Saludos!
Gracias por su increíble apoyo al fic!
Ojala les guste el capí. Besos y abrazos :D
Perverso Tormento
Cuarto Capítulo
-¿Estás molesto hn?-su voz sonó apenas un murmullo en la habitación. Se sentía bastante estúpido haciendo esas preguntas, pero es que el silencio ya amenazaba con desquiciarlo.
El hombre de espaldas a él, se mantuvo quieto, con los puños apretados, la espalda en completa tensión. Sasori, estaba intentando con verdadero ahínco, reunir la energía necesaria para girarse a enfrentarlo. Ni el estado del rubio, ni el de él, eran los mejores para iniciar una pelea. Por eso, con calma, y respirando acompasadamente fue girándose, y como siempre su imagen, sentado en el piso trabajando con unas figuras de arcillas llenas de explosivos, le cortó hasta la respiración
A veces pensaba, cuando lo tenía así de cerca, que sólo un ciego no podría haberse enamorarse de él, que sólo un Dios cruel y celoso podría querer arrebatárselo para transformarlo en arte, y que sólo un cobarde no lucharía por su amor hasta desangrarse. Y es que era tan hermoso, tan luminoso. Con él cerca le costaba hasta pensar, y cualquier sentimiento negativo como la rabia o la ira se evaporaban, así de simple, con sólo mirarlo. Deidara era su arte eterno.
-Sasori…..maestro-lo llamó con la llama de la preocupación ardiendo en sus enormes ojos azules.
-Nunca podría molestarme contigo, mocoso. Eso lo sabes-le dijo él, e inició un lento camino, pasando a un lado de una de sus marionetas, hasta llegar a él e inclinarse a su altura-Aunque no puedo decir lo mismo del Uchiha. ¡Quisiera matarlo por ser tan idiota!-su voz se volvió ronca de pura ira.
El rubio esbozó una leve sonrisa, y antes de que él volviera a cerrar sus puños con fuerza, atrapó una de sus manos entre las suyas. Con delicadeza fue soltando los dedos uno a uno, hasta que pudo entrelazar su propia mano con la de Sasori.
-¿Acaso no te preocupa el Uchiha, Deidara?-preguntó el pelirrojo buscando su mirada.
El joven soltó un suspiro, moviéndose nerviosamente. Por supuesto que estaba preocupado, y más con el tema ese de trabajar con él, pero no quería pensar en eso, últimamente no quería pensar nada que tuviera que ver con ese hombre. Lo perturbaba.
-Sólo me preocupa lo que pueda decirle a Hidan o a Kakuzu. Lo demás no me importa hn-le respondió alzando la cabeza para mirarlo con aire desafiante.
-¿De verdad? Porque Itachi no parece creer lo mismo-Sasori se llevó la mano del rubio a los labios-Creó que le interesas, sino no te hubiera propuesto trabajar con él-le dijo mientras depositaba tiernos besos en ella.
Deidara se desconcentro, abrumado de pronto por lo que Sasori estaba haciendo con su mano. Su cálido aliento sobre su piel, le calentó hasta las entrañas con una dulzura exquisita. Cerró los ojos un momento, disfrutándolo. Pero al siguiente, recapacito asustado, porque por unos momentos vio claramente en su cabeza los perfectos ojos del azabache.
-A ese Uchiha sólo le interesa el dinero-logró decir al fin-Quizás le importé Kakuzu, pero dudó que alguien más. Es sólo un niño rico, elitista. Nada más hn.
-Supongo-concedió el pelirrojo-Pero aún así, no me gustaría que volvieras a dormirte en su compañía-había un sutil reproche en sus palabras.
-Te dije que me dormí porque estaba demasiado fatigado como para pensar con claridad-le dijo él con firmeza-Además estaba en mi casa, no hice nada malo hn.
Entonces, él lo tocó, apenas un roce en la mejilla. Un roce que encendió chispas a su paso. Ambos se miraron, perdidos en el otro, con los corazones desbocados y los cuerpos temblorosos. En esa clase de momentos en que todo parecía encogerse a su alrededor.
-Sasori, no….-Deidara intentó rechazarlo con la voz titubeante, colocando una mano en su musculoso pecho-Por favor….-su voz sonó a ruego, pero se le secó la garganta apenas lo vio inclinarse en su dirección, porque no era al pelirrojo a quien estaba viendo.
