Conjunto de viñetas, drabbles o one-shot inspiradas en videos musicales. Un proyecto que mi musa está encantada de escribir para ustedes.

Disclaimer: Digimon no me pertenece.

Pairing: Takari (Takeru Takaishi x Hikari Yagami)

Canción: Mirrors – Justin Timberlake.

Summary: Takeru sabía que él se reflejaba en ella como ella en él. Estaban siempre en paralelo, encontrándose y tocándose. Porque el brillo de Hikari era sublime, tan delicado como ella sola, así que para Takeru era sencillo reflejarse en ella.

Cantidad de palabras: 1700.


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En paralelo

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Aún podía sentir su pequeño cuerpo contra el suyo, tan vívido como se podría desear. Ni siquiera se habían cumplido veinticuatro horas de haber despertado a su lado como todas las noches y era pensar en eso lo que lo hacía sentirse tan angustiado. Hikari seguía con la mirada perdida, sin brillo, sin vida en ellos y él sólo podía seguir allí, observándola.

Todo había sucedido tan rápido y tan silenciosamente que aún no podía asimilar del todo, salvo que la mujer sentada en el suelo con la mirada vacía era su novia.

Volvió a acariciar su mano y cada vez la sentía más fría. La desesperación fue en aumento y las ganas de retroceder el tiempo sólo incrementaban su frustración. Por favor repetía para sus adentros, pero Hikari seguía estática.

El mar oscuro volvió por ella, tan sigiloso como cual serpiente.

¿Por qué nunca quería hablarlo? ¿Por qué se empecinaba en luchar sola? Se cuestionaba Takeru Takaishi mientras buscaba maneras de que su novia volviese a ser la misma.

Repentinamente, el portal a aquel frío y solitario lugar se abrió a través de un espejo, uno que cualquiera tomaría como ordinario pero que había reaccionado ante la presencia de Hikari. Él estaba con ella cuando todo sucedió y era por esa sencilla razón que logró cruzar tras suyo.

─No quiero perderte ahora… Por favor ─Susurró Takeru incapaz de controlar su propio miedo.

Sintió que no estaba solo cuando el sonido rastrero de cuerpos y murmullos ensordecedores se aproximaban. Ellos volvían por Hikari. Takeru se levantó enseguida y lo único que pudo emplear como arma eran piedras desperdigadas sobre la playa que los cobijaba.

─¡Aléjense! ─Gritaba él y lanzaba sus piedras. Al principio parecían mantenerse a raya ante sus ataques, pero no retrocedían del todo.

Deseaba que sus digimons estén con ellos en ese instante pero ni siquiera sus amigos eran conscientes de su ubicación. Volvió su vista a Hikari y volvió a rogarle que regresara en sí. Parecía inútil.

Uno de las extrañas entidades oscuras logró avanzar hasta Hikari aprovechando la guardia baja de Takeru pero él lo apartó de un manotazo. Abrazó el cuerpo de Hikari y trató de ahuyentar a los demás seres como podía.

─¡Hikari, por favor, responde! ─Pedía a gritos.

─…Take… ─Escuchó en un murmullo muy bajo. Hikari lo estaba escuchando─…Take…ru…

Los ojos celestes del rubio la miraron con esperanza y se abrazó más fuerte a ella. Siguió hablándole, siguió pidiéndole que se mantuviera fuerte, que le ayudara y no lo deje. Su mente comenzó a rememorar historias pasadas a su lado, de cuando aún eran niños y a pesar de poseer un cuerpo menudo y enfermizo, ella había mostrado valentía hasta el último respiro.

─Eres algo admirable… ─Susurró contra ella. Una sensación tan sublime como la ocasión en la cual la vio ser rodeada de luz se apoderó de él, cuando ambos tenían siete años.

La Hikari de su adolescencia fue tan valiente como la niña que conoció y era probable que la única vez que la vio con tanto temor en los ojos fue al ser presa de la oscuridad que el mar y sus criaturas poseían.

Para Takeru, Hikari era un claroscuro. No era tan simple como la gente podía pintarla a simple vista. Era tan original y poseía una esencia distinta al resto. Era por eso que le gustaba mirarla, pues ella sólo poseía verdad en sus ojos. En su luz.

Takeru había descubierto una luz única en Hikari y quería que lo iluminara, quería que esa luz se reflejara en él. Sin darse cuenta, él había cambiado gracias a ella, él se había vuelto valiente porque ella despertaba eso en él. Y amaba esa parte suya.

─Takeru… ─Dijo Hikari con mayor soltura. Él se separó de ella un momento y la vio moviéndose pero sus ojos seguían igual de vacíos. Ella no dio mayor explicación que la de ponerse de pie. Él intentó acercarse pero algo se lo impidió.

─¡Hikari! ─Gritó pero ella comenzó a avanzar, comenzó a poner distancias con él permitiendo que sus piernas la guiaran hacia el mar y sus misteriosas entrañas. Él corrió y trató de detenerla pero ella no cedía, sus pasos eran seguros a pesar de que en sus ojos no se reflejaba nada más que oscuridad.

Cuando sus pies tocaron el agua, ella comenzó a brillar. A pesar de verla envuelta en luz, él no sentía esa sensación reconfortante de hace años y entonces lo comprendió. Hikari estaba luchando contra la oscuridad del mar, estaba siendo absorbida por el agua y no ponía resistencia más que esa luminosidad incandescente.

Él se acercó a ella pero su brillo era segador. No podía observarla. Y como si de humo fuese, Hikari había desaparecido. Volvió a gritar su nombre, volvió a pedirle que no se apartara de él y de rodillas, cayó en la arena a centímetros de que el agua lo tocase.

