¡Buenas! Nuevo capítulo (/w\) Gracias por las reviews del capítulo anterior! de verdad me encanta leerlos =w= ¡Tengo una noticia! Quizas no muy buenas pero bueno... ¡Me he quedado atascada! Si chicos, no tengo ni idea de como seguir después del capítulo 6. Tengo bastantes ideas pero no se plasmarlas (/ono\) Pero no preocuparse, encontraré la salida pero por ahora aviso, -w- tambien me gustaría saber si les gustaría un oneshot a alguna pareja en especial owo Claro que estaba pensando en que sería bastante más largo que los capítulos de este fanfic, aunque depende de la inspiración v(owo)v Ustedes diganme que pareja quieren y yo veré como le hago =w= Nos vemos abajo!


Eli pasó por el salón por su almuerzo y se dio cuenta de que su compañera de ojos verdes no se encontraba en su puesto. No se había percatado que ella no almorzaba en el salón, -Podría buscarla…- pensó el rubio mientras salía de nueva cuenta del salón.

Caminó por un rato sin encontrar rastro de la peli morada y cuando ya empezaba a darse por vencido sintió una intuición y caminó hacia el jardín interior. Recuerda haberla visto caminando por aquí el día anterior, no sabía porque recordó aquello ya que él no suele acordarse de detalles así, por lo que se sorprendió un poco de sí mismo.

Caminó un poco dando vueltas por el jardín sin encontrar mucho, se encontró con algunos chicos y por mala suerte también una que otra pareja besándose avergonzando al rubio -¿No se suponía que los japoneses eran más reservados que los rusos? Allá no me encontraba tanto con cosas así- pensaba el sonrojado chico. Miró a su alrededor y a lo lejos vio un pequeño rincón que llevaba atrás del edificio. Caminó hasta el lugar y se sorprendió un poco ante la vista. Al seguir siendo época de florecimiento se encontró con un bello paisaje, ese pequeño callejón era una especie de pasillo en el cual había un sakura cada dos metros de distancia entre sí y estos desprendían de a poco sus pétalos, dejando una linda vista primaveral frente al rubio. A lo lejos divisó una figura debajo de uno de los sakura, al acercarse vio a Nozomi plácidamente dormida con un libro a su lado y su caja de almuerzo vacía al otro como también había un mazo de cartas.

-Harasho…- susurró el rubio sin saber si se refería al ambiente o a la chica en sí, al pensar lo segundo el chico se sonrojó hasta las orejas y agitó la cabeza para después golpearse las mejillas con ambas manos, dándose cuenta que aún no almorzaba.

Algo intranquilo se sentó a un poco alejado de Nozomi y se dispuso a comer. A la mitad de eso escuchó un leve quejido a su lado y al voltearse pensó que la chica había despertado, pero al verla se encontró con que la chica estaba haciendo muecas raras, que le parecieron adorables al rubio, quien sonrió ante la escena.

-Yaki… niku…- deliraba la chica con una sonrisa. Eli no pudo evitar reírse un poco ante la cara que puso la chica mientras pensaba en comida. Su rostro cambió a preocupación al ver que en las mejillas de Nozomi se empezaban a deslizar pequeñas lagrimas mientras que fruncía el ceño y se movía inquieta, al parecer tenía una pesadilla. -N…No quiero… No me… dejen…- sollozaba en sueños.

El rubio sin saber mucho que hacer miraba a los lados para ver que podía hacer para escapar de esa situación, pero no se atrevió a dejarla sola. -Eli, hazte hombre- se dijo a si mismo quien ya estaba algo sonrojado por lo que se le había ocurrido. Carraspeó suavemente y se acercó lentamente a la chica y se sentó a su lado dejando que la chica se recostara sobre su hombro y este le acarició el cabello, lo cual pareció calmarla. Se quedó un rato en esa posición, relajando de a poco al rubio quien la suave respiración de la chica le empezaba a dar sueño, pero el olor de la misma lo hacía recordar lo que estaba haciendo y el sonrojo de sus mejillas no bajaba por ello. Esto no mejoró cuando la chica a sorpresa del rubio agarró su mano entrelazando sus dedos, haciendo que las orejas de Eli se encendieran y empezara a salir vapor de su rostro. Si tuviese que ser comparado con algo seguramente sería con un tren a vapor.

