Todos los personajes y la historia de sailor moon pertenecen a Naoko Takeuchi

-s-

Hola aqui les dejo un nuevo capi de esta emocionante historia que espero que lo disfruten tanto como yo lo hago al escribirla, nos leemos abajin.

-s-

Es Mejor Morir.

La mire venir hacia mi. Se veía molesta. Consternada seria lo correcto. Si, estaba consternada y a juzgar por lo que a continuación sucedió el culpable de su malestar era yo.

- Usted me salvo de las garras de aquel tipo - Declaro.

No era una pregunta pero aun así le brinde una respuesta. - Si, así es - le conteste sin modificar mi postura.

- Yo solo quería darle esto...

Fue veloz al abalanzarse hacia mi, tomandome por sorpresa. Tengo que reconocer que a pesar de su precario estado de salud era una mujer con mucha fuerza. De manera inmediata sentí la mitad de mi rostro ardiendo, y no era para menos después del acertado golpe que la señorita me había propinado.

- Y esto a que se debe?! - le pregunte entre confundido y molesto.

Ella retrocedió un poco mas. Haciendo de esa manera mas grande la brecha entre los dos - Espero que le quede claro que lo que yo siento hacia usted no es gratitud.- Su voz se empezaba a quebrar y yo aun no entendía que pasaba.

- Señorita Tsukino...

Me interrumpió en un grito de llanto y desesperación - No me llame, señorita! - y rompió en llanto.

Me rompía el corazón verla de esa manera. Trate de acercarme y consolarla. Trate de mitigar su dolor y me odie a mi mismo por ser el culpable de su sufrimiento.

- Serena, todo va a estar bien. Ya lo vera - le dije suavemente mientras acariciaba su cabello - Las heridas sanaran y mas pronto de lo que usted cree estará de regreso en su vida y con la gente que la quiere.

Al parecer mis palabras surtieron efecto por que poso sus penetrantes ojos azules en mi rostro y dejo de llorar.

- Es fácil para usted decirlo - Acerque de nuevo mi mano a su cabello para acariciarlo, pero esta vez se separo de mi - No me toque! - me dijo con repulsión. Y se alejo aun mas.

- Nada, nunca va estar bien en mi vida. Yo estoy muerta por dentro, Señor Kou - me dijo de la manera mas amarga que jamas escuche hablar a alguien - Y lo mejor es que me hubiera dejado morir ahí.

Camino de regreso hacia la puerta de mi despacho - Es por eso que lo único que puedo sentir, es desprecio. - Fue lo ultimo que dijo y salió de mi despacho.

Aunque mi primer impulso fue seguirla y tratar de hacerla entender que todo pasaría y estaría bien. Solo pude dejarme caer en la silla mas próxima, sintiendo aun el ardor en mi rostro causado por el golpe que me había propinado.

No se si paso mucho o poco tiempo, solo perdí la noción de este. La situación me sobrepasaba. La mujer de mi vida me odiaba por salvarle la vida. Y ella no contaba con toda la información. Pero lo que mas me perturbaba no era su odio hacia mi. No puedo negar que me quemaba el alma el saber de su desprecio hacia mi, pero yo lo podría sobrellevar... si ella no estuviera deseando morir.

Un enorme relámpago ilumino mi despacho y me regreso a la realidad. Y seguido de este una Luna muy angustiada entro a mi despacho. - Mi niño, la señorita no esta!

-s-

No importaba el lugar. No importaba el tiempo. No importaba nada. A mi ya no me importaba nada. Mi vida había sido feliz. Yo había estado a punto de casarme. Nunca le hice daño a nadie y aun así me hicieron esto.

Mire mi cuerpo en el espejo de mi habitación. Y me dio asco, repulsión.

Escuche el llamado a mi puerta y lo ignore. Yo no quería ver a nadie, y en definitiva no quería que nadie me viera. No así. No ahora. No después de lo que me habían hecho. Nunca mas...

- Señorita, Serena, abra por favor tiene que tomar su medicamento.

Inconscientemente grite en modo de respuesta - No me digas señorita! Y largate de aquí!

Trataba de forzar la entrada, pero sus esfuerzos serian en vano. Yo ya había atravesado un enorme mueble para que obstruyera la entrada. Siguió pidiendo que le abriera pero nunca mas deje que escuchara mi voz.

