres como un último adiós, ellas los abrazaban tan fuerte que querían dejarlos sin aire. Mejor ellas que otros. Cuando acabaron de nombrar a la gente, el dirigente guardo la hoja de papel y dijo unas palabras.
—Cualquier hombre que quiera reclutarse, ya sea menor de los doce, favor de dar tres pasos a frente.
Nadie, absolutamente nadie dio los tres pasos al frente. Incluso Sakura que estaba dispuesta a hacerlo no quiso, porque estaba aterrada. Por lo que jalo la manga de Tenten, y esta actuó rápido. Empujo a Sakura sin que nadie se diera cuenta y esta se tambaleo dando más de los tres pasos. Cayó al suelo de rodillas, en frente del dirigente. Este le miró, se alegro mucho de que no lo viera como una niña, porque al momento de verla se rió de ella.
— ¡Tú, un niño tan débil y escuálido como tú quiere entrar a la guerra! —estalló en risas, y los demás soldados lo hicieron también, los niños fueron obligados, a pesar de que estos estaban igual de débiles y escuálidos que Sakura, solo que ellos eran más altos. Sakura se ruborizó, no por vergüenza, sino por coraje —, ¿para qué quieres tú hacerlo?
—Quiero… —ella no podía decir la verdad, la creerían una estúpida y desconfiarían de ella al momento de la batalla. Ella lo presentía, lo sabía, sabía que no tenía que ser un humano para entrar a la guerra, había que ser un animal, así que pensó lo más irracional que se le ocurrió—, quiero matar a todos los hijos de puta de Konoha.
Escuchó los gritos de la mujer de antes, y después un estruendo. La gente comenzó a gritar y Sakura le hizo señas discretas a Tenten de que se fuera, ella lo hizo, no sin antes mostrar accidentalmente su rostro lleno de lágrimas. Sakura le deseo un buen viaje, y esperaba que Tenten se lo deseara también. Cuando miró lo que había espantado a la gente, era que el soldado había disparado a la mujer, en la frente. El niño se desmayo después de tanto gritar, y fue arrojado a la camioneta como un saco de papas. El dirigente le jaló el cabello a Sakura, esta vez con la mirada muy seria y amenazante.
—Di tu nombre.
Sakura ni lo pensó, solo lo dijo.
—Satsujin*.
—Que nombre más feo —se burlo el dirigente—, dese hoy eres Satsu*, ahora sube a la camioneta.
Sakura se quedo de pie unos segundos, y el dirigente le miro de una manera muy amenazadora.
— ¡Sí!
Y subió a la camioneta.
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¡Listo! xD Hace mucho que no me inspiraba tanto en este Fanfic.
Aclaración *: Satsujin en español significa "Asesinato", pero al dirigente le pareció horrible el nombre y se lo cambio por Satsu, que significa "Rapidez", que al juntarlos hace la frase Asesinato conRapidez.
Creo que me sentí un poco más unida a Tenten después de haber creado su propia historia, la imaginaba como un personaje neutro, uno que no se la pasara llorando y gritando, una chica madura. Pero luego vi el parecido que tenía con la Sakura de esta historia, y no pude evitar ponerla a llorar con Sakura, porque, ¡Demonios son solo unas niñas, es justo que lloren! Me sentí muy conmovida al escribir aquello, y me di cuenta de lo duro que es este tipo de vida, ahora lo veo mejor.
Vampire andrea: La pereza es mala xD lo acabo de comprobar con mis malas notas. Una cosa, Hinata no los traicionó, fue algo inevitable por ser alguien importante. Sobre Sakura, la enviaron porque no tenía padres, ya lo sabrás después. Sasuke y Akatsuki vienen hasta después.
Nikko Hyuga: Oh me siento mal xD ya no me paso tan seguido a Fanfiction para leer, ¡pero prometo leer tu Fanfic (en especial Pain Rikkudou)! solo dame un poco de tiempo, los deberes me están agobiando un poco u.u
Minene Uryuu: Muchas gracias, no he escuchado la canción, pero lo haré cuando este dándole repasadas a este fanfic :)
Mirizore: Lo sé, tengo que dejar de crear tantos Fanfics y ponerme a terminar los que tengo ._. ¡Mujer! no quiero ser la causa de tus desvelos, digo... suena romántico ¡pero en realidad te hace ojeras! xD Oh bueno, la Sakura de mi Fanfic es algo así como "tienes que hacerlo tú misma, no esperes milagros" y pues, meterse a la guerra le pareció lo más conveniente.
ShTee24: Bueno, no me estoy pasando muy seguido a leer, más bien solo dejo actualización y listo. Pero en cuanto me desocupe iré por ustedes y sus fics ;)
Muchas gracias por sus comentarios :') creo que ustedes me dan muchos impulsos por los cuales debo seguir escribiendo.
¡Adiós!