Eli se quedó inmóvil por minutos que le parecieron una eternidad hasta que Nozomi empezó lentamente a recobrar la conciencia. El rubio pareciese estar en shock ya que se quedó rígido en donde estaba sentado mientras que su cara soltaba vapor como si estuviera sobrecargado.

Nozomi despertó con una cálida sensación en su mano. No pareció molestarse en ver de qué se trataba ya que con su mano libre se sobó su ojo sorprendiéndose al ver que tenía pequeñas lagrimas saliendo de estos. Al tratar de levantar su otra mano para secar sus lágrimas se encontró con que estaba entrelazada con una mano de mayor tamaño inmovilizándola. Algo extrañada y asustada, giró su cabeza para encontrarse con un rojo rostro de cabellera rubia, Nozomi pensó que seguía soñando y estaba tomada de la mano con un tomate con peluca, una linda peluca. Entonces se dio cuenta de los azules ojos que miraban fijo hacia adelante con expresión de vergüenza absoluta.

-¿A-A-A-A-Ayase-kun?- preguntó sorprendida la peli morada al reconocer a su compañero de clase, este al ser llamado por su nombre pegó un pequeño saltó y girando su cabeza como un robot empezó a hablar sin parar.

-E-e-esto no es l-l-lo que crees, bueno quizás sí, pero d-déjame e-e-explicarte, estaba dando una vuelta y-y te encontré aquí, aunque en realidad te estaba buscando… ¡Espera! No es eso, q-quería…- ahí se dio cuenta que estaba buscando a la peli morada sin razón aparente y eso hizo que se avergonzara más -¡Ah! L-lo que quería decir era que t-te vi aquí y pensé en comer acá p-pero te pusiste a sollozar y pensé que tenían una pesadilla por lo que pensé q-que esto te podría relajar ya que mi madre me hacía lo mismo cuando tenía pesadillas de niño y-y ¡Ah! L-lo siento- soltó su mano y se paró e hizo un reverencia pronunciada -N-no quería verte dormir, n-no soy un pervertido, no creas eso. Lo siento- dijo finalmente con los ojos cerrados con fuerza.

-¿Ah? Eh…- la peli morada aún media dormida y más confundida de lo que estaba al escuchar la atropellada excusa del joven rubio de apariencia seria y fría ahora se encontraba como tomate frente a ella con cara de querer llorar de la vergüenza todavía haciendo la reverencia. -Pff- Nozomi no pudo aguantarse y empezó a reír cubriéndose con su mano desconcertando al rubio quien levanto la vista un poco.

-¿Q-que es tan gracioso?- preguntó Eli confundido.

-No es nada, solo que eres encantador- sonrió la peli morada -Y pensar que el serio y distante Ayase Eli podría aprovecharse de la inocencia de una joven durmiente- sonrió juguetona la chica causando aún más sonrojo de Eli.

-¡Y-Yo no hice nada de eso!- dijo con una voz aguda que solo hizo que Nozomi se riera aún más. -Te estas burlando de mi…- la peli morada le saco la lengua con una sonrisa haciendo que el rubio soltara un suspiro agotado.

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Al terminar las clases Nozomi se quedó sentada en su lugar leyendo un libro, estaba sola en el salón sin más compañía que el tic tac del reloj haciendo un ambiente bastante extraño comparado a hace un par de horas en la que el salón se encontraba repleto de adolescentes hablando y chismorreando, ahora solo se escuchaba la respiración de la chica quien esperaba algo aburrida en su puesto.

A los pocos minutos se abre la puerta y verde con azul se encuentran, Eli sonríe levemente y Nozomi toma su mochila para irse. Pronto ya estaban camino a la tienda de parfait siendo liderados por la chica quien sonreía alegre.

-Tojo-san…- empezó por hablar Eli con tono serio.

-¿Qué pasa, Ayase-kun?

-¿Por qué tratas de… conocerme?- dijo recordando lo que le dijo la peli morada cuando lo conoció.

-Deberías saberlo, Ayase-kun- respondió haciendo un pequeño puchero.

-…- el rubio se detuvo y miró confundido a su acompañante quien camino unos pasos más y se dio media vuelta.

