¡Hola todos! Para empezar, me disculpo por la tardanza, en verdad he tenido mucho trabajo T_T espero me sepan comprender y ya sin echarle mucho rollo, aquí les dejo este nuevo capítulo de Destino.

¡Cierto! Agradecimientos a: YouseiChan00, gracias por comentar cada capítulo *0* me alegra que te agraden los nuevos ejecutores y pues… espero que este episodio también sea de tu agrado XD. Fantita, muchas gracias comentar, siempre es reconfortante saber que los lectores les resulta interesante el trabajo de uno *0* espero que este capítulo también te guste XD. DarkinocensDLT, gracias por comentar y ¡Claro que lo voy a continuar! Esta historia en particular es de mi pareja favorita, así que no importa cuánto tiempo me tome, voy a terminarla XD, espero que este nuevo episodio sea de tu agrado también *0*. Akari Kiseki, Siempre es un placer tener tus comentarios por aquí y no preocupes por la tardanza, este clima del mal enferma a cualquiera, hasta yo estoy un poco agripada u_uU regresando a lo del fic, me alegra que te guste cómo va la historia XD me mato eso del "perro desobediente muerde correas" XD en fin, espero disfrutes este episodio también *0*.

Y a todos los que leen este fic, espero contar con su apoyo hasta el final (Hace una pequeña reverencia), sus comentarios siempre me dan ánimos para seguir escribiendo *0* ahora sí, con los agradecimientos hecho paso a dejarles este nuevo episodio de "Destino"

Inconvenientes

-La comida de Haruka-san es la mejor –Contesto el muchacho con una amplia sonrisa- No podía volver a la base sin pasar por aquí antes

-Entremos entonces –Dijo Saotome llevándose al muchacho con el- "Ella" debe estar preocupada porque aún no ha vuelto, así que dese prisa

-Si señor –Respondió el muchacho si perder su sonrisa- ¡Haruka-san quiero comer!

Y sin decir más palabra de por medio, ambos hombre entraron a la tienda mientras que afuera, todo se mantenía en el más absoluto silencio…

Saotome observaba como el muchacho frente a él arrasaba con toda comida a su paso mientras pedía que le sirvieran un poco más aun cuando no había terminado lo que tenía en frente, una ligera sonrisa se extendió en su rostro ante el comportamiento de aquel muchacho que por momentos le recordaba a su propio hijo pues su comportamiento era similar y de estar aún con vida, seguramente se llevarían muy bien, pero ya no venía al caso pensar en supuestos, mucho menos ahora que habían pasado meses desde la muerte de su hijo a manos del sistema Sibyl.

Antes de que el actual sistema entrara en vigencia, él era considerado como alguien extremadamente habilidoso, con estudios de ingeniería de sistemas, mecatrónica y ciencias avanzadas, estaba en lo más alto de la empresa para la que trabajaba, tenía una hermosa familia, una mujer a la que amaba más que nada y un hijo que era su razón de vivir, ambos lo eran, sin embargo, las cosas cambiaron cuando Sibyl entro en vigencia. El nuevo sistema determino que tenía habilidades excepcionales para la ciencia y dictamino que trabajase para ellos, sin embargo, la presión que esto ejercía sobre el termino influyendo en su Psycho Pas y antes de que este sufriera un alza irreversible, se retiró a una pequeña casa de campo junto a su familia, con los ingresos ganados a lo largo de su vida profesional y su pensión como jubilado, pudo sacar a delante a Kazuya, su hijo, quien había heredado sus dotes para la ciencia y rápidamente ascendió en la empresa para la que trabajaba por lo que el muchacho se mudó a la ciudad. Poco después recibió la noticia de que sería abuelo, su hijo se había comprometido y nada podía ir mejor, eso, hasta que "aquello" ocurrió.

La esposa de su hijo se había visto involucrada accidentalmente en una redada en un centro comercial mientras escogía ropa para su niño, el caos reino cuando alguien quiso darse a la fuga de los ejecutores y la tomo como rehén, en ese momento, el de por si inestable Psycho Pass de su nuera se elevó rápidamente presa del miedo, los ejecutores a cargo no tomaron en cuenta la situación de la muchacha y se limitaron a realizar su labor, le dispararon a ambos, criminal y víctima y el resultado fue funesto para la familia. Kazuya quedo devastado y su Psycho Pass no tardo en elevarse también, fue en ese entonces que tomo la decisión de no perder a nadie más y, retomando sus labores como hombre de ciencia, empezó secretamente la construcción de un dispositivo que permitiese bloquear los escáner de la ciudad para proteger a su hijo, sin embargo, la mente de este ya estaba dañada y para cuando pudo terminar de construir el dispositivo, era ya demasiado tarde pues su hijo se había unido al bando de Makishima Shougo y había terminado pereciendo como muchos otros que optaron por usar el casco, si, había fallado como padre, abuelo y como persona, se sentía devastado y fue precisamente en ese momento de crisis que la conoció, "ella" los había salvado.

El ruido producido por Shin que se ahogaba con un trozo de pan lo trajo de vuelta a la realidad esbozando luego una media sonrisa al ver a su esposa golpear ligeramente la espalda del muchacho tratando de ayudarlo; movió la cabeza de un lado a otro y sin querer hacer sufrir más al chico le alcanzó un vaso con agua, viendo con gracia como el la bebía de golpe, tal vez podría haber perdido a su hijo en aquellos disturbios, pero al menos había podido conocer a dos personas que llenaban medianamente ese vacío, Kougami y Shin.

-Creí que moriría… -Susurro el muchacho frente a él dejando el vaso sobre la mesa-

-Eso le enseñara a no comer con tanta prisa –Regaño Saotome al muchacho- Ni siquiera ha curado ese golpe y ya está comiendo

-Esto no es nada –Contesto el aludido mostrándose confiado, eso claro hasta que Haruka rozo el golpe en su rostro y el no pudo reprimir un quejido de dolor- E-eso dolió…

-Parece que no tuvo compasión a golpearlo –Dijo Saotome mientras su mujer iba por el botiquín para curar al muchacho-

-Ese tipo no se mide… -Se quejó Shin rozando apenas el golpe que tenía en el rostro- Casi me noquea con ese golpe…

-Así que… "Ese tipo" ¿He? – Dijo Saotome viendo con seriedad al muchacho- No tiene que referirse así de él frente a mí, Shin-sama, sé muy bien que ustedes se conocen –Agrego mientras el muchacho cesaba toda actividad- Fueron buenos amigos… Shinya, esa chica y usted…

-Las cosas son diferentes viejo, estamos en bandos diferentes ahora… –Respondió el muchacho sonriendo ligeramente mientras su mirada se tornaba nostálgica- El fugitivo, la policía y el terrorista… aunque creo que el fugitivo y la policía tiene una tregua…

-Eso podría cambiar pronto, me refiero a los bandos… -Dijo el mayor esbozando una media sonrisa ante la mirada sorprendía del muchacho-

-¿Qué quieres decir con…? –Cuestiono Shin deteniéndose al oír el teléfono de Saotome sonar, comenzando a sudar frio cuando supo quién llamaba-

-¿Shin-sama? Oh si, aquí esta, ahora se lo paso –Dijo el mayor con burla a pesar de que el muchacho le había hecho señas de que negase su presencia en el lugar- Aquí tiene, señor

-Muchas gracias viejo… -Dijo con ironía el muchacho acercando temerosamente el teléfono a su oído- D-diga…

-Puedo saber… -Susurro una voz femenina del otro lado del teléfono- ¡Por qué demonios no contestas el celular! -Exclamo la mujer mientras que Shin apartaba el aparato de su oído hasta que los gritos dejaron de oírse-

-Perdón, se descargó la batería y luego bien a la casa de Saotome-san, sabes que la comida de Haruka-san es deliciosa y pues yo… me entretuve comiendo –Respondió el muchacho rascando su nuca nerviosamente- Puedo llevarte un poco si quieres y…

-¿Te encuentras bien? –Cuestiono la mujer interrumpiendo a Shin quien solo pudo esbozar una calmada sonrisa ante ese comportamiento, así era ella y aun con todo eso, era y siempre sería importante para el- ¿No te hirieron?

-Estoy bien, volveré a la base ahora –Dijo el muchacho con tranquilidad- No tienes que preocuparte más…

-¡N-no estoy preocupada! –Respondió en lo que más pareció un grito- ¡Solo trae tu trasero aquí pronto y arregla esa habitación que parece un basurero!