Deidara sentía esos ojos ónix clavados en él, sentía todo y nada a la vez. La respiración se le aceleró, y cuando él rozó su mejilla con sus labios, supo que no había nada más que hacer, sólo se entregó.
Sasori lo besó como si temiera romperlo, buscando sus labios con delicadeza, separándolos para él, invadiéndolos con firmeza y ternura. Lo pegó a él, en un abrazo posesivo y llenó de emociones contenidas. Cuando lo tenía en sus brazos hasta las manos le temblaban, y a duras penas podía evitar dejar a todos sus sentimientos salir. Lo retuvo contra su pecho, besándolo repetidas veces, embebiéndose del rubio. Sólo así era capaz de sentirlo real, de sentirlo parte de él, aunque fuera un sólo instante, aunque supiera como artista que Deidara no tenía dueño, que era demasiado libre como para atarse a alguien.
El sonido de una puerta abriéndose se escucho, pero ninguno de los dos hombres reparo en ello.
-Lamento interrumpir-la voz de una mujer los sobresalto, logrando que se separaran-Se supone que teníamos una reunión, Sasori.
-No lo he olvidado-respondió tranquilamente el pelirrojo separándose al fin del rubio, y poniéndose de pie-Él es mi alumno, Deidara; y ella es Konan, la editora de una revista de arte-los presentó escuetamente, para luego marcharse hacía su oficina con la mujer.
Deidara estaba en otro mundo, apenas consciente de las últimas palabras de su maestro. Sasori lo acababa de besar, y él le había respondido. Sí, se habían besado, pero el rubio había estado pensando en otro. Otros labios. Otro cuerpo. Otros ojos. Tenía ganas de azotarse contra una pared.
-¿Qué me hiciste, maldito Uchiha hn?-susurro a la nada Deidara, mientras sus manos temblorosas palpaban sus tibios labios.
Itachi entrecerró los ojos mirando a su amigo con una expresión indescifrable. Después de todo no le sorprendía la noticia de Kakuzu, era algo que ya daba por supuesto desde aquella cena en el restaurant.
-Entonces, es definitivo-replicó al fin-¿Y qué va a pasar con Deidara? ¿Él lo sabe?-las preguntas brotaron de sus labios sin que pudiera censurarlas.
El otro alzó una ceja, sorprendido por el rumbo de la conversación.
-Bueno, Joder. Hidan iba a conversar con el rubio, pero no creé que haya problemas. Tal vez Dei se mude con su novio, y asunto arreglado-Kakuzu soltó una risa, que acalló para quedarse observando el rostro de Itachi que parecía de pronto muy, muy molesto.
-Yo no opinó lo mismo. Ese jovencito es apenas un crío, que ni siquiera sabe lo que hace, ni lo que quiere-le dijo en tono seco-No debería involucrarse con tipos que no le convienen.
-¿Ah si? ¿Y cómo sabes tú quién le conviene al rubiecito?-lo cuestionó Kakuzu mordaz.
El Uchiha soltó un bufido de exasperación. No sucedía a menudo, pero detestaba cuando Kakuzu se pasaba de listo con él. Lo miró con su aspecto duro e implacable, con un atisbo de crueldad en su boca tan finamente cincelada.
-Simplemente, lo sé-le respondió con gravedad-No hay que ser un genio para darse cuenta.
Kakuzu, el abogado más corrupto de las compañías Uchiha, no podía creerse lo que estaba escuchando. Tuvo que beberse lo que le quedaba de sake para enfriar las ideas, y es que si hubiera estado en otro lugar, y no en un bar, hubiera saltado de su asiento sólo para burlarse de Itachi, como lo hacía cuando eran niños, pero por ahora, mantendría la compostura.
-Te gusta-afirmó mirándolo con una graciosa sonrisa de prepotencia-Te gusta mucho-reafirmó.
Los ojos de Itachi brillaron amenazantes, pareciendo casi rojos bajo las luces del bar. Tensó la mandíbula.
-No digas imbecilidades. No existe ninguna posibilidad de que me gusté un chiquillo como ese-su voz fue un lento siseo de advertencia para que su compañero no continuara por esa línea.
