CAPITULO 4
PARA ESO ESTAMOS AQUÍ.
—Entonces ¿qué la hace diferente? —Sai desdeñoso y en una esquina hace la pregunta, que a mi parecer todos deben hacerse.
Estábamos reunidos en el ático de Sakura. Me hicieron venir con promesas falsas, hablaríamos del próximo evento y la pelirrosa nos enseñaría las nuevas canciones. En realidad empezó el bombardeo de preguntas intensivo. Estar en una banda, no quiere decir que compartas todo lo que te sucede con tus amigos/compañeros, claro que no quiere decir eso, y en realidad a ellos nunca les había importado con quien salía. Pero según parece, Kiba soltó la lengua ayer y les advirtió, así como lo oyen, les advirtió a mis amigos, que la chica en cuestión era de cuidado, que no podía hacerme el tonto con ella. Que no era como todas.
¿Qué?
¿Verdad?… lo mismo dije.
—Kiba debería meterse en sus asuntos. Ella de verdad me importa. ¿Podemos dejar el tema de lado? Por favoooor. —Estoy por llegar a mi límite.
—Solo unan vez más… ¿Qué dices que te dijo?
Me hundí en el sillón. —Chicos necesito que por una vez en su vida me tomen en serio. Ella dijo... dijo algo muy importante para mí, hablamos de mis padres y ella… es una chica tan tierna, tan buena… dijo que era un chico lindo y divertido, que le gusta estar conmigo. ¡Que tengo la belleza de mis padres! —Moví los brazos e hice ademanes para que alguien me rebatiera lo que acababa de decir. —Fue tan sincera cuando lo dijo.
—A decir verdad, es lo más cariñoso que te han dicho desde Shion, cuando dijo que eras un idiota y que no te quería volver a ver —Sai sin miramientos se burla. Nada nuevo.
—¿Estás seguro de que hablaba de ti...? —Solo la mire... Saskura Haruno, mi mejor amiga, hay veces en las que me pregunto, de donde demonios se me ocurrió nombrarla así. —¿Qué? Te amo, pero tienes que aceptar que lindo no es precisamente la palabra que te describe. —Se justificó.
—Eso no es de sorprender, hay demasiadas descerebradas detrás de ti... —Para rematar Sasuke. ¿Cómo fue que termine hablando con estos idiotas de Hinata?
—Descerebradas, detrás de un descerebrado... —El idiota de Sai, es totalmente la contraparte de la creatividad, siempre busca hacer bromas y poner apodos, pero no lo consigue. O tal vez como siempre lo he pensado, es insensible y desgraciado por placer.
—Ella no es ninguna descerebrada y no piensa que yo lo sea tampoco. —Les digo a los tres.
—Lo que la convierte en una descerebrada. —Agh, maldito Sasuke.
—Mira Naruto yo te quiero, pero hay que aceptar que eres del tipo que solo busca calor un día y se aleja después, ¿por qué sería diferente ahora? —Mi amiga pelirrosa trata de conciliar, tal vez ha notado que me han colmado.
—Eres lo que se llama un mujeriego, y no en el buen sentido como yo. —Rio ante el comentario del idiota paliducho.
—¿Buen sentido? —Sasuke también se ríe de él.
—Ustedes saben de lo que hablo. —dice serio y vanidoso.
—Ino controla todos y cada uno de tus movimientos. —Le digo.
—Porque yo lo permito. —Su tono petulante, el pobre cree eso de verdad.
Todos rodamos los ojos ante su comentario. De cualquier modo no puedo dejar las cosas así.
—¡Basta! Necesito que se comporten con ella, y prohíbo reiteradamente que la llamen descerebrada.
—¿Reiteradamente? al parecer, no es tan descerebrado. —Como odio a Saí. En serio.
O
Aunque no lo parezca, estoy algo desanimado. ¿Se supone que esos sean mis amigos?
Por otro lado, lo que dijeron esos tarados es verdad, ninguna chica, jamás, me ha tomado en serio. Soy el tipo con el que se divierten en las fiestas, el bufón que siempre tiene algo tonto que decir y que saca la risa de muchos y sí, soy guapo... pero ellas saben que nunca hay más aquí de lo que ya toman. La única chica que espero un poco más de mí, ahora me odia. Aunque Shion, más que esperar, me exigía demasiado. Era una chica muy creída y odiosa. Hinata es dulce, tierna, inteligente y noble. ¿Cómo un idiota como yo podría tener algo con ella?
—No lo dijimos de verdad tarado, no te claves. —No había notado que me estuviera siguiendo.
—¿Sasuke? Pensé que te quedarías con Sakura.