-Si señora… -Contesto el muchacho cansinamente oyendo luego como la llamada se cortaba- ¿Por qué no puede ser linda todo el tiempo? –Cuestiono para sí mismo, siendo escuchado por Saotome-

-Porque de lo contrario, no sería ella –Respondió el mayor mientras recibía su teléfono de manos del muchacho- Además, con todo y eso usted la quiere ¿No es así?

-Nada se te escapa ¿Verdad? –Cuestiono el muchacho con resignación, levantándose luego de la comodidad de su silla- En todo caso, nos vemos después viejo, tengo que irme o ella se pondrá histérica

-¿No piensa desactivar el proyector holográfico antes de irse? –Pregunto el mayor a Shin antes de que este se fuera- Debería recurrir a él solo de ser necesario

-Me gusta como luzco con el –Respondió el muchacho esbozando una media sonrisa antes de irse- Parezco un personaje de manga

Y sin decir más palabras de por medio, salió del lugar siendo alcanzado por Haruka antes de irse, quien le dio unas pequeñas cajas de comida que había alistado para "ella", Shin agradeció el gesto y sin perder más tiempo, se dirigió a la base de Uróboros.

Saotome y su esposa permanecieron de pie en el umbral de la puerta observando como Shin se marchaba y Haruka pudo ver en su esposo lo preocupado que esteva y no solo por Shin, también por Kougami, ambos chicos se habían convertido rápidamente en parte de su familia y el verlos tomar caminos peligroso como los que ellos recorrían era preocupante para cualquiera. Apretó ligeramente la mano de su esposo y le dirigió una cálida sonrisa "Estarán bien" fue lo que dijo y él se limitó a abrazarla antes de ingresar a la tienda, tal vez sus caminos eran peligrosos, pero ellos eran los únicos capaces de recórrelos.

La mañana siguiente trajo consigo nuevos problemas para Akane pues tenía muchas explicaciones que dar, pocos argumentos para defenderse y la identidad de un fugitivo por ocultar, si… estaba en problemas, grandes problemas… sin embargo, nada sacaba con complicarse demasiado, solo tenía que ser inteligente y maquillar un poco su reporte, después de todo, tenía sus ventajas tener un Psycho Pass inalterable pues así no sabrían cuando ella estaba mintiendo. Se sentó frente al computador tratando de no prestar atención a las discusiones de Gino y Akatsuki por el desorden que este último hacia al dejar regadas sus cosas por toda la oficina, y se dispuso a redactar su informe, tenía que ser perfecto para evitar problemas en el futuro y en verdad hubiese comenzado sin problemas, salvo por el hecho de que Kurogane venia entrado al lugar y al cruzar su mirada con la suya, su mente se encargado de recordar lo ocurrido la noche anterior cuando este la alcanzo después de que Kougami se fuera, noto entonces como el recién llegado desviaba la mirada de ella y sin decir o hacer nada más, le daba la espalda y comenzaba a trabajar en su computador ¿Qué rayos pasaba con él? ¿Acaso seria bipolar? Si, eso debía ser pues solo así podía explicar el extraño comportamiento de su subordinado para con ella en las últimas 24 horas.

Aquella noche Kurogane la había alcanzado momentos después de que Kougami se marchase, lo vio correr hasta llegar a ella mientras la llamaba por su nombre, cosa extraña pues él nunca la había llamado de esa forma, es más, apenas y le dirigía la palabra, por eso le fue extraño que la tratara de esa forma y le fue más extraño aun el hecho de que se acercara a ella soltando su Dominator y sin previo aviso la abrazara, no supo cómo reaccionar ante esto y se quedó inmóvil mientras el ejercía una presión mayor sobre su agarre y las palabras que salieron de su boca solo lograron confundirla más "Estas a salvo Akane, ese bastardo no te hizo nada" había dicho el mientras se separaba de ella y chocaba su frente con la suya, sonriendo con alivio como nunca antes había visto, sintió por primera vez lo cálido que podía ser el cuerpo del ejecutor y por un momento aquella sensación le fue familiar, como si ya la hubiese sentido antes, sin embargo, todo pensamiento se detuvo cuando Gino apareció en el lugar, Kurogane se alejó de ella y como si nada hubiese sucedido, se limitó a informarle a Gino de la situación dejándola más confundida aun, en verdad no podía comprender a ese tipo.

Sacudió la cabeza ligeramente tratando de no pensar en lo sucedido y en la extraña manía que tenían los hombres, como Kurogane y Kougami, de abrazarla por sorpresa, inhalo un poco de aire y sin querer distraerse más, decidió comenzar con su informe o de lo contrario no llegaría a la cita que tenía con este último y, si consideraba lo ocurrido la noche anterior como un antecedente, el sería capaz de venir a buscarla hasta la oficina, si, mejor se daba prisa antes de que algo así ocurriese.

Cuando Kurogane entro a la habitación, Gino pudo notar como este intercambiaba miradas con Tsunemori para luego ignorarla e ir a su escritorio como si nada hubiese pasado entre ellos, centro entonces su atención en el nuevo ejecutor viendo como este veía a Tsunemori de reojo cada cierto tiempo mientras esta trabajaba en su informe, recordando entonces la forma en que este abrazo a la joven inspectora en el callejón la noche anterior, sorprendiéndose a sí mismo por lo molesto que le resulto el verla tan cercano a ella, grandioso, como si no bastara con el fantasma de Kougami cernido sobre la inspectora, ahora venía Kurogane tras ella, odiaba admitirlo pero estaba celoso de la capacidad que tuvieron Kagari, Kougami y ahora los nuevos ejecutores, de acercarse a la castaña, pues aun cuando él se había librado de las cadenas que lo ataban, no podía ser tan cercano a ella como los otros. Desordeno ligeramente sus negros cabellos ante estas ideas y sin querer pensar más en ello, al menos de momento, decidió centrarse en el trabajo.

Un pequeño suspiro escapo de boca de Shimotsuki al notar la tensión que había en el ambiente de parte de Gino, Kurogane y Akane pues no había que ser un gran detective para notarlo, basta con ver como Gino observaba con cautela a Kurogane y la castaña inspectora reiteradamente y como el ejecutor hacía lo propio con Tsunemori sin que esta se percatase de ello, no sabía en qué pasaba por la cabeza de ambos ejecutores, pero si tenía una idea de lo que pensaba Tsunemori y para desgracia de ambos hombre, el corazón de la inspectora ya tenía dueño y sin importar lo que hicieran, eso no cambiaría. Palmeo ligeramente sus mejillas y sin querer involucrarse más en la situación, comenzó a realizar su respectivo reporte pues prefería eso a lastimarse pensando en que Gino gustaba de alguien más.

Eran las diez de la mañana en las oficinas del MWPSB y Akane apenas había conseguido hacer un informe decente, no era del todo claro, pero si lo suficiente como para ser aprobado por la "jefa" pues explicaba raudamente lo ocurrido en el edificio, como la aparición del hombre misterioso y su Psycho Pass blanco inmaculado, además del nombre mencionado en medio de aquella situación "Uróboros" y algunos eventos ocurridos poco después, aunque deicidio omitir la extraña arma del sujeto pensando en debatir esa información con Kougami, y hablando de él, tuvo que hacerlo pasar como uno de los secuestradores pues solo así podría cubrir lo que hizo, oh… ese hombre la iba a escuchar cuando se encontrase nuevamente. Apenas termino de redactar el informe se puso de pie y sin querer perder más tiempo, lo llevo a la oficina de la jefa dejándolo en su escritorio y, aprovechando la ausencia de esta en el lugar, decidió salir rápidamente antes de que regresase pues su turno había terminado ya y tenía que ver a Kougami. Volvió a su oficina y recogió sus pertenencias rápidamente, todo bajo la atenta mirada de Shimotsuki y los ejecutores, que veían con desconcierto la forma rauda en que la inspectora se alistaba para salir, era extraño verla tan apresurada y lo era un más el verla tropezar con algunos de los juguetes que Akatsuki había dejado en el camino, claro que era extraño y Shimotsuki no iba a quedarse con la duda.