Por un instante, Kakuzu lo miró atónito, comprendiendo en base a años de conocimientos con distintas clases de parejas, relaciones y amantes, lo que le estaba sucediendo a su compañero.
-Joder, hombre. Date la oportunidad de estar con alguien-los ojos del hombre se pusieron febriles de pronto- Tal vez, Deidara, sea esa persona-le sonrió mostrándole su impecable dentadura-Además esta bien bueno para que te lo lleves a la cama.
Itachi se quedó como si lo acabaran de abofetear. Miró a su amigo, y supo que no podía ocultarle nada a él. No le servía ya seguir pretendiendo que no pasaba nada.
-Tiene novio.
-¿Y desde cuándo Itachi Uchiha, el puto dueño del mundo, se da por vencido tan fácilmente?
La sonrisa de Kakuzu era de autentico triunfo, que podría haber cobrado cientos de dólares por ella. El azabache tuvo que guardarse las ganas de lanzarle un puñetazo, y borrársela de la cara, estaba seguro que iba a sacarle en cara ese momento de debilidad hasta el final de sus días.
-Itachi, sólo conquístalo.
La frase de Kakuzu quedó flotando en el aire, como una repetición desquiciante en la mente del Uchiha.
El azabache detuvo su Lamborghini diablo negro, a las afueras del edificio de departamentos exclusivos, en el que vivía. Llevaba un buen rato meditando las palabras de su amigo, pero es que aquello resultaba totalmente opuesto a su comportamiento regular. Él no era la clase de hombre que iba detrás de las mujeres o los hombres, y mucho menos de un jovencito, al contrario, sus conquistas iban detrás de él, siempre había sido así. De sus labios brotó un hondo suspiro, a él no le gustaba hacer las cosas sin planificarlas, sin tener el más absoluto control sobre todo. Quizás no lo sabía todo respecto a las emociones que Deidara le despertaba, pero ahora que había decidido meterlo en su vida, iba a tener que hacerlo a su manera. Como si se tratara de una guerra, iba a encontrar sus puntos débiles, y una vez hecho con todos ellos, él sería suyo. Ya se encargaría de sacar a ese tal Sasori de su vida, después de todo el papel de príncipe no le quedaba tan mal.
No había vuelta atrás, acababa de dar un paso sin retorno. Lo único que esperaba, era que ese paso lo llevara directamente a Deidara.
-¡Por Jashin! ¿Estás seguro de qué no te molesta que me mude con Kakuzu?
Deidara volvió a resoplar mientras se acomodaba el dorado flequillo, que caía desordenado por su frente. Hidan le hacía esa misma pregunta, mínimo tres veces al día desde que le había dado la noticia.
-No-el joven meneó la cabeza-De hecho, la noticia me encanta hn. Ahora tendré más espacio para hacer mi arte-replicó sacándole la lengua.
El albino soltó una risa desquiciada, y siguió metiendo Cds en una caja.
-Tienes que agradecerle a Sasori por ayudarnos con la mudanza, ha sido muy amable de su parte venir hoy-Deidara lo miró de reojo suspicaz. Sabía que Hidan le tenía manía al pelirrojo, y que aunque no lo admitiera abiertamente, no le agradaba del todo.
-Ya te dijo él que no era problema. Lo bueno si, es que se lleva bien con Kakuzu… menos mal-el joven soltó un suspiro mientras hablaba-Por qué con el Uchiha….
No era capaz de acabar la frase. Desde que Itachi había aparecido por el departamento esa misma tarde era casi como si el aire se hubiera cargado con alguna clase de tóxico. Sasori y el Uchiha no hacían más que lanzarse comentarios desdeñosos con respecto a sus habilidades, o de lo contrario se miraban como si estuvieran en un campo de guerra. Todo el lugar olía a testosterona en su expresión más pura. Le parecía increíble ver a esos dos hombres comportarse así, como si estuvieran en plena Prehistoria. Sólo faltaba que tomaran unas espadas o kunais, y empezaran a atacarse ahí mismo.
Por lo menos ahora, estaban teniendo un pequeño momento de paz con Hidan, mientras los tres hombres habían bajado con un par de cosas al automóvil del abogado.
-Dei, me prometiste tratar de llevarte mejor con Itachi-le reprochó Hidan-Tal vez tú podrías hacer que se lleven mejor esos dos.
