CAPÍTULO 4
Él me beso.
Haruto me acompaño a casa, durante el camino íbamos los dos en silencio; de vez en cuando él me miraba y yo a él. Me gusta verlo, me hace sentir especial estar a su lado, me hacía olvidarme de mi enfermedad.
Llegamos a casa, pude ver a mi madre afuera pero al verme entro a casa. Salió de la casa con una cobija en mano y una botella de agua, me miro y sonrío alegremente.
-Me había preocupado, ¿dónde estabas?-
- fui a pensar las cosas un momento pero me caí y estoy lastimada de la pierna.-
- Aya debes tener mucho cuidado, ¿quién es él?- Miraba fijamente a Haruto.
- Ah, él es Haruto, el chico de quien te hable. Él me ha rescatado muchas veces, incluyendo hoy.-
- Oh, este es el chico de la confesión, mucho gusto soy la madre de Aya, te agradezco todo lo que has hecho por mi hija.-
-Encantado de conocerla madre, no tiene que agradecerme, yo prometí cuidar a su hija y eso es lo que haré, porque es lo que quiero hacer.-
-Aigoo que lindo eres, bueno Haruto me encantaría que te quedaras a cenar con nosotros esta noche, pero ya está poco obscuro y me supongo que tienes que ir a casa.-
- No se preocupe madre puedo venir a comer mañana y si quiere me puedo quedar a cenar mañana, claro si usted quiere y Aya quiere.-
Lo mire a los ojos era algo rápido empezar a convivir juntos de esa manera pero también tenía que recordar que toda nuestra relación tendría que ser rápida ya que no me queda mucho tiempo. Mire a mi madre, ella con la cabeza me decía que aceptara la propuesta.
Está bien Haruto, puedes venir mañana a comer y también a cenar.-
¿No te molesta?-
Claro que no- sonreí mientras lo miraba.
Está bien, entonces mañana después de la escuela podemos venirnos juntos.- Me sonreía.
Bueno chicos, ya es tarde, es hora de que se despidan y Haruto te haré una comida deliciosa, te espero mañana aquí.- mi madre le daba un abrazo.
Claro que si madre, que descanse y buenas noches. Nos vemos mañana.-
Bueno los dejo para que se despidan, Aya cuando entres te das una ducha y bajas a cenar, te esperaremos.-
Si mamá, voy en un momento.-
Mi madre entro a la casa y yo me sentía un poco nerviosa de despedirme de él.
Bueno creo que es todo por hoy- dijo Haruto
Sí, fue un día bueno, a pesar de todo lo que está ocurriendo.-
Fue un día perfecto Aya, ¿sabes por qué?-
No lo sé, dime.-
Porque aceptaste salir conmigo, porque me dejaste estar a tu lado, porque conocí a tu mamá, porque vendré a tu casa mañana, porque es el inicio de nuestra relación y porque te tengo a mi lado.-
Todas sus palabras me hacían ponerme más nerviosa, mis mejillas se empezaron a calentar y estaba sonrojada, era lo más lindo que había escuchado de un chico, no dudaba de que me guste él.
Sabes no sé cómo sucedió pero desde que te vi ni un minuto he dejado de pensar en ti, cada día cuando abro mis ojos a ti te quiero ver, te me acercas y siento que no puedo respirar, me haces sentir muy nervioso al estar contigo. Te me estas clavando dentro dime que haré, y aunque me pidas que intente olvidarte, no podre.-
Que lindas palabras, es muy hermoso lo que me has dicho.- empecé a llorar.