-Tsunemori-san… ¿Por qué traes tanta prisa hoy? –Cuestiono la muchacha a su superior viendo como esta terminaba de arreglar su escritorio- Acaso podría ser… ¿Qué tengas una cita con tu novio? –Pregunto mirando con cierta picardía a la castaña que se sonrojo al oír esas palabras ¡Kougami no era su novio! y ante esa reacción, todo ruido se detuvo-

Gino dejo de regar sus plantas, Akatsuki soltó los dulces que tenía en la mano y Kurogane dejo de teclear en el computador, los tres ejecutores posaron la vista en la inspectora y aunque ella negó vehementemente aquella aseveración, el sonrojo en sus mejillas contrastaba con sus palabras y eso no escapo del agudo olfato de los sabuesos que tenía por subordinados, genial, lo que quería era salir rápidamente de allí y tenía que suceder eso; un suspiro escapo de su boca mientras pensaba en una excusa para salir rápido de allí, sin embrago, todo intento quedo frustrado al recibir una llamada de la jefa, oh si, ahora estaba en problemas más grandes que antes y Kougami aun la esperaba en la tienda de Saotome.

Inhalo un poco de aire tratando de relajarse y no mostrarse nerviosa ante la jefa, entro luego a la oficina de esta e hizo una pequeña reverencia ante ella, limitándose a no decir nada que la "mujer" pudiese usar contra ella, se mantuvo en silencio y espero pacientemente a que ella comenzase a hablar, solo esperaba que a Kougami no se le ocurriera la brillante idea de aparecer por allí.

-Uróboros –Dijo la mujer con seriedad captando la atención de Akane- Basados en la recopilación de datos obtenidos de su informe, se ha considerado el riesgo potencial que la existencia publica de este grupo significaría para el equilibrio de la sociedad actual y se determinó que, a partir de ahora, su prioridad será la ubicación, captura y posterior desintegración de este grupo de insurgentes

-Debo concluir entonces que ellos significan un verdadero peligro para el sistema ¿No es así? –Cuestiono Akane ante las palabras de "la jefa"- Uróboros puede desbaratar su "sociedad perfecta" y quieren destruirlos antes de ellos lo hagan con ustedes

-Nuestras decisiones están basadas íntegramente en la mejora de la sociedad y la existencia de este grupo significaría un declive en la evolución de esta –Dijo la "mujer" ante las palabras de la joven inspectora- Por ende, se le ordena erradicar la amenaza que ellos representan, confiamos en su respeto por la ley inspectora Tsunemori y recuerde que, mientras se abstenga de poner en peligro la confidencialidad del sistema Sibyl, su vida y libertad estarán garantizadas

-Comprendo la situación –Respondió la inspectora mientras sus puños se cerraban con fuerza ante la impotencia que sentía al obedecer a quienes impartían "justicia" en el país-

-Pude retirarse inspectora, eso es todo lo que teníamos que decir –Contesto la "mujer" al notar que la castaña permanecía en silencio-

Y sin decir nada Akane salió de aquella oficina con la impotencia como compañía y el estómago revuelto ante la "justicia" y la ley que debía respetar, inhalo un poco de aire y trato de calmarse pues de nada servía alterarse por eso ahora, solo tenía que centrarse en su investigación y juzgar por si misma que tan peligroso podría ser Uróboros para la estabilidad de Sibyl y como influenciaría esto en los ciudadanos que debía proteger, estaba también ese chico de Uróboros "Shin-sama" un honorifico que indicaba respeto por lo que deducía que debía ser importante dentro de la organización, tenía también el hecho de que los Dominator no servían con ellos y por ultimo quedaba esa extraña arma que usaba, si, tenía mucho que investigar, demasiado por comprender, casi nada para empezar y aún tenía que lidiar con Kougami. Un suspiro escapo de su boca al pensar en el ex ejecutor esbozando luego una ligera sonrisa al pensar en que quizá ya se había cansado de esperarla y se había marchado a "casa" o por el contrario, podría estar como perro enjaulado causándole más problemas a Saotome, definitivamente tenía que ir rápido halla antes de que las cosas pudiesen complicarse.

Se encamino a la oficina que compartía con sus subordinados, dispuesta recoger sus cosas para ir a su cita con Kougami, cuando la alarma que indicaba un alza en Tokio resonó por todo el lugar y aunque ella ya no estaba de servicio, Shimotsuki solicito su ayuda por ser un caso relacionado con los Drones, Tsunemori maldijo internamente su suerte y sin opción a decir que no a un tema relacionado con su investigación, opto por acompañar a la inspectora más joven, solo esperaba que Kougami no se impacientara demasiado por su tardanza.

Era ya las 8pm cuando pudo volver a la oficina y veía cada vez más lejana la posibilidad de ir con Kougami, eso si es que el aún estaba allí y es que en verdad no podía culparlo si es que hubiese optado por irse, sin embargo, le había prometido que iría a verlo y aunque fuese tarde y el quizá ya no estaba allí, debía ir al punto de reunión. Giro sobre sus pasos y cerciorándose de que no había nadie más en la oficina que pudiese retenerla, acelero el paso con la salida como objetivo, cuando de repente fue interceptada por Shion que la arrastro hasta su laboratorio donde Shimotsuki y los ejecutores también estaban ¿Qué? ¿Acaso todos se habían puesto de acuerdo para retenerla? Solo en eso podía pensar pues cada vez que creía podía ir al encuentro de Kougami, algo pasaba. Resignada a su suerte, siguió Shion y se dispuso a oír lo que tenía que decir, al fin y al cabo estaba a cargo de la investigación y no podía eludir su responsabilidad por lo que accedió a acompañarla, genial, con esto estaba casi segura que no podría cumplir su promesa con Kougami.

Shion los llevo hasta la mesa que usaba para sus investigaciones mostrándoles luego los restos de lo que parecía ser una máquina, Akane los vio con detenimiento notando que parecían ser pulseras o algo parecido, no podía decir que eran exactamente pues solo habían pequeñas rumas de lo que una vez fue algo funcional, sin embargo, lo que capto su atención fue el hecho de que habían 5 de ellas, cinco rumas que coincidan con el número de los criminales que habían capturado la noche anterior.

-¿Nos trajiste aquí para ver basura? –Cuestiono Kurogane con seriedad-

-No te apresures Ryu-kun –Regaño Shion acercándose a la computadora principal, mostrando luego la imagen de las pulseras antes de convertirse en chatarra mientras estas aun permanecían en las muñecas de sus respectivos dueños- Esta era la forma inicial que tenían, los hombres que capturaron ayer las llevaban puestas

-¿Cómo terminaron así? –Cuestiono Akane con seriedad observando los restos de los aparatos- ¿Qué función tenían?

-No pude determinar la función que desempeñaban a partir de los estudios –Explico a los presentes- Cuando mis Drones quisieron desmantelar ese dispositivo, se autodestruyo, lo mismo paso con los otros dispositivos, escanee su estructura y detecte un sistema anómalo, pero no pude desactivarlo, esas pulseras se autodestruyen ante cualquier agente externo, perdí dos Drones en esto

-Los criminales ¿Qué paso con ellos? –Cuestiono Akane con seriedad-

-Véanlo ustedes mismos –Fue la respuesta de la aludida mostrando luego en la pantalla a cuatro individuos que permanecían inconscientes y conectados a varios aparatos-

-Qué demonios… -Susurro Kurogane ante lo que Shion les mostraba-

-Ellos han permanecido inconscientes desde que los trajeron, a excepción del que cayó desde el cuarto piso, el murió automáticamente–Explico la mujer- Esos cuatro sufren de coma cerebral y según el diagnóstico de los médicos a cargo, no despertaran

-¿Pero qué…? –Susurro Shimotsuki con sorpresa- Solo usamos el Dominator en ellos, entonces como…

-No lo sé… -Respondió la aludida- Según los estudios que pude realizar, un fuerte impulso eléctrico aplicado directamente a sus cerebros fue el causante de su estado actual –Explico mientras Akane ataba cabos rápidamente, un fuerte impulso eléctrico… si, eso debía ser, solo había algo capaz de hacer eso y era precisamente el arma que usaba el hombre que llamaron Shin- Pero no puedo determinar la forma en que lo hicieron

-Es extraño –Dijo Gino captando al atención de los presentes- ¿Cómo supieron que había dinero en efectivo allí? –Cuestiono mientras trataba de comprender la situación- En esta época los bancos son meras formalidades para digitalizar el dinero, o en todo caso, se usan para transacciones importantes

-Cierto… -Concluyo Kurogane analizando la situación- No es de dominio público el hecho de que el gobierno ha estado guardando un fondo de reserva con dinero en efectivo como medida preventiva en caso de emergencia