—Hmp… ¿Quieres hablar?
—¿Para volver a escuchar tus insultos? Déjame pensarlo… ehh no gracias.
—Sabes que eso no fue en serio. Solo jugábamos
—¿Cómo si me importara lo que ustedes piensan?
—Hmp... no seas idiota.
—Eso es lo que soy ¿no?
—En este momento sí… lo eres,
Empecé a caminar más rápido. Sé que debería tomar las cosas por el lado amable y cotorro de siempre, pero justo con lo que se trata de Hinata no puedo. No puedo dejar que ella piense que soy un tarado idiota que cambia de chica cada toquin o cada dos canciones, que es peor.
—Oye… —Me alcanza. —Ya murió ¿ok?... empecemos de nuevo… —Lo mire con recelo y duda, tarde tanto en pronunciar alguna palabra que me gane una palmada "amistosa" en la espalda. —¡Habla!
—¿Contigo?
Hace una mueca. —Dije que empezaríamos de nuevo.
—Me gusta Hinata, me gusta en serio.
—Lo notamos.
—¿Entonces?
—Solo estábamos jugando. Lo sabes.
—Tú y jugar, no deberían estar mezclados en la misma frase.
—Idiota.
—Imbécil.
—¿Entonces?
—¿Qué?
—¿Se lo has dicho?
—¡Claro que no!
—Pues hazlo papanatas. Antes de que sea tarde.
—¿Por qué se haría tarde?
—Porque… —Empieza a boquear como pez, es divertido cuando Sasuke no sabe que decir. —Bueno, no tarde, pero ¿Por qué esperar?
—Si claro, todos quieren una relación como la tuya con Sakura ¿no?
—Tsk imbécil... —Hubo silencio por un tiempo. Mi mente se apartó de Sasuke y recordé la carita sonrojada de Hinata.
—No es tan fácil. —Al final empecé a hablar, si Sasuke quería escucharme, tenía que aprovecharlo, no era un tema que pudiera hablar con todos. —La conexión de ustedes fue tan fácil. Aun ahora no entiendo como paso tan rápido. Se conocieron un día y al siguiente estaban en pleno faje dentro de mi casa.
Hace un gesto con los hombros como diciendo "que esperabas".
—Arrogante.
Sonríe, apenas se puede notar, pero es una sonrisa al fin y al cabo. —Todas las relaciones son diferentes. Nosotros, no necesitamos mucho tiempo juntos, sabes cómo es Sakura, dice lo que quiere, como lo quiere y cuando. Fue tan directa que solo puede decir: va. Pero esta chica y tu tienen el conecte hecho. Últimamente tu vida gira alrededor de ella, lo hemos visto. Tu celular parece una extensión de tu cuerpo. Jamás fuiste así.
—Claro, todas las relaciones son diferentes pero hay una diferencia en particular. Una diferencia enorme. Mientras tú amas a Sakura y ella siente lo mismo por ti. Yo… yo pienso que no hay mejor chica que Hinata y ella solo piensa que tengo un buen ritmo y que soy lindo.
—¿No dijiste hace un momento que fue muy cariñosa?
—Sí, pero esa es la personalidad de ella, así es. Estoy seguro de que aunque lo pretendiera, jamás podría resultar ser malvada.
—Todos podemos ser y hacer de todo. Tampoco te engañes. Y como sea, si tú vives pegado a tu celular con ella, ese solo es el indicador de que ella hace lo mismo… Piénsalo.
»Si lo analistas tiene sentido, —Se pone serio y levanta una mano para empezar a enumerar con sus dedos. —Quitando tu físico, tu torpeza, lo loco que estas, tu falta de detalles y el nulo conocimiento de sentimientos, creo que eres un buen partido.
—Claro, tú hablando de sentimientos… por favor…
—Regresaré a casa de Sakura. —Me mostró su dedo medio y se alejó.
—Idiota.
O
—Hey mocoso.
—Viejo rabo verde.
—Naruto…
—ok, ok, ¿pervertido te gusta más?
—Muy simpático muchacho.
—Lo sé…
—¿Qué pasa… últimamente pasas mucho tiempo en tu habitación? No quiero saber exactamente lo que haces, pero no te excedas, hablo en serio. Podrías lastimarte.
—Considero imposible que por una vez hables en serio.
La barriga del anciano comenzó a moverse al copas de su risa. —No exageres. Ven acá.
Me acerque al sillón y me senté a lado de él.
—¿Qué tienes?
—¿Qué te hace pensar que tengo algo?
—Solo lo sé… anda dile a este viejo lo que te acongoja.
