¡Hola!

Al fin el cap 4, que resultó ser... *suspenso mal hecho porque el shipping está en el título del cap* ¡SoulSilverShipping!

Los personajes no son míos, son de Satoshi Tajiri.

Disfruten.

P.D.: Está sería la segunda parte de otro que todavía no subí, pero cuando lo suba les avisaré cual no hacía falta leer el otro para entender este.


La tormenta era intensa, algo poco común en ese mes. Era bastante inconveniente para ese pequeño pueblo de mala muerte. No- es decir, no había nada de malo en ese pueblo, es solo que era…

Aburrido.

Simple.

Abandonado.

No lo malinterpreten, había personas que apreciaban eso. Solo que él no. Podría decirse que, hasta cierto punto, se sentíaidentificado con ese lugar, tan solo y perdido, olvidado por todos. Por eso le desagradaba.

Por desgracia, vivía ahí, así que, aguántate.

Uh, volviendo al tema; la tormenta era intensa, y la mayoría de las atracciones de ese lugar eran al aire libre. Lo único que quedaba era el cine, o quedarse en casa, con su padre.

Corría rápido por las calles desiertas, tratando de mojarse lo menos posible, sino, no le dejarían entrar al cine. Era sábado, el día más movido en el pueblo (véase el sarcasmo porque nunca era movido). Cuando entró, en el vestíbulo del lugar, había un rollo de toallas de papel con un cartel, para la lluvia. Se acercó dudoso, pero lo usó para secarse el rostro y las manos.

El vestíbulo estaba vacío, tal como previó; se acercó a la boletería, donde había otro cartel, golpeé en la gerencia. Bueno, esto ya era raro. Consideró irse, pero… Vamos, era aburrido ese lugar, si al menos lo asesinaban, le daría algo de qué hablar a la gente de ahí.

Era humanitario investigar.

Rodeó el mostrador de la boletería, yendo a la puerta de gerencia, y golpeó tres veces.

―¿Hay alguien?

Silver frunció el ceño―, yo debería preguntar eso.

Mierda ―la escuchó mascullar, del otro lado de la puerta. Luego, esta se abrió veloz―. ¡Hola! ¿En qué puedo ayudarte?

Era una chica de su edad, la reconocía vagamente, habían asistido a la misma secundaria, pero nunca había sabido su nombre. En verdad, nunca habían hablado, así que, sería raro decirlo-

―Oye… ¡Te conozco! De la secundaria, ¿verdad? ―Uh…―, aunque nunca supe tu nombre.

―Silver.

―Lyra, mucho gusto ―sonrió. Quedaron un momento en silencio, uno muy incómodo para Silver, casi doloroso.

―¿Entonces…? ―dijo él, para darle el pie a ella.

―¡Oh, claro! ―rio―, qué tonta, ¿adivino que vienes a ver una película?

―Adivinas correctamente.

―¿Qué te gustaría ver?

Ella pasó de largo de él, yendo hacia la boletería. Silver la siguió, meditando qué ver. ¿Alguna de acción, o tal vez comedia? Se decidió por la película de moda.

―Ah, lo siento, todas las funciones están agotadas.

Eso- eso era raro. Pero no le dio mucha importancia, y eligió otra.

―También agotada.

¿Tal vez una película con malas críticas?

―También.

Él suspiró, poniéndose una mano en la frente―, ¿hay alguna película no agotada, que pueda ver ya mismo?

Lyra tocaba veloz las letras del teclado, escribiendo algo curiosamente largo, a los ojos de Silver.

―Ah, no hay nada para ver.

―¿Dis… culpa?

Ella miró la hora en su reloj de muñeca, luego suspiró. Silver la miraba con curiosidad y algo expectante de si lo mataría o no.

―¿Sabes qué odio? ―dijo ella, de repente, golpeando una mano en el mostrador.

―¿… qué? ―ah, diablos, sí iba a matarlo.

―Cuando todos renuncian en el trabajo y el único que sigue aquí.

―Eso-

―Y el imbécil de tu jefe aun así no quiere subir tu salario. ¿Sabes cómo se siente eso?

Silver se removió, incómodo.

―Suena bastante específico eso, ¿sabes? ―giró la cabeza hacia una ventana, esperando que la lluvia hubiera bajado algo, pero no. Incluso le pareció que era más intensa ahora―. Y, entonces, ¿qué harás?

Lyra llevó sus ojos hacia él, su ceño fruncido en confusión―, ¿a qué te refieres?