-Con el antecedente de Makishima Shougo, el sistema Sibyl determino que debía tener una fuente de respaldo económico basado en la economía mundial –Explico Akane ante las miradas confundidas de Akatsuki y Shimotsuki- Si el caso extremo se diera y Japón tuviese que abrir sus fronteras nuevamente para abastecerse con suministros, tendría los medios económicos para hacerlo

-Pero si es como dice Akane-chan y los civiles no saben de esto… ¿Cómo lo supieron esos sujetos? –Cuestiono Akatsuki claramente confundido-

-Considerando los hechos hasta ahora, hay dos opciones –Dijo Yayoi tomando partido en la conversación- Han logrado hackear nuestra base de datos sin que lo notemos o tienen a alguien infiltrado aquí –Agrego tan impasible como siempre- En todo caso, no tenemos forma de saber lo que ocurre realmente

-Entonces estamos igual que al principio… -Susurro Shimotsuki seguido de una cansado suspiro- No sabemos la función de las pulseras y los criminales no pueden responder nuestras preguntas

-Dije que no pude determinar su función a través de los estudios, pero nunca dije que no tenía nada –Replico Shion con expresión confiada mientras Akane emitía un cansado suspiro, siempre era lo mismo con ella-

-¿Qué más tienes para nosotros Karanomori-san? –Cuestiono la inspectora haciendo uso de toda su paciencia pues tenía prisa por salir de allí-

-Accedí a los videos de seguridad del banco y encontré algo curioso –Respondió mientras reproducía el video en el monitor principal- Como pueden ver, cuando ellos ingresan al lugar los escáner no perciben alteración alguna y pueden desplazarse con total libertad, revise los datos registrados por el escáner del lugar y el coeficiente criminal de esos hombres era 0

-Imposible… –Replico Shimotsuki ante las palabras de Shion- Nosotros lo corroboramos con los Dominator, sus Psycho Pass excedían los 250

-Los dispositivos… -Susurro Akane con seriedad captando la atención de todos- Quieres decir que esos dispositivos les permitieron eludir los escáner ¿Cierto?

-Ese parece ser el caso –Respondió Shion a las interrogantes de la inspectora- Al parecer, alguien ha logrado crear algo que permite bloquear al sistema, sinceramente me gustaría conocer a quien lo hizo…

-Así que eludir el sistema ¿He?… -Dijo Kurogane con una "carnívora" sonrisa en el rostro, casi como si estuviese acechando a una presa- Interesante… -Agrego posando la vista en Akane notando algo extraño en ella- ¿Inspector?

-Eludir al sistema… -Repitió en un susurro para sí misma sin prestar atención a Kurogane ¿Cómo es que no lo había notado antes? Estaba de cierta forma emocionada por encontrarse con Kougami, que había pasado por alto un pequeño detalle… ¿Cómo es que Kougami había llegado a la escena del crimen en el corazón de la ciudad sin ser detectado por los Drones de seguridad?-

-Tsunemori-san… -Llamó Shimotsuki captando la atención de la inspectora- ¿Sucede algo malo?

-Debo irme –Respondió la castaña dirigiéndose a paso rápido hasta la salida de la habitación- Con permiso

Y sin decir más palabra o dar alguna explicación, Akane salió de las instalaciones del MWPSB ¿En que estaba pensando para pasar por alto ese detalle? Kougami era un criminal latente con un Psycho Pass fácilmente detectable, pero con todo y eso, el había eludido los escáner de la ciudad hasta llegar a ella, es más, cuando la "secuestro" de la escena del crimen, los Drones ni siquiera notaron su coeficiente criminal, en verdad no quería sacar conclusiones apresuradas pero si lo que sospechaba era cierto, Kougami tendría muchas explicaciones que darle, empezando con la razón por la que los Drones no lo notaron y terminando por la relación que guardaba con Uróboros, si es que había alguna. Subió entonces a su auto y sin esperar a que surgiera algún otro contratiempo, emprendió camino a su apartamento para dejar en el todo lo relacionado con el sistema y recoger los documentos basados en su investigación, corroborando también la hora, acelerando al notar que eran ya las 10 de la noche, ahora tenía más motivos para ver a Kougami, eso si aún estaba esperando por ella.

Llevaba esperándola más de 10 horas, es decir, el había estado en la tienda de Saotome cerca del medio día pues sabia que Akane estaba de turno durante la mañana, ventajas de haberla seguido por más de tres meses, sin embargo, eran ya las 11:30pm y ella no aparecía, demonios, se sentía ansioso, preocupado, nervioso ¿Qué tal si algo había sucedido con ella? ¿Si estaba corriendo peligro y él no estaba allí para salvarla? Bueno, Gino estaba allí y el también protegía a la inspectora pero no era lo mismo, necesitaba saber que Akane se encontraba a salvo, pero no podía moverse de la tienda, primero porque el dispositivo que Saotome le prestaba con regularidad aun estaba en reparaciones y segundo, porque Akane le había pedido no arriesgarse más; él le había prometido esperarla en esa tienda hasta que apareciese, pero estaba tardando demasiado y la paciencia no era una de sus virtudes. Desvió su atención al televisor que había en la tienda tratando de distraerse, cerciorándose también de que nada grave estaba pasando en la ciudad, pero aquello no era suficiente para calmar su ansiedad pues desde lo ocurrido la noche anterior, no había podido dormir recordando constantemente el rostro de Akane y la mirada en sus ojos al pedirle que se fuera, ella parecía herida por su falta de consideración para con su propia vida pues él había prometido estar con ella hasta que el caso se resolviese, "Muy bien Shinya, lo arruinaste otra vez" era la frase que se venía repitiendo en su cabeza desde la noche anterior, demonios, era extraño pues antes solo bastaba con cuidarla desde lejos, pero desde que pudieron verse de nuevo, la necesidad de tenerla cerca suyo era preocupante.

-Escuche por ahí que los sabuesos no pueden estar lejos de su amo por mucho tiempo –Dijo Saotome apareciendo junto a Kougami, que observaba por la ventana del lugar como una fuerte lluvia comenzaba a caer- Viéndote ahora puedo decir que es verdad –Agrego con ironía ante la actitud del pelinegro- Es chica sí que tiene bien sujeta la correa de tu cuello ¿No crees?

-¿Qué quieres viejo? –Cuestiono Kougami con irritación, no estaba de humor para soportar a nadie y solo se calmaría cuando viese a Akane aparecer por esa puerta- No estoy de humor para ti

-Tranquilo Shinya, no me muestres los colmillos tan pronto –Respondió el aludido esbozando una media sonrisa, sentándose luego frente al irritado muchacho- Solo quería aligerar un poco el ambiente, desde que llegaste te noto ansioso y eso no es normal en ti, además ya es tarde y estaba a punto de cerrar la tienda –Agrego notando como el pelinegro cerraba los puños con fuerza- Algo paso anoche ¿Cierto? Algo entre esa chica y tú

-Nada nuevo, simplemente lo arruine otra vez…–Dijo el pelinegro mientras una amarga sonrisa se formaba en su rostro- La hice llorar cuando se supone que debo protegerla

-No quiero decir esto, pero… te lo dije –Replico el mayor ante la actitud del pelinegro- Así como tú no quieres que nada malo le pase, ella tampoco quiere que mueras, es simple, pero una vez que algo se te mete en esa cabeza dura, no hay poder humano que te haga cambiar de opinión –Agrego Saotome recostándose contra el espaldar de su silla- Aunque, si aún estas aquí esperándola, quiere decir que ella te dijo algo

-Akane pidió que la esperase aquí y no fuera por ella –Contesto el pelinegro mientras fumaba un cigarro tratando de relajarse-

-Es realmente increíble la influencia que esa chica tiene sobre ti -Dijo el mayor captando la atención del pelinegro- Solo tiene que decir una cosa y obedeces, te tiene bien domado

-Ya le falle una vez, no quiero volver a hacerlo –Respondió el pelinegro desviando la mirada pues no quería admitir que Saotome tenía razón, Akane tenía gran influencia sobre el- No quiero herirla otra vez

-En verdad amas a esa mujer, muchacho –Dijo Saotome mientras Kougami esbozaba una media sonrisa ante esa palabras ¿Amarla? Más que a su vida, pero esos sentimientos no tenían cabida en el mundo en el que vivían-

-El que la ame o no carece de importancia, viejo –Respondió el muchacho sin perder aquella sonrisa que denotaba resignación en lugar de alegría- En este "mundo" regido por Sibyl no hay lugar para nosotros, nos conocimos demasiado tarde…

-¿Y por qué no creas uno? –Cuestiono Saotome captando la atención del pelinegro- Me refiero a un mundo nuevo, uno en el que Sibyl no exista –Agrego notando la sorpresa en los ojos del pelinegro- Uno en el que ella y tu puedan compartir un futuro juntos

-Tu… ¿De que estas hablando viejo? –Cuestiono Kougami tomando una postura seria- ¿Qué quieres decir con…?

