Holaaa a todos! Disculpen la demora, espero que el capítulo anterior le haya gustado. Espero que este realmente les guste, sin más aquí les dejo el nuevo capítulo.
''La Doncella y el Onmyoji''
Capítulo 4:
Posada Uchiha…
…POV Tsunade…..
-se puede saber por qué rayos hiciste eso Madara?.—por qué tubo que contarle a mi nieta algo por lo que me esforcé tantos años en esconderle.
-Tsunade, yo lo siento, pero sabes que estos no son momentos de esconderle cosas a Sakura.
-pero no era necesario que ella supiera eso!.—altero mi voz más de lo que ya estaba, me sentía muy enfadada con Madara, pero más conmigo misma.
-claro que era necesario, era muy posible que en un futuro nuestros enemigos utilizaran esa información en nuestra contra, es mejor que ella lo supiera, aunque eso le causara un dolor irreparable.
-mi Sakura…ella no tiene por qué pensar que sus padres murieron por su culpa.—no podía detener mis lágrimas, no estaba logrando la promesa que le había hecho a mi hija, la de cuidar a Sakura, y más ahora que su vida está en completo peligro.
Sin esperar más tiempo cojo por el camino que siguió Sakura con la intención de hablar con ella, pero no voy sola, Madara va detrás de mí sin decir ni una palabra. Mi pobre niña, debe estarlo pasando muy mal. Decidida para hablar con mi niña, me detuve abruptamente para encontrarme con el actual líder de los Uchiha.
-Fugaku!.—que hace aquí, se que esta es su casa pero creía que aún estaba en una reunión con los demás líderes.
-Tsunade?..., que haces aquí? Es extraño verte.—y que lo digas, hace años que no ponía un pie en la casa Uchiha.—no me digas que está relacionado con la reciente aparición de la doncella celestial, se suponía que todas las posibles mujeres en la que renaciera están muertas, a que se debe entonces que su presencia se halla detectado?
-Fugaku hijo, no hagas tantas preguntas.—escuché como Madara salía a mi rescate, la verdad es que hablar de ese tema me acongojaba, me pasé toda una vida escondiendo la presencia de Sakura, pero no había hecho el esfuerzo suficiente.
-está bien Madara, es normal que el líder del clan Uchiha lo sepa… Fugaku…la doncella celestial…es mi nieta Sakura. —inmediatamente en sus ojos se reflejó el desconcierto.
-pero se suponía que tu nieta murió en el accidente junto con sus padres.
-no, ella no murió, en cuanto a que su presencia nunca fue detectada es debido a que era protegida por un collar que ocultaba y mantenía encerrado todos sus poderes, pero el collar perdió todo su poder, y solo un Uchiha puede devolvérselo.
-pero por qué mantuviste a la doncella celestial oculta de todos?.—alterado, muy alterado estaba el líder del clan Uchiha y yo lo entendía.
-sabes muy bien el por qué, ella hubiera sido cogida como una bolsa de sangre para darle poder a todo tu clan a través de esta, y por el poder que su sangre le transmite a aquel que la baba traería consigo que todos los demás clanes lucharan por ella, sabes que sería así, además de que no es el único peligro que correría si se queda con un Uchiha!.—por eso la había escondido, y yo misma había huido, pero no pude evitar dirigir mi mirada hacia Madara luego de decir lo último, como reacción solo obtuve que agachara su cabeza intentando evadir mi mirada y expresar parte del dolor de recordar algo del pasado.
-Tsunade. —escuché la voz apagada de Madara, sabía lo mucho que le dolía escuchar ese miedo que me mataba por dentro.
-nosotros la hubiéramos protegido, ese es el deber del clan Uchiha, el clan Haruno no fue creado para que se encargara de ello, siempre fue deber del clan Uchiha, pero tu, tu querías hacer con tu nieta lo mismo que hiciste contigo y tu hija, tres generaciones Tsunade, tres generaciones en la que el líder del Clan Uchiha no se ha fortalecido con la energía de la doncella celestial.
-pero hubiera sufrido, hubieran sufrido, no quería eso para ellas, no lo quería.—no podía detener mis lágrimas, no podía calmarme, todo lo que había querido en la vida era proteger a mi hija y a Sakura.
-nunca hubieran sufrido a nuestro lado, pero siempre fuiste una cobarde Tsunade, siempre lo fuiste.—levanté mi rostro para mirar a Fugaku y vi que a quien miraba era Madara y lo miraba con tristeza y yo sabía por qué era, lo sabía perfectamente.
-donde está ella?.—preguntó sacándome de mi lamento.
-está con Sasuke, creo que están cerca del lago.
