Capítulo IV

Cuando Draco salía de clase de encantamientos un par de días después, de fijó en que Theo estaba hablando con Hermione y Ginny sobre la redacción que tenían que hacer para la semana siguiente. Se había quedado parado observando como su amigo hablaba con su hermana, cuando alguien se plantó a su lado.

-¿No es desagradable? Realmente, no sé a qué está jugando Theo. -Draco escuchó una voz aguda a su lado y si molestarse en girarse preguntó:

-¿Desagradable?

-Si, es vomitivo como Theo se acerca tanto a esa sangre sucia ahora...

-No uses esa palabra, Pansy. Nunca más. -Contestó el rubio interrumpiendo a su amiga.

-Yo no le culpo. -Sonó una voz detrás de ellos. -Granger está bastante buena, ahora que ya no tiene el pelo como un arbusto y ha crecido en los lugares adecuados. Creo que voy a preguntarle a Theo si me la puede presentar. -Tras esto, Blaise Zabini echó a andar donde su amigo charlaba con las dos chicas.

-¡Mirad lo que tenemos aquí! Las dos chicas mas guapas de Hogwarts y un amigo traidor que no presenta a sus amigos a estas encantadoras brujas. Señoritas, Blaise Zabini a vuestro servicio. -Dijo el chico inclinándose a besar las manos de las chicas.

-Vaya vaya, pero si resulta que Zabini es todo un caballero, al contrario de lo que se dice por ahí. -Contestó Ginny bromeando.

-No sé con qué clase de gente te relacionas pelirroja, pero te aseguro que soy un perfecto caballero y sé tratar a una dama. Si no me crees pregúntale a...

De repente, fue interrumpido por un grito enfurecido:

-¡Te he dicho que no digas esa puta palabra Pansy! ¿Es que estás sorda? Te juro que no te lo repetiré otra vez.

-Pero Drake, ella no pertenece aquí. No debería estar en Hogwarts. Su sangre es inmunda y...

-¿Quieres saber algo? Yo he visto su jodida sangre y es exactamente igual que la tuya, roja y líquida. La guerra se acabó y toda esa mierda acabó con ella. Piensa bien si vas a seguir creyendo todas las tonterías que nos enseñaron o vas a empezar a pensar por ti misma.

Con estas palabras, el rubio echó a andar enfadado desapareciendo de la vista de cuatro estudiantes en shock y una roja de la rabia por la humillación.

-¿Acaba de pasar lo que creo que acaba de pasar?

-Depende. Si crees que Draco Malfoy acaba de gritar en medio de un corredor a Pansy Parkinson defendiéndote entonces creo que si.

Las dos chicas se miraron con cara de incredulidad.

-En realidad Draco no es tan malo ¿sabéis? La guerra lo ha dejado irreconocible, ha dejado todos sus prejuicios atrás y eso...- Contestó Blaise, saliendo en defensa de su amigo.

-Aun así... Admitirás que es raro...

Los cuatro echaron a andar pero Theo cogió a Hermione del brazo para dejar una distancia entre ellos y sus amigos y le preguntó:

-Hermione, ¿tu estarías dispuesta a darle otra oportunidad?

-¿A qué te refieres, Theo?

-A Draco. Sé que te estoy pidiendo mucho y que ha sido un completo gilipollas contigo durante siete años, pero ha cambiado y sé que se arrepiente de verdad, pero le da miedo acercarse porque cree que no merece perdón.

-Pues... La verdad es que nunca me trató bien antes... Pero si dices que ha cambiado de verdad, podría intentarlo... Al fin y al cabo la guerra no fue fácil para nadie.

Hermione vagaba más tarde por los pasillos mientras divagaba sobre la conversación que había mantenido con Theo sobre Draco y preguntándose si podía darle el beneficio de la duda a Draco Malfoy. Ya le había comentado sus dudas a su amiga y la respuesta de ésta la dejó sorprendida, pues no se había dado cuenta de lo mucho que había madurado ésta. Ginny le había dicho que siempre que el rubio se comportara y siempre que fuera verdad eso de que había dejado todos sus prejuicios morir en la guerra, ella estaba dispuesta a darle una oportunidad. Le había dicho que la guerra había sido dura para todos, sin importar el bando en el que lucharan, porque al fin y al cabo eran sólo niños que habían tenido que crecer muy rápido.

Entonces se golpeó contra algo,o mejor dicho alguien, y cayó de espaldas al suelo.

-Culpa mía. ¿Estás bien? -La persona con quien se había chocado le tendió la mano para ayudarla a levantarse. Hermione abrió los ojos como platos al darse cuenta que éste no era otro que Draco Malfoy. Intentó decir algo, pero no le salían las palabras.

-Granger, cierra la boca y levanta del suelo. ¿Qué va a pensar la gente cuando vea a la princesa dorada de Gryffindor tirada en el suelo?

-Eh si, gracias Malfoy. -Dijo ella, aceptando su ayuda para levantarse. Cuando ella estaba de pie, él siguió su camino y cuando estaban a varios pasos de distancia gritó:

-Malfoy espera. ¿Puedo hablar contigo un momento?

Draco se dio la vuelta, sin acabarse de creer lo que acababa de escuchar.

-¿Estás segura de que no te has golpeado la cabeza o algo?

-No. Lo digo en serio. Verás..

-Mira Granger, sé a donde vas a ir a parar. Te he visto hablando con Theo últimamente y conociéndole, seguro que te pidió que me perdonaras o algo así. Pero no quiero ser tu maldita obra de caridad. Sin ánimo de ofender, pero no necesito que me perdones por pena o por algo así. Sé que he sido un completo imbécil en el pasado y tendré que vivir con ello.

-No te iba a proponer mi perdón como si fuera un indulto o algo así. No hace falta que me digas lo idiota que fuiste antes. Pero creo que la guerra nos cambió a todos de alguna forma u otra. Iba a proponerte empezar de cero, como si nos acabáramos de conocer. Una segunda oportunidad.

-Tu... ¿Tú estarías dispuesta a darme una segunda oportunidad? -Preguntó el chico temiendo que de un momento a otro ella se riera de él o algo por el estilo. Pero en vez de eso, Hermione extendió su mano y dijo:

-Hola, me llamo Hermione Granger.

Una sonrisa iluminó la cara del rubio, y Hermione pensó que esta era la primera vez que le veía sonreír de verdad.

-Draco Malfoy. Un placer.

La chica retornó la sonrisa y le dijo:

-He quedado ahora con Ginny, Theo y Blaise. ¿Te apetece venir?