-Te estoy ofreciendo la oportunidad de cambiar esta sociedad Shinya –Respondió el mayor ante las interrogantes del pelinegro- En Uróboros hay lugar para ti

-¿Uróboros? –Pregunto el aludido con seriedad ante la información recibida pues si lo que suponía era cierto, eran ellos quienes estaban tras los atentados en contra de los Drones- ¿Qué se supone que son ustedes? ¿Qué es lo que pretenden?

-Solo buscamos liberar a las personas de las cadenas que significa vivir bajo el poder de Sibyl, que abran los ojos ante la verdad –Respondió el aludido ante las interrogantes del pelinegro- Queremos crear una sociedad en la que no sean las maquinas quienes decidan el futuro de los seres humanos, nuestro objetivo es una sociedad libre, Shinya, una en la que personas como Tsunemori Akane y tu puedan alcanzar la felicidad que les ha sido negada

-¿Por qué me dices esto ahora? -Cuestiono el ex ejecutor- ¿Por qué no antes?

-Porque es solo ahora que tienes una razón por la cual luchar, y esa razón viene corriendo bajo la lluvia –Respondió el aludido sonriendo ligeramente antes de ponerse de pie, dirigiendo luego la vista hacia fuera de la tienda- Ve con ella Shinya, podrás pensar en lo que te dije luego

Y sin decir más palabras de por medio Saotome se retiró a los almacenes de la tienda, dejando tras el a Kougami con sus palabras resonando en su cabeza ¿Un mundo donde pudiesen tener un futuro juntos? Sonaba demasiado bueno como para ser cierto, poso entonces la vista en Akane, que venía entrando refugiándose de la lluvia totalmente empapada y abrazando un pequeño maletín que seguramente guardaba su investigación, la observo por breves momentos y casi de forma automática sus pies se movieron hacia ella, las palabras de Saotome resonaban en su cabeza casi como si de un demonio se tratase susurrando a su oído, repitiendo una y otra vez que había una pequeña posibilidad, una oportunidad mínima, de poder tener un futuro junto a la joven inspectora y calmar aquella creciente necesidad de mantenerla a su lado. Quizá si era como decía Saotome y se había convertido en un simple perro que no podía mantenerse alejado de su "dueña" por mucho tiempo, o realmente sus sentimientos por la pequeña inspectora habían crecido lo suficiente como para poder controlarlos, eso no lo sabía, pero para cuando fue consciente de sus acciones, tenía a Akane entre sus brazos, estrechándola con fuerza contra su pecho sin importarle el hecho de que ella estuviese empapada, el maletín de la joven inspectora quedo a un lado y simplemente la abrazo mientras una expresión de alivio al ver que nada malo había ocurrido con ella se reflejaba en su rostro "Tardaste" fue lo único que pudo decir mientras se aferraba al pequeño cuerpo de la inspectora sintiéndola tensarse ante su repentina acción, tal estaba actuando de forma codicioso al querer retenerla a su lado, no… en verdad estaba siendo codicioso al albergar sentimientos por ella, pero era demasiado tarde para detenerse, necesitaba de ella como nunca antes había necesitado de alguien y la quería solo para él.

Cuando Akane llego a su apartamento, lo primero que hizo fue despojarse de todo aparato electrónico o que tuviese que ver con Sibyl, hizo que Candy contactara a un taxi para evitar que rastreen su auto y cuando este llego, se encamino la más rápido que pudo al punto de encuentro con Kougami aun cuando creía que el ya no debía estar esperando por ella, es decir, era las 11pm y nadie estaría tan loco como para esperarla por más de 10 horas, no, penándolo bien, Kougami era lo suficientemente terco como para esperarla allí hasta el día siguiente, así que no quiso perder más tiempo y se apresuró a llegar al lugar, maldiciendo el momento en que comenzó a llover pues el taxi la había dejado a unas cuadras de la tienda de Saotome, por lo que se vio obligada a correr bajo la lluvia hasta llegar allí, sin embargo, cuando entro, espero de todo, menos ser abrazada de esa forma por Kougami.

Sentía los brazos del ex ejecutor envolviendo su cuerpo mientras la apretaba con fuerza importándole muy poco que Saotome y su esposa pudiesen verlos "Tardaste" dijo el mientras se aferraba su cuerpo y solo entonces Akane comprendió el extraño comportamiento de Kougami, el había cumplido su palabra y había permanecido en la tienda de Saotome durante todo el día, esperando por ella sin faltar a la promesa que hicieron y, conociéndolo como lo conocía, eso debió ser bastante difícil pues ella mejor que nadie sabía que la paciencia no era una de las virtudes de Kougami Shinya. Su cuerpo se tenso como primera reacción ante el repentino comportamiento del ex ejecutor, pero una vez hubo comprendido el motivo detrás de su comportamiento, se relajó notablemente aun cuando tenía muchas preguntas por hacerle, simplemente apoyo su cabeza en el pecho masculino mientras respondía al fin a la acción del pelinegro, "Perdón" fue lo que dijo mientras él la abrazaba y ella se dejaba envolver por la calidez que emanaba de él, tal vez era por el frio que tenía al estar con la ropa mojada o simplemente porque se trataba de él, no lo sabía, pero al menos por esos breves segundos, quería disfrutar del cálido contacto del ex ejecutor y olvidar que afuera, había un mundo que en algún momento la obligaría a juzgarlo.

-¿Crees que estuvo bien decírselo tan pronto? –Cuestiono Haruka, la esposa de Saotome, captando la atención de este, mientras observaban a la joven pareja desde su posición- Me refiero a Shinya-kun…

-¿Qué dices? ¡En mejor momento no pudo ser! –Dijo Saotome con una sonrisa en el rostro- El en verdad ama a esa chica y con lo sucedido ayer pudo comprender que, tal y como es ahora, no tiene posibilidades de cuidar de ella sin dañarla – Agrego cambiando su sonrisa a una mueca que denotaba tristeza- Es solo cuestión de tiempo que se una a nosotros

-Pero… convencer solo a Shinya-kun sería… -Susurro la mujer con tristeza-

-No pienses más en eso, las órdenes fueron convencer a Shinya –Respondió el aludido a su esposa- Ten calma, un paso a la vez

Haruka simplemente asintió ante las palabras de su esposo, viendo luego como este se acercaba a la pareja y tomaba sorpresivamente el hombro de Kougami haciendo saltar por la impresión a la joven inspectora, emitiendo luego un pequeño suspiro al pensar en lo que vendría, serían tiempos difíciles para todos y solo esperaba que después de que todo terminase, esos muchachos pudiesen tener permanecer juntos.

No es por molestarlos chicos –Dijo Saotome sujetando el hombro de Kougami, haciendo que Akane se separase de el con un claro sonrojo en las mejillas- Pero ya tenemos que cerrar

-¡L-lo sentimos mucho! –Se disculpó la joven inspectora con las mejillas sonrojadas ante la incómoda situación-

-Descuida, está bien, después de todo, este sabueso estuvo inquieto todo el día al ver que no llegabas -Respondió el aludido palmeando la cabeza de Kougami como si fuese una mascota- Es natural que te reciba así

-¡Ya deja eso viejo! –Replico Kougami mientras Akane reprimía una sonrisa al ver aquella escena pues parecían padre e hijo según su perspectiva- En todo caso, ya nos vamos –Agrego el pelinegro sujetando la mano de Akane-

-¿He? –Cuestiono la inspectora siendo arrastrada a la salida por el ex ejecutor- E-espera Kougami-san, a donde…

-No olvides lo que dije, Shinya –Dijo Saotome antes de que el pelinegro se fuese mientras Akane sentía como él se tensaba ante esas palabras-

-¿Kougami-san? –Cuestiono Akane al notar que este se detenía brevemente- ¿Sucede algo malo?