-¿No sientes curiosidad?- preguntó con una sonrisa. Se dio media vuelta y miró el camino sintiendo todavía la mirada del joven sobre ella. -¿Sabes? Cuando te vi por primera vez no me di cuenta que eras nuevo en la clase, para mí todos se ven exactamente igual. Diferentes a mí. Pero después de escuchar tu presentación sentí que tenía que conocerte, porque vi a un chico que se alejaba de los demás y se sentía incomprendido, porque no pertenecía a ningún lugar, porque nadie encajaba con él, sé que escondes muchas cosas tras esa mirada fría, Ayase-kun- decía mientras miraba hacia el frente, luego se dio un poco de vuelta quedando de perfil al chico, este no mostraba ninguna emoción en el rostro, solo escuchaba atentamente mientras observaba a Nozomi de pies a cabeza. Ella sonrió cuando su mirada quedó nuevamente en su rostro -En eso somos similares.

Eli se quedó en silencio mientras pensaba un poco las cosas, ella prácticamente lo describió en primera instancia, pero decir que él y ella son similares lo descolocó un poco. Ambos eran casi polos opuestos en lo que respecta a personalidad, entonces se dio cuenta de ello, nunca había visto a Nozomi hablar con otra persona que no fuera él y pareciese que los demás no la molestan ni tampoco le hablan, como si no existiera. Además, cada minuto que pasaba junto a ella había mostrado más de sí mismo sin darse cuenta, de forma casi inconsciente, y esto no le causaba molestia alguna, si tuviera que ser una cosa sería… Oh.

-…- Nozomi al ver que el rostro de Eli se mostraba cada vez más confundido y de pronto un brillo cruzó fugazmente sus ojos, sonrió -¿Te dio curiosidad?- dijo retomando su camino siendo rápidamente seguida por el rubio.

-Eres extraña, Tojo-san- sonrió el rubio.

-Tú también lo eres, Ayase-kun- le devolvió la sonrisa la peli morada.

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Cuando llegaron a la pequeña cafetería se sentaron al fondo del todo, en una pequeña mesa que daba a un ventanal justo a su derecha. El rubio estaba sorprendido por el lugar, a pesar de que estaba en un lugar algo confuso como para notar que era una cafetería, dentro había bastantes más personas de las que esperaba, pero pareciera que todos se conociesen entre ellos lo que lo desconcertó un poco más. Pronto la peli morada se dio cuenta de la curiosidad de su rubio compañero lo que la hizo sonreír un poco, sus reacciones decían fácilmente lo que pensaba y eso enternecía a la peli morada.

-Pocas personas saben de este lugar, por lo que la mayoría de clientes y personal se conoce entre sí- le explicó.

-U-um…- asintió el rubio.

Cuando llegó la carta de postres la cara de Eli se transformó completamente, Nozomi miró su propia carta para ver lo que había exaltado al rubio de esa manera, vio la lista de postres con sus respectivos precios, pero a un lado de estos se encontraba una foto de un parfait tamaño familiar de chocolate negro, blanco y de leche, con cubierta de salsa de chocolate y con un copo de helado del mismo sabor en la cima del todo rociado por nueces. Nozomi miró nuevamente a Eli quien tenía la mirada de un niño viendo algo que le gusta mientras que un hilo de baba caía por su mejilla hasta su mentón. Si tuviera cola, seguramente se menearía como loca.

-¿Quieres el parfait?- preguntó la chica con una sonrisa burlesca, Eli no lo tomó en cuenta y se limitó a mirarla con los mismos ojos extasiados y a asentir varias veces. Nozomi se sonrojó levemente al ver la enternecedora mirada de cachorro que poseía Eli en ese momento que no pudo seguir burlándose de este y terminaron pidiendo un parfait de chocolate de tamaño familiar y un pequeño parfait de vainilla para la peli morada.

La cara de Eli al comer su postre era memorable, cada cucharada que tomaba se la quedaba observando con deseo y emoción, cuando la acercaba a su rostro tragaba para que no se le escapara la baba y cuando finalmente entraba en su boca su rostro mostraba completa satisfacción y Nozomi creyó ver que soltaba un par de lágrimas cada vez que saboreaba cada cucharada con los ojos cerrados, sus mejillas sonrojadas y una sonrisa en los labios mientras que con su mano libre sostenía su cabeza con el codo apoyado en la mesa.

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-Tojo-san- dijo el rubio mientras caminaban nuevamente por la calle luego de comer aquel delicioso postre. -¿Puedo preguntarte algo?- La chica asintió con una sonrisa dando su visto bueno -En el almuerzo, ¿Qué era lo que estabas soñando?

Por un momento la sonrisa se borró del rostro de Nozomi cambiando a un semblante indescifrable, su mirada se volvió sombría mientras se mordía el labio inferior que empezó a temblar ligeramente. Inhaló una bocanada de aire y en menos de un segundo volvió su sonrisa.

