Capítulo 4
"El poder del viento"
Itachi dio un último vistazo al vendaje en la cara de Hinata y se levantó lentamente, satisfecho con su trabajo.
—El byakuugan y el sharingan comparten algunas debilidades, muy posiblemente esta medicina sirva para acelerar tu curación.
Hinata asintió sin decir nada. Podía sentir un extraño frescor en la cara, aunque también podía percibir el enfado y aprensión de Naruto, parado a su lado.
—Hinata-chan no va a poder hacer un viaje en este estado. Necesita un medico…
—No. —Itachi fue contundente— Estará bien en unas horas, tenemos que empezar a caminar.
Naruto dio dos pasos adelante, decidido a golpear al Akatsuki.
De repente se vio sujetado en un agarre férreo, Itachi lo tenía por el cuello, levantándolo varios centímetros del suelo y mirándolo fijamente.
—En serio, de todas las estupideces que puedes hacer esta sería la peor de todas. —Lo soltó y el chico cayó de sentón en el suelo— Empiecen a caminar, tenemos que rodear los acantilados para llegar al desierto.
Naruto tosió y se levantó con enfado, consciente de que si el ninja de la capa negra hubiera querido lo habría matado en ese momento, una oleada de frustración lo invadió, necesitaba hacer algo… Sólo que no podía. Dio una mirada a Hinata que estaba sentada aun en la roca, con los ojos vendados, si él fallaba ella sufriría las consecuencias, no iba a permitir que alguien sufriera por su causa, aun si eso significaba ir en contra de sus instintos más básicos.
—Te ayudaré. —Dijo Naruto levantándose del suelo, tenía los brazos a los costados con los puños apretados— Tienes mi palabra.
Itachi le lanzó una mirada de profundo desinterés, pero asintió con la cabeza y comenzó a caminar. El chico rubio suspiró y tomó a Hinata de la mano para ayudarla a caminar.
—Seré tus ojos por un rato Hinata-chan.
La chica no respondió, perdida en su propio y fugaz momento de felicidad perfecta.
—0—
Caminaron durante varias horas a través de una brecha boscosa cerca de los acantilados. Era un trió particularmente silencioso. Naruto quien solía animar las cosas en un viaje permanecía hosco y atento a la menor oportunidad de saltar al combate, había prometido ayudar, pero se trataba de un criminal, de un asesino y eso no lo dejaba en paz.
Hinata lo sabía, no necesitaba el byakuugan para darse cuenta de la terrible exaltación de su compañero de equipo y también era consciente de que el hombre al que seguían era uno de los criminales más peligrosos en todo el reino del fuego. Necesitaba hacer algo para distraer la atención del muchacho rubio, algo que cambiara el intenso enfoque que tenía en ese momento, la idea surgió como una descabellada inspiración, iba a necesitar de todo el valor que pudiera. Apretó la mano del chico mientras sentía que las mejillas le ardían por la vergüenza.
—Itachi-sama…
La voz salió con una sorprendente claridad y firmeza tomando a Naruto por sorpresa y a Itachi quien apenas logró dominar un tropiece.
— ¿Pasa algo? —Preguntó sin darse la vuelta.
— ¿Cómo es que sabe sobre el gaki?
Itachi esta vez se detuvo y se dio la vuelta para observar a la chica y a su rubio y desconcertado compañero.
—Tengo mis dudas acerca de que sea un gaki… —Dudó un instante, le era difícil ver a otra persona que le hablara sin miedo, después de Kisame— Pero, es muy similar a uno, Hyuuga-san
—Mi… Mi nombre es Hinata, soy la hija mayor de Hyuuga Hiashi.
—Ya… Ya veo. —Itachi estaba escrutándola detenidamente— Pero creo que ese asunto no les concierne a ustedes…
—Si vamos a ayudarle… —Hinata estaba aterrada por el desenfado con el que hablaba en ese momento— Sería, sería… Es apropiado que sepamos un poco más ¿No cree?