-Nada… no pasa nada –Respondió el aludido retomando su marcha hasta su motocicleta a pesar de la lluvia que caía, colocando luego el casco en la cabeza de la inspectora- Sujétate fuerte, iremos rápido esta vez

Y antes de que Akane pudiese decir algo, estaba en una motocicleta y corriendo bajo la lluvia de camino a la guarida de Kougami, ni siquiera le había dado tiempo de decir que no, simplemente se la había llevado de allí sin consideración alguna y aunque debía estar molesta por ello, sus labios formaban una sonrisa mientras se aferraba a la húmeda espalda del ex ejecutor, aun cuando habían muchas preguntas por responder.

Era cerca de la 1am cuando llegaron a su destino, Kougami estaciono su motocicleta en algún lugar guareciéndola de la lluvia para luego llevar a Akane al interior de su "casa" refugiándose de la lluvia en el espacio que tenía como habitación, busco unas toallas en una pequeña gaveta que allí había y al entregarle una a la inspectora, supo que eso no bastaría pues estaba completamente empapada y estaba temblando por el despiadado frio que azotaba su guarida, oyéndola luego estornudar mientras se abrazaba a sí misma, genial, ahora ella se enfermaría y seria por su culpa. Un pequeño suspiro escapo de su boca al pensar en la situación mientras se quitaba la húmeda camisa que llevaba frente a Akane lo veía sonrojada a pesar de estar temblando por el frio que le provocaba el tener la ropa mojada.

-Desvístete –Dijo de repente el pelinegro despojándose de la chaqueta que traía puesta, mientras una "¡He!" salía de boca de la sonrojada inspectora- ¿A qué viene ese grito de sorpresa? Tienes que quitarte esa ropa mojada o enfermaras –Agrego Kougami posando la vista sobre la nerviosa y sonrojada castaña esbozando luego una perturbadora sonrisa al ver la oportunidad de molestarla- ¿Qué creíste cuando dije que te desvistieras?

-Na-nada… no estaba pensando nada -Respondió la castaña desviando la mirada del pelinegro queriendo ocultar sus mejillas sonrojadas al ver como este se despojaba de sus húmedas ropas-

-Oh… ¿Es así? –Cuestiono Kougami con una media sonrisa mientras se quitaba el polo que llevaba quedando con el pecho descubierto- Pues a juzgar por tu expresión creí que pensabas en cosas perver…

-¡No estaba pensando en eso! –Replico Akane dirigiendo la vista hacia él, encontrándose con el pelinegro a punto de quitarse los pantalones- ¡Y deja de desvestirte frente a una mujer! -Exclamo señalándolo acusadoramente mientras el intentaba reprimir una carcajada al verla nerviosa y sonrojada- ¡Kougami-san!

-Sí, sí, no tienes que enfadarte Akane –Dijo el pelinegro sonriendo ligeramente, dirigiéndose luego a una pequeña gaveta de donde saco dos cambios de ropa, dejando uno sobre la silla junto a la inspectora- Usa eso hasta que tu ropa este seca, me cambiare en la cocina así que no pienses que voy a espiarte –Agrego dirigiéndose a la salida de la "habitación" si es que podía definirse así a ese pequeño lugar, mientras Akane obedecía y se quitaba la blusa que llevaba- Te llevare de regreso mañana

-E-espera Kougami-san –Replico la inspectora una vez oyó las palabras del pelinegro detrás de la oxidada puerta que dividía ambos espacios- Y-yo… no puedo quedarme, pensaba volver a la ciudad hoy mismo y…

-No puedo llevarte de regreso ahora –Contesto el ex ejecutor terminando de vestirse, encendiendo luego la cocina para preparar algo caliente- Es peligroso salir con esta lluvia, además, los martes tu turno comienza después del medio día –Agrego buscando la lata de café que se le ocurrió desparecer en el peor momento posible- No veo problema para que puedas quedarte

-Aun así yo no… un momento…. –Replico Akane cayendo en cuanta de un pequeño detalle- ¿Cómo sabes que mi turno es hasta después de medio día?

-Porque llevo siguiéndote los últimos meses –Respondió el pelinegro con naturalidad mientras encontraba por fin a la escurridiza lata de café- Aquí esta…

-Así que es porque… ¡Como que me seguías! –Exclamo Akane abriendo la puerta de golpe al comprender las palabras del ex ejecutor- ¡Que quieres decir con…! –Reclamo deteniéndose al notar como este soltaba la lata de café al verla- ¿Kougami-san?

-Deberías terminar de vestirte antes de salir ¿No crees? -Dijo el pelinegro con una nerviosa sonrisa mientras rascaba su nuca y solo entonces Akane se percató que solo llevaba la ropa interior puesta- ¿Akane? –Cuestiono al notar como las mejillas de esta se encendía rápidamente- No tienes que…

Y como toda respuesta obtuvo el sonido de la puerta cerrarse fuertemente, observo brevemente la oxidada puerta y un pequeño suspiro escapo de su boca ante la situación ¿Acaso era eso lo que llamaban castigo divino? Si, debía ser eso, pues solo así podía llamar al hecho de tener a su alcance una "presa" que no podía ser suya. Desordeno sus negros cabellos tratando de no pensar más en ello, pero no ayudaba mucho el hecho de que Akane entrara la cocina con las mejillas sonrojadas y solo su camisa cubriendo su cuerpo "El pantalón es demasiado grande" había dicho desviando la mirada estirando la camisa hacia abajo lo más que podía con las mejillas más sonrojadas que antes, haciéndola ver "adorable" a sus ojos, si, definitivamente estaba recibiendo el castigo por todas sus malas acciones.

-Ha-hace bastante frio aquí –Dijo la castaña abrazándose a sí misma- ¿No es así?

-Sí, bastante frio –Respondió Kougami aunque ciertamente él tenía bastante calor- Tsk… ¿Tenía que terminarse justo ahora? –Cuestiono con molestia ante la curiosidad de Akane, que veía como el pelinegro revisaba lo que parecía ser una fuente de energía, casi como una batería de esas que se usaban hace mucho y que solo había visto en libros- Lo lamento, no puedo ofrecerte nada caliente ahora, este aparato dejo de funcionar en el peor momento

-No… así está bien Kougami-san, no te preocupes –Respondió la castaña mientras frotaba sus brazos tratando de entrar en calor-

-Sera mejor que vayas a la cama –Dijo el pelinegro acercándose a ella- No es mucho, pero con los cobertores entraras en calor

-Pero tú… -Replico Akane siguiendo al ex ejecutor hasta la habitación-

-Estaré bien, he dormido en lugares peores antes de llegar aquí –Contesto el pelinegro mientras colocaba un cobertor extra en la cama, alistándola para que Akane entrara en ella- Duerme un poco, hablaremos por la mañana, ahora solo descansa

Y sin darle oportunidad a decir o hacer algo para negarse, Akane se vio envuelta entre las sábanas de la cama del ex ejecutor, mientras este se acomodaba en una silla cercana a la cama, lo observo brevemente para luego darle la espalda sintiéndose avergonzada por incomodar Kougami, es decir, ella llegaba tarde a su cita, usaba su ropa, se alimentaba de su comida y le robaba su cama, era, según sus propia perspectiva, una provechada. Se encogió en la cama en una posición fetal ante el frio que hacia aun con los cobertores encima notando luego un aroma en particular entre las sabanas, era el mismo que solía percibir cada vez que Kougami la abrazaba, un perfume que siempre la tranquilizaba aun cuando tenía tantos problemas encima, se abrazó a si misma al pensar en las dificultades que pasaba mientras la incertidumbre, el nerviosismo y las dudas que le generaban las misteriosas aprisiones de Kougami, aumentaban, es más, él había dicho que la seguía pero eso no era posible a menos que tuviese uno de los dispositivos que los terroristas usaban y si él estaba con ellos, significaba que tendrían que estar en bandos opuestos una vez más. Se abrazó con más fuerza ante la sola idea de tener que ser su "enemiga" sin querer comenzó a temblar sintiendo escalofríos ante el pensamiento de tener que juzgarlo pronto, de repente, la cama se inclinó ligeramente hacia un lado por lo que decidió voltear a ver, pero se detuvo al sentir los brazos de Kougami rodeando su cuerpo y apretándola contra su pecho, su cuerpo se estremeció ante la repentina cercanía del ex ejecutor sintiendo luego como sus mejillas se encendían con un intenso color carmín y su corazón se aceleraba a niveles preocupantes, mientras el frio se desvanecía rápidamente dando paso a un inesperado calor que solo aumentaba con el paso de los segundos.