─Takeru… ─Él levantó la mirada y sus ojos se llenaron de asombro. Ella estaba dentro del agua, mirándolo desde su interior, como si fuese parte de un espejo de agua.

─¡Hikari! ─Metió sus manos en el agua pero ella no parecía estar físicamente allí, su imagen se distorsionaba con el movimiento de sus manos en el agua.

─Estoy en paralelo ─Dijo ella y él no comprendió, entonces ella estiró su mano y palpó el agua como si ésta fuese vidrio. Él la miró un momento, presa del desconcierto antes de asimilar las cosas. La imitó entonces, colocó su mano como ella lo hacía y sintió que el agua dejó de moverse, volviéndose un material sólido. Un espejo.

Él se veía reflejado dentro como también veía a Hikari. Era una visión confusa, pero era ella.

─No quiero perderte de nuevo… ─Volvió a decir y al momento de hacerlo, los ojos de Hikari comenzaron a ganar un poco más de brillo─. Te veo, Hikari… Sé que estás ahí, me reflejo en ti.

Ella enseñó asombro en sus ojos. Él recobró un poco de su propia esperanza. Ella seguía allí, sólo tenía que hacerle recordar quién era.

─Ambos solíamos jugar juntos de niños ─Susurró─. ¿Recuerdas que yo quería cuidarte siempre, pero siempre terminabas cuidándome tú a mí? ─No se pudo guardar su sonrisa al recordar a la niña que lo defendía en el digimundo cuando eran a penas niños de siete años─. ¿Recuerdas que hacíamos todo juntos? Yo no quería separarme de ti.

Los ojos de Hikari comenzaron a notarse un poco más expresivos, un poco más cálidos a medida que él hablaba y le hacía volcarse al pasado, a sus recuerdos. Él intentaba que ella lo recordara, que sea tan fuerte como sólo ella podía serlo.

Y cuando creyó que había logrado conseguir que Hikari recobrara algo de su luz, algo jaló de ella y la fundió tanto como podía en el interior del mar digital. Takeru volvió a gritar su nombre y sin interesarle otra cosa, también se introdujo en el agua, siguiéndola.

Ella era su reflejo, pensó. Ella era todo lo que él quería ver y cada vez, se alejaba. Cada vez, se hundía más.

Él recordaba sus ojos de niña, los de adolescente y los de adulta. Recordaba que cada vez que se reflejaba en ellos, él se prometía internamente que siempre la protegería. Fue cuando volvió a ver a Hikari y estirándose todo lo que podía su cuerpo, tomó su muñeca. Volvió a sentir su piel.

Jaló de ella y sus brazos la rodearon, haciendo que su mirada se centrara solamente en la de él.

─Sé que me estás viendo ─Dijo─. Mantén tus ojos en mí… Por favor, Hikari. No quiero perderte.

Nunca se había sentido tan vacío como en ese momento, porque sabía que si ella no reaccionaba, él la perdería para siempre. Sólo quería un poco de fuerza, un poco de entereza ante tal situación. Quería que ella le enseñara a luchar como siempre lo hizo.

Sintió las manos de Hikari estrujando sus ropas y el vacío de hace un segundo, se llenó por ella. La esperanza había regresado, al igual que la luz en los ojos de la mujer. La vio emanando ese brillo único y él sólo la abrazó.

Ella hizo el resto.

Cuando abrió los ojos, ambos se encontraban a orillas del mar. Él se apresuró en mirarla, necesitaba ver su rostro iluminarse con sus orbes castaños. Hikari no abría los ojos y él comenzó a perder fe.

─Hikari…

─Te vi ─La escuchó decir y con cierta pesadez, la vio abriendo los ojos─. Te vi reflejado en mí.

Takeru sonrió a su novia y la besó en los labios. Hikari se abrazó a él y la sintió tiritando de miedo. Cuando ambos se dieron cuenta, el mar oscuro había desaparecido y ellos sólo se encontraban sentados en la bahía de Tokyo.

Ambos miraron el agua mecerse a los lejos y la claridad del cielo extenderse sobre ellos. El sol iluminaba los confines de la tierra y ellos sólo podían permitirse sentir su calor, sin apartarse del otro. Hikari se volvió a Takeru y cuando sus ojos se encontraron, se reflejaron en el otro.

─Regresemos a casa… ─Pidió ella y él asintió, ayudándola a ponerse de pie. Sus manos no se alejaron en todo el trayecto, mientras intentaban comprender lo que acabó de pasar.

Ella aún era presa de la oscuridad que acarreaba su propia luz. Él yacía a su lado como su otra mitad, como el único remanso que ella necesitaba para no perderse del todo.

El ayer era un sencillo recuerdo y ninguno sabía lo que les depararía el futuro. Sólo podían disfrutar del calor que se daban en ese momento, caminando juntos.

─Takeru… ─Llamó ella y él la miró─, ¿qué pasa si…, si vuelvo a caer?

Él la atrajo contra ella, abrazándola por el hombro.

─Siempre estaré cuando suceda eso ─Le extendió su mano, ella tardó un momento antes de comprender lo que él quería. Colocó su mano contra la suya─. En paralelo a ti.

Takeru sabía que él se reflejaba en ella como ella en él. Estaban siempre en paralelo, encontrándose y tocándose. Porque el brillo de Hikari era sublime, tan delicado como ella sola, así que para Takeru era sencillo reflejarse en ella.


Notas de la autora:

Me costó bastante escribir sobre ésta canción, porque es algo larga y sus versos son hermosos que me cuesta seguirle el hilo incluso xD No estoy tan conforme con éste resultado, pero espero escribir takaris más decentes u.u Ellos se lo merecen.

Espero que les haya gustado ésta colaboración :3

Un besito~