Capítulo 4: A cocinar
Eran las 8:37 de la noche en la cocina de las Rockbell cuando Edward Elric el famoso Alquimista de Acero, empezó a cocinar su cena en frente de Winry sin mayor o menor dificultad, es increíble como alguien debido a la ausencia de una mujer aprende nuevas cosas, es decir Winry nunca se hubiera imaginado a Ed preparando su cena solo.
Como él había progresado tanto en ese aspecto la chica decidió limitarse a observarlo y no solo a como cocinaba, sino realmente a observarlo fijamente, desde sus ojos y su mirada a los mechones dorados de su cabello y claro que no podía faltar el hecho de que ella notara el cuerpo bien formado del chico, a pesar de no haber estado con los militares él seguía ejercitándose.
Cuando Ed terminó de cocinar se sentó a la par de su amiga, ¡cómo le dolía esa palabra! Su "amiga" pero no tardará mucho para pasar a ser algo más especial que eso, por lo menos eso pensaba; él cocinó un Omelette/huevo francés/Huevo en torta o como prefieran llamarlo, Ed cortó un trozo y lo probó, sabía bien.
-Oye Winry ¿no quieres probar?- dijo él algo entusiasmado mientras cortaba un trozo y luego pinchándolo con un cubierto.
-bueno, supongo que no me va a envenenar… después de todo pudiste partir un huevo.-dijo ella seriamente en tono burlesco mientras observaba el pedazo cortado en el tenedor.
-¡pruébalo! Sabe bien- Dijo Edward -
-mmm, bien - dijo ella algo curiosa por probarlo, es decir no podía saber tan mal a pesar de que lo haya hecho Ed.
-bien, me dices si te gustó-dijo Edward tomando la porción de comida con el cubierto y llevándolo a la boca de la chica. Qué bueno que Al se había ido de la cocina, de lo contrario estaría sonrojado por haber hecho ese gesto tan lindo de darle de comer.
-mmm- degustó ella- te quedó delicioso Ed, Ya no te volveré a hacer la cena- dijo ella sonriéndole haciendo broma del asunto.
-no Winry… Eso no es justo- dijo él mientras se olvidaba de su cena y miraba o mejor dicho contemplaba la sonrisa y los ojos de su amiga.
-bueno... pero cambiando de tema, ¿cómo conseguiste dinero para el transporte?
-Le vendimos oro a una joyería. Nos alcanza para pagar más viajes en tren.- le explicó.
-¿y para qué vas a tomar el tren de nuevo?-dijo ella algo preocupada.
-pues, en el banco de ciudad Central tengo una cuenta de ahorro que sigue abierta y es...suficiente, así que tengo que ir para sacar un poco, reportarme con Mustang y demás.- le dijo él con cara algo triste.
-¿volverás a trabajar como militar?-dijo ella con cara aún más triste que la de Edward.
-sí, es el único trabajo en el que obtengo buena paga y así no dependo de nadie, pero no prolongaré mi estadía en Central, cada vez que pueda vendré a Resembool-le contestó él en tono optimista.
En ese momento Winry volteó la cara y agachó su cabeza, estaba triste porque no quería que él se fuera de nuevo, pero ¿qué podía hacer? Lo que él decía es cierto, él es una persona que ha sido independiente justamente porque él trabajaba.
-Oye Winry no te pongas triste- dijo él colocando su mano en el hombro de la chica para darle ánimos-¿estás llorando?-preguntó tratando de observar su rostro tapado por su cabello.
En ese momento Winry se secó las lágrimas y se recostó en el hombro de su amigo, debían de admitir que estar juntos se sentía bastante agradable.
-¿pero todavía no te vas verdad? Es decir, acabas de llegar y no quiero que te vuelvas a ir... tan pronto-dijo ella con un tono triste.
-No sé Winry, creo que nos quedaremos unas dos semanas y luego iremos a Central, pero solo por unos cuantos días, nada largo.
-sí ed...-dijo ella más relajada.
En fin, Ed terminó de comer, lavar y al cabo de unos minutos subieron al segundo piso.
-Oye, ¿adónde voy a dormir? -dijo Edward algo despistado platicando con la chica en la puerta de su cuarto.
-En la siguiente habitación- dijo ella señalando el cuarto de al lado.-puede que Al ya se haya dormido.
-Bueno Winry gracias, descansa... mañana tengo que hablar contigo-dijo eso último sonriéndole a la chica y viéndola a los ojos, él sentía nervios pero no lo demostró.
-¿De qué?-preguntó ella algo confusa-¿por qué no lo hablamos ahora Ed?
-no, mejor te lo digo mañana- terminó diciendo él mientras sujetaba a la chica por la parte trasera de su cabeza para luego darle un pequeño beso en su frente. -buenas noches y no vuelvas a llorar- dijo él mientras la abrazaba.
-no, ya no lo haré, tú también ten buenas noches.- dijo esto con una tentación prácticamente irresistible de besarlo, pero resistió.
Ambos se separaron y Ed fue a su habitación a dormir, y esperaba poder hacerlo ya que lo que tenía que decirle a Winry el día de mañana era de suma importancia para él.