Naruto asintió con la cabeza, sorprendido por el nervio de Hinata al dirigirse así a Itachi. Pero lo más sorprendente fue que Itachi les hizo una seña para que se sentaran bajo un árbol al lado del camino. Él se acercó a Hinata para revisarle las curaciones, esta vez Naruto se hizo a un lado sin mostrar ninguna otra intención.
—Hace varios años. —Dijo Itachi— Comandé a un grupo de ANBU para detener a un criminal que aterrorizaba esta zona.
— ¿Un grupo para detener un criminal? —La pregunta salió de la boca de Naruto incluso antes de que pensará en eso.
Itachi asintió lentamente, sin querer los recuerdos volvían a él, con mucha claridad.
—0—
—Un verdadero desperdicio de tiempo.
La queja fue un susurro entre los árboles Tres ANBU levantaron la cabeza para ver al causante de romper el silencio.
Itachi hizo una seña de silencio imperativa y esta fue obedecida. El hecho de tener solo catorce años no le restaba autoridad, de hecho el saber que alguien tan pequeño podía trabajar a la altura de ellos era bastante intimidante.
Centró su atención en el camino y en la caravana que iba camino al pueblo, la mercancía transportada no era relevante. Según los informes recibidos aquellos criminales no buscaban los bienes, sus ataques iban directo a los civiles que se atrevían a viajar por aquellos senderos.
Un movimiento leve a su lado. El ninja con una máscara de gato hizo una seña que rápidamente fue traducida: "ocho figuras escondidas treinta metros adelante"
El sharingan se activó en los ojos del joven Uchiha de inmediato, gracias a eso pudo ver la firma de chakra de siete personas y una octava que estaba más allá de lo que había visto antes. Se concentró aun más y vio delgados y casi invisibles hilos de chakra desperdigados por el caminó frente a la caravana, como la insidiosa telaraña de un predador. Llamó la atención de su equipo y dio las órdenes en el silencioso código de manos que usaban, todos obedecieron en silencio desapareciendo de inmediato.
El camino explotó a unos metros delante de los viajeros, los caballos relincharon aterrados y la gente se apresto a sacar sus espadas y cuchillos, frente a ellos, entre la nube de polvo estaban cuatro ninjas con las caras cubiertas con máscaras de animales.
—Regresen de inmediato, hay una trampa más adelante. —Dijo uno de ellos.
La sorpresa y el ruido hicieron que la gente girara en redondo y saliera corriendo, arrastrando virtualmente a los caballos y carretas. Los anbu permanecieron parados ahí observando como la caravana regresaba por donde habían llegado.
El movimiento a sus espaldas fue sutil, pero evidente. La telaraña de chakra se desvaneció y los criminales salieron de su escondite.
—Para ser ANBU son demasiado ruidosos. —Dijo uno de ellos mientras el resto se paraba a mitad del camino.
Itachi dio un paso adelante.
—Tú eres Yotamaro Fuuji. Ninja renegado nivel jounin.
Los criminales lanzaron una mirada de enfado y desconfianza ante la imagen del pequeño que estaba ante ellos. Incluso con el traje y la máscara se podía ver que era apenas un niño ¿Qué clase de infante podía estar ahí con el uniforme de los misteriosos y terribles ANBU de Konoha?
—Soy él. —Dijo entonces el ninja caminando hacia los Anbu— Pero te has equivocado, no soy un renegado, soy un convertido, he visto la luz y he abrazado mi verdadera esencia. Como los hombres que están aquí conmigo, ellos también desean unirse al amor de Jashin.
— ¿Jashin? —El ANBU con máscara de ave preguntó, maldiciendo después por haber roto el silencio.
—Mi señor ha hecho una promesa de vida terna para aquellos que siguen su camino y rezan su palabra, una promesa de exaltación y alegría, de regocijo para aquellos que entregan la sangre del pecador y del incrédulo, bendito aquel que da su sangre, bendito el que la recibe.