-¿O tal vez el Uchiha podría quedarse en su casa, y dejarnos la mudanza a nosotros cuatro hn?-le contestó a la defensiva el rubio.
-Pensé que ustedes habían limado asperezas la noche de la cena- Deidara enrojeció de inmediato como una amapola, y se dio la vuelta para que su compañero no lo notara-¿Acaso no van a trabajar juntos?
Itachi y sus malditas mentiras, ¿Qué se supone iba a decir, si ni siquiera lo habían hablado?
-Eh…algo así. Ya olvídalo-el rubio se encogió de hombros, y atravesó la habitación en busca de unos libros, necesitaba desesperadamente cambiar de tema.
La puerta se abrió apenas una rendija.
- Joder ¿Todo listo?- ambos hombres se sobresaltaron ante la voz masculina.
-Todo listo-le respondió Deidara viendo incómodo como la pareja se daba un corto beso en los labios.
Kakuzu tomó las últimas dos cajas que quedaban, y salió del cuarto seguido de ambos jóvenes. Pero Deidara se quedó en el umbral de la puerta, quieto, con los ojos fijos en las dos figuras paradas en la sala. Tenía la impresión que de un momento a otro Sasori iba a saltar sobre Itachi. Su peor pesadilla se había hecho realidad. Respiró a fondo y exhaló poco a poco.
-Nosotros ya nos vamos-dijo Kakuzu, que había olfateado el ambiente desde hace mucho rato, y no quería quedarse para ver la función-Gracias por la ayuda -el hombre les sonrió atrayendo a su amante bajo el cobijo de sus brazos.
-No ha sido nada-la voz potente y masculina del Uchiha resonó-Aunque estoy seguro de que podríamos haber hecho todo el trabajo los cuatro.
Los puños de Sasori se cerraron al instante. El rubio lo notó y enseguida se colocó a su lado, atrapando una de sus manos entre las suyas, lanzándole una mirada suplicante detrás de sus enormes ojos azules.
-Pensé Uchiha que no podían hacer las cosas sin mí, después de todo tú estas acostumbrado a pagar para que te hagan todo-manifestó en tono grave.
Los ojos ónix de Itachi centellearon.
-Bueno, nosotros nos vamos-dijo Kakuzu abriendo la puerta, dejando atrás el posible conflicto. Tenía fe en que Itachi sería el ganador de esa contienda.
-¡Por Jashin! Les dejó a Dei para que lo cuiden, chicos-agregó Hidan guiñándoles un ojo, y lanzándole un beso en el aire a su amigo.
-Traidor-masculló Deidara en voz baja cuando se cerró la puerta.
Los ojos del joven se alzaron por debajo de sus frondosas pestañas, mirando alternativamente a los dos hombres. Sólo con verlos se le revolvió el estomago, era mejor dejar la guerra en paz antes de que se desatara todo un batallón de Troya.
-Creo que sería mejor que se fueran. Tengo sueño y quiero descansar hn-les dijo cortando el agarre con su maestro. Quería que ese par se largara por el bien de todos.
-Me parece que Itachi puede largarse. Yo te haré compañía-respondió Sasori sin alterarse.
-Lo dudo-dijo Itachi con calma-No acostumbro a dejar a nadie a su suerte, cuando un hombre de tu tipo los ronda-entonces dirigió sus ojos al pelirrojo, evaluándolo con arrogancia detrás de una mascara de absoluta frialdad.
-¿De qué rayos hablas?-replicó el aludido y se acercó al hombre con un par de zancadas-¿De qué tipo? Sé claro Uchiha, ya no están tus amigos, y no tenemos que fingir cordialidad.
Al rubio casi se le detiene el corazón en el acto. Apoyó una mano contra la pared, temeroso de perder el equilibrio. Ver a los dos hombres, tan fuertes y poderosos a su manera, enfrentarse era un espectáculo letal para cualquiera que tuviera sentimientos.
-Basta hn-les dijo Deidara con firmeza.
-¿Vas a negarme que lo golpeas? He visto los hematomas, no soy un idiota-Itachi soltó el aliento con un siseo largo y furioso, pese a la calma que intentaba aparentar en su exterior-No voy a permitir que lo sigas haciendo, artista de pacotilla-Sus ojos negros brillaron llenos de amenaza.