No llores, no me gusta cuando las mujeres lloran, en especial cuando llora la chica que me gusta.-
Es que me duele saber que llegaste en el peor momento de mi vida, me duele saber que sientas esto por mí, pero también me hace muy feliz.-
Si llegue en el peor momento de tu vida es para hacerlo el mejor momento, recuerda que de los peores momentos peores de la vida vienen cosas buenas, en las cosas malas también hay cosas buenas.-
Tienes razón, creo que solo nos queda ver que pasara.-
Que pase lo que tenga que pasar, no estás sola, si te pasa a ti me pasara a mí también, recuérdalo.-
Gracias por estar conmigo en estos momentos, muchas gracias.-
No me agradezcas, mejor entra a casa ya, tu familia te espera para la cena.-
Está bien, vete con cuidado y nos vemos mañana.-
Claro, ah lava bien la herida y si pasa algo por favor avísame, ya tienes mi teléfono. Por cierto mañana vendré por ti para irnos juntos a la escuela. Ah gracias por permitirme estar contigo.- se acercó a mi beso mi frente y me abrazo fuertemente.
Entonces nos vemos mañana.- sonreí y bese su mejilla.
Espero a que entrara para irse. Yo fui y me di una ducha, me puse mi pijama y baje a cenar con mi familia, fue algo tranquilo la cena de hoy, me sentía muy feliz y tenía la certeza de que todo etaria bien. Al terminar de cenar fui a lavarme los dientes y después a dormir.
A la mañana siguiente baje a desayunar, tome mis medicamentos, Haruto llego a casa y nos fuimos juntos a la escuela. Cuando ya íbamos a llegar entrelazo su mano con la mía fuertemente, lo que hizo que los demás nos miraran, bueno Haruto era el chico más popular de la escuela pues es lindo, pertenece al equipo de natación de la escuela, el hombre con mejores calificaciones de toda la escuela, aparte es hijo de una familia muy popular en todo el país. Yo, bueno yo solo soy la chica con mejores calificaciones. Me imagino que los demás se preguntaban ¿qué era lo que sucedía, ¿cómo Haruto podría estar tomando mi mano?, ¿por qué yo en vez de ellas?, y muchas cosas así.
Haruto te das cuenta de que nos miran.-
Claro que me doy cuenta de que nos miran, por eso lo estoy haciendo.-
Que no te preocupa lo que piensen los demás de ti, es que bueno estas tomando la mano de alguien que no es nada aquí.-
Jajaja, claro que no me preocupa y a ti tampoco te debería de preocupar, nos gustamos, es lo que se hace cuando se está saliendo, aparte quiero que vean los demás que tú eres mía en estos momentos y que vean las demás que yo soy tuyo. Y tu si eres alguien en la escuela, eres una gran persona, y eres la chica que me gusta, ¿cómo podría ser Aya nada?.-
Qué lindo, pero sus miradas son raras.-
Déjalos, están celosos de que seamos una pareja perfecta.- me miro y sonrío frescamente.
Está bien, bueno me tengo que ir a clases y creo que tú también.-
Sí, entonces nos vemos a la salida.-
Sí. –
Se acercó a mí y me beso la mejilla.
Fui a clases y mis amigas y compañeras no tardaron en preguntarme cual era mi relación con él. Yo solo les dije que era obvio cual era mi relación y que nos apoyaran. El tiempo se pasó lentamente, pude notar que se me hacía más difícil escribir y ver pero sabía que era un síntoma de mi enfermedad.
Al salir de clases Haruto y yo fuimos a mi casa, durante el camino tomo mi mano. Al llegar mi madre ya tenía la comida lista, comimos en familia, mi padre y mis hermanos se llevaron bien con él y mi madre se veía feliz. Después de comer vimos en familia una película, pero para mí era un poco difícil ver bien las cosas, luego de la película cenamos y al terminar de cenar Haruto y yo fuimos a caminar por un rato.