Fue un ligero cambio en el matiz del ambiente el que les hizo notar que el ninja estaba creando un genjutsu, se pusieron en posición con el sello listo para liberar la ilusión cuando vieron que el ataque no era para ellos, las palabras casi cantadas del ninja estaba haciendo que los otros entraran en trances, sus ojos se tornaron blancos y comenzaron a salivar, oleadas de chakra comenzaron a surgir de ellos, como si algo les aumentara el poder. Itachi decidió no esperar más y a la señal atacaron. Solo para descubrir que los supuestos criminales se movieron a una velocidad pasmosa, dándose un choque brutal entre ellos.
Los ANBU se convirtieron en borrones de luz saltando de un lado a otro, atacando, contraatacando, haciendo fintas y engaños, los criminales les seguían, casi a la misma velocidad y respondiendo con fiereza y destreza, a un nivel que solo un jounin experimentado podría tener.
Itachi encontró gracias a su sharingan una apertura en la defensa de su oponente, se deslió bajo él y clavo su espada corta, justo en la barbilla del hombre, atravesándolo hasta el cerebro. El cuerpo del oponente cayó al suelo sin ninguna gracia, solo para levantarse una vez más.
Los ninjas saltaron hacia atrás rompiendo momentáneamente el combate. Los siete hombres estaban ahí de pie, gruñendo y moviéndose, a pesar de que tenían heridas en su cuerpo que ningún ser vivo debería de soportar.
Yotamaro permanecía lejos de la pelea, con las manos extendidas frente a él, sonriendo con los ojos cerrados.
— ¿Qué clase de brujería es esta? —Dijo uno de los ANBU.
—Exactamente eso, una brujería. —Respondió otro—No se parece a nada que hayamos visto antes.
—Es Yotamaro el que causa esto. —Itachi permanecía con el Sharingan activado— Veo hilos de chakra deslizándose por sus dedos, los controla como marionetas.
—Solo obedecen las palabras de Jashin. —Dijo el ninja abriendo los ojos— Sus almas pertenecen a la iglesia, y por ende me pertenecen a mí.
— ¡Monstruo! —El ANBU con máscara de oso hizo una serie de sellos tan rápido que sus manos se volvieron tan solo unos manchones confusos y después el suelo se abrió bajo los pies de los criminales controlados, hundiéndolos en un profundo foso que se cerró al instante— Donton no jutsu: tumba sagrada
Un sello apareció en el lugar y Yotamaro siseo como un animal herido, mientras saltaba hacia atrás. Solo para encontrarse con el otro ninja con máscara de pájaro que le atravesó el vientre con su cuchillo, una herida mortal, pero el hombre pateo al enmascarado y se retiro aun con el arma en las entrañas.
— ¡Imbéciles mal paridos! —Exclamó el renegado— ¡Ahora ofreceré sus almas a mi señor Jashin! —Se sacó la espada del estomago y la arrojó al piso mientras entonaba una oración, las palabras se confundían con el extraño acento que usaba.
Los ANBU se tambalearon, de repente era como si sus músculos fallaran y se contrajeran dolorosamente. No era un genjutsu, ninjutsu o nada que hubieran sentido antes.
Itachi pudo notar los delgados hilos de chakra enredándose en su cuerpo, penetrando lentamente por sus venas, como agujas, inyectando una repugnante sensación de frío ¿Cómo detenerlos? Entonces notó que el ninja con la máscara de pájaro aun luchaba por mantenerse en pie, hizo una sucesión de sellos y atacó.
— ¡Fuuton: reppuken! —De sus manos salió una fuerte corriente de aire que golpeó a Yotamaro con fuerza y lo lanzó a varios metros de distancia, aquello provocó que el encantamiento se rompiera y los ANBU recuperaron el control de su cuerpo.
El ninja con máscara de osos volvió a crear la técnica de la tumba sagrada pero fue evadido con facilidad, el otro con máscara de tiburón le atacó con un poderosos suiton pero fue inútil. El renegado sacó de sus ropas dos kunais y arremetió hiriendo a los primeros, Itachi logro alejarse lo suficiente para hacer sus sellos y lanzarle un ataque de fuego.