-¡¿Cómo me has llamado?¡Eres un idiota! ¡Nunca golpearía a Deidara!-le gritó Sasori
-¡Basta, basta, basta hn!-los reprendió Deidara, pero ninguno de los dos le estaba prestando atención.
Y todo sucedió demasiado rápido para los ojos del rubio. En un momento ambos hombres estaban frente a frente, mirándose con un odio jurado, y al siguiente, el golpe en la mandíbula de Itachi fue el único sonido que inundo la sala. Y el Uchiha apenas y se movió, su fuerte contextura aguantaba mucho más que eso, y respondió el golpe empujando a Sasori hasta que esté chocó contra la mesita de centro, en donde reposaban algunas de las obras de arcilla hechas por el rubio, volcándola y destruyendo las figuras. Deidara ahogó una exclamación, y a pesar de que lo único que quería era dejarlos allí a que se mataran agolpes, se encaminó hasta ambos hombres interponiéndose entre ellos. No iba a dejar que le destruyeran la casa.
-¡Maldito…..-Sasori se detuvo a la carrera, los ojos furiosos del más joven lo dejaron congelado en su lugar.
-¡Basta! ¡Basta!-volvió a repetir él a gritos- ¡PAR DE IDIOTAS!-los miró alternativamente con desprecio.
Para Itachi fue como si le hubiese caído un balde de agua fría. Se sintió como el peor de los imbéciles por haber provocado esa escena tan patética en frente del rubio.
-¡LARGO, LARGO!-les gritó Deidara-¡Váyanse de mi casa hn! ¡No quiero verlos hn!
Sasori intentó acercarse a él, pero el artista lo apartó de un manotazo.
-Vete hn-le rugió irritado por la actitud de ellos-y tú también Itachi. ¡Lárguense!
El rubio caminó hasta la puerta y la abrió de par en par, y con un gesto de la cabeza se las indicó. El pelirrojo echó un vistazo al azabache, sólo un rápido destello de ojos miel, pero éste captó su significado. Era hora de deponer banderas.
-Deidara…-había una clara advertencia en la voz de Itachi
Él lo miró a los ojos, mordiéndose los labios. Alzó la barbilla con aire orgulloso.
-Largo-vocalizó con lentitud, como si estuviera ante dos niños pequeños-No quiero verlos, ni oír nada de lo que tengan que decir hn.
Sasori paso primero a través de la puerta, se sentía como un tonto, al final su rencilla con Itachi lo había llevado directamente al desprecio por parte del rubio. Se había comportado como un energúmeno frente a sus ojos, que poco artístico. Cabizbajo paso a su lado, sin atreverse a dirigirle la palabra. El Uchiha, en cambio, se negaba a dejarlo solo, no quería perder la oportunidad, lo miró casi con desesperación mientras su cabeza trabajaba veloz por alguna excusa.
-Deidara, el trabajo….-pero él lo cortó con un gesto de su mano.
-Después-le dijo a Itachi enfrentándolo a los ojos, retándolo a que siguiera insistiendo, y él mismo iría a su habitación por un par de explosivos, y los haría desaparecer.
Cuando Deidara cerró la puerta su cuerpo apenas se sostuvo contra la superficie de madera. Aún le temblaba todo por la profunda furia que sentía bullendo a través de sus venas. Le costaba creer que su maestro y el Uchiha hubieran estado a punto de darse una paliza en su departamento. Tomó aire con fuerza y miró a su alrededor, tenía que arreglar todo ese desastre antes de que oscureciera. ¡Los muy malditos habías destruido sus obras! Ensuciando la alfombra con arcilla ¡Bastardos hn!
Itachi volvió a detener el automóvil, no llevaba la cuenta, pero tal vez esa era la novena vuelta que daba alrededor del edificio del rubio. Ya había anochecido, y aunque deseaba bajarse y hablar con él, por primera vez en su vida le faltaban las palabras y las agallas para hacerlo. Era desesperante no tener el valor de ir a pedir una disculpa, en especial, porque él nunca se disculpaba ante nadie. De hecho, no sabía como hacerlo.
-¡Maldición!-bramó él dándole un puñetazo al volante.