-Esas cosas no se preguntan, Ayase-kun~- contestó la peli morada con el tono más natural que le fue posible.

-L-lo siento, fue insensible de mi parte preguntar- dijo el rubio mientras rascaba su nuca y bajaba la mirada en forma de reverencia.

-No es nada, levanta la cabeza por favor- dijo con una sonrisa -En realidad yo también te quería preguntar algo

-¿Qué es?- preguntó el rubio mirándola a los ojos.

-¿Por qué te molestaste al saber que Otonokizaka cerraría?

-…- Se quedó en silencio sin quitar la vista de Nozomi, pensaba en sí debería decirle o no, ya que para él es un tema algo personal. Por su parte la peli morada le devolvía la mirada esperando paciente la respuesta. -Es por mi abuela,- dijo finalmente apartando la mirada. Al no obtener respuesta siguió hablando -Como sabes, vine de Rusia, ¿No? Pero como ves tengo rasgos japoneses, eso es porque mi línea materna es rusa y mi línea paterna es japonesa. Mi abuela cuando vivía aquí fue a Otonokizaka y ella ama esa escuela, después de todo en esta ciudad fue donde conoció a mi abuelo. Así que al haber escuchado desde pequeño las historias de mi abuela y mi madre que también asistió aquí se me hace triste el hecho de que pueda cerrar. Ese lugar es como parte de la historia de mi familia y no me gustaría que se perdiese- terminó de hablar el rubio -Creo que hablé un poco de más… siempre que estoy con ella hablo de más… pensó mientras suspiraba y se daba vuelta a ver a su acompañante para ver su reacción y vio que sonreía con los ojos cerrados como si estuviese pensando.

-Eres una buena persona, Ayase-kun- dijo finalmente. -Quieres proteger la escuela porque significa mucho para tu abuela y tu madre. Es admirable.

-…

-¿Pasa algo?

-No es nada- dijo rascándose la mejilla, sin darse cuenta se le había quedado mirando. -Pensé que te ibas a burlar de mí como de costumbre.

-¿Qué clase de monstruo crees que soy?- se quejó haciendo un tierno puchero, Eli solo sonrió como respuesta. -Llegamos- dijo después de un rato caminando en silencio. El chico al ver que había oscurecido había insistido en acompañarla a casa y allí estaban, no era la gran cosa, una simple casa de dos pisos. Pero un hecho que Eli prefirió obviar le recorrió como un escalofrío y luego se giró a su compañera quien le seguía mirando con una pequeña sonrisa.

-Entonces… Hasta mañana, Tojo-san.

-Hasta mañana, Ayase-kun- le sonrió ampliamente logr

ando un pequeño sonrojo en el chico quien se apresuró en dar media vuelta y empezar a caminar.

Antes de que Nozomi apartara la mirada se sorprendió al ver que su compañero haciendo un gesto de despedida con la mano levantada sin dejar de caminar. La peli morada suspiró y entró a su casa.

-Me pregunto…- pensó el rubio ya más alejado del hogar Tojo -Todas las luces de su casa estaban apagadas y ya es bastante entrada la noche… ¿Dónde están sus padres?


¿Que tal? :3 Pues ese sería el capítulo, la verdad no se que más decir (/n\) pues cualquier queja, reclamo, opinion, recomendación, una Kussun de regalo, ¡Todo es bien recibido! Espero que les guste este fanfic (/w\)

~(oo~) Avance sexy (~oo)~

-Volví…- dijo en eco la chica al entrar a su casa.

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-¿Algo que te preocupe, Elichike?- preguntó la madre al ver el ceño fruncido del chico.

-¿Sabías que Otonoki está por cerrar sus puertas?

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-Me pregunto si lograré hacerme amiga de Ayase-kun.

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-Nozomi, buenos días- sonrió la persona frente a la menor.

-Bu-buenos días…

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-¡¿QUÉ DEMONIOS HACE AQUÍ?!- Pensó empezando a entrar en pánico. -O-Oh, B-Buenos días- fingió tranquilidad apoyándose casualmente en el basurero. -¡¿POR QUÉ LE HABLAS ASÍ IDIOTA?!

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-¡NO SOY EXHIBISIONISTA!

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Capítulo 5: Una mañana de Non-chan y Elicchi

Nos vemos~ \(^3^)