-K-Kougami-san… q-que… -Susurro Akane con nerviosismo sintiendo la calidez que emanaba del cuerpo del pelinegro-

-Calor corporal –Respondió el aludido estrechando el pequeño cuerpo de la inspectora entre sus brazos- Estabas temblando y no tengo más cobertores, es la única forma de hacer que entres en calor

-E-estoy bien… n-o tienes que hacer esto… -Replico la castaña con las mejillas encendidas y el corazón a mil-

-Tranquila, no voy a hacerte nada… que no quieras… –Susurro el pelinegro a su oído mordiéndolo ligeramente, causando así que el sonrojo de la castaña aumentase y quisiese escapar de el-

-¡P-pervertido! –Exclamo la muchacha tratando de pegarse a la pared buscando alejarse del pelinegro, quien reprimía una carcajada ante el infantil comportamiento de la castaña- ¡Aléjate de mí!

-Era broma Akane… -Replico Kougami tirando del cuerpo de Akane haciendo que el rostro de la castaña quedar apoyado contra su pecho-

-A… a mí me pareció muy real –Replico la castaña sintiendo sus mejillas arder más que antes mientras Kougami reía ligeramente- ¡Tus bromas son muy crueles! –Agrego alzando la mirada hacia él, bajándola al instante en que sus ojos se encontraron con los suyos- E-en todo caso no tienes que…

-Akane, mírame –Pidió el pelinegro obteniendo una negativa como respuesta- Si no lo haces te morderé de nuevo –Agrego obteniendo resultados positivos esta vez- Así está mejor

-Te divierte burlarte de mí ¿Cierto? –Cuestiono la castaña mientras una especie de puchero se formaba en sus labios y Kougami sonreía ligeramente- Lo sabía…

-Estaba preocupado… -Susurro el ex ejecutor chocando su frente con la de una sonrojada Akane- Espere durante horas y no llegabas, creí que algo malo te había pasado…

-Perdón por eso… -Respondió la inspectora sin perder el rubor de sus mejillas ante la cercanía del pelinegro- Cada vez que quería venir algo ocurría y no podía…

-Me sentía molesto, inquieto, impotente, no podía hacer nada para ayudarte y fue entonces que lo comprendí… –Prosiguió el pelinegro con los ojos cerrados a pesar de la cercanía de su rostro al de la castaña- ¿Así te sentiste cuando me aparte del camino correcto? –Cuestiono mirándola con una expresión que Akane nunca había visto, parecía confundido, triste, herido- Esta rabia… esta impotencia de no poder hacer nada… el que todo se te escape de las manos sin que puedas hacer nada…

-Kougami-san… -Dijo Akane en un susurro acariciando inconscientemente la mejilla del pelinegro, quien sujeto la mano de Akane evitando así que abandonara su mejilla-

-Perdón… -Susurro Kougami cerrando los ojos ante el contacto de la tibia mano de la castaña- Por dejarte esa tarde, por no cumplir mi promesa…

-El pasado es historia Kougami-san, estamos aquí y eso es lo único que importa -Contesto Akane soltando su mejilla solo para abrazarlo con fuerza tratando de transmitirle la sinceridad de sus palabras- Además cumpliste tu palabra y esperaste en la tienda hasta mi regreso

-Tal vez… pero no podré hacerlo siempre –Respondió el pelinegro acariciando el corto cabello de la joven inspectora deteniéndose cuando ella se separó ligeramente de el para verlo a la cara con expresión interrogante- Esperar allí sin hacer nada no es algo que pueda hacer

-¿Por qué? –Cuestiono Akane con preocupación ante las palabras de Kougami- Si vas a la ciudad morirás… -Agrego cerrando sus puños con fuerza sobre el pecho del pelinegro- Si te empeñas en seguirme tu…

-No quiero mentir y decir que me quedare aquí mientras corres peligro haya afuera -Dijo el ex ejecutor rozando la mejilla de la castaña con una de sus manos- Pero si puedo prometer que no moriré… te protegeré Akane… te protegeré y me mantendré con vida hasta que tú decidas lo contrario –Agrego chocando su frente con la suya una vez más- Cuidare de ti y tendrás mi apoyo en todo lo que quieras hacer… Estas bien con eso ¿Cierto?

-Supongo… después de todo no podré convencerte de lo contrario –Respondió la castaña esbozando una media sonrisa al ejecutor quien se limitó a sonreír también, sintiendo un gran peso fuera de sus hombro ahora que pudo pedir perdón por lo sucedido hace tiempo- A todo esto Kougami-san… ¿Cómo puedes evadir a los Drones de la ciudad? Quería preguntarlo antes pero no pude…

-No arruines el ambiente Akane –Regaño Kougami abrazando a la castaña mientras esta se sonrojaba nuevamente- Hablemos del trabajo mañana, ahora duerme…

Y sin darle opción a decir algo más, la joven inspectora se vio envuelta por los fuertes brazos de Kougami mientras su cabeza descansaba sobre su pecho, oyó entonces el rítmico latir del corazón del ex ejecutor y sonrió ligeramente ante el fuerte golpeteo que este daba, ese rítmico latir que le indicaba que estaba con vida y que no moriría fácilmente, cerro entonces los ojos decidiendo dejar de lado toda duda o preocupación durante esa noche y haciendo de los latidos de Kougami una relajante canción de cuna, se quedó dormida entre sus brazos.

Cuando la respiración de Akane se hizo más pausada, Kougami supo que se había dormido, acaricio ligeramente los castaños cabellos de la muchacha que descansaba aferrada a su pecho mientras el aroma de esta se colaba por sus fosas nasales, pensó entonces que habían pasado en su vida otras mujeres antes que ella durante su época de estudiante, sus manos habían tocado otros cuerpos y su boca había probado otros labios, había percibido aromas distintos, pero ninguno como el de ella, ninguna mujer le había hecho sentir antes tales emociones, el contacto de su piel con la suya, su olor, todo en ella era especial, solo Tsunemori Akane podía excitar su corazón de esa forma y hacerle sentir que ante sus ojos, no había mujer más hermosa. Sintió entonces como ella se pegaba más a su cuerpo en busca de calor mientras sus labios entreabiertos se convertían en una tentación difícil de resistir, acaricio entonces los labios de la joven inspectora con sus pulgares, acercando luego su rostro al suyo con el deseo de besarla en cada poro de su piel, pero ella de manera inconsciente evadió aquel intimo contacto y termino besando solo su mejilla. Una ligera sonrisa se formó en los labios del pelinegro al pensar en lo cerca que estuvo de robarle un beso secretamente a la joven inspectora, pensó entonces en lo fuerte que ella se había vuelto desde la última vez que se vieron y no pudo evitar sentir una opresión en el pecho al recordar que llegaría el momento en que debían separarse y ella debía cumplir su deber al juzgarlo, las palabras de Saotome llegaron a él nuevamente ante esos pensamientos e inconscientemente se aferró al cuerpo de Akane ¿Un mundo donde pudiesen tener un futuro juntos? Es algo que realmente deseaba, una propuesta tentadora, pero si se unía a Uróboros estaría del "otro lado" nuevamente, sería el enemigo de Akane una vez más y eso es algo que no quería, no… el no podía traicionarla de nuevo. Un pequeño suspiro escapo de su boca tratando luego de relajarse, era mejor dejar de pensar y disfrutar de su compañía lo que restaba de la noche, ya después vería cual era la mejor acción a realizar.

Está en medio de lo que alguna vez fue su habitación cuando trabajaba como perro de caza para el sistema, aquellas grises paredes y esa fría decoración eran inconfundibles, estaba completamente segura de que esa era su habitación, ahora, la pregunta era… ¿Qué rayos estaba haciendo allí? Camino hasta la pequeña sala que allí había y grande fue su sorpresa al encontrar en ella a Masaoka Sasayama y Yuki, la mejor amiga de Akane, todos bebiendo alegremente un par de copas acompañadas por algunos bocadillos mientras su ex subordinado coqueteaba con la única mujer presente en al sala, ok… una cosa era que él estuviese en su antigua habitación y otra, que tres muertos estuviesen en ella teniendo una alegre fiesta con música incluida.

-¡Que haces ahí parado Kougami! –Exclamo Sasayama acercándose al pelinegro, arrastrándolo luego a la improvisada fiesta- No seas aburrido y bebe un poco

-¡Cierto Kougami-san! ¡No seas aguafiestas! –Apoyo Yuki con una pequeño rubor en las mejillas por el alcohol ingerido, pero que demonios… ¡Los muertos no beben!-

-¿Que hacen todos ustedes aquí? –Cuestiono Kougami claramente confundido- No… ¿Qué hago yo con ustedes?

