Discúlpenme! Desaparecí por mucho tiempo y siempre con el pendiente de mi Fic, enserio lo lamento. Chuladas les mando un enorme saludo desde Monterrey.
Esa mañana parecía no poder empeorar, mi sombra logró escaparse, Temari y Naruto no pudieron detenerla, el Rey estaba por dirigir su siguiente discurso, los preparativos estaban listos, me sentía profundamente impotente, no podía salir de la habitación, no mientras que los rayos del Sol continuaran, desde mi ventana podía apreciarlo todo, el pueblo estaba reunido, la nobleza e invitados extranjeros tenían lugares privilegiados en aquel discurso. Le rogaba a Kami que mi sombra no fuera a cometer alguna estupidez.
Las trompetas del palacio hicieron alusión a la presencia del Rey Rasa, al llegar frente al gran balcón digirió su discurso que tanto desconcertaba a las naciones, primero extendió su discurso señalando las mejorías y el estado actual de su reinado, segundo señalo una posible amenaza que comenzaba agitarse en países extranjeros del cual debían ser muy precavidos y finalmente, mencionó que en caso de morir Gaara sería el próximo rey de Suna.
Los hermanos de la Arena no pudieron sentirse más satisfechos con la sabia decisión de su Padre, Temari siendo la primogénita no mantendría conforme a la nobleza por el hecho de ser mujer, la escandalosa vida de Kankuro no sería bien vista y podía poner en juego su corona, ¿Quién más podría cargar con tanta responsabilidad? Gaara era la respuesta más acertada.
Recuerdo que la última vez que mi sombra se salió de control fue en el país de las Sombras, ahí termine con la vida de un pueblo entero; mi mente jamás ha podido borrar esos escalofriantes recuerdos, en ese instante, escuche unos pasos dirigirse a mis aposentos, era la princesa Temari, estaba algo preocupada por mí, traía consigo una charola repleta de comida.
Seguramente debes tener mucha hambre. – dijo la ojiverde.
Mujer, tienes un reino que atender y te preocupas por un desconocido. – lo dije en tono sereno figurando una leve sonrisa.
Guarda silencio y come!. – expreso la hermosa rubia.
Me miraba fijamente, prestaba atención hasta el más mínimo detalle.
¿Cuántos años tienes?
180, nací un 22 de septiembre de 1838.
¿Cómo es … cómo es que … te convertiste en vampiro?
Nací siendo vampiro, mi padre es vampiro mi madre era mortal. – lo dije con tristeza.
¿Qué secreto esconde tu sombra?
Tras años de investigación mi padre descubrió la manera de llevar una vida normal entre las personas, es una especie de sello que nos permite esconder una parte de nuestros poderes, el problema es, que no podemos perder el control o el sello pierde fuerza y se libera. Es la tercera ocasión que me sucede.
¿Y qué fue lo que paso como para que hayas perdido el control?
En ese instante los dos nos sonrojamos, pues recordamos lo sucedió una noche anterior. Princesa no me haga decirlo en voz alta me dije a mi mismo, fue precisamente el deseo carnal tan fuerte que tengo hacia usted que mi sombra no pudo resistirse.
Ahí estaba de nuevo ese extraño movimiento que aceleraba mi corazón, era la primera vez que una mujer dominaba mis sentidos, era una mujer extraordinariamente hermosa, era un sentimiento fuera de toda lógica, sentía como si …
¿Shikamaru? - Una tercera voz interrumpió el momento. – Soy yo, Naruto. - El rubio estaba acompañado de los príncipes Gaara y Kankuro.
Muy bien Conde, vamos al grano. – Habló el pelirrojo, el más callado de los hermanos de la Arena. - ¿De qué te alimentas?
Gaaara! – exclamaron Temari y Naruto
Descuiden, es natural que el futuro Rey de Suna tenga esa preocupación despues de todo me encuentro en sus dominios. Bien su majestad, puedo alimentarme de comida humana … y también de …
Sangre!– termino de afirmar el príncipe Gaara.
Es correcto.
El príncipe Gaara se mantuvo pensativo por un largo momento, camino hasta la ventana, y de nuevo volvió su vista con la mía, dijo que no podía confiar en mí.
Yo sería incapaz de lastimar a nadie, pero tampoco podía dar crédito por mi sombra, mi sombra no estaría satisfecha hasta consumir la última gota de sangre en Suna.
De verdad lo siento alteza, no quería llegar a esto. – me exprese haciendo reverencia antes los príncipes.
El castaño tomó la palabra. – No podemos desterrar al Conde, y menos dejar su sombra en los alrededores, si él es el único que tiene la fuerza para atraparla, propongo que dejemos el camino libre al Conde Nara.