Iba a poner en marcha otra vez el coche, cuando un sonido lo hizo detenerse. El número de uno de sus familiares brillaba en la pantalla de su celular.
-¿Qué sucede, tío?-le contestó ligeramente molesto por la interrupción-Espero tu llamada sea importante. No me interesa conocer nada sobre tus últimas aventuras amorosas.
Una carcajada ronca y oscura se escucho por la otra línea.
-Siempre tan elocuente, mi querido sobrino. Te tengo buenas noticias.
-Dímelas-le ordenó Itachi mientras dirigía sus ojos en dirección al departamento del joven.
Cinco minutos después, una vez ya había colgado la llamada. El azabache volvió a mirar en dirección al departamento de Deidara, apenas y había una sola luz encendida en él. Medito durante unos minutos lo que iba a hacer, tal vez podía esperar hasta mañana. Volvió a mirar el departamento, ahora la única luz encendida acababa de apagarse, y con ella el Uchiha había tomado una decisión.
El rubio escuchó los golpes desde muy lejos, a medida que se volvieron cada vez más insistentes, su consciencia empezó a reaccionar obligándolo a abrir los ojos. Lo primero que hizo fue ponerse una camiseta que le quedaba demasiado grande, y unos pantalones, y salir medio dormido a ver de quién se trataba. Sus ojos se abrieron con sorpresa y cierto temor apenas lo vio. Definitivamente, Itachi no tenía buena cara, se veía pálido, su ropa estaba arrugada, como si hubiera dormido en una banca de una plaza, y estaba además, algo despeinado y ojeroso.
-Itachi hn-susurró su nombre Deidara.
Él le devolvió la mirada con intensidad, con algo que él nunca antes había visto en nadie. El rubio retrocedió unos pasos de la pura impresión.
-Ya tengo un puesto en la empresa para ti.
Quiero agradecer a estas maravillosas personas:
-ShadowNoSleep: Gracias, que dulzura de persona eres :)...Sí, Itachi se las trae, aunque parezca cubo de hielo nooo es fuego XD, y ahora ya esta decidido por tener al rubio jajaja. Bueno, ojala te siga gustando el fic. Besos, linda.
-Karu-suna: No es una molestia contestarte, al contrario :D. Gracias a ti por darme fuerzas y ser un encanto conmigo! Te mando miles de besos, y espero tus opiniones o sugerencias.
-SuZakUSeIRyU: jajajaja Siii Dei sabe poner en su lugar a Ita, ojala hayas leído la conti en el capí 3, y espero te siga gustando. ¡Muchos cariños! y gracias por el review.
-Derama17: Gracias por tus felicitaciones! Que encantadora eres! jajaja y sí, puede que Hidan y Kakuzu no esten tan en la línea original, pero estoy trabajando en ellos para encaminarlos. Besos!
-ddeiSmile: XD :D jajajaja estas perdonada, lindura, aunque si sigues siendo tan dulce conmigo voy a terminar pidiendote matrimonio por un mundo con más Ita/Dei achocoltados jajaja. Mmmm síii diste en el clavo, no solo el moreno sentira celos Muajajaja el pobre Dei la pasara intoxicantemente mal XD, pero el sexy/perfecto Uchiha va a ser igual de descarado que tú en el fic oooooooooohhhhhhh JAJAJA. Bueno, Gracias por ser tan luminosa conmigo, me derrites! Abrazos!
-K-H Weasley-Hitachiin F-G: XD nooooooooo no puedes morir desangrada aún, porque se vienen los limes y los lemons, y tienes que vivir para ayudarme a que Dei a sobreviva a la intensidad e impetuosidad del Uchiha :P jajaja Gracias por tu increíble capacidad de hacerme sonreír! Besos.
-andiee: Gracias! Intento actualizar seguido, y me alegra contar con tus comentarios y saber que te gusta el fic, corazón! Y Sí, si leíste el capi Itachi es bien celoso con lo suyo jajaja aunque aún Dei no lo sea jajajaja. Muchos abrazos y cariños!
-Katta: Jajajaja Siiiiii muchas babas para ese par XD mmm ya en el 5 capí al fin trabajan juntos, muy juntitos jajaja mmm y como que Itachi se va a aprovechar de su relación laboral jajaja. Saludines, y gracias por el review!