Había pasado un largo tiempo desde que yo me presentara en el despacho del señor Kou y le diera mi gratitud en el rostro. Yo ya había dejado de llorar. Pero las imágenes de mi violación seguían reproduciendoce en mi cabeza. Como el hombre me golpeaba, como cortaba cada parte de mi cuerpo, como me torturo hasta casi perder la conciencia. Todo eso lo había recordado a partir del relato de Luna. Cada minúsculo y repugnante detalle hasta perder la conciencia.

Yo en definitiva no quería seguir viviendo. ¿Como miraría a Haruka después de esto? ¿Como el podría ser capaz de amarme?. No el no podría seguir amandome después de saber lo que paso, el con seguridad me repudiara, como yo misma lo hago. Y jamas podría culparlo... Pero en definitiva yo no podría vivir con eso... o mejor dicho sin el.

Decidí que era suficiente. Tenia que salir de esa habitación. Y decidí que era hora de conocer los alrededores de la hermosa hacienda. Salí por el ventanal, nadie estaba cerca, lo que me alegro.

Camine por un largo rato, deseando que aquel maldito bastardo me encontrara y terminara con lo que había empezado. Mis costillas dolían demasiado, tanto que me costaba cada vez mas respirar. Pero no importaba, no me detendría,.. no con vida.

Seguí caminando con mas dificultad a cada paso. El dolor casi me había adormecido por completo las piernas, Algo me hizo voltear hacia abajo y vi que un hilo de sangre corría por todo lo largo de mis piernas hasta tocar el piso. El roce de mis muslos durante la caminata, al parecer había abierto las heridas que en ellos se encontraban.

Tuve que parar por un momento, estaba desfalleciendo y me parecía bien. Nadie me miraría con lastima y condescendencia por lo que me habían hecho, a nadie le causaría repulsión. Yo había escogido morir, y eso es lo que haría ahora. No se desde cuando las heridas de mis piernas se habían abierto, pero con seguridad había perdido suficiente sangre como para no poder moverme mas.

Mis costillas dolían tanto que ya no podía respirar, y caí al suelo. Sin lugar a dudas en medio de un hermoso bosque era el mejor lugar para morir. De pronto un enorme y furiosa luz rompió el cielo y el agua empezó a caer con su decadente gracia sobre mi.

En ese preciso momento, una imagen de mi padre cruzo por mi mente. Ya estaba casi por completo inconsciente, cundo toda mi vida paso ante mis ojos. Mi padre me amaba, mi madre me amaba y Haruka me amaba... Yo no podía morir... sin despedirme de ellos.

Trate de mover mi cuerpo, pero fue en vano. La poca conciencia que quedaba en mi estaba perdiendo la partida. Yo había hecho un buen trabajo al tratar de casar mi propia muerte y mi arrepentimiento había llegado demasiado tarde.

-s-

Mi corazón dio un vuelco - Como que no esta!!

- No respondía a mis llamados y la puerta estaba atrancada, así que decidí entrar por el ventanal... Pero ya estaba abierto, y en el interior de la habitación no había nadie.

Me sentí desesperado, totalmente abatido, pero sobre todo culpable. Eche un vistazo a la ventana y un enorme relámpago iluminó la hacienda entera.

- Luna, trata de contactarte con el doctor. Yo iré a buscarla - Prácticamente corrí a la puerta, algo estaba mal, lo podía sentir.

- Pero, Seiya, el río con toda seguridad esta por desbordarse ir en su busca es una misión suicida - me dijo mi nana entre sollozos.

Me pare en seco ante su voz quebradiza y voltee a verla - Por eso mismo tengo que ir, nana. Ella esta herida y tal vez hasta inconsciente, y si yo no la encuentro pronto con toda seguridad el río si lo hará y morirá... y yo - la impotencia se reflejaba en mi voz y muy probablemente la culpabilidad también - No puede permitirlo.

Mi nana me miraba con suma preocupación. Lo que hizo que me acercara y le diera un fuerte abrazo - Te prometo que regresare sano y salvo - le dije mientras le depositaba un beso en su cabeza - Ahora tengo que ir por Narageboshi. Tu trata de contactar a Rubeus.

No escuche mas, no me pare mas hasta llegar a la caballeriza y montar a Narageboshi - Perdona por sacarte en este tiempo, amigo - le dije a mi caballo - Pero tenemos que encontrar a Serena, y yo no confío mas que en ti para este trabajo.

Salimos a todo galope de la caballeriza. Narageboshi era el mejor de mis caballos y el mas fiel. El tomo su propio camino y yo decidí confiar en sus instintos, ya que ninguno de los dos sabia donde teníamos que buscar.