Me encanto estar contigo el día de hoy, con tu familia, quisiera que este día no terminara. Tú, ¿qué tal te la pasaste?-
Me la pase increíble, me gusto pasar el día contigo y con mi familia, pero en especial contigo, eres muy especial, me haces olvidarme de lo que me está pasando.- Quise tocar su hombro pero la vista se me nublo y solo lo rose.-
¿Qué pasa?-
La vista me está fallando pero no es nada malo, es un síntoma de la enfermedad.- sonreí fingidamente
Segura que estas bien.-
Sí, no te preocupes, mejor hay que hablar de otra cosa.-
Bueno, ¿has tenido novio antes?-
No, pero si me han gusto chicos, no soy una chica que trate de acercarse a los chicos.-
Oh ok, y ¿te has enamorado?-
No, ¿por qué?-
Nada solo curiosidad.- reía
¿Tú has tenido novia?-
Sí y la amaba, antes de ti fue la única novia que tuve, era muy especial, pero solo fue un tiempo.-
¿Qué paso con ella? ¿por qué terminaron?-
No terminamos, ella se fue.-
¿Cómo?-
Ella murió. era mi amiga desde que estábamos chicos, su familia es amiga de la mía, siempre estuvimos juntos; pero cuando teníamos quince años ella enfermo de un tumor cerebral, mi padre la trataba, era su doctor, su padre también se encargaba de ella en casa, pues también es doctor pero no en esa especialidad aunque siempre estuvo ahí cuando ella lo necesitaba. Era un tumor maligno y ella moriría, fui muy feliz al estar con ella en sus últimos momentos, fui muy feliz cuando sus últimas palabras fueron te amo pero también fui muy triste. Después de su muerte yo sufrí demasiado, quería morir. Mis padres ya no sabían que hacer para ayudarme, incluso intente suicidarme. Con el paso de los años entendí que fue una bendición estar con ella, aun que duele aun pero ya no es tanto, prometí no volverme a enamorar de alguien más por miedo a que me ocurriera lo mismo, ella y yo fuimos novios desde los ocho años así que la ame demasiado. Aun la amo pero no de la misma manera que la amaba antes, es muy especial para mí y me gusta recordar los momentos que pase con ella. Antes de que ella muriera hicimos una boda falsa porque los dos lo deseábamos , prometí amarla por siempre y lo he cumplido pero ahora solo la amo con una gran amiga, una hermana. Nunca la olvidare.-
¿Cómo era posible que él ya haya tenido que pasar por esto antes?, ¿por qué desea volver a sufrir lo mismo, conmigo?
Un nudo en mi garganta se formó pero trate de no llorar ya que provocaría que él llorara.
-Si ya sufriste por eso antes, si prometiste no volverte a enamorar, ¿por qué desearías volver a sufrir esto?-
Porque no le ordeno a mi corazón, tú me cautivaste, cuando me empecé a enamorar de ti, no sabía que también estabas enferma, cuando me di cuenta ya era tarde porque te metiste en el fondo de mi corazón, te abrí las puertas y las cerraste para que no te pudiera sacar. No te amo como la ame a ella, te amo más de que la ame a ella. Eres muy diferente a ella, y es lo que me gusta, contigo la puedo dejar ir. Créeme aun voy a su tumba cuando estoy mal. Pero contigo ahora sé que debo de hacer lo que no hice con ella, debo demostrarte amor y no lo veo como mala suerte, lo veo como una bendición, el simple hecho de que estuve con ella cuando murió y estar contigo cuando lo hagas me hace sentir especial, me hace sentir que a pesar de ser una persona tan fría puedo llegar a hacer feliz a más personas a mi alrededor, así que no me importa todo lo que tenga que volver a sufrir. Se lo que se siente y no me importaría volver a sufrir ese dolor, aunque sé que será más fuerte que el anterior.-
-¿Estás seguro que es lo que deseas?-
Claro que estoy seguro, ya que mi mayor deseo es estar contigo y eso le gana a lo demás.-
¿Sabes? Yo… te amo-
¿Enserio?-
Sí, demasiado- lo abracé.
Él se alejó de mí lentamente, me miró fijamente, acaricio mi mejilla, tomo mi barbilla y lentamente se acercaba a mis labios. Yo cerré mis ojos, mientras mi corazón latía fuertemente. Entonces paso, ese momento, el momento donde todo brilla, donde puedes ver el paraíso… el momento donde…
Él me beso.
