Aventura en la selva. Parte 4.
Después de varias horas de vuelo los chicos se encuentran ahora en el pequeño pueblo de San Lorenzo. Todos están cansados por el largo viaje, todos excepto un muy emocionado chico con cabeza en forma de balón.
-Prometo encontrarlos. -Dijo muy decidido mirando el cielo.
-¡Oye Arnold! -Exclama su mejor amigo llegando donde él esta.
-¿Qué sucede?
-Lo logramos viejo. Llegamos a San Lorenzo. –El pudo ver la sonrisa que tenía su amigo. –Pero tenemos un problema.
-¿Cuál es? –Pregunto mirándolo.
-Que no sabemos por dónde empezar.
-Empezaremos por donde dice el diario. –El se topo el bolsillo de su pantalón.
-Buenos días. –Salido un señor moreno, con cabello negro y un sombrero de vaquero. -¿Cómo están?
-Muy bien. –Hablo el señor Simmons.
-Ustedes son la clase ganadora del concurso ¿Verdad?
-Así es. –Se acercaron Arnold y Gerald. –Yo gane.
-¡Qué bien! –Exclamo el hombre. –Bueno yo me llamo Eduardo.
Al escuchar este nombre Arnold se queda paralizado. –Usted es Eduardo.
-Dah, eso fue lo que dijo Arnoldo. –Helga le golpeo la cabeza.
-Jaja, si, mi nombre es Eduardo ¿Por qué? –Pregunto riendo por lo que Helga había hecho.
-¿De casualidad usted conoce a Miles y Stella Shotman? –Pregunto Gerald, al ver que su amigo aun seguía impactado.
-¡Claro! Miles es mi mejor amigo, pero no lo he vuelto a ver desde el accidente. ¿Por qué lo preguntan?
-Porque yo soy su hijo. –Respondió el rubio muy decidido.
-¿Su hijo? –Eduardo estaba tratando de hacer memoria. –¡Ah, claro! Tu eres el pequeño Arnold ¿Cierto?
-Sí.
-¿Y qué hacen aquí?
-Acaso no es obvio buscar a sus padres. –Ironizo Helga.
-Si vinimos a ayudar a nuestro amigo Arnold. –Dijo Sid acercándose a ellos.
-Pues en ese caso yo puedo ayudarlos.
-¿En serio? –Preguntaron todos a unísono.
-Por supuesto. Yo conozco esta selva muy bien.
-¡Qué lindo todos unidos para ayudar a un amigo! –Exclamo Olga en su tono partículas.
-Ahora esta se pondrá sentimental. –Le susurro Helga a Phoebe y esta se rio.
-Helga tú y tus ocurrencias.
-¡Bien vamos todos entonces! –Eduardo comenzó a seguirlo.
-Señor Simmons creí que estas serian vacasines en un hotel. –Hablo el director Wartz algo molesto.
-Sí, sobre eso. –El comenzó a caminar más rápido.
Un poco más atrás del grupo dos rubios estaban mirando todo menos a la persona que tenían al lado.
-Helga, yo…
-Cállate cabeza de balón. –Ella camino hacia donde estaba Phoebe.
-¡Arnold! –Lo llamo Eduardo. –puedes venir, por favor.
-Claro. –El corrió hacia donde se encontraba el mejor amigo de su padre.
-Dime ¿Cómo piensas encontrar a tus padres?
-Pues, yo tengo a mi disposición el diario de mi padre y una agenda donde tengo un mapa.
-¿Puedo verlos? –Pregunto interesado.
-No quiero ser grosero, pero yo no lo conozco mucho a usted y…
-Te entiendo. –Lo interrumpió. –Espero que podamos encontrarlos con bien.
-También yo. –Ellos comenzaron a adentrarse en la selva.
A medida que iban entrando mas a la selva con más profundidad, se ponía más oscuro y se escuchabas\n ruidos desconocidos para ellos.
-¡Ahh! –Se escucho un grito.
-¿Qué sucede? –Preguntaron todos alarmado.
-¡Tengo un insecto en mi blusa! –Exclamo Rhonda saltando de un lado al otro.
-Yo te lo quito Rhonda. –Se acerco Nadine. –Ya esta, este va para mi colección.
-Que asqueroso ¿Cómo puedes tocarlo?
-Esta es una especie muy rara, Rhonda. –Respondió observando al bicho.
-Pues, yo estoy viendo a dos especies muy raras en estos momentos. –Se burlo Harold señalándolas.
-Bueno si el espectáculo termino sigamos. –Dijo Wartz.
-No creo que sea buena idea. –El Sr. Simmons miro el cielo. –Está comenzando a oscurecerse.
-Si vamos a acampar aquí. –Aviso Eduardo quitándose la mochila de encima.
Todos comenzaron a levantar sus tiendas de campaña.
-¿quieres que te ayude Lila? –Pregunto Arnold, al ver a la pelirroja con dificultades.
-Gracias Arnold. –El chico comenzó a armar la tienda de la chica.
-Ya está. –Dijo después de unos minutos. En esos momentos el agradecía a su abuelo por lo que le había enseñado.
-Muchas gracias Arnold. –Le agradeció con una gran sonrisa.
Ellos no se estaban dando cuenta que una niña los estaba observando.
Ella gruño. –Arnold es un idiota siempre detrás de Lila, que tonto, que idiota ¿Qué tiene ella que no tenga yo? –Ella soco su relicario. –Si yo siempre soy la única que lo he amado con toda mi alma. –Ella escucho una respiración agitada detrás de ella. Preparo su puño y lo golpeo.
Briany sonrió desde el piso.
Continuara…
Notas de la autora:
Sé que está un poco corto, perdonen por eso y por la tardanza, pero como les dije quiero hacerlo como Griag quería la película.
Tengo buenas noticias encontré información, pero es en ingles, no se preocupen, porque el ingles es mi primera lengua y lo entiendo a la perfección. La mala es que solo es información General.