-bien, debemos hablar, los demás clanes se han empezado a movilizar, se ha detectado una inmensa fuerza oscura en el aire, y grandes masas de Youkais se han estado reuniendo, algo muy peligroso se acerca. Además, hay muchas cosas que deben de saber.—sin esperar mucho más fuimos hacia donde se encontraban mi nieta y Sasuke, esperando que su dolor no fuera muy grande.
-FIN DEL POV DE TSUNADE-
-POV DE SAKURA-
-''le agradecía enormemente a Sasuke por ayudarme a relajar mis pensamientos y emociones''
-Sakura.—escucho mi nombre como un suave susurro provenir desde Sasuke, lo miro para que sepa que tiene toda mi atención.—quieres ver algo maravilloso?—lo miro interesada en lo que quiere mostrarme.—dame tus manos.—se para en frente de mi y cogemos nuestras manos, mi cuerpo reacciona ante su cercanía, pero rápidamente me dice que no tema y que me relaje.
-cierra los ojos y siente el aire, el sonido del viento, escucha el agua correr, el de las ramas mecidas por el viento, siente con cada fibra de tu cuerpo lo que te rodea.—no se por qué pero el escuchar su voz me transportó hacia un lugar en donde solo podía escuchar y sentir exactamente lo que me decía, empecé a tomar en cuenta cosas que normalmente no hacía, el viento recorrió por mi cuerpo y meció mi cabello como si fuera parte de él, me perdí en la sensación.
-ahora abre los ojos.—lentamente hice lo que me pidió, y la belleza e inigualdad de que lo que mis ojos apreciaban era indescriptible. Gotas de agua flotaban a nuestro alrededor como si hubieran sido detenidas por el tiempo, las flores y plantas habían crecido y florecido, y las hojas de los árboles cabían en espiral como si el viento las hiciera caer de esa forma, era lo más hermoso que había visto en mi vida.
-es maravilloso.—no pude detener la gran sonrisa que se asomó en mis labios.—esto lo estás haciendo tu?
-no, eres tu la que lo hizo.
-pero cómo?
-Sakura, no debes temer a tu poder, ni debes pensar que es algún tipo de maldición.—baje mi rostro porque hasta ahora era eso lo que pensaba del supuesto poder que me había hecho perder a mis padres.—tu poder es vida, energía, naturaleza, yo, tu abuela, tus padres, todo ser vivo y el que no se encuentra ya en este mundo forma parte de tu poder, puedes sentirlo.—no pude entender que era lo que querían decir esas palabras, pero ciertamente me ayudaron a sentirme mejor, lo miré y me dirigió una cálida sonrisa, haciendo que mi sangre se calentara y mi corazón latirá muy rápido, agarré mi pecho fuertemente al no saber que había sido esa sensación.
-Sakura.—la voz de mi abuela llamándome me sacó de mi burbuja de emociones.—estás bien?—en su rostro se reflejaba lo preocupada que estaba por mi, y yo no sabía que hacer.
-si…no te preocupes.—separé mis manos de las de Sasuke dándome cuenta de que aún las teníamos agarradas y todo a nuestro alrededor volvió a la normalidad, sorprendiendo a los nuevos espectadores que habían llegado.
-has sido tu Sakura?—la voz sorprendida de Madara me llamó la atención.—has incitado a la naturaleza, el ambiente se ve mucho más limpio y los árboles están agradecidos.
-en serio? Solo hice lo que Sasuke me pidió y de momento el viento, el sonido, todo a nuestro alrededor cambió.
-ese es parte de tu poder mi niña, yo también lo tengo, aunque nunca fue tan grande como el que vi ahora.—no se por qué pero es su voz pude escuchar algo de tristeza y preocupación, sabía que algo me estaba ocultando y no sabía que hacer para saberlo, no quería verla así.
-Sakura.—esta vez mi nombre fue pronunciado por un hombre al cual nunca había visto, aunque su rostro se me pareció mucho al de Madara y Sasuke, por lo que pude entender que era el actual líder del clan Uchiha, el padre de Sasuke.—mi nombre es Uchiha Fugaku, un placer conocerte al fin.
-el placer es mío, disculpe que haya entrado a su casa sin avisar.—traté de excusarme, ya que estaba en una casa ajena sin ser invitada por el verdadero dueño.
-no te preocupes, esta casa es de Sasuke y él fue el que te trajo, por tanto eres bienvenida.—su voz me sonó tan agradable que me hizo recordar la voz de mi padre y un sentimiento cálido recorrió mi cuerpo.
-muchas gracias.
-entremos a la casa, así podremos hablar de manera más tranquila, aún hay muchas cosas que debes de saber Sakura.—todos lo seguimos hacia el interior de la casa y nos quedamos en una amplia habitación realmente hermosa, esta casa no dejaba de impresionarme, se sentía una gran vibra por todos lados. Me senté en uno de los cojines que estaban en el suelo, imitando lo que los demás habían hecho, me sentía un poco fuera de lugar, como si fuera la única que no comprendía lo que sucedía. De momento algo suave se instaló en mis piernas y vi que fue Yuki, sonreí mirando a la tierna creatura que estaba encima de mi como si quisiera brindarme fuerzas, la acaricié mientras la miraba tiernamente.