Él se encogió de hombros―, tienes un cine para ti sola, odias a tu jefe y, estoy seguro, no se preocupa mucho por este basurero, sino, estaría aquí.

―Oh ―dijo Lyra―, oh ―repitió cuando se dio cuenta de a qué se refería Silver―. ¡Puedo hacer lo que quiera!

Él asintió. Ah, Silver, siempre tan instigador.

―Entonces, ¿qué harás?

Cuando salió esa tarde de su casa, Silver tenía baja expectativas de cómo terminaría su día, pero… esto se veía bien.

Habían cerrado el cine, Lyra había preparado palomitas y él había elegido una película para ver.

―¿Qué elegiste? ―preguntó Lyra, luego de poner la película y sentándose a su lado.

―Una de terror, ah, no decía el nombre, pero estaba junto con las de ese género.

Comenzaron a pasar adelantos de algunas películas, gracias al funcionamiento automático de una computadora. Lyra tenía las palomitas en su falda y no dejaba de comerlas. Silver tomó algunas y se las llevó a la boca, luego frunció el ceño.

―¿A quién diablos le gustan las palomitas saladas? Ugh ―dijo, cruzándose de brazos.

―¡Hey, son deliciosas-! ―Cortó abrupta, dado que la película comenzaba―. Ten ―le extendió un paquete de chocolates con menta, de mala gana.

Oh, eso sí le gustaba, así que lo tomó veloz.

Ambos centraron su atención en la pantalla, que antes estaba negra, pero ya no. Veían a una chica en una cama, mirando a la cámara, sonriendo.

¿En serio haremos esto? ―Ella reía, hablaba con quien grababa―, ah, estoy tan nerviosa… Es mi primera vez.

―Ugh, odio las películas grabadas con cámara de mano ―murmuró Lyra.

―No estoy seguro de que…

Bueno, aquí voy ―quien grababa colocó la cámara en un trípode y luego se acercó a la cama―, va a ser genial, cariño, no te preocupes.

El hombre que grababa se acercó a la chica en la cama y comenzó a besarla apasionadamente.

―¡Lo conozco! ¡Él trabajaba-! ―Exclamó Lyra, pero luego se levantó veloz―, ¡no puede ser! ¡Es un video sexual de él!

Corrió hacia la cabina del proyector para cortar la película. Silver también se levantó, incómodo, y comenzó a salir, llevando los chocolates y las palomitas.

¡Oh, sí, cariño, DAME MÁS!

Caminó veloz, hasta llegar a la cabina junto con la chica, quien ya había sacado la película.

―Eso fue incómodo ―señaló lo obvio Silver.

―No lo puedo creer ―dijo Lyra y luego soltó una carcajada―, ¿cómo pudo dejar algo así aquí? Qué cretino.

―Qué suerte que no lo dejó entre las películas infantiles…

―¡Qué horror! ―Exclamó ella y siguió riendo. Silver sonrió apenas con su propio chiste. Miró la hora en su celular, apenas había pasado una hora, pero eso era suficiente para él.

―Creo que me iré ―dijo y comenzó a caminar hacia la puerta, pero se detuvo a mirarla―, tal vez deberías volver a pedirle a tu jefe un aumento antes de renunciar.

―¿Por qué?

―Una corazonada ―dijo y se fue.

Por supuesto que no era una corazonada ni nada parecido. Él podía hacer lo que quisiera con ese lugar, si al fin y al cabo, ese cine era un negocio de su padre.


Buenooo, como siempre, voten al próximo shipping:

GOLD-CRYS (MangaQuestShipping)

PLATINA-PEARL (HaughtyShipping)

RED-YELLOW (SpecialShipping)

Propongan más!

Y también voy a contarles (para quienes no sepan) que mi foro (link en mi perfil) tiene su primer reto en funcionamiento. Si a alguien le interesa participar, entre en el topic Diciembre: Mes de Navidad y Año Nuevo, y deje un post especificando sus números :)

~~Taylor~~


Edit 28/03/19: Ufff, que dolor que es esto goddamit. Tardé bastante con este porque, half way through it, perdí la inspiración de qué diablos (?) quería hacer con esto. Con estas ediciones, trato de mantener un poco la idea de lo que había hecho en un principio, pero, bueno, a la mierda(?).

Antes, este capítulo iba junto con un mangaquest (el siguiente), pero como cambié toda la historia, no creo que tengan relación. A menos que sean Gold y Crys los del sex tape(?)

¡Gracias por leer!

Saludos.