La tormenta arreciaba y mantenía al cielo en un intermitente blanco brillante. La desesperación recorría cada milímetro de mi ser. Y por todos los cielos le rogaba a dios que ella estuviera consciente y resguardada en alguna cueva. Me era mas fácil pensar en el hecho que la tormenta la hubiera sorprendido dando un paseo para calmar su alma, y se hubiera resguardado del agua en algún lugar seguro. Que pensar en que ella en realidad quería perder la vida e hizo todo para conseguirlo.

Ese pensamiento hizo que mi piel se erizara - Arre Narageboshi!! tenemos que encontrarla pronto!!

Seguimos a todo galope por un buen tiempo. Había pasado mas de una hora desde que la había salido a buscar, y comprendí que e su estado era imposible que llegara mas lejos.

El río con toda seguridad se desbordaría en cuestión de minutos y el lugar en donde me encontraba no podría ser seguro. Aun así decidí bajar de mi caballo y derrotado caminar por los alrededores con la esperanza de poder encontrarle - Serena!! - grite a cada paso que di. Hacia mucho frío y estaba completamente empapado. Y con su precaria salud, si ella había perdido a conciencia bajo la lluvia con seguridad ya estaría muerta.

No tardo demasiado el llanto en empapar mi rostro, solo el hecho de pensar en perderla de esa manera, me destrozaba - Serena!! - grite una vez mas.

Y entonces la vi... tendida en el suelo cubierta parcialmente con hojas de los arboles que la tormenta había derrumbado, totalmente mojada e inconsciente... Pero era ella.

Sin pensarlo corrí a su encuentro y me detuve justo frente a ella, pero lo que vi me dejo sin aliento. La tome entre mis brazos, estaba totalmente pálida - No!! - mi grito fue tan fuerte y desgarrador que el ruido del agua al chocar contra el piso, ni el romper furioso de un relámpago en el cielo puedo equipararsele. Mi rostro se lleno de nuevo y de manera automática con gruesas lagrimas. La apreté mas contra mi pecho - No puedes morir así, Serena... No así por favor - mi voz se quebraba con cada palabra. Sentía que me quemaba por dentro - No me dejes... se que es mi culpa... quiero verte feliz.

La abraza y fue entonces cuando percibí que respiraba. Muy lentamente y con mucha dificultad, pero estaba viva - Narageboshi! - llame a mi caballo, el cual acudió de manera inmediata a mi llamado - Esta viva, amigo, viva!!

Monte en el sin separar a Serena de mi. Si quería salvar su vida tenia que evitar la hipotermia. Le di la orden a Narageboshi de ir lo mas rápido posible a la hacienda y en menos de media hora estábamos entrando e la casa.

Luna me miro con sorpresa y alivio en sus ojos - Seiya! estas bien - dijo y estoy seguro que su alma descanso. Y fue entonces cuando se dio cuenta que Serena estaba en mis brazos - ¿Que le sucedió? - pregunto impactada.

- No lo se, pero esta muy mal, apenas respira y esta totalmente fría - le dije rápidamente - Lograste contactar a Rubeus.

- No, mi amor lo siento. La tormenta nos dejo sin comunicación al poco tiempo que te fuiste, solo nos queda esperar a que Rubeus halla escuchado mi llamado de auxilio.

- Bien. No importa, lo que tenemos que hacer es lograr que Serena recobre su calor y lo demás será mas sencillo - dije mas para mi que para Luna - La llevare a mi habitación, le pondré ropas secas y prenderé la chimenea.

- Muy bien. Yo pondré a calentar agua y prepare café para ti.

Me fui directo a mi habitación. Yo salvaría su vida... o moriría con ella.

Fue la noche mas larga de toda mi vida, cuando creíamos que su temperatura corporal por sin seria normal y se mantendría volvía a descender. Su respiración seguía siendo casi inexistente y la tormenta hizo que bajara aun mas la temperatura por la noche.

Cerca de las 5 de la mañana la tormenta se disipó y media hora después logramos estabilizar la temperatura corporal de Serena y con su temperatura su respiración.

Seguía totalmente carente color, pero estaba viva, y así seguiría.

Salí de la habitación un poco mas tranquilo. Tenia que lograr contactar a Rubeus y hacerlo venir. Yo sabia que de nada valdría nuestro esfuerzo de la noche anterior sin el tratamiento adecuado.