La ejecución impecable y coordinada hizo que la bola de fuego le diera de lleno al enemigo. El joven Uchiha se permitió una pequeña mueca de satisfacción que le duro poco al ver a Yotamaro salir de entre las llamas con la piel ennegrecida, los músculos rojos y sangrantes expuestos, pero vivo y lleno de furia. De repente una nueva corriente de aire lo golpeó, el quemado ninja grito de dolor y rabia mientras era arrojado lejos de su objetivo.
Itachi lo comprendió todo.
— ¡Cierren posiciones alrededor de numero dos! —Exclamó- ¡El chakra de viento lo daña!
De entre la nube de polvo apareció Yotamaro Fuuji, ahora convertido en un extraño monstruo de piel quemada y carne viva expuesta. Al escuchar el grito de Itachi bramó enfurecido.
— ¡Te maldigo maldito mocoso! ¡Tú y los tuyos sufrirán bajo mi puño! —En un rápido movimiento se hizo una aparatosa herida en el brazo y la sangre manó como agua— ¡Jutsu de invocación: La llamada de Jashin!
Golpeó el piso con el puño haciendo salpicar la sangre que ya formaba un charco bajó él. El silenció sobrenatural que le siguió fue roto cuando la tierra se abrió bajo sus pies, mostrando una grieta de donde salió algo que dejo a cuatro experimentados ANBU paralizados de terror.
Itachi apretó los ojos sólo para ayudar a su cerero a rechazar aquella extraña criatura que salía de la tierra, nada de lo leído o contado en su corta vida podía describir lo que ante él se alzaba. Era la expresión física de todas y cada una de las cosas que le aterraban. Pero era una invocación y como tal se podía detener al incapacitar al invocador. Dio un grito de batalla y saltó hacia adelante, seguido por dos ninjas más, máscara de pájaro comenzó a hacer los sellos, sabía que iba a tener solo una oportunidad.
— ¡Miren y teman a mi señor! —Exclamo Yotamaro enloquecido— Cuando logre tomar lo suficiente de mi sangre nada podrá detenerlo ¡NADA!
Un kunai explosivo se clavo en la cabeza de la retorcida criatura que se formaba, la llamarada la hizo moverse y Yotamaro vio a tres ninjas lanzarse sobre él y a un cuarto terminar una secuencia de sellos que él conocía y temía, trató de moverse pero Itachi llegó primero, pasando por debajo de sus piernas y seccionándole los tendones del pie en un solo movimiento. Cayó de rodillas a tiempo para escuchar a máscara de pájaro gritar.
— ¡Dragón de viento!
La técnica pasó por un lado del monstruo y golpeo al renegado de lleno y a Itachi quien todavía estaba en la línea de fuego.
Itachi no supo que pasó después hasta que sintió que le daban pequeños golpes en la cara. Abrió los ojos y vio a sus compañeros alrededor de él. Se incorporó lentamente, adolorido, tenía algunas cortaduras y raspones pero nada grave en realidad, había perdido su máscara también pero al intentar buscarla su compañero lo detuvo mostrándole los pedazos de esta en el suelo, al lado de un cuerpo desgarrado y sangrante que alguna vez fuera Yotamaro Fuuji.
—Parece que terminamos la misión. —Dijo el Uchiha con aire cansado.
Pero entonces escuchó un gorgoteó, una risa enferma y apagada. Lentamente y con horror se dio cuenta que era Yotamaro el que hacía ese ruido. Los cuatro se acercaron con las armas listas pero poco a poco las bajaron.
El cuerpo estaba en una posición extraña, con todas las articulaciones en sentido opuesto y la piel y carne desgarradas, el estomago había desaparecido, dejando un hueco desde donde se podía ver la espina dorsal y los pulmones agitándose lentamente. No tenia pelo en la cabeza y la mandíbula, arrancada de cuajo, colgaba inútil en un resquicio de piel al lado de una lengua negra e hinchada.
—Pequeños ninjas de la hoja. —Dijo una voz que parecía venir desde el pecho de aquel cuerpo mutilado— Esto no es lo último que han visto de mi… La invocación a Jashin está hecha, solo necesito un poco más de tiempo. Terminaré el ritual y entonces ustedes… Su aldea, todos, todos se inclinaran ante mí…
Máscara de pájaro se acercó más y poniéndose de rodillas a su lado sacó un extraño kunai plateado, lo mantenía apretado firmemente mientras lo impregnaba con su propio chakra.