—Tsk… hay una chica…
—Ajaja, pero si mi nieto es todo un rompecorazones, ¡no puedes negar que te he educado bien!
—…
—Bueno, bueno, ya me callo… habla…
—Abuelo, tú crees que yo… ¿soy un buen partido?
—No solo eres bueno, eres el mejor. ¿Desde cuando lo dudas?
—Todos piensan de mí que soy un idiota.
—Que te comportes como uno y que lo seas, son dos cosas diferentes.
—¿Tratas de levantarme o bajarme el ánimo?
—Trato de hablar contigo con la verdad hijo.
—No me estas ayudando en nada.
—¿Te portas como idiota? Sí, en algunas ocasiones. ¿Eres idiota? No. Eres un buen chico. Si lo sabré yo. ¿Quién es la chica? ¿Ella dijo eso de ti?
—No, ella nunca diría eso. Fueron Sasuke, Sakura y Sai…
—Pero si es el lenguaje que tienen siempre. Raro el día que no los escuche llamarse idiotas unos a otros.
—Nunca le decimos idiota a Sakura.
—Claro, a ella no. Nadie que valore su vida lo haría.
—Ella no es idiota.
—¿No?
—No, aunque se porte como una algunas veces. —Por primera vez reí en el día.
—A eso me refiero.
—Sai si es un idiota.
Inclina su cabeza de un lado a otro. —Tal vez si, tal vez no… ahora, ¿Qué pasa con la chica?
—Jee…
La carcajada de mi abuelo retumbo por toda la casa. —¿Desde cuando eres tímido? No te había visto sonrojado jamás. Ni cuando en primer grado, Sakura te hizo calzón chino por no dejarla sentar con el huraño de Sasuke.
—Prometiste que no volveríamos a hablar de eso.
—Lo siento, lo siento…
—Creo que nuestra conversación ha terminado.
—No, espera, quiero saber qué pasa con la chica. Nunca se sabe, de aquí podría sacar una historia de amor épica.
—…
—Bueno, nada novelesco por el momento.
—Salí con ella ayer, pero hemos hablado todos los días desde hace un rato. Es divertida e inteligente… —Forcé las palabras para que salieran, aunque, siempre hablo con mi abuelo de los temas que me atormentan, Hinata es un tema particular, nunca… no quiero que se burle. —Me gusta… pero siento que si yo intentara algo más con ella, echaría a perder todo. Somos amigos, nunca había tenido una amiga aparte de Sakura, que de hecho es más un niño encerrado en el cuerpo de una chica.
—Sé de lo que hablas, es una salvaje.
—Sí, pero Hinata no. Ella es todo lo contrario, a Sakura, a mí… a todo. Es diferente a todo lo que había conocido. Me cambia en ánimo en cuestión de segundos. La primera vez que la vi, sentí… sentí… vértigo…
—¿Vértigo?
—¡Sí!, eso… vértigo, mis entrañas se contrajeron y sentí mucha emoción, pero miedo, como si estuviera cayendo, y aun así tenía que acercarme, verla de cerca. Sus ojos son los más bonitos de todo el mundo. —Me reí. —Su cara es más ojos que otra cosa… Empezamos a escribirnos, todo fue a más… Toda ella es un conjunto de rarezas bonitas… Me siento especial, siento que ella y yo somos únicos, que fuimos hechos para estar juntos. ¿Eso es demasiado? —Le pregunte con miedo. Mi abuelo solo me miraba, en silencio, escuchando las loqueras que no podían parar de salir de mi boca.
»Y luego, cuando la lleve a su casa, dijo cosas que me llegaron directas al corazón, cuando tome su mano… la vida adquirió un tono diferente. Todo se transformó, todo brillaba y solo porque ella me devolvía el apretón.
—Naruto. —Suspiro pausadamente. —El mundo está lleno de personas mágicas, pero no todas son para todos. Y siempre hay una en especial que nos espera. Yo no soy quien para decirte que lo que sientes es mucho o no, nadie tiene derecho a juzgar nada al respecto. Puedes tener miedo. Todos lo tenemos. Pero estamos diseñados para afrontar lo que se nos ponga enfrente. Para intentar y caer, para luchar y sufrir, o ganar. Claro. Los triunfos también existen. Hay muchas situaciones que te pueden romper el corazón, pero si no intentas por hacerle llegar tus sentimientos a esa chica por miedo. ¿De qué sirve que vivas todo tan intenso? ¿De qué sirve qué sientas tanto? ¿Cuál es la finalidad o la razón de vivir?
»Corre, vive, esfuérzate, ama. Para eso estamos aquí.