¿Y como podrá Shikamaru andar por los alrededores sin antes descubrirlo? – preguntó Temari.
Hermanita, ya tengo una idea. Como esta noche será tu fiesta de bienvenida será la excusa perfecta …" FIESTA DE DISFRACES"! – exclamó divertidamente el Principe Kankuro.
Primo Kankuro si usaras esa genialidad en Suna como para crear fiestas improvisadas te aseguro que tu hubieras sido el muevo Rey.
Cierra el pico Naruto. Caballeros, esta noche nos vestimos de lo que se nos venga gana.
Y así fue, el príncipe Kankuro renovó la invitación a todo el reino, mientras que el menor de los hermanos no estaba del todo convencido.
Al paso de las horas, antes del atardecer, el reino ya estaba decorado para la fiesta de bienvenida de la Princesa, durante todo el día no había podido salir de la habitación, me vestí de manera casual para mí no aplicaba la situación, vestía completamente de negro, un talí dorado con rubís para enfundar mi espada, no he de negar que pensé que tal vez no funcionaría la elocuente idea del Príncipe Kankuro pero al pesar por los pasillos varias damiselas eran atraídas hacía mi persona, ¿no entiendo que me ven? Mi piel es pálida, mis labios son entre rosados y morados, sil lego a sonreír mis colmillos se notarían, mi persona se vuelve más misteriosa y las mujeres no se resisten a ello.
Busque por todos los lados posibles, pero mi sombra no daba señales, de momento una sensación familiar llego a mi mente. Veo una habitación con enormes ventanales, cortinas de seda oleando, una enorme cama digna de una princesa, sobre la cama veo un vestido y una … corona.
¡Ay no es cierto! Díganme que esa lujuriosa no está de nuevo en los aposentos de Temari – corría por el palacio entrellevándome gente.
Entre más me acercaba a la habitación de Temari, mi temor era más grande de no poder detenerla. ¿Qué diablos? Veo que alguien está tomando un baño, la puerta está ligeramente abierta, la veo a ella, veo como Temari mantiene sus ojos cerrados mientras el agua rosa perfectamente cada uno de sus poros, la veo con sus ojos cerrados, si cerrados, tan indefensa, cualquiera podría tomarla sin que ella supiera, su silueta, en verdad que es una diosa, el jabón cubre sus partes íntimas, muero por hacerla mía. Soy un desgraciado.
Shikamaru date prisa, esa maldita sombra está a punto de cometer un acto imperdonable, no paraba de maldecirme, burle a los guardias que custodiaban los pasillos, sigilosamente entre a los aposentos de la Princesa para hacerle frente a mi sombra. Temari se percató de la sombra, la sombra arrincono a Temari, ella estaba temblorosa, la sombra la tomo con fuerza de su cintura y con otra mano cubrió su boca para que no gritará. Justo en ese instante llegue, tome a mi sombra de los hombros y la aventé contra la esquina del tocador, levante la sombra del piso, ¿Cómo se atreve? No volveré a ocasionar problemas, desfunde mi espada y corte en dos partes la sombra para que pudiera volver a mí. Sentía un coraje indescriptible, tanta rabia conmigo mismo, si me hubiera demorado más quien sabe que tanto le pudo haber hecho a la princesa. Que poco hombre soy.
Tome una toalla y cubrí a la Princesa, ella estaba muy asustada, yo desde luego regrese a mi forma mortal, no soy digno de mirarla a los ojos.
Shikamaru, estoy bien, descuida. – lo dijo con voz temblorosa.
No, no lo estas, por mi culpa pasó esto. Si no fuera por el enorme deseo que tengo de ti, ella no hubiera actuado así, mi sombra hace lo que yo no me atrevería hacer.
Temari se sonrojo, parecía un ángel, la ayudé a ponerse de pie, no tenía el valor de seguir ahí, apreté fuerte mis nudillos, me disculpe una y mil veces, ella no estaba segura cerca de mi así que me retire del lugar.
La fiesta ya había comenzado, había un enorme banquete y vino por doquier, al bajar las escaleras Naruto y Gaara preguntaron lo sucedido, les expliqué casi todo, hubo cosas que mejor no quise mencionar. Si bien, Temari ha intentado estar cerca de mi ella debe alejarse, por su bien.
La princesa de Suna debía conocer al canalla que soy, debía saber que uso a las mujeres a mi merced. Kankuro estaba rodeado de varias doncellas, me acerque a él, prendí un cigarrillo y me dedique a seducir a más de una dama todo para que Temari viera de lo que soy capaz.