Me encontraba en mi despacho, tratando de encontrar un canal que me diera señal y después de un rato lo conseguí - Rubeus, si estas por ahí contesta, la Tsikuno tuvo una enorme recaída.

Al poco tiempo obtuve respuesta - Seiya - había mucha interferencia y apenas lograba distinguir su vos.

- Rubeus, tienes que venir.

- No.....pud... Sei... La menta desbasto... camno.

- Entiendo, pero a Tsukino acaba de salir de la hipotermia, necesita atención.

- Medi.... ismo... cad 6 ... calor.

Fue cuando perdí la comunicación por completo. Pero si había entendido bien, la tormenta había borrado el camino hasta aquí, así que tendría que esperar un par de días hasta que el pudiera venir. Y al parecer la podríamos mantener con vida con el mismo medicamento cada 6 horas y calor.

Luna entro en mi despacho - Lograste comunicarte.

- Si pero por muy poco tiempo. Dijo que le suministráramos el mismo médicamente cada 6 horas y la mantuviéramos caliente...que el vendría en cuanto el agua bajara un poco.

Me sonrío dulcemente, estoy seguro que podía tocar mi preocupación - Hiciste todo lo humanamente posible para salvar su vida, mi amor. Ahora es tu turno de descansar, te prepare un baño y la alcoba de tus padres para que duermas un poco, yo me encargo de lo demás.

La mire fijamente a sus ojos - No quiero separarme de ella.

Deposito una de sus manos en mi mejilla y me miro con infinita ternura - Ella estará bien, lo prometo. Pero si no quieres enfermar necesitas descansar por lo menos un poco.

- Muy bien, supongo que tienes razón.

Los días que siguieron fueron grises y muy largos. El color en su piel apenas había regresado un poco y la hipotermia no la dejaba por completo. Su respiración era pausada pero constante, eso era lo único que me tranquilizaba.

Luna me aseguraba que estaba reaccionando mejor de lo que pensaba, pero que había perdido mucha sangre y sin la atención debida su recuperación seria mas larga, pero que con toda seguridad ella sobreviviría.

Una semana paso y ella no despertaba. Rubeus no pude venir a la hacienda por que esta se encontraba incomunicada por tierra, gracias a la temporada de lluvias. Pero el hablaba con Luna casi diario y le indicaba el procedimiento a seguir.

Era un día en la mañana, yo ya había perdido la noción del tiempo. Pero este día me tocaba cuidarla en la mañana. Ya había suministrado los medicamentos y avivado el fuego de la chimenea.

Me senté a un lado para velar su sueño y cerciorarme de que estuviera bien. Cerré por un momento lo ojos lleno de desesperación y fue entonces cuando escuche su voz...

- Gracias - su era débil y quebradiza, pero era su voz.

- Serena, estas despierta - la emoción en mi voz era evidente. Había despertado al fin.

Dibujo una débil sonrisa en su rostro - Si... gracias... a ...ti - le costaba un poco hablar - Salvas...te mi vida... otra vez.

Me hacer que a ella y tome su mano - Y las veces que sean necesarias - ella no borro su débil sonrisa - Aunque espero que no halla necesidad de otra.

Movió negativamente su cabeza muy despacio, estaba exhausta - Duerme y recuperate, esta bien.

- Si, estoy cansada.

Fue lo que dijo antes de volver a cerrar los ojos y caer en un nuevo y lleno de vida sueño.

Salí corriendo de la habitación - Luna! - grite y grite.

Y de pronto apareció mi nana al final de la escalera - Ya despertó!!

Mi nana solo me sonrío y miro tiernamente. No recuerdo haber tenido un día as feliz que ese. Serena viviría y eso era mas que suficiente para mi.

Continuara...


Nota.-

Bueno, bueno, se que he tardado mucho. Pero hoy en un flashazo de inspiración me hice un par de hora para escribir este capitulo, que a pesar de todo a sido mi favorito de lo que llevo de esta historia.

Al fin me conecte con Seiya!!!! el fue el que me platico sus sentimientos y me dejo plasmarlo el día de hoy =)=)=)=)=)=)=)=)

Como siempre Gracias a las hermosas que leen y perdones por no agradecer personalmente pero ya no tengo tiempo.

Espero que disfruten el capi y también espero que ya saliendo de vacaciones me valla rápido con esta fic que espero terminarlo antes de acabar este año.

Les mando besitos.

Tezza K.G.