-Sakura.—la voz de Fugaku me trajo a la realidad, por lo que dejé de prestarle atención a Yuki y la centré en él.—me puedo imaginar que tendrás muchas preguntas?—hice una señal con la cabeza dándole a entender que tenía razón en lo que me preguntaba.—trataré de responder cada una de tus preguntas, pero antes empezaré a decirte lo que tengo que contar y después me preguntarás si te quedó alguna duda.
-hace mucho tiempo una doncella celestial bajó a la tierra…—escuché como empezaba a relatarme lo mismo que me había contado mi abuela, hasta que fue interrumpido por ella.
-ya ella sabe el principio de la historia.
-cuánto es que sabe?
-solo hasta la historia de los hijos de la doncella.— la voz de mi abuela sonaba como si le estuviera suplicando a Fugaku que no me contara más de lo que ya sabía, pero yo quería saber, no quería quedarme ignorante ante lo que estaba pasándome.
-bien, entiendo…Hime y Rokuro… esos eran los nombres de los hijos de la doncella celestial, Hime era una mujer muy bella, y así como el tamaño de su belleza era el de su poder, fue la primera en comenzar lo que hoy conocemos como Onmyoji y Rokuro era fuerte, prepotente y envidioso, que terminó convirtiéndose en el primer Ayakashis, ambos habían heredado los poderes de su madre, pero no fueron utilizados de la misma manera, mientras que el hermano lo utilizaba para el mal y la destrucción, la hermana que lo amaba trataba de reparar todo el daño y tratar de poder salvarlo, pero todo se descontroló y tuvo que dar su propia vida para encerrar a su querido hermano en una cueva en el lugar más profundo del fondo del mar, pero no fue suficiente con encerrarlo a él, ya los poderes de Rokuro habían crecido y había formado millones y millones de creaturas igual a él.—trataba de no perderme ni un detalle de lo que escuchaba, a parte de que aún se me hacía difícil poder creer algo de lo que estaba escuchando, es que por Dios hablaban de Ayakashis!, pero al ver el rostro afligido de mi abuela sabía que no era una mala broma lo que estaba escuchando.
-me imagino que ya irás captando al escuchar esto y lo que creo que te contó tu abuela, sabrás que eres la reencarnación de la doncella celestial.—asentí torpemente como si detuvieran mi cabeza evitando algún movimiento.—un tiempo antes de que Hime la hija de la doncella, decidiera encerrar a su hermano logró tener una familia, en la cual con el tiempo hubieron muchos descendientes, ellos se fueron dando cuenta de que todas las mujeres de la rama principal de la familia eran portadoras del poder de la doncella celestial, pero nunca había existido una descendiente en la que la verdadera doncella celestial reencarnara.—mi rostro aún estaba congestionado, tratando de no perderme en el hilo de la historia y entender lo que me estaban diciendo.
-puedo entender que mi abuela, y mi mamá también tuvieron ese poder, el de la doncella celestial.—miré a mi abuela tristemente, podía comprenderla, el enterarte de algo como esto no es realmente fácil.
-si.— desde las manos de mi abuela brilló una hermosa y cálida luz, era el poder de la doncella, sonreí porque esa luz me hizo recordar a mi madre, fue la misma luz con la que mi mamá me había protegido en ese accidente.
-de seguro te estarás preguntando que dónde entramos lo Uchihas en toda esta historia…, el hombre del que se enamoró y con el que se casó la doncella celestial hace tantos años fue un Uchiha, nuestro antepasado.—miré a Sasuke sorprendida al escuchar lo que me habían dicho, el antepasado de Sasuke fue el hombre de la doncella.
-a diferencia de los Harunos.—esta vez fue la voz de Madara la que me empezó a hablar, luego de mirar a Fugaku y darle a entender de que era mejor que él contara lo que diría.—nuestros antepasados no tenían ningún poder, eran simples humanos, hasta que Sasuke que era como se llamaba nuestro antepasado que se casó con la doncella, contrajo matrimonio con esta. Los Uchihas se dieron cuenta de que él había adquirido poderes y fuerza al mantener relaciones sexuales con la doncella, como parte de una entrega y transmisión de energía que ocurría entre ambos, muchos años después la doncella celestial regresó al lugar de donde vino, por lo que el antepasado Sasuke se volvió a casar formando así lo que se conoce hoy como el clan Uchiha. Los Harunos en conmemoración al amor que ambos sintieron que podía traducirse como ''campo de primavera'' y los Uchihas serían el clan que se encargaría de cuidar a todas las mujeres del clan Haruno que tuvieran el poder de la doncella celestial.