El día siguiente por fin llegó, eran las 7:35 de la mañana y uno de los bastantes rayos de sol que habían se coló a la habitación de Winry logrando despertarla, para ser invierno ese día estaba unos cuantos grados más caliente, la chica bostezó y se quedó dando vueltas en la cama hasta que por fin lentamente se sentó en el borde de ésta para luego pararse e ir a tomar una ducha.
Edward ya estaba despierto cuando de repente escuchó el ruido de la ducha en el cuarto de Winry, así que él pensó en levantarse (sin despertar a su hermano) e ir a comer algo, pero al pasar por el cuarto de la chica nota que Den(el perro fiel de ella) está rasguñando a la puerta(de Winry), Ed tocó unas pocas veces, pero no hubo respuesta así que abrió la puerta y para su sorpresa al entrar y girar a la derecha que es donde está la puerta de su baño, se encuentra con que Winry había reemplazado las cortinas del baño con un vidrio que permite observar la silueta de la persona, a todo esto él estaba más que impactado por haber visto a la silueta desnuda de la chica, lo observó todo casi con malicia y notó la excelente figura de Winry y eso lo excitó un poco, por no decir más que un poco, pero sabía que observarla estaba mal así que retrocedió lentamente hacia la puerta de entrada de su habitación, la cerró de nuevo y bajó más que apenado a la cocina. Si bien es cierto que ella no lo vio... el si la vio muy bien a ella y tuvo que tomarse como unos minutos para calmarse.
Ya en la cocina la tía Pinako había preparado el desayuno para todos y estaba sentada ella sola leyendo el periódico y tomando café.
-¡Buenos días tía!-saludó alegremente Ed mientras sacaba un plato y se servía dos pan queques y un vaso con jugo.
-Buenos días Ed, ¿y ese milagro que saludaste?-dijo ella sin despegar la vista del periódico.
-Los milagros existen.- dijo él sarcásticamente -como hoy en el cuarto de Winry- pensó para sí mismo.
-Buenos días...- dijo algo somnoliento Ariel que acababa de bajar y se había sentado en la mesa.
-Buenos días- le respondieron Pinako y Ed con algo de indiferencia.
-¿sigues con sueño?-preguntó Ed mientras se sentaba a comer al par de Ariel y a la par de la tía Pinako en la mesa redonda de la cocina-comedor.
-Sí, no pude dormir bien anoche- dijo él mientras bostezaba-pero será mejor que coma algo- dijo ariel mientras se paraba de la mesa y se servía su desayuno.
-¿Por qué no pudiste dormir?-le preguntó Ed con curiosidad.
-No sé, me dio insomnio- mintió, era lógico que era por ella y además no se podía echar de enemigo al Alquimista de Acero y vivir en conflicto con él todos los días, en cierto sentido le temía.
Ariel puso su comida en la mesa y se sentó esta vez no a la par de Ed sino una silla más a su izquierda, quedando así un asiento libre entre los dos, luego llegó Winry a la cocina.
-¡Buenos días!-dijo ella alegremente mientras entraba y se servía su comida.
-¡Buenos días!-le respondieron la Abuela y Ariel.
-¡Hola Winry!-saludó Ed lo más calmadamente que pudo mientras comía.
-Hoy pasó algo extraño, Den estaba dentro de mi cuarto hoy en la mañana antes de que yo abriera la puerta.-dijo Winry mientras se sentaba en medio de los dos muchachos.
Ed al oír eso trató de no atragantarse con la comida debido al impacto de la noticia, es decir que ese día en la mañana fue tanta su sorpresa que no se fijó que Den se quedó adentro.
-tal vez dejaste abierta la puerta-sugirió Ed algo sonrojado.
-No, sé que la dejé cerrada...oye Ed ¿estas enfermo?-preguntó la chica mientras mira sus mejillas sonrojadas.
-Pues no que yo sepa-dijo volviéndola a ver con algo de nervios.-por cierto, ¿tomaste mi consejo Winry?- le preguntó haciendo referencia a cuando le sugirió que no llorara más.
-pasé bastante tranquila la noche.- Respuesta por la que tanto como Pinako como Ariel se quedaron sin saber a qué se estaban refiriendo- Por cierto Ariel, hoy en la mañana no vamos a reparar el auto del Señor O´doil, necesitamos más aceite y unos cuantos tornillos, ¿los irás a comprar hoy?-preguntó la chica mirando a Ariel.
-Un momento, ¿ya reparas autos?-preguntó Ed algo impresionado.
-Sí, pude aprender bastante en Rush Valley.
-¿Entonces lo haremos en la tarde?-le preguntó Ariel a la chica captando su atención nuevamente.
-Si, como a la 1:00 estaría bien.-le respondió la chica mientras comía, ella casi no le prestó atención.
Ed ya había terminado de comer así que se levantó de la mesa y recogió sus platos, luego terminó de comer Winry y se fue junto con Ed a lavarlos.
En ese momento llegan Al, Rose y su niñito Kain ellos se sirvieron el desayuno y se sentaron a la mesa a comer y platicar con los demás.