—Conocemos tu debilidad, te detendremos, sin importar lo que pase.
—Imbéciles, yo seré eterno…
—Y nosotros también, a través de la sangre, de nuestros hijos. Jamás volverás a amenazar a nadie.
Levantó el kunai y se lo clavó justo en el corazón con fuerza. El cuerpo se convulsionó con fuerza unos momentos y después quedo finalmente inerte.
Los ANBU envolvieron el cuerpo en apretadas tiras de tela y escribieron runas de protección en ellas, finalmente Itachi usó su propia sangre para marcar el sello que activaba el jutsu.
—0—
—Lo llevamos hasta el borde del desierto, ahí Kuma volvió a usar la técnica de la tumba sagrada y desaparecimos todo rastro de su existencia. Cuatro de los mejores ANBU y apenas y pudimos con él.
Itachi terminó su relato mientras seguían caminando. Naruto estaba francamente impresionado, pero algo en su interior pugnaba por recordarle quien era el que le contaba todo eso. Hinata permanecía en silencio, asimilando toda aquella información y agradecida de que su compañero ya no tratara de saltarle al cuello al peligroso ninja que los guiaba.
— ¿Entonces para que nos necesita, Itachi-sama?
—Tu byakuugan podrá detectar donde está el cuerpo y la afinidad de viento en el chakra del niño Kyuubi podrán activar de nuevo el kunai plateado. Esto podrá hacer que la criatura quede de nuevo sellada.
—Entonces viene una pregunta más. —Dijo Naruto en un momento de claridad— ¿Para qué te necesitamos a ti?
— ¿Te crees capaz de enfrentar a esa cosa y mantener a salvo a tu novia, niño?
Naruto apretó las manos mientras sentía la indignación crecer en su pecho, aquello sonó como si lo hubiese dicho Sasuke y eso lo enervó, hasta que sintió el suave toque de Hinata en su brazo, un recordatorio de que tenía que hacer lo correcto.
—Se hará como usted diga, Itachi-sama.
La burla en el tono de voz de Naruto fue ignorada, continuaron caminando, a lo lejos, en la línea del horizonte se podía ya distinguir el inicio del terrible desierto de Suna.
—0—
Lejos de ahí, a cientos de kilómetros dos hombres vestidos con capas negras caminaban a través de un bosque oscuro, uno de ellos se detuvo de improviso y levanto la vista al cielo, había escuchado un susurro, un llamado difícil de ignorar.
— ¿Qué se supone que estás haciendo, Hidan? —Su acompañante se detuvo y lo miró— No me digas que acaba de empezar alguna de tus estúpidas festividades…
—Escucho el llamado. —Respondió Hidan— Mi señor Jashin reclama su tributo, pero parece que esta vez lo cobrará el mismo.
— ¿De qué rayos hablas? —Por por primera vez Kakuzu sintió un desagradable presentimiento en aquellas palaras.
—De nada. —El ninja de cabello plateado sonrió con sorna— En realidad si es quien creo que es el que llama que se joda, no pudo hacerlo bien a la primera, no creo que lo haga bien a la segunda.
—No te entiendo…
—Y ni falta que hace. —Hidan siguió caminando— Vámonos, Quiero llegar a cenar y dormir bien antes del fin del mundo.
Soltó una risotada al aire mientras su compañero pensó seriamente en arrancarle la cabeza.
—0—
Notas del autor:
Pues oficialmente el fic ya me pertenece pero aun sigo el camino marcado por su creados aunque claro con mis variantes personales, espero le sigan leyendo y comentando a este extraño relato que parece se aparta por mucho de las lineas normalmente seguidas por los fans en la actualidad.
En el próximo capítulo tendremos más del extraño ser llamado Gaki y sus intentos por detener a este pequeño y extraño trío de ninjas.
Próximo capitulo: Arena negra