No pude evitar volver a voltear mi vista hacia Sasuke, era…era su deber cuidarme, según lo que había escuchado solo debía estar a mi lado por esa razón, mi corazón latió, pero esta vez con algo de tristeza, miré a mi abuela y me sorprendí al verla mirar a Madara de la misma manera que yo lo hice con Sasuke, pero en ella vi algo más, arrepentimiento y añoranza.
Fugaku me vio como si pudiera ver a través de mi y entender todo lo que por mi mente pasaba, agradecí que no me preguntara nada sobre eso.
-y Sakura que crees al respecto de lo que acabas de escuchar?
-puedo entender, pero por qué me persiguen los Youkais?—aún tenía duda con respecto a lo que me había ocurrido en el accidente que tuve y el en hospital.
-Rokuro.—Rokuro? ¿El hijo Ayakashi de la doncella? Qué tenía que ver él, no que ya estaba encerrado?.
-solo tu sangre puede liberarlo.—mi pulso se aceleró instantáneamente, sentí mi sangre correr con más rapidez, miedo era el miedo lo que sentía.—no solo los Ayakashis saben el poder que tiene tu sangre Sakura, desde la antigüedad, los demás clanes que fueron aprendiendo el arte de los Onmyoji querían aumentar sus poderes teniendo bajo su poder a las mujeres de la rama principal de los Harunos, con su sangre podían curar heridas incurables por cualquier medicina, incluso a los que están al borde de la muerte, la sangre de las mujeres con el poder de la doncella celestial, es así de importante, por eso es que existió el clan Uchiha para protegerlas.
-pero tu abuela huyó de nosotros, ella y tu madre no fueron cuidadas por nosotros, desde los tiempos en que ambos clanes fueron creados, la mujer del clan Haruno con el mayor poder se convertía en esposa del líder del clan Uchiha, para así revitalizar el poder que deben poseer los Uchihas, por dos generaciones tu abuela nos privó de este, por eso tu collar perdió su poder protector, porque el nuestro también disminuyó.—mi collar? Esposa? De que estaban hablando no entendía que era lo que me trataba de decir Fugaku, era mucho lo que mi cerebro tenía que asimilar en un solo momento.
-el collar que mantenía tu poder oculto de los Youkais tenía parte de nuestro poder, por eso en todos estos años no te encontraron, ellos, ni nosotros, pero ahora que nuestro poder disminuyó, el del collar también.— Sasuke se había mantenido toda la conversación en silencio, y ahora que interviene me hizo sorprenderme incluso más que de lo que había dicho.
-ok entiendo eso, ¿pero esposa, matrimonio? Una mujer del clan Haruno debe casarse con un Uchiha para que ese poder vuelva a crecer?—me dirigí desconcertada a Sasuke dejándole saber que aún no entendía muchas cosas.
-no cualquier mujer del clan Haruno, se puede decir que las líderes, como tu abuela.—mi rostro volteó lo más rápido que había hecho en mi vida para mirar solo a mi abuela, mi abuela debía de haberse casado con un Uchiha?...solo unos segundos tuvieron que pasar para darme cuenta, miré a Madara y pude ver que sabía que me había dado cuenta.
-usted tuvo que haberse casado con mi abuela no?—mi mirada y mi voz suave se dirigieron hacia Madara.
-si.—su voz sonó triste, no quería hablar sobre eso, podía darme cuenta.
-al igual que tu madre y tu Sakura, tu debes casarte con el próximo líder del clan Uchiha, debes de casarte con Sasuke.—mis mejillas y mi cuerpo se encendieron por el aumento de calor que recorrió mi cuerpo, yo debo de casarme con Sasuke? Volteé mi rostro para verlo y la mirada de esos profundos ojos negros me atravesaron dejándome indefensa, cautivándome y envolviéndome. Yo debía de casarme con Sasuke, no sabía si sentirme feliz o triste, solo sabía que era suficiente información para mi cabeza, me habían soltado de una manera tan increíble toda la historia de mis antepasados que me tenía anonadada, tenía miedo, tenía miedo porque sabía que no sería nada bueno lo que me comenzaría a suceder.
CONTINUARÁ….
Perdonen nuevamente, no se ustedes pero este capítulo no me gustó para nada, a parte de que me tardé muchísimo en escribirlo lo sentí muy aburrido, carente de emoción, pero realmente lo siento, era necesario para la historia, además de que había estado un poco trabada y tratando de organizar mis ideas porque desde que terminé el 3 capítulo comencé con pruebas, las terminé pero me desvinculé del fanfic y entonces ahora volver a escribirlo me fue difícil, espero no haberlos defraudado pero en este capítulo ya podéis ir dando cuenta de que va la historia, sin más mis eternas disculpas y hasta el próximo capítulo, espero verlos nuevamente en el próximo, no me abandonen !