-Es un sueño –Respondió Masaoka sujetando el hombro del pelinegro- En los sueños todo es posible

-Quita esa cara Kougami-san –Regaño Yuki haciendo que el pelinegro se sentase entre Sasayama y ella frente a Masaoka- Mejor dime… ¿Cómo están las cosas con Akane?

-Yo también quiero saber de ella –Apoyo Sasayama con una picara mirada- Por aquí me entere que es una inspectora, mira que te gustan las cosas difíciles…

-Bueno… difícil seria si estuviese saliendo con ella –Replico Masaoka interviniendo en la extraña conversación- Hasta el día que me mataron él nunca se atrevió a nada con ella

-¡He! Que decepción Kougami, cuando estaba vivo creía que eras de los míos –Dijo Sasayama al ex ejecutor- Y ni siquiera ahora haces algo con ella…

-Creo que Nobuchika ha hecho más progresos que Ko –Replico Masaoka ante las palabras del más joven-

-A este paso Kurogane-san te va a ganar –Agrego Yuki secundando a los otro dos- Akane es demasiado ingenua para darse cuenta si no se lo dices ¡Ponte las pilas Kougami-san!

-Espera… ¿Cómo que de los tuyos? ¿Y desde cuando Gino está interesado en Akane? ¿Quién rayos es Kurogane? –Cuestiono Kougami confundido ante las palabras de los tres- ¡Como saben ustedes todo eso!

-Estamos muertos Ko, desde aquí vemos todo lo que haces –Respondió Masaoka a las interrogantes del pelinegro-

-Y tu vida está hecha una mierda –Agrego Sasayama mientras era golpeado por Yuki ante el vocabulario que usaba-

-Lo que queremos decir es que… no puedes seguir así –Dijo Yuki al confundido pelinegro- Akane está llevando un gran peso sobre sus hombros aun cuando nadie lo sabe, se está arriesgando mucho al verte constantemente mientras que tú la estas llevando hacia un camino muy peligroso Kougami-san y si no tienes la intención de recórrelo con ella, será mejor que la dejes ir

-Nobuchika estará más que dispuesto a protegerla cuando tu no estés –Agrego Masaoka notando como la expresión de Kougami se tornaba más seria- Incluso el nuevo ejecutor, Kurogane si mal no recuerdo, estaría mas que encantado de cuidar de ella

-¡Hasta yo viejo! –Exclamo Sasayama apoyándose en Masaoka- Si estuviese vivo no dudaría en ir por esa pequeña

-No… ustedes no entienden… -Contesto Kougami captando la atención de los presentes- Para nosotros no hay lugar al que huir –Agrego cerrando los puños con fuerza- No podría pedirle que salga del país conmigo y que dejase todo atrás, ella no aceptaría… no es tan fácil como creen

-¿Y quién dijo que era fácil? –Cuestionó Masaoka sujetando el hombro de Kougami una vez más- Puede que parezca imposible, pero aún hay un camino que pueden seguir

-Uróboros… -Susurro Kougami comprendiendo las palabras del mayor- Pero si me uno a ellos…

-Solo tú puedes escoger el camino que seguirás Ko y mientras creas en él, todo estará bien –Replico Masaoka ante las palabras del muchacho-

-Si vas a seguir a su lado será mejor que no mueras porque si la veo llorar por tu culpa la pasaras muy mal aquí Kougami-san –Amenazo Yuki al pelinegro parándose luego junto a Masaoka-

-Solo ve haya y patea un par de traseros para que puedas estar con tu chica Kougami –Agrego Sasayama acercándose luego a los otros dos- Si el mundo no quiere que estén juntos, entonces destruye ese mundo y construye otro…

El sonido provocado por el pequeño despertador que tenía cerca de su cama lo despertó de aquel extraño sueño, extendió el brazo hasta alcanzar el aparato logrando detener el molesto sonido que este hacía, sintió el movimiento de alguien más junto a él y vio como la castaña abría los ojos perezosamente ante el ruido recientemente provocado, sus labios se curvaron en una pequeña sonrisa al ver al expresión adormilada de la joven inspectora pensando que podía acostumbrarse a eso, a tenerla entre su brazos cada mañana y ver su rostro al despertar, una visión bastante agradable si le permitían opinar.

-¿Qué hora es? –Cuestiono Akane seguido de un bostezo mientras el pelinegro le informaba que eran las seis de la mañana, reprimiendo una ligera sonrisa al notar como la castaña le daba la espalda y se cubría nuevamente con las sabanas- Es temprano Kougami-san… déjame dormir un poco más…

-Si eso quieres no hay problema… -Susurro Kougami abrazando a la castaña por la espalda sintiendo como esta se tensaba ante su tacto- Descansemos un poco más...

-Extraña manía que tiene los hombres por abrazarme… -Susurró la castaña para sí misma con un ligero sonrojo en las mejillas, pero el agudo oído de Kougami pudo escucharla fácilmente- Hasta Kurogane-san…

-¿Kurogane? –Cuestiono el pelinegro ante el peculiar nombre que Yuki menciono durante su sueño- ¿Quién es?

-Kurogane-san es uno de los nuevos ejecutores –Contesto Akane sin notar como el ceño de Kougami se fruncía ligeramente al estar de espaldas a él- Es bastante serio e incluso llega a dar miedo, pero… ahora que lo pienso… siempre me ha cuidado… -Agrego la castaña recordando lo ocurrido durante las misiones-

-Aléjate de el –Replico el pelinegro casi automáticamente regañándose luego por su descuido-

-¿Por qué? –Pregunto con extrañeza la castaña ante las palabras del Kougami- Sé que dije que da miedo a veces, pero no es del todo malo, cuando me secuestraste el vino por mí

-Justamente por eso… -Susurro a la confundida castaña pensando que la alucinación de Yuki tenía razón, Akane era bastante torpe en asuntos de ese tipo- Eres demasiado ingenua para notarlo…

-¿He? –Replico Akane sintiendo luego como Kougami se acurrucaba contra su espalda afianzando el agarre que mantenía a su cintura - ¿Kougami-san?

-Solo calla y duerme –Contesto el pelinegro anotando mentalmente que los celos no eran buenos consejeros- Aún es temprano

Akane se mostró ligeramente confundida ante la actitud de Kougami pero decidió restarle importancia para dormir plácidamente pues estaba lo suficientemente cansada y cómoda, como para dormir así por varias horas más, dejando en el olvida las interrogantes que tenía y el avance de su investigación. Kougami sonrió ligeramente al ver lo rápido que Akane dormía entre sus brazos pues eso demostraba que ya no se sentía inquieta a su lado, se acomodó a su lado y esperando no tener inquietantes pesadillas o sueños extraños, se dispuso a dormir un poco junto a la pequeña inspectora, pensando que tal vez todos tenían razón y el camino que les esperaba era difícil, pero si Akane estaba dispuesta a recorrerlo con él, de alguna forma obtendrían el "final feliz" que tanto ansiaba.

El sótano de la torre Nona era un lugar al que no cualquiera tenía acceso, es más, nadie a parte de Tsunemori Akane sabía lo que allí se guardaba, no… nadie podía saber lo que estaba en su interior pues de lo contrario la sociedad actual colapsaría y el peso de aquella responsabilidad recaía sobre los hombros de la joven inspectora, nadie podía conocer el núcleo del sistema Sibyl o al menos así debía ser.

-Su misión no ha cambiado –Dijo la voz sintetizada del grupo de cerebros a un hombre de pie frente a ellos- Se le ordena vigilar los pasos, monitorear todas las actividades y reportar cualquier comportamiento inusual de parte de Tsunemori Akane, llegado el caso, nosotros determinaremos si es factible mantenerla con vida, de lo contrario… –Agrego la voz del sistema al hombre allí presente- Estará en sus manos acabar con su vida

Y ante aquella posibilidad, el hombre simplemente sonrió…

Notas de la autora

Y hasta aquí con el capítulo de hoy, me tarde mucho, lo se T_T pero es solo hasta ahora que he podido escribir, en fin… ¿Qué tal estuvo? ¿Bueno? ¿Malo? ¿Pésimo? XD espero sus comentarios al respecto, son ustedes los que me motivan a seguir escribiendo *0* bueno, ya con esto dio, paso a retirarme, espero no tardar mucho con la próxima actualización u_uU ¡Hasta la próxima!